Cervezas en el Barcelona Beer Festival

Los organizadores del Barcelona Beer Festival han hecho pública ya la primera lista de cervezas participantes. Como estoy impaciente por probarlas ya, me he puesto a saborear la lista, a analizarla y revisarla.
Y hay muchas cervezas que tengo muchas ganas de probar. Por su estilo, que considero que puede ser interesante, por su elaboración, o por otras cosas. Voy a publicitarles un poco, ya que han captado mi atención. Son las siguientes: Agullons Dalmoro, Asusesken Blanca, Segarreta, Fort Oat Meal Porter, Gisberga de trigo, las dos Glops que llevan, L’Anjub Juliett, La Vella Caravana Lo Terrós, Moskada de Girona Torrada y Reptilian Thymus.

Esperamos que se anuncien más y tengamos más variedad, porque (y esto es una pega desde mi punto de vista personal) de 28 cervezas que hay anunciadas cuando escribo esto, la mitad son de estilos Pale Ale y casi la mitad de estas son India Pale Ale.

Bueno, a ver también cómo va la organización y el público. Esperemos que sea todo un éxito, que se repita por muchos años y otras ciudades tomen ejemplo. Desde este blog haremos todo lo que esté en nuestra mano por ayudar a estos fines.

Actualización (16:21 horas):
Los amigos del BcnBF nos avisan en los comentarios que ya han actualizado las listas de cervezas. Y nosotros cumplimos rápido con nuestro deber y la repasamos: Nos pedimos la Brewfist Fear, Arts Cervesers Toc d'espelta, Rogue Honey Orange Weath y Tool Black Ball.

Y la cuenta va a 42 cervezas, con 22 Pale Ale de las que la mitad son IPAs. Esperemos que esta moda no dure mucho porque resulta bastante monótona, es lo que tiene.

San Miguel 1516

Con esta cerveza comienzo a cumplir dos planes que me había propuesto. Por un lado, hablar más sobre cervezas de aquí, y por otro, comentar los WBA 2011. Y esta cerveza ha sido elegida como Mejor Pilsner Lager Europea 2011 por los jueces.

Su apreciación ha sido (traducción libre): “Color oro claro, leve tono de amarillo limón. Aroma a especias y  tabaco; sabor agrio con toques de cartón y especias. Agridulce con una fuerte presencia del lúpulo seco y un final amargo con persistencia del lúpulo duradera. Una Lager lupulizada muy fácil de beber.

Yo opino que está bien para ser una cerveza de gran producción, y gustándome el estilo de la Reinheitsgebot, es cierto que otras son igualmente buenas o mejores, y que el lúpulo no tiene tanta presencia en el sabor, aunque sí que es cierto que es fuerte en el retrogusto.

Con sólo 4,2% ABV es una buena cerveza para tener en la nevera y beber bien fresca en ocasiones corrientes (futbol, barbacoas y similares) acompañada de patatas fritas y nachos.

Video Review: Quique Macías y la E.T.A Hoffmann

Nuestro colaborador (nos gustaría decir que habitual, pero es muy vago) y cómico de Paramount Comedy Quique Macías vuelve con una vídeo-crítica hablándonos sobre la E.T.A. Hoffmann, de Bamberg.



En verdad quiso hacer el vídeo en pijama pero al final optó por camisa, que es más elegante y se liga más. Al menos, más que con las chapas que da. Y sólo un poco menos que siendo un escritor romántico.

Curso de Cata de Cerveza de la UVA

Hoy inauguramos una nueva sección dentro del blog. Al final vamos a tener más etiquetas y secciones que entradas propiamente dichas. Pero como ninguno de los colaboradores del blog pudimos asistir al Curso de Cata de Cerveza de la UVA, pues hemos abierto hoy nuestras puertas a Judith, que sí que fue, para que nos cuente su experiencia. Leamosla:

Durante tres días, un grupo de 22 personas formado por degustadores anónimos, cerveceros caseros, blogueros cerveceros e incluso algún fabricante de cerveza artesanal, hemos podido experimentar, reconocer y describir las experiencias sensoriales personales frente a la cerveza.

  El profesor, Daniel Sancho Rincón, Doctor en Químicas por la Universidad de Valladolid y profesor del área de Tecnología de los Alimentos, del Departamento de Ingeniería Agrícola y Forestal, nos ha enseñado, a través de los mecanismos generales de la cata, de su fase visual, olfativa y gustativa, la cerveza desde otro punto de vista diferente al degustador o consumidor general, pudiendo aplicar estos mismos conceptos a cualquier bebida.


