Esta es una de esas cervezas que cuando vemos en las libretas de cata su nombre sin tachar (lo que significa o bien que ya no se fabrica, si es de derecha a izquierda; o bien que ya la hemos publicado, si es al contrario) nos sorprende. ¿En serio no hemos hablado de ella?
Pues allá vamos, con la que fue pionera (como tantas otras de la californiana marca del ancla) en su campo: la primera adaptación americana de las Barlewine inglesas, añadiendo (como no) un buen puñado de lúpulo Cascade para rematarla en dry-hopping.
De color es ambarina, con tonos anaranjados o rojizos, según le dé la luz. Y la espuma de color blanco roto es poco abundante y de persistencia media. En el aroma destacan muchas aportaciones de la malta (frutas maduras, caramelo, toffee, alcohol…) y alguna del lúpulo (sobre todo cítricas y especiadas).
Y en boca ya el lúpulo gana presencia, igualando en amargor al dulzor de las maltas y de los 8,8% vol. de alcohol que tiene. Solo lleva lúpulo Cascade, así que es una buena cerveza para aprender a reconocer sus características… siempre y cuando la bebas con moderación.
Porque no deja de ser (incluso casi 50 años después de su lanzamiento) una cerveza fuerte a enfrentar con precauciones. La mejor, como recomiendan en su web, el estómago lleno previamente. O si no, sonarán las sirenas por ti.
“Mi opinión en un Tweet:” Ejemplo de estilo, pero pelotazo peligroso. Nota: Notable.
Mostrando entradas con la etiqueta Barley Wine. Mostrar todas las entradas
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La Sagra Bohío
Hace ya muchos años de aquella vez que en una reunión de blogueros cerveceros en Madrid pudimos probar esta cerveza recién sacada al mercado. Y nos alegra ver que hoy en día sigue vendiéndose sin apenas haber sufrido cambios en su planteamiento.
Es una cerveza fuerte e intensa, de estilo Barley Wine, pensada para acompañar la gastronomía, ya que se concibió con Pepe Rodríguez, jefe de cocina del Restaurante El Bohío de Illescas, Toledo (que es Premio Nacional de Gastronomía y Estrella Michelín).
De color muy oscuro, pasa de lo marrón profundo a casi negro (pero no opaco), con una espuma de color beis algo irregular, de cantidad media y persistencia baja. Ya avisa de que es una cerveza contundente.
Igual que el aroma, cargado de maltas y con notas a caramelo, pan tostado y algo de alcohol. El sabor es predominantemente dulce y licoroso, rozando lo peleona; pero rico y de buena duración en boca, con mucho cuerpo pleno y contundente.
Y es que tiene 10,4% vol., que no es nada despreciable. Por eso se recomienda sobre todo para acompañar los postres (o un asado contundente). Pero no para el picoteo. Y es ideal también para combatir el frío de estos meses de invierno.
“Mi opinión en un Tweet:” ¿Se consiguen más Michelines con cerveza o con vino? Nota: Notable.
Es una cerveza fuerte e intensa, de estilo Barley Wine, pensada para acompañar la gastronomía, ya que se concibió con Pepe Rodríguez, jefe de cocina del Restaurante El Bohío de Illescas, Toledo (que es Premio Nacional de Gastronomía y Estrella Michelín).
De color muy oscuro, pasa de lo marrón profundo a casi negro (pero no opaco), con una espuma de color beis algo irregular, de cantidad media y persistencia baja. Ya avisa de que es una cerveza contundente.
Igual que el aroma, cargado de maltas y con notas a caramelo, pan tostado y algo de alcohol. El sabor es predominantemente dulce y licoroso, rozando lo peleona; pero rico y de buena duración en boca, con mucho cuerpo pleno y contundente.
Y es que tiene 10,4% vol., que no es nada despreciable. Por eso se recomienda sobre todo para acompañar los postres (o un asado contundente). Pero no para el picoteo. Y es ideal también para combatir el frío de estos meses de invierno.
“Mi opinión en un Tweet:” ¿Se consiguen más Michelines con cerveza o con vino? Nota: Notable.
Scone Barley Wine Barrel Aged
Como en la última encuesta que hicimos para daros a elegir cerveza a reseñar elegisteis una española, podemos colarla en este mes temático que estamos dedicando al producto local. En este caso, concretamente, de Asturias.
Scone es una marca de cerveza que toma su nombre de la piedra sobre la que supuestamente Jacob apoyó la cabeza para dormir, en el pasaje del Génesis en el que sueña con la llamada Escalera de Jacob. Luego esta piedra fue llevada por medio mundo, pasando por el norte de España hasta llegar a Escocia, y usada para coronar reyes bajo el nombre de La Piedra del Destino.
