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Rogue Colossal Claude

Todos hemos oído historias exageradas de aquellos que van a pescar y te cuentan a la vuelta lo grande que era el pez que pillaron (y del que no hay foto). En el mundo moderno algo parecido pasa con las IPA. ¡Hay quienes afirman haber cazado alguna de más de mil IBUs!

Rogue Colossal Claude
Esta Imperial IPA americana tiene “solo” 75 IBU, a base de los lúpulos Cascade, Chinook, Strata y Citra, según la web. Aunque luego en la letra pequeña sustituyen este último por Belma y Eureka. En cualquier caso: mucho lúpulo lleva, está claro.

El color es ambarino anaranjado, velado. Y la espuma es blanca y de buena persistencia, pero escasa, con una cualidad esponjosa. Como lleva mucho lúpulo es principalmente a eso a lo que huele: notas cítricas y de pino lo que más, pero también bastante de tropical.

Por supuesto con tanto lúpulo el perfil de sabor es amargo, pero los 75 IBU no son nada agresivos. ¡Bien! Porque si no el monstruo acuático este nos acabaría arrastrando a las profundidades, ya que también tiene 8,2% vol. de alcohol.

Y ese cuerpo extra y el dulzor que proporcionan los alcoholes ayuda a equilibrar el resultado, y por eso el amargor no nos resulta tan cansino. Pero sigue siendo igualmente una Imperial IPA, así que mejor come algo (pescado, salmón, trucha, lo que sea) para hacer base y no ir a pique.

“Mi opinión en un Tweet:” Si te bebes tres acabas como Jörmungandr. Y pronunciando igual. Nota: Notable.

Primator 21 Imperial

La cerveza que votasteis ver prontamente reseñada en el blog en la última encuesta fue esta Imperial Pilsner. Una lager, de baja fermentación, pero que sube a los 9% ABV y con 21º Plato de densidad. Algo no muy bebestible.

Primator 21 Imperial
“¿Qué necesidad hay de hacer rubias tan fuertes?” Y va y nos lanza esa pregunta retórica el que en la adolescencia trasegaba Tennent's Super como si no hubiera un mañana. Pero es verdad que el formato de medio litro ya si que puede ser excesivo.

En lo que a su aspecto se refiere es una cerveza ambarina profundo, pero claro, limpio, y cornada por una cabeza de espuma escasa. En aroma predominan las maltas y el alcohol.

En boca también es dulce y alcohólica, recordando en ambos sentidos a una Doppelbock rubia alemana (que existir, existen). Pero con un contrapunto amargo. Lo que no quita su carácter peleón.

Aun así, con la sed adecuada uno puede beberse el medio litro sin demasiados agobios. Lo único es que el resultado (en términos de alcohol en sangre) no es del todo positivo. ¡Pero se puede tener la capacidad!

“Mi opinión en un Tweet:” Más peligrosa que el imperio galáctico. Nota: Bien bajo.

Bidassoa Basque Brewery Larrun

Aprovechamos que este mes que acaba en breve nos hemos propuesto hablar sólo de cervezas artesanas españolas para visitar (metafóricamente) fábricas de las que aún no hemos comentado ninguna birra, como Bidassoa Basque Brewery.

Bidassoa Basque Brewery Larrun
Esta cervecera está en Irún, Gipuzkoa, y sus raíces vascas se notan tanto en el nombre del río que bautiza a la propia marca, como en el nombre de esta Rye Imperial Ipa: Larrun. El nombre euskera de un monte que (igual que el río) hace de frontera entre España y Francia.

Es una cerveza de color ámbar rojizo, limpio y brillante, que está coronada por una espuma de color hueso de cantidad tirando a baja, pero que lo compensa siendo compacta y de buena persistencia en el vaso.

El aroma es de intensidad media, y aunque quizá esperases que sea muy lupulado, es más carameloso y frutal. Lo que sí que es de intensidad alta es el sabor: amargo y punzante, con mucho caramelo y fondo herbal y resinoso.

Sus números (85 IBUs, parece, y 8,5% ABV) son altos, pero la experiencia merece la pena. Es mejor por tanto si la bebes acompañada de algo de comer, aunque sea unas gildas para que no te pille con el estómago vacío.

