Seguramente hayáis visto en tiendas o ferias que hay empresas que elaboran y venden su mermelada de cerveza. Pues que sepáis que es algo que podéis hacer en casa sin problemas y sencillamente gracias a la receta que hoy os vamos a proponer.
Para hacerla recomendamos usar también algo de fruta, así que pela y trocea la carne de una manzana verde, ácida, y pochalo en una cazuela con medio vaso de agua (puedes añadir especias como un poco -¡muy poco!- de vainilla, canela o clavo). A los 5 minutos añade un botellín de cerveza y 100 gramos de azúcar.
La cerveza puede ser la que quieras, pero quedará más sabrosa con cervezas maltosas, dulces y potentes, así que no te cortes (y recuerda tener otra, fría, para beber tú). Deja hervir durante 5-10 minutos, a fuego suave, hasta que pierda el alcohol y la espuma.
Cuela o retira las especias y los sólidos que no desees que queden y añade unos gramos de algún gelificante (agar agar, pectina o similar; sigue las instrucciones del que elijas) y vuelve a llevar a ebullición hasta que empiece a solidificarse. En ese momento lo puedes ya guardar en tarros esterilizados y dejar enfriar boca abajo. ¡Con eso lo tendrás listo para acompañar quesos, patés o incluso desayunar!
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Receta: Carbonade Flamande
La Carbonade Flamande (también llamado Stoofvlees o Vlaamse stoverij) es un estofado típico de Bélgica, de carne de ternera, pero que lleva cerveza en su elaboración. ¡Y es por eso por lo que os lo traemos hoy aquí! Os vamos a enseñar a hacer esta receta de la manera más sencilla posible, para que podáis fardar ante vuestros suegros de cocinillas.
Necesitaréis un kilogramo de ternera, cortado en tacos, que debéis salpimentar al gusto y dorar en la olla con un poco de mantequilla, durante unos minutos. Cuando esté dorada la retiráis y en la misma olla doramos dos cebollas, igualmente, cortadas en rodajas, hasta que estén caramelizadas y blandas.
Cuando esté, añadimos una botella entera de cerveza (belga, obviamente; generalmente oscura; una Quadrupel o una Belgian Dark Strong Ale sería ideal) y abrimos otra para irnos bebiendo, claro. También añadimos una cucharada sopera de azúcar moreno, una de mostaza, una de vinagre y un poco de harina o incluso pan desmigado (para espesar la salsa), además de dos hojas de laurel y una pizca de tomillo.
Cuando todo esté hirviendo de nuevo, añadimos la carne y dejamos cocinar, tapado y a fuego lento, hasta que la carne esté blanda. Si lo haces en abierto, unas dos horas o dos horas y media (o más, rellenando con agua lo que se evapore, si la carne sigue dura). Déjalo reposar después y sirve acompañado de patatas fritas… ¡Y por supuesto de otra cerveza! ¡Va a ser el mejor maridaje de la cerveza con la que lo hayas preparado!
Necesitaréis un kilogramo de ternera, cortado en tacos, que debéis salpimentar al gusto y dorar en la olla con un poco de mantequilla, durante unos minutos. Cuando esté dorada la retiráis y en la misma olla doramos dos cebollas, igualmente, cortadas en rodajas, hasta que estén caramelizadas y blandas.
Cuando esté, añadimos una botella entera de cerveza (belga, obviamente; generalmente oscura; una Quadrupel o una Belgian Dark Strong Ale sería ideal) y abrimos otra para irnos bebiendo, claro. También añadimos una cucharada sopera de azúcar moreno, una de mostaza, una de vinagre y un poco de harina o incluso pan desmigado (para espesar la salsa), además de dos hojas de laurel y una pizca de tomillo.
Cuando todo esté hirviendo de nuevo, añadimos la carne y dejamos cocinar, tapado y a fuego lento, hasta que la carne esté blanda. Si lo haces en abierto, unas dos horas o dos horas y media (o más, rellenando con agua lo que se evapore, si la carne sigue dura). Déjalo reposar después y sirve acompañado de patatas fritas… ¡Y por supuesto de otra cerveza! ¡Va a ser el mejor maridaje de la cerveza con la que lo hayas preparado!
