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BrewPub Le Sec Talking Hops

Desde las entrañas de un bar en el Poble-Sec de Barcelona se hacen muy buenas cervezas (y si es un bar en el que se hace cerveza, se llama brewpub). Antes sólo se podían beber allí, las hechas por Anna Cufí, su propietaria. Pero desde la pandemia, muchas de sus recetas se elaboraron en DouGall’s (donde la conocimos ya hace casi tres lustros) y eso permite que lleguen a nuestros hogares.

BrewPub Le Sec Talking Hops
Sus etiquetas siempre tienen en común las mantis religiosas y referencias musicales (con su juego de palabras cervecero). Esta Talking Hops (por Talking Heads) es una de las habituales. ¡Y bien se merece un sitio en su gama fija!

Porque una IPA con la graduación justa, un buen equilibrio, y lúpulos de los que sabes que no fallan (Chinook, Citra y Magnum), pues es un acierto siempre. ¡Y si invita a repetir y beberte otra, pues más!


Cata de la BrewPub Le Sec Talking Hops

Fase Visual

Esta IPA es, como la “P” de su nombre indica, pálida. Una cerveza amarilla clarita, una rubia muy bonita y limpia. Con su espuma blanca, fina y abundante, esponjosa y pegajosa (aunque de persistencia media-baja).

Fase Olfativa

El aroma nos recuerda (por el uso de ese perfil de lúpulos) a las IPA de antes. Con notas florales y cítricas (también herbales y pináceas), por encima de las dulces y afrutadas que ahora parecen omnipresentes.

Fase Gustativa

En boca es de trago fácil. Muy fácil. Sus 50 IBUs están muy equilibrados, pero presentes y persistentes, y el sello de calidad que da hacerlas en Liérganes, donde DouGall’s, pues es un acierto con estos perfiles lupulados. ¡No fallan una!

Servicio y Maridaje

Una copa tipo Teku o una tulipa que concentren los olores que vaya sacando, según coge temperatura (partiendo por ejemplo de unos 6ºC en el servicio) es el vaso ideal. Y si la acompañas de algo ligero, como un pollo a la plancha con leves especias o una trucha a la navarra.


Ficha técnica

  • Estilo: American IPA
  • Origen: España
  • Alcohol: 6,0% vol.

Mi opinión en un Tweet:

Agradecemos cuando las buenas cervezas que puedes beber y beber se repiten en los lineales. Nota: Sobresaliente.

Cardeña Tripel

Retomamos la publicación de reseñas cerveceras con la Cardeña Tripel: una de esas que en su momento nos dieron para mucho debate… pero que no llegó a plasmarse del todo por aquí porque al final el proyecto parecía que iba a darse por cerrado (y no nos gusta, como ya sabéis, reseñar cervezas que no van a volver a catarse). Pero sin embargo, aquí siguen en el mercado, y por tanto está bien traerla a colación.

Cardeña Tripel cerveza Belgian Triple española
Para el que no sepa de qué va: hubo un intento por parte de los monjes del monasterio cisterciense de San Pedro de Cardeña (Burgos) de fabricar ellos mismos una auténtica cerveza trapense española. Al final decidieron no montar las instalaciones, pero siguieron haciendo cerveza como “nómadas” (ahora con Maltman). Pese a eso, la comunidad trapense les permite aun así llevar el apelativo, aunque no el sello de autenticidad ATP.

Dicho todo esto, vamos a lo que realmente importa, más que lo de si es legal o ético su estirpe. Sino a cómo es y a qué sabe esta cerveza estilo Tripel, que fue su primera referencia. Pero para ello vamos a probar a cambiar el formato que usábamos antes un poco, con el fin de facilitar ir a lo importante si quieres saltarte los párrafos de introducción (y mejorar el SEO, va, lo reconocemos...). Así que venga: ¿Cómo es esta cerveza?


Cata de la Cardeña Tripel

Fase Visual

De color ámbar anaranjado, profundo y bastante limpio, tiene una cabeza de espuma de cantidad y persistencia medias, con una burbuja muy compacta.

Fase Olfativa

En nariz es muy agradable, la malta y la fermentación dan aromas de pastelería, y también afrutado y a cabello de ángel. No es muy intenso, pero nos gusta.

