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Ekotrebol de Trigo Bio Sin Gluten y Vegana

El nombre de esta cerveza, aparte de anunciarte la marca “Ekotrebol”, que es un distribuidor español especializado en bebidas ecológicas, deja bien claro qué te vas a encontrar en el vaso: una cerveza de Trigo Bio Sin Gluten y Vegana. Ideal para los que les gusten las cervezas de Trigo Bio Sin Gluten y Veganas.

Ekotrebol de Trigo Bio Sin Gluten y Vegana
Porque, aparte de eso, es una cerveza de trigo al estilo alemán de las Weissbier (o Weizenbier) bastante normalita. Pero con esos valores añadidos, que motivarán la decisión de compra de más de uno (quizá la que más la de “sin gluten”, ya que no hay tantas cervezas de trigo con ese sello, nos da la impresión).

Pues el que la coja (por eso o por lo de los ingredientes provenientes de la agricultura ecológica) se va a encontrar una cerveza turbia, tirando a amarilla, con una buena cabeza de espuma de color blanco roto, de persistencia media.

Y va a saber, como suelen ser las cervezas de este estilo a cereal dulce, con notas en aroma de grano y trigo, y ésteres frutales a plátano (y leves notas de clavo). Vamos, como decíamos, una Weissbier (o Weizenbier) bastante normalita.

Así que cualquiera que no la coja por uno de sus apellidos, tiene opciones más sabrosas y baratas… ¡Y que encima vienen en medio litro, como cualquier bávaro te recomendaría! ¿No os parece?

“Mi opinión en un Tweet:” Lo tiene todo bien descrito. Nota: Suficiente alto.

Oxfam We Want Juste Fair Blonde

Sabéis que nos gustan las cervezas con causas en su interior. Y esta cerveza rubia procedente de Bélgica y que comercializa Oxfam Intermón es una de ellas. Por eso os animamos a cogerla para apoyar sus acciones a través de la compra de esta cerveza que cuenta con el sello Fairtrade de Comercio Justo, que certifica sus ingredientes y procedencia.

Oxfam We Want Juste Fair Blonde
Y por si ese motivo no fuese suficiente, Brasserie des Légendes la elabora de manera que es vegana y libre de transgénicos: sin colorantes, sabores, ni conservantes artificiales; con segunda fermentación en botella (natural) y con arroz ecológico de Tailandia (de comercio justo, como hemos dicho, de la cooperativa OASIS).

¿Será también justa en la cata? Pues es una Blonde rubia, por supuesto, aunque apagada, turbia y con sedimento de la refermentación en el envase. La espuma es blanca, de cantidad y persistencias medias. Y desprende aromas en los que predominan las notas que aporta la levadura belga, también salen aromas cítricos.

En el sabor resulta más amarga de lo esperado, con bastante cuerpo (recuerda incluso a las cervezas de trigo belgas algo), pero que al final resulta fresca y entra suave, aunque con algo de picor en la lengua. No es para tirar cohetes, pero bien se bebe.

Cosa que está bien, porque siendo una cerveza de 5% vol. de grado alcohólico, debe poderse beber bien. Y si encima con ello ayudamos a esa cooperativa de “Organic Agriculture Social Enterprise Innovators of Surin”, que apoya el movimiento de protesta de las familias productoras de arroz orgánico y en favor de proteger la biodiversidad.

“Mi opinión en un Tweet:” Queremos más justicia. Y más cerveza. Nota: Bien bajo.

Vogelsberger Naturburschen Bio Pilsner

No sabemos si a estas alturas tendremos el record de ser el blog cervecero con mayor variedad de cervezas reseñadas que sean “Bio”, o sea, que se hagan con ingredientes procedentes de la agricultura ecológica… pero si no lo somos, andaremos cerca. Porque cuando vemos una, solemos querer probarla.

Vogelsberger Naturburschen Bio Pilsner
Esta cerveza de Vogelsberger Landbrauerei (que está fusionada desde 2015 con Asfelder, de cuyo ayuntamiento hacen gala en su logotipo) es una Pilsner que tiene 4,9% vol. de alcohol, así que todo el mundo puede disfrutar de esta cerveza “eco”.

