Como tantos otros temas que acaban en esta web, muchos empiezan como una conversación de barra de bar con algún amigo. Y esta vez retomábamos el tema (la última vez lo tratamos aquí hace casi un lustro) de los paralelismos entre el mundillo del comic y el de la cerveza.
En esta ocasión analizamos que ambos son mundos poco amables para los neófitos. Tanto el que ve por primera vez una peli o serie de un superhéroe como el que prueba una cerveza que se sale de lo normal y le gusta, va a enfrentarse a una situación parecida si quiere ahondar en ello.
Por ejemplo, si acabas de descubrir a Spiderman y vas a una tienda de cómic, te vas a encontrar con varias series paralelas, todas por el número tropecientos, con personajes incluso cambiados (¿Spidey sigue siendo Peter Parker?) y es una misión casi imposible ponerse al día. Y lo mismo le pasa al que va a pedir una cerveza con lo que ha descubierto (“ponme una tostada”, o “una IPA”) y se encuentra abrumado por la cantidad de variaciones y alternativas disponibles… entre las que probablemente nunca más pueda repetir porque casi todo rota y no vuelve.
Y eso si no recibe (por suerte cada vez menos a menudo) un bufido y una mirada de superioridad de los ya iniciados… lo que sumado a que ambos son vicios caros, quizá le acabe por convencer de que no merece la pena sufrir por entrar en ese mundillo. ¡Y se irá sin más, lamentablemente, ya que hasta entonces había vivido tranquilo fuera!
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Debate: ¿Beberemos más Stout?
Nos pasa un lector y amigo esta noticia, en la que se destaca que en Reino Unido el consumo de cervezas de estilo Stout crece mucho últimamente, aupado por la búsqueda de opciones de bajo alcohol y por el aumento de su consumo entre las mujeres.
Y las cifras que dan son impresionantes: una subida del 23% anual en ese país. Y del 11% a nivel global (donde Nigeria es, como curiosidad, uno de los países líderes en consumo de Stout, junto con EEUU e Irlanda, en los que también crece).
¿Será un estilo que también crezca mucho próximamente en España? Nos encantaría que así fuese, pues es uno de nuestros favoritos y realmente nos parece que su bajo porcentaje alcohólico y su intensidad en sabores pueden ser una puerta abierta al público, más fácil que el lúpulo de las sempiternas y omnipresentes IPAs.
Así que firmamos si así ocurre y animamos a todas las marcas a incluir en su catálogo una Stout bien hecha y con poco alcohol, de esas que nos pediríamos por pintas. ¿Vosotros creéis que llegará aquí esta tendencia? ¡El que haga más sol y calor no es una excusa, mirad a Nigeria!
Y las cifras que dan son impresionantes: una subida del 23% anual en ese país. Y del 11% a nivel global (donde Nigeria es, como curiosidad, uno de los países líderes en consumo de Stout, junto con EEUU e Irlanda, en los que también crece).
¿Será un estilo que también crezca mucho próximamente en España? Nos encantaría que así fuese, pues es uno de nuestros favoritos y realmente nos parece que su bajo porcentaje alcohólico y su intensidad en sabores pueden ser una puerta abierta al público, más fácil que el lúpulo de las sempiternas y omnipresentes IPAs.
Así que firmamos si así ocurre y animamos a todas las marcas a incluir en su catálogo una Stout bien hecha y con poco alcohol, de esas que nos pediríamos por pintas. ¿Vosotros creéis que llegará aquí esta tendencia? ¡El que haga más sol y calor no es una excusa, mirad a Nigeria!
Debate: Pubs y Bares sin Camareros
Hacía tiempo que no traíamos un debate de estos en los que os pedíamos explícitamente que dejaseis vuestra opinión en los comentarios, y el otro día hablábamos sobre este tema, y los bares cerveceros estos donde no hay camareros, sino que coges una tarjeta prepago y te sirves tú mismo de unos grifos con contadores. ¿Los conocéis? ¿Habéis estado en alguno como el Barhop, de Madrid, o antes en Los Grifos?
El funcionamiento es ese: colocas tu tarjeta con saldo en la maquinita, coges una jarra o vaso, abres el grifo y empieza tanto a servir cerveza como a descontar dinero de tu crédito. Tú haces de tu propio camarero y te sirves la cerveza que elijas entre los diferentes grifos, que suelen tener de diferentes variedades.
Y cada uno de ellos suele ir acompañado de una descripción de la cerveza. Pero a veces la descripción no está a la altura de la prescripción (que es uno de los valores esenciales de un buen camarero), y causa anécdotas como la que vivimos en persona, de un grupo de jóvenes cogiendo una Berliner WEISSE (habiéndose quedado con eso, que era una Weiss, de trigo) y con la consiguiente decepción y extrañeza por lo mala que estaba su cerveza…
Si triunfan también es por la diversión de ser libre de ir sirviendo, probando y eligiendo, con mucha más fluidez que en los bares tradicionales. Porque al final tienen ventajas e inconvenientes, claro. ¡Pero queremos saber tú opinión! Deja en los comentarios si has estado en un bar de estos y qué opinas de ellos, porfa. ¡Que hoy se abre debate!
El funcionamiento es ese: colocas tu tarjeta con saldo en la maquinita, coges una jarra o vaso, abres el grifo y empieza tanto a servir cerveza como a descontar dinero de tu crédito. Tú haces de tu propio camarero y te sirves la cerveza que elijas entre los diferentes grifos, que suelen tener de diferentes variedades.
Y cada uno de ellos suele ir acompañado de una descripción de la cerveza. Pero a veces la descripción no está a la altura de la prescripción (que es uno de los valores esenciales de un buen camarero), y causa anécdotas como la que vivimos en persona, de un grupo de jóvenes cogiendo una Berliner WEISSE (habiéndose quedado con eso, que era una Weiss, de trigo) y con la consiguiente decepción y extrañeza por lo mala que estaba su cerveza…
Si triunfan también es por la diversión de ser libre de ir sirviendo, probando y eligiendo, con mucha más fluidez que en los bares tradicionales. Porque al final tienen ventajas e inconvenientes, claro. ¡Pero queremos saber tú opinión! Deja en los comentarios si has estado en un bar de estos y qué opinas de ellos, porfa. ¡Que hoy se abre debate!
Debate: ¿Últimas cervezas al estilo Burton Union?
Una de las noticias que hemos visto compartir en medios cerveceros extranjeros estos días (en los que hemos estado menos activos y por eso hemos tardado en traerla a la palestra) versaba sobre las críticas a la Marston’s Brewing Company, por anunciar la retirada de la producción al estilo clásico de Burton Union de las líneas que quedaban haciéndolo para los cask de Pedigree.
Obviamente, el paso a los más modernos sistemas de acero inoxidable ayuda a rebajar costes y aumentar la consistencia entre lotes, frente al Burton Union (que era el proceso de fermentación típico de Burton-on-Trent que consiste en interconectar las barricas de madera –o fermentadores abiertos- para que la fermentación fluya y se comparta la levadura).
Entendemos en parte las críticas a Marston’s (adquirida en gran parte por Carlsberg) por retirar el último uso comercial de este sistema… pero más bien creemos que debería ser aplaudida por haberlo mantenido tantos años cuando las demás compañías lo abandonaron mucho antes.
Si todas las demás (menos ellos) habían dejado de hacerlo, está claro que no se les puede ahora juzgar con rigurosidad por adoptar dicha decisión. Pero será una pena que algo de historia cervecera pase… precisamente… a formar ya solamente parte de los libros de historia.
Obviamente, el paso a los más modernos sistemas de acero inoxidable ayuda a rebajar costes y aumentar la consistencia entre lotes, frente al Burton Union (que era el proceso de fermentación típico de Burton-on-Trent que consiste en interconectar las barricas de madera –o fermentadores abiertos- para que la fermentación fluya y se comparta la levadura).
Entendemos en parte las críticas a Marston’s (adquirida en gran parte por Carlsberg) por retirar el último uso comercial de este sistema… pero más bien creemos que debería ser aplaudida por haberlo mantenido tantos años cuando las demás compañías lo abandonaron mucho antes.
