Nuestro Reto de Septiembre 2021 #12meses12maridajes

Por estas fechas tendría que estar teniendo lugar la Oktoberfest de Múnich. Es por eso que al planear el Reto Cervecero 2021 (centrado en los maridajes) se nos ocurrió que este sería un buen mes para proponer como estilo a combinar una Märzen.

Nuestro Reto de Septiembre 2021 #12meses12maridajes
Y es que este es el estilo de Festbier más clásico. Así que sirve como homenaje ya que este año tampoco se celebra la festividad como tal en el Theresienwiese. Y nosotros cumplimos el reto de Septiembre como uno más, buscando maridaje a la Festbier del supermercado alemán Lidl, que es una rica lager tostadita a un precio irrisorio.

Además, combina muy bien con la gastronomía alemana que también ofertan por estas épocas, como un codillo de cerdo asado y que hemos acompañado de un parmentier (un acompañamiento o plato cuyo ingrediente principal es la patata) a la pimienta.

La cerveza es dulce y maltosa, con tonos tostados que combinan muy bien con la carne al horno. Y el contraste de texturas con el parmentier hace que todo vaya entrando muy bien, atenuando la posible saturación de la carne y el puré y haciendo que el medio litro se quede corto.

Recordad honrar la memoria de la boda del rey Luis I de Baviera con la princesa Teresa de Sajonia-Altenburgo dándoos un buen festín y enseñando vuestras propuestas de maridaje usando el hashtag del reto #12meses12maridajes y subiendo la participación al formulario para los diplomas.

La Trappe Tripel

Desde el monasterio trapense de Nuestra Señora de Koningshoeven llega una de las cervezas monásticas con mayor alcance y distribución, de entre todas las elaboradas por monjes de esta orden cisterciense: La Trappe.

La Trappe Tripel
Y hoy os vamos a hablar de la cerveza de estilo Tripel (una ale rubia alcohólica) de esta marca trapense de los Países Bajos (en el pueblo brabantino de Berkel-Enschot). Y, obviamente es de color dorado anaranjado, levemente velada.

La espuma es blanca y de cantidad media, esponjosa y ligera, aunque lamentablemente de persistencia baja. También es verdad que los cálices, al ser tan abiertos, tienen una menor retención (y generación) de la espuma.

Los aromas son muy maltosos, con notas de caramelo, y muy especiados por la levadura belga. Además, el alcohol muestra ya su presencia (tiene unos moderados 8,0% ABV, que son moderados para ser una Tripel, por supuesto).

En boca es dulce de entrada pero de final alcohólico y retrogusto amargo, con mucha nota frutal y especiada de nuevo. Hay que beberla con cuidado porque puede resultar peligrosa si se abusa de ella.

“Mi opinión en un Tweet:” Tres trappes tripels terminas trompa en un trigal. Nota: Notable alto.

The Beer Times (392)

Dominical suplemento de noticias sobre cerveza. Aquí puedes leer el periódico The Beer Times.

Incluso con las volubles tecnologías en contra, hacemos lo posible para que los domingos no estéis sin vuestros enlaces sobre cervezas.

Kees Hazy Sunrise

La moda en las cervezas lupuladas es lo Hazy, lo NE, los lúpulos sin amargor… Si llevas el último par de años sin salir de debajo de una piedra, ni para ir a comprar a una tienda especializada, beber pintas en un bar del rollo o ni siquiera para leer este blog, quizá no te hayas enterado.

Kees Hazy Sunrise
Pero mira, hoy viendo esta reseña te enterarás. Porque cuando una IPA de 7,1% ABV tiene solo 20 IBUs… pues es que es una “New England Style” IPA. 20 EBC y 20 IBU (equivalentes a 20 EBUs europeos) a base de Citra, Mosaic y Loreal.

El color es amarillo clarito, que con la elevada turbidez le da un aspecto blancuzco y opaco, color yema de huevo desvaído. Y la espuma de clara blanca batida es escasa y de persistencia baja. ¡Vaya tortilla vamos a hacer con estos mimbres!

El olor es bueno, muy afrutado (cítricos y piña) por el uso de los lúpulos, pero el sabor es predominantemente dulce. Hay veces que pareciese que llega a tener un punto de amargor… que al final queda en nada, no tiene ni eso. Y es que es muy moderna, pero a nuestro parecer aporta muy poco para tener más de 7 grados de alcohol.

Eso sí, está bien hecha. Y es que el señor Kees (fundador de la marca que lleva su nombre en 2014) llevaba antes años trabajando también en los Países Bajos en Emelisse, una de las marcas más referentes de la primera expansión del craft de importación en nuestro país.

“Mi opinión en un Tweet:” Una sonrisa turbia es mejor que una cara de tristeza. Nota: Bien.

