La sección de “La Cerveza Chorra” la tenemos reservada para aquellos brebajes que son una gran bobada, generalmente fruto de un departamento de marketing de ideas alocadas que apuestan todo en un órdago absurdo. Y hacía mucho que no os traíamos una birra a la sección.
Hoy venimos con esta “Thrive”. Una cerveza con proteína, para deportistas. Sí, como venden yogures, barritas y cosas de todo tipo, enriquecidas con proteínas (como si tuviésemos en este país una dieta baja en proteínas y las necesitásemos)… pues ahora, lo ponen también en una birra.
Le echan 10 gramos de proteína de suero de leche hidrolizada, que es unas 20 veces más proteína de la que suele tener de media una cerveza. Y que tal vez fuesen útiles para un deportista… si la media en el consumo de proteína en España no fuese ya superior a la necesaria, con más de 90 gramos por día (lo que un adulto de 100 kg necesita), muy por encima de los valores recomendados, que están fijados en el 15% de la energía total.
Eso sí, es sin alcohol. Así que en eso sí que es más sana. Y deshidrata menos. Pero… en fin, como cualquier otra cerveza sin alcohol, que si acompañas de unas pocas almendras o frutos secos, pues también te van a aportar proteínas. ¡Y estarán muchos más ricas, sin tanta chorrada!
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La Cerveza Chorra: Cerveza Verde de Oliva
En un mercado saturado de novedades como el que vive actualmente el sector cervecero artesano, es verdad que cuesta diferenciarse y apelar a un público amplio a la vez que reivindicas valores y productos locales… pero cuesta más hacerlo bien, se ve.
Lo fácil es echar una cantidad desconocida de aceitunas en tu cerveza y luego colorante para pintarla de verde y así completar tu portfolio de aceites de oliva vírgenes extra. Que probablemente al público foráneo le parezca algo exótico e interesante, como la paella con chorizo…
Pero esta cerveza, para los cerveceros, no deja de ser una adaptación de una Bohemian Pilsner sencilla de 5% ABV, con un ingrediente que no pega demasiado (las cosas con alto aporte de grasas casan muy mal con la elaboración de cervezas) y que busca destacar por su aspecto en un verde muy falso.
Vamos, otra “cerveza chorra” que basa más su expectativa de venta en el márquetin que en hacer un producto realmente diferente o sabroso (porque se nos habrían ocurrido estilos más interesantes que una pilsner, aunque quizá no tan fácilmente “coloreables”).
Lo fácil es echar una cantidad desconocida de aceitunas en tu cerveza y luego colorante para pintarla de verde y así completar tu portfolio de aceites de oliva vírgenes extra. Que probablemente al público foráneo le parezca algo exótico e interesante, como la paella con chorizo…
Pero esta cerveza, para los cerveceros, no deja de ser una adaptación de una Bohemian Pilsner sencilla de 5% ABV, con un ingrediente que no pega demasiado (las cosas con alto aporte de grasas casan muy mal con la elaboración de cervezas) y que busca destacar por su aspecto en un verde muy falso.
Vamos, otra “cerveza chorra” que basa más su expectativa de venta en el márquetin que en hacer un producto realmente diferente o sabroso (porque se nos habrían ocurrido estilos más interesantes que una pilsner, aunque quizá no tan fácilmente “coloreables”).
La Cerveza Chorra: Cerveza con Purpurina
Hace muuucho tiempo, antes de que se pusiera realmente de moda en nuestro entorno echar cosas raras o incluso absurdas a la cerveza, comentamos en El Jardín una cerveza checa con oro en suspensión. “Posos para ricos”, lo definimos.
Por eso, cuando Mikkeller y Naparbier hicieron “We Brew Gold”, no llegamos a comentarla en El Jardín como #LaCervezaChorra que es, por no repetirnos en los argumentos: el oro no se digiere, no da aromas, no da sabores… pagas mucho por verlo en el vaso y cagarlo después.
Pero oye, esta Deer Bear Czyste Złoto Pilsner que hoy nos ocupa (siendo una lager como la Faust), no lleva oro. Lleva purpurina alimentaria (que no sabríamos decir si es más sano o menos, porque no hemos encontrado información sobre los ingredientes exactos), lo que le da el aspecto de estas bebidas de “fuego valirio” cuando la agitas… (sin agitar es más sosa, nos dice un amigo). Puro “Brilli brilli”.