La cerveza es menos épica: es una Barley Wine que ha pasado por barricas de Pedro Ximénez y Oloroso. No es tan fantástico, por supuesto. Pero puede quedar muy bien. Veamos… El aspecto es bueno, de color rojizo oscuro profundo y espuma hueso compacta y persistente.
El aroma es maltoso y con un toque a vino y madera que está presente, pero no es invasivo ni dominante. Sigue siendo una Barley Wine frutal en nariz. Lo que pasa que en boca este carácter se ha perdido más, y el cuerpo se lo ha comido el paso por barrica, quedando dulce y floja. Sabe a generoso, sí, pero la maltosidad se queda corta y sin fuerza, dominada por la aspereza y los taninos.
Además tiene10,5% ABV, por lo que invita al trago corto. Todo esto nos hace preferir sin duda alguna la versión normal de la Barley Wine de Scone, que es mucho más sabrosa en nuestra opinión.
“Mi opinión en un Tweet:” A veces B.A. no es más, sino menos. Nota: Bien bajo.
Scone es una marca de cerveza que toma su nombre de la piedra sobre la que supuestamente Jacob apoyó la cabeza para dormir, en el pasaje del Génesis en el que sueña con la llamada Escalera de Jacob. Luego esta piedra fue llevada por medio mundo, pasando por el norte de España hasta llegar a Escocia, y usada para coronar reyes bajo el nombre de La Piedra del Destino.
La cerveza es menos épica: es una Barley Wine que ha pasado por barricas de Pedro Ximénez y Oloroso. No es tan fantástico, por supuesto. Pero puede quedar muy bien. Veamos… El aspecto es bueno, de color rojizo oscuro profundo y espuma hueso compacta y persistente.
El aroma es maltoso y con un toque a vino y madera que está presente, pero no es invasivo ni dominante. Sigue siendo una Barley Wine frutal en nariz. Lo que pasa que en boca este carácter se ha perdido más, y el cuerpo se lo ha comido el paso por barrica, quedando dulce y floja. Sabe a generoso, sí, pero la maltosidad se queda corta y sin fuerza, dominada por la aspereza y los taninos.
Además tiene10,5% ABV, por lo que invita al trago corto. Todo esto nos hace preferir sin duda alguna la versión normal de la Barley Wine de Scone, que es mucho más sabrosa en nuestra opinión.
“Mi opinión en un Tweet:” A veces B.A. no es más, sino menos. Nota: Bien bajo.
Ordio Matadragon
El nombre de esta cerveza te deja bien claro por dónde van a ir los tiros: es una Barley Wine con una graduación alcohólica del 14% ABV, capaz por tanto de matar (o al menos dejar seriamente perjudicado) hasta a un mismísimo dragón. Pero ayuda a mantener el fuego interno.
Es de color cobrizo, profundo y limpio. La espuma de color hueso, eso sí, es escasa y de persistencia media-baja. Su burbuja fina dura poco (y es que esto pasa habitualmente en las cervezas muy alcohólicas). Desprende un aroma ahumado, a bizcocho borracho.;
Y sabe... ¡caliente! Da la sensación de no estar nada fría pese a haberla servido a unos 12ºC. Es dulce y alcohólica. Fuerte y alcohólica. Densa y alcohólica. Pero equilibrada y está rica. Golosa, sí, pero no empalaga. Quizá eso es una pega, porque uno solo se puede acabar la botella…
Así que para no acabar muy perjudicados, os recomendamos o bien compartirla, o si sois unos valientes como nosotros, acompañarla al menos de algún queso grasiento y fuerte o para finalizar alguna barbacoa en la que no faltasen viandas en abundancia.
“Mi opinión en un Tweet:” Si no puedes matar a los dragones, únete a ellos. Nota: Notable alto.
Es de color cobrizo, profundo y limpio. La espuma de color hueso, eso sí, es escasa y de persistencia media-baja. Su burbuja fina dura poco (y es que esto pasa habitualmente en las cervezas muy alcohólicas). Desprende un aroma ahumado, a bizcocho borracho.;
Y sabe... ¡caliente! Da la sensación de no estar nada fría pese a haberla servido a unos 12ºC. Es dulce y alcohólica. Fuerte y alcohólica. Densa y alcohólica. Pero equilibrada y está rica. Golosa, sí, pero no empalaga. Quizá eso es una pega, porque uno solo se puede acabar la botella…
Así que para no acabar muy perjudicados, os recomendamos o bien compartirla, o si sois unos valientes como nosotros, acompañarla al menos de algún queso grasiento y fuerte o para finalizar alguna barbacoa en la que no faltasen viandas en abundancia.
“Mi opinión en un Tweet:” Si no puedes matar a los dragones, únete a ellos. Nota: Notable alto.
Sierra Nevada Bigfoot
La elaboración más esquiva de Sierra Nevada es esta Bigfoot. Bueno, no es esquiva porque sea difícil de avistar, ya que huellas hay todos los años, sino precisamente porque sólo se elabora un lote al año de esta Barley Wine. ¡Y hay que cazarla que no se escape!
