Debate: Las Ferias al Sol

En el debate de hoy lunes vamos a hablar de algo muy común en verano y que (por suerte) parece cambiar de tendencia: las ferias cerveceras en exteriores soleados. El primer punto a tener en cuenta es que, como sus elaboradores gustan en insistir, esta cerveza “artesana” es un producto vivo, sin filtrar (en muchos casos) ni pasteurizar, con levadura en la botella.

Por lo tanto, es delicado, y fácilmente estropeable si no se conserva bien, en especial con la temperatura. Hemos visto casos de cervezas de lotes supuestamente bueno, llegar mal al vaso del consumidor y echarse la culpa al transporte, a la distribución, a la gran superficie o incluso a ese mismo cliente que te la compra.

Pero creemos que es difícil que todo eso cambie si no parte de la base. Y la base es el productor. En estas ferias, la gran mayoría de los cerveceros no tienen manera de mantener su producto en buenas condiciones. Sus cervezas se venden tras dos días a temperaturas superiores a 30 ºC (y eso si se venden; si no, vuelta al coche y viaje a otra feria), cuando no te las dan con la botella caliente por haber estado al sol directo.

Cada vez es menos frecuente, pero lamentablemente sigue pasando. Y es uno de los motivos por los que al principio comprábamos grandes lotes de botellas en nuestras visitas a las ferias y ahora es meramente anecdótico. Esperamos que realmente cambie, y las ferias (o los feriantes) dispongan de la infraestructura para mantener su producto en las condiciones adecuadas. ¿Vosotros os habéis encontrado casos así? ¿Cómo creéis que se podría solucionar?

The Beer Sun (41)

Dominical de verano con noticas sobre cerveza. Pulsa aquí si no te carga para leer el periódico

Última edición (por este verano y año) del dominical refrescante y playero lleno de enlaces sobre cerveza.

Sábado Cervecero Animado (13)

¿Os acordáis de los retos cerveceros de la pasada edición de esta sección? Esas cosas que te parecen buena idea si vas pedo y a las que accedes bajo la presión social de un “No hay cojones a…”.

Pues hoy tenemos nueva entrega. ¿Quién no ha hecho un “hidalgo”? ¿Quién no ha competido con sus amigos a acabarse la cerveza antes que los demás? ¿Quién es un profesional del tema, como algunos de los protagonistas de hoy? Seguro que tú no, jejeje.

Arrogant Bastard Ale

Stone es una de las grandes marcas americanas. Hasta hace muy poco, era prácticamente imposible encontrar cervezas de esta craftie en España. Pero ahora han llegado en cuentagotas, y ha sido posible degustarlas en diferentes bares y pubs.

Ellos definen este potente brebaje como "American Strong Ale". Ciertamente, nos parece demasiado oscura como para considerarla una IPA o una Doble IPA (su alcohol por volumen está en la frontera, 7,2% ABV), pero su carácter se decanta clarísimamente hacia el lúpulo.

Es una cerveza de color cobre oscuro, tirando a marrón, transparente. Forma una corona de espuma bastante persistente, de color marrón claro. Lo primero que destaca al beberla es su sequedad. Es una cerveza atenuadísima, con pocos azúcares residuales, y con una marcada tilde en el lúpulo. Multitud de aromas a pino y frutas tropicales maduras dan fe de esto. También las maltas están presentes en forma de caramelo. Además de seca, esta cerveza es muy amarga. Los 100 IBUs se notan y mucho. Más aún al no haber un balance dulce.

En definitiva, es una cerveza agresiva, tal como nos hace ver su imagen y marketing. No es una cerveza amable para beber a toda hora. Aunque a nosotros nos ha encantado (pese a no haber quizá colmado todas las expectativas). Además, puesta en contexto, sería toda una revolución y declaración de intenciones cuando fue concebida, allá en 1997.

“Mi opinión en un Tweet:” Bastarda, arrogante, incómoda, agresiva, desafiante y cara. Nota: Notable bajo.

Libro: Manual del Cervecero

Hay en Valladolid una librería que se dedica, en su vertiente editorial, a realizar facsímiles de libros antiguos, en ediciones de bolsillo muy cucas y cuidadas. Y, entre ellos hay uno sobre cómo fabricar cerveza (con técnicas de 1869 y anteriores, ya que es el año de su edición).