“Mi opinión en un Tweet:” Con esto, te subes el monte a pata y el rio a contracorriente. Nota: Notable.

As Bastard Joker

Llevábamos un tiempo sin publicar reseñas de cervezas españolas (muy mal, nuestra culpa, generalmente no dejamos que pase más de un mes sin hacerlo) y pensamos resarcirnos dedicando las catas de este mes a las elaboraciones cerveceras nacionales. ¿Qué os parece?

As Bastard Joker
Y empezamos fuerte, con esta Imperial Doble IPA (¿no es eso un poco repetitivo o tautológico?) de As Cervesa, una cervecería de Montornés del Vallès, en la provincia de Barcelona. Se autodenominan “Magos” de la cerveza, pero su otro fuerte es el humor. Aparte de la cerveza, claro.

Pertenece a la Ephemeral Beer Series (o sea, que no las tienen fijas en el catálogo, en plan ediciones limitadas) y es un “pepino” de 11,1% ABV y 235 IBUs (proporcionados por la combinación de Chinook, Simcoe, Calypso, Amarillo, Galaxy, Pacific Gem y Citra), algo que beber con la más absoluta calma y moderación.

El color es oscuro por las maltas caramelizadas, de un cobrizo profundo apagado, en el que puede verse flotando algún resto de sedimento de la levadura en la botella. La espuma no es muy abundante ni persistente, y en lugar de ser blanca también tiene un muy leve tono rojizo.

Su potente olor nos recuerda a alguna American Strong Ale, por la carga maltosa y la fuerte presencia del lúpulo. Pero luego en boca nos sorprende alcanzando un imposible equilibrio en el filo de la navaja, entre la lupulización y toda la malta que lleva para conseguir ese alcohol, sin que haga que nada sobresalga mucho sobre lo demás.

“Mi opinión en un Tweet:” Usa el comodín de la llamada, porque te van a tener que venir a buscar. Nota: Sobresaliente bajo.

Troubadour Magma Oak

Cada año, la fábrica belga de cervezas The Musketeers saca una edición especial de su cerveza de estilo Imperial IPA, Magma, pero con alguna variante. Y hoy os traemos la que envejecieron con astillas de madera de roble americano.

Troubadour Magma Oak
El resultado es una cerveza de color ámbar anaranjado, limpia, coronada por una espuma de color hueso abundante y pegajosa, lo que le da muy buena presencia belga, algo alejada de las IPAs modernas.

En el aroma se nota la presencia de la madera bastante, con notas de vainilla y tostados, pero ninguna presencia del lúpulo. No parece ningún tipo de IPA. Al beberla, en cambio, sí que parece una triple IPA super maltosa y a la vez algo amarga.

El elevado alcohol (9% ABV) y el moderado amargor (45 IBUs), dan una cerveza peleona y fuerte por el carácter de la madera. Lo bueno es que si no la probasteis nada más salir, aguantará bien el paso del tiempo. Pero ojo al liberarla, que pega fuerte.

“Mi opinión en un Tweet:” Un barril lleno de lava directo del manto. Nota: Bien.

Steam Brew Imperial IPA

Hace casi dos añitos nos trajeron de Alemania unas latas supermolonas de estética steampunk, pero que no llegamos a reseñar en el blog porque intentamos centrarnos en cosas que volvamos a ver y vosotros, nuestros lectores, podáis conseguir. Y esta no cumplía ninguna de las dos condiciones. Pero estos días hemos visto que las han traído en un supermercado alemán, y creemos que entonces toca reseñarlas.

Steam Brew Imperial IPA
Y empezamos con la Imperial IPA. Una cerveza de 7,8% ABV (o sea, subida de tono pero sin llegar a pasarse) de color dorado anaranjado, profundo pero limpio. Espuma blanca, de cantidad media, pero densa. Además de persistente y pegajosa.

El aspecto no está mal. Pero después deja más que desear. Es verdad que huele a lúpulo, con notas cítricas y frutales, pero también a grano y metal. Y en boca, al contrario de lo que esperas de una Imperial IPA, es dulce. Vale que lleva lúpulo y se nota (aunque no tanto como en olor) el Yellow Sub y el Mosaic, pero 45 IBUs (según su propia web) son pocos IBUs para una cerveza de 7,8% que quiere ir de IPA.