No la hemos probado en persona (como suele pasar con las de estas sección, ya que no las reseñamos con nota de cata, sino comentamos su aspecto más llamativo y publicitario), pero todo esto nos parece pirotecnia y marketing y mucho absurdismo. La cerveza diferente debe distinguirse de la uniformidad de las pilsner y lagers dominantes del mundo por tener sabores y aromas atrayentes… ¡No purpurina flotando! ¡Que se habla mal de los extractos, el maíz y las enzimas… y luego le echamos cualquier cosa!
Por eso, cuando Mikkeller y Naparbier hicieron “We Brew Gold”, no llegamos a comentarla en El Jardín como #LaCervezaChorra que es, por no repetirnos en los argumentos: el oro no se digiere, no da aromas, no da sabores… pagas mucho por verlo en el vaso y cagarlo después.
Pero oye, esta Deer Bear Czyste Złoto Pilsner que hoy nos ocupa (siendo una lager como la Faust), no lleva oro. Lleva purpurina alimentaria (que no sabríamos decir si es más sano o menos, porque no hemos encontrado información sobre los ingredientes exactos), lo que le da el aspecto de estas bebidas de “fuego valirio” cuando la agitas… (sin agitar es más sosa, nos dice un amigo). Puro “Brilli brilli”.
No la hemos probado en persona (como suele pasar con las de estas sección, ya que no las reseñamos con nota de cata, sino comentamos su aspecto más llamativo y publicitario), pero todo esto nos parece pirotecnia y marketing y mucho absurdismo. La cerveza diferente debe distinguirse de la uniformidad de las pilsner y lagers dominantes del mundo por tener sabores y aromas atrayentes… ¡No purpurina flotando! ¡Que se habla mal de los extractos, el maíz y las enzimas… y luego le echamos cualquier cosa!
Evil Twin / Lervig Big Ass Money Stout
Hay veces que a los cerveceros se les va un poco la pinza. Y más, cuando son famosos. Y más, cuando se juntan. En plan “¿Que no hay huevos a hacer una cerveza con pizza congelada? ¡Sujétame la pinta!”. Y sí, Lervig y Evil Twin se juntaron y la hicieron. Y no una vez, no, sino tres veces (porque la que se ve ahora en tiendas es la tercera versión de la Big Ass Money Stout).
Según lo que se puede leer por ahí, además de pizza, lleva ¡dinero! (pero luego no se encuentra una confirmación ni en la etiqueta ni en la web), así que a lo mejor sólo remojaron algo de calderilla… ¡Pero lo que no es calderilla es lo que cuesta! Esta Imperial Stout no es precisamente barata…
Lo que sí que es es negra y opaca, muy opaca. Con una espuma oscura, densa pero casi nula y poco persistente, sólo en los bordes. El aroma es intenso y avainillado, con algo de cacao y caramelo; agradable y complejo. El sabor es bastante amargo, con mucho regaliz, chocolate negro y café. El alcohol (tiene en torno a 17% ABV, según la versión) no se nota demasiado ni en nariz ni en boca, pero calienta y da fuego a la garganta.
Y tampoco se nota la pizza. Ni p*** idea de donde estará. ¿De qué sabor sería? ¿Cuatro estaciones? ¿Llevaría piña? Esperamos, por dios, que no. Eso sí, la birra es un hostiazo fino, de beber a sorbitos y compartir (tanto por lo fuerte como por el precio). Y una digna candidata a la sección “La Cerveza Chorra”.
“Mi opinión en un Tweet:” ¿La marido con pizza congelada o no? Nota: Bien bajo.
Según lo que se puede leer por ahí, además de pizza, lleva ¡dinero! (pero luego no se encuentra una confirmación ni en la etiqueta ni en la web), así que a lo mejor sólo remojaron algo de calderilla… ¡Pero lo que no es calderilla es lo que cuesta! Esta Imperial Stout no es precisamente barata…
Lo que sí que es es negra y opaca, muy opaca. Con una espuma oscura, densa pero casi nula y poco persistente, sólo en los bordes. El aroma es intenso y avainillado, con algo de cacao y caramelo; agradable y complejo. El sabor es bastante amargo, con mucho regaliz, chocolate negro y café. El alcohol (tiene en torno a 17% ABV, según la versión) no se nota demasiado ni en nariz ni en boca, pero calienta y da fuego a la garganta.
