Aquí tenemos la cerveza que elegisteis para ser reseñada: la Redneck Captain Spaulding. Una Spelt DDH IPA (o sea, una India Pale Ale con Doble Dry Hopping y espelta, que el uso de términos anglófonos no os confunda) elaborada por la cervecera cántabra sita en Reocín, cerca de Torrelavega.
El nombre se lo debe a un personaje de las películas de Rob Zombie (La casa de los 1000 cadáveres y sus secuelas) que se llama así, y es un fulano bastante grimoso que va vestido como de payaso. Bueno, ahí en la etiqueta le podéis ver, si no le conocíais porque vuestro gusto cinéfilo es más sofisticado.
La cerveza es, como casi todas las DDH IPA modernas, bastante turbia, de un color amarillo con profundidades anaranjadas. La espuma blanca es fina y compacta, de cantidad media pero persistencia alta, pegajosa. El olor es muy agradable: lúpulos frutales, herbales, muy bueno.
En boca tiene el punto justo de amargor para no ser un zumo, con una base ligera de malta que no da muchos sabores, ligeros de panadería, pero sí un buen cuerpo. ¿Se reconoce la espelta? Pues debe llevar tan poca que NO la han puesto en el listado de ingredientes (o ha sido un fallo, imagino, pero gordo, porque es un alérgeno), aunque pone en otro sitio, dentro del listado de maltas, que lleva expelt (sic) malt.
Ni el alcohol (5,5% vol.) ni los 50 IBUs (a base de Citra y Loral) se dejan notar, así que el trago es muy fácil, de estas que son incluso demasiado fácil y eso las hace peligrosas. Te puedes despertar en un motel de carretera de Texas con un par de órganos menos. Así que ojito.
“Mi opinión en un Tweet:” Te junta en el sur profundo lo mejor de ambas costas. Nota: Notable.
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Plankstetten Dinkel
Esta cerveza nos viene de la abadía benedictina de Plankstetten (o dicho en alemán, Kloster Benediktinerabtei Plankstetten), un monasterio bávaro que apostó por la agricultura ecológica y la cerveza. Aunque desde 1998 esta última se elabora fuera de la abadía, en la cervecera Riedenburger (también especializada en cervezas ecológicas).
La referencia de la que os hablamos hoy es, concretamente, una Dunkles con 50% de malta de espelta (una variedad de trigo), por lo que podríamos decir que es como una Dunkel Weizen, para hacernos una idea. ¡Lo que despista un poco es que venga en un soso formato de 33cl, claro.
El color es marrón ambarino, profundo y apagado, con la característica turbidez de las cervezas bávaras de alta fermentación que son Naturtrüb (sin filtrar). La espuma es de un color blanco roto, algo tintada, y tanto de cantidad como persistencias medias.
Huele a malta, a cereal, a paja. ¡Como entrar dentro de un granero! Será la espelta lo que predomina, pero como tampoco es un cereal que tengamos bien aprendido, solo podemos suponerlo. En el sabor lo que predomina son las notas dulces, aunque también hay puntos florales, suaves pero frescos y ricos, que hacen el trago más fácil.
Con 4,9% vol., no es una cerveza cuya intensidad se te vaya a quedar grabada. Quizá la olvides. Y sin embargo cumple de sobra con lo que promete, sin poderle pedir más. Bueno, sí, unos pretzel de espelta para acompañar y comparar.
“Mi opinión en un Tweet:” Espera, que un experto especial va a expresar su expectativa… Nota: Bien.
La referencia de la que os hablamos hoy es, concretamente, una Dunkles con 50% de malta de espelta (una variedad de trigo), por lo que podríamos decir que es como una Dunkel Weizen, para hacernos una idea. ¡Lo que despista un poco es que venga en un soso formato de 33cl, claro.
El color es marrón ambarino, profundo y apagado, con la característica turbidez de las cervezas bávaras de alta fermentación que son Naturtrüb (sin filtrar). La espuma es de un color blanco roto, algo tintada, y tanto de cantidad como persistencias medias.