Receta: Pan de Bagazo
Sabemos que a muchos de los que nos leéis os da por hacer cerveza en casa (o tenéis un amigo que es homebrewer y lo hace). Hoy os vamos a proponer una receta muy sencilla con la que podéis aprovechar el bagazo (las sobras de malta una vez macerada) de vuestras recetas para hacer ricos panes artesanos y que sean tan sabrosos y tan caseros como vuestras cervezas.
Para ello necesitaréis, obviamente, algo de bagazo reciente, húmedo (para esta receta bastará con unos 200 g). Cuanta más proporción tenga de malta base será mejor, ya que impartirá sabores más suaves y equilibrados. ¡Pero no dejes por ello de experimentar con otras remesas elaboradas con el bagazo de cervezas más especiales! También necesitarás harina de panadería o de fuerza (500 g), sal (12 g), vaso y medio de agua tibia y un pack de levadura fresca (de panadería).
Para empezar, es recomendable despertar a la levadura (hacer un starter con el agua tibia y quizá un poco de azúcar). Mientras esta despierta, vamos tamizando la harina y la sal en un cuenco y mezclándolo poco a poco con el bagazo, amasando bien. Lo disponemos en forma del volcán y vamos echando agua en él y mezclando, también poco a poco, que vaya adquiriendo textura. Como el bagazo ya está húmedo es posible que necesitemos menos agua que en las recetas tradicionales de panes. (Ah, y puedes sustituir parte de esta por cerveza o leche, con resultados interesantes).
Esta fase estará lista cuando la masa tenga una consistencia que no se nos pegue a los dedos. Entonces pasamos a una superficie plana con harina espolvoreada donde amasaremos estirando y doblando a lo largo la pelota de masa durante un buen rato (al menos 15 minutos). Luego lo metemos en un cuenco limpio y untado en aceite de oliva y lo dejamos reposar (y fermentar) hasta que doble su tamaño, tapado con un paño. Lo sacamos y repetimos el amasado, pero ahora extendiendo en círculo y doblando hacia adentro. Vuelta al bol con el trapo, otros 10 minutos y otro amasado circular.
No te preocupes que con esto el amasado ya se acaba. Ahora toca dejarlo otra vez con la forma de bola, ya en la bandeja listo para hornear, tapado con un paño seco durante 40-50 minutos para que fermente de nuevo y vuelva a doblar su tamaño. Precalienta el horno a 220 ºC con un poco de agua en la bandeja inferior para que el ambiente no sea muy seco, y cuando esté listo haz con el cuchillo unas marcas en la superficie superior del pan y mételo a media altura. Hornea a esa temperatura durante 20 minutos y a 200 ºC durante otros 20 minutos más.
Una vez hecho esto debería oler maravillosamente y tener buena textura exterior (y sonar a hueco dentro, pudiendo clavar un cuchillo en su centro sin que salga pegajoso). ¡Pero no lo abras todavía! Déjalo reposar unas horas (o un día) encima de una rejilla para que se enfríe y seque. Y si te ha gustado la receta, además de invitarnos a degustar el resultado, puedes probar a mejorarla y añadir miel, especias u otros cereales (o malta molida, sin haberla usado antes, pero ojo que absorbe mucho más agua que la harina). ¡Cuéntanos tus resultados en el email o en los comentarios!
Para ello necesitaréis, obviamente, algo de bagazo reciente, húmedo (para esta receta bastará con unos 200 g). Cuanta más proporción tenga de malta base será mejor, ya que impartirá sabores más suaves y equilibrados. ¡Pero no dejes por ello de experimentar con otras remesas elaboradas con el bagazo de cervezas más especiales! También necesitarás harina de panadería o de fuerza (500 g), sal (12 g), vaso y medio de agua tibia y un pack de levadura fresca (de panadería).
Para empezar, es recomendable despertar a la levadura (hacer un starter con el agua tibia y quizá un poco de azúcar). Mientras esta despierta, vamos tamizando la harina y la sal en un cuenco y mezclándolo poco a poco con el bagazo, amasando bien. Lo disponemos en forma del volcán y vamos echando agua en él y mezclando, también poco a poco, que vaya adquiriendo textura. Como el bagazo ya está húmedo es posible que necesitemos menos agua que en las recetas tradicionales de panes. (Ah, y puedes sustituir parte de esta por cerveza o leche, con resultados interesantes).