Los alemanes de Eichbaum tienen que gastar más en lúpulo si quieren que sepa a lúpulo, está claro. Pero por otro lado, con lo que cobran por esta cerveza, no creo que puedan echar más. Porque anda a un euro el medio litro. ¿Qué más le puedes pedir? Es un precio justo por una yonkilata bonita de una cerveza alcohólica y lupulada, pero corta de lúpulo.

“Mi opinión en un Tweet:” ¿Si te la imaginas como la mitad de una litrona de 2€ te gustaría más? Nota: Suficiente alto.

Panda Beer Doop

Las dos veces anteriores que hemos comentado cervezas de la marca madrileña Panda Beer ha sido dentro de la sección #Demócatas, en la que elegís vosotros, entre las que proponemos, cuál queréis que reseñemos. E hicisteis bien en elegirlas. Pero no hay que dejarlo al azar, ya que nos gustan, así que hoy os traemos otra, de plena voluntad.

Panda Beer Doop
Una Imperial Porter bastante negra y densa, con sustancia, que se corona por una espuma beis de buena presencia y compacta, además de persistente y bien densa. Da gusto ver birrotes con este aspecto.

El aroma es intenso, destacando el chocolate, pero también notas de caramelo y pan tostado. Y no queremos repetirnos, pero el sabor es intenso. Junta ser complejo y fuerte con el equilibrio (del caramelo y el chocolate) entre lo dulce y lo amargo.

Una birra muy interesante y que sin embargo se bebe “fácil”. No resulta muy empalagosa ni su alcohol (8,3% ABV) tiene demasiada presencia. Con lo cual la recomendamos. Ah, y como curiosidad, es la base para elaborar la Komodaru, que nos tiene aún más enamorados.

“Mi opinión en un Tweet:” Si la bebes, no vayas después en bici, por favor. Nota: Sobresaliente.

To Øl Santa’s Secret

¿Queréis saber cuál es el secreto de Santa Claus para poder repartir todos los regalos en una noche? Pues según los daneses de To Øl, que se toma esta cerveza. Que es ni más ni menos que la Mochaccino Messiah, pero “Double Shot” (con más café y más alcohol).

To Øl Santa’s Secret
Una Imperial Brown Ale con más café y lactosa (ojo, que lleva, para los intolerantes) y especias para darle un toque más navideño (canela y cardamomo). Es de color marrón rojiza, profunda. La espuma es beis amarillento claro, abundante y esponjosa, aunque de persistencia media-baja.

Huele a café y bombón licoroso. El sabor es intenso pero equilibrado, con mucha presencia del café (no mienten al decir que es uno “doble”) y de las especias. También destaca el chocolate de las maltas (porque eso no lleva) y las notas a frutas pasas y pan tostado.

La verdad es que está bien buena y sus 8% ABV no agobian ni cansan, calentando lo justo. Pero cuidado con la lactosa si os sienta mal. ¡No la maridéis encima con un roscón de reyes, porque entonces vais a acabar con el estómago del revés!

“Mi opinión en un Tweet:” Le vamos a copiar el secreto a Santa los días que nos toque currar estas Navidades. Nota: Notable alto.

Panda Beer Panda Garden

Nosotros os hemos mandado votar y lo que la mayoría dice, obtiene resultados. En la última encuesta elegisteis a la Triple IPA de Panda Beer, elaborada colaborando con The Beer Garden, como cerveza a beber y reseñar… ¡Y aquí tenéis la entrada solicitada!

Panda Beer Panda Garden
De color ámbar cobriza, es levemente turbia, con espuma no muy abundante, de color hueso y fina, con persistencia media. Huele tirando a maltosa, un poco como la Amber Ale americanas modernas, pero con mayor promesa alcohólica (no olvidemos que tiene 10% ABV).

En boca es fuerte… fuertota. Con mucho amargor y dulzor a punta pala. Pero en perfecto equilibrio de intensidades. Su cuerpo maltoso combina con los 6,66 g de lúpulo que afirma que lleva por tercio. Lo que sube a 150 IBUs bien camuflados en el jardín de bambú.