Y tampoco se nota la pizza. Ni p*** idea de donde estará. ¿De qué sabor sería? ¿Cuatro estaciones? ¿Llevaría piña? Esperamos, por dios, que no. Eso sí, la birra es un hostiazo fino, de beber a sorbitos y compartir (tanto por lo fuerte como por el precio). Y una digna candidata a la sección “La Cerveza Chorra”.
“Mi opinión en un Tweet:” ¿La marido con pizza congelada o no? Nota: Bien bajo.
La Cerveza Chorra: Gold Faust de 24 Quilates
Retomamos la sección que nos sacamos hace tiempo de la manga, que recordemos dedicamos a esas cervezas raras que salen de vez en cuando, con un afán más publicitario que de hacer buena cerveza y que, obviamente, no estamos dispuestos (o en condiciones) de probar, como esta cerveza con oro.
Sí, sí, con oro. El metal precioso ese. Se ve que cuando embotellan cada birra lanzan el chorro a través de una fina lámina de oro que se parte y queda en suspensión en la botella. O sea, poso, pero poso de ricos.
Yo no sé qué tal sabrá, ni creo que nadie lo sepa. Al fin y a al cabo, si te compras esto dudo que sea para beberlo. Queda bonito en la botella, pero no en la tripa. Y tiene que saber a metálico que tira para atrás (por no hablar de la posible intoxicación por metales pesados).
En conclusión, que la Gold Faust de 24 Quilates es una chorrada para ricos a los que no les gusta el champan con oro que ya sacaron hace tiempo, pero que no cuenten conmigo como cliente para esta cervecera checa.
Sí, sí, con oro. El metal precioso ese. Se ve que cuando embotellan cada birra lanzan el chorro a través de una fina lámina de oro que se parte y queda en suspensión en la botella. O sea, poso, pero poso de ricos.
Yo no sé qué tal sabrá, ni creo que nadie lo sepa. Al fin y a al cabo, si te compras esto dudo que sea para beberlo. Queda bonito en la botella, pero no en la tripa. Y tiene que saber a metálico que tira para atrás (por no hablar de la posible intoxicación por metales pesados).
En conclusión, que la Gold Faust de 24 Quilates es una chorrada para ricos a los que no les gusta el champan con oro que ya sacaron hace tiempo, pero que no cuenten conmigo como cliente para esta cervecera checa.
La Cerveza Chorra: BrewDog The End of History
Hoy inauguramos nueva sección en el blog: “La cerveza Chorra”. Es una sección en la cual comentaremos esas cervezas raras que salen de vez en cuando, con un afán más publicitario que de hacer buena cerveza y que, obviamente, no estamos dispuestos (o en condiciones) de probar.
Y la reina de todas ellas viene de la mano de los iconoclastas de BrewDog, que dispuesto a llamar la atención, han fabricado la cerveza (¿cerveza?) más fuerte del mundo, con una graduación de 55% ABV.
Y por si eso no era suficiente, las botellas de esta edición han sido forradas con animales disecados. No los han matado con sus propias manos, los han recogido de la carretera, ya que habían sido atropellados, todo en plan redneck; los han llevado a un taxidermista que había visto muchas veces la peli Psicosis, que les ha montado alrededor de la botella con una gracia de la que Chuck Testa estaría orgulloso (Nope! Chuck Testa) y les ha vestido con ropas que me hacen pensar que ese día había leído a sus hijos “El viento en los sauces”.
En conclusión, una macarrada rozando lo desagradable que no aporta nada al mundo real de la cerveza pero que corona a esta cervecería escocesa con un puesto de honor difícilmente superable en nuestra nueva sección “La Cerveza Chorra”.
Y la reina de todas ellas viene de la mano de los iconoclastas de BrewDog, que dispuesto a llamar la atención, han fabricado la cerveza (¿cerveza?) más fuerte del mundo, con una graduación de 55% ABV.
Y por si eso no era suficiente, las botellas de esta edición han sido forradas con animales disecados. No los han matado con sus propias manos, los han recogido de la carretera, ya que habían sido atropellados, todo en plan redneck; los han llevado a un taxidermista que había visto muchas veces la peli Psicosis, que les ha montado alrededor de la botella con una gracia de la que Chuck Testa estaría orgulloso (Nope! Chuck Testa) y les ha vestido con ropas que me hacen pensar que ese día había leído a sus hijos “El viento en los sauces”.
En conclusión, una macarrada rozando lo desagradable que no aporta nada al mundo real de la cerveza pero que corona a esta cervecería escocesa con un puesto de honor difícilmente superable en nuestra nueva sección “La Cerveza Chorra”.
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