Si todas las demás (menos ellos) habían dejado de hacerlo, está claro que no se les puede ahora juzgar con rigurosidad por adoptar dicha decisión. Pero será una pena que algo de historia cervecera pase… precisamente… a formar ya solamente parte de los libros de historia.
Debate: 1900 Problemas
Las grandes cerveceras españolas (en concreto Mahou-San Miguel con Alhambra, Estrella Galicia, Ámbar y Heineken con El Águila) tienen un problema de márquetin que ignoramos si se han planteado o al revés, se ha hecho a propósito. Pero desde luego no lo hemos oído mencionar en webs, y por eso aquí os lo traemos.
Y es que, cuando un cliente (obviamente, no en un bar especializado) o un camarero (también de un sitio generalista) dice “Una 1900”, hemos oído lo mismo tanto para referirse a la Alhambra 1925 Reserva (la verde), a la 1906 Reserva Especial de Hijos de Rivera, la Ámbar 1900 (la pale ale), o a El Águila 1900 (la filtrada).
Todo depende de cuál sea la favorita del cliente o la que trabaja el bar en con sus distribuidoras. Pero todas tiran por el mínimo común divisor y se abrevian igual por la gente: “Una 1900”, y punto. Y claro, si te ponen la que no era la que tenías en mente… empiezan los problemas.
Heineken parece haber optado ya por diferenciarse y recientemente está renombrando a su 1900 como “Dorada” (para recuperar una anterior denominación y diferenciarse de la turbia). Pero entre las otras tres la batalla continúa. ¿Cuál creéis que conseguirá alzarse con el título de ser la “mil novecientos” original?
Y es que, cuando un cliente (obviamente, no en un bar especializado) o un camarero (también de un sitio generalista) dice “Una 1900”, hemos oído lo mismo tanto para referirse a la Alhambra 1925 Reserva (la verde), a la 1906 Reserva Especial de Hijos de Rivera, la Ámbar 1900 (la pale ale), o a El Águila 1900 (la filtrada).
Todo depende de cuál sea la favorita del cliente o la que trabaja el bar en con sus distribuidoras. Pero todas tiran por el mínimo común divisor y se abrevian igual por la gente: “Una 1900”, y punto. Y claro, si te ponen la que no era la que tenías en mente… empiezan los problemas.
Heineken parece haber optado ya por diferenciarse y recientemente está renombrando a su 1900 como “Dorada” (para recuperar una anterior denominación y diferenciarse de la turbia). Pero entre las otras tres la batalla continúa. ¿Cuál creéis que conseguirá alzarse con el título de ser la “mil novecientos” original?
Debate: Ferias de verano
Este verano post-pandémico (con permiso de la séptima ola) va a continuar la tónica general de recuperación de la normalización y de la vuelta de las ferias cerveceras que en estos años habían estado paradas (cuando no detenidas).
Algunas de ellas cumplirán su primera década… y eso nos lleva a analizar. ¿Seguirán cometiendo los mismos fallos que había hace años? ¿O ya se habrán arreglado a estas alturas? ¡Nos gustaría que fuese que sí!
Y por ello, os vamos a nombrar a todos vosotros nuestros pequeños “inspectores de ferias”, para que cuando vayáis observéis a ver si se cumplen las cosas que en su día ya mencionábamos como carencias y nos ayudéis a detectarlas ahora. 10.000 lectores pueden hacer una gran labor… Y para ayudaros, vamos a hacer una lista de “checks” que comprobar para ver si la feria los tiene:
Si la feria a la que te acerques tiene todas esas cosas… ¡Es una feria de 10! Y si no, pues tiene puntos a mejorar para poderse repetir con éxito y adecuada al paso de los años. Esperemos que cada vez haya más así.
Algunas de ellas cumplirán su primera década… y eso nos lleva a analizar. ¿Seguirán cometiendo los mismos fallos que había hace años? ¿O ya se habrán arreglado a estas alturas? ¡Nos gustaría que fuese que sí!
Y por ello, os vamos a nombrar a todos vosotros nuestros pequeños “inspectores de ferias”, para que cuando vayáis observéis a ver si se cumplen las cosas que en su día ya mencionábamos como carencias y nos ayudéis a detectarlas ahora. 10.000 lectores pueden hacer una gran labor… Y para ayudaros, vamos a hacer una lista de “checks” que comprobar para ver si la feria los tiene:
- Puntos de limpieza de vasos
- Folleto informativo
- Baños suficientes y accesibles
- Papeleras o basuras
- Variedad en la oferta de comida
- Cervezas sin defectos
- Mesas y sillas en número adecuado
- Zonas cubiertas (sombra/lluvia)
- Cerveza almacenada protegida del sol y el calor
- Actividades complementarias
- Música a un volumen razonable
Si la feria a la que te acerques tiene todas esas cosas… ¡Es una feria de 10! Y si no, pues tiene puntos a mejorar para poderse repetir con éxito y adecuada al paso de los años. Esperemos que cada vez haya más así.
Debate: Indicar el porcentaje de un Ingrediente destacado
Ya sabéis que nos gusta analizar si las etiquetas de cerveza cumplen la legislación vigente de etiquetado de alimentos. Tanto que tenemos una sección dedicada al Juzgado de Etiquetas (donde vemos que hay muchas carencias). Pero hay un jardín en el que todavía no hemos tenido que meternos…
Y es que la ley (Reglamento (UE) No 1169/2011 sobre la información alimentaria facilitada al consumidor ) dice que será necesario indicar la cantidad (en porcentaje, habitualmente) de un ingrediente utilizado en la de un alimento en caso de que el ingrediente figure en la denominación del alimento (por ejemplo, Cerveza de Trigo) o se destaque en el etiquetado por medio de palabras, imágenes o representación gráfica (las “Doble Malta” o cualquiera con lúpulos mencionados o incluso dibujados).
Como siempre decimos: es muy fácil fardar de que has hecho una cerveza con cebada de tu pueblo… si no tienes que justificar cuánta has echado: 95% de malta alemana, 5% de cebada castellana. Pero pones en grande lo segundo. Parece lógico que se les obligue a especificar para evitar trampas, ¿no? Hasta ahí esperamos que todos estemos de acuerdo.
Pero la pregunta a debate viene ahora: ¿Esta norma está por encima o por debajo de la que permite NO poner el listado de ingredientes a las bebidas alcohólicas? ¿O destacar un ingrediente te hace automáticamente imprescindible poner la lista completa? Por ejemplo a Damm ya se lo hemos visto poner en un par de ocasiones, pero nunca lo hemos visto en una cerveza artesana. ¿Lo hace alguna o es otro aspecto a mejorar?
Y es que la ley (Reglamento (UE) No 1169/2011 sobre la información alimentaria facilitada al consumidor ) dice que será necesario indicar la cantidad (en porcentaje, habitualmente) de un ingrediente utilizado en la de un alimento en caso de que el ingrediente figure en la denominación del alimento (por ejemplo, Cerveza de Trigo) o se destaque en el etiquetado por medio de palabras, imágenes o representación gráfica (las “Doble Malta” o cualquiera con lúpulos mencionados o incluso dibujados).
Como siempre decimos: es muy fácil fardar de que has hecho una cerveza con cebada de tu pueblo… si no tienes que justificar cuánta has echado: 95% de malta alemana, 5% de cebada castellana. Pero pones en grande lo segundo. Parece lógico que se les obligue a especificar para evitar trampas, ¿no? Hasta ahí esperamos que todos estemos de acuerdo.
Pero la pregunta a debate viene ahora: ¿Esta norma está por encima o por debajo de la que permite NO poner el listado de ingredientes a las bebidas alcohólicas? ¿O destacar un ingrediente te hace automáticamente imprescindible poner la lista completa? Por ejemplo a Damm ya se lo hemos visto poner en un par de ocasiones, pero nunca lo hemos visto en una cerveza artesana. ¿Lo hace alguna o es otro aspecto a mejorar?
Debate: ¿Se avisa lo suficiente de los alérgenos en la cerveza?
