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Vajilla Cervecera: Vasos para Cervezas de Trigo Alemanas



Esta semana os traemos en nuestro canal de Youtube una nueva entrega de la sección de Vajilla Cervecera, en la que hablamos de los diferentes estilos de vasos y para qué tipos de cervezas se utilizan. ¡Algo muy interesante, desde nuestro punto de vista!

Y hoy hablamos de los vasos que en Bavaria se suelen utilizar para las Weissbier o las Weizenbier (además de sus diferentes variedades). No te lo pierdas y suscríbete y síguenos por allí, si aún no lo haces. ¡Que tenemos preparado mucho contenido interesante!

Vajilla cervecera: Vaso de Pinta



Comenzamos con este una serie de vídeos en los que os iremos hablando de vajilla cervecera, explicando los tipos de vasos, copas, jarras y demás recipientes habituales y tradicionales para beber cerveza. ¡Todo con ejemplos de nuestra propia colección de vasos!

En este primer vídeo nos centramos en el vaso de pinta y hablamos de su capacidad, ya que es un vaso que se define por su volumen, explicando cuánto cabe en una pinta inglesa o en una pinta americana. Y además, hablamos de las diferentes formas que suelen encontrarse: imperial, nonic, shaker...


¿Sabías qué son los Vasos Nucleados?

No, Homer Simpson. No se dice “nucelado”, son “Vasos Nucleados” y no tiene nada que ver con la tecnología nuclear. Aunque sí con otra tecnología igual de moderna (del siglo pasado): el láser. Y es que llamamos Vasos Nucleados a aquellos que tienen grabados con láser en su culo (del recipiente, malpensados) unos puntos de nucleación.

Un Vaso Nucleado, con su corriente de burbujas
Pero vamos por partes, amigos. ¿Qué es eso de los puntos de nucleación? Pues, como dice su propio nombre, son los lugares núcleos de un suceso. En este caso, un cambio de estado. El gas carbónico (CO2) disuelto en forma líquida en la cerveza, encuentra un punto, un “asidero”, al que sujetarse aprovechando la bajada de presión y se forman burbujas de gas que se liberan del líquido.

Seguro que tenéis en la mente las hileras de burbujas que suben por las paredes de las bebidas espumosas como el cava o el champán, ¿no? Pues son columnas formadas a partir de un punto de nucleación (como pueda ser una imperfección del cristal o una mota de polvo).

Si esto lo hacemos a propósito, usando vasos en los que se han grabado con láser una serie de “imperfecciones” en el fondo (habitualmente con un dibujo o logotipo relacionado con la cerveza o la marca), encontramos que una bella corriente de burbujas atraviesa la cerveza de manera más o menos constante.

¿Y cuáles son sus ventajas? Pues, aparte del componente estético, al permitir sacar de manera controlada mayor cantidad de burbujas, crea una corona de espuma más abundante y compacta, protegiendo a la cerveza a la vez que permite apreciar mejor los aromas y los sabores durante más tiempo.

Así que ya sabéis. Hay vasos que tienen estos puntos de creación de burbujas grabados en su fondo y se llaman “Vasos Nucleados”. Pero dejemos una vez más que Homer Simpson nos explique cómo no se pronuncia.


“Nucelar. La palabra es nucelar”

¿Qué significa que ponga M16 o M17 en los vasos de cerveza?

Si sois observadores, os habréis fijado que muchos vasos de caña o de pinta de los que usamos para beber cerveza tienen detrás (entiéndase por detrás la parte opuesta a la que aparece el logo de la marca, si lo tuviese) una M con dos números. Tipo M06, M16 o similar. ¿Y no os habéis preguntado qué significa?

¿Qué significa que ponga M16 o M17 en los vasos de cerveza?
Pues nosotros sí. Y hemos descubierto que es una cuestión que, por ejemplo en Reino Unido, se usa para regular la capacidad de los vasos que se utilizan para la venta al público de cerveza de barril. Así, se te asegura que en él cabe la medida estándar prometida. La CE es de “Conformité Européenne”. La M es de “Marcado".

¿Y el número que parece tan importante? Pues es tan sencillo como que son las dos últimas cifras del año en el que se aplicó (y comprobó) dicha marca. Por lo que si pone M07, podemos fácilmente calcular que ese vaso tiene ya más de una década. Los demás números son los del organismo que lo ha inspeccionado y aprobado. ¿Útil?

Bueno, pues salvo para los coleccionistas, no mucho. No pasa de una anécdota. Pero al menos nos despejará la duda si alguna vez la habíamos tenido, y nos habíamos quedado filosofando sobre el tema mientras nos tomábamos una cerveza. ¡Y nos asegurará que si hemos pedido una pinta, es una pinta lo que nos han servido! (Válido tanto en 2007 como en 2027).