Fase Gustativa

En boca, eso sí, es más floja. Dulce primero, amargo después, carbonatación viva… pero sin más, sin muchos matices, bastante plana comparada con las cervezas Triples belgas que tanto hemos bebido. Al menos el alcohol no se hace notar.

Servicio y Maridaje

Lo mejor para servir esta cerveza es ponerla no muy fría (unos 8 a 10 ºC) en una copa tipo cáliz, pero también puede servir una de vino. Y sería un buen acompañamiento para unas croquetas de gambas o un bacalao gratinado, sobre todo si estamos en cuaresma.


Ficha técnica

  • Estilo: Belgian Tripel
  • Origen: España
  • Alcohol: 7,0% vol.

Mi opinión en un Tweet:

Si el proyecto es externo, prefiero emprendimientos laicos. Para comulgar ya tenemos las abadías clásicas. Nota: Suficiente.

Super Bock Coruja IPA

Hoy nos traemos a la web, desde el supermercado, la Super Bock Coruja IPA. Una birra que elabora la gran cervecera portuguesa Super Bock, con sede cerca de Oporto y fundada en 1927. De ellos ya habíamos comentado, por ejemplo, su cerveza Negra Sin Alcohol.

Super Bock Coruja IPA
Y la que traemos hoy es su variedad IPA, dispuesta a competir en un sector creciente en los lineales más comerciales (y absoluta dominadora de los de locales especializados). Su India Pale Ale tiene 6,0% vol. y es de color dorado, ambarina y profunda, limpia. La espuma blanca es entre esponjosa y jabonosa, con cantidad y persistencia media.

En el aroma tiene lúpulo, pero también mucha malta. Nos recuerda a aquellas primeras American IPA que nos llegaban. Y el sabor amargo resinoso es sencillote, pero también en esa línea. Con la aspereza subida, muy “old school” frente al panorama actual de IPAs frutales que nos rodea.

Por ello nos parece un buen maridaje para todos los platos que se limpian mejor con cervezas con amargor y cuerpo, como una pizza, hamburguesas o unos buenos torreznos de Soria. Y es versátil tanto para quitar la sed en verano como para saciar en invierno.

“Mi opinión en un Tweet:” Sus ojos te vigilan, pero es una buena opción. Nota: Bien alto.

Ruddles Best

Como bien sabéis los que nos conocéis, somos amantes de las elaboraciones de corte clásico y equilibradas. En especial de las cervezas británicas de poco alcohol (porque también sabréis que nos aqueja más la sed que a un camello perdido en el desierto).

Ruddles Best
Por eso esta cerveza, Ruddles Best (hermana pequeña de la Ruddles County que ya hemos reseñado, ambas propiedad ahora de Greene King) nos gustó cuando le pusimos la mano encima. Tanto como para ignorar el pecado de que venga en botella transparente (desde Inglaterra se ve que esto no es un problema, ya que allí los rayos de sol se ve que no abundan).

Peor bueno, eso te permite ver su color ámbar rojizo y bien limpio, incluso antes de que quede bien bonito en el vaso. Ahí ya la completa una espuma de color blanco huevo, escasa y de persistencia baja (aunque esto tampoco es un problema con las cervezas inglesas, que suelen tener menor carbonatación).

En nariz es maltosa, con mucho diacetilo (otra cosa que puede ser un problema pero no en UK) en forma de mantequilla. Y con predominio de la malta también en boca, con notas umami muy sabrosas que le dan equilibrio a su amargor moderado. Y todo ello con solo 3,7% vol. de alcohol, ideal para beber a pintas y pintas como una buena Best Bitter.

Pero si quieres beber todavía más, mejor maridarla con un salmón ahumado, con el que las notas umami van a combinar genial. O con un queso curado. O con un atardecer en el pueblo sentado bajo un moral. ¡Todo será un acierto!

“Mi opinión en un Tweet:” Cuanto más ligero de alcohol, mejor en proporción si mantiene el interés. Nota: Notable.

DouGall’s Frida Kahlo

Como viene siendo costumbre, en cuanto sale a la venta la cerveza que ganó nuestro Concurso Homebrewer (del que este año se ha convocado ya la 12ª edición) nosotros la reseñamos por aquí. Porque gracias al patrocinador del primer premio, todos podéis probar la receta ganadora. ¡Y merece la pena!