Esta fase estará lista cuando la masa tenga una consistencia que no se nos pegue a los dedos. Entonces pasamos a una superficie plana con harina espolvoreada donde amasaremos estirando y doblando a lo largo la pelota de masa durante un buen rato (al menos 15 minutos). Luego lo metemos en un cuenco limpio y untado en aceite de oliva y lo dejamos reposar (y fermentar) hasta que doble su tamaño, tapado con un paño. Lo sacamos y repetimos el amasado, pero ahora extendiendo en círculo y doblando hacia adentro. Vuelta al bol con el trapo, otros 10 minutos y otro amasado circular.
No te preocupes que con esto el amasado ya se acaba. Ahora toca dejarlo otra vez con la forma de bola, ya en la bandeja listo para hornear, tapado con un paño seco durante 40-50 minutos para que fermente de nuevo y vuelva a doblar su tamaño. Precalienta el horno a 220 ºC con un poco de agua en la bandeja inferior para que el ambiente no sea muy seco, y cuando esté listo haz con el cuchillo unas marcas en la superficie superior del pan y mételo a media altura. Hornea a esa temperatura durante 20 minutos y a 200 ºC durante otros 20 minutos más.
Una vez hecho esto debería oler maravillosamente y tener buena textura exterior (y sonar a hueco dentro, pudiendo clavar un cuchillo en su centro sin que salga pegajoso). ¡Pero no lo abras todavía! Déjalo reposar unas horas (o un día) encima de una rejilla para que se enfríe y seque. Y si te ha gustado la receta, además de invitarnos a degustar el resultado, puedes probar a mejorarla y añadir miel, especias u otros cereales (o malta molida, sin haberla usado antes, pero ojo que absorbe mucho más agua que la harina). ¡Cuéntanos tus resultados en el email o en los comentarios!
Receta: Pasta con Salsa De Cerveza Negra
Siguiendo con la adaptación de todas nuestras recetas para añadir cerveza y tener nuestro sabor favorito en muchos de nuestros platos, hoy traemos unos “macarrones” con salsa de cerveza negra, porque sabemos que la pasta es un recurso muy usado por todos los que no cocinamos mucho.
Los ingredientes para hacer un montón de comida son 500 gramos de pasta (puede ser variada, de la que tengas en la despensa), 150g de cebolla, 100 gramos de mantequilla o margarina, 2 dientes de ajo, 200 gramos de puré de tomate y 250 mililitros de cerveza negra.
En una sartén, derretir la mantequilla o margarina junto con el ajo machacado previamente. Agregar la cebolla y dejar cocinar hasta que esté hecha. Agregar a la sartén poco a poco el puré de tomate para que una muy bien. Cuando esté caliente y espesa, añadir la cerveza (ojo: no beber la cerveza; ten otra para eso) y retirar del fuego. Tapar y reservar.
Poner la pasta a cocer en agua abundante según las instrucciones del paquete y el gusto de cada uno, que seguro que le tenéis el punto cogido. Cuando esté lista, escurrir, colocar en una bandeja o un bol grande y bañar con la salsa. Servir caliente. ¿Habéis visto que fácil? Pues la próxima receta, más difícil.
Los ingredientes para hacer un montón de comida son 500 gramos de pasta (puede ser variada, de la que tengas en la despensa), 150g de cebolla, 100 gramos de mantequilla o margarina, 2 dientes de ajo, 200 gramos de puré de tomate y 250 mililitros de cerveza negra.
En una sartén, derretir la mantequilla o margarina junto con el ajo machacado previamente. Agregar la cebolla y dejar cocinar hasta que esté hecha. Agregar a la sartén poco a poco el puré de tomate para que una muy bien. Cuando esté caliente y espesa, añadir la cerveza (ojo: no beber la cerveza; ten otra para eso) y retirar del fuego. Tapar y reservar.
Poner la pasta a cocer en agua abundante según las instrucciones del paquete y el gusto de cada uno, que seguro que le tenéis el punto cogido. Cuando esté lista, escurrir, colocar en una bandeja o un bol grande y bañar con la salsa. Servir caliente. ¿Habéis visto que fácil? Pues la próxima receta, más difícil.