La cosa es que es cierto que de una Triple IPA esperas más potencia de lúpulo, más presencia. Pero si la tuviese, no creemos que por ello fuese a ser mejor cerveza. Igual que no se es mejor oso por ser carnívoro que por ser un panda. ¡Preferimos el equilibrio entre garras y adorabilidad!

“Mi opinión en un Tweet:” Para verlo todo en blanco y negro, mejor otras birras. Esta es malta y verde. Nota: Notable alto.

Althaia Mistral

Con este nombre de viento del Mediterráneo (el de componente Noroeste) tenemos esta Imperial IPA venida desde la Marina Baixa, en el pueblo de Altea, de esta marca que tiene todas sus referencias llenas de motivos marineros.

Althaia Mistral
De color ámbar pardo, anaranjada, levemente turbia y coronada por una cabeza de espuma blanca que es esponjosa y abundante, a la vez que pegajosa. También tiene buena persistencia. Deja escapar un aroma intenso a lúpulo cítrico y frutal.

Además de todo eso, tiene una buena base de malta, con notas de caramelo y toques resinosos. Pero su perfil es amargo. Notoriamente amarga. Algo que pega si hablamos de una Imperial IPA bautizada con el nombre de un viento frío, seco y violento que puede alcanzar velocidades de huracán.

Tiene 8,7% ABV y 67 IBUs, pero un perfil más amargo y poderoso de lo que podría sugerir. Ojo, que como este viento te lleve por el mal camino, puedes acabar muy perjudicado. Así que no la tomes en ayunas y acompáñala de buenas viandas en el camarote.

“Mi opinión en un Tweet:” Arriad las velas, tenéis que abordar esta cerveza. Nota: Notable bajo.

Panda Beer Komodaru

Vosotros la pedisteis y aquí está. ASAP. Que viene a significar “hacemos lo que podemos por traerte la reseña rapidito”. Con toda la prisa que esta cerveza NO requiere, ya que es un birrote de beber despacito y disfrutar. Esta cerveza que elegisteis en las #Demócatas es la versión envejecida en barrica de Whisky de la imperial porter de la misma marca Doop. Y debemos destacar la gran cantidad de información en su etiqueta.

Pero si hablamos de la cerveza en sí, es una cerveza negra bastante opaca, coronada por una espuma beis que no es muy abundante, pero sí de persistencia media, y de aspecto compacto y burbuja fina. El aroma es licoroso, con notas maltosas de chocolate y regaliz, y un leve toque avainillado.

De primeras parece que la madera o el Whisky no se notan mucho. En boca predomina el dulce, siendo compleja y sabrosa: chocolate con leche, algo de frutos secos, regaliz… y ya detrás, empieza a aparecer la barrica. No es protagonista, pero le añade varias capas de complejidad que enamoran como descubrir que tu pareja comparte tus gustos en series de televisión.

De cuerpo sedoso y estructura potente y alcohólica, se va poniendo cada vez más “cálida” con la temperatura (parece de perogrullo, pero entendéis lo que queremos decir, ¿no?). Lo tiene todo, y todo bien integrado, junto con sus 9,3% ABV. Sírvetela a unos 8-10 ºC en copa snifter y bébela como si fuese una cerveza de 10.

“Mi opinión en un Tweet:” Una cerveza en barrica capaz de competir en las mejores ligas extranjeras. Nota: Matrícula de honor.

Flying Dog The Truth

Desde Maryland nos viene esta cerveza del “Perro Volador” (no tan famoso como el gato volador del hit). Una Imperial IPA que ellos mismos reconocen que hicieron porque vieron un hueco en su catálogo y querían llenarlo para vender más. Una causa justa.

La cerveza es de color anaranjado (mucha malta Munich), con una cabeza de espuma blanca media y de persistencia media. El aroma es a frutos secos y especias, con el lúpulo no muy presente (al menos en la que bebimos), con matices resinosos y cítricos.

En sabor sí es muy amarga. Todo el protagonismo es para el lúpulo en boca, que baja por tus papilas gustativas cual maderada de troncos de pino en un cauce vivo y violento. Apenas hay presencia del dulzor de la malta, aunque sí que tiene el cuerpo y la densidad para equilibrarlo.