No vamos a insistir en cómo la elaboró el autor de la receta (Sergio Leal) en las instalaciones de Liérganes, porque ya nos lo contó él en este vídeo. Hoy vamos a centrarnos en lo que vais a encontrar cuando os sirváis esta Belgian Strong Dark Ale de 11,5% vol. de alcohol (se subió un poco en el escalado, se ve).

Y como su nombre indica, el uso de maltas oscuras le da un profundo color marrón rojizo, caoba (un poco como el de las botellas marrones de cerveza, aunque se denominen ámbar). Viene coronada por una espuma de color beige claro, de cantidad media y persistencia media-baja.

En aroma destacan las notas afrutadas (mucha fruta pasa y algo de plátano también) y a pan y a bollos, con punto de caramelo. Y en sabor es dulce, aportando algo más de bizcocho, y escondiendo mucho el alcohol, con lo que le deja un trago engañosamente fácil ya que no notas el calor que genera hasta que te baja por el esófago.

Así que por fácil que sea, bebe con muchísima moderación. Y puedes dejarla madurando tranquilamente, ya que cuando pudimos comparar con la versión homebrewer (casi año y medio más vieja) esta había potenciado el sabor de la melaza, dando un toque navideño genial (aparte de un cierto toque ajerezado por la oxidación que también le sentaba de muerte).

Por lo que, tanto si la abres ahora como si coges alguna para guardar (no te duermas en los laureles que volarán) podrás probar una cerveza que sin duda es antológica. ¡Y la más fuerte de las que hemos elaborado hasta el momento!

“Mi opinión en un Tweet:” Un gran homenaje, el que te vas a dar. Nota: Sobresaliente.

O´Hara´s Irish Stout Nitro

Muchas de las cerveceras que hacen cervezas negras de origen o inspiración irlandesa, para poderlas vender en la categoría que ellos buscan no les queda más remedio que copiar a la popular e ineludible Guinness. Y es el caso de esta cerveza, que en su versión en lata viene con el gadget para crear espuma de nitrógeno.

O´Hara´s Irish Stout Nitro
Y es que realmente ese servicio llama la atención y crea una espuma compacta, duradera y persistente que es la envidia de otras muchas cervezas. Por otra parte, aunque la cremosidad que da en el paladar es buena, lo poco volátil de sus burbujas hace que también sea más parca en aromas y por tanto en sabores percibidos.

Pero cuando la sirves y queda como su famosa competidora, con una franja clara de espuma, limpia y compacta, separada con regla de la cerveza negra, es verdad que vale lo que cuesta el cacharrito ese que vienen en el fondo de la lata.

Aunque los aromas son leves, a café, pan y malta. Y el sabor es también suave (aunque rico, siempre hemos pensado que esta marca está minusvalorada para las buenas cervezas que hacen, por ser una que se encuentra fácilmente y que además tiene participación de Estrella Galicia).

Con poco alcohol, solamente 4,3% sobre volumen, es una buena opción como cerveza de sesión, de las de poder beber unas cuantas pintas si tienes sed y tiempo (y te gustan las Stout irlandesas como a nosotros). Así que apunta y prueba si no lo has hecho.

“Mi opinión en un Tweet:” Bésala, es irlandesa. Nota: Notable.

Piraat Triple Hop

Esta cerveza es una de las muchas que elabora la Brouwerij Van Steenberge, que aparte de hacer la Piraat “normal” tiene otras referencias muy conocidas en el mundo cervecero, sobre todo para los amantes de las cervezas belgas, como la gama de Gulden Draak o las cervezas Baptist.

Piraat Triple Hop
La versión que traemos hoy es una elaborada con más lúpulo (de ahí lo de Hop), pero no nos queda claro si el Triple se refiere a que es una cerveza de estilo Triple (o sea una rubia fuerte y alcohólica), que lleva el triple de lúpulos o que lleva tres diferentes.

Porque por lo que tenemos entendido, lleva cuatro (Hallertau, Cascade, Aurora y Saaz en la versión que nosotros bebimos, que parece que de tirada en tirada cambian). Y a lo mejor esos son tres más de lo normal, a saber. Veamos a ver si se notan o no.

