Naparbier, que últimamente ha saltado a la palestra por su unión con otras dos cerveceras artesanas vascas como son Bidassoa Basque Brewery y Mala Gissona, es una cervecera sita en Noain (Navarra) cuyo catálogo oscila principalmente entre IPAs de todo formato y cervezas de baja fermentación de estilos germanos.
Nosotros somos más consumidores de los segundos, sobre todo si tienen pinta de que puedan quedarse fijas en el catálogo. Y oye, es el caso de esta “Paradise?” (así, con interrogación, como si tuvieran dudas o no estuvieran seguros de ello). Una German Pilsner de 4,8% vol. que usa el lúpulo noble Tettnanger.
Como Pils que es, es una cerveza rubia clara, amarillo limón algo velado, con buena espuma, esponjosa y leve, de cantidad y persistencia medias. En aroma conjuga sus ingredientes y procesos: se nota el cereal de las maltas poco transformadas, el lúpulo herbal y la fermentación limpia de las levaduras Lager.
En boca es muy equilibrada y de trago muy fácil, con el lúpulo más en segundo plano pero dando el contrapunto refrescante para que calme la sed… y que resulta más amarga en el trago largo. Vamos, que es interesante a la par que sencilla, algo que nos gusta.
Y para que entre mejor, pues podían ponerla en lata de medio litro, un formato mucho más germano que la de 44 centilitros. Pero creemos que esa batalla la tenemos ya perdida desde que hablamos por primera vez de esta cerveza en esta web hace ya un lustro.
“Mi opinión en un Tweet:” Siempre había imaginado cerveza Stout en el Paraíso... Nota: Notable.
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Oliba Original
Tras haberla comentado en nuestra sección de cervezas chorras, cuando la vimos por fin a la venta frente a nuestras narices no pudimos evitar el cogerla para ver qué se escondía dentro de esta botella que te anuncia una “Green Beer” al aceite de oliva (o algo así).
Bueno, técnicamente es una adaptación de una Bohemian Pilsner de 5% vol. y lleva, sí, extracto de aceituna y espirulina (alga unicelular azul verdosa que es lo que le da el color verde). Y sí, al servirla en el vaso es de color verde aunque de primeras no sea lo más apetitoso.
Un verde cetrino, amarillento, profundo. El tinte se extiende levemente a la espuma, de un blanco roto por esa tonalidad, que es abundante y sorprendentemente de buena persistencia. Decimos que sorprendentemente ya que esperábamos que el uso de olivas restase mucho a la retención del giste.
Y ese ingrediente en aroma se nota un poco, pero en sabor casi nada (por no decir nada). Sorprendentemente (en este caso porque no dábamos un duro por ella) en boca pasa por una Pilsner correcta, con su presencia de malta y lúpulo y un trago fácil.
Vamos, que lo de los ingredientes y el color es (aquí sin sorpresas) puro marketing diferenciador, y que la cerveza que han debajo, al menos, es una cerveza decente. Lástima que haya que pintarrajearlas para venderlas en un mercado tan saturado de rubias u orientado a la especulación con “ingredientes locales”.
“Mi opinión en un Tweet:”La cerveza favorita de la tribu de Atreyu. Nota: Suficiente.
Bueno, técnicamente es una adaptación de una Bohemian Pilsner de 5% vol. y lleva, sí, extracto de aceituna y espirulina (alga unicelular azul verdosa que es lo que le da el color verde). Y sí, al servirla en el vaso es de color verde aunque de primeras no sea lo más apetitoso.
Un verde cetrino, amarillento, profundo. El tinte se extiende levemente a la espuma, de un blanco roto por esa tonalidad, que es abundante y sorprendentemente de buena persistencia. Decimos que sorprendentemente ya que esperábamos que el uso de olivas restase mucho a la retención del giste.
Y ese ingrediente en aroma se nota un poco, pero en sabor casi nada (por no decir nada). Sorprendentemente (en este caso porque no dábamos un duro por ella) en boca pasa por una Pilsner correcta, con su presencia de malta y lúpulo y un trago fácil.
Vamos, que lo de los ingredientes y el color es (aquí sin sorpresas) puro marketing diferenciador, y que la cerveza que han debajo, al menos, es una cerveza decente. Lástima que haya que pintarrajearlas para venderlas en un mercado tan saturado de rubias u orientado a la especulación con “ingredientes locales”.
“Mi opinión en un Tweet:”La cerveza favorita de la tribu de Atreyu. Nota: Suficiente.
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martes, abril 30, 2024
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brindis en voz alta
Augustiner Pils
Desde la ciudad de Múnich (y por tanto siendo una de las cerveceras que tienen permitido vender su cerveza en la famosa Oktoberfest) salen las birras de Augustiner. Su historia se remonta a unos monjes agustinos que, en 1328, empezaron a elaborar cerveza en su monasterio cercano a la catedral de Múnich.
Y parece que funcionó bien, porque casi 700 años después (y tras haber pasado por un proceso de secularización y luego a manos privadas) siguen haciendo cerveza. Y no solo eso, haciendo buena cerveza. Como esta Pils que hoy catamos para vosotros, en formato de 33 centilitros.
De color, como German Pilsner que es, es clara, una cerveza rubia ligera y limpia, con su espuma blanca de cantidad y persistencias medias, con leve burbuja ascendiendo por el vaso (un vaso alargado es el más recomendable en estos estilos precisamente para poder disfrutar de ese espectáculo).
En aroma destaca sobre todo el cereal, omnipresente, y el lúpulo, con las características propias de los lúpulos nobles tan utilizados en estos estilos. Y en boca está muy equilibrada, con un sabor levemente amargo y una buena sensación debido su cuerpo pleno, saciante.
Pero eso no significa que te canse, ¡al revés! Podrías beberte una tras otra sin problema. Y eso que el alcohol también está levemente alto, con 5,6% vol., que hace recomendable acompañarla al menos de un pretzel o unas aceitunas rellenas de anchoa, por ejemplo.
“Mi opinión en un Tweet:” Que no te digan que las rubias son todas iguales. Nota: Sobresaliente.
Y parece que funcionó bien, porque casi 700 años después (y tras haber pasado por un proceso de secularización y luego a manos privadas) siguen haciendo cerveza. Y no solo eso, haciendo buena cerveza. Como esta Pils que hoy catamos para vosotros, en formato de 33 centilitros.
De color, como German Pilsner que es, es clara, una cerveza rubia ligera y limpia, con su espuma blanca de cantidad y persistencias medias, con leve burbuja ascendiendo por el vaso (un vaso alargado es el más recomendable en estos estilos precisamente para poder disfrutar de ese espectáculo).
