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Mostrando entradas con la etiqueta Radler. Mostrar todas las entradas
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Vs. Cata comparativa de Cervezas Radler (2024)
Como bien sabéis, casi todos los veranos hacemos una cata comparativa de cervezas con limón. Ya sabéis, las claras que se comercializan como Radler. Y este año, la tardía tarea (por lo dilatado de nuestras vacaciones) se la hemos dejado a un Becario. Pongámosle nombre, Carlos, ya que le vais a ver, porque ha decidido hacerla en vídeo.
Aún es un poco tímido y más cuando bebe cervezas como estas, de baja graduación. ¡El día que haga una cata de Barleywine veréis como se desata! Pero hoy va a opinar sobre la Karlsquell Radler (2,2% vol.), la Ramblers Radler (también 2,2% vol.), la San Miguel Radler (3,2% vol.) y la Damm Lemon (también 3,2% vol.), todas muy ligeritas.
¿Cuál creéis que será la mejor cerveza con limón de las que entran en liza este 2024? Dejad en los comentarios las que quieras que catemos en la siguiente edición y os prometemos que, si las encontramos, caerán bajo nuestro veredicto.
Steam Brew IPA Radler
Ya sabéis que somos compradores habituales de los supermercados Lidl, donde la sección bazar (y las herramientas para bricolaje casero) nos tiene enamorados. Así que aprovechamos para hacer la compra y probar toda cerveza nueva que cae por allí, que al ser alemán, suele tener variedad y calidad.
De esta gama de cervezas steampunk hemos comentado ya casi todas, así que esta, que es de las últimas en traer al catálogo en España, no podíamos dejarla fuera. Pese a que de primeras es de las menos atractivas: ¿Una Radler con limón usando como base una IPA? A ver… veamos…
El aspecto es turbio, como una Weizenbier anaranjada, pero con peor espuma, ya que esta es poco duradera y crepitante, pese a empezar con cantidad media alta. El aroma es curioso: cítrico y frutal (con notas de manzana).
En boca, como único punto a su favor, es que sabe más a cerveza que otras Radler, que solamente saben a limonada. Pero oye, tampoco mucho, sigue siendo más un refresco… aunque de alto contenido alcohólico.
Y es que tiene 3,7% vol. ¡Y eso que es una mezcla al 50% solamente de cerveza! Parece que la han hecho echándole a su Imperial IPA el refresco. Y, mira, para beber tanto alcohol, mejor me llevo la Session IPA y por poco más, al menos sabe 100% a birra.
“Mi opinión en un Tweet:” Hasta el dibujo es el más feo, como hecho sin ganas. Nota: Insuficiente.
De esta gama de cervezas steampunk hemos comentado ya casi todas, así que esta, que es de las últimas en traer al catálogo en España, no podíamos dejarla fuera. Pese a que de primeras es de las menos atractivas: ¿Una Radler con limón usando como base una IPA? A ver… veamos…
El aspecto es turbio, como una Weizenbier anaranjada, pero con peor espuma, ya que esta es poco duradera y crepitante, pese a empezar con cantidad media alta. El aroma es curioso: cítrico y frutal (con notas de manzana).
En boca, como único punto a su favor, es que sabe más a cerveza que otras Radler, que solamente saben a limonada. Pero oye, tampoco mucho, sigue siendo más un refresco… aunque de alto contenido alcohólico.
Y es que tiene 3,7% vol. ¡Y eso que es una mezcla al 50% solamente de cerveza! Parece que la han hecho echándole a su Imperial IPA el refresco. Y, mira, para beber tanto alcohol, mejor me llevo la Session IPA y por poco más, al menos sabe 100% a birra.
“Mi opinión en un Tweet:” Hasta el dibujo es el más feo, como hecho sin ganas. Nota: Insuficiente.
Arriaca Radler
En verano la cerveza debe cumplir la imprescindible función de refrescarnos e hidratarnos. De acuerdo que eso también se puede hacer con un botijo de agua, pero preferimos algo que tenga más sabor y esté más rico.
Así que las Radler (o como quieras llamar a la cerveza con limón) son una gran opción. Tanto si las mezclas tú solito en casa en proporción 50/50 con tu cerveza y tu refresco favorito, como si la coges en lata ya hecha (y por tanto más fácil de transportar).
Esta de los castellano-manchegos de Arriaca responde a esa demanda. Es una mezcla de su Arriaca Rubia con limonada con zumo de limón natural. Y eso le da un color amarillo turbio, bajo la espuma blanca.
El aroma promete un trago fresco y cítrico. Y el sabor es frutal y levemente amargo, pero poco. Está rica y ayuda mucho a calmar la sed, ya que entra sola. Ese es su principal cometido.
