Mostrando entradas con la etiqueta Imperial Stout. Mostrar todas las entradas
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Guineu / La Quince / La Pirata Vanilla Black Block

Bajo esta triple colaboración (que hace que el nombre quede larguísimo) se esconde una combinación de dos cervezas con larga trayectoria en el mercado español. La que llevan años haciendo (habitualmente por navidades) los madrileños de La Quince con los catalanes de Guineu, que se llama Vanilla Black Velvet, con la versión normal de la La Pirata Black Block, de la que ya os reseñamos la que va en barricas de Bourbon.

Guineu / La Quince / La Pirata Vanilla Black Block
Y al blend de estas dos cervezas le llaman, como no podría ser de otra forma, Vanilla Black Block. La primera es una Imperial Stout con vainilla y cacao. Y la segunda no tiene ingredientes especiales, pero sí más carga alcohólica. Así que siendo ambas Imperial Stout, pues la mezcla es bien negra: oscura y sin brillos. Con espuma beis o marrón claro, de burbuja fina, compacta, persistente y pegajosa.

El aroma es ligero, con algo de presencia del alcohol y mucha de la malta. Y en boca es de esas cervezas que consiguen un resultado tan equilibrado, con el adecuado contraste entre los ingredientes y los adjuntos, que al final no destaca nada mucho…

Lo cual, desde luego, es algo bueno. Pero cuando una cerveza es una bomba de 10,3% vol. de alcohol, pues te esperas un punch que esta esconde en demasía. Es que por no notarse, no se notan ni esos diez grados de alcohol, de primeras.

Al final ya con más temperatura (y eso que no la servimos fría) van despertando las notas más complejas y saliendo todo el chocolate, el café… e incluso el regaliz y la vainilla. ¡Y es que es una cerveza para no beber con prisas, sino bien asentado en tu sofá!

“Mi opinión en un Tweet:” Mano de hierro en guante de terciopelo. Nota: Sobresaliente.

Porterhouse Around the Clock

Esta cerveza es una de esas que sabes que te encuentras ante algo especial. El lacre verde que recubre la chapa te lo indica. Pero ojo, que muchas veces eso es solamente una estrategia de márquetin para subir el precio… ¡No todo el oro reluce, ni toda la gente errante anda perdida!

Porterhouse Around the Clock
Pero en el caso de las cervezas en barricas de la marca irlandesa Porterhouse, nuestra experiencia ha sido siempre positiva, como con su Celebration Barrel Aged, así que cuando vimos esta en los anaqueles de una tienda, a buen precio encima, no lo dudamos y cogimos unas cuantas (que hemos podido disfrutar, y que aún conservamos alguna) del Batch Release No. 3, que ha pasado 250 días en barricas de bourbon de la destilería Dingle.

La base es una Imperial Stout, y es por tanto negra opaca, densa, pero con espuma beis de cantidad escasa y poco duradera, por la elevada carga alcohólica (12,5% vol. de alcohol). El aroma no es muy intenso, sino leve, más bien sutil, pero con clara presencia del bourbon.

Y en boca es dulce y sedosa, con notas de madera y final licoroso, como cabría esperar, pero todo muy equilibrado y de trago engañosamente fácil. Está muy buena, pero es menos pelotazo de lo que promete… o de lo que la marca nos tiene acostumbrados.

Eso sí, no te vas a arrepentir si en una noche fría y lluviosa la abres en casa, arropado bajo la manta (o mejor, frente a la chimenea con los leños crepitantes), y la disfrutas lentamente (o mejor, la compartes lentamente). ¡Muy recomendable esta y todas las de su gama!

“Mi opinión en un Tweet:” Deja que el reloj marque las horas, pero detén el momento. Nota: Sobresaliente alto.

Pühaste Dekadents

La cervecera Pühaste es una brewery estona de la que nos llegan a España muy buenas Imperial Stout. Como posible pega tendríamos que el precio se sube un poco, pero si lo que recibes es una cerveza como esta, merece la pena, os lo aseguramos.

Pühaste Dekadents
Porque esta cerveza (de una cervecera muy reciente, ya que data solo de 2016) tienen nada menos que 11,2% vol. y 80 IBU, y lleva pasas y vainilla empapada en ron. Vamos, que promete diversión cual montaña rusa en parque de atracciones.

