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Weihenstephaner Vitus

¡Madre del amor hermoso! ¡Que disgustos nos estamos llevando últimamente! Al menos desde que se nos ocurrió que, en un mundo cervecero donde el 99% de las novedades no se van a repetir nunca jamás, debíamos comprobar si teníamos reseñadas esas cervezas que sí o sí un cervecero debía haber probado.

Weihenstephaner Vitus
¡Y resulta que esta delicia no la teníamos todavía en la web! Pues os la presentamos: Aquí una de las mejores cervezas que existen, aquí un lector de EJDL. La cerveza fuerte de trigo de la fábrica más antigua del mundo no necesita más presentación.

Y decimos fuerte porque es casi como dos cervezas de trigo concentradas en una. Es una Weizenbock y tiene 7,7% vol. de alcohol, pero que no se notan, solo es como una Weissbier un poco intensa y compleja.

Porque lo demás, parece una Weizenbier “normal”: amarilla anaranjada turbia, espuma abundante y todo eso… Olor a clavo, plátano y cereal… Sabor dulce y afrutado, con mucho pan y notas tostadas ligeras… O sea, todo lo de siempre, pero con un puntito extra de intensidad y complejidad.

Su vaso oficial es un copón grande, pero también sirve el típico vaso de las cervezas de trigo. No la bebas muy fría para apreciarla más, y mete algo contundente como un codillo con unas Semmelknödel para hacer base, porque tiene peligro.

“Mi opinión en un Tweet:” Loas a San Vitus y su cerveza. Nota: Matrícula de Honor.

Erdinger Pikantus

Los que llevéis el tiempo suficiente leyéndonos (o sepáis alemán, o tengáis el ojo despierto y os hayáis fijado) sabréis que cuando una cervecera germana acaba en “-er”, eso significa que es “de” ese pueblo. Así que la cervecera Erdinger es de Erding, Alemania (en el estado federado de Baviera)

Erdinger Pikantus
Y la Picantus es su Weizenbock. O sea, su cerveza fuerte de trigo. Y en este caso, además, oscura (aunque puede haber Weizenbocks claras). Así que no lo lleva, pero podría ponérsele también el apellido Dunkel.

Y es que su color es marrón turbio y oscuro, un poco rojizo, un poco apagado y profundo. En vaso de trigo (el grande y alargado) genera una buena cantidad de espuma, compacta y color hueso, de buena persistencia.

Pero no entendemos por qué ahora en su web recomiendan servirla en copa de vino y dividir la botella de 50 cl para compartir. ¡Eso va en contra de todo lo que creemos! Aunque, oye, es su birra... ellos sabrán.

En cualquier caso, los aromas a plátano, maltas oscuras y levadura especiada llenarán tu nariz. Y los dulces sabores, con notas tostadas, tu boca. Y claro, el 7,3% vol. de alcohol, llenará tus vasos sanguíneos produciendo rubor en tus mejillas.

“Mi opinión en un Tweet:” Quizás por eso hablan de compartirla… ¡pero no! ¡Es mía! Nota: Notable.

Ayinger Weizenbock

De esta casa alemana que todo lo que hemos probado nos ha gustado bastante, nos centramos hoy en su cerveza de estilo Weizenbock, o sea, la “fuerte” de trigo. Como ya hemos comentado otras veces, aunque “Bock” significa cabra, en Alemania se utiliza como sufijo en los estilos para indicar que es más fuerte.

Al ser una típica cerveza de trigo alemán, es turbia. De color amarillo anaranjado, algo apagado. La espuma es abundante: blanca y compacta, con buena presencia en el vaso alargado y estrecho en el centro en el que se suelen servir estas cervezas.

El aroma es muy agradable. A malta de trigo y fruta. Y el sabor es dulce, con abundantes notas a pan y levadura. También tiene algo de presencia el plátano típico de estas cervezas. Todo bien potente y conjugado con un buen cuerpo y suavidad, que hace una cerveza muy bebible.

Y que esconde muy bien los 7,1% ABV que tiene. Así que es peligrosa tanto en invierno, que es para cuando fue diseñada, como en verano por lo bien que entra. Bebedla con moderación acompañando una Kartoffelsalat bien fresquita.

“Mi opinión en un Tweet:” Winter is coming, pero en verano se disfruta también. Nota: Sobresaliente.

La Vella Caravana Maltrago

Desde Lleida nos llega una de las mejores Imperial Stout que se hacen en este país y que en nuestra opinión no está tan reconocida como se merece. Como curiosidad, decir que es una Imperial Wheat Stout, y lleva en su receta más de un 70% de malta de trigo... ¡Lo que hace que den todavía más ganas de probarla!