Tiene poco alcohol, la mezcla rebaja la cantidad hasta unos moderados 2,7% vol. Por lo que se puede beber sin agobiarse demasiado, aunque no si luego vas a coger un vehículo (aunque este sea una bicicleta).
“Mi opinión en un Tweet:” Si la vida te da limones, haz una Radler. Nota: Bien.
Así que las Radler (o como quieras llamar a la cerveza con limón) son una gran opción. Tanto si las mezclas tú solito en casa en proporción 50/50 con tu cerveza y tu refresco favorito, como si la coges en lata ya hecha (y por tanto más fácil de transportar).
Esta de los castellano-manchegos de Arriaca responde a esa demanda. Es una mezcla de su Arriaca Rubia con limonada con zumo de limón natural. Y eso le da un color amarillo turbio, bajo la espuma blanca.
El aroma promete un trago fresco y cítrico. Y el sabor es frutal y levemente amargo, pero poco. Está rica y ayuda mucho a calmar la sed, ya que entra sola. Ese es su principal cometido.
Tiene poco alcohol, la mezcla rebaja la cantidad hasta unos moderados 2,7% vol. Por lo que se puede beber sin agobiarse demasiado, aunque no si luego vas a coger un vehículo (aunque este sea una bicicleta).
“Mi opinión en un Tweet:” Si la vida te da limones, haz una Radler. Nota: Bien.
Perlenbacher Radler
Como ya sabréis a estas alturas, de entre los blogs especializados en cerveza siempre hemos sido de los más atípicos por el espacio que damos las Sin alcohol y a las mezclas con limón (llámese Shandy, Clara, Radler o lo que los del departamento de márquetin impongan).
Y es que ambos mercados son muy potentes en España. Y esos consumidores tienen el mismo derecho que los que beben Triples IPAs a saber qué elaboración merece más la pena y cual hay que evitar. Es por ello que nos cuesta no meter en la cesta cualquiera que vemos.
Como esta de Perlenbacher, que es mitad cerveza y mitad refresco (con zumo de limón a partir de concentrado, de naranja y extractos). Pero que dentro de lo que cabe es de las más aceptables. Aunque no sea su fuerte su aspecto turbio amarillento y apagado, pazijo y… barrillo.
Tampoco acompaña demasiado la espuma, de cantidad media baja y aspecto feo, que además persiste poco y desaparece crepitando. Pero en aroma y sabor da el pego a lo que en un bar sería una caña con limón.
Algo sabe a cerveza aún, sin ser un mero refresco. Y los toques cítricos dan hasta sabores ricos y no demasiado artificiales. Así que para los días de calor como los que nos esperan, sirve, porque de alcohol tiene solamente 2,5% vol., así que puedes usarla para matar la sed.
“Mi opinión en un Tweet:” Sin dañar mucho al hígado ni al bolsillo. Nota: Bien bajo.
Y es que ambos mercados son muy potentes en España. Y esos consumidores tienen el mismo derecho que los que beben Triples IPAs a saber qué elaboración merece más la pena y cual hay que evitar. Es por ello que nos cuesta no meter en la cesta cualquiera que vemos.
Como esta de Perlenbacher, que es mitad cerveza y mitad refresco (con zumo de limón a partir de concentrado, de naranja y extractos). Pero que dentro de lo que cabe es de las más aceptables. Aunque no sea su fuerte su aspecto turbio amarillento y apagado, pazijo y… barrillo.
Tampoco acompaña demasiado la espuma, de cantidad media baja y aspecto feo, que además persiste poco y desaparece crepitando. Pero en aroma y sabor da el pego a lo que en un bar sería una caña con limón.
Algo sabe a cerveza aún, sin ser un mero refresco. Y los toques cítricos dan hasta sabores ricos y no demasiado artificiales. Así que para los días de calor como los que nos esperan, sirve, porque de alcohol tiene solamente 2,5% vol., así que puedes usarla para matar la sed.
“Mi opinión en un Tweet:” Sin dañar mucho al hígado ni al bolsillo. Nota: Bien bajo.
Vs. Cata comparativa de Claras Sabor Limón
Aprovechando este veranillo que nos ha caído meteorológicamente hablando, tenemos la excusa perfecta para una nueva edición (y van tres) de la cata comparativa de Radlers, Shandys y demás bebidas con base de cerveza y alivio de limón.
En nuestro repaso de latas socorridas en momentos que el cuerpo pide frescor le toca el turno a dos marcas que no habíamos reseñado aún, Cruzcampo y Skol y una que repite con otra formulación (Mahou Radler).
La Cruzcampo Radler curiosamente tiene como ingrediente principal un 36% de agua, usando como cerveza base una Cruzcampo “Especial” y añadiendo el toque cítrico a partir de zumos concentrados de naranja, limón, lima y acerola.