El color es dorado ambarino, algo anaranjado. Tiene abundante espuma de color blanco roto, con una carbonatación visible que hace que la espuma tenga buena persistencia. Pero en el aroma no se distingue el lúpulo mucho, sí que tiene toques, pero predomina el olor a fermentación de las levaduras belgas.

En boca es seca, algo amarga, pero también muy maltosa y especiada, con mucho cuerpo. Y es que tiene unos nada desdeñables 10,5% vol. de alcohol, que hace que igual que su hermana de gama con menos lúpulo, sea una cerveza peligrosa.

“Mi opinión en un Tweet:” Y con dos ya sí que hablas como un pirata. Nota: Bien.

Wainwright Golden Beer

Desde Reino Unido nos llega esta cerveza estilo Golden Ale, cuyo nombre no nos dice nada en principio, pero es curioso saber que es un homenaje a Alfred Wainwright (1907-1991), que fue un caminante británico, autor de guías e ilustrador, y conocido sobre todo por sus siete tomos de la “Pictorial Guide to the Lakeland Fells”.

Wainwright Golden Beer
Todo ese homenaje, aparte de en el nombre, se ve en el dibujo de la etiqueta y en el demás merchandising, como los vasos. ¿Podéis imaginar cómo será beber esta cerveza allí, desde un páramo del noroeste de Inglaterra y contemplando los lagos?

Bueno, lo primero será que os imaginéis la cerveza. Y como se define como “Golden”, es dorada, una rubia clara y limpia. Su cumbre la corona una espuma blanca densa, de persistencia media, que le da muy buen aspecto. Recuerda mucho a una Lager de tirada, de esas que se preocupan más por el aspecto que por el sabor.

Lo malo es que al beberla, sin saber como esas, también da la sensación de que se han preocupado más por el aspecto que por el sabor. Es una Ale muy ligera, predominantemente maltosa aunque de regusto seco y amargo. Y que no dice mucho más. Es ligera hasta para las Ales inglesas.

Claro que eso tiene la ventaja de que, junto con su graduación baja de solamente 4,1% vol., se convierte en una cerveza muy bebible esta birra de Carlsberg Marston's Brewing Company. Pero vamos, que sin más interés que ese: remojar el gaznate y quitar la sed.

“Mi opinión en un Tweet:” Tan bonita como los paisajes, pero llena menos. Nota: Suficiente alto.

Hitachino Nest Non Ale

Ya sabéis que para reseñaros una buena cerveza sin alcohol que os permita disfrutar de nuestra bebida favorita cuando no podéis (o no queréis) tomar etanol, hacemos cualquier cosa. Desde beber latas inmundas por si sonase la flauta, hasta viajar a Japón.

Hitachino Nest Non Ale
Y de allí os traemos esta porque además alguna vez la hemos visto en España. Así que es posible que podáis echarle el guante. O la garra, dado que el símbolo de estas cervezas producidas por Kiuchi Brewery (por el medio de la isla japonesa de Honshu) es un búho.

Pero tampoco os emocionéis que no va a ir a nuestro Top de mejores cervezas sin alcohol, porque no es para tirar cohetes. Pero es interesante (aunque el etiquetado no nos informa realmente de por qué) al trago. De aspecto es ámbar cobriza, limpia; con espuma de color hueso, irregular y de persistencia media-baja. ¡No es un gran comienzo!

En aroma destaca sobre todo el olor a mosto sin fermentar (como casi todas las cervezas sin alcohol) y en boca, también, dulce y mosto. El lúpulo Cascade que pone en su web que lleva, no se nota nada. Lo que tiene es un toque belga, especiado, que le da interés. ¿Es buscado o accidental?

Viendo el perfil de maltas que lleva (Pale, Munich, Crystal y Chocolate) diríamos que no está diseñada para eso, pero le da un toque diferente a algo que en el fondo sigue siendo una “Sin”. Bueno, legalmente, porque en realidad pone que tiene 0,3% vol. de alcohol.

“Mi opinión en un Tweet:” Este búho ha salido lechuza. Nota: Suficiente.

St Feuillien Brune

Hoy os traemos otra cerveza “de abadía” de esta cervecera belga con sede en Le Rœulx (un pueblo valón, del sur de Bélgica, sito en la provincia de Hainaut). En esta ocasión, su “morena” o “tostada”, la que definen como Brune por su color.