El color es, por supuesto, negro denso. Y la espuma es oscura, de color marrón. Compacta y duradera, aunque de cantidad media-baja. En el aroma destaca sobre todo las maltas tostadas y las notas de chocolate, sin aparecer mucho los adjuntos (cosa que se agradece en un mundo de Pastrys peleonas).

Y en boca es una cerveza que te trae una sobredosis de malta, pasas y alcohol. Lleva nada menos que siete maltas diferentes (Pale, Munich, Chocolate, Roasted Barley, Crystal T-50, Heritage Crystal y DRC), y eso hace que predominen sobre los también presentes sabores dulces y alcohólicos del ron, las pasas y la vainilla.

Lo bueno es que realmente no empalaga y entra bien. Bueno, lo bueno o lo peligroso. Porque si te bebes a tragos fáciles una cerveza de esta potencia, el que puede acabar “decadente” eres tú. Vamos, decadente o bolinga, por andarnos sin eufemismos.

“Mi opinión en un Tweet:” Pos ya está. Decadentes todos. Nota: Sobresaliente.

I33 Brewing Abyssal

Junto con la presentación de la 10ª edición del Concurso Homebrewer (ya convocado), tuvimos de manera simultánea en Barcelona y Madrid la primicia de la cerveza ganadora del noveno certamen, elaborada por DouGall’s. Y enseguida hemos querido probarla para reseñarla, por supuesto.

I33 Brewing DouGall's Abyssal
Es una Imperial Stout que, siguiendo la receta de Christian Sierra y Elena Redondo, lleva escamas de sal marina para conseguir el equilibrio del agua de elaboración. Esto es porque una de sus aficiones es el submarinismo, y esta cerveza está inspirada en las profundidades oceánicas.

Al adaptarla para elaborar en una fábrica profesional, que es la versión que estaréis bebiendo, pusimos al límite el equipo, con más de 800 kilogramos de malta en el macerador. Y gracias a ello ha salido un “petróleo” bien negro, coronado por una espuma de color beis, muy pegajosa y de buena persistencia, pese a no ser muy abundante.

El carácter en nariz es muy maltoso, con mucha presencia del regaliz, el chocolate y el café, que va ganando complejidad según coge temperatura. El sabor es amargo, con nada menos que 70 IBU, e intenso. Muy sabrosa también, sacando luego más dulzor.

Scone Imperial Stout

Hace mucho que no comentamos una cerveza de este, uno de nuestros estilos favoritos pero en el que cada vez nos prodigamos menos: las Imperial Stout. Y es que cada vez tienden a ser más exageradamente alcohólicas y modo “pastry”, llenas de adjuntos.

Scone Imperial Stout
Esta no se anda muy corta de alcohol, llegando al 10,5% vol. Pero los logra, junto con su sabor y aromas, solamente a base de cereales (aparte de cebada lleva trigo malteado y copos de avena).

Con ellos consigue también un oscuro color negro, siendo casi opaca. Y una corona de espuma de color beis, escasa pero densa y de persistencia media. De su cabeza aparecen aromas muy prometedores, a café, frutos secos, chocolate, galletas…

Y el sabor que da es dulce e intenso, algo licoroso pero muy bebible. Como posible pega tendría que el cuerpo flojea un poco según el trago se acostumbra, pero sigue siendo una buena Imperial Stout.

No vamos a insistir en la piedra que da nombre a la marca, que ya os lo contamos aquí. Pero tened cuidado bebiendo estas cervezas tan fuertes, si no queréis acabar usando una piedra o el suelo como almohada.

“Mi opinión en un Tweet:” Digna de reyes o emperadores. Nota: Sobresaliente bajo.

Spencer Trappist Imperial Stout

Las cervezas trapenses las asociamos habitualmente con estilos de cerveza tradicionales de abadía (Dubbels, Triples, etc.), pero también es cierto que habitualmente las asociamos con el viejo mundo de la Europa continental. Y esta que os reseñamos hoy es una excepción en ambos sentidos.