Huele a malta, a cereal, a paja. ¡Como entrar dentro de un granero! Será la espelta lo que predomina, pero como tampoco es un cereal que tengamos bien aprendido, solo podemos suponerlo. En el sabor lo que predomina son las notas dulces, aunque también hay puntos florales, suaves pero frescos y ricos, que hacen el trago más fácil.
Con 4,9% vol., no es una cerveza cuya intensidad se te vaya a quedar grabada. Quizá la olvides. Y sin embargo cumple de sobra con lo que promete, sin poderle pedir más. Bueno, sí, unos pretzel de espelta para acompañar y comparar.
“Mi opinión en un Tweet:” Espera, que un experto especial va a expresar su expectativa… Nota: Bien.
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el
lunes, abril 24, 2023
0
brindis en voz alta
Fourchette
Con la cerveza Fourchette la casa Van Steenberge ha pretendido hacer una de esas cervezas que se denominan “gastronómicas” (como si las otras cervezas “normales” fuesen dicotómicas), o sea que se puedan usar para comer con ellas.
En este caso han elegido una cerveza de base Belgian Triple multicereal (con trigo y arroz, aunque sea muy poco). Y es amarilla anaranjada, turbia y con una cabeza de espuma blanca MUY abundante (pero que mucho), esponjoso y persistente por su alta regeneración.
En aroma destaca la levadura y la fermentación, pero también las notas a lúpulo continental (Saaz y Spalt, dos lúpulos de los denominados lúpulos nobles) y a maltas (que nos recuerdan a postres y pastelería). La verdad es que está logrado el equilibrio entre los ingredientes.
En el sabor ese equilibrio se inclina más hacia el amargor, pero sin avasallar, dejando en general una sensación buena gracias a su cuerpo pleno y rico, contando como mayor obstáculo para redondear su disfrute la elevada carbonatación que tiene.
Y con 7,5% ABV va dentro de las Triples, pero incluso ligera. Así que si realmente la usas como maridaje de una comida, desde luego no acabarás demasiado perjudicado. Recomiendan servirla en copa de vino fina y ancha, para apreciarla más.
“Mi opinión en un Tweet:” ¿Tenedor? ¡La espuma es más de cuchara! Nota: Bien.
En este caso han elegido una cerveza de base Belgian Triple multicereal (con trigo y arroz, aunque sea muy poco). Y es amarilla anaranjada, turbia y con una cabeza de espuma blanca MUY abundante (pero que mucho), esponjoso y persistente por su alta regeneración.
En aroma destaca la levadura y la fermentación, pero también las notas a lúpulo continental (Saaz y Spalt, dos lúpulos de los denominados lúpulos nobles) y a maltas (que nos recuerdan a postres y pastelería). La verdad es que está logrado el equilibrio entre los ingredientes.
En el sabor ese equilibrio se inclina más hacia el amargor, pero sin avasallar, dejando en general una sensación buena gracias a su cuerpo pleno y rico, contando como mayor obstáculo para redondear su disfrute la elevada carbonatación que tiene.
Y con 7,5% ABV va dentro de las Triples, pero incluso ligera. Así que si realmente la usas como maridaje de una comida, desde luego no acabarás demasiado perjudicado. Recomiendan servirla en copa de vino fina y ancha, para apreciarla más.
“Mi opinión en un Tweet:” ¿Tenedor? ¡La espuma es más de cuchara! Nota: Bien.
Dupont Hirond' Ale
Hoy os comentamos, desde la región Valona de Bélgica, una Saison de la fábrica asociada a este estilo por antonomasia: la Brasserie Dupont. Y esta Saison es especial porque lleva malta de espelta (además de la de cebada) y un exclusivo lúpulo: el Savinjski Golding, también belga.
El color de la cerveza es ámbar profundo, turbio. Pero está coronada por una espuma blanco roto, de cantidad abundante y persistencia aceptable. Y en el aroma se nota el toque lupulado… pero no americano, sino belga.