Su color es el de una rubia dorada, muy clarita, con un ligero velado que le resta brillo pero sin llegar a ser turbia. Se corona con una espuma blanca de cantidad media y una persistencia que deja una cantidad aceptable de espuma, sin ser tampoco muy duradera.

En aromas destacan las maltas en forma de grano de cereal, con notas florales y herbales… ¡como si estuvieses en la campiña teutona! En boca tiende a lo amargo y seco, pero con un buen cuerpo y sensación en boca.

Dado que las cervezas con ingredientes procedentes de la agricultura ecológica muchas veces nos decepcionan (tenemos que investigar si quizá se debe a las variedades de cebada o lúpulos que para ello se utilizan), esta ha sido una sorpresa agradable, ya que es una Pilsner que se deja beber bien.

“Mi opinión en un Tweet:” Para beber si te gusta la campiña teutona. Nota: Bien.

Jade Sans Gluten Blonde

Como bien sabéis, nos gusta mucho comentar cervezas para todos los públicos. Uno de los criterios básicos que utilizamos son la facilidad de encontrarlas, su permanencia en el mercado, o que tengan un precio más o menos asequibles. Pero otro es que sean aptas para mayor número de gente.

Jade Sans Gluten Blonde
Así que comentamos muchas “Sin”, porque eso hace que más gente pueda consumirlas. En este caso, además de “Sin”, es “Con”. Esta cerveza Blonde de la Brasserie Castelain es sin gluten, y elaborada con ingredientes de la agricultura ecológica.

Muchas veces, ser tan especialitas les trae consecuencias en el apartado organoléptico. Veamos en este caso. De color es una rubia transparente, clara y limpia. Más que una Blonde parece una Lager ligerita, con abundante espuma blanca.

En el aroma, también parece una rubia de tirada, algo muy “mainstream”. Si tiene algo de carácter belga sería un poco subido el dulzor en boca, pero nada más. Realmente está muy en lo más básico… lo cual no es malo si las expectativas eran bajas.

Con 4,5% vol. de alcohol y viniendo en un formato de 25 centilitros, está claro que no es una cerveza diseñada para emborracharse. Ni siquiera si eres celiaco y es de las pocas opciones que tienes allá donde estés (dado el caso te aconsejamos pasarte al vino).

“Mi opinión en un Tweet:” Claro que beber por beber, es tontería. Nota: Suficiente alto.

Samuel Smith Organic Chocolate Stout

Todos sabréis que somos verdaderos fans de Samuel Smith, la marca inglesa con la que tenemos un gran fetiche (una de sus cervezas fue la que estrenó el blog hace ya casi 12 años) y que incluso hemos tenido la suerte de visitar sus instalaciones en Tadcaster, Yorkshire, como os contamos hace tiempo.

Samuel Smith Organic Chocolate Stout
Pero eso no significa que seamos fans incondicionales de todo lo de la marca, y que haya cosas que nos gustan más, y cosas que nos gustan menos. Por ejemplo su gama de “Organic” (o sea, ecológica) tiene grandes altibajos, siendo una de las pocas que rotundamente salvamos su Pale Ale.

Pero esta que nos ocupa hoy, su Organic Chocolate Stout, pues hemos de reconocer que nos decepcionó un poco. Sobre todo porque nuestras expectativas para cualquier Stout de Samuel Smith son muy altas. Y de esta nos esperábamos más color y mejor espuma, para empezar, ya que aunque de lejos parece negra, no lo es en absoluto, es marrón. Y la espuma es escasa y de duración media.

Y por supuesto, tiene mucho chocolate presente (como indica su nombre), pero el recuerdo es más a cacao en polvo que a chocolate negro, que es algo que le sentaría mejor. Y el sabor final es dulce, con notas de vainilla y malta caramelo, pero nada del café típico de las Stout.

Se ve que no somos los únicos fans de la marca (y encima nosotros no somos incondicionales) porque nos sorprende las notazas que tiene en redes como Untappd y Ratebeer. Pues nosotros no podemos ponerle tanto a esta cerveza de 5% vol. por muchos ingredientes procedentes de la agricultura ecológica que tenga.

“Mi opinión en un Tweet:” Cuando tu nombre anuncia más de lo que eres. Nota: Bien bajo.

