Moda Cervecera: Not a Zombie, Just Drunk

Hay muchas maneras de volver a casa. O bien, o las otras. Las otras incluyen el palpar paredes, el esquivar obstáculos invisibles, el andar contra el viento (o quedarse parado contra el viento)… E incluso, por supuesto, el no llegar.

Camiseta Cervecera con la frase "Not a Zombie, Just Drunk"
Pero la verdad es que (nosotros los primeros, y más cuando éramos jóvenes) volver a casa a partir de cierta hora (bueno, más que la hora son los litros) es como una película de terror de serie B.

Caras desencajadas, ropa desordenada, pies vacilantes y arrastrados, balbuceos incomprensibles, movimientos descoordinados, secreciones líquidas inapropiadas… George A. Romero y Robert Kirkman no podrían describirlo mejor.

Pero no, amigos: No somos zombies. Sólo borrachos. Y en cuanto lleguemos a casa y durmamos se nos pasará. En el peor de los casos, nos levantaremos al tercer día, que pasados los 33 cada vez son peores las resacas

Morland Old Golden Hen

Una cerveza inglesa que de vez en cuando se deja ver por las tiendas o incluso por los supermercados es esta Old Golden Hen. Fabricada por la marca Morland, actualmente propiedad de Greene King, es la hermana rubia de la Old Speckled Hen.

La cerveza inglesa Morland Old Golden Hen en su vaso de pinta
Esta, claro, es más rubia. Dorada. Muy dorada. Hace honor a su nombre (bueno, en lo de gallina no; ni en lo de vieja). La espuma no es muy abundante, pero ya sabéis que las Ales inglesas suelen ser poco carbonatadas.

El aroma tiene destellos de lúpulo al servirla (lleva Fuggles, Galaxy y Willamette), bastante agradables, con notas frutales y herbales. Pero es definitivamente maltosa y con notas de caramelo en boca. Aunque con un amargor limpio que la equilibra bastante bien.

Si tuviésemos que definirla con pocas palabras sería como una cerveza a medio camino entre una Pale Ale inglesa clásica y una Lager moderna, con sólo 4,1% ABV (punto a favor) y muy fácil de beber.

“Mi opinión en un Tweet:” Si te gusta beber sin emborracharte, esta birra es lo tuyo. Nota: Notable.

The Beer Times (271)

Dominical suplemento de noticias sobre cerveza. Aquí puedes leer el periódico The Beer Times.

En lo que te tomas una birra, te traemos el suplemento semanal de los enlaces sobre cervezas.

Música de Anuncio: Cruzando el Campo

Venga, movamos un poco el esqueleto, que es sábado y toca bailar. ¿Y qué mejor que con una fanfarria? Viento metal y percusión, haciendo un ritmo bailable e ideal para menear un poco los huesos. ¡Hop, hop. Chipirón!

La canción que os traemos en la sección de música de anuncios de cerveza de la televisión es relativamente reciente… pero nos la habíamos olvidado en un cajón. El grupo que la interpreta se llama Fanfare Ciocarlia y la canción (que ayuda a adivinar de qué marca era el anuncio), Cruzando el campo. ¿Caes ahora?


Laugar Kiskale

En el País Vasco, para ser concretos desde Gordexola, Bizkaia, la panda de cerveceros juerguistas de Laugar hacen sus cervezas, de corte moderno y coloridas etiquetas en las que predominan los animales (con permiso de los zombies).

Laugar Kiskale, una cerveza artesana española estilo Brown Ale
En esta ocasión, un bulldog (que parece sacado de una obra de Cassius Marcellus Coolidge) etiqueta la Kiskale, una Brown Ale que, como cabe esperar, es marrón, acompañada de una espuma hueso abundante y de persistencia media.

El aroma es a malta, chocolate, caramelo tostado y grano. En boca es intensa. A la vez amarga pero también dulce. Junto con todo lo antes descrito encontramos notas frutales que completan el trago y dan un resultado muy rico.

La pega es que no se le nota el alcohol. Y no tiene precisamente poco (se sube a los 7,3% ABV), por lo que emborracha sin que te des cuenta. ¡Y nos encanta beber, pero odiamos emborracharnos! Así que moderación, amigos…

“Mi opinión en un Tweet:” No es un farol. Me la bebería a cara perro. Nota: Notable.

Carta de Aromas: Rosas

Hay veces que las cervezas tienen recuerdos florales. Es muy bonito (aunque no muy frecuente) oler una cerveza y que te traiga a la memoria un paseo rodeado de exuberantes flores de pétalos abiertos. A veces pueden ser a lavanda, pero hoy nos vamos a ocupar más de cuando nos recuerda a las rosas (u otras rosáceas).

Carta de Aromas en la cerveza: Rosas
El aroma a flores suele provenir de los aceites esenciales del lúpulo (o de algún adjunto), y si nos recuerda a las rosas de una rosaleda, puede estar causado o bien por el alcohol fenetílico o bien por el acetato de feniletilo (que le da un toque a miel también).

Es algo ideal en una cerveza, sobre todo como regalo de conquista. A cualquiera de las personas (incluyendo los Becarios, que son un poco menos que personas) que escribimos en El Jardín del Lúpulo nos conquistas antes con una cerveza con aromas a flores que con un ramo de floristería.