Spencer Trappist Imperial Stout
Desde la abadía de St. Joseph en el pueblo de Massachusetts (EE.UU.) que da nombre a la marca, Spencer, nos llega una elaboración de estos monjes que da, según su propia descripción, una versión trapense y estadounidense de la tradición Anglo-Rusa de las Imperial Stout.

Una cerveza que, debido a las maltas torrefactas, es negra, muy negra. Tano que hasta la espuma queda coloreada de un tono beis rojizo, siendo abundante y esponjosa, pero de alveolos muy irregulares. La persistencia es media y resulta bastante rocosa y pegajosa.

En la nariz destacan los aromas intensos de café, regaliz y chocolate. Mucha malta y un leve afrutado que le da un toque más belga que las Imperial Stout que estamos más acostumbrados. Algo parecido pasa en boca, que no es tan amarga ni seca.

El sabor es dulce con muchos tostados y más café y chocolate. Pero también mucho alcohol (pese a no tener tanto tanto, apenas 8,7% ABV) que le da calidez y fuerza. La recomiendan beber en cáliz (y no en snifter), quizá por su carácter religioso.

“Mi opinión en un Tweet:” Una cerveza que podría consagrarse como sacramento. Nota: Sobresaliente.

La Pirata Black Block Bourbon Barrel Aged

Siguiendo con nuestra “penitencia” de compensar el despiste de no haber reseñado como acostumbramos al menos una vez al mes una cerveza española, este mes dedicamos todas las entradas de cata a ello. Y hoy apuntamos alto, con una cerveza indiscutiblemente buena (por ello la mencionamos como ejemplo de continuidad en los premios del BBCH).

La Pirata Black Block Bourbon Barrel Aged
Es la versión envejecida durante 12 meses en barricas de la Imperial Stout de la casa. Una marca que empezó en el homebrewing y como gypsy brewer (ha llovido desde que bebimos las primeras en la primera feria de Noblejas) y que ahora tiene fábrica propia en Súria (Barcelona).

Es por supuesto una cerveza negra y opaca, aunque la recordábamos incluso más densa. La espuma es de color marrón claro y muy escasa, poco persistente. Finalmente queda en un aleve rastro en el vaso, casi nula. Pero podríamos decir que es su única pega.

El aroma es bueno e intenso, con mucha presencia del bourbon y el alcohol, pero olores a vainilla, café, pasas y crema deliciosos. Y el sabor es fuerte en todos los sentidos: muy amargo y muy duce, muy alcohólico y muy pelotazo. La versión IRS del agua de fuego.

Pero luego va y entra sola, la cabrona. Equilibrandose 13% ABV con los 72 IBUs y tanta malta como llevará, para que el trago sea compensado a cada sorbo (porque eso sí, es de beber despacito). Pero gota a gota se va acabando, el vaso queda vacío y da pena que se acabe, y todo.

“Mi opinión en un Tweet:” -¿Podría ponerme otra, garçon? - Garçon, significa chico. Nota: Matrícula de honor.

Sierra Nevada Narwhal

Hacía mucho que no navegábamos en las oscuras aguas de los mares del Ártico buscando unicornios. O esas cervezas que parecen unicornios. Y al sumergirnos en las negras profundidades lo que hemos encontrado es esta Imperial Stout de Sierra Nevada, llamada como ese animal de un solo “cuerno”.

Sierra Nevada Narwhal
Y esta cerveza es negra como la noche abisal. Coronada por una espuma beis rojiza de cantidad media y persistencia también media. El olor que desprende deja claro el cruce que tiene (rollo estrecho de Bering) entre el carácter a Russian Imperial Stout y los lúpulos americanos.

En el sabor se nota ese amargor lupulado pero sólo al principio. Luego recibes el embate del chocolate, el café y el regaliz, con un leve rastro ahumado. Pero sin embargo, resulta sedosa y persistente, además de limpia.

El alcohol, pese a tener 10,2% ABV, no resulta dominante. Está presente pero dejando disfrutar del viaje. Ojo que eso no quita que te acaba meciendo como si estuvieras montado en el Pequod en plena tempestad.

“Mi opinión en un Tweet:” Se te ponen los el colmillo largo. Nota: Sobresaliente.