Receta: Pollo a la Cerveza
Como nosotros no cocinamos, teníamos un poco abandonada esta sección pero nos hemos propuesto darle caña porque sabemos que hay gente que cocina todos los días y les vienen bien unas ideas. En esta ocasión, tenemos un clásico: el pollo a la cerveza, una receta sin complicaciones y que pasará sin duda a formar parte de tu menú semanal.
Los ingredientes necesarios son: 500 g de pollo, 150 g de cebolla, 350 g de pimiento (del color que más os guste), 3 dientes de ajo, 330 ml de cerveza (rubia o negra, la que más os guste), aceite de oliva, sal y pimienta.
Ahora que ya lo tienes todo, por lo visto hay que cocinarlo, que no vale comerlo crudo. Así que primero corta el pollo en trozos como más te guste, añade sal y pimienta y cocínalo a fuego medio en una cazuela con aceite de oliva, virgen extra mejor. Mientras se cocina el pollo, cortamos la cebolla, los ajos y el pimiento en trozos pequeños. Una vez dorado el pollo, se saca del fuego y se deja aparte.
Con el aceite que ha quedado, se cocina la cebolla, el ajo y el pimiento. Cuando las verduras empiecen a dorarse, se añade el pollo y la cerveza. Todo junto, se cocina a fuego medio otros 15-20 minutos y ya está listo para zampar. Por cierto, el alcohol desaparece con la cocción así que podéis darles de comer a esos enanos que corretean alrededor. Y abríos otra cerveza para compensar.
Los ingredientes necesarios son: 500 g de pollo, 150 g de cebolla, 350 g de pimiento (del color que más os guste), 3 dientes de ajo, 330 ml de cerveza (rubia o negra, la que más os guste), aceite de oliva, sal y pimienta.
Ahora que ya lo tienes todo, por lo visto hay que cocinarlo, que no vale comerlo crudo. Así que primero corta el pollo en trozos como más te guste, añade sal y pimienta y cocínalo a fuego medio en una cazuela con aceite de oliva, virgen extra mejor. Mientras se cocina el pollo, cortamos la cebolla, los ajos y el pimiento en trozos pequeños. Una vez dorado el pollo, se saca del fuego y se deja aparte.
Con el aceite que ha quedado, se cocina la cebolla, el ajo y el pimiento. Cuando las verduras empiecen a dorarse, se añade el pollo y la cerveza. Todo junto, se cocina a fuego medio otros 15-20 minutos y ya está listo para zampar. Por cierto, el alcohol desaparece con la cocción así que podéis darles de comer a esos enanos que corretean alrededor. Y abríos otra cerveza para compensar.
Receta: Gelatina con Cerveza
Hoy tenemos una receta que la pueden hacer incluso aquellas personas que su contribución a una cena es llevar una botella de vino (vamos, que no saben cocinar ni tienen clase, porque si no llevarían cerveza). Es un postre divertido y con bastante sabor, pero que no podréis darle a los niños por mucho que os lo pidan.
Los ingredientes que necesitáis son: 1 litro de leche, 100 gramos de azúcar, 330 ml de cerveza Stout, 340 gramos de leche evaporada, 400 gramos de leche condensada y 12 g de gelatina en polvo. Y una cerveza para beber mientras, claro.
Disuelve la gelatina en la cerveza moviendo para desprender parte del gas. En un cazo con suficiente capacidad para todo, calienta la leche con el azúcar, a fuego medio que no se te queme y tengas que tirar hasta la olla (sabemos de lo que hablamos). Cuando la leche empiece a hervir, añade la cerveza con la gelatina disuelta, apaga el fuego y mezcla.
Sin dejar de mover, echa la leche evaporada y la condensada y mezcla todo bien. A continuación, échalo en un molde grande o en varios pequeños si prefieres raciones individuales y mételo en el frigorífico cuando se enfríe un poco durante unas 3 horas o mejor hasta el día siguiente. No diréis que no es fácil: lo más complicado es mover todo bien para que se mezcle. Así que avisadnos cuando lo hagáis que nos acercamos a merendar a la hora que nos digáis. O al menos, mandad fotos.