De color negro, bastante opaca y densa, con una cabeza de espuma no muy abundante marrón claro, densa y medianamente persistente. El aroma es maltoso (pan tostado) y su olor promete mucho sabor, lo cual invita a beber rápidamente.

En boca es amarga pero a la vez dulce. Intensa y sedosa. No es tan cafetosa como las Imperial Stout clásicas, sino que la maltosidad va más hacia la panadería, aunque también destaca algo de chocolate o de tostado al final. No le falta ni cuerpo ni densidad, y el trigo le añade mucha complejidad a la ecuación.

Eso sí, hay que tener cuidado con dos cosas: tiene 9,1% ABV, con lo cual emborracha (ya que sin embargo se bebe fácil), y hay que evitar al servirla que caigan los posos de levadura, ya que altera tanto el sabor como la apariencia negativamente. Por lo demás, todo muy recomendable.

“Mi opinión en un Tweet:” No me salen las palabras, así que me inventaré los gestos como Thamsanqa Jantjie. Nota: 🖖👌 (9 dedos hacia arriba: Sobresaliente)

Schneider Weisse Tap5 Meine Hopfenweisse

La cervecera alemana Schneider Weisse se nos presenta hoy con uno de sus clásicos, la Tap 5. Como estilo habitual se catalogaría dentro de las Weizenbock (cerveza fuerte de trigo), pero esta cerveza se podría decir que tiene un estilo propio, Hopfenweisse, que viene a decir algo así como cerveza de trigo lupulada, y su origen fue fruto de la colaboración con la cervecera Brooklyn y Garrett Oliver.

Es de un color dorado oscuro, casi opaco por las levaduras en suspensión, y al servirla en su correspondiente vaso tipo Weizen si quieres ser clásico o en copa (para potenciar los aromas a lúpulo), brotará una gran espuma blanca y cremosa que se mantendrá hasta casi el final. Si acercas el vaso a la nariz podrás percibir ese lúpulo tan esperado en forma de notas herbales y florales típicas de las variedades europeas (Hallertauer), que enmascaran casi completamente al trigo.

En boca, la presencia del lúpulo no es tanta en amargor, que también hace notar sus 40 IBUs, como en sabores frescos y florales; aparte de la esencia del cereal malteado que también tiene presencia, aportando cuerpo, y una textura suave a la par que agradable.

Desde luego es una cerveza que si no has probado no deberías dudar en hacerlo ya mismo. Puede que te eche para atrás su 8,2% ABV y que venga en botella de medio litro, pero la verdad es que el alcohol está tan bien integrado que no te darás apenas cuenta.

“Mi opinión en un Tweet:” ¿He oído que hay grifo de la Tap 5? Póngame dos pintas, y otra para llevar... Con eso lo digo todo. Nota: Notable muy alto.

Haandbryggeriet Dark Force

Una Double Extreme Imperial Wheat Stout, ni más ni menos, es la primera cerveza que, democráticamente, habéis elegido para que catemos y comentemos, en nuestras catas Demócatas. Los noruegos que la hacen quieren que la Imperial contraataque, y por eso la multiplican por dos y le echan trigo.

De color negro muy negro, opaca y de textura diríase que untuosa, posee una cabeza de espuma marrón de tamaño medio, con un inicio esponjoso pero que mantiene un final compacto.

El aroma es a pan tostado y café de puchero, con intensidad media, pero penetrante (y no del todo agradable). En boca es amarga pero de final dulce (posiblemente sea la única nota reconocible del trigo). Es densa y cremosa, con mucho cuerpo, y deja un leve regusto amargo duradero.

Vamos, que esta cerveza se merece los cinco apellidos que tiene. Y los 9 grados de alcohol que tiene, también. Para disfrutar en snifter mientras ves las películas clásicas de Star Wars (que, para los frikis, son las únicas que hay, claro).

“Mi opinión en un Tweet:” Más rápido, más sencillo, más seductor; pero no más poderoso. Nota: Notable alto.

Kuchlbauer Aloysius

Esta marca, que una vez al año llega con puntualidad germánica a la feria de la alimentación europea que hacen en esos grandes almacenes “británicos” (que no nos pagan por publicitar), es de las que corremos a comprar cuando las vemos.

Y esta Aloysius es una de las que más nos gustan de la casa Kuchlbauer  (aunque no tenga ni el vaso ni la torre bonita). Pero una Dunkel Weissbock no es algo que se cate todos los días. Y es que es una cerveza de trigo de color marrón oscuro (y fuerte, como ya veremos), con una espuma abundante de color hueso (aunque no muy duradera).