St Feuillien Brune
Y obviamente sí es de ese color: marrón rojizo, de aspecto turbio, pero coronada por una espuma beis claro que presenta un tamaño medio, pero una persistencia media-baja. Aunque queda bastante aparente en la copa cáliz (la ideal para este tipo de cervezas).

Este estilo (que sería el equivalente oscuro de las Blonde) suele tender a lo maltoso y apenas tener presencia de lúpulo. Y por supuesto esta cerveza es un buen ejemplo en ese sentido, y en nariz nos destacan las maltas tostadas y las notas de caramelo.

En boca tiene un sabor predominantemente dulce, pero con cierta aspereza final y un poco de regusto metálico. No es la Brune más sabrosa y rica, pero tampoco está mal y se deja beber, sin grandes pretensiones.

Eso sí, ten en cuenta que su graduación está entre lo más alto de la gama y que esta cerveza se sube a 8,5% vol. de alcohol. Así que mejor si cuando la abras tienes el estómago lleno y no estás haciendo ayuno monacal, porque pega fuerte y sin compasión.

“Mi opinión en un Tweet:” ¿Por qué la iglesia de mi pueblo no hace también cerveza? Nota: Suficiente.

Banks's Amber Bitter

Bien sabéis que unas de nuestras cervezas favoritas para el verano (bueno, y para el invierno y para cuando sea) son las Bitter. Esas cervezas inglesas con un gran equilibrio levemente tirando al amargor, pero maltosas de cuerpo y de baja graduación… ¡El epítome de una cerveza de sesión!

Banks's Amber Bitter
Así que cuando llegan estas del grupo Carlsberg Marston's no podemos resistirnos y les echamos el guante. ¡Faltaría más, que encima vienen a buen precio! Pero eso no sirve de nada si lo que hay en el vaso es malo, así que veamos que nos depara esta Amber Bitter.

Y el color lo clava, es de color ámbar cobrizo, limpio (sin turbidez ni levadura en suspensión), y se corona con una espuma beis, densa, de persistencia media-alta y que viene en buena cantidad (algo a veces no habitual en las cervezas británicas).

No es muy aromática, más bien leve… predominando las notas maltosas. Y en boca también es ligera y de trago fácil. No tiene mucho amargor, sino que es suave. De esas que te hacen desear un vaso autorrellenable de fondo infinito, porque no sacia.

Además tiene solamente 3,8% vol. de alcohol (y en su versión británica, si tenéis la suerte de beberla allí, incluso menos, 3,4%) por lo que por mucho que bebas, costará que te afecte seriamente a las capacidades. Y como además sabemos que lo vas a hacer con moderación… guiño, guiño, codazo, codazo…

“Mi opinión en un Tweet:” ¿Se podrá robar un banco de esto? Nota: Bien.

Athletic Upside Dawn

Hoy os traemos una cerveza sin alcohol de esas que cuando vemos probamos, ya que creemos que es importante reseñar cervezas que no tienen alcohol (o con bajo contenido alcohólico, ya que esta legalmente dice tener menos de 0,5% vol., lo que se redondearía a cero).

Athletic Upside Dawn
Ya os habíamos reseñado de esta marca su IPA sin alcohol, que concluimos que sería mejor haberla llamado Pale Ale. Veremos ahora que pasa con esta, que la llaman Golden Ale (o de estilo Pale, en su web). Y que además también es Sin Gluten.

El color es, sí, Golden. O sea dorada limpia, rubia brillante, con espuma blanca compacta de cantidad media y persistencia algo baja. Y esa es la única pega que tiene en aspecto, porque el color es precioso, pero la espuma no lo es tanto.

En aroma es bastante agradable, se le nota un poco ese aroma a mosto sin fermentar que tienen las sin alcohol pero también tiene notas maltosas, melosas y ricas. En boca el amargor de los lúpulos no acaba de compensar el dulzor del todo, aunque el resultado es bastante decente.

Por lo que esta cerveza probablemente (y más debido a su nombre, porque sin alcohol decentes hay unas cuantas ya) sea una de las candidatas a servir para recuperar después de la actividad física. Tomar una birra después del gimnasio es un placer absoluto, y si es sin alcohol, hasta es recomendable.

“Mi opinión en un Tweet:” Y puedes beber muchas sin acabar “upside down”. Nota: Bien alto.