Pero, como dice el refrán inglés, hay que acordarse y sacar tiempo para pararse y oler las rosas. Por eso te recomendamos buscar algún jardín florido (en este, el “Del Lúpulo”, abunda la cerveza pero no las flores) y quedarte bien con el aroma para luego reconocerlo (a no ser que tengas la suerte de que alguien te traiga un ramo a casa).

Macro Multinacionales Cerveceras (5): Duvel Moortgat

Dentro de esta sección en la que hablamos de las grandes empresas que poseen cerveceras por todo el mundo, parece que hasta ahora nos centrábamos en la parte más descarnada y poderosa del capitalismo… En aquellas inmensas multinacionales todopoderosas como AB InBev, Heineken o Molson Coors (y las que nos quedan).

Macro Multinacionales Cerveceras:  Duvel Moortgat
Pero también hay empresas más modestas (e incluso bajo control familiar aún) que se dedican a la cerveza a niveles internacionales, poseyendo varias marcas y un amplio porfolio que no creeríais relacionado en un principio. Y el mejor ejemplo es la belga Duvel Moortgat.

Empezó siendo una sencilla “Brouwerij” flamenca, con sede en Breendonk, Bélgica. Conocida sobre todo por su cerveza de estilo Belgian Strong Golden Ale llamada Duvel (Diablo), que da nombre a la marca. Y así, básicamente se mantuvo durante todo el siglo XX, desde su fundación en 1871.

Pero en el siglo XXI comenzó a invertir en otras empresas cerveceras o a adquirirlas, y ahora forman parte de su empresa matriz marcas belgas como La Chouffe (de la Brasserie d'Achouffe), Veddet, Maredsous, De Koninck o Liefmans. Y además, también posee marcas estadounidenses como Firestone Walker, Ommegang Brewery y Boulevard Brewing (de todo el catálogo, esta es la menos conocida en España), checas como Bernard y holandesas como Brouwerij ’t Ij de Amsterdam. ¡De casi todas podréis encontrar reseñas positivas en esta web!

La verdad es que cuando visitamos La Chouffe, en la propia fábrica nos contaron que habían recibido ofertas superiores de Heineken, pero que habían preferido vender a Duvel Moortgat porque son una empresa familiar dedicada precisamente a la cerveza, y sabían que iban a respetar más su producto. Parece ser verdad.

Esperemos que les vaya bien a todas estas empresas y que vayan creciendo pero siempre respetando el producto y la tradición detrás de las cervecerías que adquieren. Nosotros tenemos claro que es nuestra “grande mundial favorita”.

La Cerveza en el Arte: Pieter de Hooch (1)

Un hombre fumando y una mujer bebiendo cerveza en el patio, de Pieter de Hooch

Hace mucho que no salimos de viaje desde El Jardín del Lúpulo. Así que nos vamos hasta Delft, en la Holanda Meridional. Y viajamos también al pasado, unos cuantos siglos, hasta llegar a 1660, nada menos.

Y es que fue ese año cuando Pieter de Hooch realizó esta obra donde se puede ver a un hombre fumando y una mujer bebiendo cerveza en el patio de una casa (lo cual no parece un buen ejemplo para la niña que les mira, pero eran otros tiempos).

Claro que hoy en día, si quieres ver este óleo sobre lienzo de 78 cm × 65 cm debes viajar al Mauritshuis de La Haya. Allí se encuentra este “A Man Smoking and a Woman Drinking in a Courtyard” (en flamenco "Binnenplaats met een rokende man en een drinkende vrouw") rodeado por otras obras de arte como “La joven de la perla” o “Lección de anatomía del Dr. Nicolaes Tulp”. ¡Vamos, que el paseo habrá merecido la pena!

Y, lectores, en esta sección no os hemos pedido colaboración (básicamente porque tenemos ya una selección de casi un centenar de obras que ir rescatando de la pinacoteca cervecera)… pero El Jardín del Lúpulo es tan vuestro como nuestro, y si conocéis algún cuadro u obra que creéis que merece aparecer aquí, avisadnos y le daremos prioridad.

Chérie Bière Blanche à la Cerise

Desde la fábrica belga que elabora las Abbaye d'Aulne y la Blanche de Charleroi nos llega la Chérie, una “Bière Blanche à la Cerise”, lo que vendría a significar que es una cerveza de trigo a la cereza.

Chérie Bière Blanche à la Cerise, una cerveza de trigo a la cereza.
Sí, habéis leído bien. “A la” cereza. Porque aparte de los ingredientes que se le suponen (agua, malta, lúpulo y levadura) lleva ácido láctico y ácido cítrico como conservantes, acesulfamo potásico como edulcorante y… ¿algo de fruta? ¡Sí! Lleva zumo de baya de sauco. ¿Y la cereza que le da nombre, qué? Pues de eso… solo hay “aroma de cereza”.

Claro, viendo esto ya no nos extraña que la cerveza no sea roja ni rosa, como podíamos haberla imaginado. Es de color ámbar profundo, transparente, con apenas notas rojizas como de madera. La espuma de color hueso tiene mala persistencia. Y tanto el sabor como el aroma son a gominola.

Una cerveza de trigo con 5% ABV claramente estropeada por los añadidos artificiales, de manera que parece que estás bebiendo un zumo carbonatado envasado, pero para nada una cerveza. Obviamente, no podemos recomendarla.

“Mi opinión en un Tweet:” ¿Quieres beber piruleta de cerveza sin cereza? Nota: Insuficiente bajo.