En aroma destaca sobre todo el cereal, omnipresente, y el lúpulo, con las características propias de los lúpulos nobles tan utilizados en estos estilos. Y en boca está muy equilibrada, con un sabor levemente amargo y una buena sensación debido su cuerpo pleno, saciante.
Pero eso no significa que te canse, ¡al revés! Podrías beberte una tras otra sin problema. Y eso que el alcohol también está levemente alto, con 5,6% vol., que hace recomendable acompañarla al menos de un pretzel o unas aceitunas rellenas de anchoa, por ejemplo.
“Mi opinión en un Tweet:” Que no te digan que las rubias son todas iguales. Nota: Sobresaliente.
Vogelsberger Naturburschen Bio Pilsner
No sabemos si a estas alturas tendremos el record de ser el blog cervecero con mayor variedad de cervezas reseñadas que sean “Bio”, o sea, que se hagan con ingredientes procedentes de la agricultura ecológica… pero si no lo somos, andaremos cerca. Porque cuando vemos una, solemos querer probarla.
Esta cerveza de Vogelsberger Landbrauerei (que está fusionada desde 2015 con Asfelder, de cuyo ayuntamiento hacen gala en su logotipo) es una Pilsner que tiene 4,9% vol. de alcohol, así que todo el mundo puede disfrutar de esta cerveza “eco”.
Su color es el de una rubia dorada, muy clarita, con un ligero velado que le resta brillo pero sin llegar a ser turbia. Se corona con una espuma blanca de cantidad media y una persistencia que deja una cantidad aceptable de espuma, sin ser tampoco muy duradera.
En aromas destacan las maltas en forma de grano de cereal, con notas florales y herbales… ¡como si estuvieses en la campiña teutona! En boca tiende a lo amargo y seco, pero con un buen cuerpo y sensación en boca.
Dado que las cervezas con ingredientes procedentes de la agricultura ecológica muchas veces nos decepcionan (tenemos que investigar si quizá se debe a las variedades de cebada o lúpulos que para ello se utilizan), esta ha sido una sorpresa agradable, ya que es una Pilsner que se deja beber bien.
“Mi opinión en un Tweet:” Para beber si te gusta la campiña teutona. Nota: Bien.
Esta cerveza de Vogelsberger Landbrauerei (que está fusionada desde 2015 con Asfelder, de cuyo ayuntamiento hacen gala en su logotipo) es una Pilsner que tiene 4,9% vol. de alcohol, así que todo el mundo puede disfrutar de esta cerveza “eco”.
Su color es el de una rubia dorada, muy clarita, con un ligero velado que le resta brillo pero sin llegar a ser turbia. Se corona con una espuma blanca de cantidad media y una persistencia que deja una cantidad aceptable de espuma, sin ser tampoco muy duradera.
En aromas destacan las maltas en forma de grano de cereal, con notas florales y herbales… ¡como si estuvieses en la campiña teutona! En boca tiende a lo amargo y seco, pero con un buen cuerpo y sensación en boca.
Dado que las cervezas con ingredientes procedentes de la agricultura ecológica muchas veces nos decepcionan (tenemos que investigar si quizá se debe a las variedades de cebada o lúpulos que para ello se utilizan), esta ha sido una sorpresa agradable, ya que es una Pilsner que se deja beber bien.
“Mi opinión en un Tweet:” Para beber si te gusta la campiña teutona. Nota: Bien.
La Bestia Barbier
Nos parece muy adecuado que en el mes de estreno de la película de Barbie, la cerveza que nos hayáis pedido que reseñemos es esta, La Bestia Barbier. Una rubia que se disfraza de normal, pero que debajo asoma la bestia que lleva las uñas manchadas de sangre… ¿o serán pintadas?
El elaborador es un homebrewer salmantino que hace unos años dio el salto a profesionalizarse y fabrica de manera nómada en diversas fábricas españolas. Esta en concreto está elaborada en Siesta Brewing, por lo que podemos ver en su RGSEAA).
Y es una Barbie rubia, sin duda, amarilla turbia y con espuma blanca abundante, pegajosa. En aroma destacan las notas de lúpulo (lleva Saaz, el lúpulo clásico de las Pilsner, y Motueka, que es un descendiente neozelandés de este y que se lo conoce, pese a haber nacido en las antípodas, como el Saaz Belga).
Esta combinación da notas cítricas y frutales muy peculiares. Y en boca es amarga, pero también con ese dulce frutal, y algo de cereal de fondo. Vamos, que hay cosas interesantes bajo esa peluca rubia que gasta el bicho.
Con un porcentaje de 5,2% en volumen de alcohol, no es una cerveza que se suba a la cabeza, así que está bien para momento de relax, de sed, de amigos… o como recompensa tras una jornada laboral. Buscad aquí ideas de maridaje, si la queréis acompañar de algo de comer.
“Mi opinión en un Tweet:” Tras trabajar como una bestia, ¡ideal! Nota: Bien.
El elaborador es un homebrewer salmantino que hace unos años dio el salto a profesionalizarse y fabrica de manera nómada en diversas fábricas españolas. Esta en concreto está elaborada en Siesta Brewing, por lo que podemos ver en su RGSEAA).
Y es una Barbie rubia, sin duda, amarilla turbia y con espuma blanca abundante, pegajosa. En aroma destacan las notas de lúpulo (lleva Saaz, el lúpulo clásico de las Pilsner, y Motueka, que es un descendiente neozelandés de este y que se lo conoce, pese a haber nacido en las antípodas, como el Saaz Belga).
Esta combinación da notas cítricas y frutales muy peculiares. Y en boca es amarga, pero también con ese dulce frutal, y algo de cereal de fondo. Vamos, que hay cosas interesantes bajo esa peluca rubia que gasta el bicho.
Con un porcentaje de 5,2% en volumen de alcohol, no es una cerveza que se suba a la cabeza, así que está bien para momento de relax, de sed, de amigos… o como recompensa tras una jornada laboral. Buscad aquí ideas de maridaje, si la queréis acompañar de algo de comer.
“Mi opinión en un Tweet:” Tras trabajar como una bestia, ¡ideal! Nota: Bien.
Jever
Hoy os traemos una Lager alemana de esas que se pueden encontrar en España con relativa facilidad. No hay una que esté mal hecha, así que al final hay que irlas probando todas y acabar eligiendo la que más te guste. Así que veamos esta Jever qué tal es.
