Sierra Nevada Tropical Torpedo

Con la llegada de un nuevo frente cálido primaveral comenzamos a desarrollar una serie de síntomas… de los cuales el más acuciante es la sed. Y para ponerle solución el Doctor Lúpulo lo que nos ha recetado son IPAs. Así que habrá que hacerle caso y beberse esta American IPA de Sierra Nevada.

Sierra Nevada Tropical Torpedo
Siempre nos han gustado mucho las cervezas de esta marca pionera del Craft estadounidense. Desde su fundación a principios de los años 80 de manos de Ken Grossman en Chico, California, han elaborado cervezas con potencial para gustar a todo el mundo, especializados o no.

Y esta IPA de color dorado ambarino, limpia y bonita, no es una excepción. Aunque su espuma (media y de persistencia media-baja) no va a ser su punto fuerte, parece. Pero lo suple con el apartado de aromas.

Y es que el olor que le proporcionan los lúpulos (Amarillo, Citra, Comet, El Dorado, y Mosaic) le da un perfil muy afrutado. Con 55 IBUs es amarga, pero sin aportar demasiado de esa fruta en boca, resultando un poco plana al final.

Para tener 6,7% ABV le podíamos pedir un poco más de interés o de punch, pero se ve que la vida tropical no le permite agitarse mucho y ha elegido saber un poco más en plan de “aaah, me estáis estresaaando”. Así que si quieres movida, búscate otra. Pero si tienes sed, te sirve.

“Mi opinión en un Tweet:” Maridar con una playa y palmeras. Pero no te las comas. Sólo para ver a la vez. Nota: Notable bajo.

The Beer Times (383)

Dominical suplemento de noticias sobre cerveza. Aquí puedes leer el periódico The Beer Times.

Que en domingo no falte la birra ni el suplemento semanal que os trae enlaces sobre cervezas.

Las cosas de Blogger

Hoy Blogger (el obsoleto apartado del gigante Google que seguimos usando para publicar esta web a diario, sí, somos culpables) se ha levantado un poco tonto y con el pie izquierdo. Durante la noche se ha empeñado en que algunas entradas viejas vulneraban sus normas y se ha cargado casi una decena.

Las cosas de Blogger
Llevamos toda la mañana intentando averiguar por qué y cómo solucionarlo; planeando cómo volverlas a incluir o publicar sin alterar sus delicados algoritmos… y la verdad es que ha sido un dolor de cabeza...

Porque ustedes me dirán: ¿Cómo puede la reseña de la Gulden Draak Imperial Stout vulnerar una política de software malicioso y virus? Es fuerte y peleona, pero no afecta a los programas informáticos, solo al hígado de las personas.

Pero justo cuando ya lo teníamos todo recuperado de los cachés y planeado, le ha dado por restaurar algunas. No todas. Así que si notáis que faltan cosas, por favor, decírnoslo. Y si al volver a ver alguna entrada re-publicada tenéis una leve sensación de deja-vu, no os preocupéis que no es Matrix, somos nosotros parcheando el problema.

Duchesse Cherry

Dentro de las cervezas de fermentación mixta (esto es, empiezan como cervezas de alta fermentación pero luego se dejan madurar, habitualmente en grandes barricas, para que actúen también otros microorganismos), la “Duquesa”, elaborada por la Brouwerij Verhaeghe, ha sido siempre nuestra favorita.

Duchesse Cherry
Esta cervecería, sita al sur del Flandes Occidental y cuya historia se remonta a 1885, ha sacado ahora un par de versiones “nuevas” de su buque insignia. Y esta que comentamos hoy es la base de la otra, así que empecemos por la “Cherry”.

Es una mezcla de cerveza que madura para hacer la Duchesse de Bourgogne, con 1 o 2 años de evolución, y cerezas ácidas de la zona. Esto añade más rojo a su perfil ya de por sí rojo, acabando con un color profundo y sorprendentemente limpio.