El título completo es “Manual del Cervecero y Fabricante de Bebidas Gaseosas y Fermentadas”, porque no sólo habla (aunque sí principalmente) de cerveza. Y debería ser un libro de cabecera para todo artesano, ya que esto sí son “técnicas tradicionales”.

Con láminas ilustradas, sus principales pegas son el lenguaje decimonónico y las unidades de medida a cual más rara (cimer, cheffel y demás), así como que es bastante técnico. Y sin duda, su mayor ventaja es entender cómo se hacía realmente la cerveza cuando todo era bastante más complicado que apretar un botón, desde el malteado hasta la maduración.

Vamos, que resulta muy ilustrativo este libro con los “mejores métodos modernos” (jejeje) de Lorenzo Campano, si no se te hace pesado de leer. Nosotros te lo recomendamos, al menos. Ya nos contarás qué te ha parecido.

¿Sabías qué…? El Agua

El agua es uno de los ingredientes más importantes a la hora de hacer una cerveza, ya que es básicamente más del 90% de la misma. Se usa como medio donde se disuelven los azúcares de la malta y se hierve para extraer los componentes de los lúpulos.

Tradicionalmente, las cervezas se hacían tal y como el agua de la zona lo permitía (actualmente el agua se puede tratar y adecuar a la receta, pero antes no). Así, en zonas de aguas blandas se podían elaborar cervezas suaves como las Pilsner, y en zonas de aguas duras, cervezas más potentes como las Porter.

Y es que necesitamos que las características del agua se adecúen a la receta de la cerveza, siendo quizá las más importantes el pH (la acidez o alcalinidad del agua) y la dureza (cantidad de iones disueltos en la misma).

De estos factores (y de componentes como Cloruros, Carbonatos o Sulfatos) va a depender la correcta realización de los procesos enzimáticos y químicos que permitan crean un buen mosto para cultivar las levaduras. Y al fin y al cabo, esa es la base de toda cerveza.

Vedett Extra White

De la misma fábrica que la cerveza Duvel en Bélgica y con la misma botella característica de esa cerveza pero de color verde, se nos presenta esta cerveza algo especial de trigo extra blanca.

La apariencia inicial de esta cerveza es de color amarillo blanquecino, algo turbia, como en un día nublado. La espuma es blanca pero desaparece antes de que puedas apreciar siquiera que tiene un tamaño pequeño. Al servirla aparece entre el trigo un olor herbal que puede resultar desagradable por lo desconocido, aunque no destaca especialmente. Otra nota que puede apreciarse es a cítricos.

El sabor es suave y cítrico, con un gusto a cilantro que es imposible obviar. Esto puede hacer que la cerveza te resulte desagradable porque es un sabor muy marcado. Debajo puede apreciarse también el sabor a levadura, presente en las cervezas tipo wit.

Entre sus ingredientes presenta los lúpulos Saaz, Hallertau Magnum y Hallertau Perle, además de piel de naranja seca y cilantro, que le da ese sabor tan característico que puede hacer que evites esta cerveza como al diablo el resto de tu vida si no te gusta. Con unos suaves 4,7% de ABV, se recomienda servir en vaso tipo Tumbler.

“Mi opinión en un Tweet:” Botella rara, olor peculiar, sabor acilantrado. Sólo para fans de las especias. Nota: Bien raspado.

Debate: Expectativas con una Cerveza

Cuando eliges y bebes una cerveza siempre tienes unas expectativas. Si la has probado previamente, esperas que se ajuste al recuerdo que tienes de ella. Si es la primera vez que la tomas, los comentarios que hayas podido oír o leer, el precio, tus experiencias previas con esa fábrica o con cervezas de ese estilo, o la información de la etiqueta te genera una serie de ideas preconcebidas sobre lo que vas a degustar (prejuicios, lisa y llanamente).

Si luego al beberla, la realidad de la cerveza en tus sentidos alcanza o supera estas expectativas, te resultará una cerveza satisfactoria. Pero si no, será decepcionante. ¿Y es 100% culpa de la cerveza? NO. Depende tanto del producto, como de lo que esperes de él, creemos.

Por ejemplo, con los estilos se ve bien claro. En los concursos BJCP, una misma cerveza se puede presentar en diversas categorías y recibir notas dispares. ¿Era diferente la muestra presentada? No, pero en cada mesa se esperaba de ella unas cosas que alcanzaba o no.