Asi que es más terroso y herbal. Rústico. Como el sabor, que es amargo pero con entidad. Refrescante, pero a la vez de cuerpo pleno. Una cerveza profunda y llena de matices, pese a tener “solamente” (sobre todo para los estándares belgas) 5,7% ABV.
El final seco ayuda a aliviar los toques maltosos y especiados del sabor, potenciando ese punto refrescante que hace que quieras volver a ella. Como vuelven las oscuras golondrinas en los balcones de la fábrica los nidos a colgar…
“Mi opinión en un Tweet:” Deja, que me pongo poético con la cerveza y los tupidos lúpulos de tu jardín… Nota: Bien.
El color de la cerveza es ámbar profundo, turbio. Pero está coronada por una espuma blanco roto, de cantidad abundante y persistencia aceptable. Y en el aroma se nota el toque lupulado… pero no americano, sino belga.
Asi que es más terroso y herbal. Rústico. Como el sabor, que es amargo pero con entidad. Refrescante, pero a la vez de cuerpo pleno. Una cerveza profunda y llena de matices, pese a tener “solamente” (sobre todo para los estándares belgas) 5,7% ABV.
El final seco ayuda a aliviar los toques maltosos y especiados del sabor, potenciando ese punto refrescante que hace que quieras volver a ella. Como vuelven las oscuras golondrinas en los balcones de la fábrica los nidos a colgar…
“Mi opinión en un Tweet:” Deja, que me pongo poético con la cerveza y los tupidos lúpulos de tu jardín… Nota: Bien.
Averbode Abdij
Las cervezas de abadía son un clásico belga. Y en este caso nos viene de la mano de una fábrica igualmente clásica: Brouwerij Huyghe, los de la Delirium Tremens. Elaborada con el permiso (o para) la abadía de Averbode, en el brabante flamenco y fundada en 1134.
Lleva en sus ingredientes avena y espelta. Lo cual, además de situarla entre las Golden Strong Ale (o muy cerca de las Triples) la categoriza como multi-cereal. Pero mantiene su color rubio transparente, coronada por la espuma blanca de cantidad media-alta, pero persistencia baja.
A la hora de beberla es ligera, tanto en aroma como en sabor. Sobre una base de cereal y grano, notas afrutadas y a melocotón. Dicen en su web que lleva dry-hopping, pero aparte de unas leves notas herbales no se nota nada. Comienza dulce y acaba más seca.
Tiene 7,5% ABV, así que podríamos pensar que han querido hacer como una Triple Karmeliet, por el multi-cereal, pero con un grado menos. Sí es así la idea, no ha quedado mal, pero le han descafeinado todo a la par.
“Mi opinión en un Tweet:” Aver broders, hoygan quería preguntar por esta birra. Grasias de antebraso. Nota: Bien alto.
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el
lunes, septiembre 14, 2020
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brindis en voz alta
Thurn und Taxis Roggen
Dado que no son nada habituales de ver en el mercado, queremos comentar una cerveza que el año pasado llegó a nuestras manos: una Roggenbier alemana. Nada que ver con las cervezas de centeno que se utilizan para hacer IPAs. Esto viene a ser como una Weissbier en la que la malta de centeno supera a la de trigo y a la de cebada, en ese orden.
Recibe su nombre de una familia aristócrata alemana con gran importancia en el servicio postal europeo durante el siglo XVI, además de ser la propietaria de numerosas cervecerías y constructora de un gran número de castillos. ¡Ahí es nada! Aunque ahora, su cervecera se vendió a Paulaner.
Y ellos sacan esta cerveza de color “dunkel” rojizo, limpio, coronada por una espuma color hueso, no muy abundante ni persistente, ya que desaparece casi completamente. Huele a caramelo, malta, cereal y canela. Sabe dulce y a pan negro, acompañado de algo de caramelo, plátano y especias. Tiene mucho cuerpo y es sedosa y viscosa en el paso por la boca.
Una cerveza que, pese a no ser muy alcohólica (5,3% ABV), es intensa y de trago lento. Una cosa rara y especial de las que ya decimos que se ven pocas por España. Así que si veis una Roggenbier alemana, no dudéis en probar un estilo que seguramente no os deje indiferentes.