El resultado es una cerveza muy turbia, que no forma ni retiene espuma pero con una carbonatación constante. Ofrece un aroma ligero a hoja de cítrico y un sabor dulce que se hace empalagoso a medida que bebes y coge temperatura.
Mahou Radler ofrece 3,7% de alcohol (un 50% más que la anterior referencia y frente a los 2,2% de Cruzcampo o los 0,9% de Skol) haciéndola la más alcohólica de las tres. El resto del contenido lo forman agua y azúcares con una pequeña adición de concentrado de zumo de cítricos.
En nuestro repaso de latas socorridas en momentos que el cuerpo pide frescor le toca el turno a dos marcas que no habíamos reseñado aún, Cruzcampo y Skol y una que repite con otra formulación (Mahou Radler).
La Cruzcampo Radler curiosamente tiene como ingrediente principal un 36% de agua, usando como cerveza base una Cruzcampo “Especial” y añadiendo el toque cítrico a partir de zumos concentrados de naranja, limón, lima y acerola.
El resultado es una cerveza muy turbia, que no forma ni retiene espuma pero con una carbonatación constante. Ofrece un aroma ligero a hoja de cítrico y un sabor dulce que se hace empalagoso a medida que bebes y coge temperatura.
Mahou Radler ofrece 3,7% de alcohol (un 50% más que la anterior referencia y frente a los 2,2% de Cruzcampo o los 0,9% de Skol) haciéndola la más alcohólica de las tres. El resto del contenido lo forman agua y azúcares con una pequeña adición de concentrado de zumo de cítricos.
Vs. Cata comparativa de cervezas Radler
Aprovechando la entrada que hicimos antes de vacaciones sobre las diferencias entre radler, clara y shandy hemos pensado que sería un buen momento para hacer otra cata comparativa de cervezas “Radler” con limón que podemos encontrar en casi cualquier supermercado, eligiendo en esta ocasión las tres referencias simplemente porque empiezan por A: Alhambra, Ámbar y Aurum
Aunque la denominación en el etiquetado de las tres referencias es “Clara”, las marcas insisten en el aspecto cítrico que asociamos a las “Radler” incluyendo en torno a un 3% de zumo de limón (en el caso de Alhambra también de naranja y lima) a partir de extractos (aunque Ámbar no detalla los ingredientes).
Respecto al aspecto en la copa, es notable la diferencia de tonalidad, desde el amarillo claro de Aurum hasta el tostado de Alhambra, si bien todas se muestran opacas. Sólo la referencia de Aurum retiene espuma, en el caso de Ámbar se desvanece al poco de servirla y la de Alhambra tiene la carbonatación y espuma propias de una ale inglesa servida de un hand pump…
En nariz Aurum da un intenso aroma a limón pero de tan evidente resulta artificial, la radler de Ámbar ofrece también un aroma algo artificial pero menos intenso. Por su parte en la cerveza de Alhambra cuesta mucho más encontrar el limón en nariz ya que es más sutil y “natural”.
Aunque la denominación en el etiquetado de las tres referencias es “Clara”, las marcas insisten en el aspecto cítrico que asociamos a las “Radler” incluyendo en torno a un 3% de zumo de limón (en el caso de Alhambra también de naranja y lima) a partir de extractos (aunque Ámbar no detalla los ingredientes).
Respecto al aspecto en la copa, es notable la diferencia de tonalidad, desde el amarillo claro de Aurum hasta el tostado de Alhambra, si bien todas se muestran opacas. Sólo la referencia de Aurum retiene espuma, en el caso de Ámbar se desvanece al poco de servirla y la de Alhambra tiene la carbonatación y espuma propias de una ale inglesa servida de un hand pump…
En nariz Aurum da un intenso aroma a limón pero de tan evidente resulta artificial, la radler de Ámbar ofrece también un aroma algo artificial pero menos intenso. Por su parte en la cerveza de Alhambra cuesta mucho más encontrar el limón en nariz ya que es más sutil y “natural”.
Vs. Cata comparativa de cervezas sabor limón
El verano nos sienta regular. Beber cerveza con el calor, mucha sed, y unas gargantas cuyo caudal se mide en “mississippis” hace que traseguemos con ganas (sobre todo en las sesiones especiales de cata que nos pillan de vacaciones) todo lo que se nos presenta. Y si tiene un toque cítrico y poco alcohol, pues mejor, porque resulta más refrescante.
Por ello las cervezas con sabor a limón (ya se llamen cervezas con limón, Shandy, Radler, champú, pika, clara, o como sea en cada pueblo) nos gustan mucho. Las hay de todo tipo, además (con refresco, con zumo de limón, con “aromas”,…) y por tanto, para todos los gustos. Una de nuestras favoritas es la Radler de Sevebrau. Pero se encuentra sólo en barril, así que han sido contadas las ocasiones en las que hemos podido beber esa bomba cítrica.