Está elaborada en la ciudad homónima de la zona germana de la Baja Sajonia, donde la cervecera lleva casi dos siglos produciendo esta Pilsener. La marca ahora está dentro del conglomerado del Radeberger Gruppe, que a su vez pertenece a la multinacional Dr. Oetker.
De color amarillo muy clarito, queda por debajo del dorado, ya que su transparencia es incluso acuosa: un poco como la Coronita, salvando las distancias. La espuma esponjosa es de color blanco, con persistencia media. No es muy llamativa, pero tiene un pase.
En nariz destaca la malta con notas de paja y miel, y el lúpulo un poco en segundo plano, floral y herbal. Y si bien luego en boca no se nota mucho al principio, tiene un final de trago amargo e intenso, sobre todo para lo que esperas (porque aunque no lo esperes, tiene 40 IBUs).
Con solamente 4,9% vol. de alcohol, esta Pils es la recomendada para los que busquen un perfil más amargo entre las Lager alemanas. Y si no, bien acompañada de una ensalada alemana con arenque o un Brathering, seguro que entra genial.
“Mi opinión en un Tweet:” Y si esta no te gusta, sigue probando. Nota: Bien.
Está elaborada en la ciudad homónima de la zona germana de la Baja Sajonia, donde la cervecera lleva casi dos siglos produciendo esta Pilsener. La marca ahora está dentro del conglomerado del Radeberger Gruppe, que a su vez pertenece a la multinacional Dr. Oetker.
De color amarillo muy clarito, queda por debajo del dorado, ya que su transparencia es incluso acuosa: un poco como la Coronita, salvando las distancias. La espuma esponjosa es de color blanco, con persistencia media. No es muy llamativa, pero tiene un pase.
En nariz destaca la malta con notas de paja y miel, y el lúpulo un poco en segundo plano, floral y herbal. Y si bien luego en boca no se nota mucho al principio, tiene un final de trago amargo e intenso, sobre todo para lo que esperas (porque aunque no lo esperes, tiene 40 IBUs).
Con solamente 4,9% vol. de alcohol, esta Pils es la recomendada para los que busquen un perfil más amargo entre las Lager alemanas. Y si no, bien acompañada de una ensalada alemana con arenque o un Brathering, seguro que entra genial.
“Mi opinión en un Tweet:” Y si esta no te gusta, sigue probando. Nota: Bien.
Carlsberg
De esta, una de las marcas más conocidas del mundo, solo os habíamos hablado de lo que es la multinacional cervecera, pero no de la birra en sí. Ya sabéis, esa que se anunciaba con el eslogan “Probablemente la mejor cerveza del mundo”. ¿Lo será? Spoiler: No.
Como os decimos en el enlace ese que acabáis de ignorar, Carlsberg fue una de las cerveceras pioneras en la selección de levaduras e incluso desarrolló la idea del pH y su escala de medición. Pero todo eso fue hace más de 100 años, cuando sus cervezas tenían como símbolos elefantes y esvásticas (cosa esta última que retiraron a mediados del siglo XX por motivos obvios).
¿Y ahora? ¿Hacen algo puntero con su cerveza cabecera aparte del marketing? Veamos qué da en cata: Es una cerveza rubia clarita, con abundante espuma blanca… pero muy volátil, dejando apenas un fino aro alrededor del líquido.
El aroma es muy ligero, nada intenso, de estos que acostumbran estas cervezas de beber bien frías: cereales y leves notas frutales de fermentación. El sabor tira a maltoso, con un amargor leve al final. Nada destacable. Quizá, su carbonatación algo alta, que explica lo que hizo su espuma.
Con 5,0% vol. de alcohol, está claro que es una de las pioneras en el desarrollo de las “Pilsner internacionales” (al empezar a elaborar solo 5 años después que Pilsner Urquell) de las que luego han bebido las demás… Pero no sabemos si a estas alturas es necesario que las bebamos nosotros.
“Mi opinión en un Tweet:” Probablemente, prefiera otras cervezas del mundo. Nota: Suficiente raspado.
Como os decimos en el enlace ese que acabáis de ignorar, Carlsberg fue una de las cerveceras pioneras en la selección de levaduras e incluso desarrolló la idea del pH y su escala de medición. Pero todo eso fue hace más de 100 años, cuando sus cervezas tenían como símbolos elefantes y esvásticas (cosa esta última que retiraron a mediados del siglo XX por motivos obvios).
¿Y ahora? ¿Hacen algo puntero con su cerveza cabecera aparte del marketing? Veamos qué da en cata: Es una cerveza rubia clarita, con abundante espuma blanca… pero muy volátil, dejando apenas un fino aro alrededor del líquido.
El aroma es muy ligero, nada intenso, de estos que acostumbran estas cervezas de beber bien frías: cereales y leves notas frutales de fermentación. El sabor tira a maltoso, con un amargor leve al final. Nada destacable. Quizá, su carbonatación algo alta, que explica lo que hizo su espuma.
Con 5,0% vol. de alcohol, está claro que es una de las pioneras en el desarrollo de las “Pilsner internacionales” (al empezar a elaborar solo 5 años después que Pilsner Urquell) de las que luego han bebido las demás… Pero no sabemos si a estas alturas es necesario que las bebamos nosotros.
“Mi opinión en un Tweet:” Probablemente, prefiera otras cervezas del mundo. Nota: Suficiente raspado.
Sureña
A ver, lo primero es que esta cerveza se llama así, pero no hay que confundirse con otras cosas: es un producto de Penibética de Cervezas y Bebidas, o sea de Mahou - San Miguel, en su fábrica en Córdoba que hacía Alhambra. No de los restaurantes “La Sureña”, pese a su aspecto lowcost.
Y aunque ahora tenga esta etiqueta de formas geométricas cruce entre Escher, Mondrian y un azulejo andaluz, hace décadas era aun más simplona, y era una de las birras que había en uno de los bares que frecuentábamos a precio barato (100 pesetas el botellín). Así que cuando la propina no daba para más, las atizábamos.
Claro que los recuerdos de adolescencia son borrosos, así que mejor la reseña la basamos en las notas de cata actuales. De aspecto es una cerveza rubia dorada y clarita, limpia y brillante. La espuma blanca es de cantidad y persistencias medias, y de burbuja pequeña.
En aroma tiene notas de grano y herbales. Y el sabor es ligero, con cuerpo leve y amargor bajo. Tan ligera y leve que es poco más que beber agua. Con 4,6% vol. de alcohol, eso sí. Lo cual explica por qué nos la bebíamos con tanta facilidad cuando éramos jóvenes.