Gulden Draak Imperial Stout

Si la Gulden Draak a la que estábamos acostumbrados ya era un pelotazo maltoso y alcohólico a tener en cuenta, sus creadores (Brouwerij Van Steenberge) decidieron que podían hacer una bajo el paraguas de su marca, todavía más potente.

Gulden Draak Imperial Stout
Por eso hoy vamos a comentar su Imperial Stout de 12% ABV. Una cerveza negra (aunque no opaca) que realmente es rojiza tan oscura que sí que da el pego de ser negra, pero sin la densidad esa a la vista tan típica de los ejemplos más potentes del estilo.

La espuma es de color beis claro, abundante y con continua formación de burbujas desde su base. En aroma predominan las maltas, pero no con tonos de café sino más caramelo, chocolate y fruta madura. Y en boca le pasa lo mismo, es más dulce que torrefacta, con mucha nota frutal y metálica.

Vamos, que es una cerveza con más personalidad belga que de IRS. Y que no hacía falta que le echasen la culpa a las cervezas del imperio británico si querían hacer un pelotazo más fuerte que su Gulden Draak “normal”.

“Mi opinión en un Tweet:” 12 grados puede ser o frío, o muy frío, o cerca del ecuador… ¡o un peligro como este! Nota: Bien bajo.

De Molen Rasputin

Vivió cierto hombre en Rusia hace mucho tiempo (finales del Siglo XIX y principios del pasado) que quedó en el imaginario histórico y popular para siempre hasta el punto de dar nombre a esta cerveza de los holandeses De Molen. Su nombre era Grigori Yefímovich Rasputín.

Quizá eso, junto con sus 10,4% ABV y 23º Plato os de pavor y la miréis con terror y miedo. Y no es para menos. Es una cerveza potente y fuerte, que ya avisa en su negrura con brillos rojos de resplandor llameante. El alcohol ya se huele en el aroma, prometiendo fuego y éxtasis licoroso.

En boca es dulce y caliente, como una máquina de amor rusa, llena de encantos ocultos. Cremosa y suave, con mucho café y chocolate, pero peligrosa. No es fácil bebérsela entera y decir: "Me siento bien", no.

Pero bueno, es algo que ya te avisa con el nombre. No le puedes entregar toda tu confianza, porque sus poderes no son curativos, precisamente. Si quieres sobrevivir al frío es mejor calentarse con abrigos que con cervezas fuertes por muy “rusas” que sean.

“Mi opinión en un Tweet:” Ra, ra, Rasputin… Lover of the Russian Queen… Nota: Notable.

Dougall's Fishman

En la última encuesta que os lanzamos dejando que eligieseis qué cerveza de las tres opciones queríais ver prontamente reseñada, la gran mayoría (más del 70%) votasteis por esta Imperial Stout con anchoas y café, de los cántabros Dougall's. Y como vuestros deseos son órdenes, aquí la tenéis.

Dougall's Fishman
Como una Imperial que es, es negra opaca, densa, con espuma beis abundante y compacta. La persistencia es buena y deja marcas bien pegadas a la copa. Las anchoas no se ven… veamos si se huelen o saben a algo…

Pues en nariz no se notan. Lo que predominan son las maltas tostadas y típicas de las cervezas negras. Quizá un poco el café. Y un deje raro, que en boca podríamos describir luego como “mineral”, pero que no trae recuerdo a anchoa en absoluto.

Es una cerveza que tiene 10% ABV y solamente 21 IBUs, pero que no invita a beber con fluidez. Lo cual es una pega porque es lo que solemos destacar de las cervezas de Dougall's. Pero claro, si una de 10% ABV no es la excepción… ¿Cuál lo sería?

“Mi opinión en un Tweet:” Si te la bebes rápido se te pone cara de pez, buen, para ser exactos se te pone cara-anchoa. Nota: Notable bajo.

Steam Brew Imperial Stout

La distribución a nivel nacional de la mano de una cadena de supermercados, por primera vez en España, de estas cervezas alemanas pero de corte más moderno y artesano ha hecho que las veamos en muchas redes sociales y fotos. Así que hemos de comentarlas juntando nuestra experiencia reciente con nuestras reseñas de 2018, cuando nos las trajeron de Alemania.