Con sus 8,7% ABV nos pareció a camino entre una American Barley Wine y una Imperial IPA. Pero, sea como sea, está bien para usar como digestivo o acompañar comidas intensas y sabrosas, como un buen queso azul por ejemplo.

“Mi opinión en un Tweet:” La verdad. La verdad a veces duele (o al menos, amarga). Nota: Bien bajo.

De Molen Amarillo

Paradójicamente, la cerveza De Molen Amarillo no es de color amarillo. Bueno, este chiste sólo tiene gracia en países hispanohablantes, y la cerveza viene de los Países Bajos, así que el nombre no se lo han puesto por eso, sino por el nombre del lúpulo que le da el Dry-Hopping: el Amarillo.

Su color es ámbar, levemente turbia si la sirves entera (ojo con los posibles tropezones, mejor servirla bien limpia), y con una cabeza de espuma media-baja de color hueso, bastante pegajosa, eso sí. Pero un poco oscura (y es que no es una IPA, es una Imperial IPA).

El aroma, obviamente, es a lúpulo. Mucho lúpulo cítrico, con notas frutales y pináceas. Y en boca es amarga. La presencia del lúpulo es dominante. De nuevo mucho pomelo y algo añadido más especiado, además de la presencia del caramelo de las maltas.

Ojo que tiene 9,3% ABV, así que se bebe despacio. A eso ayudan también los 60 IBUs y su gran densidad. ¡Por lo que te recomendamos fehacientemente que la acompañes de algo de comer o de picoteo! Te puede servir queso, obviamente, de preferencia uno graso y fuerte.

“Mi opinión en un Tweet:” Cítrico aparece, amarilla no es… Nota: Notable alto.

The Alchemist Heady Topper

Esta cerveza nacida en el sótano de un pub de Vermont en 2003, se encuentra en el top 3 de IPAs con más renombre para la mayoría de fanáticos del lúpulo (especialmente americanos, aunque últimamente también del resto del planeta). Junto a las dos Pliny de Russian River, forma parte del imaginario cervecero craft desde hace años. The Alchemist, además, es considerada de facto creadora del estilo New England IPA / Vermont IPA, tan en auge, pese a que a ellos mismos no les gusta mucho esta definición.

De casualidad y carambola, nos hemos podido agenciar una de estas cervezas. Ha sido probada muy fresca, aunque desconocemos si ha mantenido la cadena de frío al largo del viaje. Este es un tema en el que se insiste mucho desde the Alchemist, y todos los vendedores autorizados de Heady Topper deben mantener la cadena de frío desde la fábrica hasta la venta, pasando por supuesto por la tienda. Esto aparte, veamos cómo se puede definir.

El color apenas lo vimos porque, tal como nos recomienda the Alchemist, la tomamos directa de la lata (somos bien obedientes) aunque echamos un poquito en un vaso para averiguar que es dorada pálida, turbia, con una espuma blanca persistente. Heady Topper es una cerveza enfocada al lúpulo (en su mayoría al Simcoe). Tiene una entrada cítrica y floral, amable, con bastante presencia de levadura (ésteres de piña), que la hace sentir espesa. La malta compensa a nivel de paladar, aportando un agradable dulzor, pero a nivel de sabor no pasa de un toque a miga de pan fresco. El final es notablemente amargo, pero no incómodo.

Esta Doble IPA con un 8% ABV destaca por ser muy redonda, con un amargor perfectamente medido, muy agradable de beber y de trago peligrosamente sencillo. Este cuerpo y sutil dulzor maltoso acompañado del lúpulo, casi balsámico, que se expande en la boca y va haciéndose más agradable a cada trago, creemos que puede ser su secreto. Es una cerveza espectacular, pero tan espectacular como otras IPAs y DIPAs que hemos podido probar con mucho mejor precio y disponibilidad (aquí, porque el precio en Vermont es más que justificado).

“Mi opinión en un Tweet:” Para probar una vez en la vida, pero para no repetir a menos que vivas allí. Nota: Sobresaliente.

Beavertown Humuloid

De los creadores de la Lupuloid, llega a nuestras manos su hermana mayor y más madura, Humuloid. Eso es, los ingleses de Beavertown Brewery han evolucionado su famosa creación adaptándola a las nuevas tendencias en el mundo craft, las doble IPA con dry hopping. Qué decir de la presentación en formato de lata, como todas sus referencias, más que añadir que nos encantan sus originales dibujos y diseño.