Monk's Café Grand Cru

De la prolífica fábrica belga de Brouwerij Van Steenberge (que ya tiene unas cuantas cervezas reseñadas y catadas aquí en El Jardín, siendo la más famosa quizá la Gulden Draak) hoy os traemos una de las menos generalistas. ¿Por qué? Porque es ácida, y eso los paladares no acostumbrados lo identifican con “esta mala”.

Monk's Café Grand Cru
Se auto-identifica como “Flemish Sour Ale”, sin más datos. Pero en su contra-etiqueta cuenta (a ver si nos hemos aclarado, que no se entiende muy bien) que es una mezcla (blend) de cervezas Triple jóvenes y envejecidas hasta tres años en madera, y que justo antes de embotellar se mezcla con una “lager de alta fermentación” [sic] para alcanzar unos accesibles 5,5% vol.

En el color, de Triple no tiene nada. Será que la Lager es oscura, porque es de un granate oscuro, que sin una fuerte iluminación casi parece negro. La espuma de color hueso es compacta y abundante.

En nariz se notas olores frutales (como uva, cereza o grosella) junto con los producidos por el envejecimiento que nos recuerdan a vino y madera. En boca es predominantemente dulce, mucho caramelo, con un punto ácido también que le añade complejidad. Y sigue siendo muy frutal, cuesta creer que no tiene ninguna fruta añadida.

Como Roja de Flandes o como Oud Bruin (los estilos a los que más podría aproximarse) es una gran opción para introducir las cervezas ácidas sin que se nos arrugue la cara o los paladares. Y para pasar un rato buscando matices y sus orígenes.

“Mi opinión en un Tweet:” ¿Este es el café de los monjes? Nota: Notable alto.

Einstök Icelandic Wee Heavy

Las cervezas Wee Heavy (un estilo escocés un pelín fuerte que muchas veces se denominan simplemente como Scotch Ale) son unos de nuestros estilos favoritos, ya que pese a que el nombre de la web pueda hacer creer que somos unos hop-heads, somos grandes amantes de las cervezas maltosas.

Einstök Icelandic Wee Heavy
Y en este caso son los islandeses de Einstök Ölgerð lo que la elaboran, a menos de 100 kilómetros del círculo polar ártico. Aunque no es exactamente como las escocesas, ya que estas no suelen llevar maltas ahumadas y la Icelandic sí que las lleva. Veamos qué tal le sientan…

La cata comienza sirviéndola en su copa y apreciando su color marrón rojizo oscuro. Podría pasar de lejos por una cerveza negra, aunque no llega a tanto. La espuma es de color beis muy claro, esponjosa densa, de cantidad media y buena persistencia.

En nariz destacan sobre todo las notas maltosas más puras: caramelo, chocolate, regaliz… algo de soja, incluso. El ahumado adquiere mayor presencia al darle el primer trago, donde resaltan sobre el conjunto, haciendo una cerveza intensa de trago corto.

Un trago corto favorecido por su alcohol (8% vol.) que no está muy presente pero va calentando la caldera por dentro. Así que puedes seguir los consejos que dan en su web y maridarla con salmón ahumado (acierto seguro) o quesos muy viejos. ¡También suena genial para una cena!

“Mi opinión en un Tweet:” Ideal para cazar ballenas en barco de vapor… Nota: Notable.

Feldschlösschen Pale Weath

Hace ya un par de años os hablamos de otra cerveza de Feldschlößchen, que tiene su sede en Dresden y es de las cerveceras más grandes de la zona de Sajonia, y lleva haciendo cerveza desde 1858. Y hoy os traemos otra de sus birras para reivindicar no solamente las Lager, sino también los trigos… y en general cualquier cosa que venga en formato de 50 centilitros.

Feldschlösschen Pale Weath
Aunque de esta cerveza nos ha costado encontrar referencias ya que la Weizen de su web no se corresponde con la graduación de esta versión internacional que llaman “Pale Weath Beer” y que tiene 5,0% vol. de alcohol. Pero esta es la que hemos bebido, claro.

Una cerveza de trigo, sí, indudablemente. Aunque más que pálida es anaranjada. Y por supuesto, bastante turbia. Con espuma abundante, de burbuja blanca y fina, compacta, que presenta buena persistencia en su vaso alto tipo Weissbier.