Y todo esto viene porque bebimos el otro día una “Imperial Porter” que al leer simplemente la palabra “Imperial” uno espera más potente. Quizá “Robust” hubiese creado unas expectativas más realistas. (Por cierto, y off-topic… ¿Habéis visto que coño han hecho con las pobres Porter en el BJCP 2015?). Por eso es tan importante crear en el consumidor una expectativa adecuada al producto. ¿Vosotros habéis tenido algún caso similar?

The Beer Sun (40)

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¡Rápido! ¡Aprovecha lo que queda de verano! Mira a ver qué hacer entre estos enlaces sobre cerveza.

Hofbräu Schwarze Weisse

Cuando la gente se queja de que Black IPA es un invento de estilo mal denominado porque es un oximorón, siempre ponemos este contraejemplo. “Schwarze Weisse” significaría algo así como “negra blanca”. Pero no, porque Weisse no significa blanco en este caso, sino que se usa como sinónimo de “weizen”, trigo.

Así, lo que quiere decir es que es una cerveza alemana de trigo oscura, casi negra. Igual que Black IPA es una cerveza inglesa lupulada y oscura. Pero vamos al tema, que nos desviamos. La Hofbräu Schwarze Weisse es una cerveza de Munich, de color caoba profundo, con espuma abundante y esponjosa, ligeramente oscura.

El aroma es a plátano y especias (vainilla, clavo y cierto matiz picante), con notas a pan tostado. En boca es dulce y cremosa, con buen cuerpo, y sin apenas amargor. Pero de nuevo ligeramente especiada (y bastante carbonatada).

Vamos, que más allá de la discusión sobre la lógica del nombre, todos estaremos de acuerdo en que esta dunkel weiss de 5,1% ABV es una cerveza más mejor rica. ¿O la vamos a despreciar por cómo la hayan bautizado?

“Mi opinión en un Tweet:” Lo veo todo en blanco y negro… (y me gusta). Nota: Bien alto.

Old Stock Ale

Es conocido que los americanos se suelen gustar mucho. En sus rankings cerveceros, suelen ocupar ellos mismos los primeros lugares, incluso en estilos tradicionales de otros países. Nos hemos atrevido a probar una interpretación yankee de un estilo clásico inglés, la Old Stock Ale, muy próxima a las English Barley Wine.

Esta cerveza de North Coast Brewing Company es de color cobre, con reflejos naranjas. La espuma es de color marfil, poco abundante, pero persistente y cremosa. Es un lote de 2015, y quizá por eso es una cerveza menos compleja de lo esperado, con olor a mazapán y algo de lúpulo (Fuggles y East Kent Goldings) en el fondo. Se notan algunas mermeladas (frutas dulces, vaya), y alcohol un poco fuera de lugar.

Se nos indica que esta cerveza llega a su punto óptimo tras diez años de guarda, cuando los alcoholes se suavizan y se transforman en notas de diversos licores y frutas.

Creemos que esta cerveza podría dar más de sí, y más tras el bombo y platillo que se le ha dado; pero no tenemos paciencia. Pese a todo, es una buena cerveza, para tomar preferentemente en snifter y a sorbos cortos, dado su porcentaje de alcohol en volumen del 11,9%.

“Mi opinión en un Tweet:” Quizá en diez años será una cerveza excelente. Ahora, aún no. Nota: Notable bajo.

Lúpulo: Columbus

Para los jardineros viejunos, seguro que recuerda al teniente Colombo, una de las series más mítica de los años 70 y que todos hemos visto algún capítulo durante los 90. Pero vamos a hablar de un lúpulo que proviene de la variedad Nugget y ha sido criado y seleccionado por Hopunion, que es una empresa que cultiva y es proveedora de lúpulos para la industria artesana en Washington, trabajando directamente con sus propios cultivadores para administrar y controlar la calidad de los cultivos.

Este lúpulo tiene entre 14 y 16% de alfa ácidos (un buen “puñao”), aunque sólo se conservan un 52% después de 6 meses de almacenamiento. Es muy usado si se busca un aroma herbal y acre con un perfil muy característico de aceite, con notas a regaliz, pimienta negra y tenues matices cítricos.

Se usa en cervezas American IPA, American Pale Ale, Stout, Barley Wine y Lager, muchas veces con el trío de nombres CTZ, que no es un grupo de música moderna, sino Columbus, Tomahawk y Zeus, que son diferentes "marcas" para referirse más o menos lo mismo. A veces es sustituido por los lúpulos Chinook, Galena, Millennium y Nugget (por supuesto).

