The Crafty Brewing Company Irish Red Ale

Las Irish Red Ale son un estilo en el que cuesta encontrar fácilmente “ejemplos de clase”. Quitando la O’Hara’s o la Porterhouse, pocas Irish Red irlandesas de las que nos llegan dan la talla en el estilo (y no, las más habituales en los bares de franquicia no la dan), y pocas no irlandesas se mantienen fieles a los parámetros.

The Crafty Brewing Company Irish Red Ale
Por eso nos gustó que en una de estas ofertas de cerveza de importación del Lidl trajeran esta marca “crafty”, elaborada por Rye River Brewing Company, con una referencia Red Ale. Y rojiza es, color avellana con espuma hueso, parda, no muy abundante pero compacta y de persistencia media.

El olor es agradable: frutos secos y caramelo. Y el sabor, muy equilibrado entre lo tostado y lo dulce, es casi crujiente, con caramelo, grano y cierta aspereza seca al final. Y todo ello en formato medio litro y con sólo 4,1% ABV.

Vamos, que como Irish Red Ale (pasándole la prueba del algodón o del BJCP) da la talla correctamente. Y si la acompañas de unos sándwich de ensalada de pollo, bien tostaditos, vas a acertar doblemente.

“Mi opinión en un Tweet:” Tiñe los bigotes de pelirrojo. Pruébalo. Nota: Bien alto.

La Cerveza en el Arte: Vincent van Gogh (3)

La Cerveza en el Arte: Vincent van Gogh (3)

Los museos virtuales tienen siempre sus puertas abiertas, y nosotros no dejamos de traer obras de arte de los más famosos pintores a esta pinacoteca en la que, el nexo común (como en todo en esta web) es la cerveza.

En este caso, no es en una cervecería, sino... In the Café: Agostina Segatori in Le Tambourin. O sea, la dueña del local, posando en su café, pero con una jarra de birra. La segunda que se bebe, por lo que analiza la web del Van Gogh Museum, de Amsterdam, donde se encuentra.

Y a donde os debéis dirigir entonces si queréis apreciar de manera física y no virtual este óleo sobre lienzo de 55,5 x 47 cm, pintado en 1887, época alrededor de la cual Van Gogh tuvo una breve relación amorosa con la susodicha Agostina, dueña de “La pandereta”.

Y con esto, nuestra ración de arte por hoy. Si quieres viajar por más museos, tiempos, lugares y espacios, te recomendamos seguir la lista de entradas sobre arte y cerveza ya publicadas. ¡Sin salir del salón de tu casa!

¿Es mejor la cerveza de grifo o de botella?

Esta pregunta, que si es mejor la cerveza de grifo o de botella, es una cuestión que seguramente ha surgido en alguna conversación cervecera, sobre todo en vuestros inicios y la discusión sigue sin tener una respuesta clara. No nos queremos poner de ninguna de las dos partes, porque es un poco como “¿A quién quieres más, a papá o a mamá?”, pero si queremos analizar qué características de los dos tipos de servicio pueden afectar a la cerveza.

¿Es mejor la cerveza de grifo o de botella?
Por ejemplo, sabemos que la luz del sol no le sienta bien a la cerveza, por ello para la conservación los barriles (y las latas) protegen mejor que las botellas al ser opacos. Además al dejar muy poco espacio libre en el interior las opciones de que la cerveza se oxide (y envejezca peor) son mayores en el caso de las botellas, ya que cada botella tiene un espacio con aire (a pesar de los barridos de CO2 que se hacen al embotellar).

Otro punto a tener en cuenta es la carbonatación: el fabricante controla el nivel de gas de su cerveza en ambos envases; pero cuando el hostelero la sirve desde el barril puede ajustar la cantidad de “ácido” que usa modificando los parámetros del fabricante tanto en su nivel de CO2 como en su sabor, no así con las botellas que están tal cual fueron “diseñadas” por el productor.

Sobre la temperatura de servicio: la cerveza de barril pasa por el serpentín que la enfría (normalmente a temperatura para la cerveza Lager que estamos acostumbrados a consumir en España). Que te la sirvan a la temperatura adecuada no siempre es fácil (ya que los equipos suelen estar regulados para servir la cerveza que pasa por sus serpentines realmente frescas). Pasa un poco lo mismos con las cámaras frigoríficas de las botellas, que tienden a la temperatura “mínima común”. La ventaja con la cerveza en botella es que puedes sacarla antes y abrirla justo cuando creas que haya alcanzado la temperatura que desees, si esperas con una caña ya servida va ir perdiendo gas mientras...

The Beer Times (342)

Dominical suplemento de noticias sobre cerveza. Aquí puedes leer el periódico The Beer Times.

Terrazas en tres, dos uno… Pero hasta que las pongan te da tiempo hoy a leer el dominical con estos enlaces sobre cervezas.

Sábado Cervecero Animado (64)

¡Pasamos a fase 1! Eso significa que podemos volver a disfrutar (con las medidas adecuadas) de las terrazas de los bares, de las cervecitas al sol y de la compañía de amigos y familiares. ¡Qué ganas teníamos!

Tantas, que nos vamos a sentir como de vacaciones, en un Biergarten alemán o en la terraza de un brewpub. ¡Que nos os falte la compañía! ¡Y mucho menos la cerveza!





Maisel & Friends Marc's Chocolate Bock

Esta cerveza es una cerveza peculiar: la interpretación “de autor” de uno de los cerveceros de la marca de una Irish Stout (aunque por alcohol más una Foreign) al estilo alemán, con levadura de baja fermentación, siendo por tanto más una Bock.

