Hoy vamos a salirnos un poco de la temática cervecera y entrar en unos temas diferentes: la fotografía, el bricolaje y las manualidades. Y es que, cuando quieres conseguir buenas fotografías (de cerveza, en nuestro caso), la mesa del salón a veces no es suficiente (aunque la del Barón ya sea un lugar de culto y peregrinaje).
Por eso nos propusimos construir nosotros mismos una caja de luz (para el que no sepa lo que es, es una caja de paredes de tela o papel vegetal blancas, que difuminan la luz que entra y quita las sombras y los reflejos). Los objetivos que nos propusimos fueron dos principales: que fuese ligera y plegable, y que incluyese el sistema de iluminación.
Por ello, hicimos los paneles laterales y superior con una estructura en cuadro de cartulina doblada con una pajita (de las de beber) dentro. También servirían varillas de madera… pero nos las apañamos con lo que encontramos. Con doce tiras de 5x50 cm y 12 pajitas de medio metro (más mucho celo y grapas) estaban listas las caras para forrarse de papel vegetal. Una o dos capas, dependiendo cuánto quieres que difumine.
La parte de atrás es simplemente de cartón forrada de blanco por delante. Y la parte de abajo es una tabla de DM (el cartón puede ser demasiado endeble y dejar que las botellas o vasos se tuerzan, cosa a evitar) de 2,5 mm y medidas 50x50 cm (igual que la trasera).