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Poppels New England India Pale Ale

En lata (aunque de 33 cl) y turbio, hemos bebido esta New England IPA sueca. No, no es que nos haya salido barba hípster, es que nos gusta probar de todo. Y las NEIPAs son lo que se lleva ahora, así que hay que opinar.

Poppels New England India Pale Ale
Esta en concreto es amarilla-anaranjada, muy turbia, con aspecto de batido o de zumo. Pero con tropezones: posos, flotantes y arenilla acaban en el vaso (siempre hemos dicho que es una cosa que no nos gusta de usar latas para cervezas sin filtrar; es difícil prever eso al servir). La espuma es de color blanco, tamaño medio, persistencia baja y aspecto feo.

Huele y sabe como un zumo de naranja, mandarina y pomelo. Es muy frutal, cítrica y dulce de primeras (aunque también algo amarga). Desde luego, parece más algo que pudieses encontrar en una frutería que en una cervecería.

Como punto fuerte, tiene lo bien que con tanto lúpulo frutal esconde el alcohol. Los 7% ABV no se notan, reforzando la sensación de beber un zumo. Como punto flojo, su aspecto, lleno de restos floculados navegando por el líquido.

“Mi opinión en un Tweet:” Tus recuerdos puedes ser turbios si te bebes dos de estas. Nota: Bien bajo.

Omnipollo Noa Pecan Mud Cake

De un tiempo a esta parte, la cervecera sueca Omnipollo se ha hecho un lugar de honor entre las cerveceras VIP del panorama craft. Primero entró con buenas IPAs, y luego remató con cervezas muy innovadoras pertenecientes a varios estilos, mayormente Imperial Stouts y sours.

Su Noa Pecan Mud Cake es uno de sus buques insignia. Con un 100/99 en RateBeer, y con una auténtica legión de groupies detrás, puebla varios bares cerveceros con precios no exentos de cierta polémica. En Barcelona, por ejemplo, las medias pintas –ojo, las cañas- de esta cerveza cuestan entre 7 y 8 euros. ¿Qué la hace tan especial?

La cerveza es negra, petrolífera, densa, con una espuma ocre que se disipa con relativa rapidez. El aroma es sorprendente: cacao, bizcocho industrial, ron y vainilla a go-go. Es tan intenso que eclipsa cualquier otra nota aromática. La verdad es que nos resulta algo artificial y un poco pasado de vueltas. Para hacernos una idea... huele a Phoskitos borracho. Tiene lógica teniendo en cuenta que es una Russian Imperial Stout aromatizada (en algunas versiones con aromas artificiales, en otras con aromas naturales). La cerveza, rozando lo empalagoso, se hace dura al final (especialmente si no es la primera). El trago es alcohólico, no podemos olvidar su 11% de alcohol en volumen.

Como se puede deducir, tras la fama adquirida y su coste, la cerveza nos resultó algo decepcionante. Sí es cierto que es golosa, plena, corpulenta y deliciosa. Pero su artificialidad y empalagosidad la bajan de un olimpo que no acabamos de entender, especialmente en la puntuación de 99 que hace referencia a la adecuación al estilo. Habrá que ver la reacción de los que siempre han criticado a las cerveceras industriales por usar extractos.

“Mi opinión en un Tweet:” Es a una Russian Imperial Stout lo que un Bony a un bizcocho. Nota: Notable bajo.

Öl Ljus Lager

Ikea también tiene su cerveza. Sí, has leído bien, la marca más conocida de muebles “móntelo usted mismo” también vende cerveza, ¿porqué? Pues porque venden de todo y ya que introdujeron la parte de alimentación dentro de sus tiendas, pues era lógico que empezaran a introducir todo tipo de bebidas, incluido nuestro oro líquido.

La variedad que nos ocupa hoy es la Pale Lager, elaborada por Krönleins Bryggeri, y que recomiendan servir fría para acompañar cualquier plato. Lo cual apoyamos, al menos lo de servir fría; lo de acompañar cualquier plato, un poco menos. Es una cerveza cristalina, sin turbidez y de color amarillo intenso, con espuma muy blanca y muy escasa, desapareciendo en poco tiempo. Pero, si nos permitís la gracia, al menos viene montada

Desprende un olor muy suave a malta y cereal que se repite en el sabor, con muy poco amargor y un ligero punto ácido al final. Tiene una carbonatación media y un cuerpo ligero: muy típica de cerveza comercial.

Viene en botella de 330 ml como no podía ser de otra forma y tiene 4,7% de ABV. Sírvela en jarra, copa o vaso MJÖD y acompaña con ella cualquier comida como te recomiendan, ya que es como si bebieras agua.

“Mi opinión en un Tweet:” Muy básica y muy suave, perfecta para venderla en todos los países que tienen tienda sin especializarse en nada. Nota: Insuficiente.

Rudolf Ren Ale

Se nos echa encima el fin del año y el fin del plazo para colaborar con “La noche más oscura”, el evento inter-bloguero-cervecero, que, en plenas navidades nos invita a sumergirnos en el lado tenebroso de la birra. Y como nosotros estamos con la temática de cervezas navideñas, hemos tenido que buscar una que cumpla ambas características.

Y la hemos encontrado en esta Winter Warmer tan oscura que parece una Porter (no es tan densa ni negra como una Stout, pero para el evento da el pego), de la cervecería sueca Dugges Ale & Porterbryggeri.

De color oscuro, pero con brillos rojizos, espuma media y beis, pero que desaperece rápido, esta cerveza presenta aromas leves a frutas y levaduras, y un sabor complejo, entre los amargos y picantes, chocolates, y los dulces y alcohólicos.

Una cerveza con un punto especiado, bastante curiosa por lo poco habitual de sus características, y que con su 7% ABV nos puede ayudar a no pasar frío en las navidades, e incluso, a ver a Rudolf con su nariz roja aparcar el trineo en nuestro tejado.

“Mi opinión en un Tweet:” Especiada y alcohólica, no sé si me tomaría dos. Nota: Suficiente.