Las Doble IPA son esas cervezas acuñadas con un término para indicar que están un grado (o nivel) por encima de las “normales”. Y existe la corriente etimológica que sostiene que “Imperial” indica mayor alcohol y cuerpo, y que “Doble” se centra más en el aumento de las características propias del estilo.
En este caso, esta Double IPA ibérica y hecha en Toledo se sube a tener 7% vol. de alcohol y 50 IBUs, con lo cual tampoco es excesiva en sus números. ¿Lo será en la cata organoléptica? Pues solamente hay una manera de averiguarlo: dejar de escribir y abrir el botellín de una vez.
Al servirla podemos ver su color ámbar rojizo profundo, y cómo se genera una abundante espuma de color blanco roto, no muy bonita, pero de persistencia media, y pegajosa en los bordes de la copa.
En aroma se nota tanto la presencia del lúpulo con sus notas resinosas como la del alcohol que proporcionan sus maltas y la alta fermentación. Y en boca es, por supuesto, amarga, con una aspereza que la hace para paladares atrevidos.
O para combinar con comidas fuertes que se lleven bien con el amargo, como platos grasos y dulces (pongamos una salsa barbacoa) que necesiten de una cerveza que lo equilibre y limpie el paladar. ¡Pues así es ideal!
“Mi opinión en un Tweet:” Ya podían servirla en Iberia (en los aviones, digo). Nota: Notable.
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Sierra Nevada Atomic Torpedo
Lo primero que nos llamó la atención de esta cerveza de Sierra Nevada fue el tamaño de la lata. Nada menos que 19,2 onzas líquidas (americanas), que son exactamente 56,8 centilitros. Lo que conocemos como una pinta inglesa, de las de verdad. ¡Una medida muy poco habitual en lata y cada vez menos en los grifos de los bares!
Así que nos encantó, porque es nuestra medida de volumen favorita. Aunque tal vez para una Imperial IPA de 8,2% vol. de alcohol sea un tamaño un poco excesivo, y nosotros lo recomendaríamos en principio para cervezas más bebibles. Veamos si en esta se nos hizo largo o no…
Al servirla tiene buen aspecto, con un color ámbar claro profundo, algo velada, y con una espuma de color blanco hueso que tiene todas las características que esperamos de una buena espuma: es abundante, es densa y tiene buena persistencia.
Huele como recordamos que olían las Doble IPAs americanas, maltosas y lupuladas (sobre todo esto último) en abundancia. También tiene algo del carácter frutal (y dulce en boca) de las IPA modernas de la otra costa. Pero en boca vuelve a predominar el amargor con cuerpo maltoso como base. Resina y caramelo, respectivamente.
El espíritu americano que empapa esta Juicy West Coast DIPA es el mismo que anuncia el átomo a punto de fusionar todas esas experiencias en tu garganta y crear un pequeño apocalipsis nuclear en tu cerebro cuando te la bebas entera (que se puede). ¡Pero hay que arriesgar!
“Mi opinión en un Tweet:” No apta para menores de 21 años. Nota: Notable bajo.
Así que nos encantó, porque es nuestra medida de volumen favorita. Aunque tal vez para una Imperial IPA de 8,2% vol. de alcohol sea un tamaño un poco excesivo, y nosotros lo recomendaríamos en principio para cervezas más bebibles. Veamos si en esta se nos hizo largo o no…
Al servirla tiene buen aspecto, con un color ámbar claro profundo, algo velada, y con una espuma de color blanco hueso que tiene todas las características que esperamos de una buena espuma: es abundante, es densa y tiene buena persistencia.
Huele como recordamos que olían las Doble IPAs americanas, maltosas y lupuladas (sobre todo esto último) en abundancia. También tiene algo del carácter frutal (y dulce en boca) de las IPA modernas de la otra costa. Pero en boca vuelve a predominar el amargor con cuerpo maltoso como base. Resina y caramelo, respectivamente.
El espíritu americano que empapa esta Juicy West Coast DIPA es el mismo que anuncia el átomo a punto de fusionar todas esas experiencias en tu garganta y crear un pequeño apocalipsis nuclear en tu cerebro cuando te la bebas entera (que se puede). ¡Pero hay que arriesgar!
“Mi opinión en un Tweet:” No apta para menores de 21 años. Nota: Notable bajo.
DouGall’s Doble IPA
Esta cerveza fue la que ganó en la encuesta para ser la siguiente bebida y reseñada (aunque al sumar los votos de otras redes quedó empatada con la 942 IPA y tendréis dos por el precio de una). Así que es el momento de cumplir nuestra tarea y hacer la cata y publicarla.
Esta cerveza es una de las más fuertes de la marca cántabra, con 8% vol. de alcohol. Pero no se notan demasiado, como veremos. Eso sí, hay que cuidarse porque no se notan en sabor… pero al final se acumulan en la cabeza (y en el hígado).
El color es amarillo velado, sin llegar a turbio. No esperéis una DIPA de estas que no paran de hacer ahora que parecen biofrutas. La espuma es de color entre blanco roto o hueso, esponjosa, y de cantidad y persistencias medias.
Sí que tiene aromas frutales, de notas cítricas y toques resinosos. Lleva los lúpulos favoritos de la casa: Columbus, Citra, Amarillo, Loral, Simcoe y Mosaic. ¡Ahí es nada! Pero también un cuerpo decente de malta Maris Otter, Extra Pale y algo de trigo que la redondean.