  El curso tenía dos partes diferenciadas, la primera parte del día se dedicaba a una parte teórica sobre los aspectos generales de la cata y sobre el producto a catar, en este caso más concretamente sobre la cerveza.
La segunda parte se dedicaba ya a practicar una cata de distintas cervezas con una temática común o cierta relación entre los estilos que representaban en su conjunto.

Augustijn Blonde

Esta es una cerveza de la belga Brouwerij Van Steenberge (próximamente haremos un pequeño resumen de las empresas cerveceras más importantes del panorama exportador).

Es una cerveza de abadía blonde, rubia (o pale ale como gustan de decir los norteamericanos) de alta fermentación y con segunda fermentación en botella y con 7% ABV. Un poco más que otras de sus competidoras, más o menos comerciales.

Su color es amarillo anaranjado  turbio, y su espuma es blanca y ligera, y rápidamente desaparece. El olor es agrio, y en él se notan los alcoholes y la levadura. En el sabor aparecen también estas características, junto con un acabado amargo y seco.

No es una cerveza extraordinaria dentro de su categoría, habiendo otras mejores, pero se deja beber sin ningún problema. Un poco ni fu ni fa, para explicarnos. Y ya sabéis, beber en copa cáliz, y acompañar de pescados y mariscos, por ejemplo.

¿Sabías qué…? La Malta

Para poder fermentar la cerveza a partir del grano de cebada, es necesario maltearla, conseguir lo que en las etiquetas aparece como “malta de cebada”. Pero, ¿qué es eso?

Pues bien, lo que fermentan son los azucares, y para liberarlos en el grano, este debe ser puesto a germinar, y cuando ha empezado ya y los enzimas están transformando el almidón en azucares, se detiene el proceso secándolos con aire caliente y horneándolas.

Si se va a utilizar para hacer cervezas oscuras o especiales, se tuesta a mayor temperatura, o se maceran, o se cuecen y se caramelizan. Todo esto despierta en el grano nuevas texturas y sabores, que influirán en el resultado. Los diferentes estilos de maltas se utilizan en diferentes proporciones para conseguir cada estilo de cerveza.

Con otros cereales como el trigo (típico de las cervezas alemanas) o el maíz y el arroz (utilizados para abaratar y acelerar el proceso de fabricación) sus granos no necesitan ser malteados para fermentar, pero pueden serlo si se desea, para explorar nuevos matices.

Marston’s Strong Pale Ale

La cervecería Marston, situada en Burton-on-Trent, Staffordshire, en todo el centro del Reino Unido, es famosa por su gran variedad de Ales. El agua que utilizan es rica en sulfatos y eso le da a sus cervezas un toque especial, seco, conocido como el “Burton Snatch”.

Esta es una Cerveza Pale Ale fuerte, con 6,2% ABV y un tono ámbar rojizo, como el del whisky añejo  o el jerez. Muy limpia y con poca espuma. En el olfato predominan las maltas, pero es fresco y floral.

Cuando la bebes, el sabor es suave y fresco, porque empieza con dulces y tostados, va creciendo el amargor y las sensaciones ácidas y picantes de los sulfuros del agua.

Un gran resumen de cómo es esta cerveza lo lleva impreso en la propia etiqueta: es “suave, refrescante y extremadamente fácil de beber”. No engaña. Y lo consigue gracias a que su alta fermentación se realiza en frío y lentamente, juntando la limpieza y frescura de una lager con los sabores de las ale. Beber en frío y en vaso de pinta. Con moderación, que no somos hooligans.

St. Bernardus Abt 12

La cervecería que durante años fabricó bajo licencia la trapense St. Sixtus (hasta que en 1992 se creó el sello trapense que sólo se otorgaba si se fabricaba la cerveza entre los muros del monasterio) nos ofrece su cerveza más poderosa.

Se considera una Quadrupel (indicando con este nombre que pertenece a un estilo más fuerte que la Dubbel o Tripel) y se nota. Ha transformado el agua de lluvia ese de los tiempos de Juana la loca de Arco en una brebaje espeso y oscuro, marrón casi negro y espuma de color hueso. El aroma es afrutado con toques de caramelo.

En el paladar se nota el cuerpo de la cerveza. Es potente aunque su alta graduación alcohólica (10,5% ABV) no enturbia la dulzura de sus maltas tostadas, apenas acompañadas de un leve amargor al final.

Dentro de las cervezas de abadía, es una de las grandes. Y no sólo porque corresponda a la destinada al abad (Abt, frente a las modalidades “inferiores” Patter y Prior), sino por derecho propio al compararla con otras marcas de la competencia. Para tomarla se recomienda copa de cáliz, servirla a unos 10 o 12 ºC y acompañarla de guisos o estofados o, incluso, postres con chocolate.

