Aparte de lo ya mencionado, cabe destacar que estudió Hostelería en Sant Ignasi o que en 2012 escribió un libro junto al chef Toni Romero que se llama “Nuevas Sensaciones Gastronómicas”, donde hablaban de cómo realizar maridajes con cerveza. Además realiza ponencias en escuelas de hostelería, es profesor del curso de Sommeliers de EHTSI y también hace sesiones online de cata y maridaje junto a Susana de 2D2Dspuma.
Nueve años han pasado desde el post en el que me preguntaron por primera vez sobre las diez cervezas que escogería para tener en una carta de restaurante, y nueve años después sigo manteniendo el mismo enfoque.
Creo que la selección de cervezas para un local puede depender de factores ajenos al concepto más simple de “tener cerveza” y por lo tanto, voy a explicaros cómo gestionaría yo la oferta que tenemos en un local que tenga una oferta solo de 10 cervezas.
Lo primero es ver qué tipo de local tenemos y cuál es nuestro público objetivo: ¿Es un restaurante y busco hacer maridajes? ¿Es un bar y busco a un público entendido en cervezas? En el primero de los casos (qué es el mío), buscaría diez cervezas que me cubran diez estilos diferentes y que me permitan gestionar todos los maridajes posibles, buscaría una carta básica sin ediciones limitadas. En este caso por estilos me centraría en algo tipo:
- Una Pils o Helles de trago largo y fácil. Que me permita satisfacer la selección básica de un cliente que la quiere de aperitivo.
- Una IPA de estilo clásico, la necesitaré para maridaje de especias y picantes.
- Una Weissbier, la esencia del trigo para los maridajes de mariscos suaves o ciertos elementos grasos como el huevo o foie.
- Una Lambic, que me permita enfocar los maridajes con vinagres, encurtidos, etc.
- Una Trapense tipo Dark Strong Ale, para maridar con estofados y platos de larga cocción o setas.