Ahora, pues sirve como fondo de armario de cervezas ligeras para ocasiones calurosas en las que no te importe mucho lo que bebas mientras esté bien frío. Porque al menos, no tiene defectos aparentes ni es de las que saben mucho a maíz o manzana verde. Baja muy bien unas patatas chips o similares.
“Mi opinión en un Tweet:” El nombre ya te dice que su objetivo es combatir el calor y el sol. Nota: Suficiente.
Y aunque ahora tenga esta etiqueta de formas geométricas cruce entre Escher, Mondrian y un azulejo andaluz, hace décadas era aun más simplona, y era una de las birras que había en uno de los bares que frecuentábamos a precio barato (100 pesetas el botellín). Así que cuando la propina no daba para más, las atizábamos.
Claro que los recuerdos de adolescencia son borrosos, así que mejor la reseña la basamos en las notas de cata actuales. De aspecto es una cerveza rubia dorada y clarita, limpia y brillante. La espuma blanca es de cantidad y persistencias medias, y de burbuja pequeña.
En aroma tiene notas de grano y herbales. Y el sabor es ligero, con cuerpo leve y amargor bajo. Tan ligera y leve que es poco más que beber agua. Con 4,6% vol. de alcohol, eso sí. Lo cual explica por qué nos la bebíamos con tanta facilidad cuando éramos jóvenes.
Ahora, pues sirve como fondo de armario de cervezas ligeras para ocasiones calurosas en las que no te importe mucho lo que bebas mientras esté bien frío. Porque al menos, no tiene defectos aparentes ni es de las que saben mucho a maíz o manzana verde. Baja muy bien unas patatas chips o similares.
“Mi opinión en un Tweet:” El nombre ya te dice que su objetivo es combatir el calor y el sol. Nota: Suficiente.
Rothaus Pils Tannenzäpfle
El nombre de la cerveza tipo Pilsner alemana que os traemos hoy, Tannenzäpfle, significa “cono de abeto”: las piñas de los árboles más abundantes de la Selva Negra. Y es que del medio de esta zona viene, y como tal se anuncia que usa el agua de manantial más pura de la Selva Negra.
La cervecera Rothaus fue fundada en 1791 por el monasterio benedictino de St. Blasien. Durante el proceso de secularización en 1806, la cervecería pasó a manos del Gran Ducado de Baden, con lo cual es una “Staatsbrauerei”, o sea, una cervecería del Estado.
Como cerveza Pils que es, su color es rubio claro, brillante y bonito, limpio. Y su espuma blanca corona la estrecha flauta en la que se recomienda servirla, con elegancia. De ella salen aromas herbales a campo, por el uso de lúpulos nobles como el Tettnanger y el Hallertauer.
Y aunque en boca, al final, tiene algo de amargor, con sus 31 IBUs… por lo demás lo que predomina es el cereal y las maltas. Pero con buen equilibrio y un trago muy fácil, por supuesto, que hace que si la has cogido en formato de 33 cl, probablemente se te quede corta.
Anda en la media en lo que a alcohol se refiere (5,1% vol.) así que tampoco debe ser motivo de preocupación. La verdad es que es buen ejemplo de cerveza “en la media”, pero no por ello debemos confundirla con “mediocre”, sino apreciarlo.
“Mi opinión en un Tweet:” Por ayudar al estado de Baden. Nota: Bien alto.
La cervecera Rothaus fue fundada en 1791 por el monasterio benedictino de St. Blasien. Durante el proceso de secularización en 1806, la cervecería pasó a manos del Gran Ducado de Baden, con lo cual es una “Staatsbrauerei”, o sea, una cervecería del Estado.
Como cerveza Pils que es, su color es rubio claro, brillante y bonito, limpio. Y su espuma blanca corona la estrecha flauta en la que se recomienda servirla, con elegancia. De ella salen aromas herbales a campo, por el uso de lúpulos nobles como el Tettnanger y el Hallertauer.
Y aunque en boca, al final, tiene algo de amargor, con sus 31 IBUs… por lo demás lo que predomina es el cereal y las maltas. Pero con buen equilibrio y un trago muy fácil, por supuesto, que hace que si la has cogido en formato de 33 cl, probablemente se te quede corta.
Anda en la media en lo que a alcohol se refiere (5,1% vol.) así que tampoco debe ser motivo de preocupación. La verdad es que es buen ejemplo de cerveza “en la media”, pero no por ello debemos confundirla con “mediocre”, sino apreciarlo.
“Mi opinión en un Tweet:” Por ayudar al estado de Baden. Nota: Bien alto.
Praga Premium Pils
Sí, esta cerveza se llama Praga. Como la capital de la República Checa. Y está hecha en República Checa, pero no en Praga. La marca es relativamente reciente (desde 2004) y con sede en České Budějovice, pero hemos visto que se ha elaborado tanto en Pivovar Samson como en Pivovar Litovel.
La cosa es que prometen un auténtico sabor checo para la exportación. Cosa que está bien, pero compite con otras muy grandes cerveceras. ¿Podrá competir a la altura de una Urquell o una Budvar checa? Veamos…
De aspecto es clara y dorada, con una espuma blanca ,cremosa, de cantidad media-baja pero buena persistencia. Tiene un aroma fresco y floral, con notas de cereal y lúpulo herbal, que no está mal.
En boca encontramos las mismas notas de hierba, paja y una maltosidad dulce que predomina al principio del trago, pero que le sigue amargor suave y persistente que le da a la cerveza un final seco y limpio.
Es correcta. Muy correcta. Pero no destacable. Hay cervezas checas con mucho más interés y más llamativas para los sentidos. Eso sí, con solo 4,7% vol. de alcohol y en medio litro, es el acompañamiento ideal para un montado de oreja a la plancha. Prometido.
“Mi opinión en un Tweet:” No viajes a Praga buscando esta birra. Nota: Suficiente alto.
La cosa es que prometen un auténtico sabor checo para la exportación. Cosa que está bien, pero compite con otras muy grandes cerveceras. ¿Podrá competir a la altura de una Urquell o una Budvar checa? Veamos…
De aspecto es clara y dorada, con una espuma blanca ,cremosa, de cantidad media-baja pero buena persistencia. Tiene un aroma fresco y floral, con notas de cereal y lúpulo herbal, que no está mal.
En boca encontramos las mismas notas de hierba, paja y una maltosidad dulce que predomina al principio del trago, pero que le sigue amargor suave y persistente que le da a la cerveza un final seco y limpio.
