Cerveza y Ciencia: Premios Ig Nobel sobre Cerveza

Para los que no los conozcan, los Premios Ig Nobel son unos premios de carácter anual otorgados por la revista de humor científico Annals of Improbable Research y que buscan galardonar (imitando la ceremonia y categorías de los Nobel auténticos) los estudios científicos más curiosos, absurdos y divertidos. Y algunos de estos estudios premiados han versado sobre la cerveza.

Como el que otorgó en 1996 el premio Ig Nobel de Biología a Anders Barheim y Hogne Sandvik, de la Universidad de Bergen, Noruega, por su informe: "Efecto de la cerveza, el ajo y la nata agria sobre el apetito de las sanguijuelas", usando Guinness Stout y Hansa Bock.

También es interesante la demostración de la ley matemática del decaimiento exponencial usando la espuma de la cerveza. Esto hizo ganar a Arnd Leike, de la Universidad de Múnich, el premio Ig Nobel de Física de 2002, añadiendo que la constante de decaimiento depende de la cerveza elegida, por supuesto.

Este otro premio ya lo hemos mencionado en el pasado (pero es que es nuestro favorito). En 2009, cuatro científicos de la Universidad de Berna, Suiza, fueron premiados por su estudio sobre si causa más daños y fracturas en el craneo golpear a alguien en la cabeza con una botella de cerveza llena o con una vacía. Obviamente recibieron el premio Ig Nobel de la Paz.

Y ya para acabar con la lista, en 2011, Daryll Gwynne y David Rentz recibieron el premio Ig Nobel de Biología por investigar el por qué unos escarabajos macho se equivocaban y se apareaban con botellas de cerveza confundiéndolas con hembras. Y resulta que era por su color marrón y los reflejos de unos puntitos en relieve en la base de la botella.


Tatuajes Cerveceros (9)

Seguimos avanzando con la sección que recopila estas obras de arte que son los tatuajes sobre cerveza que los lectores y amigos de El Jardín del Lúpulo se han hecho en su piel. A este ritmo, aún pasarán meses hasta que publiquemos todos estos “beer tattoos”.

Tatuaje Cervecero de un Lúpulo
Pero no os preocupéis si nos habéis mandado uno vuestro, porque antes o después saldrá en una entrada. Y si no lo habéis hecho… ¡No sé a qué esperáis! Háznoslo llegar al correo electrónico o por las redes sociales, que lo publicaremos aquí.

Como este tatuaje cervecero de Kevin Caro, que vive en Toledo y le podéis encontrar en Bier Planet. Tiene 23 años y se hizo el tattoo porque es, en sus propias palabras, “un puto friki del lúpulo”, aparte de ser homebrewer. Con esas credenciales, es bueno tatuarse un lúpulo, sin duda.

¿Tú tienes algún tatuaje cervecero? ¿De un lúpulo? Pues ya nos contarás cuántas veces lo han visto y confundido con una alcachofa. O nos lo mandarás para esta sección. ¡O te lo harás si no lo tienes! ¿A qué esperas si te gustan los tatuajes y amas la cerveza?

¿Sabías que…? Las Cervezas Trapenses

Unas de las cervezas con más tradición a sus espaldas son las cervezas de abadía, ya que durante muchos años (o siglos) en Europa la escritura y por lo tanto la transmisión de conocimientos estuvo en manos de la Iglesia, incluyendo el hacer cerveza.

Estas son algunas de las Cervezas TrapensesHoy en día, la mayoría de las cerveza “de abadía” están hechas por fábricas que pertenecen a empresas cerveceras, y pagan un canon por el uso del nombre de una abadía (o ni eso). Pero existen unas pocas cervezas que siguen siendo fabricadas por la Iglesia, como las Cervezas Trapenses.

¿Qué son las Cervezas Trapenses?


Las Cervezas Trapenses son un producto de los monjes de la Orden Cisterciense de la Estricta Observancia, que siguen la regla de San Benito de Nursia (“Ora et labora’’). Para poder etiquetarse como tal, deben tener el visto bueno de la Asociación Internacional Trapense (AIT) y si quieren llevar el sello de Authentic Trappist Product (ATP) deben cumplir los siguientes criterios:

  1. Los productos deben ser fabricados dentro del entorno inmediato de la abadía. (Juraríamos que antes decía “dentro de los muros de…”)
  2. La producción debe efectuarse bajo la supervisión de los monjes o las monjas.
  3. Los ingresos deben ser destinados a las necesidades de la comunidad monástica, a la solidaridad en el seno de la Orden Trapense, o a proyectos de desarrollo y obras de caridad.
  4. (Y también juraríamos que antes había un cuarto criterio que hablaba de la calidad…)

Doppel Hirsch

Las Doppelbock alemanas son, como probablemente ya sepáis, un estilo de cerveza de baja fermentación, fuerte y habitualmente oscuro, de carácter maltoso. Su nombre significa literalmente “doble cabrón” (macho cabrío).

Doppel Hirsch
Por eso no es de extrañar que la Allgäuer Doppelbock de la marca Privatbrauerei Höss der Hirschbräu se llame “Doble Ciervo”, ya que los ciervos son su emblema. Y tampoco ha de extrañarnos que sea de color marrón rojizo, limpio. Su espuma es esponjosa y abundante, de color hueso.

Sigue sin extrañarnos que el aroma sea maltoso, con recuerdo a caramelo y grano. O que el sabor sea dulce y con mucha malta, notándose el alcohol (7,2% ABV) un poco. Todo entra muy bien dentro de los parámetros del estilo.