De color avellana, rojizo y limpio, debido al uso de maltas caramelizadas. La espuma es de color beis claro… o de un blanco amarillento, para entendernos. Y cantidad y persistencia media. Lo cual nunca está mal para una cerveza con 9,6% ABV.
En su aroma está muy presente la malta, pero no es muy intenso. Notas frutales del lúpulo también aparecen (lleva Cascade, Centennial y Chinook hasta alcanzar los 90 IBUs), pero la carga se la lleva la malta y el alcohol. Lo mismo en el sabor, que es maltoso, pero también muy amargo y áspero como lamer el pelo de un Sasquatch.
Da la sensación, como pasa con algunas cervezas, de estar caliente incluso cuando la acabas de servir y está fría. Así que mejor bebedla antes de que llegue realmente el buen tiempo… O si no dejadla para el invierno siguiente, que son cervezas que aguantan el paso del tiempo.
“Mi opinión en un Tweet:” Me ha parecido ver algo borroso al fondo… (después de beberme tres de estas, normal). Nota: Sobresaliente bajo.
De color avellana, rojizo y limpio, debido al uso de maltas caramelizadas. La espuma es de color beis claro… o de un blanco amarillento, para entendernos. Y cantidad y persistencia media. Lo cual nunca está mal para una cerveza con 9,6% ABV.
En su aroma está muy presente la malta, pero no es muy intenso. Notas frutales del lúpulo también aparecen (lleva Cascade, Centennial y Chinook hasta alcanzar los 90 IBUs), pero la carga se la lleva la malta y el alcohol. Lo mismo en el sabor, que es maltoso, pero también muy amargo y áspero como lamer el pelo de un Sasquatch.
Da la sensación, como pasa con algunas cervezas, de estar caliente incluso cuando la acabas de servir y está fría. Así que mejor bebedla antes de que llegue realmente el buen tiempo… O si no dejadla para el invierno siguiente, que son cervezas que aguantan el paso del tiempo.
“Mi opinión en un Tweet:” Me ha parecido ver algo borroso al fondo… (después de beberme tres de estas, normal). Nota: Sobresaliente bajo.
Kees American Barley Wine
Desde los Países Bajos nos llega esta cerveza, una American Barley Wine. El estilo más fuerte de los de la tradición inglesa, pero pasado por la óptica moderna de la tradición americana: más alcohol y más lúpulo, con 11,5% ABV y 70 IBUs (a base de Cascade y Citra).
De color marrón rojizo, turbio, meloso, la corona una espuma de color hueso, que es poco abundante y poco persistente. El olor es maltoso y alcohólico (como cabe esperar de una Barley Wine) sin mucha presencia del lúpulo; algo que no deja entrever el “American” del nombre.
El boca resulta alcohólica, demostrando bien su 11,5% ABV. De primeras resulta más amarga que dulce, siendo al final del trago más dulce que amarga… ¡y volviendo a dominar el amargor después, en el postgusto! La verdad es que es un vaivén en boca de caramelo, frutas pasas y demás…
Como los vaivenes que puedes dar tú después, con lo que calienta y raspa. Más te vale no tomarla en ayunas, sino con el estómago bien protegido. Y beberla despacito, que para disfrutarla es mejor no muy fría y en tragos pequeñitos.
“Mi opinión en un Tweet:” ¿Qué es? ¿Kees? “Hay luces de color…” Nota: Notable.
De color marrón rojizo, turbio, meloso, la corona una espuma de color hueso, que es poco abundante y poco persistente. El olor es maltoso y alcohólico (como cabe esperar de una Barley Wine) sin mucha presencia del lúpulo; algo que no deja entrever el “American” del nombre.
El boca resulta alcohólica, demostrando bien su 11,5% ABV. De primeras resulta más amarga que dulce, siendo al final del trago más dulce que amarga… ¡y volviendo a dominar el amargor después, en el postgusto! La verdad es que es un vaivén en boca de caramelo, frutas pasas y demás…
Como los vaivenes que puedes dar tú después, con lo que calienta y raspa. Más te vale no tomarla en ayunas, sino con el estómago bien protegido. Y beberla despacito, que para disfrutarla es mejor no muy fría y en tragos pequeñitos.
“Mi opinión en un Tweet:” ¿Qué es? ¿Kees? “Hay luces de color…” Nota: Notable.
Hertog Jan Grand Prestige
Hace tiempo que tomamos esta cerveza de Arcense Bierbrouwerij llamada Hertog Jan Grand Prestige y anotamos la reseña… pero no la publicamos. Ahora hemos visto que algún amigo la bebió hace poco, así que nos parece buena idea rescatarla para la web.