El otro día hablábamos en redes sociales de la proliferación de cervezas artesanas que utilizan la lactosa en estilos en los que no te lo esperas y el peligro potencial que ello tiene cuando el etiquetado no es correcto. El ejemplo más claro podría ser esta etiqueta que comentamos hace tiempo con muchos fallos, incluidas las advertencias y los ingredientes.
Pero a raíz de esa conversación reciente se nos ha ocurrido mirar qué ocurre cuando no tienes la botella o lata a mano siquiera para comprobarlo. Suponiendo que el productor lo ponga bien (a tamaño adecuado, en su sitio, en negrita, etc.) ¿Qué es lo que pasa cuando haces la compra online?
Y hemos elegido un par de referencias actuales para tomar el pulso al asunto (no, no lo hemos hecho con TODAS las cervezas españolas que podrían llevar lactosa, porque hacer un estudio de ese calibre cuesta tiempo y dinero), porque nos puede servir para ver por dónde van los tiros y comprobar si la tendencia es buena o mala (como hicimos al buscar ejemplos de cervezas que se encontrasen tanto en 33cl como en 44cl para comparar los precios).
Así que, viendo por ejemplo las tiendas online que ofrecen dentro de La Birrapedia la cerveza SanFrutos Machete (una Triple IPA “a secas” pero que lleva lactosa según su etiquetado) o las cervezas de la serie The Madrileño, de Oso Brew Co (una Double IPA que tampoco lo previene en el estilo, pero sí en los ingredientes), nos encontramos con un resultado muy preocupante…
De la primera, de las 5 opciones que hay para comprarla NINGUNA indica en la venta online la presencia de ese alérgeno, ni tan siquiera la de la propia marca. Y de la segunda, habiendo 6 opciones de tiendas online para comprar los últimos “capítulos” de la serie de cervezas, solo una menciona la lactosa (aunque no se destaque tampoco).
Está claro que es un punto grave que hay que corregir en este eslabón del sector, el de la venta online. Se compre donde se compre, el cliente debería poder tener acceso a la información importante del etiquetado. Y si no a toda la obligatoria, desde luego al menos a la que es imprescindible para su salud y que le puede pillar de sorpresa (cosa que si fuese una Pastry, Milkshake, o similar podría hacerle sospechar, pero que no es el caso).
Y es que la información es una herramienta fundamental para el correcto desarrollo y crecimiento del sector, y por eso insistimos tanto con la transparencia hacia el consumidor y el cumplir con las obligaciones legislativas en materia de etiquetado. ¡Pero debe participar en ello todos los demás eslabones de la cadena! Porque el debate que dejamos pendiente para la próxima es… Y cuando cervezas como estas se sirven de barril, ¿se informa de este alérgeno al consumidor? (Porque nos tememos que igualmente en la mayoría de los casos, no).
Pero a raíz de esa conversación reciente se nos ha ocurrido mirar qué ocurre cuando no tienes la botella o lata a mano siquiera para comprobarlo. Suponiendo que el productor lo ponga bien (a tamaño adecuado, en su sitio, en negrita, etc.) ¿Qué es lo que pasa cuando haces la compra online?
Y hemos elegido un par de referencias actuales para tomar el pulso al asunto (no, no lo hemos hecho con TODAS las cervezas españolas que podrían llevar lactosa, porque hacer un estudio de ese calibre cuesta tiempo y dinero), porque nos puede servir para ver por dónde van los tiros y comprobar si la tendencia es buena o mala (como hicimos al buscar ejemplos de cervezas que se encontrasen tanto en 33cl como en 44cl para comparar los precios).
Así que, viendo por ejemplo las tiendas online que ofrecen dentro de La Birrapedia la cerveza SanFrutos Machete (una Triple IPA “a secas” pero que lleva lactosa según su etiquetado) o las cervezas de la serie The Madrileño, de Oso Brew Co (una Double IPA que tampoco lo previene en el estilo, pero sí en los ingredientes), nos encontramos con un resultado muy preocupante…
De la primera, de las 5 opciones que hay para comprarla NINGUNA indica en la venta online la presencia de ese alérgeno, ni tan siquiera la de la propia marca. Y de la segunda, habiendo 6 opciones de tiendas online para comprar los últimos “capítulos” de la serie de cervezas, solo una menciona la lactosa (aunque no se destaque tampoco).
Está claro que es un punto grave que hay que corregir en este eslabón del sector, el de la venta online. Se compre donde se compre, el cliente debería poder tener acceso a la información importante del etiquetado. Y si no a toda la obligatoria, desde luego al menos a la que es imprescindible para su salud y que le puede pillar de sorpresa (cosa que si fuese una Pastry, Milkshake, o similar podría hacerle sospechar, pero que no es el caso).
Y es que la información es una herramienta fundamental para el correcto desarrollo y crecimiento del sector, y por eso insistimos tanto con la transparencia hacia el consumidor y el cumplir con las obligaciones legislativas en materia de etiquetado. ¡Pero debe participar en ello todos los demás eslabones de la cadena! Porque el debate que dejamos pendiente para la próxima es… Y cuando cervezas como estas se sirven de barril, ¿se informa de este alérgeno al consumidor? (Porque nos tememos que igualmente en la mayoría de los casos, no).
Debate: Cervezas Artesanas de Marca Blanca
Si hace una década nuestra opinión sobre las cervezas de marca blanca de los supermercados era francamente mala, aconsejando beberla solamente en caso de necesidad, bien fría y preferiblemente acompañada de limón… en la actualidad no podemos decir lo mismo.
Supermercados como El Corte Inglés, Aldi o Carrefour han sacado sus propias cervezas “diferentes” como marca blanca, contando para ello con cervecerías artesanas de trayectoria asentada que se las elaboren, como Arriaca o La Sagra.
Algunas se han conformado con hacer una… pero otras han apostado por tener toda una gama (incluyendo por supuesto Session IPAs o Hoppy Pale Ale o similares, que son las reinas del marketing actualmente) con su nombre o el de su marca para abarcar más espectro.
Y ahora toca el debate: ¿Qué opináis de este movimiento de los supermercados? ¿Ayuda al sector a abrir el paladar a nuevos potenciales clientes o lo perjudica? ¿Habéis probado alguna que merezca la pena y que nos recomendéis?
Supermercados como El Corte Inglés, Aldi o Carrefour han sacado sus propias cervezas “diferentes” como marca blanca, contando para ello con cervecerías artesanas de trayectoria asentada que se las elaboren, como Arriaca o La Sagra.
Algunas se han conformado con hacer una… pero otras han apostado por tener toda una gama (incluyendo por supuesto Session IPAs o Hoppy Pale Ale o similares, que son las reinas del marketing actualmente) con su nombre o el de su marca para abarcar más espectro.
Y ahora toca el debate: ¿Qué opináis de este movimiento de los supermercados? ¿Ayuda al sector a abrir el paladar a nuevos potenciales clientes o lo perjudica? ¿Habéis probado alguna que merezca la pena y que nos recomendéis?
Debate: Ausencia del Formato 44 cl
Como bien sabréis, nos gusta cuestionar muchas cosas que se dan por hechas. Sobre todo las que se ponen de moda (o todo lo contrario) y no entendemos el por qué. Por eso esta vez vamos a tratar sobre la brutal ausencia que hemos notado en estos últimos años del formato de 44 centilitros.
No, no en lata. En lata es (casi pareciese) lo único que hay. Hasta los hosteleros se quejan de que parece que las latas de 33 cl fuesen invisibles. Y se loan las cualidades de este formato de casi 15 onzas, pero seguimos opinando que si tan bueno es, que el mercado lo elige frente a los 0,5 litros o la pinta…
¿Por qué no nos lo ofrecen en las cervezas de grifo? Porque vamos a muchos bares especializados y lo que más habitualmente vemos son formatos de pinta, tercio o media pinta. Generalmente por pinta se entiende medio litro (aunque si el bar es generoso puede ser pinta inglesa, y si es agarrado, pinta americana, casi 10 centilitros inferior), y por media pinta, 25 centilitros, un cuarto. El tercio es como la botella típica, 33 cl. E incluso pueden poner “caña” y referirse a algo entre los 20 y los 25 centilitros.