Abridor Medalla de Oro

¿Te sientes un campeón en el noble deporte del beber cerveza? ¿Crees poder representar con orgullo a tu país? ¿Competirías con los alemanes, los belgas o los brasileños?

Pues entonces este abridor es lo tuyo. Autoproclámate ganador de las olimpiadas de la cerveza de este año organizadas en tu propia casa. Súbete a una silla y cuélgate esta medalla. O compite con tus amigos para ver quien se la gana… hasta la próxima competición.

Aparte de lucirlo orgulloso, otra de las ventajas de este abridor es que siempre lo llevarás a mano, colgado del cuello. Así no lo pierdes y podrás abrir las cervezas a gran velocidad.

Si te gusta, podrás conseguirlo aquí. La bandera viene esa tricolor por defecto. Si no te gusta, seguro que en alguna mercería cercana encuentras una de tu gusto.

Staropramen

Desde Praga, en la República Checa, nos llega otra cerveza Pilsener. Esta es la Staropramen. Literalmente significa “manantial viejo” y se lleva haciendo igual desde 1869.

Esta cerveza no es aún mi favorita entre las pilsener más conocidas, esa la estoy reservando para más adelante. Los más listos seguro que ya la adivináis. Pistas: tiene más olor y menos amargor.

Bueno, centrémonos en la de hoy. Es una cerveza muy rubia, dorada casi cristalina, de espuma blanca y esponjosa, muy bonita. El olor es poco intenso, al menos no tanto como sus competidoras, pero el sabor es, con diferencia, mucho más amargo.

Es una cerveza apta para días calurosos, adecuada para tomar acompañada de comidas saladas, anchoas o frutos secos. Se sirve en vaso largo, bien fría y así se disfruta de su 5 % ABV.

World Beer Awards 2011

La semana pasada han fallado unos de los premios más prestigiosos y reconocidos dentro del mundo de las cervezas. Los World Beer Awards.

Estos premios reconocen diferentes modalidades según el estilo de la cerveza y su procedencia, habiendo categorías generales y otras bastante específicas.

Como la idea nos gusta, un día de estos, haremos nosotros algo parecido. Claro que sin tanta organización y siendo mucho más arbitrarios. Pero, qué demonios, es nuestro blog y lo hacemos como queremos.

Y esta lista de los WBA, os recomiendo echarla un ojo. Siempre podréis descubrir nuevas cervezas que no conocíais o criticar el fallo de los jueces. Para ayudaros, podéis descargarla en pdf directamente aquí.

Weltenburger Kloster Anno 1050

La cervecería-monasterio más antigua del mundo nos ofrece una cerveza bautizada con su año de creación. Desde sus puertas, casi un milenio nos observa. Esta cerveza en concreto es del estilo Märzen, caracterizado por un cuerpo fuerte, alto contenido en malta y acabado seco. Ah, y ganó la medalla de plata de la WBC en 2008.

Su color amarillo dorado la caracteriza como una cerveza clara, de las llamadas Helles en Alemania. La espuma es ligera y hace copete en la copa cuando es bien servida.

El olor y el sabor son similares, con notas dulces a miel y a maltas, equilibradas y refrescadas por el tono amargo del lúpulo y su persistencia en el paladar.

Se recomienda servir en jarra o vaso ancho, aunque el vaso de trigo alemán también nos serviría. Bien fresca, eso sí. Y beber en abundancia aprovechando que su contenido alcohólico es bajo (5,5% ABV). Para acompañarla, como no, lo ideal es la comida típica alemana.

La Trappe Dubbel

De las cervezas trapenses (que, recordemos, son abadías que hacen la cerveza en el interior de sus muros y que hay siete productoras de cerveza que lo cumplen y pueden llevar el sello) esta es la marca que se fabrica no en Bélgica sino en Holanda.

Pero el estilo de esta variedad es el de la clásica cerveza tostada de abadía belga de nivel medio, o, para los amigos, Dubbel. (No confundir, por favor, con la cerveza Duvel, que es una marca y modelo concreto con poco o nada que ver).

El color es marrón rojizo, oscuro y denso, con mucha espuma pero esponjosa y de poca duración. El olor es muy leve y dulzón, levemente afrutado. El sabor comienza dulce y con recuerdos a café y caramelo, y tiende al amargo y al licor (cuando se hace notar el 7% ABV).