También porque tenemos la sensación de que ya no bebemos tantas birras "belgas" como antes; y no queremos que caigan en el olvido estos estilos que las cerveceras modernas apenas hacen. Y las Quadrupels parecen reservadas a Bélgica o los Países Bajos, como esta.
Una cerveza, por tanto, marrón rojizo turbio, con espuma de color hueso media y no muy persistente. Aroma especiado y frutal, típico de las cervezas maltosas y alcohólicas. Y en sabor es igualmente alcohólica e intensa, maltosa y licorosa.
Hace pensar sobre la discusión de si Quadruple y Barley Wine vienen a ser lo mismo o no… tiene algo de razón. Porque esta cerveza de 10% ABV recuerda más al coñac o al oporto que otras Quadrupels…
“Mi opinión en un Tweet:” Quadruple o Barley Wine… el pelotazo es de aúpa. Nota: Bien alto.
También porque tenemos la sensación de que ya no bebemos tantas birras "belgas" como antes; y no queremos que caigan en el olvido estos estilos que las cerveceras modernas apenas hacen. Y las Quadrupels parecen reservadas a Bélgica o los Países Bajos, como esta.
Una cerveza, por tanto, marrón rojizo turbio, con espuma de color hueso media y no muy persistente. Aroma especiado y frutal, típico de las cervezas maltosas y alcohólicas. Y en sabor es igualmente alcohólica e intensa, maltosa y licorosa.
Hace pensar sobre la discusión de si Quadruple y Barley Wine vienen a ser lo mismo o no… tiene algo de razón. Porque esta cerveza de 10% ABV recuerda más al coñac o al oporto que otras Quadrupels…
“Mi opinión en un Tweet:” Quadruple o Barley Wine… el pelotazo es de aúpa. Nota: Bien alto.
Adnams Tally-Ho
Seguimos con las cervezas que se elaboran especialmente para esta época. Y esta Tally-Ho de Adnams lo es, aunque en la mayoría de los sitios la clasifiquen sin más como Barley Wine, realmente es más una Winter Warmer fuerte.
Su color es muy oscuro, marrón rojizo casi negro (lleva maltas Pale Ale, Crystal y Brown). La espuma no es muy abundante pero es compacta, de color beis. Su persistencia tampoco es demasiada.
El aroma no es muy intenso, ligero, con notas de fruta pasa y caramelo. El sabor es equilibrado: dulce pero con un toque amargo. Bizcocho, fruta madura y caramelo de nuevo. También más suave de lo esperado.
Y es que esta cerveza, en el fondo, “sólo” tiene 7,2% ABV. De las cervezas “de invierno” más suaves que comentamos (pero más fuertes de los ingleses). Así que no está mal si quieres beber navideño sin acabar muy perjudicado.
“Mi opinión en un Tweet:” Para huir a caballo de las reuniones familiares. Nota: Bien alto.
Su color es muy oscuro, marrón rojizo casi negro (lleva maltas Pale Ale, Crystal y Brown). La espuma no es muy abundante pero es compacta, de color beis. Su persistencia tampoco es demasiada.
El aroma no es muy intenso, ligero, con notas de fruta pasa y caramelo. El sabor es equilibrado: dulce pero con un toque amargo. Bizcocho, fruta madura y caramelo de nuevo. También más suave de lo esperado.
Y es que esta cerveza, en el fondo, “sólo” tiene 7,2% ABV. De las cervezas “de invierno” más suaves que comentamos (pero más fuertes de los ingleses). Así que no está mal si quieres beber navideño sin acabar muy perjudicado.
“Mi opinión en un Tweet:” Para huir a caballo de las reuniones familiares. Nota: Bien alto.
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el
viernes, diciembre 07, 2018
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brindis en voz alta
De Molen Bommen & Granaten
Cuando hablamos de la gente de De Molen (aka "los molineros") pensamos casi siempre en cervezones potentes y memorables... y bueno, pues probablemente éste sea también el caso. Precisamente con este clásico de las Barley Wine, de las que matan dulcemente: Bommen & Granaten, o lo que es lo mismo, Bombas y Granadas. Destacar que hay varias versiones más de esta cerveza, envejecidas en barricas de distintos vinos, aunque la que nos ocupa hoy es la básica.
De la presentación poco vamos a hablar, la inconfundible botella de la cervecera, etiqueta B&W con la información necesaria (y completa). La cerveza presenta un opaco color ámbar rojizo, de poca espuma y carbonatación casi nula, con corona poco persistente. En cuanto a la densidad es llamativamente alta.
Llama notablemente la atención su aroma dulce a caramelo (usa maltas Caramel) y sobre todo un fuerte olor a uva pasa (similar al Pedro Ximénez) e incluso higo y mosto. También vienen aromas de frutos rojos y orejones, sutilmente cítrico tal como se deduce del uso del lúpulo Columbus. Y hablando de la lupulización, bastante baja, muy afrutada. A pesar del intenso dulzor de su sabor y su aroma, la Bommer está increíblemente bien equilibrada.