¿Sabías qué...? La Cerveza: Número a Número

Hay valores intrínsecos a la cerveza que asociamos con números, como el porcentaje de alcohol, el precio (je je je) o, si estamos más metidos en el mundillo, cosas como el amargor medido en IBU o el color en SRM.

¿Sabías qué...? La Cerveza: Número a Número
Pero a su vez hay cervezas que asociamos con números, o que incluso clasificamos o nombramos con números… pero usando criterios históricos o técnicos muy diferentes, que pueden dar lugar a confusión.

Por ejemplo, tradicionalmente en las cervezas checas se indica con un número el porcentaje de azúcares en el mosto, o sea la densidad inicial siguiendo la escala balling (equivalente al extracto seco primitivo plato o brix) en grados.

Eso puede dar lugar a la confusión porque siempre nos hemos referido también al volumen de alcohol de la cerveza como grados. Pero no, una Světlý ležák 12º no tiene 12 “grados de alcohol”, sino menos de 5. Lo que tiene es una cantidad de azúcares (para fermentar y conseguir esos alcoholes) de 12º Balling.

Otras cervezas que tienen números con los que podemos confundirnos son las cervezas de abadía belgas. Algunas son muy famosas como las trapenses Rochefort o Westvleteren, clasificadas como 6, 8, 10 o incluso 12. ¿Y eso es el alcohol? Pues no, tampoco.

Lúpulo: Astra

Una de las cosas que el crecimiento del movimiento cervecero craft en el mundo nos trajo fue descubrir que en el hemisferio sur también se daba una franja apta para el cultivo del lúpulo, en la que pronto destacaron las islas sur de Oceanía y Australia.

Lúpulo: Astra
Y de Australia viene precisamente este lúpulo Astra, creado por Ellerslie Hop Australia en Victoria y comercializado desde 2016. Un lúpulo de los denominados “de doble propósito” ya que puede usarse para aportar tanto amargor como sabor y aromas a la cerveza.

Con un porcentaje de alfa ácidos de entre el 7% y el 10%, aporta además notas a frutas dulces, cítricos y maracuyá; e incluso a vino blanco. Su perfil peculiar puede dar un toque característico a Lagers o Pale Ale, pero quizá destaque mejor en una Saison.

No hemos encontrado entre nuestras cervezas ya reseñadas ninguna que lo mencione (o que nos acordemos), pero es normal, dado que lleva relativamente muy poco tiempo en uso. Si conocéis alguna que lo lleve y se pueda comprar con facilidad, agradecemos el chivatazo.

Abridor Toro

Si hay algo que se asocia con nuestro país, no suele ser la cerveza. Aunque la consumamos a piscinas, lo típico de aquí (y de la zona mediterránea en general) es el vino. Pero además se nos asocia con los toros.

Abridor Toro
Bueno, pues este abridor no podía ser más “typical spanish” ya que combina la forma de un toro bravo, negro, con un sacacorchos en la cola (que le da, todo hay que decirlo, cierto aspecto de cerdito).

Pero aquí hablamos de cerveza, ¿no? Pues sus cuernos son precisamente lo que le trae a esta sección: sirven para abrir las chapas de los botellines de birra. ¿No creeríais que nos habíamos pasado al vino?

Y ya que es un toro, pues le bautizaremos como Ferdinando, que desde pequeños ha sido nuestra res favorita por todo lo que él implica (y os invitamos a conocer su historia, si no habíais oído hablar de este cuento ilustrado de Munro Leaf).

As Dark Komodin

Si son pocas las cervezas artesanas que encontramos en la gama de las birras sin alcohol, menos son las que se salen del perfil rubio y lupulado (esto último además ayuda a disimular un poco el que sean “sins”). Pero As, una de las primeras microcerveceras que arriesgaron en este campo, además tiene diferentes variedades.

As Dark Komodin
Como esta Dark Komodin, que es una cerveza negra sin alcohol. Y su nombre debe ser porque los de Montornés del Vallès son aficionados a la cartomancia, digo, a la prestidigitación con cartas, así que cartomagia. En este caso, magia negra, claro.

Porque la cerveza es negra y opaca. Una pena que la espuma beis sea escasa y de baja persistencia. En el aroma se juntan los torrefactos de la malta con una sensación de fermentación incompleta, y una presencia del lúpulo cruda, poco integrada.

En boca sabe más a Stout, aunque el cuerpo queda a ratos (o por momentos) acuoso, perdiendo la sensación de complejidad que daba al principio. Tiene las cosas que tiene que tener, pero le falta encajarlas con continuidad.

Si ahora mismo ya no parece una “sin” (con menos de un 1% alc. Vol.), cuando logre ese equilibrio que necesita y redondee los tostados con el lúpulo, será una cerveza a tener en cuenta para reducir la ingesta alcohólica.

“Mi opinión en un Tweet:” Hasta entonces nos quedamos con el comodín de su hermana rubia. Nota: Suficiente alto.