Beber cerveza directamente del botellín es uno de los motivos de anatema en el mundo cervecero. Va en contra de todo lo que predicamos sobre disfrutar y apreciar la cerveza como una bebida de prestigio y calidad, y no como un mero refresco alcohólico. Y sin embargo sigue siendo tan habitual…
Que hemos creído oportuno escribir esta entrada explicando los tres motivos principales por lo que no hay que beber la cerveza a morro del botellín (o la lata). Y esperamos así convencer a los incrédulos que todavía haya (o a tu cuñado, sabiendo lo difícil que es convencerá a un cuñado de algo).
1) No puedes oler la cerveza
Al beber directamente del envase, con su abertura estrecha y que cierras completamente (o casi) con tus labios, no permites que los aromas que la cerveza tiene salgan y penetren en tu nariz. Y aparte de perder el componente olfativo de la cata, muy importante, esto influye también en el gusto ya que el aroma hace el 50% de los sabores que podemos reconocer. ¿No notas que cuando estás resfriado la comida sabe menos? Es por eso, y aquí estás privando a tu paladar de esa combinación de sabor-olor que completa la experiencia y permite disfrutar de la cerveza al 100%. ¡Así que no lo hagas!
2) La cerveza hincha más
Una cosa que ocurre en la cerveza al servirla es que parte del anhídrido carbónico (o dióxido de carbono o CO2, como lo quieras llamar) se libera. Ese gas que está dentro del líquido, integrado en la bebida (ya que lo generan las levaduras al fermentar) y que al servirla forma la espuma, le da la gracia a la cerveza tal y como la conocemos… pero también nos llena e hincha más la barriga. Una cerveza correctamente servida en su copa o vaso pierde parte de ese gas, haciéndola más agradable de beber y con menos “efectos secundarios”. ¡Sírvela entonces para poder beber más!
3) Por higiene
El cuello del botellín o el borde de la lata han estado expuestos en mayor o menor medida. Días, semanas… o incluso meses… pasando por almacenes, camiones, expositores, cámaras, neveras… ¡Y todo eso directo a tu boca! Vale que en algunos sitios enrollan una servilleta en el borde para que le des una pasada… pero nada es mejor que un vaso bien limpio (ya sabéis, de esos que no dejan burbujas en su superficie) y lavado. ¡Ni punto de comparación!
Así que ya tienes tres razones de peso para saber por qué hay que abandonar ese hábito y beber la cerveza siempre en vaso (o copa, o jarra… ¡o taza de café, incluso!) El único motivo para beberla a morro sería la total ausencia de vasos en cientos de metros a la redonda… y que es mejor una cerveza bebida a morro que no beber cerveza en absoluto. Pero al menos sabrás que haciéndolo te estás maltratando a ti y a ella
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¿Cuánta cerveza puedo beber antes de conducir?
Estos últimos días hemos hablado en varias ocasiones de esta problemática. Quizá los cambios de hábitos asociados a esta pandemia que estamos viviendo hayan alterado nuestras costumbres y haya que tenerlo más en cuenta. Porque la mayor seguridad al volante es ir siempre al 100% de tus capacidades, sin que estas se vean mermadas por la embriguez.
Por lo que, a la pregunta ¿Cuánta cerveza puedo beber antes de conducir?, nuestra respuesta es: “Claro, toda la que quieras, mientras sea SIN alcohol”, para después recomendaros las mejores cervezas sin alcohol que puedes tomar si te toca coger el coche.
Y entonces no nos valen las excusas de que no nos gusta el sabor, porque estas que os recomendamos están buenas todas. Es cierto que algunas tienen algo de alcohol (en España legalmente se considera “Sin” a cualquier cerveza con 0,9 % ABV o menos), pero haría falta beberse casi una decena en menos de dos horas para conseguir el efecto asimilable a una sola cerveza de 5,5% tomada normal.
Pues la ley dice que no se puede conducir a partir del límite de alcoholemia en sangre de 0,5 gr/l y el límite en aire espirado de 0,25 mg/l. Así que, legalmente, no estás cometiendo ninguna infracción si te mantienes por debajo de esas cifras (ojo, ciclistas incluidos), que son un poco más estrictas para conductores profesionales y nóveles (0,3 gr/l en sangre y 0,15 mg/l en aire espirado). Eso sí, recordad que sigue siendo más seguro ir a “Sin” y tener en ambos 0,0 mg, como demuestran las estadísticas.