La cerveza y la sostenibilidad ambiental

Vivimos en un momento crucial de la historia, donde el comienzo del Antropoceno marca el devenir de todo el planeta… ¡Y eso incluye la cerveza! Por eso, los cerveceros (tanto consumidores como productores) debemos tener en cuenta el efecto de nuestra bebida favorita en la sostenibilidad ambiental.

La cerveza y la sostenibilidad ambiental
¿Y qué cosas podemos cuidar? Pues una de las más fáciles para elegir desde el punto de vista del usuario es la circularidad de los envases. Apostando en primer lugar por los reutilizables y retornables, y en segundo lugar por los reciclables (y elaborados con material reciclado) junto con Ecovidrio. Pero no solo en las botellas o latas… ¡sino que también el empaquetado y el merchandising deben ser eco-diseñados!

Luego, desde el punto de vista de la producción, es importante que los fabricantes sean conscientes de estas necesidades y hagan una fuerte apuesta por el uso de electricidad procedente de fuentes renovables. Según Cerveceros de España, la asociación que aglutina a la mayor parte de la producción cervecera española, actualmente más del 92% procede de estas fuentes, y su objetivo es que llegue al 100% en 2025.

También es importante reducir la huella de carbono asociada con otros procesos, como los de frío industrial o los de transporte y procesos logísticos. Las cerveceras pueden (y deben) apostar por el producto local y trabajar con agricultores del estado. Y nosotros como consumidores apostando por el producto de cercanía.

Otro de los factores que se tienen en cuenta con el impacto ambiental de la cerveza es la cantidad de litros de agua que se necesitan para hacer uno de cerveza. La tasa por hectolitro actual está en torno a 4,05 (hace falta cuatro veces más líquido). Se ha reducido un 20% en los últimos años y se confía en que baje otro 10%.

La innovación y sensibilidad ambiental que se espera de los productores de cerveza hace que la mayoría de la producción en España esté cubierta por sistemas de gestión ambiental certificados. Pero aún queda mucho camino por delante y hay margen de mejora. Cosa en la que todos los eslabones de la cadena de valor de la cerveza debemos trabajar.

Jade Blonde Sans Alcool Bio

Una de las políticas editoriales que seguimos en El Jardín es mostrar la variedad del mundo cervecero; pero no centrándonos tanto en estilos y marcas a la caza de reseñar cuantas más novedades mejor, sino en variedad de intereses y opciones.

Jade Blonde Sans Alcool Bio
Por eso las cervezas sin alcohol han ocupado siempre una parte importante de nuestra programación. Y esta cerveza francesa, que además usa ingredientes provenientes de la agricultura ecológica, pues es de las que tienen todas las papeletas de entrar en nuestra cesta de la compra y acabar reseñadas aquí.

Lo que no podemos asegurar ya es que acaben bien reseñadas, claro. Esta, por ejemplo, tiene buen aspecto: color oro viejo, profundo y limpio. La espuma blanca que genera en su cabeza es abundante y pegajosa, llenando lo que queda del vaso.

Claro que en aroma se detecta inmediatamente que es una cerveza sin alcohol, por el característico olor a mosto y grano. Aunque el sabor está más equilibrado de lo esperado, con un punto amargo más potente que en otras. Eso sí, sigue sabiendo a Sin Alcohol.

Pero bueno, es lo que es. Una 0,0% y además “bio”. Así que ni tan mal. Otra ventaja que tiene es que al venir en un formato tan reducido como son los 25 cl, no llega a hacerse larga ni empalagar. Así que no le daremos más caña a esta cerveza de Brasserie Castelain.

“Mi opinión en un Tweet:” ¿Qué era lo que venía en frascos pequeños? Nota: Bien bajo.

Neumarkter Lammsbräu Glutenfrei Alkoholfrei

A ver, que con ese pedazo de nombre germano parece que estamos haciendo el chiste del autobús (subanestrujenempujenbäjen). Y no, es sencillo: es la cerveza sin gluten y sin alcohol que la marca cervecera del cordero elabora en Neumarkt in der Oberpfalz, la capital del distrito de Neumarkt en el Alto Palatinado, en el estado de Baviera (Alemania).