En las notas que aprecia la nariz destacan sobre todo los tonos más dulces: plátano, vainilla, crema… Igual que en boca tiene un sabor principalmente dulce, aunque más acuosa y floja de cuerpo de lo que uno podría esperar para una Hefeweizen.

Así que bueno, siendo como es una cerveza económica, no está mal para celebrar en casa una oktoberfest con amigos, o aprovechar para ver algún partido de la Eurocopa con un par de estas en la nevera. ¡Y seguro que queda muy bien con unos pretzels de acompañamiento.

“Mi opinión en un Tweet:”Lata muy sosa, cerveza no tanto. Nota: Bien bajo.

Domus Iberus

Las Doble IPA son esas cervezas acuñadas con un término para indicar que están un grado (o nivel) por encima de las “normales”. Y existe la corriente etimológica que sostiene que “Imperial” indica mayor alcohol y cuerpo, y que “Doble” se centra más en el aumento de las características propias del estilo.

Domus Iberus
En este caso, esta Double IPA ibérica y hecha en Toledo se sube a tener 7% vol. de alcohol y 50 IBUs, con lo cual tampoco es excesiva en sus números. ¿Lo será en la cata organoléptica? Pues solamente hay una manera de averiguarlo: dejar de escribir y abrir el botellín de una vez.

Al servirla podemos ver su color ámbar rojizo profundo, y cómo se genera una abundante espuma de color blanco roto, no muy bonita, pero de persistencia media, y pegajosa en los bordes de la copa.

En aroma se nota tanto la presencia del lúpulo con sus notas resinosas como la del alcohol que proporcionan sus maltas y la alta fermentación. Y en boca es, por supuesto, amarga, con una aspereza que la hace para paladares atrevidos.

O para combinar con comidas fuertes que se lleven bien con el amargo, como platos grasos y dulces (pongamos una salsa barbacoa) que necesiten de una cerveza que lo equilibre y limpie el paladar. ¡Pues así es ideal!

“Mi opinión en un Tweet:” Ya podían servirla en Iberia (en los aviones, digo). Nota: Notable.

Sierra Nevada Atomic Torpedo

Lo primero que nos llamó la atención de esta cerveza de Sierra Nevada fue el tamaño de la lata. Nada menos que 19,2 onzas líquidas (americanas), que son exactamente 56,8 centilitros. Lo que conocemos como una pinta inglesa, de las de verdad. ¡Una medida muy poco habitual en lata y cada vez menos en los grifos de los bares!

Sierra Nevada Atomic Torpedo
Así que nos encantó, porque es nuestra medida de volumen favorita. Aunque tal vez para una Imperial IPA de 8,2% vol. de alcohol sea un tamaño un poco excesivo, y nosotros lo recomendaríamos en principio para cervezas más bebibles. Veamos si en esta se nos hizo largo o no…

Al servirla tiene buen aspecto, con un color ámbar claro profundo, algo velada, y con una espuma de color blanco hueso que tiene todas las características que esperamos de una buena espuma: es abundante, es densa y tiene buena persistencia.

Huele como recordamos que olían las Doble IPAs americanas, maltosas y lupuladas (sobre todo esto último) en abundancia. También tiene algo del carácter frutal (y dulce en boca) de las IPA modernas de la otra costa. Pero en boca vuelve a predominar el amargor con cuerpo maltoso como base. Resina y caramelo, respectivamente.

El espíritu americano que empapa esta Juicy West Coast DIPA es el mismo que anuncia el átomo a punto de fusionar todas esas experiencias en tu garganta y crear un pequeño apocalipsis nuclear en tu cerebro cuando te la bebas entera (que se puede). ¡Pero hay que arriesgar!

“Mi opinión en un Tweet:” No apta para menores de 21 años. Nota: Notable bajo.

Piraat

Con la típica botella chata que te avisa de que probablemente te encuentres ante una cerveza alcohólica belga os traemos la mítica Piraat, que efectivamente es una cerveza alcohólica belga. En este caso una de color ámbar anaranjado y con 10,5% vol. de alcohol.

Piraat
Siempre, eso sí, opacada por otra de la misma casa (Brouwerij Van Steenberge) que es la omnipresente y fabulosa Gulden Draak. ¿Estará esta a la altura? Pues imaginamos que va para gustos, pero nosotros os las describimos y vosotros ya elegís si eso vuestra favorita.