Maisel & Friends Marc's Chocolate Bock
De color casi negra (marrón muy oscuro, tintes rojizos) y espuma beis clara abundante, la cerveza tiene muy buena presencia. Y un aroma en el que destacan, por supuesto, las maltas tostadas: chocolate, toffee, caramelo…

En boca es maltosa y tirando a dulce, pero sin empalagar. Con muy buen cuerpo y sedosidad, repite los sabores que prometía el aroma, pero no destacando mucho lo que prometía el alcohol (con su 7,5% ABV).

Como curiosidad, aunque lo reseñado hasta ahora es la cerveza tal y como aparece “fresca” en nuestras anotaciones, hoy empieza la convocatoria del resucitado #FFdA (Finde Fondo de Armario, de Birraire, una excusa para dar salida a cervezas que se nos quedan acumuladas) y hemos aprovechado para abrir una cuya fecha de consumo preferente pasó en 2016, así que llevará un lustro en nuestra despensa.

Marc's Chocolate Bock
Y hay que comentar que es una cerveza que aguanta bien el paso del tiempo: más licoroso, muy aromática (añadiendo un toque “belga” que le faltaba a sus raíces británicas y germanas) y con buen aguante de color y espuma, con poca oxidación. Siendo tan barata como es, es una cerveza interesante para coger y “olvidar” en el fondo del armario durante un par de años (tampoco hace falta llegar a media década, no es necesario exagerar).

“Mi opinión en un Tweet:” Da gusto volver a abrir el armario para estas patilladas. Nota: Sobresaliente bajo.

Moda Cervecera: Calcetín Cervecero

Esta es la tercera vez que comentamos unos calcetines de temática cervecera en esta sección en la que no habíamos comentado nada de ropa en más de dos meses (los que llevamos de confinamiento). Pero ahora que vamos a poder salir a la calle es buen momento para mostrar en nuestros tobillos, mientras paseamos o hacemos deporte, nuestra afición.

Para ello puede ser ideal esta prenda, hecha con un 85% de algodón peinado, 11% de poliamida y 4% de elastano. Se ajusta a tu pie como un guante a tu mano. Y están hechos en España, ¿qué más puedes pedir?

Bueno, pues pide una jarra y un botellín, y que te lo traigan a la terraza. Eso más puedes pedir. Y unas patatuelas y unas olivitas, para ayudar a bajarlo. Y otra ronda, jefe. Esta vez la jarra más grande. (Se nota que tenemos mono de terraceo, ¿eh?)

Bueno, dejamos aquí esta idea y nos volvemos al sofá, donde también podemos mostrar nuestros calcetines. Pero nadie más los ve. ¡Esperemos que pronto les pueda dar el aire fresco de una terraza vespertina!

Cine y Cerveza: Tiburón

En 1975 se estrena en los cines una película de un director que no llegaba a los treinta años y que marcaría a varias generaciones. Ese director era Steven Spielberg, y la cinta, Tiburón. Todos conocemos la historia del escualo que atemoriza la playa de un pueblo turístico. A pesar de las advertencias de los científicos el alcalde no quiere cerrar la playa por los efectos económicos, hasta que la muerte de un niño hace que haya que tomar medidas drásticas (un argumento que no es tan diferente al usado para muchas cosas del coronavirus).

El equipo que se dispone a cazarlo lo forman un sheriff con miedo al agua, un joven oceanógrafo y un curtido cazador de tiburones. La tensión en el barco entre ellos es evidente, se enfrentan a un enorme peligro y sus distintas personalidades chocan constantemente.

La escena que nos interesa es en la que Quint, el cazador de tiburones, marca su posición de mando sobre Hooper, el oceanógrafo, y lo hace bebiendo una cerveza de dos tragos y aplastando la lata. Hooper intenta hacer lo mismo, pero aplastar un vaso de plástico no trasmite la misma autoridad que hacerlo con una lata de aluminio de las de antes (mucho más gruesas y sólidas que las de ahora). Con un simple gesto Spielberg deja claro quién lleva las riendas de esta misión.

Esperemos que dentro de un tiempo podamos, como en otra escena mítica de esta película, charlar con los amigos mientras bebemos unas cervezas y mostramos las cicatrices que muestran que hemos vivido (y sobrevivido).



El impacto de esta escena fue tan grande que la marca de la cerveza que sale mantuvo la imagen como promoción de su cerveza Lager durante muchos años, con reediciones periódicas de la icónica lata.

Aecht Schlenkerla Fastenbier

De las cervezas de esta marca alemana, con sede en Bamberg y especializada en cervezas elaboradas con maltas ahumadas, que llegan a España esta es una de las pocas que nos quedan por reseñar aquí, creemos.

Aecht Schlenkerla Fastenbier
Es una “Lentbier”, cerveza de cuaresma (como pone en latín: Cerevisia Quadragesimae). Ideal para el “Brotzeit” (si fuésemos modernos, el Brunch de la tarde). Y es que habrá que aportar algo extra de energía si se está haciendo ayuno, que la cerveza no rompe.

Y ese algo extra puede ser esta cerveza de color marrón anaranjado, que tiene una espuma beis clara abundante, de alta persistencia, pegajosa y esponjosa. Huele intenso a ahumado, como una hoguera, con notas de pan tostado y caramelizados. En boca es amarga, áspera, ahumada (por supuesto) y con un toque cárnico.

Tiene 5,5% ABV, pero es una de esas cervezas que “saben calientes”. O sea, no da la sensación de estar fría ni recién sacada del frigorífico. Y que puedes maridar con tu propio Brotzeit de pan de centeno y embutido.

“Mi opinión en un Tweet:” Date prisa que la cuaresma ya acabó. Nota: Notable alto.