“Mi opinión en un Tweet:” Nobleza obliga, y hay que beber al menos una roggenbier en la viuda. Nota: Bien.
Recibe su nombre de una familia aristócrata alemana con gran importancia en el servicio postal europeo durante el siglo XVI, además de ser la propietaria de numerosas cervecerías y constructora de un gran número de castillos. ¡Ahí es nada! Aunque ahora, su cervecera se vendió a Paulaner.
Y ellos sacan esta cerveza de color “dunkel” rojizo, limpio, coronada por una espuma color hueso, no muy abundante ni persistente, ya que desaparece casi completamente. Huele a caramelo, malta, cereal y canela. Sabe dulce y a pan negro, acompañado de algo de caramelo, plátano y especias. Tiene mucho cuerpo y es sedosa y viscosa en el paso por la boca.
Una cerveza que, pese a no ser muy alcohólica (5,3% ABV), es intensa y de trago lento. Una cosa rara y especial de las que ya decimos que se ven pocas por España. Así que si veis una Roggenbier alemana, no dudéis en probar un estilo que seguramente no os deje indiferentes.
“Mi opinión en un Tweet:” Nobleza obliga, y hay que beber al menos una roggenbier en la viuda. Nota: Bien.
Seef Bier
Esta cerveza, elaborada por la Antwerpse Brouw Compagnie en la Brouwerij Roman trata de recuperar un estilo propio de la ciudad de Amberes, que se perdió a mediados del siglo pasado. Lleva trigo, avena, trigo sarraceno y cebada.
El aspecto es rubio, con brillo dorado aunque ligeramente nublada, con una cabeza de espuma blanca, abundante y compacta, pero poco persistente. El aroma es muy atractivo: miel, bastante malta y cereal, y algo de levadura belga con su toque especiado.
En boca es dulce (de nuevo miel) pero también afrutada (uvas) y con presencia del cereal y algún toque cítrico. Y no se nota el alcohol pese a que sube un poco, hasta los 6,5% ABV. Además, tiene buena carbonatación.
Todo esto hace que sea una cerveza rica. Y sencilla, que no simple. Ideal tanto para beber sin pensar mucho en lo que bebes, como para pararse a sacarle matices. O para acompañar comidas complejas pero no muy intensas.
“Mi opinión en un Tweet:” A veces, no hace falta hacer cosas intensas para hacer cosas ricas. Nota: Notable alto.
El aspecto es rubio, con brillo dorado aunque ligeramente nublada, con una cabeza de espuma blanca, abundante y compacta, pero poco persistente. El aroma es muy atractivo: miel, bastante malta y cereal, y algo de levadura belga con su toque especiado.
En boca es dulce (de nuevo miel) pero también afrutada (uvas) y con presencia del cereal y algún toque cítrico. Y no se nota el alcohol pese a que sube un poco, hasta los 6,5% ABV. Además, tiene buena carbonatación.
Todo esto hace que sea una cerveza rica. Y sencilla, que no simple. Ideal tanto para beber sin pensar mucho en lo que bebes, como para pararse a sacarle matices. O para acompañar comidas complejas pero no muy intensas.
“Mi opinión en un Tweet:” A veces, no hace falta hacer cosas intensas para hacer cosas ricas. Nota: Notable alto.
Ámbar Centeno
Como siempre: vosotros votáis, nosotros bebemos. La semana pasada propusimos tres cervezas para que eligieseis cual comentar cuanto antes en el Jardín, y vuestra elegida está aquí. Ayer la bebimos y aún no nos ha dado tiempo a mearla que ya tenéis la reseña escrita.
Ámbar Centeno es una cerveza de las que La Zaragozana saca en su línea “Ambiciosas”, como edición limitada (aunque hemos visto también una tirada de 33 centilitros), esta vez con centeno (como su nombre indica). De color marrón rojizo, turbio, como de madera barnizada, pero apagado, sin casi brillo. La espuma es de color hueso, persistencia media y esponjosa.