Pero nunca, nunca, nunca… no hemos visto nunca anunciar en una pizarra los 44 cl. Obviamente lo entendemos: es un formato raro, inventado, que no sigue una partición estándar de las medidas del sistema internacional de volúmenes y líquidos, y que dicho así en los formatos a servir de grifo es como que te faltasen un par de tragos para la pinta. En botella es obvio (bueno, a lo mejor el futuro nos sorprende) que no se van a poner a hacer botellas nuevas de ese tamaño... Lo curioso es que en lata que hay los dos se elija como prioritario frente al medio litro, pero en barril nadie lo oferte del sector si tan bueno es, ¿no os parece?
No, no en lata. En lata es (casi pareciese) lo único que hay. Hasta los hosteleros se quejan de que parece que las latas de 33 cl fuesen invisibles. Y se loan las cualidades de este formato de casi 15 onzas, pero seguimos opinando que si tan bueno es, que el mercado lo elige frente a los 0,5 litros o la pinta…
¿Por qué no nos lo ofrecen en las cervezas de grifo? Porque vamos a muchos bares especializados y lo que más habitualmente vemos son formatos de pinta, tercio o media pinta. Generalmente por pinta se entiende medio litro (aunque si el bar es generoso puede ser pinta inglesa, y si es agarrado, pinta americana, casi 10 centilitros inferior), y por media pinta, 25 centilitros, un cuarto. El tercio es como la botella típica, 33 cl. E incluso pueden poner “caña” y referirse a algo entre los 20 y los 25 centilitros.
Pero nunca, nunca, nunca… no hemos visto nunca anunciar en una pizarra los 44 cl. Obviamente lo entendemos: es un formato raro, inventado, que no sigue una partición estándar de las medidas del sistema internacional de volúmenes y líquidos, y que dicho así en los formatos a servir de grifo es como que te faltasen un par de tragos para la pinta. En botella es obvio (bueno, a lo mejor el futuro nos sorprende) que no se van a poner a hacer botellas nuevas de ese tamaño... Lo curioso es que en lata que hay los dos se elija como prioritario frente al medio litro, pero en barril nadie lo oferte del sector si tan bueno es, ¿no os parece?
Debate: Merchandising sin Derechos
Hacía mucho que no traíamos a un lunes la sección de Debate Cervecero. Quizá porque, aunque algún indocumentado diga lo contrario por difamar, no nos gusta repetirnos demasiado en los temas (aunque si hay que hacerlo porque las cosas no evolucionan favorablemente, se hace y punto). Y es verdad que lo que hoy vamos a comentar es algo que hemos visto desde el comienzo de la explosión craft, pero que en los últimos tiempos (probablemente debido a la continua necesidad de sacar novedades y destacar entre tantas cervezas de estilos similares en unos lineales ya abarrotados) se ha acentuado.
Creemos que es ese el motivo de que se vean muchas etiquetas de cerveza que usan elementos creados para el cine, la ficción o la música y que cuentan con una gran aceptación por parte del potencial consumidor: películas de Tarantino, cosas de Disney (que ahora abarca de todo en su macro-imperio), videojuegos, la trilogía de Regreso al futuro, series como Dragon Ball, películas de Clit Eastwood, otros actores, grupos musicales (o sus portadas o canciones), etc.
Todo ello en la mayoría de los casos (imaginamos, dado el pequeño tamaño de las fábricas y las elaboraciones, y la magnitud de lo “copiado”) suponiendo probables infracciones del copyright, violando los derechos de autor de las obras usadas… pero permitiendo aumentar las ventas apelando a esos gustos entre los compradores: basados en muchos casos en la nostalgia de unos consumidores no-tan-jóvenes (entre 30 y 50 años, la mayoría de seguidores del craft) que les gusta por coleccionismo o por hacerles regresar a su juventud.
Ni es nuevo, ni lo estamos criticando… hasta cierto punto. Es bonito homenajear desde tu oficio y tu producción a las cosas que te inspiraron o marcaron, o de las que eres aficionado, y al público le encantan estos detalles (o el poder beber cerveza Duff como Homer Simpson). Pero cuando basas en ello tu línea de negocio y se transforma en un medio de hacer dinero para vender más cantidad de cerveza… entonces sí es criticable (además de inmoral, porque lo suyo para vender es hacer buena cerveza y no buenas etiquetas, y probablemente ilegal). ¿Conocéis casos así?
Creemos que es ese el motivo de que se vean muchas etiquetas de cerveza que usan elementos creados para el cine, la ficción o la música y que cuentan con una gran aceptación por parte del potencial consumidor: películas de Tarantino, cosas de Disney (que ahora abarca de todo en su macro-imperio), videojuegos, la trilogía de Regreso al futuro, series como Dragon Ball, películas de Clit Eastwood, otros actores, grupos musicales (o sus portadas o canciones), etc.
Todo ello en la mayoría de los casos (imaginamos, dado el pequeño tamaño de las fábricas y las elaboraciones, y la magnitud de lo “copiado”) suponiendo probables infracciones del copyright, violando los derechos de autor de las obras usadas… pero permitiendo aumentar las ventas apelando a esos gustos entre los compradores: basados en muchos casos en la nostalgia de unos consumidores no-tan-jóvenes (entre 30 y 50 años, la mayoría de seguidores del craft) que les gusta por coleccionismo o por hacerles regresar a su juventud.
Ni es nuevo, ni lo estamos criticando… hasta cierto punto. Es bonito homenajear desde tu oficio y tu producción a las cosas que te inspiraron o marcaron, o de las que eres aficionado, y al público le encantan estos detalles (o el poder beber cerveza Duff como Homer Simpson). Pero cuando basas en ello tu línea de negocio y se transforma en un medio de hacer dinero para vender más cantidad de cerveza… entonces sí es criticable (además de inmoral, porque lo suyo para vender es hacer buena cerveza y no buenas etiquetas, y probablemente ilegal). ¿Conocéis casos así?
Debate: Mejor Cerveza para Barbacoas
Se acerca ya la primavera y los días del buen tiempo. Y en el Jardín nos encanta hacer barbacoas. Es un plan ideal: aire libre, espacios, fuego, amigos, comida y cerveza… Con calma, tranquilidad, sillas y mesas y tiempo por delante…
Pero claro, si tienes amigos como los nuestros, nunca es suficiente cerveza. No beben (bebemos) un par, precisamente. Y hasta que no instalemos un grifo de cerveza en el patio del Jardín, tenemos que comprar (ya sea botellas y latas) y enfriar una buena cantidad.
Por eso el tema del debate, adelantándonos a las tendencias de la temporada primavera-verano es: ¿Cuál es vuestra cerveza favorita para una parrillada? ¿Qué cerveza es la mejor para estas situaciones? ¿Cuál nos recomendáis?
Obviamente ha de ser fácil de beber; acompañar adecuadamente comidas copiosas, grasosas y largas; cómoda de enfriar y transportar; y, por supuesto, económica, ya que no bajará el consumo de un litro por persona… Así que… ¿Cuál es la mejor cerveza para barbacoas en vuestra opinión?
Pero claro, si tienes amigos como los nuestros, nunca es suficiente cerveza. No beben (bebemos) un par, precisamente. Y hasta que no instalemos un grifo de cerveza en el patio del Jardín, tenemos que comprar (ya sea botellas y latas) y enfriar una buena cantidad.
Por eso el tema del debate, adelantándonos a las tendencias de la temporada primavera-verano es: ¿Cuál es vuestra cerveza favorita para una parrillada? ¿Qué cerveza es la mejor para estas situaciones? ¿Cuál nos recomendáis?
Obviamente ha de ser fácil de beber; acompañar adecuadamente comidas copiosas, grasosas y largas; cómoda de enfriar y transportar; y, por supuesto, económica, ya que no bajará el consumo de un litro por persona… Así que… ¿Cuál es la mejor cerveza para barbacoas en vuestra opinión?
Debate: ¿Estáis de acuerdo con las restricciones a la hostelería?
Estas semanas, con el crecimiento de los contagios post-navideños de coronavirus, estamos viendo como en toda España se están tomando medidas más estrictas en casi todas las comunidades. Tanto de adelantar el toque de queda como de cerrar o restringir comercio y, sobre todo, bares.