Steam Brew Imperial Stout
Hoy toca reseñar la Imperial Stout. Curiosamente, la de menos alcohol de la primera tanta que conocimos. Tiene 7,5% ABV, por debajo de la Imperial IPA y la German Red. Pinta floja, ¿no? Veamos… Al servirla el color tampoco es opaco. Es negro, muy oscuro. Pero no opaco. Aun así, con su espuma beis densa y fina, abundante, tiene buen aspecto.

En cambio, el aroma y el sabor no dan la talla de Imperial Stout. Esta cerveza de Eichbaum se queda corta. Vale, es tostada y levemente cafetosa, pero poco. Pareciese que a estos alemanes les han dicho que este estilo es “negro y alcohólico” y han hecho una Dunkel Bock. Que ni llega a amarga, porque sólo tiene 23 IBUs.

Pero, como dijimos cuando comentamos su hermana más amarga, hay que recordar que vale menos de 1€ la lata bonita y steampunk de medio litraco. Sale bastante más barata que una Heineken de 33 cl en proporción. Por ese precio no se pueden pedir peras al olmo, sino conformarse con algo mejor que sus alternativas similares. Y ahí está.

“Mi opinión en un Tweet:” ¿Si te la imaginas como la mitad de una litrona negra de 2€ te gustaría más? Nota: Suficiente alto.

La Virgen Chocobollo

¡Hay que ver que despiste! Durante el confinamiento llegamos dos veces tarde a nuestra sección trimestral de cambio de estación… ¡Y resulta que nos olvidamos de publicar, como prometimos, la última “demócata” que elegisteis! Por suerte un lector se ha dado cuenta cuando anteayer actualizamos la sección y nos ha avisado.

La Virgen Chocobollo
Así que hemos rebuscado en la libreta a ver qué bebimos a finales de marzo, y allí estaba, anotada. Y pone que es negra, opaca, pero con espuma escasa de color beis o marrón claro. Y que huele rico, maltoso y tostado. Pero con un leve toque de disolvente.

También sabe bien. Es amarga pero sin pasarse. Se nota el cacao que lleva, y las maltas oscuras. Da calor, con sensación alcohólica (tiene 11% ABV) y algo punzante incluso. Porque es una cerveza potente.

Tanto, que por una vez agradecemos que el formato de esta cerveza madrileña sea de 25 centilitros (nosotros, amantes del “cuanto más grande mejor”), que no se hacen ni muy cortos ni muy largos. Quizá en 355 mililitros, por ejemplo, llegase a cansar…

“Mi opinión en un Tweet:” No tan bollo como choco. Nota: Notable bajo.

Althaia Barlovento

El lugar desde donde sopla el viento se llama “barlovento”. Y si soplara así, desde esta cerveza hacia nuestra nariz, dándonos de cara, notaríamos antes sus aromas ahumados, ya que es una Smoke Imperial Stout.

De color negro y opaca, por supuesto, como una noche en el mar con niebla y luna nueva, sólo le da algo de color su espuma de color madera, beis clara. Pero insistimos: aunque no la veas, la olerás si estás a barlovento.

El aroma es maltoso y ahumado, con notas un poco quemadas y caramelo. En boca es masticable y densa, intensa y fuerte. Predomina la malta y acaba seca, llenándote de las mismas notas que se apreciaban en nariz, pero más compensadas e integradas.

Vamos, que esta cerveza (bellamente ilustrada como todas las de la casa) es potente, y su alcohol (ya que tiene 10,4% ABV) lo ratifica. Mejor beberla con calma, no vaya a acabar el viento en galerna.

“Mi opinión en un Tweet:” Esta cerveza es mucho para ti, marinero de agua dulce. Nota: Notable alto.

Kees Top of the Morning

Dentro de las Stout, hay un subtipo que nos gusta bastante que son las Breakfast Stout. Cervezas que están pensadas con todo lo que un campeón necesita para desayunar: café, avena, leche (generalmente llevan lactosa, aunque esta parece que no, no hemos visto nada que lo indique) y, por supuesto, cerveza.