Es correcta. Muy correcta. Pero no destacable. Hay cervezas checas con mucho más interés y más llamativas para los sentidos. Eso sí, con solo 4,7% vol. de alcohol y en medio litro, es el acompañamiento ideal para un montado de oreja a la plancha. Prometido.
“Mi opinión en un Tweet:” No viajes a Praga buscando esta birra. Nota: Suficiente alto.
Warsteiner
Con el nombre de la casa, esta cerveza de Warsteiner Brauerei es una de las Pils más vendidas de Alemania. La marca es una de las mayores cerveceras independientes de Alemania, en manos de la familia Cramer tras nueve generaciones.
Y todo comenzó, se ve, cuando a Antonius Cramer, de profesión granjero, se le exigió que pagara el impuesto a la cerveza en 1753, ya que sus volúmenes de elaboración de cerveza casera superaban el máximo permitido para el consumo personal.
La cerveza en sí es una Pilsener rubia, de color amarillo clarito. Con su burbuja fina y su corona de giste (el nombre de dárselas de entendido de la espuma) bien formada, de cantidad media y persistencia alta. Un aspecto muy elegante, es cierto.
La verdad es que ahí acaban los grandes elogios. Después, en la fase de cata olfativa, es una cerveza sencilla. Notas de grano de las maltas y algo de verde herbal del lúpulo. Y ya, bastante planita y todo tirando a sutil. Y en boca, el dulce de la malta se nota más, con algo de amargor al final… y ya también.
¿Se bebe? Por supuesto, tiene 4,8% vol. de alcohol y está diseñada para tomarse no solamente una. Pero es verdad que para disfrutarla de verdad, conocemos otras muchas Lager alemanas más sabrosas e interesantes. Aunque si hay que abrir unas cuantas para animar a Die Mannschaft, pues se abren y punto.
“Mi opinión en un Tweet:” Que al final, muchas veces cualquier cerveza vale. Nota: Suficiente.
Y todo comenzó, se ve, cuando a Antonius Cramer, de profesión granjero, se le exigió que pagara el impuesto a la cerveza en 1753, ya que sus volúmenes de elaboración de cerveza casera superaban el máximo permitido para el consumo personal.
La cerveza en sí es una Pilsener rubia, de color amarillo clarito. Con su burbuja fina y su corona de giste (el nombre de dárselas de entendido de la espuma) bien formada, de cantidad media y persistencia alta. Un aspecto muy elegante, es cierto.
La verdad es que ahí acaban los grandes elogios. Después, en la fase de cata olfativa, es una cerveza sencilla. Notas de grano de las maltas y algo de verde herbal del lúpulo. Y ya, bastante planita y todo tirando a sutil. Y en boca, el dulce de la malta se nota más, con algo de amargor al final… y ya también.
¿Se bebe? Por supuesto, tiene 4,8% vol. de alcohol y está diseñada para tomarse no solamente una. Pero es verdad que para disfrutarla de verdad, conocemos otras muchas Lager alemanas más sabrosas e interesantes. Aunque si hay que abrir unas cuantas para animar a Die Mannschaft, pues se abren y punto.
“Mi opinión en un Tweet:” Que al final, muchas veces cualquier cerveza vale. Nota: Suficiente.
Victoria Málaga
Hoy os traemos una de esas cervezas “locales” que pertenecen a grandes grupos cerveceros Españoles. Victoria, de Málaga, fue fundada en 1928 y adquirida por Damm en 2001, sin cambiar su nombre a “Estrella algo”. Es por ello que cada vez se ve en más sitios. Y más ahora, que patrocina a la selección de fútbol.
Pero aquí nos interesa la cerveza, y hoy vamos a hablar de su Pilsen (aunque vemos por su web que tienen también un trigo y una IPA que no se prodigan tanto por ahí, a ver si tenemos suerte y algún día las vemos).
Esta es una rubia normal, con su color dorado y su espuma blanca escasa, de persistencia media baja. Vamos, como cualquier otra cerveza del grupo Damm que podáis encontrar por ahí, incluyendo el uso de arroz.
Es una cerveza en la que predominan las maltas, dulce y melosa, con un amargor muy contenido (23 IBU, un poco por debajo de otras de las Lager más comerciales de España, quizá).
Vamos, que es una buena opción alternativa si quieres cambiar la etiqueta que consumas, pero sin mayores sorpresas en el contenido, ya que es una cerveza correcta con su 4,8% vol. Se bebe y punto.
“Mi opinión en un Tweet:” No cantes victoria tan pronto. Nota: Suficiente.
Pero aquí nos interesa la cerveza, y hoy vamos a hablar de su Pilsen (aunque vemos por su web que tienen también un trigo y una IPA que no se prodigan tanto por ahí, a ver si tenemos suerte y algún día las vemos).
Esta es una rubia normal, con su color dorado y su espuma blanca escasa, de persistencia media baja. Vamos, como cualquier otra cerveza del grupo Damm que podáis encontrar por ahí, incluyendo el uso de arroz.
Es una cerveza en la que predominan las maltas, dulce y melosa, con un amargor muy contenido (23 IBU, un poco por debajo de otras de las Lager más comerciales de España, quizá).
Vamos, que es una buena opción alternativa si quieres cambiar la etiqueta que consumas, pero sin mayores sorpresas en el contenido, ya que es una cerveza correcta con su 4,8% vol. Se bebe y punto.
“Mi opinión en un Tweet:” No cantes victoria tan pronto. Nota: Suficiente.
Radeberger Pilsner
En un par de ocasiones os hemos hablado de cervezas del grupo Radeberger. Y próximamente profundizaremos en qué macro compañía está detrás. Pero hoy vamos a hablar de la cerveza que da nombre al conjunto, la Radeberger Pilsner.
Esta fábrica que empezó en la ciudad alemana de Radeberg, cerca de Dresden, se especializa en producir solamente este tipo de cerveza (aunque por lo que leemos en su propio bar la puedes encontrar en versión joven sin filtrar, Zwickel). Así que a ver si se les da bien…
El color que presenta es amarillo dorado, limpio y con brillo. Nada de impurezas y una burbuja fina subiendo por el vaso alargado. La espuma de color blanco casi perfecto también tiene buena presencia y aguante, dejando marcas pegajosas en la copa.
Los aromas que presenta son sobre todo a malta clara y grano, con notas de paja y campo. También tiene toques herbales del lúpulo. Y en boca tiende más al dulce de las maltas que al amargor, quedándose este un poco corto para el equilibrio que esperábamos.