Pero incluso para el estilo más fuerte de la tradición germana de cervezas, resulta peleona y diabética (empalagosa por los azúcares). Hay Doppelbock más equilibradas. Aun así, su botella de tapón mecánico es un punto a favor.

“Mi opinión en un Tweet:” Dos ciervos más cerveza fuerte es igual a pelea de ciervos. Nota: Bien alto.

The Beer Times (280)

Dominical suplemento de noticias sobre cerveza. Aquí puedes leer el periódico The Beer Times.

Mañana es el “Blue Monday”, pero no hay tristeza que se resista a abrirse una birra y leer estos enlaces sobre cervezas.

Sábado Cervecero Animado (50)

La realidad acaba superando en muchos casos a la ficción. Y al alcohol suele ayudar a ello. Así que si este fin de semana salís por ahí con vuestro mejor amigo (imaginario o no) y bebéis cerveza, os animamos a hacerlo con moderación.

¡Y nada de fumar ni meteros en peleas! Los resultados pueden ser muy explosivos. Y luego no hay quien os reconozca, que pareces otra persona si bebes mucho. Haz caso de estos chicos que os traemos hoy, que parece que saben de lo que hablan.




La Virgen IPA

Cuando se habla de que una gran compañía cervecera adquiere a una artesana, suele pintarse todo muy mal. Pero creemos que no siempre es así. Muchas veces las cosas van a mejor, y solemos poner el caso de La Virgen. De las primeras “craft” de Madrid, un grupo de inversión de AB InBev los adquirió hace un par de años, y desde entonces su producto es bastante mejor, más estable y se ve en más lugares -pero siguen haciendo cosas con otras artesanas y tal-.

Cerveza La Virgen IPA
Por eso hoy os vamos a hablar de su IPA de la gama base. Una India Pale Ale de color ámbar anaranjado y algo turbia, que se corona con una espuma fina y compacta, aunque no muy abundante, pero sí de persistencia media. La presencia no es mala, más bien clásica.

Y aunque huele a lúpulos “modernos” (destacan el Citra y el Cascade), son moderados, de intensidad leve y tienen detrás un potente perfil maltoso. Lo mismo pasa con el sabor, que es amargo pero a la vez afrutado y con suficiente cuerpo para sostener el alcohol (6,5% ABV) y el lúpulo.

Está claro que no es una IPA para los bares más punteros ni para los hopheads beerhunters. Pero para llevar el lúpulo a los bares generalistas y los anaqueles de los supermercados y tiendas es más que suficiente. Claro que si ya has caído en el lado “verde” oscuro del lúpulo, esto te va a dejar poco satisfecho.

“Mi opinión en un Tweet:” No se te aparecerá una virgen, pero sí que parece una IPA. Nota: Bien bajo.

Vocabulario de Cata de Cerveza: Fase Visual (2)

En la entrega anterior de esta sección os hablamos del vocabulario de la fase visual de la cata de cerveza. O sea, de describir con palabras lo que nuestros ojos recogen de la cerveza. Pero nos centramos en el líquido solamente, hablando de su color, su intensidad, su turbidez o su carbonatación, entre otras cosas.

Mirando la espuma de una cerveza en una cata
Y cuando íbamos a empezar a hablar de la espuma, paramos (y os pusimos tarea para casa). Pues hoy toca retomarlo ahí. Los deberes los corregiremos al final, cuando pongamos nuevos sobre este tema. La espuma.

La espuma no deja de ser burbujas del gas de la cerveza sujetas por la tensión del líquido de la propia cerveza, con sus proteínas y polipéptidos. Por eso, al hablar de la espuma tenemos que hablar de su color. Como el CO2 es incoloro, el color de la espuma dependerá en gran medida del color del líquido, pudiendo ir desde blanco hasta marrón, pasando por diversos tonos de hueso, marfil o beige.

Además, debemos mencionar la cantidad o tamaño de la cabeza de espuma (puede ser muy abundante o puede ser escasa e incluso nula -si no tiene nada de nada no parece un buen augurio-) y su persistencia o estabilidad. Para esto, podemos observar cómo se va reduciendo con el tiempo. Si al cabo de un minuto la corona apenas ha bajado, podemos afirmar que tiene buena persistencia. Si se ha reducido a más de la mitad, la persistencia en cambio es baja. En otro caso, pues de estabilidad media, claro.

Nuestro Reto de Enero 2019 #12meses12barras

Volvemos a la carga con un nuevo reto para este nuevo año en el que, por supuesto, nosotros participamos. Ya os explicamos las normas del Reto Cervecero 2019 #12meses12barras hace unos días. Y, desde entonces, podéis empezar a participar.

Nosotros nos hemos bebido unas cuantas cervezas ya que podrían cumplir lo exigido en el mes de enero (beber una cerveza de Navidad o Invierno en uno de tus bares cerveceros más clásicos). Pero sólo podemos elegir una para “fichar”.

Y es esta Shepherd Neame Christmas Ale que nos bebimos en el Durandal (en Valladolid). Una cerveza de nuestras favoritas de Reino Unido, bebida en unos de los garitos que más frecuentamos de la capital pucelana, y de los que más solera tiene, con más de tres lustros a sus espaldas y 4-5 grifos de cervezas de importación, una nevera de otras birras y artesanas y la mejor Oktoberfest del Pisuerga.

Si vosotros os animáis a participar en el Reto Cervecero 2019 #12meses12barras compartiendo vuestras cervezas y bares, no os olvidéis de ir enviándolos al formulario con el que llevamos la cuenta. ¡Es imposible si no estar al día!