Guinness: Draught Vs. Original

Si vas a comprar una cerveza Guinness (recordemos, una Stout irlandesa, posiblemente la más conocida y sobrevalorada del mundo) en botella, te puedes encontrar que hay diferentes modelos. Y los dos más habituales son la Guinness Draught (que significa algo así como “de barril”, ya que busca ser lo más parecida posible a la que pinchan en los bares) y la Guinness Original.

Esta segunda se supone que rescata una receta antigua de Guinness, pero lo que la diferencia sobre todo es que busca parecerse a la Guinness de antes de que el nitrógeno invadiese su vida. Así que va gasificada con dióxido de carbono.

Pero, cuando vas al supermercado y las ves en el lineal, no te dan muchas más pistas sobre qué es cada cosa. Ambas parecen Guinness, tienen el logo de Guinness y sólo si buscas con atención en la botella, ves que la Draught tiene 4,2% ABV (y está hecha en Dublín) y la Original tiene 5% ABV (¡y está hecha en Bélgica!).

Si las coges y las sirves ves que ambas son negras, claro. Aunque quizá más oscura la Original. En espuma, obviamente, la Draught tiene mejor presencia, con esa espuma blanca y compacta y duradera que la caracteriza. Mientras que la otra es de color beis claro, esponjosa y dura menos.

El aroma es similar, aunque más fino y agradable el de la Draught (más cacao y menos café). Pero es en boca donde más se diferencian, ya que la Guinness Draught es floja y fácil, tal y como estamos acostumbrados en barril, amarga pero poco, café pero poco, cuerpo cremoso pero poco y así todo.

En cambio la Guinness Original tiene más sabor y más intensidad, tanto en el amargor cafetoso como en el dulzor maltoso, resultando más persistente y con una carbonatación más interesante en el paladar.

Entonces... ¿Cuál es nuestro veredicto? ¿Cuál gana? Pues es un empate casi técnico a los puntos. Color (Original). Espuma (Draught). Aroma (Draught). Sabor (Original). Alcohol (Draught). Así que vamos al precio, a ver que nos dice…

Y, coño, la Guinness Original vale poco más de la mitad que la otra (euro y algo en un supermercado). Contra eso poco se puede discutir. Es más sabrosa y cuesta mucho menos. Podemos obviar la espuma bonita y el aroma fino y que se nos vaya un poco el alcohol. ¡Hasta ignoraremos que esté hecha en Bélgica (que podría incluso ser considerado una ventaja)! Ya tenemos ganadora: la Guinness Original.

1 comentario:

  1. Hola

    Hace justo unos días comentaba las diferencias entre ambas cerveza, una casualidad! Te sigo en varias redes y me hacía ilusión pasarte el enlace del post en cuestión:

    http://doscaminostienes.blogspot.com.es/2016/10/guinness-original-vs-guinness-draught.html

    Un saludo!

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