Esta “explosión” de aromas y sabores de la Bommen, hace que la bebamos despacito (como Luis Fonsi...), algo que conviene debido al alto contenido alcohólico (11,9% ABV). Y todo ello a un precio asequible, así que miel sobre hojuelas.
“Mi opinión en un Tweet:” “Killing me Sweetly” a bombazos y granadas con este birrazo, que me dejo. Nota: Notable alto.
De la presentación poco vamos a hablar, la inconfundible botella de la cervecera, etiqueta B&W con la información necesaria (y completa). La cerveza presenta un opaco color ámbar rojizo, de poca espuma y carbonatación casi nula, con corona poco persistente. En cuanto a la densidad es llamativamente alta.
Llama notablemente la atención su aroma dulce a caramelo (usa maltas Caramel) y sobre todo un fuerte olor a uva pasa (similar al Pedro Ximénez) e incluso higo y mosto. También vienen aromas de frutos rojos y orejones, sutilmente cítrico tal como se deduce del uso del lúpulo Columbus. Y hablando de la lupulización, bastante baja, muy afrutada. A pesar del intenso dulzor de su sabor y su aroma, la Bommer está increíblemente bien equilibrada.
Esta “explosión” de aromas y sabores de la Bommen, hace que la bebamos despacito (como Luis Fonsi...), algo que conviene debido al alto contenido alcohólico (11,9% ABV). Y todo ello a un precio asequible, así que miel sobre hojuelas.
“Mi opinión en un Tweet:” “Killing me Sweetly” a bombazos y granadas con este birrazo, que me dejo. Nota: Notable alto.
8 Wired Mighty Imperial Ale
La cerveza de la que hablamos hoy es una cosa muy especial (de las que no son cervezas para el día a día ni para todos los públicos) pero que si la encontráis –o una parecida- y queréis daros un homenaje, seguro que al menos no os dejará indiferentes.
Para empezar porque es una “Poderosa” Imperial Ale de 11% ABV, con jaggery (azúcar no refinado asiático) y ahumada con Manuke (un árbol de Nueva Zelanda, que es de donde viene la cerveza). Y por si esto fuera poco, envejecida 5 meses con roble americano. Está claro que no es una “cerveza” como tu abuelo entiende que es la “cerveza”.
Y es que es de color marrón oscuro, turbio. La espuma es escasa y de baja persistencia, pero la poquísima que queda es de color beis claro. El aroma es maltoso (tostado y caramelo), de intensidad media, y con mucha presencia de madera. En boca es muy intensa. MUCHO. Y fuerte. Pero rica y sabrosa, densa, alcohólica, algo ahumada e incluso picante, y completa.
Eso sí, es para beber despacito y saborearla, como si fuese una Barley Wine pero subida de tono. En copa tipo coñac o snifter. Y dejando que su calor invada el cuerpo una noche que refresque. Después de la cena, claro, para que tampoco se nos suba mucho a la cabeza.
“Mi opinión en un Tweet:” Ponle alambre de espino alrededor para que no te la roben. Nota: Notable.
Para empezar porque es una “Poderosa” Imperial Ale de 11% ABV, con jaggery (azúcar no refinado asiático) y ahumada con Manuke (un árbol de Nueva Zelanda, que es de donde viene la cerveza). Y por si esto fuera poco, envejecida 5 meses con roble americano. Está claro que no es una “cerveza” como tu abuelo entiende que es la “cerveza”.
Y es que es de color marrón oscuro, turbio. La espuma es escasa y de baja persistencia, pero la poquísima que queda es de color beis claro. El aroma es maltoso (tostado y caramelo), de intensidad media, y con mucha presencia de madera. En boca es muy intensa. MUCHO. Y fuerte. Pero rica y sabrosa, densa, alcohólica, algo ahumada e incluso picante, y completa.
Eso sí, es para beber despacito y saborearla, como si fuese una Barley Wine pero subida de tono. En copa tipo coñac o snifter. Y dejando que su calor invada el cuerpo una noche que refresque. Después de la cena, claro, para que tampoco se nos suba mucho a la cabeza.
“Mi opinión en un Tweet:” Ponle alambre de espino alrededor para que no te la roben. Nota: Notable.
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el
martes, mayo 30, 2017
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brindis en voz alta
Brasseurs Du Monde Ale De Hardy
Hoy (1 de noviembre cuando se publica esta reseña) es el día en el que los varones comenzamos a pasar un mes sin afeitarnos el bigote, para apoyar la iniciativa Movember (con el objetivo de concienciar sobre temas de salud masculina, como el cáncer de próstata y otros). Por ello hoy queríamos comentar una birra con “bigote”. Y, revisando en nuestras libretas hemos encontrado esta. En esta ocasión, el bigote es el del escritor y poeta inglés Thomas Hardy, que en su novela The Trumpet-Major (1880) describe una cerveza como la que han intentado hacer aquí.