El aroma es a cereal, pastelería y miel; no muy llamativo pero cumplidor. En boca es donde destaca más, empezando dulce, continuando con un toque especiado picante y acabando con un amargo equilibrado. Cuerpo cremoso y denso con un agradable paso en boca.
Lo que echamos de menos en esta cerveza de 6,4% ABV es la mayor fructuosidad de las Roggenbier alemanas. Puede ser por la ausencia de malta de trigo. O porque no nos queda claro si el centeno es malteado (como dice la web) o sin más (como dice la etiqueta). O si estamos ante una cerveza de alta fermentación o no. Sin duda es la mejor de la serie hasta el momento, y aplaudimos que se hagan estos proyectos. ¡Pero aún se puede ir más allá!
“Mi opinión en un Tweet:” Si te “pica” la curiosidad, el centeno es tu crereal. Nota: Bien alto.
Ámbar Centeno es una cerveza de las que La Zaragozana saca en su línea “Ambiciosas”, como edición limitada (aunque hemos visto también una tirada de 33 centilitros), esta vez con centeno (como su nombre indica). De color marrón rojizo, turbio, como de madera barnizada, pero apagado, sin casi brillo. La espuma es de color hueso, persistencia media y esponjosa.
El aroma es a cereal, pastelería y miel; no muy llamativo pero cumplidor. En boca es donde destaca más, empezando dulce, continuando con un toque especiado picante y acabando con un amargo equilibrado. Cuerpo cremoso y denso con un agradable paso en boca.
Lo que echamos de menos en esta cerveza de 6,4% ABV es la mayor fructuosidad de las Roggenbier alemanas. Puede ser por la ausencia de malta de trigo. O porque no nos queda claro si el centeno es malteado (como dice la web) o sin más (como dice la etiqueta). O si estamos ante una cerveza de alta fermentación o no. Sin duda es la mejor de la serie hasta el momento, y aplaudimos que se hagan estos proyectos. ¡Pero aún se puede ir más allá!
“Mi opinión en un Tweet:” Si te “pica” la curiosidad, el centeno es tu crereal. Nota: Bien alto.
Jopen Hoppenbier
Desde Haarlem (no el de Nueva York, el de los Países Bajos) nos llega esta Streekbier (cerveza de la zona, en libre traducción), elaborada con tres cereales (cebada, trigo y avena) y una doble ración de lúpulo (Hallertau), para llegar hasta los 40 IBUs.
De color amarillo, ligeramente anaranjado, turbio, con mucha burbuja y mucha levadura en suspensión (o en el sedimento de la botella). La espuma es abundante y con persistencia media, blanca y pegajosa.
En el aroma se nota un perfil de lúpulo cítrico junto con el tono levaduroso, especiado y afrutado, típico de la cerveza de la zona de influencia belga. En boca es amarga, con presencia del lúpulo y notas de laurel y clavo. La malta lo sujeta levemente, pero podría recordar más a una Saison (aunque menos terrosa y seca).
Con su alcohol en el 6,8% ABV, resulta un pelín fuerte para usarla como cerveza de beber en grandes cantidades, pero podría combinar muy bien con postres basados en frutas cítricas, ensaladas o mariscos.
“Mi opinión en un Tweet:” Jo, jopé con la Jopen “Jopenbier”, jojojo. Nota: Bien.
De color amarillo, ligeramente anaranjado, turbio, con mucha burbuja y mucha levadura en suspensión (o en el sedimento de la botella). La espuma es abundante y con persistencia media, blanca y pegajosa.
En el aroma se nota un perfil de lúpulo cítrico junto con el tono levaduroso, especiado y afrutado, típico de la cerveza de la zona de influencia belga. En boca es amarga, con presencia del lúpulo y notas de laurel y clavo. La malta lo sujeta levemente, pero podría recordar más a una Saison (aunque menos terrosa y seca).