Y esta “Top of the Morning” nos da eso. Un desayuno negro y denso, opaco. Coronado por una espuma beis no muy abundante, de persistencia media-baja. Recomendamos beberla en copa o pinta, no en taza, pero si la desayunas, tú mandas.

El aroma es leve, tostado. Principalmente a café, pero con un toque como de puchero. En cambio el sabor es dulce y rico, con el toque de café justo. El buen cuerpo hace que sea plena y sabrosa.

Eso sí, tiene 11% ABV. No nos tomes en serio cuando te decimos que es una cerveza adecuada para desayunar. Si la bebes por la mañana en ayunas, hazlo bajo tu propia responsabilidad. ¡Y al menos marídela con un cruasán!

“Mi opinión en un Tweet:” Si empiezas así el día, ya sólo puede ir hacia abajo, por otro lado. Nota: Notable alto.

Porterhouse Celebration Stout Barrel Aged

Hace años, cuando salió por primera vez la versión en barrica de whisky de la Celebration Stout (y además con 11%), flipamos en colores. Un cervezote, potente y sabroso, y aun precio muy asequible para los standard de 2012 (imaginad que barato nos parecería ahora). Algo que echaríamos mucho de menos en los años venideros, con las Paradox subiendo a precios exorbitados y sin recibir cosas así.

Por suerte el año pasado llegó la 4th release de barricas de Porterhouse, esta vez en colaboración con la destilería Dingle. Y si aquella que probamos estaba en barricas de Whiskey Killieggan, esta está en barricas de Bourbon y Oporto. Y le sienta bien el cambio.

De color negro súper intenso, opaca y densa, la corona una espuma marrón claro, rojiza. No muy abundante, pero de buena persistencia. Huele a bizcocho y licor (sobre todo a bourbon) y sabe a chocolate, café y bombón, tras la cortina de alcohol que tiene (aunque aun así, no llega a aparentar los 12% ABV que posee realmente).

Es cremosa, es densa, es rica y deliciosa. Es una cosa que bien merece probar (y coger algunas para guardar, aún tenemos un par) y compartir. Porque es de beber despacito, y sólo con una puedes acabar perjudicado. Lo sabemos por expe… nos lo ha contado un amigo.

“Mi opinión en un Tweet:” Realmente enamorados del concepto IRS + barrica. Nota: Matrícula de Honor.

Founders KBS Kentucky Breakfast Stout

Los americanos Founders, que se ven bastante en España porque Mahou compró el 90% de sus participaciones, tienen en su gama base una Breakfast Stout (una birra con café, chocolate y avena; todo un desayuno). Y se ve que en Kentucky son de “echarle unas gotas” al café del desayuno, y esta es la versión más potente, al bourbon.

Founders KBS Kentucky Breakfast Stout
Bueno, en barricas de bourbon. Y con un toque de vainilla. Y con unos 12 grados de alcohol. ¡El desayuno de los campeones! Te tomas esta KBS y ya te puedes poner a talar árboles cual leñador. Un desayuno negro, opaco, denso, con una crema de color marrón claro, beis.

Y tanto en boca como en nariz destaca mucho el chocolate. Luego el café. Y por último el bourbon. Pero este, pese a llegar al final, es lo primero que nota tu cerebro tras las sensaciones organolépticas… ¡porque emborracha rápido!

Es una pena que su precio sea tan elevado. Porque puestos a competir en la categoría “birrote caro pero pepinaco y alcohólico de marca grande”, la Brewdog Tokyo nos tiene ganado el corazón. Aunque ya no sea la que fue en su tiempo.

“Mi opinión en un Tweet:” KBS no es “Ke Barato Sale”, no. Pero quizá sí “Ke Buena Stá”. Nota: Notable alto.

Dark Horse Plead the 5th

Aunque aún estemos en agosto, las noches empiezan a refrescar. Y siempre se encuentra un buen momento para beber todo tipo de cervezas. Incluso una Imperial Stout como esta Dark Horse Plead the 5th, que con su 11% ABV viene un poco subida de tono.