Vasos para Cerveza: Pilsner

El vaso diseñado para beber las cervezas de estilo Pilsner es uno de los vasos más sencillos que hay. Recto o casi recto (con curvas muy sutiles), una base gruesa y un cristal que sube casi vertical, abriéndose más en la parte superior que en la inferior.

Al ser alto y estrecho, permite apreciar bien el color claro y dorado de este estilo de cerveza, y ver subir por toda su longitud las burbujas que generan. Algunos tienen grabado con laser en la parte inferior algún punto o dibujo que sirve como núcleo (nucleado) generador de una corriente continua de burbujas.

El formato de este vaso permite además la creación y el mantenimiento de una buena cabeza de espuma que vaya dejando las marcas (encaje de Bruselas) en el vaso al ir bebiendo y bajando el nivel del líquido.

Y aunque sus principales “pros” sean estéticos, la verdad es que es un vaso que no modifica o repercute mucho en la percepción organoléptica de la cerveza, por lo que sirve como vaso neutro para la cata, al no concentrar aromas ni sabores.

Vasos para Cerveza: Craft Glass

Llamamos a estos vasos “Craft Glass” porque lo que tienen en común es que son vasos que no responden a ninguna tradición cervecera ni a la costumbre de beber en ellos desde hace años, como pasa con la mayoría de los vasos asociados al consumo de cerveza, sino que han sido creados recientemente, específicamente para beber en ellos cerveza, a raíz del auge de la cerveza artesana o craft.

Y la verdad es que ya habíamos hablado de ellos hace tiempo, dedicando una entrada a justo los tres vasos de la foto. Por lo que os invitamos a leerla si queréis saber más de la copa Teku o de los vasos de IPA de Sierra Nevada y Dogfish Head, o de Boston Lager de Samuel Adams. Pero considerábamos necesario que estuviesen también en esta sección.

Aunque no sólo hay estos tres. Marcas como Spiegelau o Rastal (con otra vajilla como el vaso de Stout o la Craft Master, respectivamente) están innovando y creando nuevas formas que se adecuen a lo que cada estilo “demanda”.

¡Hasta en supermercados, grandes almacenes o tiendas de menaje para casa empiezan a aparecer estos vasos -o similares-! Incluso alguna gran cervecera los utiliza para su vajilla. Así que no hay excusa posible para no tener alguno en casa, dándole un toque moderno a nuestro ritual de beber cerveza.

Vasos para Cerveza: Flauta

La copa aflautada (llamada también “pokal” en los países de habla germánica) es la típica de las cañas en los bares, cuando te ponen un vaso con pie. Cuerpo estrecho, más o menos cilíndrico, y base no muy separada del cuerpo.

Puede tener una forma más o menos abierta en el medio, pero suelen tener la parte superior ligeramente más estrecha para concentrar aromas. Aun así, está más diseñado para favorecer la contemplación (del color y de la carbonatación) y la formación de espuma.

En el fondo, su diseño sencillo juega a favor de su versatilidad, por lo que puede utilizarse con muchos estilos de cerveza. Nosotros recomendamos usarla sobre todo para las cervezas de baja fermentación que requieran cierta sofisticación en su degustación.

Porque la verdad es que los vasos asociados con las cervezas “Lager” suelen ser bastante simplones y con poco carisma. Y este modelo les da una buena presentación. ¡Por eso es tan fácil encontrarlos en las promociones de marcas muy conocidas!

Vasos para Cerveza: Snifter

El vaso del que os vamos a hablar hoy, el Snifter, es uno que el mundo de la cerveza ha “robado” al mundo de los licores. Tradicionalmente usado para beber cosas añejadas… en España lo conocemos como “copa de coñac”, aunque ya casi nadie beba eso, jejeje.

Su forma es casi esférica, con un pequeño pie, y cerrándose bastante en torno a la abertura superior. Esto permite aumentar la superficie de evaporación de la cerveza y concentrar el aroma en su amplio interior (de ahí su nombre inglés). Además, si necesita entrar en temperatura, se puede sostener con las manos para caldearla.

El tamaño puede variar, los hay grandes y los hay pequeños. Estos últimos son especialmente útiles cuando hay que compartir una cerveza. Y es que precisamente esta copa es ideal para estilos que sean especialmente alcohólicos y potentes.

Por ello, se suele utilizar principalmente para Imperial Stout, aunque también vendría bien para casi cualquier cosa que se apellide “Imperial” o para otras cervezas fuertes como las Barley Wine. Puedes agitarlo frente a la chimenea mientras piensas qué nombre de súper-héroe te ayudará a vengar la muerte de tus padres… pero recuerda que si lo agitas mucho matarás el carbónico y degradarás más deprisa la cerveza.