Tenemos muchos amigos (y muy buenos amigos) en la hostelería, que están muy afectados. Con el bar cerrado, en ERTE, con servicios mínimos… Vamos, que no pueden trabajar en condiciones. Y de ellos dependen otros muchos amigos (elaboradores, distribuidores, etc.), por lo que no sólo son ellos los afectados.
Entendemos que haya que tomar medidas fuertes, dada la situación epidemiológica. Pero creemos que los bares y restaurantes están sufriendo mucho más las decisiones cuando cumplen (en la mayor parte de los casos) las medidas de manera mucho más estrictas que otro tipo de comercios.
¿Vosotros qué opináis? ¿Os afecta directamente? (Indirectamente obviamente a todos, porque seguro que solíamos ir de bares, claro) ¿Os parece justo en comparación con el resto de medidas tomadas?
Nota: En cualquier caso, por favor, cuidaos y seguid las recomendaciones sanitarias al 100%. Bebamos en casa mientras sea necesario y acudamos en masa y con cuidado a los bares cuando se pueda. Que hay que ayudar todo lo posible. ¡Nos vemos en los bares!
Tenemos muchos amigos (y muy buenos amigos) en la hostelería, que están muy afectados. Con el bar cerrado, en ERTE, con servicios mínimos… Vamos, que no pueden trabajar en condiciones. Y de ellos dependen otros muchos amigos (elaboradores, distribuidores, etc.), por lo que no sólo son ellos los afectados.
Entendemos que haya que tomar medidas fuertes, dada la situación epidemiológica. Pero creemos que los bares y restaurantes están sufriendo mucho más las decisiones cuando cumplen (en la mayor parte de los casos) las medidas de manera mucho más estrictas que otro tipo de comercios.
¿Vosotros qué opináis? ¿Os afecta directamente? (Indirectamente obviamente a todos, porque seguro que solíamos ir de bares, claro) ¿Os parece justo en comparación con el resto de medidas tomadas?
Nota: En cualquier caso, por favor, cuidaos y seguid las recomendaciones sanitarias al 100%. Bebamos en casa mientras sea necesario y acudamos en masa y con cuidado a los bares cuando se pueda. Que hay que ayudar todo lo posible. ¡Nos vemos en los bares!
¿Qué es la cerveza artesanal? Opiniones
Tras analizar el otro día la definición de cerveza artesana, atendiendo a lo que la mayoría elegisteis que se ajustaba más en la encuesta, hoy queremos dar espacio a las opiniones personales que aportaban su visión sobre el tema.
Por ejemplo, hay algunos de vertiente romántica, que definen la cerveza artesana por aspectos más etéreos y difícilmente mesurables que los que suelen usar las propias asociaciones de cerveceros artesanos. Quizá, en el fondo, sean los que tengan más razón, aunque no ayuden mucho a la hora de establecer un criterio común.
"Es más una cuestión de "intenciones" que de detalles técnico-administrativos-procedimentales."
"Algo que jamás va a poder aportar una cervecera industrial es el cariño por el producto, el cuidado extremo que se utiliza en la selección de sus ingredientes o que prime la calidad por encima de la cantidad o la rentabilidad."
"La cerveza artesana debe tener una "firma" propia aunque encaje en algún estilo particular."
"Lo más importante es la filosofía y el respeto al producto... Cómo definirlo, sois vosotros los que os habéis metido en ese jardín jejeje."
Otros son más críticos y mordaces. Apuntan, disparan, y se ve que su experiencia les ha llevado a desconfiar. Algo de razón no les falta, pero hay que intentar ser más positivo en general. ¿Vosotros estáis de acuerdo?
"Lo importante para mí son: materia prima de primera calidad, procesos controlados y estandarizados, control exhaustivo de la calidad, trazabilidad en todo el proceso. Todo ello enfocado a que el resultado final sea siempre un producto excelente independientemente de qué lote te toque ese día. El "maestro" cervecero debe venir aprendido de casa. No es justo que aprenda por el método de ensayo-error y lo financie el consumidor."
"No conozco ninguna micro que reduzca su tamaño para mejorar el producto. Los cryo hops son un extracto y las levaduras secas o líquidas son un producto de laboratorio. Hace 10 años daba igual 2, 3 o 4 euros por botellín, y la lata… jajjja. Ahora se mira todo."
"Cerveza artesanal es la que hace el cervecero en su casa o garaje. Cuando el cervecero ya solo hace la receta, su participación no es fundamental para el resultado, procesos automatizados, etc, para mí eso es ya Cerveza Artesanal Industrial. Después está la cerveza industrial pura y dura. Cerveceras haciendo cervezas de estilos tradicionalmente artesanales, de maneras totalmente mecánicas y automatizadas, muchas veces con productos y procesos que alteran artificialmente la cerveza. Se parecen a las artesanales (a veces hasta son mejores en boca) pero que en ningún caso lo son."
"Creo que tanto las microcerveceras como las grandes cerveceras hacen Cerveza y lo que importa es que resulte en un producto de calidad dentro de su estilo o intención. Me parece absurdo querer hacer ver que el uso de unos adjuntos te saca de la calificación de artesanal y el uso de otros no. Me parece absurdo cerrar los ojos al progreso y a los nuevos avances y negarse a incorporar nuevas tecnologías o automatización que te haga las elaboraciones menos duras o un producto menos estable. Me parece absurda esta guerra por diferenciar industrial de artesano, no hay nada que ganar. El peor adjunto es el prejuicio."
"Para mí la cerveza artesana es un producto destacado por su elaboración, sabor, olor. Sin importar lo grande que sea su empresa o el tamaño de litros que haga anualmente. Un producto de autor, exclusivo y que se paga. Porque el precio de una cerveza artesana, indiferentemente de su calidad y dificultad en su elaboración, ya es cara de por sí. Con el tiempo aprendes a saber diferenciar las cervezas artesanas de calidad del resto."
Luego tenemos aficionados a la cerveza artesana bastante estrictos. Con límites marcados (aunque no es fácil tampoco buscar un denominador común) y orientados sobre todo a los límites del tamaño y a los ahorros de costes, pero también a la propiedad de la empresa, por supuesto.
"Algo artesano en cuanto pasa de 200/300 mil litros anuales se desvirtúa...mi opinión."
"Cerveza artesanal ha de contener cereal de calidad y procesada según las técnicas adecuadas para extraer todo su sabor y propiedades."
"Debe ser un producto de autor. Es decir, que principalmente este concebido, desarrollado y elaborado por una persona o pequeño grupo de personas, todos ellos cerveceros, sin intervención de otros profesionales, como marketing, ventas, etc."
Hemos seleccionado todas aquellas que daban una visión más personal y aclaraban la posición del autor (todas de manera anónima) sobre los puntos que preguntábamos y otros aspectos, y os las ofrecemos agrupadas un poco por similitudes.
Por ejemplo, hay algunos de vertiente romántica, que definen la cerveza artesana por aspectos más etéreos y difícilmente mesurables que los que suelen usar las propias asociaciones de cerveceros artesanos. Quizá, en el fondo, sean los que tengan más razón, aunque no ayuden mucho a la hora de establecer un criterio común.
"Es más una cuestión de "intenciones" que de detalles técnico-administrativos-procedimentales."
"Algo que jamás va a poder aportar una cervecera industrial es el cariño por el producto, el cuidado extremo que se utiliza en la selección de sus ingredientes o que prime la calidad por encima de la cantidad o la rentabilidad."
"La cerveza artesana debe tener una "firma" propia aunque encaje en algún estilo particular."
"Lo más importante es la filosofía y el respeto al producto... Cómo definirlo, sois vosotros los que os habéis metido en ese jardín jejeje."
Otros son más críticos y mordaces. Apuntan, disparan, y se ve que su experiencia les ha llevado a desconfiar. Algo de razón no les falta, pero hay que intentar ser más positivo en general. ¿Vosotros estáis de acuerdo?
"Lo importante para mí son: materia prima de primera calidad, procesos controlados y estandarizados, control exhaustivo de la calidad, trazabilidad en todo el proceso. Todo ello enfocado a que el resultado final sea siempre un producto excelente independientemente de qué lote te toque ese día. El "maestro" cervecero debe venir aprendido de casa. No es justo que aprenda por el método de ensayo-error y lo financie el consumidor."