Esta es, como hemos dicho, de color ámbar anaranjado, limpia, sin apenas opacidad incluso con su segunda fermentación en botella. La espuma que genera es blanca y de cantidad media alta, con buena persistencia. Tiene el aspecto que esperas de una Belgian Golden Strong Ale.

El carácter belga ese se nota mucho en aroma, donde las levaduras de la casa dejan su sello habitual, y se nota también la presencia de la malta, clara base de esta cerveza. En boca es dulce, afrutada y especiada, con el alcohol presente pero no dominante.

Así que pese a tener esos diez grados y medio, puede beber con cierta fluidez y eso la hace muy peligrosa. Puede subírsete a la cabeza y acabar pensando que eres un pirata y abordando el galeón de al lado. Implique eso lo que implique.

“Mi opinión en un Tweet:” Arrrr, grumete de meseta, ojo con los piratas belgas. Nota: Bien.

Espiga Mosaic

Esta cerveza ya lleva unos cuantos años en el mercado, y por tanto ya se ha labrado una trayectoria digna para que la reseñemos por aquí. Aunque ya os habíamos hablado de su etiquetado en el Juzgado de Etiquetas (donde saca solamente un 6 sobre 10 por alguna carencia grave), hoy toca hablar de lo que es la cerveza en sí.

Espiga Mosaic
Y esta se supone que pertenece a la Hop Collection Series… pero realmente es la única que hemos visto embotellada y distribuida con cierta amplitud. ¡Las otras las hemos tenido que investigar por Untappd! A ver si algún día tenemos suerte y las catamos.

Hasta entonces, pues nos conformamos con esta Pale Ale que entendemos con un uso monovarietal de Mosaic desde el hervido al Dry-Hopping, de color pálido y velada, pero un poco apagada, y que tiene espuma muy abundante, que se sigue generando con mucha ascendente de cadenas de burbujas gordas y feas.

Está algo sobrecarbonatada, y aunque eso beneficia a la salida de aromas, en boca reduce la palatabilidad. Aun así se nota mucho el carácter frutal y cítrico que proporciona el lúpulo Mosaic, y que domina la cerveza sin saturar, pero mostrándose mucho más que la malta tras él.

El alcohol que tiene se queda en 5,5% vol. con lo que puede ser una buena cerveza multitarea, que te permita tanto despertar a tu paladar con sus notas intensas de lúpulo, como beberla sin pensar simplemente porque tienes sed o te apetece una cerveza.

“Mi opinión en un Tweet:” Más cono que espiga, más lúpulo que malta. Nota: Bien alto.

Welde Badisch Gose

Uno de los estilos clásicos que más nos costó encontrar y probar fue este, el de las Gose (un estilo que llegó a extinguirse y desaparecer, originario de la ciudad de Leipzig, y que ha resurgido de la mano del Craft y de la guía BJCP). Y claro, en ese resurgir predominaban las versiones modernas…

Welde Badisch Gose
Así que hasta hace relativamente poco solo habíamos probado interpretaciones artesanas o de EE.UU. con frutitas y tal. No una Gose alemana solamente con sal y cilantro. Y aunque las otras que hemos probado sí que venían de marcas de Leipzig, esta está elaborada en Plankstadt, al sur de Frankfurt.

Su aspecto es turbio y blanquecino, y se completa con una espuma blanca y fea. En el aroma recuerda más a una Witbier (por lo sobresaliente del cilantro) que una cerveza que catalogarías como “Sour”, sin anunciar para nada su acidez.

Pero es que en boca tampoco sobresale eso. Es de entrada dulce, con un gusto medio amargo, algo de ácido después y la sal aparece al final. Raro y poco integrado. Y sin acabar de emocionar ninguna parte del conjunto. Vale que no lleve nada que no necesite, pero tampoco lo lleva bien cuadrado.

Así que si buscáis una Gose tal y como eran las originales, esta “de Baden” no es el mejor ejemplo. Y si lo que queréis es sin más refrescaros con una cerveza baja en alcohol (4,6% vol., tiene esta) os recomendamos apostar directamente por una Witbier, más fácil y barata de encontrar.

“Mi opinión en un Tweet:” Una cerveza que no debe inspirar tus conocimientos. Nota: Suficiente bajo.