Incluso la espuma se tizna de rojo, con un tono rosa palo, de cantidad media pero persistencia baja, quedando una fina línea sin apenas encaje de Bruselas, crepitante. El aroma es como el de su cerveza base, pero más afrutado. Madera, fruta, acidez

En boca, incluso más: recuerda a peras al vino o a la Liefmans Glühkriek de la que comentamos algo parecido. Como pega, su elevada carbonatación (ojo que alguna nos ha hecho geiser en la mesa) y que es algo más ácida que la base. El alcohol, también tirando a alto: 6,8% ABV.

“Mi opinión en un Tweet:” Deberían haber cambiado el pajarito por un petirrojo. Nota: Bien.

¿Sabías qué…? El proceso de “Whirlpool” y enfriado

Terminado el hervido del que os hablábamos en la entrada anterior, y antes de empezar la fermentación, hay dos procesos que suelen pasar desapercibidos porque son discretos pero también son importantes: el Whirlpool y el enfriado.

¿Sabías qué…? El proceso de “Whirlpool” y enfriado
Whirlpool es el término inglés que para identificar el centrifugado. Se trata de someter al mosto recién hervido a un proceso físico de centrifugación para conseguir que los sedimentos de la cocción (formados por partículas de lúpulo y proteínas coaguladas) se acumulen en el centro de la olla de cocción evitando que queden en suspensión en el líquido.

Este proceso se hace durante unos 15 a 20 minutos y luego se deja reposar el líquido para facilitar la decantación. En las fábricas de cerveza suelen recircular el mosto caliente para generar la corriente que provoca el centrifugado, pero los cerveceros caseros usan también medios más “físicos”.

El Whirlpool se debe hacer con especial cuidado ya que conlleva riesgos. Si durante este proceso salpicamos el mosto caliente podemos airear el líquido y ello resulta en oxidación más tarde en la cerveza ya que el momento deseable para ello es una vez que el mosto está enfriado.

El enfriado es el proceso de bajar la temperatura del mosto hasta un nivel en el que la levadura pueda prosperar (aproximadamente 20 ºC para la levadura de alta fermentación, en torno a 10 ºC para la de baja).

Esta fase supone varios retos ya que es crucial hacerlo de la manera más rápida posible para evitar riesgos de contaminación, reducir la producción de DMS y lograr bajar más de 80 ºC de temperatura en pocos minutos no es fácil. Por lo que los cerveceros se sirven habitualmente de distintos instrumentos: desde los más sofisticados intercambiadores de placas a los más modestos serpentines (o incluso metiendo la olla de cocción en baños de agua fría).

Ambos métodos usan el principio del intercambio de temperatura pero mientras en el primero dispone de un conjunto de platos soldados con un pequeño espacio entre ellos por los que se hace circular alternativamente el mosto caliente y agua fría, el serpentín funciona circulando agua fría por su interior mientras está sumergido en la olla de cocción.

La Cerveza en el Arte: Marcel Gromaire

La Cerveza en el Arte: Marcel Gromaire

El autor que traemos hoy a la sección de la pinacoteca cervecera que adorna las paredes virtuales de este, vuestro Jardín, es del siglo XX. Cosa poco habitual, ya que la mayoría son un poco anteriores, habitualmente del siglo XVII al XIX.

Marcel Gromaire fue un pintor francés, con una marca tendencia expresionista y post impresionista. Y os traemos un cuadro llamado “Les buveurs de bière”, o sea “Los bebedores de cerveza” que, quitando que nosotros no fumamos en pipa, por tanto nos representa.

Es una obra al óleo en lienzo que data de 1924, y que se puede encontrar en el Musée d’Art Moderne de Paris. ¿Su tamaño? 100 x 81,5 cm. Ideal para decorar la cabecera de tu cocina o salón. Al menos, quedaría genial en el nuestro… ¡O eso opinamos!