Con 4,8% vol. no es una cerveza muy peligrosa, pero tampoco especialmente placentera. Cumple su función de acompañamiento en la terraza, de tapeo o como cerveza para bajar la cena. Sin más pretensiones, se puede disfrutar de ella.
“Mi opinión en un Tweet:” De una familia más grande que ella misma. Nota: Suficiente.
Esta fábrica que empezó en la ciudad alemana de Radeberg, cerca de Dresden, se especializa en producir solamente este tipo de cerveza (aunque por lo que leemos en su propio bar la puedes encontrar en versión joven sin filtrar, Zwickel). Así que a ver si se les da bien…
El color que presenta es amarillo dorado, limpio y con brillo. Nada de impurezas y una burbuja fina subiendo por el vaso alargado. La espuma de color blanco casi perfecto también tiene buena presencia y aguante, dejando marcas pegajosas en la copa.
Los aromas que presenta son sobre todo a malta clara y grano, con notas de paja y campo. También tiene toques herbales del lúpulo. Y en boca tiende más al dulce de las maltas que al amargor, quedándose este un poco corto para el equilibrio que esperábamos.
Con 4,8% vol. no es una cerveza muy peligrosa, pero tampoco especialmente placentera. Cumple su función de acompañamiento en la terraza, de tapeo o como cerveza para bajar la cena. Sin más pretensiones, se puede disfrutar de ella.
“Mi opinión en un Tweet:” De una familia más grande que ella misma. Nota: Suficiente.
Feldschlösschen Pilsner
De hace un tiempo a esta parte estamos reivindicando las Lager (que es lo que se lleva ahora, no tanto beberlas, como reivindicarlas) pero con preferencia por el formato de 50 centilitros y la experiencia de las fábricas centroeuropeas.
Como esta Pilsner de Feldschlößchen, una cervecera sita en Dresden y que es de las más grandes de la zona de Sajonia, haciendo cerveza desde 1838 (aunque, como todas las de la zona de la RDA fue absorbida por el estado durante unas décadas del siglo pasado). Actualmente pertenece al grupo TCB Beverages.
Esta cerveza, su Pilsner, es de un precioso color oro, limpia. Coronada por una espuma blanca, abundante y esponjosa, además de pegajosa. Por ahí va muy bien. Pero el aroma se queda un poco corto.
Es ligero y maltoso, sin aportar mucho. Aunque en boca mejora, y resulta limpia y fresca (como un anuncio de detergente, desodorante o compresas) con una entrada en equilibrio entre el dulce y el amargo, un sabor persistente y un cuerpo pleno y sabroso.
Vamos, que está rica. Se bebe bien (sobre todo fresca en días calurosos) pero también se puede disfrutar viendo una serie en casa. Y no tiene mucho alcohol, que no pasa de los 4,9% vol. Así que os recomendamos probarla si la veis.
“Mi opinión en un Tweet:” Para agarrar un par a la vez, como el Pichmännel. Nota: Bien.
Como esta Pilsner de Feldschlößchen, una cervecera sita en Dresden y que es de las más grandes de la zona de Sajonia, haciendo cerveza desde 1838 (aunque, como todas las de la zona de la RDA fue absorbida por el estado durante unas décadas del siglo pasado). Actualmente pertenece al grupo TCB Beverages.
Esta cerveza, su Pilsner, es de un precioso color oro, limpia. Coronada por una espuma blanca, abundante y esponjosa, además de pegajosa. Por ahí va muy bien. Pero el aroma se queda un poco corto.
Es ligero y maltoso, sin aportar mucho. Aunque en boca mejora, y resulta limpia y fresca (como un anuncio de detergente, desodorante o compresas) con una entrada en equilibrio entre el dulce y el amargo, un sabor persistente y un cuerpo pleno y sabroso.
Vamos, que está rica. Se bebe bien (sobre todo fresca en días calurosos) pero también se puede disfrutar viendo una serie en casa. Y no tiene mucho alcohol, que no pasa de los 4,9% vol. Así que os recomendamos probarla si la veis.
“Mi opinión en un Tweet:” Para agarrar un par a la vez, como el Pichmännel. Nota: Bien.
Montseny Lager
Hoy os vamos a hablar de una cerveza artesana española de baja fermentación, tipo Pilsner que… (¡Pero si ya nos habéis hablado de una así esta semana!) Ya, ya. Y precisamente en esa entrada comentábamos que es difícil que una marca artesana logre establecer una Pils buena fija en el mercado. Y hoy os queríamos traer un ejemplo de una que lo ha hecho posible (de momento).
Una que además entró en la misma elección virtual y quedó segunda por un solo punto. Así que con todos ustedes, la Montseny Lager, una German Pils que viene en botella o en lata y tiene 5,4% vol.
Hechas las presentaciones pasemos a evaluar su aspecto: de color dorado apagado, es limpia y tiene una cantidad media de espuma blanca bien compacta y de buena persistencia. De la copa emergen leves aromas a cereal y malta, con toques florales.
El sabor es tirando a amargo, pero dentro del equilibrio. Tiene presencia tanto de la malta como del lúpulo. Y resulta muy agradable de beber con un cuerpo levemente más fuerte que otras cervezas tipo Pils y mucho más sabor, sin duda, que gran parte de sus competidoras más industriales.
Lleva ya tres años estable en el mercado y esperamos que aguante mucho más, ya que esta Compañía que se creó en 2007 es una de las cerveceras artesanas más antiguas del país y con mayor proyección. Así que esperamos que tanto la marca como la cerveza aguanten otro tanto más.
“Mi opinión en un Tweet:” Vivimos en tiempos inestables. Mejor un poco de equilibrio. Nota: Notable.
Una que además entró en la misma elección virtual y quedó segunda por un solo punto. Así que con todos ustedes, la Montseny Lager, una German Pils que viene en botella o en lata y tiene 5,4% vol.
Hechas las presentaciones pasemos a evaluar su aspecto: de color dorado apagado, es limpia y tiene una cantidad media de espuma blanca bien compacta y de buena persistencia. De la copa emergen leves aromas a cereal y malta, con toques florales.
El sabor es tirando a amargo, pero dentro del equilibrio. Tiene presencia tanto de la malta como del lúpulo. Y resulta muy agradable de beber con un cuerpo levemente más fuerte que otras cervezas tipo Pils y mucho más sabor, sin duda, que gran parte de sus competidoras más industriales.