Al servirla en vaso se puede ver que no forma mucha espuma, aunque sí aparece una pequeña capa de color blanco y cremosa, que corona al líquido de apariencia más bien de zumo de melocotón y mango, es decir naranja pálido oscuro y completamente turbio y opaco.

En nariz encontramos mango, maracuyá, papaya, y casi cualquier fruta tropical o cítrica que pensemos; aromas que tapan completamente al del cereal, en este caso malta de cebada, trigo y avena. En boca aparecen de nuevo todos estos matices tropicales acompañados de un “sutil” amargor (82 IBUs de Columbus, Citra y Azacca) que nos recuerda que estamos ante una doble IPA, aunque la astringencia es nula.

Tiene un cuerpo medio-denso que ya se aprecia al servirla y más en el trago, y la carbonatación es más bien baja. La textura es cremosa e invita a mantenerla un segundo en boca para apreciar todos los detalles. El nivel de alcohol es de un 8% ABV, pero todavía lo seguimos buscando... Igual aparece tras tomarse unas cuantas, aunque esto no es tarea fácil.

“Mi opinión en un Tweet:” El extraterrestre humuloid, hermano de lupuloid y del planeta Beavertown ha venido a buscarlo, pero no le dejaremos escapar. Nota: Sobresaliente.

Brewdog Hello My Name Is Maria

Nuestra sección en la que demostramos nuestro amor por la opinión de los jardineros nos transforma en verdaderos #Demócatas, así, en esdrújulo. Y como vuestros votos van a misa, aquí tenéis la reseña de la cerveza que ganó la última elección.

La Hello My Name Is Maria es parte de una serie de Doble IPAs de Brewdog que hizo para varios países. Esta está hecha para el mercado de España y, teniendo todas la misma receta base, cada una lleva una fruta diferente, típica del país. En este caso, la mandarina.

El resultado es una cerveza dorada ambarina, limpia y brillante, con espuma blanca abundante y pegajosa, compacta, densa y duradera. Muy bien el aspecto. El aroma es un poco “marca de la casa”, a lúpulo Brewdog® por decirlo de alguna manera (o sea, de toques tropicales, cítricos y resinosos, modernos), pero en boca es rara: más frutal y dulce que amarga. Y con presencia (sin imponerse) del toque cítrico y fresco de la mandarina.

El resultado es bueno (aunque no tan espectacular como lo que supuso las primeras “My Name Is…”), y además esconde el alcohol peligrosamente (tiene 8,2% ABV que apenas se notan). Y hasta aquí, nuestra Demócata de hoy. ¡Una pena que ya sea difícil de encontrar, esta cerveza!

“Mi opinión en un Tweet:” Hola, me llamo María Mandarina, prepárate a beber… Nota: Notable.

8 Wired Mighty Imperial Ale

La cerveza de la que hablamos hoy es una cosa muy especial (de las que no son cervezas para el día a día ni para todos los públicos) pero que si la encontráis –o una parecida- y queréis daros un homenaje, seguro que al menos no os dejará indiferentes.

Para empezar porque es una “Poderosa” Imperial Ale de 11% ABV, con jaggery (azúcar no refinado asiático) y ahumada con Manuke (un árbol de Nueva Zelanda, que es de donde viene la cerveza). Y por si esto fuera poco, envejecida 5 meses con roble americano. Está claro que no es una “cerveza” como tu abuelo entiende que es la “cerveza”.

Y es que es de color marrón oscuro, turbio. La espuma es escasa y de baja persistencia, pero la poquísima que queda es de color beis claro. El aroma es maltoso (tostado y caramelo), de intensidad media, y con mucha presencia de madera. En boca es muy intensa. MUCHO. Y fuerte. Pero rica y sabrosa, densa, alcohólica, algo ahumada e incluso picante, y completa.

Eso sí, es para beber despacito y saborearla, como si fuese una Barley Wine pero subida de tono. En copa tipo coñac o snifter. Y dejando que su calor invada el cuerpo una noche que refresque. Después de la cena, claro, para que tampoco se nos suba mucho a la cabeza.

“Mi opinión en un Tweet:” Ponle alambre de espino alrededor para que no te la roben. Nota: Notable.