Los propios monjes recomiendan servirá en copa tipo cáliz y a 10 – 14 ºC y acompañarla de sopas fuertes (aquí en España, de sopas de ajo) o de carnes (ya sean fritas, asadas o embutidos).

Abridor imán de nevera

Nos gusta la cerveza, pero no nos gusta hacer esfuerzos innecesarios. Y una de esas cosas molestas de hacer es buscar el abridor. Todos lo sabemos. Parece que el cajón de los cubiertos se lo comiese siempre. O desapareciese en un vórtice interdimensional. O algo.

Bueno, eso no va a pasar si lo pones fijo en algún lado. ¿Y qué mejor sitio para ponerlo que la nevera? Si es donde guardas las cervezas, es el lugar idóneo para el abridor también.

Este práctico imán abridor te permitirá tenerlo siempre a la vista y a mano, para disfrutar de tu cerveza nada más sacarla bien fresquita del frigorífico.

Además, y para coleccionistas, este tipo de abridores son los que menos estropean o doblan las chapas de los botellines, por si luego quieres guardarlas como recuerdo.

Ah, y se me olvidaba, puedes conseguirlo aquí.

Hoegaarden Rosée

Esta es una cerveza afrutada, basada en la famosa Witbier belga Hoegaarden, pero que está mezclada con zumo de frambuesas, lo que le da sus características propias y la distingue de su hermana.

A simple vista ya se distingue por su color rosado pálido (que le da el nombre y que se nota hasta en la espuma) fruto de mezclar el zumo rojo con la cerveza blanca, sin filtrar, del trigo belga. Al olor tiene toques ácidos de frutas rojas y dulces de azucares.

En el sabor destaca la frambuesa, sin ninguna duda, pero el trigo marca su presencia en otras gamas de tonos afrutados, acompañado de las especias que caracterizan este tipo de cervezas, pero sin apenas amargor.

Comparada con las habituales cervezas Lambic de sabores, esta es mucho menos densa y más refrescante, siendo una buena opción para los días calurosos. Y su 4,5% ABV permiten que bebas tanta como sed tengas.

Libro: El Libro de la Cerveza

En este blog pretendemos ir, poco a poco, descubriendo todo lo que podamos sobre las cervezas, sus estilos, sus sabores, sus fábricas, etc. Y antes o después, llegaremos a esa cerveza que es la que más te interesa.

Pero si te corre prisa saberlo todo, o quieres más información, antes que nosotros ha habido otros muchos beer-hunters que ya han estado allí. Y posiblemente el más famoso sea Michael Jackson, pero no éste, sino este Michael Jackson.

Y uno de los libros que escribió este periodista y escritor inglés es El Libro de la Cerveza, en el que encontrarás estilos, marcas, anécdotas, y explicaciones sobre el proceso que te transformarán en un experto cervecero.

Porque no todo va a ser beber, también se puede leer. Eso sí, no se recomienda hacer ambas cosas a la vez demasiado, que las letras se vuelven borrosas y uno se marea mucho.

Schneider Weisse Tap 1 Mein Blondes

La cerveza de trigo del Grifo Nº 1 (eso es lo que significa el TAP 1) es lo más clásico dentro de las weizenbier. La marca presume de utilizar la fábrica de cervezas de trigo más antigua de Baviera. Y afirman llevar doscientos años utilizando la misma receta.

No sé si es cierto, pero sí que es un referente dentro de su categoría, siendo un perfecto ejemplo para entender las cervezas de trigo alemanas.

Su color es dorado turbio, con espuma blanca. El olor tiene recuerdos a pan recién hecho, del trigo malteado y a plátano y clavo, por los alcoholes de la fermentación. El sabor es fresco y afrutado, con un ligero amargor y la carbonatación justa, y que acompaña de notas leves de cítricos y lúpulo.

Un básico de la experiencia cervecera que conviene disfrutar acompañada de ensaladas, chucrut, Weißwürste o quesos. Con respecto al alcohol, no os preocupéis demasiado, sólo tiene 5,2% ABV y son cervezas fácilmente digeribles.

¿Sabías que…? La cerveza NO engorda

Así es. Lo han leído bien. La cerveza NO es la causa de la “barriga cervecera”… no más que otros alimentos saludables… y siempre y cuando, se consuma con moderación.

Así lo demuestra un trabajo elaborado recientemente por el Hospital Clínic, la Universidad de Barcelona y el Instituto de Salud Carlos III, que ha sido presentado en el Colegio Oficial de Médicos de Asturias.