Ya, ya sabemos que no hemos contestado a vuestra pregunta. Pero es que no podemos decir con exactitud para cada persona cuándo da positivo en un test, superando esos valores. Depende de muchos factores: nuestro peso corporal, si somos hombres o mujeres, si hemos comido algo o no, la velocidad a la que bebamos, la cantidad de alcohol (una cerveza “normal” puede variar de sobre 4% a casi 6% ABV, que es un 50% más), nuestra edad…
Para que os hagáis una idea, un varón de mediana edad de unos 80 kilogramos podría dar positivo ya con su segunda “cañita” (entendiendo eso como 33cl de 5% ABV), siendo casi seguro con la tercera. Cada una de esas cervezas aporta 16,5 gramos de alcohol a tu torrente sanguíneo, que tardan hasta 4 horas en asimilar ¡solamente la mitad!
Y, si eres mujer y pesas solo 50 kilos, el primer botellín bebido con sed te pone ya casi rozando el límite legal. O al menos eso podemos ver en los ejemplos que nos pone la DGT para calcular y con los que ilustramos este artículo. Así que mejor no excederse de ahí. O, como decíamos al principio, beber SIN alcohol.
Por lo que, a la pregunta ¿Cuánta cerveza puedo beber antes de conducir?, nuestra respuesta es: “Claro, toda la que quieras, mientras sea SIN alcohol”, para después recomendaros las mejores cervezas sin alcohol que puedes tomar si te toca coger el coche.
Y entonces no nos valen las excusas de que no nos gusta el sabor, porque estas que os recomendamos están buenas todas. Es cierto que algunas tienen algo de alcohol (en España legalmente se considera “Sin” a cualquier cerveza con 0,9 % ABV o menos), pero haría falta beberse casi una decena en menos de dos horas para conseguir el efecto asimilable a una sola cerveza de 5,5% tomada normal.
¿Y con una cerveza “normal” puedo conducir?
Pues la ley dice que no se puede conducir a partir del límite de alcoholemia en sangre de 0,5 gr/l y el límite en aire espirado de 0,25 mg/l. Así que, legalmente, no estás cometiendo ninguna infracción si te mantienes por debajo de esas cifras (ojo, ciclistas incluidos), que son un poco más estrictas para conductores profesionales y nóveles (0,3 gr/l en sangre y 0,15 mg/l en aire espirado). Eso sí, recordad que sigue siendo más seguro ir a “Sin” y tener en ambos 0,0 mg, como demuestran las estadísticas.
Ya, ya sabemos que no hemos contestado a vuestra pregunta. Pero es que no podemos decir con exactitud para cada persona cuándo da positivo en un test, superando esos valores. Depende de muchos factores: nuestro peso corporal, si somos hombres o mujeres, si hemos comido algo o no, la velocidad a la que bebamos, la cantidad de alcohol (una cerveza “normal” puede variar de sobre 4% a casi 6% ABV, que es un 50% más), nuestra edad…
Para que os hagáis una idea, un varón de mediana edad de unos 80 kilogramos podría dar positivo ya con su segunda “cañita” (entendiendo eso como 33cl de 5% ABV), siendo casi seguro con la tercera. Cada una de esas cervezas aporta 16,5 gramos de alcohol a tu torrente sanguíneo, que tardan hasta 4 horas en asimilar ¡solamente la mitad!
Y, si eres mujer y pesas solo 50 kilos, el primer botellín bebido con sed te pone ya casi rozando el límite legal. O al menos eso podemos ver en los ejemplos que nos pone la DGT para calcular y con los que ilustramos este artículo. Así que mejor no excederse de ahí. O, como decíamos al principio, beber SIN alcohol.
Vídeo: Géiseres, Gushing y demás
Nos metemos hasta la cocina para daros un Birraconsejo con un vídeo caracterizado por el tono reconocible marca de la casa. “El Jardín del Lúpulo” es una forma de ser. Bastante tonta y muy bebedora, pero una forma de ser, al fin y al cabo. Y si hace unas semanas os compartíamos que cada vez que una cerveza hace géiser, Dios mata un gatito, hoy toca llevar esa afirmación al límite.
Sé que normalmente no te rezamos mucho, pero, si estás ahí,¡Sálvame, Superman!, digo, Dios Vengativo, no te cargues tantos gatitos, por favor. Ellos no se merecen morir por cada cerveza mal carbonatada. ¡Mátales cada vez que alguien reproduzca o comparta este vídeo, que eso sí debería castigarse!
Sé que normalmente no te rezamos mucho, pero, si estás ahí,
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