Por eso nos encontramos frente a una Barley Wine canadiense de color marrón rojizo, caoba. Es casi limpia, pero con una leve turbiedad. La espuma es de color hueso amarillento, compacta y densa (si bebes rápido tendrás doble bigote, pero date prisa que no es muy persistente).
El aroma es intenso, a alcohol y malta, con presencia de frutas pasas, caramelo (y azúcares en general), oporto y regaliz. En boca es densa, pastosa, muy dulce. Afrutada y con notas de toffee. Su baja carbonatación ayuda a destacar el alcohol y hace que caliente el estómago.
Y es que tiene 10,5% ABV que no se disimulan demasiado. Y eso hace que a la larga resulte un poco peleona y empalagosa. Pero de entrada está rica. Intenta combatirlo bebiéndola despacito (no tenemos prisa para que nos crezcan las barbas) y acompañándola de turrones y mazapanes, que ya están en los supermercados.
“Mi opinión en un Tweet:” Si logras evitar la resaca, puedes sumarle un punto a la media. Nota: Notable bajo.
Por eso nos encontramos frente a una Barley Wine canadiense de color marrón rojizo, caoba. Es casi limpia, pero con una leve turbiedad. La espuma es de color hueso amarillento, compacta y densa (si bebes rápido tendrás doble bigote, pero date prisa que no es muy persistente).
El aroma es intenso, a alcohol y malta, con presencia de frutas pasas, caramelo (y azúcares en general), oporto y regaliz. En boca es densa, pastosa, muy dulce. Afrutada y con notas de toffee. Su baja carbonatación ayuda a destacar el alcohol y hace que caliente el estómago.
Y es que tiene 10,5% ABV que no se disimulan demasiado. Y eso hace que a la larga resulte un poco peleona y empalagosa. Pero de entrada está rica. Intenta combatirlo bebiéndola despacito (no tenemos prisa para que nos crezcan las barbas) y acompañándola de turrones y mazapanes, que ya están en los supermercados.
“Mi opinión en un Tweet:” Si logras evitar la resaca, puedes sumarle un punto a la media. Nota: Notable bajo.
To Øl Mine Is Bigger Than Yours
Desde Dinamarca nos llega esta cerveza de estilo Barley Wine en la que To Øl quiere fardar de tamaño. Nosotros le decimos que el tamaño no es lo que importa para nosotros, que valoramos el contenido. Pero es verdad que una botella de 37,5cl en una cerveza de 12,5% ABV es más grande de lo que estamos acostumbrados. Espero que no nos duela.
El color es ámbar rojizo, limpio, con una capa de espuma color hueso compacta y, sí, de mayor tamaño de lo que esperamos (al menos, para el alcohol que tiene). Pero no creemos que se refirieran a esto. Aun así, no empieza mal.
Tiene un aroma maltoso principalmente, con presencia media de alcohol. Destacan las notas a caramelo, fruta madura y toques cítricos. El sabor es dulce: miel, pomelo, pan tostado y licor. Con un final más amargo y menos cuerpo de lo esperado.
Desde luego es algo grande. Pero tampoco mata. Las hemos visto más gordas. Aun así, se disfruta bastante porque lo que importa no es el tamaño, insistimos. Pero mejor ir con cuidado y beber de poquito en poquito, en copa de coñac, y acompañando quesos azules, por ejemplo.
“Mi opinión en un Tweet:” Más no tiene por qué ser siempre más (aunque en este caso lo sea). Nota: Sobresaliente bajo.
El color es ámbar rojizo, limpio, con una capa de espuma color hueso compacta y, sí, de mayor tamaño de lo que esperamos (al menos, para el alcohol que tiene). Pero no creemos que se refirieran a esto. Aun así, no empieza mal.
Tiene un aroma maltoso principalmente, con presencia media de alcohol. Destacan las notas a caramelo, fruta madura y toques cítricos. El sabor es dulce: miel, pomelo, pan tostado y licor. Con un final más amargo y menos cuerpo de lo esperado.
Desde luego es algo grande. Pero tampoco mata. Las hemos visto más gordas. Aun así, se disfruta bastante porque lo que importa no es el tamaño, insistimos. Pero mejor ir con cuidado y beber de poquito en poquito, en copa de coñac, y acompañando quesos azules, por ejemplo.
“Mi opinión en un Tweet:” Más no tiene por qué ser siempre más (aunque en este caso lo sea). Nota: Sobresaliente bajo.
Mikkeller Big Worster
Tras dejarles probar la Gordon's Finest Titanium, quisimos resarcirnos con los pobres Becarios dejándoles observar como nos bebíamos este pelotazo, para que pudieran ver que dos cervezas muy alcohólicas pueden tener calidades muy distintas. Y para ello nada mejor que un gran mal malo peor peorcísimo.