El aroma es intenso a plátano, malta, clavo y algo de chocolate. En boca es dulce y recuerda más a todo el rollo de panadería y pastelería: bollos, tostadas, biszcochos, etc. Tiene buen cuerpo y agradable carbonatación.

La cosa es que te la bebes, la disfrutas, y no te das cuenta en ningún momento que tiene 7,2% ABV, así que hay que tener cuidado y reservarla para acompañar la merienda. Y coger una buena reserva, que a lo peor no la ves hasta dentro de un año.

“Mi opinión en un Tweet:” Una digna rival de la Aventinus, aunque no tan potente. Nota: Notable.

Brewdog Abstrakt AB:14

Los de Brewdog hacen (además de buenas cervezas regulares) masivas idas de olla, también de manera regular (o sea, cada poco sacan una nueva), y la serie Abstrakt es como “el súmmum de la tontería” (superado sólo por las que merecen ir a la sección “La cerveza chorra”, claro).

Se supone que buscan empujar y romper los conceptos, estilos y categorías de las cervezas actuales. Y para ello hacen cosas como esta Oak Aged Imperial Weizenbock de 10,2% ABV. Una cerveza de color rojizo, como de miel. Espuma densa pero efímera.

Olor muy rico a frutas, plátano y especias y un poco a alcohol (normal, con el que tiene). El sabor es dulce, fuerte y ardiente. Mucho alcohol. Y además picante. Intenso. Duradero. Densa y llena de fruta madura. Eso sí, en boca apenas da para distinguir el trigo. Parece un barley wine. O sea, un wheat wine, según ellos, sería más correcto.

Ah. Y recomiendan comprar tres… una para tomar reciente, otra para dentro de un año, y otra para después. ¿A ese precio? No te jode, lo raro es que no recomienden comprar cinco, siendo ellos los que ganan vendiéndola. Nosotros, no recomendamos ninguna, más que si quieres buscar los límites de los estilos.

“Mi opinión en un Tweet:” Para inventar el Wheat Wine no está mal, pero es demasiado cara. Nota: Bien.

Aventinus Weizen-Eisbock

Esta cerveza es una versión más fuerte de la Schneider Weisse Tap 6 Unser Aventinus, ya que ha sido concentrada mediante la congelación del agua de la original, dejando así una cerveza más densa (28 grados de densidad original) y más alcohólica.

Es marrón oscuro, casi negro, con espuma de color blanco roto, no muy abundante. El olor es picante y dulce, a frutas (plátano), especias y frutos secos. El sabor es intenso. Muy intenso.

No disimula demasiado el alcohol, lo cual la hace dura de beber y promete un buen pedo. Pero como es dulce, con gran cantidad de caramelo en boca, entra bien, poco a poco. Otra característica que tiene es la gran presencia de sabor Umami (y si no sabes lo que es, wikipedialo). Nosotros hemos estado practicando, desde que descubrimos como identificarlo en el panel de cata de la universidad en el que participo. En esta cerveza, se nota, y me recuerda (levemente) al sushi.

En conclusión, un pelotazo de cerveza, de 12% ABV, que se recomienda tomar después de la comida, acompañando a postres como los profiteroles, tiramisú, o crepes con chocolate.

“Mi opinión en un Tweet:”Condensando buenas cervezas salen cosas así. Nota: Notable

Schneider Weisse Tap 6 Unser Aventinus

Las cerveceras alemanas generalmente tienen una cerveza tipo Weizen DoppelBock (o sea, traducido al castellano, “la hostia de fuerte”); bueno, creo que es sin más “doble cabra”. A lo mejor tiene algo que ver con el carro de Thor, pero no creo. Jo, qué difícil es esto de los idiomas, je je je.

Bueno, estas cerveza para los días fríos y las noches largas suelen ser densas y de alta graduación (en este caso 8,2% ABV) y casi casi sirven de alimento. Eso sí, no la confundas con la Aventinus Eisbock, que es otra cerveza muy diferente y la trataremos en otro momento

El color es marrón turbio, como el del café con hielo, y en los sentidos despierta las cualidades refrescantes y dulces de la Weizenbier con la fuerza y la intensidad de las Ales más densas y con mucho cuerpo, y recuerdos a especias y frutas.

Ha ganado varios premios de la WBC, pero, comparándola con la ganadora del WBA 2011 (en su categoría y en la general) Weihenstephaner Vitus, la Aventinus es más densa, más turbia y más fuerte, lo cual hace que no sea tan placentero beberla. Pero vamos, que ser la segunda tampoco está mal.

“Mi opinión en un Tweet:” El pan y las hostias hechas cerveza. Cerveza fuerte, eso sí. Nota: Notable bajo.