Por ello, enganchados a buscar ese sabor, hemos recorrido lo que más a mano nos pillaba este mes de agosto (maldita sea, porqué siempre hay más supermercados abiertos que otra cosa cerca de casa) a ver qué encontrábamos. Para los que ponen en duda nuestro “prestigio cervecero”: es sólo por hacer una frikicata de cervezas con limón, ya sabes, para echar unas risas y eso… vamos… porque el público lo demanda… Tenemos bien claro que a nadie le puede gustar el limón, sólo el lúpulo (guiño, guiño).
Y así, armados con la Shandy Cruzcampo, la Mahou Limón (que ya comentamos hace tiempo), la Amstel Radler y la Adlerbrau Clara sabor limón (todo ello en latas para igualar las condiciones de partida), decidimos probar a ver que cerveza con limón era la mejor para matar la sed (o el tiempo, en lo que hacíamos esta entrada).
Por ello las cervezas con sabor a limón (ya se llamen cervezas con limón, Shandy, Radler, champú, pika, clara, o como sea en cada pueblo) nos gustan mucho. Las hay de todo tipo, además (con refresco, con zumo de limón, con “aromas”,…) y por tanto, para todos los gustos. Una de nuestras favoritas es la Radler de Sevebrau. Pero se encuentra sólo en barril, así que han sido contadas las ocasiones en las que hemos podido beber esa bomba cítrica.
Por ello, enganchados a buscar ese sabor, hemos recorrido lo que más a mano nos pillaba este mes de agosto (maldita sea, porqué siempre hay más supermercados abiertos que otra cosa cerca de casa) a ver qué encontrábamos. Para los que ponen en duda nuestro “prestigio cervecero”: es sólo por hacer una frikicata de cervezas con limón, ya sabes, para echar unas risas y eso… vamos… porque el público lo demanda… Tenemos bien claro que a nadie le puede gustar el limón, sólo el lúpulo (guiño, guiño).
Y así, armados con la Shandy Cruzcampo, la Mahou Limón (que ya comentamos hace tiempo), la Amstel Radler y la Adlerbrau Clara sabor limón (todo ello en latas para igualar las condiciones de partida), decidimos probar a ver que cerveza con limón era la mejor para matar la sed (o el tiempo, en lo que hacíamos esta entrada).
Weltenburger Kloster Dunkles Radler
Los que nos leáis a menudo sabréis que en esta web es verdadera devoción lo que sentimos por esta marca de cervezas alemanas. ¡Una de las cervecerías más antiguas del mundo! Cervezas clásicas, ajustadas a estilo... y encima, es fácil encontrarlas a un precio decente en una gran cadena de grandes almacenes.
Pero cuando se dice que los experimentos hay que hacerlos con gaseosa… ¡No creemos que se refieran a refresco de limón! Y es lo que han hecho en esta ocasión, mezclando un 50% de su deliciosa Weltenburger Kloster Barock Dunkel con otro tanto de limonada, para hacer esta Radler oscura.
Eso deja un mejunje color marrón rojizo, nada turbio y con espuma poco duradera. El aroma es a grano (y algo cítrico), pero el sabor es difícilmente descriptible. Ni rastro de los lúpulos (Herkules, Perle, Tradition), pero sabe como te imaginarías que sabe una tostada untada en café o caramelo y luego en fanta de limón.
La cosa es que la edad de hacer potingues y brebajes en los cumpleaños mezclando todas las bebidas ya se nos pasó. Y no le vemos mucho sentido a buscar eso en esta cerveza de solo 2,3% ABV. Así que no la podemos recomendar en absoluto.
“Mi opinión en un Tweet:” ¿A quién coño se le ocurrió esto? Nota: Insuficiente.
Pero cuando se dice que los experimentos hay que hacerlos con gaseosa… ¡No creemos que se refieran a refresco de limón! Y es lo que han hecho en esta ocasión, mezclando un 50% de su deliciosa Weltenburger Kloster Barock Dunkel con otro tanto de limonada, para hacer esta Radler oscura.
Eso deja un mejunje color marrón rojizo, nada turbio y con espuma poco duradera. El aroma es a grano (y algo cítrico), pero el sabor es difícilmente descriptible. Ni rastro de los lúpulos (Herkules, Perle, Tradition), pero sabe como te imaginarías que sabe una tostada untada en café o caramelo y luego en fanta de limón.
La cosa es que la edad de hacer potingues y brebajes en los cumpleaños mezclando todas las bebidas ya se nos pasó. Y no le vemos mucho sentido a buscar eso en esta cerveza de solo 2,3% ABV. Así que no la podemos recomendar en absoluto.
“Mi opinión en un Tweet:” ¿A quién coño se le ocurrió esto? Nota: Insuficiente.
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martes, junio 27, 2017
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