Arriaca Imperial Red IPA

Desde Guadalajara nos viene esta cerveza que sólo hacen en lata (pero que no os eche para atrás esto, recordad algunas de las ventajas de este envase y que cada vez más y mejores cerveceros apuestan por él, ya no es sólo para yonkis en los parques). ¡Y es todo un pepinazo!

Pero lo del pepinazo ya nos avisa lo de “Imperial” y sus 8,5% ABV. Lo de “Red” nos prepara para el color, obviamente. Y es que es rojiza (aunque un poco marrón rojiza), con una corona de espuma beis claro abundante y con buena persistencia.

El aroma nos confirma lo de “IPA”, ya que huele mucho a lúpulo (con un carácter moderno, americano) con notas resinosas y a fruta. Y en boca es muy amarga, con 99 IBU, pero a la vez muy dulce (mucha malta con sabores afrutados y a caramelo y toffe). Por lo que resulta compensado.

Pero sigue siendo un pepinazo. Ojo, que a un principiante le puede parecer excesivamente intensa. Pero si ya has probado alguna IPA española, esto te gustará (y posiblemente, más). Para que no se te suba demasiado recomendamos, igual que hacen en su web, acompañarla de comidas agridulces o fuertemente condimentadas. Y beber en vaso de pinta, claro.

“Mi opinión en un Tweet:” Cada palabra de su nombre se explica por sí sola. Hasta la graduación puede ser la calificación. Nota: Notable alto.

To Øl Black Malts & Body Salts

La cerveza que hoy nos ocupa es una de esas cosas brutas y extremas a las que nos lleva el mundo craft actual: una Imperial India Pale Ale negra, con café. O, como dicen ellos, Black Coffe IIPA. ¡Un pepinazo, vamos!

Vale que no es negra negra, sino marrón rojizo muy oscuro, pero da el pego. La espuma es beis, cremosa y abundante, pegajosa. Queda en el vaso como si fuese la de un cappuccino. Vamos, que tiene buena presencia.

Luego huele a lúpulo (lleva Tettnanger, Simcoe y Centennial), a regaliz y a alcohol. Y sabe… muy amarga, pero con un contrapunto tostado (maltas Pilsner, Cara Crystal, Black Malt, Melanoidin y Chocolate) y cafetoso (obvio) al final. Pero con buena presencia de lúpulo herbal y cítrico.

No nos sorprende por tanto que esta cerveza de 9,9% ABV tenga tanto éxito en las webs de rating de cervezas: es una gran Black Coffe IIPA. La cosa es que el mero hecho de ser una Black Coffe IIPA ya nos parece una pega: las Black Coffe IIPA son demasiado intensas y duras como concepto, y eso hace que no nos emocionen tanto. Vamos, que sólo le faltaba llevar sal, como dice el nombre.

“Mi opinión en un Tweet:” Batido de Imperial Stout, IPA y café expresso. Intenso. Nota: Notable.

Troubadour Westkust

Desde la costa oeste de Bélgica nos llega esta Westkust de la Brouwerij De Musketiers, una Black Imperial Belgian IPA (o algo así, vamos, si resumimos todas sus características). Porque es negra, tiene 9,2% ABV y lleva mogollón de lúpulo belga, además de tener segunda fermentación en botella.

El color, como hemos dicho, es negro (bueno, casi, marrón rojizo muy, pero que muy, oscuro). La espuma es abundante, de color hueso (o beis), compacta y pegajosa. El aroma es a lúpulo, pero no del floral o tropical, más bien herbal, resinoso y terroso.

El sabor es amargo, principalmente por el lúpulo. La verdad es que está muy bien lograda ya que la malta casi sólo da cuerpo (y alcohol). No hay más que unos pocos matices afrutados y a café que confirman la oscuridad utilizada. ¡Pero como para no tenerlos!

Una cerveza potente y sabrosa, con un nuevo giro al concepto de Belgian IPA (o de Westcoast IPA, o de Black IPA o de lo que sea), para disfrutar en copa acompañando una carne con salsa barbacoa o quesos azules.

“Mi opinión en un Tweet:” El lado oscuro de Bélgica se ve que es su costa oeste. Nota: Notable alto.