Y tiene su lógica. Repasemos: La cerveza tiene 41 kilocalorías (o lo que comúnmente se llaman calorías) por cada 100g. Mucho más que el agua, claro, pero la mitad que los refrescos de cola. Y mucho menos que el pollo (143 kcal cada 100g) o el pan (200 kcal) Además aporta sustancias nutritivas y una de sus propiedades es mantener el cuerpo hidratado.

El estudio añade que la cantidad recomendada como moderada es de “dos o tres cañas al día” (no un barril, claro) y que para conseguir mantener el vientre plano como la chica de la foto, hay que acompañarlo de una dieta sana y de actividad física.

Leffe Brune

Haciendo caso a un fan que nos pedía que comentásemos cervezas más “comunes”, hoy comentamos la que puede ser la cerveza de abadía más comercial de todas. La Leffe Brune (o Bruin), que es una cerveza tipo Dubbel de gran distribución.

¿Es esta comercialización algo malo? Opinamos que no obligatoriamente. Es una cerveza para el gran público, rica y fácil de beber, ganando en estos aspectos lo que se puede perder en especialización y tradición. Es lo que es, y el resultado no es malo.

A la vista destaca por su color oscuro pero bastante traslucido y brillante, y su espuma blanco hueso que desaparece rápidamente. Al olfato es suave, con leve olor dulce afrutado (plátano madurao). En el sabor destacan los dulces y tostados, con toques ácidos y amargos, un poco de caramelo y un leve regusto a alcohol (tiene 6,5% ABV), pero que se desvanecen rápidamente.

Es en detalles como la poca persistencia en el paladar o en la memoria en lo que se nota que estamos frente a una cerveza comercial. En eso y en cosas como que (lo comentaba el otro día con un amigo dibujante) el diseño de la etiqueta va evolucionando hacia un logo cada vez más comercial e impersonal. Se recomienda tomar en copa cáliz, a 6 u 8 ºC, acompañándola de carnes rojas o con acompañamientos agridulces. Pero no intentes impresionar a nadie con ella.

Abridor de navaja mariposa (o abanico)

Si eres un perro callejero, o sin más quieres impresionar mientras abres una botella, este abridor tiene la forma de una navaja de doble mango, de las llamadas abanicos o mariposas.

Así podrás usarlo para abrir el botellín antes de romperlo para utilizarlo como arma. O incluso te servirá para imponerte desde el principio evitando llegar a esos extremos.

Mejora tus habilidades en un mundo tan peligroso como el de la cerveza y la hostelería. Tu vida puede depender de ello.

Consíguelo si quieres aquí (el modelo más sencillo y barato) o pídeselo a los amigos de Lagunitas, en California, que te enseñarán como utilizarlo:

St. Peter’s Winter Ale

Esta cervecería es moderna pero tradicional. Lleva desde 1996 haciendo cervezas al estilo clásico inglés, usando agua y maltas de la zona este de Inglaterra, y embotellándolas en botellas grandes y bonitas.

Y, oye, les salen buenas cervezas, cada una en su estilo. Y el estilo propio de estas fechas son las cervezas de navidad, como esta Winter Ale. Son cervezas habitualmente más fuertes, tanto de alcohol como de sabor, acondicionadas con especias y azucares para darles más robustez.

El color es granate oscuro, con espuma abundante y persistente. En la nariz destacan los dulces, que aparecen también en el sabor, juntando el caramelo y el café de manera que equilibra el amargor del lúpulo y el chocolate.

Si tienes frío, es una buena cerveza para combatirlo. Si no tienes frío porque lo que tienes es una chimenea, acurrúcate bajo la manta con esta cerveza al lado y disfruta de la cerveza favorita de cualquier Stark de Invernalia. (-Winter is coming- de “Canción de Hielo y Fuego”, para los que no conozcan la referencia).

Duvel

De las cervezas con nombre de diablo, esta es la última que nos viene a la mente, pero eso es lo que significa Duvel en belga. Y como tal actúa, ya que es una cerveza tipo ale agradable al paladar cargada con sus 8,5% ABV gracias a su segunda fermentación en botella.

Su aspecto es rubio pálido, muy trasparente, con burbuja fina y abundante y mucha espuma muy espesa. El olor es afrutado y floral, con los matices de los lúpulos utilizados (Saaz y Styrian).

Estos lúpulos son protagonistas en el sabor, construyendo un gusto fuerte y seco, con un ligero regusto amargo en el paladar. Para amantes de las cervezas con carácter.

Se recomienda servirla en su copa estilo tulipa ligeramente abierta por arriba para poder apreciar los aromas silvestres del lúpulo, y consumirla a 6 ºC. Es una buena cerveza para acompañar platos de pescado y mariscos. O eso dicen, yo aún no lo he probado.