Neumarkter Lammsbräu Glutenfrei Alkoholfrei
Así que si hemos sido capaces de traducir Neumarkter Lammsbräu Glutenfrei Alkoholfrei describir esta cerveza (cuyos ingredientes además proceden de la agricultura ecológica) estará chupado.

De color es muy clarita, una rubia fina y limpia. Con espuma blanca en cantidad media y persistencia media, muy pegajosa. Huele bien: miel, lúpulo floral muy agradable, malta, mosto… avanza un poco que es una sin alcohol, pero no es malo.

En el sabor se nota más, con la típica presencia cereal de las “sin”, pero manteniéndose en el equilibrio gracias a la presencia del lúpulo y el amargor, así que entra fácil. Parecería que no tiene pegas hasta el momento, ¿no?

Pero tiene una. Y es que que sea sin gluten, sin alcohol y ecológica… ¡se paga! No es nada barata y es una pena, porque conocemos gente que disfrutaría de una cerveza tan apta para ellos en el día a día, pero que no puede costearla como cerveza de cabecera. Así que seguirá siendo como una cerveza especial de vez en cuando.

“Mi opinión en un Tweet:” Cruel capitalismo con las cervezas menos agresivas. Nota: Bien alto.

Ekotrebol Bio Sin Alcohol

La cerveza que hoy nos ocupa se comercializa en España bajo la marca “Ekotrebol”, un distribuidor especializado en bebidas ecológicas y que vende esta Pils sin alcohol con ingredientes “eco” que, al juntar dos cosas de estas (bio + sin), nos hace casi obligatorio catar y reseñar.

Ekotrebol Bio Sin Alcohol
El color es dorado claro, pajizo, brillante y limpia. La espuma es blanca, media, con persistencia media-baja, pero pegajosa y con presencia. El aspecto no es malo. Y la fase visual se ve completada por una fase olfativa aceptable.

Cuando la acercas a la nariz, casi huele a cerveza normal. No a sin alcohol. Hasta tiene un poco de presencia del lúpulo floral. Y pasa lo mismo en la boca, que está equilibrada (aunque como es sin alcohol, siempre tira un poco al dulce) pero se bebe bien.

Así que si queréis una cerveza sin alcohol con ingredientes precedentes de la agricultura ecológica, esta cerveza es claramente una de las mejores que podéis conseguir que cumplan ambos requisitos. ¿La habéis probado ya?

“Mi opinión en un Tweet:” Pensad en vuestro hígado y la naturaleza. ¿Es que nadie lo hace ya? Nota: Bien.

Brunehaut Blanche Wit

Con el nombre completísimo de Brunehaut Blanche Bio Gluten Free, esta cerveza de la misma casa que nos trae las St. Martin nos avisa de lo que es: una cerveza blanca (tipo Witbier) de ingredientes procedentes de la agricultura ecológica y, además, sin gluten.

Brunehaut Blanche Bio Gluten Free
Aunque su color es más “rubio” que blanco, quizá teñido a la moda platino. Lo que sí es turbia como se le espera. E incluso más, porque dicha turbidez va acompañada de posos como tropezones. Esto, con la espuma jabonosa y fea, dejan el aspecto en un suspenso.

El aroma, con notas especiadas y herbales, no acaba tampoco de ser agradable. Y el trasfondo de cereal (con trigo, cebada, maíz y trigo sarraceno) es poco consistente al conjunto, dejando una cerveza desestructurada y que no entra bien.

Es una pena que, una vez más, las cervezas “Eco” no den la talla. Y más esta que es una de las cervezas sin gluten más extendidas por el panorama cervecero. ¡Ya podía ser buena! Con sus 5,5% ABV sería ideal para los días más cálidos… pero no.

“Mi opinión en un Tweet:” Blanco me quedo cuando algo de lo que espero cosas buenas me deja así… Nota: Insuficiente.

Jade Aromatisée à la Grenade

Tenemos que hacérnoslo mirar, pero tenemos una cierta perversión por estas cosas. Somos capaces de dejar en la balda una NEIPA más, pero en cuanto vemos una cerveza ecológica, una sin alcohol o algo así de “raro” que no conocemos, vamos de cabeza, aun sabiendo que en la mayor parte de los casos vamos a salir escaldados.