Dark Horse Plead the 5th
De color negra muy negra (hasta mirándola con los ojos abiertos o cerrados mantiene igual su color) y opaca, está coronada por una espuma marrón muy marrón… (va ser verdad que cuando repites algo enfatizas mucho su significado… a ver…) La espuma es compacta compacta y densa densa. Con buena persistencia persistencia (aquí nos hemos sobrado ya).

Huele mucho a malta, con toques ahumados y recuerdos de galleta. El sabor es muy intenso y amargo. Sabe a café solo, chocolate negro y regaliz. Con un toque caliente y alcohólico por su alta graduación. Todo ello, persistente y potente. Además, tiene sedosidad y mucho cuerpo. Junto, construye una cerveza de beber despacito y saborear con calma. Si queréis acompañarla con algo, lo ideal serían postres intensos con características similares (chocolate, licor, frutas pasas…) o bien de una buena compañía.

Como curiosidad, “plead the 5th”, es una frase que significa “me acojo a la quinta (enmienda)”, indicando que rechazas contestar, en base a esa enmienda de la Constitución de los EEUU que afirma que nadie debe ser obligado a ser testigo contra sí mismo… y por la que tienes derecho a guardar silencio.

“Mi opinión en un Tweet:” (… … …). Nota: Sobresaliente.

To Øl #YOLOmælk

Kaboom Splash Arrrgh Pow Crush Bang Swouf Krak Bam Zap Wham Vroooooom Puff Sok Smash Pop #YOLOmaelk. Esto es lo que pone en la etiqueta de esta cerveza. Como ya os dijimos cuando la bebimos, es un poema compuesto por onomatopeyas porque las palabras se quedan cortas para decir a lo que sabe esta cerveza de 14% ABV.

To Øl #YOLOmælk
Y es verdad que para empezar hay que decir que es una “Imperial Milk Stout salada elaborada con caviar y levadura de champagne”, que ya son un montón de palabras. Pero como nosotros nos dedicamos justo a eso, a escribir, pues hemos de intentarlo al menos. Y empezamos con lo fácil: Es negra. (¡Kaboom!)

Vaaale, nos esforzaremos más: es muy densa (Splash) y opaca (Arrrgh). Dan ganas de echarle cereales (Pow Crush Bang). La espuma es beis (Swouf), densa y pegajosa, persistente. El aroma es intenso y licoroso (Krak), como el de una Imperial Stout normal, pero al cuadrado (Bam). Huele a chocolate, bombón y trufa (Zap) y un poco a café para despertarse antes de que te vayas (Wham!).

El sabor es intenso y explosivo (Vroooooom), que llena la boca (Puff). Densa (Sok) y sabrosa (Smash), pero con un punto extraño que aparece (Pop) asociado, probablemente, al caviar o el champán. Nosotros es que no acostumbramos a tomar esas cosas, esto es lo más parecido a lo que nos acercamos, que una vez en la vida no hace daño (#YOLOmaelk).

“Mi opinión en un Tweet:” To Øl es una marca fetiche; lástima el precio. Nota: Sobresaliente bajo.

Montseny Mala Vida Bourbon

Si hace un tiempo os hablábamos de la cerveza Mala Vida, de Cervesa del Montseny, hoy os vamos a hablar de una de sus ediciones embarriladas en diferentes barricas para coger sabor. Esta en concreto es una Bourbon Barrel Aged Imperial Stout.

Montseny Mala Vida Bourbon
Es igual de negra opaca como su hermana la original, coronada también por espuma marrón (quizá más oscura) e igualmente poco abundante. Pero quizá también menos persistente. El aroma es principalmente a chocolate, maltas tostadas y a alcohol.

El Bourbon no deja un sello muy característico en esta cerveza, dando sin más un perfil más alcohólico tanto en nariz como en boca. En esta última predomina el dulzor y el alcohol. Aquí se notan más los toques de madera y vainilla, que en nariz aparecían distorsionados.

Si hablamos en esta reseña tanto de alcohol es porque tiene 11% ABV de base. Si a eso le añades el toque de bourbon en aroma y sabor, es un pepinazo de beber en copita y despacio. Pero que merece la pena probar, aprovechando que no se dispara de precio.

“Mi opinión en un Tweet:” No me dejas ni respirar… tú me estás dando… ¡mala vida! Nota: Notable.