"No conozco ninguna micro que reduzca su tamaño para mejorar el producto. Los cryo hops son un extracto y las levaduras secas o líquidas son un producto de laboratorio. Hace 10 años daba igual 2, 3 o 4 euros por botellín, y la lata… jajjja. Ahora se mira todo."
"Cerveza artesanal es la que hace el cervecero en su casa o garaje. Cuando el cervecero ya solo hace la receta, su participación no es fundamental para el resultado, procesos automatizados, etc, para mí eso es ya Cerveza Artesanal Industrial. Después está la cerveza industrial pura y dura. Cerveceras haciendo cervezas de estilos tradicionalmente artesanales, de maneras totalmente mecánicas y automatizadas, muchas veces con productos y procesos que alteran artificialmente la cerveza. Se parecen a las artesanales (a veces hasta son mejores en boca) pero que en ningún caso lo son."
"Creo que tanto las microcerveceras como las grandes cerveceras hacen Cerveza y lo que importa es que resulte en un producto de calidad dentro de su estilo o intención. Me parece absurdo querer hacer ver que el uso de unos adjuntos te saca de la calificación de artesanal y el uso de otros no. Me parece absurdo cerrar los ojos al progreso y a los nuevos avances y negarse a incorporar nuevas tecnologías o automatización que te haga las elaboraciones menos duras o un producto menos estable. Me parece absurda esta guerra por diferenciar industrial de artesano, no hay nada que ganar. El peor adjunto es el prejuicio."
"Para mí la cerveza artesana es un producto destacado por su elaboración, sabor, olor. Sin importar lo grande que sea su empresa o el tamaño de litros que haga anualmente. Un producto de autor, exclusivo y que se paga. Porque el precio de una cerveza artesana, indiferentemente de su calidad y dificultad en su elaboración, ya es cara de por sí. Con el tiempo aprendes a saber diferenciar las cervezas artesanas de calidad del resto."
Luego tenemos aficionados a la cerveza artesana bastante estrictos. Con límites marcados (aunque no es fácil tampoco buscar un denominador común) y orientados sobre todo a los límites del tamaño y a los ahorros de costes, pero también a la propiedad de la empresa, por supuesto.
"Algo artesano en cuanto pasa de 200/300 mil litros anuales se desvirtúa...mi opinión."
"Cerveza artesanal ha de contener cereal de calidad y procesada según las técnicas adecuadas para extraer todo su sabor y propiedades."
"Debe ser un producto de autor. Es decir, que principalmente este concebido, desarrollado y elaborado por una persona o pequeño grupo de personas, todos ellos cerveceros, sin intervención de otros profesionales, como marketing, ventas, etc."
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jueves, noviembre 26, 2020
2
brindis en voz alta
Debate: Marcas desaparecidas en combate
El otro día, ver las fotos de las cervezas que teníamos en la despensa hace un lustro nos dio que pensar. Había muchas marcas que hoy en día ya apenas se ven, para lo que se vieron. Marcas de calidad, con buena distribución. Pero que ahora no tienen presencia (o es testimonial) en bares y tiendas especializadas.
Hay algunas americanas, como Left Hand o Port Brewing que traían auténticos birrotes y ya no aparecen nada. U otras como Brooklyn de los que apenas llega nada más que la Lager. ¿Dónde quedó su Black Chocolate Stout? De Anderson Valley se ve algo más, pero tampoco mucho (y desde luego no lo suficiente).
¿Nos dejamos alguna? Seguro que sí… pero puedes mencionarlas en los comentarios. Hay otras que, pese a verse aún variedad, desde luego su presencia ha caído mucho, como Evil Twin o los canadienses Flying Monkeys. Pero puede ser una percepción. Como pasa como con Mikkeller, que sí que se ve, pero quizá su avalancha tan presente antes queda disimulada por la continua avalancha total que sufrimos ahora de novedades. ¿No creéis?
Hay algunas americanas, como Left Hand o Port Brewing que traían auténticos birrotes y ya no aparecen nada. U otras como Brooklyn de los que apenas llega nada más que la Lager. ¿Dónde quedó su Black Chocolate Stout? De Anderson Valley se ve algo más, pero tampoco mucho (y desde luego no lo suficiente).
Pero también pasa con cervezas europeas. Buxton o Moor, que tuvieron buena presencia, han quedado en algo testimonial. Y otras han bajado a cero o casi, como Baladin, la belga Brussels Beer Project o la holandesa Jopen. De Struise ya comentábamos en 2016 que se iba viendo menos, y la tendencia ha seguido bajando, aunque aún se encuentran cosas. No como de Fyne Ales, la alemana Crew Republic o (quitando su Imperial) Emelisse.
¿Nos dejamos alguna? Seguro que sí… pero puedes mencionarlas en los comentarios. Hay otras que, pese a verse aún variedad, desde luego su presencia ha caído mucho, como Evil Twin o los canadienses Flying Monkeys. Pero puede ser una percepción. Como pasa como con Mikkeller, que sí que se ve, pero quizá su avalancha tan presente antes queda disimulada por la continua avalancha total que sufrimos ahora de novedades. ¿No creéis?
Debate: Diferencias entre Shandy, Radler y Clara
Con la proliferación de las Radler artesanas llevamos unos días reflexionando sobre el uso que se viene dando a este término en España. Y de eso vamos a tratar, cuestiones semánticas de estas denominaciones en nuestro mercado. Porque, aunque en el fondo hablemos de lo mismo… Con el tiempo hemos asociado a cada término connotaciones muy diferentes.
Por ejemplo, el término “Radler”, que en su origen alemán es una mezcla de cerveza y refresco (sin más) aquí en España está casi ineludiblemente sujeto a destacar que lleva zumo de limón. Y su uso en el marketing cervecero es relativamente reciente (la primera que recordamos es la Amstel Radler allá por el 2013-14, seguida luego por Cruzcampo y Buckler, todo del grupo Heineken) y siempre, como decimos asociado al zumo de limón.
Porque anteriormente a eso, la denominación más habitual en las cervezas embotelladas con limón (pero sin más refresco, sin destacar el zumo) era “Shandy”, de origen británico. Que a veces, y en otros países, es claramente sinónimo de Radler. Pero en el marketing español, Shandy viene con la connotación añadida de “muy poco alcohol” ya que rondan el 0,9% ABV (que les permite incluso categorizarse como “sin alcohol”) mientras que las otras están más cerca del 2-4% ABV. Aquí fue pionera Cruzcampo, mucho antes, y al hacer la suya con poco alcohol, digamos que marcó el camino.
Y, por último, la denominación que nos queda, “Clara”. Esta quizá es la más popular (a la hora de pedir en barra) y sin embargo la menos usada dentro de la nomenclatura de marketing. Pero es la única que recoge la legislación (como mezcla de cualquier tipo de cerveza con gaseosa, o con bebida refrescante aromatizada o bebida refrescante de zumos de frutas con carácter organoléptico exclusivamente de cítricos, en la que el porcentaje de cerveza sea superior al 50 por 100 o su graduación alcohólica sea superior a 0,5 por 100 en volumen) y aunque se asocia a lo que en sus países de origen son las Radler y las Shandys, aquí no exactamente, pero engloba a las otras dos. De estas la más antigua que recordamos es la Damm Lemon, pero mucho antes que eso las pedíamos ya con gaseosa o limón.
Vamos, que son sinónimos, pero el marketing no los trata como iguales y nos hemos acostumbrado a asignarles valores añadidos muy diferentes. Y está muy bien que haya versiones embotelladas y variadas… pero la mejor sigue siendo la que puedes preparar como cóctel tú mismo. Y vosotros... ¿Los usáis como sinónimos o aplicáis estas diferencias?
Por ejemplo, el término “Radler”, que en su origen alemán es una mezcla de cerveza y refresco (sin más) aquí en España está casi ineludiblemente sujeto a destacar que lleva zumo de limón. Y su uso en el marketing cervecero es relativamente reciente (la primera que recordamos es la Amstel Radler allá por el 2013-14, seguida luego por Cruzcampo y Buckler, todo del grupo Heineken) y siempre, como decimos asociado al zumo de limón.