Jade Aromatisée à la Grenade
Y bueno, esta es ecológica, con aromas, con zumo de granada y de bayas de sauco. ¿Cómo nos íbamos a resistir? Pero ya empieza sorprendiéndonos con que es dorada y no rojiza. ¿No da nada de color ninguno de los zumos? Pues no pasa de ambarino claro y limpio. Con espuma blanca.

Eso sí, sí que huele a zumo. Y a gominolas. Y sabe más a refresco de frutas que a zumo. Y poco a cerveza. Pero para ser la versión aromatizada de su Lager orgánica de cabecera, nos hace preguntarnos qué poco sabrá esa cerveza…

Lo que no deja de tener es 4,5% ABV, por lo que es un poco elevado para un refresco: si sólo quiero refrescarme hay opciones que no emborrachan. Pero claro, en plena moda de los Hard Seltzer, quizá este producto pueda triunfar: solo han de darle un toque más moderno en lata de 44 cl, en lugar de botellín de 25 cl.

“Mi opinión en un Tweet:” Teniendo las cervezas posibilidades de sabores variados y ricos… ¿para qué le hacen esto? Nota: Insuficiente.

Dougall’s Organic IPA

Desde el pueblecito cántabro de Liérganes traemos hoy, de esta marca con tan buena reputación, una IPA. “Pero tienen muchas IPAs” diréis algunos. Bueno, no tantas como otras marcas, y mucho más fijas, os contestaremos. Y pocos tienen entre sus fijas una que sea con ingredientes de la agricultura ecológica.

Y esta lo es, con su sello europeo y todo. Pero vamos a hablar del contenido en sí. Una cerveza dorada clara, muy limpia y brillante. Con espuma media, de color blanco, esponjosa, compacta y pegajosa.

El aroma es herbal, con mucha presencia de lúpulo ligero y fresco. Sabor amargo, pero equilibrado. También es ligero y fácil, con un toque cítrico y afrutado final. Vamos, que se bebe solita, pese a su 6,5% ABV y sus 60 IBUs.

Pese a ser ecológica (y decimos “pese” porque la mayoría de las ecológicas que hemos probado suelen estar por debajo de la media) esta está muy bien. Así que probadla si no lo habéis hecho.

“Mi opinión en un Tweet:” Brindemos ecológicamente. Nota: Notable.

Ginette Natural Christmas

Dando las últimas coletadas a la temporada de cervezas navideñas de este año, traemos esta cerveza con ingredientes provenientes de la agricultura ecológica de la marca Ginette (perteneciente a Organic Tribu-Loupoigne, y a su vez a AB-InBev). Una cerveza de navidad especiada, algo muy típico belga, con 8,5% ABV.

Ginette Natural Christmas
De color rojizo y algo turbia, con restos de levadura, la espuma de color blanco roto empieza abundante y con mucha burbuja ascendente, pero su persistencia es media-baja, y crepita al deshacerse.

El aroma es especiado, y las notas maltosas dan pan, caramelo y frutas. En boca es dulce, de intensidad media, con un punto especiado al final. La pega es que su elevada carbonatación hace que no se saboree nada demasiado, con lo cual pierde mucho.

En fin, que como suele pasar cuando bebemos una cerveza con el sello de “Organic”, nos da la sensación de que no está a la altura de otras de su gama. ¿Tan difícil es hacer una buena cerveza con materiales ecológicos?

“Mi opinión en un Tweet:” Ginette va de natural, pero pincha. Nota: Suficiente.

Pinkus Original Münstersch Alt

Sabéis que nos gusta beber cervezas que, además de ser cervezas, nos aporten algo más sin dejar de lado su raíz. Probamos muchas cervezas sin alcohol, muchas cervezas sin gluten, y muchas cervezas ecológicas. Porque nos parece que son tres campos que tienen un mercado amplio y es interesante buscar buenos productos en ellos (a la vez que no tan fácil).

Pinkus Original Münstersch Alt
Esta, de los alemanes Brauerei Pinkus Müller, es algo muy curioso; una Altbier de 5,1% ABV de color claro. De alta fermentación, con ingredientes (siguiendo la ley de la pureza alemana de 1516) de agricultura ecológica certificada, y una larga maduración en frío.