Con su alcohol en el 6,8% ABV, resulta un pelín fuerte para usarla como cerveza de beber en grandes cantidades, pero podría combinar muy bien con postres basados en frutas cítricas, ensaladas o mariscos.
“Mi opinión en un Tweet:” Jo, jopé con la Jopen “Jopenbier”, jojojo. Nota: Bien.
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el
jueves, febrero 02, 2017
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brindis en voz alta
Westbrook Dark Helmet
Esta cerveza americana que llevaba en nuestra despensa un tiempo es una Dark Rye Lager de 6% ABV, una cerveza negra, pero del estilo alemán Schwarzbier, a la que además de maltas de cebada carafa y chocolate, se le ha añadido centeno.
Es de color negro (claro), pero no opaco, aunque poco le falta. La espuma es marrón rojizo claro, no muy abundante. El aroma recuerda a chocolate con leche y a tostadas con sirope untadas en café.
En boca es dulce, con un toque especiado y picante. Bastante achocolatada y sabrosa, y bien equilibrada al final del trago. Sorprende eso sí su buen cuerpo y paladar para la poca densidad que deja en boca. Nos recordó a algunas Baltic Porter, lo cual no está mal.
Y esta, obviamente, es la cerveza ideal tal día como hoy, que es el estreno de la nueva película de la saga Star Wars: el episodio VII, El Despertar de la Fuerza. Para demostrar que, pase lo que pase, nosotros vamos con los malos.
“Mi opinión en un Tweet:” El lado oscuro es más rico. Y sabe a chocolate. Déjate seducir. Nota: Sobresaliente.
Es de color negro (claro), pero no opaco, aunque poco le falta. La espuma es marrón rojizo claro, no muy abundante. El aroma recuerda a chocolate con leche y a tostadas con sirope untadas en café.
En boca es dulce, con un toque especiado y picante. Bastante achocolatada y sabrosa, y bien equilibrada al final del trago. Sorprende eso sí su buen cuerpo y paladar para la poca densidad que deja en boca. Nos recordó a algunas Baltic Porter, lo cual no está mal.
Y esta, obviamente, es la cerveza ideal tal día como hoy, que es el estreno de la nueva película de la saga Star Wars: el episodio VII, El Despertar de la Fuerza. Para demostrar que, pase lo que pase, nosotros vamos con los malos.
“Mi opinión en un Tweet:” El lado oscuro es más rico. Y sabe a chocolate. Déjate seducir. Nota: Sobresaliente.
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el
viernes, diciembre 18, 2015
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brindis en voz alta
Mongozo Buckwheat White
Cada vez hay más demanda de cervezas especiales, como las de comercio justo o las ecológicas. Algún nicho de mercado, como las personas celíacas o intolerantes al gluten, también está empezando a interesarse por cervezas más allá de las clásicas pale lager industriales. Hoy hablaremos sobre una cerveza sin gluten elaborada con trigo sarraceno – en inglés buckwheat (Fagopyrum Esculentum)-.
Esta cerveza (ecológica y de comercio justo) de cuerpo muy ligero es de color pajizo turbio. Apenas retiene la espuma, y es bastante gasificada. Está aromatizada con cáscara de naranja y hierbas (entre ellas la semilla de cilantro). ¿Se notará? Ya os lo avanzamos: sí.
En nariz destacan por encima de absolutamente todo la naranja y el plátano. Parece que estemos oliendo una macedonia. En boca la cosa es más exagerada: sabor a piel de naranja a cascoporro, algo de plátano y un fondo herbal. El lúpulo ni está ni se le esperaba -ni tan siquiera en amargor-.
Desde el blog aplaudimos efusivamente este tipo de cervezas, que suponen un coste más elevado y por lo tanto más riesgo para el productor. Esta Belgian Wit de 4,8% ABV concretamente se deja beber muy bien, aunque su exceso de cítrico puede que eche para atrás a algunos.
“Mi opinión en un Tweet:” ¿Cerveza o refresco de naranja? Quizá ambas. Nota: Bien alto.