Vasos para Cerveza: Jarra

El recipiente del que hoy os vamos a hablar es uno de los más típicos y tradicionales para la cerveza: La jarra con asa. Un clásico. Unida en nuestra imaginación inexorablemente con la cerveza. Apenas se nos ocurren otras bebidas que se tomen en este tipo de vaso.

Su tamaño puede variar (aunque lo habitual es que sea de entre 50 centilitros y un litro), igual que la decoración de sus paredes o su material (las de cristal, o las de cerámica opaca) o la presencia de una tapa metálica. Pero lo que no puede faltar es el asa: si no tiene asa, no es jarra.

Las ventajas de este tipo de vajilla son, sobre todo, su gran capacidad (de ahí el asa para aguantar el peso) y su versatilidad. Ah, y que su grosor habitual permite usarlas para brindar con ganas o golpear la mesa al ritmo de la música. Las desventajas: su poco refinamiento y su peso.

Tradicionalmente asociadas con los estilos germanos (Helles, Lager, etc.), se recomienda sobre todo para los que no tengan demasiada graduación, ya que en estos casos, el tamaño SÍ que importa. No es una vajilla imprescindible en casa (donde no se acostumbra a beber más de medio litro por persona), pero sí en bares.

Vasos para Cerveza: Witbier (o Tumbler)

Este es el vaso de cerveza con más forma de vaso. Vaso de toda la vida. De culo gordo y cristal grueso. Paredes rectas (a veces con estrías, otras no) y casi cilíndrico (aunque habitualmente más ancho en la boca que en la base, pero tampoco mucho).

El vaso que en casa usarías para el agua o la leche (si la bebieses tanto como la cerveza). Algo que puede recordar a una maceta, un cubilete o similar. Si es de cristal más o menos fino y su capacidad es de 16 onzas (47,3 cl) estamos ante un vaso de pinta americana o “Shaker”, y ese va en otra categoría.

Pero si es más gordo, suele ser para las cervezas de trigo belga (que se diferencian de las alemanas por usar el trigo sin maltear y en menor cantidad). El más conocido es el de Hoegaarden, con su forma hexagonal.

Pero si no tienes ese, puedes coger en cualquier tienda uno de forma bastante similar a la adecuada. No es el vaso ideal para ningún estilo, creemos (por lo pesado y basto) pero la tradición es la tradición, amigos. Así que si bebéis Witbier, que sea en estos vasos. Si no, el fantasma de Pierre Celis os perseguirá.

Vasos para Cerveza: Copa

El vaso que nos ocupa hoy no es que esté especialmente diseñado para cerveza, pero es obvio que sirve perfectamente. Las copas están para beber, eso está claro, y están tan extendidas entre las demás bebidas (vinos, combinados, espumosos, etc.) que el que sus ventajas se apliquen a la cerveza es obvio.

El pie que tienen permite agarrar la copa sin transferir nuestro calor a la temperatura del líquido, igual que su forma en mayor o menor medida esférica en la parte inferior minimiza la superficie, pero permite sacar más aromas en su ecuador.

Nosotros las recomendamos para cervezas aromáticas (como las IPA) o delicadas (como las Lambic), pero también es cierto que la mal llamada copa de balón (mejor tipo Borgoña o Chardonnay) puede sustituir perfectamente a un cáliz o que el catavinos es ideal (cómo no) para las pequeñas catas o muestras. ¡O las flautas de vino espumoso para beber Pilsner!

Vamos, que nunca está de más tener un buen surtido de copas de diferentes formas y tamaños en nuestro mueble, ya que nos servirán para muchos tipos de cerveza y nos sacarán de un apuro en más de una ocasión (por ejemplo, cuando necesites muchas copas “neutras” e iguales para una cata comparativa).

Vasos para Cerveza: Tulipa

No podemos dejar pasar más tiempo esta sección sin comentar una de las que para nosotros son las vajillas más esenciales del mundo cervecero: la copa tipo Tulipa, tan habitual en las marcas de cerveza belgas por su versatilidad.

Es una copa, con pie, amplia en la parte inferior y que luego se estrecha a media altura, para abrirse de nuevo un poco en la boca, con una entrada ancha. Vamos, un poco como la flor de un tulipán, por lo que recibe ese nombre tan bonito.

Este diseño sirve para recoger bien la abundante cabeza de espuma que suelen tener las cervezas belgas. El pie y la forma redonda ayudan a conservar la temperatura. Y la parte principal ancha que luego se estrecha crea y retiene más los aromas.

Es ideal por lo tanto para las cervezas belgas a las que ha estado asociado (Strong Golden o Dark Ales), así como Biere de Garde o Saison, además de para las IPAs o incluso las Imperial Stout. Un vaso muy bonito, cómodo, agradecido y versátil que no puede faltar en vuestra estantería.