El aspecto es bueno, una rubia turbia, coronada por una buena cabeza de espuma, persistente. El aroma es muy alemán, equilibrado entre lo maltoso y levemente lupulado, con el perfil limpio de las lager germanas, pese a ser de alta fermentación. El sabor es de corte amargo pero de nuevo con gran equilibrio.

Sin duda es de las cervezas elaboradas “Bio”, las ecológicas, que más nos ha gustado. Sin tener nada muy destacable resulta en una cerveza rica y fácil de beber, compleja dentro de lo simple… Y que no podemos menos que recomendar si buscas cervezas elaboradas con ingredientes ecológicos.

“Mi opinión en un Tweet:” Rica y con métodos más tradicionales de cultivo. Doble motivo. Nota: Bien.

Saison Dupont Biologique

Hace mucho que no hablábamos en el Jardín de las Saison. Son un tipo de cerveza tradicional belga, pero con unas características muy amplias. Lo que las caracteriza habitualmente es que su levadura las deja muy secas, con toques especiados, y tienen buena presencia del lúpulo en la aspereza, además de su estacionalidad.

Saison Dupont Biologique, una cerveza belga con levadura especial.
Esta, además, tiene la característica de que está elaborada con ingredientes ecológicos (y estar sin filtrar). A ver qué tal está… Su color es anaranjado ámbar, turbia. Con espuma blanca, de cantidad normal y persistencia media/baja.

El aroma es a cereal y caramelo, con un toque “salvaje” a cabra rebozada en el campo de trigo por el campo. El sabor en boca es de entrada dulce pero a la vez áspero, con mucho cereal y más presencia de levadura. Una saison un poco descafeinada.

Desde luego es más suave que su hermana mayor, la No-Ecológica. Esta tiene 5,5% ABV. Y quizá menos intensidad. Y por eso le vamos a dar un poco más de nota que a la “clásica”. ¿Tú qué opinas?

“Mi opinión en un Tweet:” Lo ecológico es mejor, a veces. Esta es una de ellas. Nota: Bien bajo.

Belgoo Bio Blonde

Esta cerveza es la versión elaborada con cereales procedentes de la agricultura ecológica de la Belgoo “clásica” Magus. Sólo que con la etiqueta nueva y con tres cereales en lugar de cuatro (lleva cebada, trigo y espelta… se ve que no encontraron avena ecológica).

El color es dorado turbio, con reflejos ámbar. La espuma es blanca y esponjosa, abundante, con una persistencia aceptable, media. Huele a pan, a malta y levadura. En boca es dulce, pero bien equibrado con el amargor, aunque este sea un poco áspero.

Sorprende revisar las notas de hace seis años de la Belgoo original y ver que son muy parecidas. Lo único que cambia es el alcohol (aquella tenía 6,6% y esta “solo” 6,4% ABV; queremos creer que es porque tiene un cereal menos…) y ni siquiera mucho.

Lo cual nos sorprende doblemente (y gratamente) ya que que se parezca tanto, siendo esta elaborada con ingredientes ecológicos (una cosa que, no entendemos por qué, pero suele situar a las cervezas entre las peores de su marca o gama), tiene mérito y es de agradecer.

“Mi opinión en un Tweet:” Así, yo también soy biológico… Nota: Bien alto.

Schnitzer Bräu German Hirse Premium

Nos encanta que haya cervezas para todos los públicos. Cervezas sin gluten, para los celiacos, cervezas con ingredientes provenientes de la agricultura ecológica, para los verdes. Pero lo que nos importa también es que esas personas lo disfruten.

Y esta Schnitzer Bräu, aunque cumple las dos primeras, no cumple para nada la última. Su color pajizo claro, aguado (aunque ligeramente opalino), ya no da muy buena impresión. Agravada por su poca espuma blanca, de baja persistencia encima.

¡Y esto sólo con un vistazo a la copa! Porque si miras la botella es peor. Pone que lleva ácido ascórbico como antioxidante (hasta ahí bien) y proteína de guisante… ¡Gisante! Eso es pasarse de “verde”. ¿Para qué coño lo lleva? Aun así, huele a grano y chicle de frutas. ¡Pero sabe a mosto medio aguado!