Esta cerveza (ecológica y de comercio justo) de cuerpo muy ligero es de color pajizo turbio. Apenas retiene la espuma, y es bastante gasificada. Está aromatizada con cáscara de naranja y hierbas (entre ellas la semilla de cilantro). ¿Se notará? Ya os lo avanzamos: sí.
En nariz destacan por encima de absolutamente todo la naranja y el plátano. Parece que estemos oliendo una macedonia. En boca la cosa es más exagerada: sabor a piel de naranja a cascoporro, algo de plátano y un fondo herbal. El lúpulo ni está ni se le esperaba -ni tan siquiera en amargor-.
Desde el blog aplaudimos efusivamente este tipo de cervezas, que suponen un coste más elevado y por lo tanto más riesgo para el productor. Esta Belgian Wit de 4,8% ABV concretamente se deja beber muy bien, aunque su exceso de cítrico puede que eche para atrás a algunos.
“Mi opinión en un Tweet:” ¿Cerveza o refresco de naranja? Quizá ambas. Nota: Bien alto.
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el
viernes, abril 17, 2015
1 brindis en voz alta
Riedenburger 5-Korn Urbier
Por primera vez, hemos probado una cerveza ecológica realmente buena. Quizá no sea esta su principal característica, pero es que las “organic” suelen estar un poco por debajo de la media. No es el caso de esta, que destaca positivamente por el amplio uso de cereales (del que la mayoría de los cerveceros clásicos nos enamoramos gracias a la Triple Karmeliet).
Y es que esta cerveza lleva 5 cereales malteados diferentes: cebada, trigo, escaña o escanda monograno (Triticum monococcum), farro o emmer (Triticum dicoccum) y espelta. Vamos, una cerveza de trigo de varias clases, pero, ojo, elaborada en baja fermentación (hace poco nos preguntábamos si habría alguna, y aquí está la respuesta).
Y la cerveza en sí es de color ámbar rojizo, profundo, con una ligera turbidez, con una buena cabeza de espuma blanca, compacta y duradera. El aroma es maltoso y a caramelo, con un ligero requemado. El sabor es muy complejo, dulce y maltoso, afrutado pero con mucha presencia del grano y notas a panadería y vainilla, junto con cierto toque terroso.
Una cerveza original (también en su envase) que merece la pena probar. E incluso repetir para sacarle nuevos matices, aprovechando que solo tiene 5% ABV. Ideal para acompañar embutidos o quesos, como el pan.
“Mi opinión en un Tweet:” Cinco granos como cinco soles. Nota: Notable Alto.
Y es que esta cerveza lleva 5 cereales malteados diferentes: cebada, trigo, escaña o escanda monograno (Triticum monococcum), farro o emmer (Triticum dicoccum) y espelta. Vamos, una cerveza de trigo de varias clases, pero, ojo, elaborada en baja fermentación (hace poco nos preguntábamos si habría alguna, y aquí está la respuesta).
Y la cerveza en sí es de color ámbar rojizo, profundo, con una ligera turbidez, con una buena cabeza de espuma blanca, compacta y duradera. El aroma es maltoso y a caramelo, con un ligero requemado. El sabor es muy complejo, dulce y maltoso, afrutado pero con mucha presencia del grano y notas a panadería y vainilla, junto con cierto toque terroso.
Una cerveza original (también en su envase) que merece la pena probar. E incluso repetir para sacarle nuevos matices, aprovechando que solo tiene 5% ABV. Ideal para acompañar embutidos o quesos, como el pan.
“Mi opinión en un Tweet:” Cinco granos como cinco soles. Nota: Notable Alto.
Belgoo Magus
Esta marca relativamente nueva perteneciente a la fábrica La Binchoise (de la Maltería des Remparts) ha sacado varios modelos, y de entre los que hemos probado, este es el que más nos ha gustado. Y en lugar de dejarlo por lo tanto para el último (como solemos hacer) lo comentamos el primero.
Es una cerveza con cuatro cereales y de un estilo difícilmente definible. Blonde Ale belga, con el toque multicereal, diría yo. Lleva cebada y trigo malteados, avena y espelta, lo que le da su carácter especial.