Lleva ya tres años estable en el mercado y esperamos que aguante mucho más, ya que esta Compañía que se creó en 2007 es una de las cerveceras artesanas más antiguas del país y con mayor proyección. Así que esperamos que tanto la marca como la cerveza aguanten otro tanto más.
“Mi opinión en un Tweet:” Vivimos en tiempos inestables. Mejor un poco de equilibrio. Nota: Notable.
La Pirata Pils
Así, simplemente, se llama esta cerveza de La Pirata (cervecera artesana española que antes era nómada y ahora tiene su fábrica cerca de Suria) que viene a ocupar el hueco de “Rubia” normal en la gama fija de la marca, tras haber hecho unos cuantos experimentos monovarietales.
Esta no sabemos si se corresponde con la repetición de alguno de ellos, ya que no informa de las variedades de lúpulo. La web de la marca tampoco sirve de mucho ya que no aparece dentro del stock actual a la venta. Así que suponemos que es una receta nueva.
De color amarillo, rubia dorada muy limpia y transparente y con mucha burbuja ascendente. La corona de espuma que la encabeza es abundante y de persistencia media, de un blanco acorde con la claridad de la cerveza. Aquí saca muy buena nota.
En el aroma destacan las notas herbales y vegetales que da la cerveza, como sin acabarse de integrar, por encima de la presencia del cereal. En boca es amarga, con leve astringencia, pero con una buena base de malta debajo, que le aporta un cuerpo de buenas sensaciones.
Personalmente nos han gustado más algunas de sus Pils anteriores de 5,2% todas (como la Pils Mandarina Bavaria, que además era sin gluten). E imaginamos que les cueste mantener fija una Lager en su gama base, ya que suele pasarle a estas marcas más especializadas.
“Mi opinión en un Tweet:” No creo que este sea el puerto en el que atracar. Nota: Suficiente.
Esta no sabemos si se corresponde con la repetición de alguno de ellos, ya que no informa de las variedades de lúpulo. La web de la marca tampoco sirve de mucho ya que no aparece dentro del stock actual a la venta. Así que suponemos que es una receta nueva.
De color amarillo, rubia dorada muy limpia y transparente y con mucha burbuja ascendente. La corona de espuma que la encabeza es abundante y de persistencia media, de un blanco acorde con la claridad de la cerveza. Aquí saca muy buena nota.
En el aroma destacan las notas herbales y vegetales que da la cerveza, como sin acabarse de integrar, por encima de la presencia del cereal. En boca es amarga, con leve astringencia, pero con una buena base de malta debajo, que le aporta un cuerpo de buenas sensaciones.
Personalmente nos han gustado más algunas de sus Pils anteriores de 5,2% todas (como la Pils Mandarina Bavaria, que además era sin gluten). E imaginamos que les cueste mantener fija una Lager en su gama base, ya que suele pasarle a estas marcas más especializadas.
“Mi opinión en un Tweet:” No creo que este sea el puerto en el que atracar. Nota: Suficiente.
Alpirsbacher Pils
Desde Baden-Württemberg nos llega esta Pils (ya sabéis, el estilo de cerveza rubia por todas las grandes marcas imitado) germana, con 4,9% de ABV y que nos pilla con mucha sed después de un día de trabajo. ¡Para cervezas ligeras debería ser obligatorio el formato de medio litro!
Además, nos llaman la atención las descripciones de sus ingredientes: agua de elaboración de la Selva Negra, malta del Sud-Deutsche y lúpulo natural. ¿No dan ganas de probarla para comprobar la aportación de tan característicos componentes?
Pues más bien poca. Casi ni aportan color, siendo una rubia muy clarita. Y tampoco aportaron proteínas ni polipéptidos para la retención de la espuma, ya que su cantidad es escasa y de persistencia baja, lamentablemente.
Algo de aroma sí que trae, sobre todo a grano y a malta. Y los lúpulos esos, que no son “artificiales”, dan una cantidad de amargor decente en boca. Además, aunque de las virtudes de la levadura de baja fermentación no nos hablaban en el etiquetado, esa sí da una buena dosis de carbonatación.
Pero el conjunto no es muy espectacular; una rubia chispeante de final seco, pero sin nada que la haga destacar frente a otras German Pils. Eso sí, como el estilo es muy grato, pues se bebe muy bien. Y puedes acabar como el monje de la etiqueta.
“Mi opinión en un Tweet:” A nadie le amarga una Pils amarguita. Nota: Bien bajo.
Además, nos llaman la atención las descripciones de sus ingredientes: agua de elaboración de la Selva Negra, malta del Sud-Deutsche y lúpulo natural. ¿No dan ganas de probarla para comprobar la aportación de tan característicos componentes?
Pues más bien poca. Casi ni aportan color, siendo una rubia muy clarita. Y tampoco aportaron proteínas ni polipéptidos para la retención de la espuma, ya que su cantidad es escasa y de persistencia baja, lamentablemente.
Algo de aroma sí que trae, sobre todo a grano y a malta. Y los lúpulos esos, que no son “artificiales”, dan una cantidad de amargor decente en boca. Además, aunque de las virtudes de la levadura de baja fermentación no nos hablaban en el etiquetado, esa sí da una buena dosis de carbonatación.
Pero el conjunto no es muy espectacular; una rubia chispeante de final seco, pero sin nada que la haga destacar frente a otras German Pils. Eso sí, como el estilo es muy grato, pues se bebe muy bien. Y puedes acabar como el monje de la etiqueta.
“Mi opinión en un Tweet:” A nadie le amarga una Pils amarguita. Nota: Bien bajo.
Stormtrooper Lightspeed Pilsner
De la serie de cervezas que nos llegan que pagan los derechos a Star Wars para llevar los soldados de asalto dibujados en sus etiquetas (a diferencia de otras tantas que se aprovechan del tirón de la cultura popular para sus ventas, sin reportar nada a cambio a los creadores) nos toca comentar su Pilsner.
Una cerveza rubia hecha para los que quieren beber una cerveza sencilla, del estilo que todos los paladares conocen y a nadie desagrada. Tanto, que incluso lleva maíz, como las más comerciales, para rebajar su cuerpo y hacerla más bebible.
De color es clara, amarilla, limpia y burbujeante. Y su espuma es blanca, esponjosa y de buena persistencia. Vamos, que tiene tan buen aspecto como la armadura recién abrillantada de un soldado de asalto.
Predominan los aromas a grano y cereal, siendo muy limpio en la nariz. Y en la boca, los sabores dulces y maltosos están equilibrados por el lúpulo herbal, siendo bastante sabrosa para sus 4,2% ABV.