Porque anteriormente a eso, la denominación más habitual en las cervezas embotelladas con limón (pero sin más refresco, sin destacar el zumo) era “Shandy”, de origen británico. Que a veces, y en otros países, es claramente sinónimo de Radler. Pero en el marketing español, Shandy viene con la connotación añadida de “muy poco alcohol” ya que rondan el 0,9% ABV (que les permite incluso categorizarse como “sin alcohol”) mientras que las otras están más cerca del 2-4% ABV. Aquí fue pionera Cruzcampo, mucho antes, y al hacer la suya con poco alcohol, digamos que marcó el camino.
Y, por último, la denominación que nos queda, “Clara”. Esta quizá es la más popular (a la hora de pedir en barra) y sin embargo la menos usada dentro de la nomenclatura de marketing. Pero es la única que recoge la legislación (como mezcla de cualquier tipo de cerveza con gaseosa, o con bebida refrescante aromatizada o bebida refrescante de zumos de frutas con carácter organoléptico exclusivamente de cítricos, en la que el porcentaje de cerveza sea superior al 50 por 100 o su graduación alcohólica sea superior a 0,5 por 100 en volumen) y aunque se asocia a lo que en sus países de origen son las Radler y las Shandys, aquí no exactamente, pero engloba a las otras dos. De estas la más antigua que recordamos es la Damm Lemon, pero mucho antes que eso las pedíamos ya con gaseosa o limón.
Vamos, que son sinónimos, pero el marketing no los trata como iguales y nos hemos acostumbrado a asignarles valores añadidos muy diferentes. Y está muy bien que haya versiones embotelladas y variadas… pero la mejor sigue siendo la que puedes preparar como cóctel tú mismo. Y vosotros... ¿Los usáis como sinónimos o aplicáis estas diferencias?
Debate: La conservación de la cerveza y el etiquetado
Estos últimos días hemos leído en las redes polémicas en torno a la conservación de la cerveza y los riesgos que supone una mala conservación en dicho caso. Desde el punto de vista del consumidor, somos los primeros interesados en que la cerveza esté en perfecto estado cuando llega a nuestros vasos. Imagino que tan interesados como el productor, por no hablar del resto de la cadena, de que esta nos llegue bien y cause buena impresión (porque es la única manera de fidelizar las ventas y hacer crecer al sector).
Y, como consumidor, la herramienta que está pensada para informar de esas cosas es la etiqueta. Por eso es uno de nuestros temas de debate favoritos. La etiqueta te dice hasta cuando te asegura el productor que la cerveza está bien (fecha de duración mínima), cómo has de conservarla para que la alcance… e incluso cómo servirla o consumirla para apreciarla al máximo.
Bueno, eso en un mundo ideal… o sin más en uno siguiendo la ley que siguen todos los productos alimentarios. Porque la realidad es otra: pocas cervezas (sobre todo entre las artesanas españolas) cumplen la legislación vigente en este país. Fallan incluso en el listado de menciones básicas… como el alcohol o la denominación de producto. Y muy pocas son realistas con cosas como la fecha de consumo preferente. Por eso queremos aclarar los puntos que nos parecen cruciales para minimizar las cervezas que llegan en mal estado al consumidor.
Y el primero es esa fecha de duración mínima. la fecha hasta la cual dicho producto alimenticio mantiene sus propiedades específicas. Eso significa que antes NO puede perderlas. Si es lupulada debe seguir siéndolo, si es rubia debe seguir siéndolo, si es afrutada debe seguir siéndolo. Si su sabor u olor se altera perceptiblemente antes de la fecha de consumo preferente, es que dicha fecha era demasiado larga para la realidad del producto. Habrá cervezas que aguanten sin alteraciones dos años o más (y se les podrá poner fechas largas) y otras que no aguanten sin cambios más de unos meses (y el productor debería ponerle fechas cortas).
Y, como consumidor, la herramienta que está pensada para informar de esas cosas es la etiqueta. Por eso es uno de nuestros temas de debate favoritos. La etiqueta te dice hasta cuando te asegura el productor que la cerveza está bien (fecha de duración mínima), cómo has de conservarla para que la alcance… e incluso cómo servirla o consumirla para apreciarla al máximo.
Bueno, eso en un mundo ideal… o sin más en uno siguiendo la ley que siguen todos los productos alimentarios. Porque la realidad es otra: pocas cervezas (sobre todo entre las artesanas españolas) cumplen la legislación vigente en este país. Fallan incluso en el listado de menciones básicas… como el alcohol o la denominación de producto. Y muy pocas son realistas con cosas como la fecha de consumo preferente. Por eso queremos aclarar los puntos que nos parecen cruciales para minimizar las cervezas que llegan en mal estado al consumidor.
Y el primero es esa fecha de duración mínima. la fecha hasta la cual dicho producto alimenticio mantiene sus propiedades específicas. Eso significa que antes NO puede perderlas. Si es lupulada debe seguir siéndolo, si es rubia debe seguir siéndolo, si es afrutada debe seguir siéndolo. Si su sabor u olor se altera perceptiblemente antes de la fecha de consumo preferente, es que dicha fecha era demasiado larga para la realidad del producto. Habrá cervezas que aguanten sin alteraciones dos años o más (y se les podrá poner fechas largas) y otras que no aguanten sin cambios más de unos meses (y el productor debería ponerle fechas cortas).
Debate: ¿Cuál será la primera Feria Cervecera post-Covid?
Por estas fechas nos inunda Facebook de recuerdos de ferias pasadas, pretéritas. Y nos invade la nostalgia, ya que las echamos mucho de menos. Nos encanta ir a ferias y festivales cerveceros y allí poder beber y charlar con todos los amigos, frikis, productores y demás conocidos que nos encontrábamos.
Obviamente, si la situación sigue como ahora, serán ferias muy diferentes. No podremos abrazarnos, reír juntos, compartir cervezas del mismo vaso… ¡Pero aun así, tenemos ganas de que llegue alguna a esta “nueva normalidad”!
¿Cuál creéis que será la primera que se pueda llevar a cabo? Idealmente, sería una al aire libre, en la temporada estival. Pero las que conocemos así, este año 2020 parecen haber cancelado o desistido… ¿Habrá que esperar al verano de 2021?
Todo parece indicar que sí, que durante los meses más fríos se asumirán menos riesgos (por un posible rebrote) y que en espacios cerrados el aforo seguirá haciéndolas inviables. Así que tendremos que tener paciencia hasta la próxima feria. Pero… ¿Cuál creéis que será esa primera Feria Cervecera post-Covid?
Obviamente, si la situación sigue como ahora, serán ferias muy diferentes. No podremos abrazarnos, reír juntos, compartir cervezas del mismo vaso… ¡Pero aun así, tenemos ganas de que llegue alguna a esta “nueva normalidad”!
¿Cuál creéis que será la primera que se pueda llevar a cabo? Idealmente, sería una al aire libre, en la temporada estival. Pero las que conocemos así, este año 2020 parecen haber cancelado o desistido… ¿Habrá que esperar al verano de 2021?
Todo parece indicar que sí, que durante los meses más fríos se asumirán menos riesgos (por un posible rebrote) y que en espacios cerrados el aforo seguirá haciéndolas inviables. Así que tendremos que tener paciencia hasta la próxima feria. Pero… ¿Cuál creéis que será esa primera Feria Cervecera post-Covid?
Debate: ¿Se sobrevivirá a la Desescalada?
Queremos hoy proponeros una reflexión, y centrar el debate en lo que se está viendo del proceso de desescalada tras todas las medidas excepcionales tomadas durante la crisis del COVID-19. Hoy ya casi toda España está en Fase 3 (menos Madrid, algo de Cataluña y la parte sur de Castilla y León) o incluso en la nueva normalidad.
Y hemos visto cómo los bares han volcado su actividad de puertas para afuera (con las terrazas y los take-away), como se ha impulsado el comercio online de todo el sector (incluso para las catas, que cada vez vemos más catas no-presenciales) y cómo en general se ha intentado apoyar a todas las partes.