Los ingredientes que necesitáis son: 1 litro de leche, 100 gramos de azúcar, 330 ml de cerveza Stout, 340 gramos de leche evaporada, 400 gramos de leche condensada y 12 g de gelatina en polvo. Y una cerveza para beber mientras, claro.
Disuelve la gelatina en la cerveza moviendo para desprender parte del gas. En un cazo con suficiente capacidad para todo, calienta la leche con el azúcar, a fuego medio que no se te queme y tengas que tirar hasta la olla (sabemos de lo que hablamos). Cuando la leche empiece a hervir, añade la cerveza con la gelatina disuelta, apaga el fuego y mezcla.
Sin dejar de mover, echa la leche evaporada y la condensada y mezcla todo bien. A continuación, échalo en un molde grande o en varios pequeños si prefieres raciones individuales y mételo en el frigorífico cuando se enfríe un poco durante unas 3 horas o mejor hasta el día siguiente. No diréis que no es fácil: lo más complicado es mover todo bien para que se mezcle. Así que avisadnos cuando lo hagáis que nos acercamos a merendar a la hora que nos digáis. O al menos, mandad fotos.
Receta: Bizcocho a la cerveza
El otro día nos pasaron esta receta para hacer bizcocho de cerveza negra. Como nosotros no tenemos ni idea de cocinar, no podemos opinar, así que os la trascribimos y lo dejamos en manos de los que seáis unos cocinillas. Como agradecimiento, podéis enviarnos cerveza, dinero en efectivo o invitarnos a probarlo una vez que lo hayas horneado.
Los ingredientes necesarios son: 300g de harina de repostería, 400g de azúcar, 33cl de cerveza negra tipo A (aquí recomendamos coger la más barata que encontréis en el Carrefour, Lidl o Mercadona, no os andéis con lujos), 33cl de cerveza negra tipo B (cualquiera de las que recomendamos aquí), 100g de margarina, 100ml de nata líquida, 3 huevos y medio sobre de levadura (lo que no nos especificaban era si Ale o Lager, que son las que conozco, así que ahí me pierdo yo).
Una vez que tienes todo esto preparado, se ve que hay que batir los huevos y mezclar el azúcar con la margarina y la nata, juntando todo (los que uséis Thermomix: 2‘, 35º, al 3). Después se añade la cerveza tipo A (del tiempo) y se mezcla (Th: 15’’ al 3). Y por último se añade la harina, la levadura y se vuelve a mezclar (Th: 10’’ al 3).
Por último se vierte en un molde previamente engrasado y enharinado para que no se pegue y se precalienta el horno a 180ºC. Este es el momento de abrir la cerveza de tipo B y disfrutar de ella mientras se hornea durante 40 minutos (o hasta que esté hecho). Bueno, Pues ya nos contareis a qué hora tenemos que pasarnos a merendar para probar cómo os ha quedado.
Los ingredientes necesarios son: 300g de harina de repostería, 400g de azúcar, 33cl de cerveza negra tipo A (aquí recomendamos coger la más barata que encontréis en el Carrefour, Lidl o Mercadona, no os andéis con lujos), 33cl de cerveza negra tipo B (cualquiera de las que recomendamos aquí), 100g de margarina, 100ml de nata líquida, 3 huevos y medio sobre de levadura (lo que no nos especificaban era si Ale o Lager, que son las que conozco, así que ahí me pierdo yo).
Una vez que tienes todo esto preparado, se ve que hay que batir los huevos y mezclar el azúcar con la margarina y la nata, juntando todo (los que uséis Thermomix: 2‘, 35º, al 3). Después se añade la cerveza tipo A (del tiempo) y se mezcla (Th: 15’’ al 3). Y por último se añade la harina, la levadura y se vuelve a mezclar (Th: 10’’ al 3).
Por último se vierte en un molde previamente engrasado y enharinado para que no se pegue y se precalienta el horno a 180ºC. Este es el momento de abrir la cerveza de tipo B y disfrutar de ella mientras se hornea durante 40 minutos (o hasta que esté hecho). Bueno, Pues ya nos contareis a qué hora tenemos que pasarnos a merendar para probar cómo os ha quedado.
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