Algunas cervezas en las que sabemos que se usa son Beavertown Neck Oil, la sin alcohol Brewdog Nanny State, Adnams Jack Brand Innovation IPA, Coronado Islander IPA y Crew Republic 7:45 Escalation, así que habrá que volver a tomarlas para reconocer sus características.

Bruegel

Recién llegados de las vacaciones, vamos a comentar una cerveza belga, de estilo Amber Ale, elaborada por la Brouwerij Van Steenberge, cercana a Gante. Y recibe su nombre de un pintor flamenco del siglo XVI, Pieter Bruegel, cuya obra ilustra la etiqueta.

Pero vale ya de cháchara. Estamos depres por volver a trabajar, así que hemos elegido esta cerveza por ser fácil de beber, y a beberla nos disponemos. En su jarra es de color ámbar (que sorpresa) transparente, profunda y oscura, aso sí. La espuma es pegajosa y de burbuja grande.

El aroma es maltoso, principalmente, y muy agradable. En boca es dulce, con matices y notas de cereal y miel, que dan un resultado muy grato, equilibrado por un ligero amargor.

Vamos, que esta cerveza (teniendo además sólo 5,2% ABV, que es poquísimo para los estándares belgas) se bebe bien y se disfruta. Ideal para acompañar pescados o ensaladas. O beberla en la oficina a la vuelta de la playa.

“Mi opinión en un Tweet:” Con nombre de pintor; una pinta de esto pintaría bien. Nota: Bien alto.

Vuelta al trabajo

¿Ya se han acabado las vacaciones? ¡Pues sí que pasan rápido tres semanas! Pero aquí estamos, quitando el polvo de las botellas de la despensa y aireando la oficina. Preparándonos física y mentalmente (con una cerveza, claro) para volver a trabajar.

Hemos bajado a ver qué tal han aguantado los becarios y parece que bien. Ambos vivos, ambos más delgados (y hay gente que paga fortunas por ello) y han logrado que todas las entradas de la sección “Países” salgan en su día. ¡Bravo! Hoy les echaremos cerveza buena en sus cuencos.

Y a vosotros, lectores que no estéis de vacaciones, a partir de mañana os daremos una programación de la calidad acostumbrada. Reseñas de cervezas, debates, concursos, visitas, vídeos… Un poco de todo.

Pero eso será mañana. Hoy hay resaca postvacacional. Y eso sólo se puede combatir o con más vacaciones (imposible) o con más cerveza (¡es como unas vacaciones para tus papilas gustativas!), así que nos ponemos a “curarnos”.

The Beer Sun (39)

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Se nos acaban las vacaciones hoy. No hay páginas de papel con las que secarnos las lágrimas en este periódico lleno de enlaces sobre cerveza.

Países: España

¿Qué vamos a contar de España que no sepas? Es donde hemos nacido y donde llevamos bebiendo principalmente desde que la edad (legal o no tanto) nos lo permite. Un mercado dominado por cinco grandes compañías que elaboran rubias frescas, en el que empezamos a beber calidad descubriendo la cerveza de importación (belga, alemana y británica, principalmente).

Pero de un tiempo a esta parte (unos diez años en Cataluña, cinco en el resto de España) las pequeñas fábricas de cerveza artesana han ido surgiendo por toda la península, ofreciendo mucha variedad (y variable calidad) para que probar cosas diferentes a lo mainstream esté a disposición de todo el mundo. Cervezas como la Dougall’s Leyenda o la Domus Regia, hacen que el futuro panorama cervecero español pinte muy bien.


Países: Bélgica

Sin duda, uno de los países más importantes cerveceramente hablando es Bélgica (dividida en dos regiones, Flandes y Valonia, de idiomas diferentes pero que comparten capital: Bruselas). Y es que además de tener gran tradición cervecera, e infinidad de estilos, hacen las cervezas más originales.

No sujetos a las limitaciones de una isla o a una estricta ley de pureza, sus cervezas pueden llevar frutas, azúcar, estar fermentadas “espontáneamente” o envejecidas en barricas. Todos conocemos alguna cerveza belga ya que en muchos casos es lo que empezamos bebiendo hace años. Cervezas clásicas como la Duchesse de Bourgogne, cervezas modernas como la De Struise Cuvée Delphine. Todo tiene cabida en este país.