La verdad es que nos alegramos de que esta sección haya tenido buena acogida en la valoración de la encuesta de satisfacción (con un 6 de media) porque a nosotros nos encanta y tenemos aún muchos cuadros en el tintero que compartir con vosotros.

Encuesta de Satisfacción EJDL: Conclusiones

La semana pasada os lanzamos una breve encuesta de satisfacción para conocer vuestra valoración como lectores de alguna de las características y de las secciones de nuestro blog. Y la verdad es que estamos muy contentos de haberlo hecho. No solamente por la participación (en torno a medio centenar de respuestas), sino por las conclusiones que nos permiten sacar.

Encuesta de Satisfacción EJDL: Conclusiones
Y la primera y más obvia es ver que a veces, lo que nosotros pensamos o percibimos es diferente de la realidad. Por eso apreciamos vuestro esfuerzo en contestar y vuestra sinceridad. Porque tomaremos medidas con las secciones que han suspendido, por supuesto.

Y la que peor nota ha sacado, para nuestra sorpresa, ha sido la de Tatuajes Cerveceros. Vuestra valoración (que supera por poco el 3 sobre 10) nos hace tomar la decisión de fulminarla y darla por terminada (en cuanto publiquemos el par de tatuajes apalabrados que nos habían enviado, eso sí). Pensábamos que era una idea original y, dado que muchos de los que nos seguís tenéis beer tattoos, que os gustaría tanto como a nosotros. Pero no. Tomamos nota y la despedimos en breve.

Lo mismo le va a pasar a la sección de Música de Anuncios de Cerveza. Esta tiene un poco más de nota (4,2 sobre 10) pero, pese a ser una de las más longevas, reconocemos que últimamente estaba de horas bajas (porque las campañas publicitarias no acompañan, argumentamos en nuestra defensa) y consideramos que su ciclo -tenéis razón- ha terminado. ¡Se acabó la música!

Grand Cru Especialidades 1897

Como ya os hemos explicado en ocasiones anteriores, “Grand Cru” no es un estilo por sí mismo, sino que indica que esa cerveza es la mejor de la casa, el top de su gama o que al menos le han puesto cariño para hacerla (o nombrarla). Y esta de la gama 1897 de especialidades del Mercadona es su “Abadía” más potente.

Grand Cru Especialidades 1897
De color rubio dorado, limpio y brillante, se corona por una espuma blanca mediocre. Ni es demasiado abundante, ni demasiado bonita (y, por supuesto, poco duradera). Pero vamos a juzgar lo importante…

El aroma es leve, con toques maltosos y levadurosos, afrutados. Pero nada destacable. Y el sabor es más amargo de lo que te esperas, con cierta sequedad y su punto especiado. Este se debe también a que entre los ingredientes aparecen los condimentos típicos de las cervezas belgas: cilantro y cáscara de naranja; acompañados de los menos típicos jarabe de fructosa y glucosa, y de trigo y arroz para rematar la jugada.

Habiendo otras similares en abadías (e incluso trapenses) a muy buen precio y con una calidad y acabados mucho mejores, el único motivo para coger esta birra de 7,9% ABV es que esta cadena de supermercados sea la única fuente de cerveza que tienes disponible.

Ah, y dado que ya estamos implementando el aumento de párrafos a cinco para poder incluir algo de historia de la fábrica, que sepáis que la cervecera que la elabora (Brasserie de Saint-Omer), sita en Nord-Pas-de-Calais, estuvo hace unas décadas durante 12 años bajo la propiedad de Heineken, aunque ahora vuelve a ser independiente (bajo el control de André Pecqueur, que también tiene la Brasserie Goudale y elabora las Belzebuth, Triple Secret des Moines o La Bière du Demon).

“Mi opinión en un Tweet:” Es más obligación que devoción. Nota: Suficiente.

The Beer Times (382)

Dominical suplemento de noticias sobre cerveza. Aquí puedes leer el periódico The Beer Times.

Dominical primaveral este que os traemos hoy empapado de enlaces sobre cervezas.