Mikkeller califica esta cerveza de American Style Barleywine. Así pues, en teoría deberíamos encontrarnos ante una bebida de elevada graduación alcohólica, gran densidad y por lo tanto un festival tanto de maltas como de lúpulos. Disparada en casi todos los aspectos posibles, excesiva y sin complejos.
El color es dorado oscuro, sin llegar al cobre. La espuma es blanca, cremosa y poco abundante. Dura más de lo que cabría esperar dada la cantidad de alcohol, que siempre juega en contra de la retención. Huele a piña, caramelo, galleta y alcohol, haciéndola muy apetecible. También tiene presencia de frutas con hueso (melocotón, por ejemplo). El trago es duro, muy alcohólico, y la cerveza tiene muchísimo cuerpo. Los lúpulos se notan menos de lo que esperábamos, podría colar perfectamente como English Barleywine pasada de vueltas.
Pese a ser una cerveza difícil y muy alcohólica (18.9% ABV), la queremos bien lejos del fregadero, y bebida como Dios manda se disfruta de lo lindo. Esto es: snifter, tiempo por delante y pasión por la cerveza. Amigos, fulanas o fulanos, es opcional.
“Mi opinión en un Tweet:” Excesiva, pero aun así deliciosa. Nota: Sobresaliente bajo.
Mikkeller califica esta cerveza de American Style Barleywine. Así pues, en teoría deberíamos encontrarnos ante una bebida de elevada graduación alcohólica, gran densidad y por lo tanto un festival tanto de maltas como de lúpulos. Disparada en casi todos los aspectos posibles, excesiva y sin complejos.
El color es dorado oscuro, sin llegar al cobre. La espuma es blanca, cremosa y poco abundante. Dura más de lo que cabría esperar dada la cantidad de alcohol, que siempre juega en contra de la retención. Huele a piña, caramelo, galleta y alcohol, haciéndola muy apetecible. También tiene presencia de frutas con hueso (melocotón, por ejemplo). El trago es duro, muy alcohólico, y la cerveza tiene muchísimo cuerpo. Los lúpulos se notan menos de lo que esperábamos, podría colar perfectamente como English Barleywine pasada de vueltas.
Pese a ser una cerveza difícil y muy alcohólica (18.9% ABV), la queremos bien lejos del fregadero, y bebida como Dios manda se disfruta de lo lindo. Esto es: snifter, tiempo por delante y pasión por la cerveza. Amigos, fulanas o fulanos, es opcional.
“Mi opinión en un Tweet:” Excesiva, pero aun así deliciosa. Nota: Sobresaliente bajo.
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el
viernes, septiembre 18, 2015
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Old Stock Ale
Es conocido que los americanos se suelen gustar mucho. En sus rankings cerveceros, suelen ocupar ellos mismos los primeros lugares, incluso en estilos tradicionales de otros países. Nos hemos atrevido a probar una interpretación yankee de un estilo clásico inglés, la Old Stock Ale, muy próxima a las English Barley Wine.
Esta cerveza de North Coast Brewing Company es de color cobre, con reflejos naranjas. La espuma es de color marfil, poco abundante, pero persistente y cremosa. Es un lote de 2015, y quizá por eso es una cerveza menos compleja de lo esperado, con olor a mazapán y algo de lúpulo (Fuggles y East Kent Goldings) en el fondo. Se notan algunas mermeladas (frutas dulces, vaya), y alcohol un poco fuera de lugar.
Se nos indica que esta cerveza llega a su punto óptimo tras diez años de guarda, cuando los alcoholes se suavizan y se transforman en notas de diversos licores y frutas.
Creemos que esta cerveza podría dar más de sí, y más tras el bombo y platillo que se le ha dado; pero no tenemos paciencia. Pese a todo, es una buena cerveza, para tomar preferentemente en snifter y a sorbos cortos, dado su porcentaje de alcohol en volumen del 11,9%.
“Mi opinión en un Tweet:” Quizá en diez años será una cerveza excelente. Ahora, aún no. Nota: Notable bajo.
Esta cerveza de North Coast Brewing Company es de color cobre, con reflejos naranjas. La espuma es de color marfil, poco abundante, pero persistente y cremosa. Es un lote de 2015, y quizá por eso es una cerveza menos compleja de lo esperado, con olor a mazapán y algo de lúpulo (Fuggles y East Kent Goldings) en el fondo. Se notan algunas mermeladas (frutas dulces, vaya), y alcohol un poco fuera de lugar.
Se nos indica que esta cerveza llega a su punto óptimo tras diez años de guarda, cuando los alcoholes se suavizan y se transforman en notas de diversos licores y frutas.