Países: Canadá

Canadá está situado en el extremo norte del continente americano y su capital es Ottawa, aunque su ciudad más poblada es Toronto. Este país se caracteriza por tener unos de los impuestos sobre el alcohol más caros del mundo, por lo que la cerveza es cara. Quizás sea una de las razones por las que el consumo de cerveza en el país es de sólo 60 litros por persona y año.

En un mercado dominado por grandes empresas como Molson y Carling, con cervezas tipo lager muy suaves, se puede encontrar cosas que merezcan la pena. Hemos bebido buenas cervezas canadienses de reciente importación, pero aún no hemos subido las reseñas al blog. Hoy, lo que pudimos encontrar antes, cosas como la insípida Clancy's Amber Ale o la Amager Canadian Winter, que ni siquiera es del todo canadiense.


Países: Dinamarca

Oficialmente llamado Reino de Dinamarca, con capital Copenhague, y un consumo de sólo 60 litros por persona y año de cerveza. Como curiosidad, en los supermercados tienen las cervezas más baratas que el agua y, por otro lado, la cerveza que se publicita como la cerveza más cara del mundo (Jacobsen Vintage No. 1).

Sus cervezas más representativas y conocidas en todo el mundo (a veces más por sus anuncios que por su cerveza) son Carlsberg y Tuborg, pero tienen otras como por ejemplo la Lupulus, de Beer Here, o uno de nuestros desayunos favoritos: Mikkeller (danés aunque errante) Beer Geek Breakfast, perfecta para sustituir al café si estás de vacaciones o si eres el único pringado que queda en la oficina, como nosotros hemos dejado a los becarios.


Países: Suecia

Este país con capital Estocolmo y ubicado al norte de Europa es denominado oficialmente Reino de Suecia. Se caracteriza porque sólo puedes comprar cerveza en una cadena de establecimientos llamada Sustembolaget, que tiene el monopolio de venta de licores en el país, siendo las únicas tiendas al por menor que pueden vender bebidas alcohólicas que contengan un porcentaje de alcohol superior al 3,5%. Además, para poder comprar bebidas alcohólicas en el Systembolaget hay que tener 20 años o más. Pobres suecos.

Lo más típico de Suecia es Ikea, que no es un estilo de cerveza pero un estilo de vida para algunos y que, además, tiene sus propias cervezas, una de las cuales ya hemos probado: Öl Ljus Lager. Eso sí, no les faltan cervezas para las ocasiones especiales como la cerveza navideña Rudolf Ren Ale, para tomar un par de ellas y ver a Rudolf pasar en el trineo frente a tu septentrional ventana.


Países: Irlanda

La República de Irlanda, que es el país que te queda si a la isla de Irlanda le quitas el trozo de Irlanda del Norte (que pertenece, recordemos, al Reino Unido), y cuya capital es Dublín, es el país que más representado está por una marca de cerveza.

La oficina de turismo irlandesa debe agradecer a Guinness que haya puesto su país, su escudo (el arpa), su fiesta nacional (San Patricio) y hasta su característico trébol en boca (y nunca mejor dicho) de todo el mundo. Pero no sólo de Guinness vive el irlandés: desde este país tan verde nos llegan grandes cervezas como la Porterhouse XXXX Wrasslers o la O’Hara’s Irish Red.


The Beer Sun (38)

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Los becarios están en el sótano. ¿Tú desde dónde lees el periódico de los enlaces sobre cerveza?

Países: Argentina

Argentina es el segundo país más austral del mundo. Su capital es Buenos Aires, y ocupa casi por completo el cono inferior de Sudamérica. Se extiende desde el trópico de Capricornio hasta casi la Antártida. Estamos seguros de que, en algún punto de ese recorrido, el lúpulo se tiene que dar bien.

Pero lo desconocemos. Porque, como pasa con tantos países sudamericanos, aunque tienen mucha cultura de cerveza moderna (tanto artesana como homebrewer), al final lo que nos llega es la Quilmes, su cerveza rubia industrial más conocida. Esperemos que eso vaya cambiando…


Países: Alemania

Alemania es otro de los países con más grande tradición cervecera. Muchos estilos (los de trigo malteado, por ejemplo), mucho lúpulos (los de la región de Hallertau, por ejemplo) y muchos términos técnicos (Lager, por ejemplo) tienen su origen en este país europeo con capital en Berlín.