¿La pega? Es cara. Es como una réplica de casco imperial de los que usan, por ejemplo, la Legión 501. Mola muchísimo, claro, pero vale un pastón… y al fin y al cabo no deja de ser un disfraz. Pues eso mismo, pero en cerveza.
“Mi opinión en un Tweet:” Aun así, sí, está muy rica. ¡De aquí a Alderaan! Nota: Bien alto.
Una cerveza rubia hecha para los que quieren beber una cerveza sencilla, del estilo que todos los paladares conocen y a nadie desagrada. Tanto, que incluso lleva maíz, como las más comerciales, para rebajar su cuerpo y hacerla más bebible.
De color es clara, amarilla, limpia y burbujeante. Y su espuma es blanca, esponjosa y de buena persistencia. Vamos, que tiene tan buen aspecto como la armadura recién abrillantada de un soldado de asalto.
Predominan los aromas a grano y cereal, siendo muy limpio en la nariz. Y en la boca, los sabores dulces y maltosos están equilibrados por el lúpulo herbal, siendo bastante sabrosa para sus 4,2% ABV.
¿La pega? Es cara. Es como una réplica de casco imperial de los que usan, por ejemplo, la Legión 501. Mola muchísimo, claro, pero vale un pastón… y al fin y al cabo no deja de ser un disfraz. Pues eso mismo, pero en cerveza.
“Mi opinión en un Tweet:” Aun así, sí, está muy rica. ¡De aquí a Alderaan! Nota: Bien alto.
Neumarkter Lammsbräu Glutenfrei Alkoholfrei
A ver, que con ese pedazo de nombre germano parece que estamos haciendo el chiste del autobús (subanestrujenempujenbäjen). Y no, es sencillo: es la cerveza sin gluten y sin alcohol que la marca cervecera del cordero elabora en Neumarkt in der Oberpfalz, la capital del distrito de Neumarkt en el Alto Palatinado, en el estado de Baviera (Alemania).
Así que si hemos sido capaces de traducir Neumarkter Lammsbräu Glutenfrei Alkoholfrei describir esta cerveza (cuyos ingredientes además proceden de la agricultura ecológica) estará chupado.
De color es muy clarita, una rubia fina y limpia. Con espuma blanca en cantidad media y persistencia media, muy pegajosa. Huele bien: miel, lúpulo floral muy agradable, malta, mosto… avanza un poco que es una sin alcohol, pero no es malo.
En el sabor se nota más, con la típica presencia cereal de las “sin”, pero manteniéndose en el equilibrio gracias a la presencia del lúpulo y el amargor, así que entra fácil. Parecería que no tiene pegas hasta el momento, ¿no?
Pero tiene una. Y es que que sea sin gluten, sin alcohol y ecológica… ¡se paga! No es nada barata y es una pena, porque conocemos gente que disfrutaría de una cerveza tan apta para ellos en el día a día, pero que no puede costearla como cerveza de cabecera. Así que seguirá siendo como una cerveza especial de vez en cuando.
“Mi opinión en un Tweet:” Cruel capitalismo con las cervezas menos agresivas. Nota: Bien alto.
Así que si hemos sido capaces de traducir Neumarkter Lammsbräu Glutenfrei Alkoholfrei describir esta cerveza (cuyos ingredientes además proceden de la agricultura ecológica) estará chupado.
De color es muy clarita, una rubia fina y limpia. Con espuma blanca en cantidad media y persistencia media, muy pegajosa. Huele bien: miel, lúpulo floral muy agradable, malta, mosto… avanza un poco que es una sin alcohol, pero no es malo.
En el sabor se nota más, con la típica presencia cereal de las “sin”, pero manteniéndose en el equilibrio gracias a la presencia del lúpulo y el amargor, así que entra fácil. Parecería que no tiene pegas hasta el momento, ¿no?
Pero tiene una. Y es que que sea sin gluten, sin alcohol y ecológica… ¡se paga! No es nada barata y es una pena, porque conocemos gente que disfrutaría de una cerveza tan apta para ellos en el día a día, pero que no puede costearla como cerveza de cabecera. Así que seguirá siendo como una cerveza especial de vez en cuando.
“Mi opinión en un Tweet:” Cruel capitalismo con las cervezas menos agresivas. Nota: Bien alto.
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el
lunes, enero 31, 2022
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brindis en voz alta
Primator 21 Imperial
La cerveza que votasteis ver prontamente reseñada en el blog en la última encuesta fue esta Imperial Pilsner. Una lager, de baja fermentación, pero que sube a los 9% ABV y con 21º Plato de densidad. Algo no muy bebestible.
“¿Qué necesidad hay de hacer rubias tan fuertes?” Y va y nos lanza esa pregunta retórica el que en la adolescencia trasegaba Tennent's Super como si no hubiera un mañana. Pero es verdad que el formato de medio litro ya si que puede ser excesivo.
En lo que a su aspecto se refiere es una cerveza ambarina profundo, pero claro, limpio, y cornada por una cabeza de espuma escasa. En aroma predominan las maltas y el alcohol.
En boca también es dulce y alcohólica, recordando en ambos sentidos a una Doppelbock rubia alemana (que existir, existen). Pero con un contrapunto amargo. Lo que no quita su carácter peleón.
Aun así, con la sed adecuada uno puede beberse el medio litro sin demasiados agobios. Lo único es que el resultado (en términos de alcohol en sangre) no es del todo positivo. ¡Pero se puede tener la capacidad!
“Mi opinión en un Tweet:” Más peligrosa que el imperio galáctico. Nota: Bien bajo.
“¿Qué necesidad hay de hacer rubias tan fuertes?” Y va y nos lanza esa pregunta retórica el que en la adolescencia trasegaba Tennent's Super como si no hubiera un mañana. Pero es verdad que el formato de medio litro ya si que puede ser excesivo.
En lo que a su aspecto se refiere es una cerveza ambarina profundo, pero claro, limpio, y cornada por una cabeza de espuma escasa. En aroma predominan las maltas y el alcohol.
En boca también es dulce y alcohólica, recordando en ambos sentidos a una Doppelbock rubia alemana (que existir, existen). Pero con un contrapunto amargo. Lo que no quita su carácter peleón.
Aun así, con la sed adecuada uno puede beberse el medio litro sin demasiados agobios. Lo único es que el resultado (en términos de alcohol en sangre) no es del todo positivo. ¡Pero se puede tener la capacidad!
“Mi opinión en un Tweet:” Más peligrosa que el imperio galáctico. Nota: Bien bajo.
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