Creemos que esta cerveza podría dar más de sí, y más tras el bombo y platillo que se le ha dado; pero no tenemos paciencia. Pese a todo, es una buena cerveza, para tomar preferentemente en snifter y a sorbos cortos, dado su porcentaje de alcohol en volumen del 11,9%.
“Mi opinión en un Tweet:” Quizá en diez años será una cerveza excelente. Ahora, aún no. Nota: Notable bajo.
Brewdog Abstrakt AB:14
Los de Brewdog hacen (además de buenas cervezas regulares) masivas idas de olla, también de manera regular (o sea, cada poco sacan una nueva), y la serie Abstrakt es como “el súmmum de la tontería” (superado sólo por las que merecen ir a la sección “La cerveza chorra”, claro).
Se supone que buscan empujar y romper los conceptos, estilos y categorías de las cervezas actuales. Y para ello hacen cosas como esta Oak Aged Imperial Weizenbock de 10,2% ABV. Una cerveza de color rojizo, como de miel. Espuma densa pero efímera.
Olor muy rico a frutas, plátano y especias y un poco a alcohol (normal, con el que tiene). El sabor es dulce, fuerte y ardiente. Mucho alcohol. Y además picante. Intenso. Duradero. Densa y llena de fruta madura. Eso sí, en boca apenas da para distinguir el trigo. Parece un barley wine. O sea, un wheat wine, según ellos, sería más correcto.
Ah. Y recomiendan comprar tres… una para tomar reciente, otra para dentro de un año, y otra para después. ¿A ese precio? No te jode, lo raro es que no recomienden comprar cinco, siendo ellos los que ganan vendiéndola. Nosotros, no recomendamos ninguna, más que si quieres buscar los límites de los estilos.
“Mi opinión en un Tweet:” Para inventar el Wheat Wine no está mal, pero es demasiado cara. Nota: Bien.
Se supone que buscan empujar y romper los conceptos, estilos y categorías de las cervezas actuales. Y para ello hacen cosas como esta Oak Aged Imperial Weizenbock de 10,2% ABV. Una cerveza de color rojizo, como de miel. Espuma densa pero efímera.
Olor muy rico a frutas, plátano y especias y un poco a alcohol (normal, con el que tiene). El sabor es dulce, fuerte y ardiente. Mucho alcohol. Y además picante. Intenso. Duradero. Densa y llena de fruta madura. Eso sí, en boca apenas da para distinguir el trigo. Parece un barley wine. O sea, un wheat wine, según ellos, sería más correcto.
Ah. Y recomiendan comprar tres… una para tomar reciente, otra para dentro de un año, y otra para después. ¿A ese precio? No te jode, lo raro es que no recomienden comprar cinco, siendo ellos los que ganan vendiéndola. Nosotros, no recomendamos ninguna, más que si quieres buscar los límites de los estilos.
“Mi opinión en un Tweet:” Para inventar el Wheat Wine no está mal, pero es demasiado cara. Nota: Bien.
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el
jueves, abril 24, 2014
8
brindis en voz alta
Horn Dog
Esta cerveza de la americana Flying Dog es una barley wine, llamada Horn Dog, que en jerga (slang) viene a significar algo así como “estar más salido que el pico de una plancha”. Y, bueno, sus 10,2% ABV pueden desatar ese efecto en algunas personas.
Por lo demás es una cerveza muy agradable, de color avellana oscuro, limpio, con una cabeza de espuma beis, compacta, y, aunque un poco escasa, muy bonita. En el aroma predominan las maltas, con toques de frutas pasas y a café y frutos secos.
En boca es compleja, con mucho dulzor y amargor (45 IBUs) compensados entre sí. Licorosa y especiada, es densa y cremosa, llena la boca y la calienta y deja un regusto largo, amargo, con recuerdo de regaliz.
Una cerveza que te quita el frío y te calienta por dentro, dejándote más salido que un perro en celo. Un nombre muy apropiado, sin duda. Para beber en nonic o snifter y acompañar de quesos o postres borrachos.
“Mi opinión en un Tweet:” Una cerveza que hace que se te levante el cuerno del perro. Nota: Notable.
Por lo demás es una cerveza muy agradable, de color avellana oscuro, limpio, con una cabeza de espuma beis, compacta, y, aunque un poco escasa, muy bonita. En el aroma predominan las maltas, con toques de frutas pasas y a café y frutos secos.
En boca es compleja, con mucho dulzor y amargor (45 IBUs) compensados entre sí. Licorosa y especiada, es densa y cremosa, llena la boca y la calienta y deja un regusto largo, amargo, con recuerdo de regaliz.
Una cerveza que te quita el frío y te calienta por dentro, dejándote más salido que un perro en celo. Un nombre muy apropiado, sin duda. Para beber en nonic o snifter y acompañar de quesos o postres borrachos.
“Mi opinión en un Tweet:” Una cerveza que hace que se te levante el cuerno del perro. Nota: Notable.
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