Vamos, que esta cerveza de 5,0% se lleva una de nuestras peores notas (igual que le pasa en otras webs especializadas), y os recomendamos no acercaros a ella a menos de dos metros, salvo que sea lo único para beber que haya en el mundo (y se os haya acabado el pis antes).

“Mi opinión en un Tweet:” De lo malo, lo peor. Aunque sea por buenas causas. Nota: Muy deficiente.

Allgauer Ökobier

Nos damos un paseo hasta Alemania para probar una Helles Export (lo que viene siendo a ser su cerveza rubia de alta tirada) de la casa Der Hirschbräu (una habitual de cierta gran superficie). Y lo que caracteriza a esta cerveza es el uso de maltas y lúpulos ecológicos.

El color, como es de esperar siendo una Helles, es dorado claro, con una cabeza de espuma ligera, crepitante y que desaparece completamente. Así que de momento solo vamos a medias. Buen color, mala espuma.

El aroma es muy bajo, maltoso, a cereal. Y en boca es similar, con cierto regusto metálico y un amargor medio-bajo. El único punto a favor es su carbonatación ligera, pero todo lo demás deja bastante que desear.

La verdad es que, en nuestra experiencia, pocas cervezas con el sello de “producto ecológico” dan la talla. Y esta cerveza alemana de 5,2% ABV no es una excepción. Así que no podemos recomendártela (bueno, sí, por la botella que mola para reutilizar).

“Mi opinión en un Tweet:” El orgánico/ecológico es un buen principio, pero el producto no tanto. Nota: Insuficiente.

Black Isle Organic Hibernator Oatmeal Stout

El otro día comentábamos una cerveza ecológica (en inglés, “orgánica”) y nos quejábamos del bajo nivel que suelen tener en el apartado organoléptico. Como algún lector nos lo comentó, y queremos defender los productos derivados de la agricultura ecológica, hemos buscado una cerveza que lo cumpla y sí que sea altamente recomendable.

Y hemos encontrado esta Hibernator (que pese a tener nombre de Doppelbock alemana, es una Oatmeal Stout escocesa). Y, claro, las negras nos encantan, lo sabéis. Aunque esta no sea del todo opaca y tenga brillos rojos cuando la miras bajo la espuma de color hueso, pegajosa aunque no muy abundante.

En aroma destacan las maltas tostadas y las notas de chocolate. En boca es amarga pero fácil de beber, con menos chocolate y algo de café y regaliz. El amargor equilibrado del lúpulo inglés hace que disimule bien su 7% ABV y entre fácil.

Por lo que si bien recomendamos esta cerveza como una buena cerveza hecha con ingredientes ecológicos, también debemos recomendaros beberla con cuidado y moderación. Y acompañarla de, tal y como sugieren, tarta de queso.

“Mi opinión en un Tweet:” No, no todas las “organic” no nos gustan. Esta merece la pena. Nota: Notable.

Dupont Biere de Miel Bio

La Brasserie Dupont, conocida principalmente por sus cervezas de estilo Saison (o Farmhouse Ale) elabora en esta ocasión una cerveza con miel cuya receta se remonta a 1880, antes de que se hiciesen cargo de la cervecera. La etiqueta respeta la ilustración original, y se sale un poco de lo habitual para la marca.

De color ambarino anaranjado, turbia, su cabeza de espuma es muy abundante, pero jabonosa y de persistencia baja. El aroma es ligeramente metálico e intensamente levaduroso. Miel, cítricos y especias.

En boca es dulce y metálica de nuevo, con notas a naranja y clavo, y un final más seco. Algo así como una Triple, pero no del todo triple. Ni del todo agradable. No sabemos si es algo generalizado, pero las cervezas “bio” o “ecológicas” que hemos probado, suelen dejar bastante que desear.

Aún así, esta se puede beber en cáliz o tulipa, a una temperatura de unos 10ºC y utilizarla para acompañar los postres o entrantes. Nosotros propondríamos mantecados de portillo o alguna otra pasta dulce.

“Mi opinión en un Tweet:” Lo “bio” no acaba de molar, organolépticamente hablando. Nota: Suficiente.