Es rubia, pero turbia, más como una cerveza de trigo amarilla. La espuma es consistente y abundante y tiene mucha burbuja. El olor recuerda a pan y galletas. El sabor es dulce y refrescante.
Para que nos entendamos, es como una Tripel Karmeliet pero en suave, con menos alcohol (sólo 6,6% ABV) y más ligera y fácil de beber. Para tomar a 6 u 8 ºC en vaso cáliz o tulipa y acompañar comidas ligeras en días templados.
“Mi opinión en un Tweet:” Rica y para todos los públicos. Sorprende a los no iniciados con esto. Nota: bien alto
Es una cerveza con cuatro cereales y de un estilo difícilmente definible. Blonde Ale belga, con el toque multicereal, diría yo. Lleva cebada y trigo malteados, avena y espelta, lo que le da su carácter especial.
Es rubia, pero turbia, más como una cerveza de trigo amarilla. La espuma es consistente y abundante y tiene mucha burbuja. El olor recuerda a pan y galletas. El sabor es dulce y refrescante.
Para que nos entendamos, es como una Tripel Karmeliet pero en suave, con menos alcohol (sólo 6,6% ABV) y más ligera y fácil de beber. Para tomar a 6 u 8 ºC en vaso cáliz o tulipa y acompañar comidas ligeras en días templados.
“Mi opinión en un Tweet:” Rica y para todos los públicos. Sorprende a los no iniciados con esto. Nota: bien alto
Tripel Karmeliet
La cervecería belga Bosteels creó en 1996 esta cerveza ale elaborada a partir de tres cereales (con cebada, trigo y avena). Es sobre todo por esto que recibe el apelativo de Tripel, ya que no es exactamente una cerveza de abadía Tripel tal y como las entendemos, pese a tener también una segunda fermentación en botella.
A pesar de ello, ha ganado numerosos premios. Destacando la medalla de oro tan sólo dos años despues en la WBC en esa categoría.
Y, aunque las cervezas “de trigo” también suelen llevar otros cereales, no nos recuerda a este estilo típicamente alemán. Es, por lo tanto, una cerveza que permitirá a los bebedores habituales de cebada encontrar algo que les guste pero que les aporte tonos diferentes.
A la vista es una cerveza clara y dorada, poco turbia, con espuma abundante y fina. El olor es cítrico y afrutado, con recuerdos a vainilla. En el sabor combina las cualidades de los tres cereales: la fuerza de la cebada, la cremosidad de la avena y la frescura del trigo, logrando una mezcla equilibrada, afrutada y dulce, que encubre muy bien el elevado contenido alcohólico (8,4% ABV).
Es por esto que hay que tomarla con cuidado, sirviéndola en su bonita copa decorada (o en alguna de tipo tulipa, que nos permita apreciar sus aromas guardándolos en su interior) y acompañándola preferiblemente de platos de caza menor o carnes blancas.
A pesar de ello, ha ganado numerosos premios. Destacando la medalla de oro tan sólo dos años despues en la WBC en esa categoría.
Y, aunque las cervezas “de trigo” también suelen llevar otros cereales, no nos recuerda a este estilo típicamente alemán. Es, por lo tanto, una cerveza que permitirá a los bebedores habituales de cebada encontrar algo que les guste pero que les aporte tonos diferentes.
A la vista es una cerveza clara y dorada, poco turbia, con espuma abundante y fina. El olor es cítrico y afrutado, con recuerdos a vainilla. En el sabor combina las cualidades de los tres cereales: la fuerza de la cebada, la cremosidad de la avena y la frescura del trigo, logrando una mezcla equilibrada, afrutada y dulce, que encubre muy bien el elevado contenido alcohólico (8,4% ABV).
Es por esto que hay que tomarla con cuidado, sirviéndola en su bonita copa decorada (o en alguna de tipo tulipa, que nos permita apreciar sus aromas guardándolos en su interior) y acompañándola preferiblemente de platos de caza menor o carnes blancas.
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