Vasos para Cerveza: Stange

En nuestra sección que trata sobre los diferentes vasos usados para beber cerveza (por lo general asociados a un estilo o región, además), hoy vamos a tratar sobre uno de los menos habituales. Y no, no es el vaso de tubo (negaos a que os sirvan cualquier cerveza e un vaso de tubo, por principios); es el vaso Stange.

Este vaso es un vaso pequeñito habitualmente (de 20 centilitros) y cristal muy fino, con forma recta de cilindro. Es sencillo, ligero y ocupa poco: ideal para llenar bandejas y mesas con él. Pero poco apreciado fuera de su uso tradicional.

Y es que están asociados con el consumo de cerveza estilo Kölsch en Colonia (el que es más alto) o cerveza estilo Alt en Düsseldorf (el que es más ancho). Quitando allí y para estos estilos, no hemos visto usar un vaso tipo Stange jamás.

Las principales ventajas que le encontramos son que permite apreciar bien los colores de la cerveza, generar una buena cabeza de espuma y que, al ser de tan sólo un “quinto”, nunca va a dar tiempo a que se te caliente la cerveza.

Vasos para Cerveza: Cáliz

Siguiendo con el repaso a los tipos de vasos más utilizados en el mundo cervecero (y tras hablar de la pinta inglesa y del de trigo alemán), nos toca mencionar otro básico entre los básicos: la copa de cáliz. ¡El santo grial de las cervezas de abadía belgas!

Son copas con pie resistente, de embocadura ancha y abierta, que permiten que se cree una buena cabeza de espuma (ya sabéis que las cervezas belgas suelen tener una carbonatación potente), además de potenciar los sabores más maltosos (y permitir que los aromas fluyan rápido, no los concentran).

Tradicionalmente, se asocian con estilos de cervezas de abadía: Dubbel, Tripel, Quadrupel… pero también se suele usar para las versiones más “normales”: Blonde o Brune. Sobre todo con las cervezas de abadía de-toda-la-vida o con las cervezas trapenses.

Fácil de conseguir (con las promociones, precisamente de las trapenses, en los supermercados), nos gusta porque puedes agarrarlo desde la copa o desde el pie, resultando cómodo y elegante (y si no tienes, una copa tipo Borgoña –las mal llamada de balón, para los gintonics- sirve como sustituto).

Vasos para Cerveza: Pinta

Continuamos nuestra sección de vasos cerveceros con un clásico entre los clásicos: El vaso de pinta inglesa. Aunque hemos de ser sinceros: pinta no es el nombre en si del vaso, sino de la medida de capacidad del mismo. Que en el Reino Unido es equivalente a 0,568 litros, mientras que en los EE.UU. es de solo 0,473 litros.

Y, como metonimia, la capacidad da nombre al recipiente, y este vaso tan característico (lo habréis visto mil veces lleno de cerveza negra irlandesa) recibe por tanto el nombre de pinta, pero teniendo muchas versiones.

La curvada y típica de dicha cerveza se suele llamar “Imperial” aunque esto define también la capacidad. La que es recta y más abierta arriba se denomina “Shaker” o “Conical”. Y, nuestra favorita, la que tiene el pequeño abultamiento lateral en la parte superior, “Nonic”.

Es un vaso sencillo y multiusos, del que cabe destacar como principal característica su amplio volumen, por lo que será más apto para cervezas de las que puedas beberte más de medio litro, como los estilos clásicos ingleses para los que está pensado, como Bitters, Mild, Pale Ales o Porter y Stout.

Vasos para Cerveza: Weizen

Otra nueva sección para el Jardín, aprovechando el invento de la caja de luz DIY que nos construimos e inaugurándola en nuestro quinto aniversario. En ella, hablaremos de los tipos de vasos, copas y vajilla más habituales y usados para beber cerveza, con ejemplos fotográficos sacados de nuestra propia colección.

Y empezamos con las cervezas de trigo alemanas que dan nombre al vaso típico para beberlas: Weizen. Todos hemos visto estos vasos, típicos de las Hefe-Weissbier, aunque también sirven para Dunkelweizen, Kristallweizen o Weizenbock.

Su gran tamaño (habitualmente, medio litro) y su altura son llamativos. Con muchas curvas, una base resistente y una cabeza más ancha que el tronco, la abundante espuma de las cervezas de trigo alemanas tiene hueco y se mantiene renovándose en cada trago. Y la boca generalmente un poco cerrada ayuda a concentrar los aromas.

Es un vaso que no puede faltar en ninguna colección y que además es fácil de conseguir (en packs cerveza + vaso de los grandes almacenes). Y que nos gusta porque es de los que, por su forma, no se te escurre de la mano. ¡Bien ergonómico!