Pero no sabemos si eso será suficiente para muchos. Con muchas empresas jóvenes, aún sin asentar, o ya con números muy justos… estamos viendo cómo hay bares que no parece que vayan a volver a abrir, cómo cierran marcas de cervezas y cómo los cambios de hábitos pueden hacer desaparecer muchos negocios.
¿Vosotros cómo lo veis? Si nos leéis y tenéis relación con el sector cervecero, vuestra experiencia nos interesa doblemente. Dejad en los comentarios vuestra perspectiva y recibid desde aquí todo nuestro apoyo. ¿Sobreviviremos a esta desescalada?
Y hemos visto cómo los bares han volcado su actividad de puertas para afuera (con las terrazas y los take-away), como se ha impulsado el comercio online de todo el sector (incluso para las catas, que cada vez vemos más catas no-presenciales) y cómo en general se ha intentado apoyar a todas las partes.
Pero no sabemos si eso será suficiente para muchos. Con muchas empresas jóvenes, aún sin asentar, o ya con números muy justos… estamos viendo cómo hay bares que no parece que vayan a volver a abrir, cómo cierran marcas de cervezas y cómo los cambios de hábitos pueden hacer desaparecer muchos negocios.
¿Vosotros cómo lo veis? Si nos leéis y tenéis relación con el sector cervecero, vuestra experiencia nos interesa doblemente. Dejad en los comentarios vuestra perspectiva y recibid desde aquí todo nuestro apoyo. ¿Sobreviviremos a esta desescalada?
Debate: Hard Seltzer en España
Para el que no lo sepa: las Hard Seltzer son, resumidamente, refrescos alcohólicos. Aguas carbonatadas con alcohol (conseguido por fermentación de azúcares de caña o malta) y saborizantes. Es la mayor tendencia en los USA en el mundo craft. Tanto, que ha hecho cambiar la normativa de la Brewers Association hace un par de años: antes, uno de los requisitos 'para sus asociados era que la mayoría de su producción fuese cerveza “tradicional”. Ahora ya no; igual que quitaron el tamaño máximo de las cerveceras, dado que la Boston Beer (Samuel Adams) es uno de los principales productores de este tipo de refrescos alcohólicos del país han quitado esta restricción.
Parte de su éxito en los USA hemos visto que ha venido dado por (como es muy habitual en la historia de las bebidas alcohólicas) su regulación legislativa. No son cerveza como tal, entendido en los USA como “malt beverages”, así que quedan fuera de la jurisdicción del Alcohol and Tobacco Tax and Trade Bureau (antes conocido como Bureau of Alcohol, Tobacco and Firearms) y el Federal Alcohol Administration Act. En su lugar, entra dentro de la Food and Drug Administration. Más permisiva en muchos aspectos.
La otra parte del éxito es enganchar a generaciones más jóvenes y a público no-tan-cervecero. Generalmente son bebidas azucaradas, sin lúpulo, por lo que no disgustan a los que no están habituados al amargor en la cerveza. Y dado que pueden saber a todo lo que le quieras echar, pueden gustar a todo el mundo y estar ricos. Son como pequeños cubatas o cócteles, con alcohol (los más populares con alcoholes sin perfil de fermentación, más neutros) y gas. Con la ventaja de que (al ser básicamente agua con alcohol), tienen pocas calorías y se pueden hacer sin gluten sin complicaciones. ¡Pero sigue emborrachando un poco, por eso se eligen en lugar de un refresco a secas!
Y ahora parece que esta nueva moda llega a España. ¿Durará más que la de las Brut IPAs? Es probable que sí. Cierta lógica tiene que las cerveceras se dediquen a producir refrescos. Siempre ha sido así: “Fábrica de cervezas, hielo y bebidas gaseosas” era un título muy habitual en las cerveceras de principios del Siglo XX. Pero… ¿qué sentido tiene ponerles alcohol a esas aguas carbonatadas?
Una de las críticas más habituales oídas en el sector a las cervezas Lager de las grandes marcas es que hacían “refrescos alcohólicos”. Ahora van las pequeñas marcas a empezar a hacer “refrescos alcohólicos”. ¿Por qué? Bueno, es sencillo (requiere menos perfiles a contemplar en la fermentación que hacer verdadera cerveza: azúcares disueltos y a fermentar), es rápido (no requiere maduraciones ni acondicionamientos) y es barato (además de que probablemente hagan HGB para conseguir más alcohol que diluir, los extractos y cosas que den sabor son más económicos en este uso que los lúpulos para una IPA).
La pega es que siguen siendo refrescos con alcohol. El siguiente paso del sabor a biofrutas. Y nosotros no bebemos para emborracharnos (sin más que nos pase es un efecto secundario de que nos gusta mucho beber cerveza). Por lo que no nos llaman nada la atención, teniendo más en común con los cubatas que con una birra. Así que ¡que no nos lo llamen birra!: es más birra una Heineken que eso. Pero oye, si con su popularización más gente conoce marcas cerveceras y se empieza a interesar por sabores diferentes, puede que hasta sean bienvenidos. Siempre y cuando no se eliticen y se conviertan en la nueva moda snob, claro... ¡El tiempo lo dirá! Y vosotros, ¿qué opináis?
Parte de su éxito en los USA hemos visto que ha venido dado por (como es muy habitual en la historia de las bebidas alcohólicas) su regulación legislativa. No son cerveza como tal, entendido en los USA como “malt beverages”, así que quedan fuera de la jurisdicción del Alcohol and Tobacco Tax and Trade Bureau (antes conocido como Bureau of Alcohol, Tobacco and Firearms) y el Federal Alcohol Administration Act. En su lugar, entra dentro de la Food and Drug Administration. Más permisiva en muchos aspectos.
La otra parte del éxito es enganchar a generaciones más jóvenes y a público no-tan-cervecero. Generalmente son bebidas azucaradas, sin lúpulo, por lo que no disgustan a los que no están habituados al amargor en la cerveza. Y dado que pueden saber a todo lo que le quieras echar, pueden gustar a todo el mundo y estar ricos. Son como pequeños cubatas o cócteles, con alcohol (los más populares con alcoholes sin perfil de fermentación, más neutros) y gas. Con la ventaja de que (al ser básicamente agua con alcohol), tienen pocas calorías y se pueden hacer sin gluten sin complicaciones. ¡Pero sigue emborrachando un poco, por eso se eligen en lugar de un refresco a secas!
Y ahora parece que esta nueva moda llega a España. ¿Durará más que la de las Brut IPAs? Es probable que sí. Cierta lógica tiene que las cerveceras se dediquen a producir refrescos. Siempre ha sido así: “Fábrica de cervezas, hielo y bebidas gaseosas” era un título muy habitual en las cerveceras de principios del Siglo XX. Pero… ¿qué sentido tiene ponerles alcohol a esas aguas carbonatadas?
Una de las críticas más habituales oídas en el sector a las cervezas Lager de las grandes marcas es que hacían “refrescos alcohólicos”. Ahora van las pequeñas marcas a empezar a hacer “refrescos alcohólicos”. ¿Por qué? Bueno, es sencillo (requiere menos perfiles a contemplar en la fermentación que hacer verdadera cerveza: azúcares disueltos y a fermentar), es rápido (no requiere maduraciones ni acondicionamientos) y es barato (además de que probablemente hagan HGB para conseguir más alcohol que diluir, los extractos y cosas que den sabor son más económicos en este uso que los lúpulos para una IPA).
La pega es que siguen siendo refrescos con alcohol. El siguiente paso del sabor a biofrutas. Y nosotros no bebemos para emborracharnos (sin más que nos pase es un efecto secundario de que nos gusta mucho beber cerveza). Por lo que no nos llaman nada la atención, teniendo más en común con los cubatas que con una birra. Así que ¡que no nos lo llamen birra!: es más birra una Heineken que eso. Pero oye, si con su popularización más gente conoce marcas cerveceras y se empieza a interesar por sabores diferentes, puede que hasta sean bienvenidos. Siempre y cuando no se eliticen y se conviertan en la nueva moda snob, claro... ¡El tiempo lo dirá! Y vosotros, ¿qué opináis?
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