Por tener, tienen hasta una fábrica estatal con su propia universidad cervecera y que cumplirá un milenio de edad dentro de unos pocos años. Hablamos, obviamente, de Weihenstephan, con cervezas tan ricas como su Hefe-Weissbier . Pero también hay un nuevo movimiento cervecero que no desmerece la tradición, pero hacen cosas diferentes, con ejemplos como la Crew Republic 7:45 Escalation.


Países: Japón

Desde el país del sol naciente, Japón, nos llega mucha cultura molona: el manga, el anime, el sushi, el whisky, el shake (que no deja de ser una bebida de cereal fermentado) y otras muchas cosas. Y muchas cosas raras, claro, que los japoneses también son de aficiones raritas.

Pero cerveceramente hablando, lo que conocemos (como es habitual de países sin tradición cervecera centenaria) son las lagers más industriales (en este caso, Sapporo, Asahi y Kirin). Aunque hay otras muchas cervezas, son pocas las que llegan aquí. Una de ellas es la Hitachino Nest Espresso Stout. Así que no está todo perdido.


Países: Estados Unidos

Los Estados Unidos de Norteamérica son la máquina que ha empujado el resurgir la cerveza craft en todo el mundo. Con su gran influencia en el resto del mundo capitalista (y no), el boom cervecero que ocurrió allí a partir de los años ochenta, poco a poco se va contagiando al resto de países. Y, todo lo que tocan, lo transforman.

Los lúpulos que crean son cada vez más potentes y los usan con más ganas (si lees “American” como prefijo en un estilo de cerveza, espérate un buen puñado de ellos), adaptan a su idiosincrasia estilos coloniales y europeos, definen lo que es y lo que será (con reglas como el BJCP), etc. Pero se lo perdonamos todo porque nos mandan cervezones como la Sierra Nevada Torpedo o la Anderson Valley Barney Flats Oatmeal Stout.


Países: Francia

Francia es ese país hexagonal, con capital en París, que tenemos justo al norte de España. Para muchos cerveceros, tanto novatos como auténticos aficionados, las cervezas francesas más conocidas son la Belzebuth y la Kronenbourg. Esto no dice mucho de la tradición cervecera general del país, que es más bien pobre en general.

No obstante, existe cultura cervecera francesa, sobre todo en el norte del país, y uno de sus máximos exponentes es la Bière de Garde. Aunque también se elaboran cervezas de abadía, y por suerte el mercado artesano está creciendo como la espuma (nunca mejor dicho… bueno, vale, es un comentario muy manido pero lo escribimos los becarios y para esto no nos pagan); por ejemplo, hemos podido beber la Super Powers, o la Serie Noire.


Países: Holanda

Cuando decimos Holanda, generalmente queremos referirnos en general a los Países Bajos, ya que es su región más conocida, que está dividida en dos provincias: Holanda Septentrional (con capital Haarlem y ciudad más conocida Amsterdam) y Holanda Meridional (con capital La Haya). Su cultura cervecera está influenciada sobre todo por la corriente belga, claro.

Aún así, el tipo de cerveza más consumido es la Pilsner, siendo las marcas más representativas Grolsch y esa agua amarilla que nos sirven en casi todos los bares en botella verde llamada Heineken. Aunque también tienen desde clásicas cervezas trapenses como La Trappe Dubbel, hasta cosas más modernas, extremas y reconocidas como De Molen Hamer & Sikkel, incluso alguna que otra sorpresa como la Bavaria Wit 0,0, una sin alcohol que se puede beber. Ya veis, un país de contrastes.


The Beer Sun (37)

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Nosotros estamos en la montaña. ¿Tú desde dónde lees el periódico de los enlaces sobre cerveza?

Países: México

México, con capital en Ciudad de México (qué original), es otro de estos países que al pensar en ellos en términos cerveciles, nos viene un "meh" a la cabeza. No obstante, su historia cervecera se remonta muchos cientos de años atrás. Al haber sido colonizados, conservaron algo de tradición precolonial y luego recibieron la tradición europea. Casi todo esto se perdió, como lágrimas en la lluvia, con la llegada de la producción en masa.

Hoy en día, el grueso productivo e importador cervecero lo copan las industriales, como en casi todos los lados, siendo el Grupo Modelo y FEMSA (sobre todo en distribución) las que se llevan la mayor parte del pastel. No obstante, se habla ya de una "explosión" de la cerveza artesana en el país, como también está pasando en muchos otros. Por desgracia, no llega todavía mucho material de allí, así que nos deberemos seguir conformando con pasar la sed con cervezas como Coronita o Sol.