Porque su amargor (100 IBU) no genera ninguna aspereza ni resulta desagradable, sino que está bien equilibrado y compensado por el dulzor. Por lo que, aparte de estar muy rica, entra muy bien. ¡Ojo de nuevo con el peligro que tiene al ser una de las DIPA más compensadas que hemos probado!
“Mi opinión en un Tweet:” ¿Se pueden equilibrar los extremos? Esta es la prueba de que ese camino existe. Nota: Sobresaliente.
Esta cerveza es una de las más fuertes de la marca cántabra, con 8% vol. de alcohol. Pero no se notan demasiado, como veremos. Eso sí, hay que cuidarse porque no se notan en sabor… pero al final se acumulan en la cabeza (y en el hígado).
El color es amarillo velado, sin llegar a turbio. No esperéis una DIPA de estas que no paran de hacer ahora que parecen biofrutas. La espuma es de color entre blanco roto o hueso, esponjosa, y de cantidad y persistencias medias.
Sí que tiene aromas frutales, de notas cítricas y toques resinosos. Lleva los lúpulos favoritos de la casa: Columbus, Citra, Amarillo, Loral, Simcoe y Mosaic. ¡Ahí es nada! Pero también un cuerpo decente de malta Maris Otter, Extra Pale y algo de trigo que la redondean.
Porque su amargor (100 IBU) no genera ninguna aspereza ni resulta desagradable, sino que está bien equilibrado y compensado por el dulzor. Por lo que, aparte de estar muy rica, entra muy bien. ¡Ojo de nuevo con el peligro que tiene al ser una de las DIPA más compensadas que hemos probado!
“Mi opinión en un Tweet:” ¿Se pueden equilibrar los extremos? Esta es la prueba de que ese camino existe. Nota: Sobresaliente.
As Bastard Joker
Llevábamos un tiempo sin publicar reseñas de cervezas españolas (muy mal, nuestra culpa, generalmente no dejamos que pase más de un mes sin hacerlo) y pensamos resarcirnos dedicando las catas de este mes a las elaboraciones cerveceras nacionales. ¿Qué os parece?
Y empezamos fuerte, con esta Imperial Doble IPA (¿no es eso un poco repetitivo o tautológico?) de As Cervesa, una cervecería de Montornés del Vallès, en la provincia de Barcelona. Se autodenominan “Magos” de la cerveza, pero su otro fuerte es el humor. Aparte de la cerveza, claro.
Pertenece a la Ephemeral Beer Series (o sea, que no las tienen fijas en el catálogo, en plan ediciones limitadas) y es un “pepino” de 11,1% ABV y 235 IBUs (proporcionados por la combinación de Chinook, Simcoe, Calypso, Amarillo, Galaxy, Pacific Gem y Citra), algo que beber con la más absoluta calma y moderación.
El color es oscuro por las maltas caramelizadas, de un cobrizo profundo apagado, en el que puede verse flotando algún resto de sedimento de la levadura en la botella. La espuma no es muy abundante ni persistente, y en lugar de ser blanca también tiene un muy leve tono rojizo.
Su potente olor nos recuerda a alguna American Strong Ale, por la carga maltosa y la fuerte presencia del lúpulo. Pero luego en boca nos sorprende alcanzando un imposible equilibrio en el filo de la navaja, entre la lupulización y toda la malta que lleva para conseguir ese alcohol, sin que haga que nada sobresalga mucho sobre lo demás.
“Mi opinión en un Tweet:” Usa el comodín de la llamada, porque te van a tener que venir a buscar. Nota: Sobresaliente bajo.
Y empezamos fuerte, con esta Imperial Doble IPA (¿no es eso un poco repetitivo o tautológico?) de As Cervesa, una cervecería de Montornés del Vallès, en la provincia de Barcelona. Se autodenominan “Magos” de la cerveza, pero su otro fuerte es el humor. Aparte de la cerveza, claro.
Pertenece a la Ephemeral Beer Series (o sea, que no las tienen fijas en el catálogo, en plan ediciones limitadas) y es un “pepino” de 11,1% ABV y 235 IBUs (proporcionados por la combinación de Chinook, Simcoe, Calypso, Amarillo, Galaxy, Pacific Gem y Citra), algo que beber con la más absoluta calma y moderación.
El color es oscuro por las maltas caramelizadas, de un cobrizo profundo apagado, en el que puede verse flotando algún resto de sedimento de la levadura en la botella. La espuma no es muy abundante ni persistente, y en lugar de ser blanca también tiene un muy leve tono rojizo.
Su potente olor nos recuerda a alguna American Strong Ale, por la carga maltosa y la fuerte presencia del lúpulo. Pero luego en boca nos sorprende alcanzando un imposible equilibrio en el filo de la navaja, entre la lupulización y toda la malta que lleva para conseguir ese alcohol, sin que haga que nada sobresalga mucho sobre lo demás.
“Mi opinión en un Tweet:” Usa el comodín de la llamada, porque te van a tener que venir a buscar. Nota: Sobresaliente bajo.
Montseny Doble IPA
Las votaciones de la encuesta de la semana pasada nos dejaron un empate técnico (una vez sumados los votos en comentarios) entre las dos primeras. Con lo cual tomamos la salomónica decisión de beber las dos (¡qué remedio!) y reseñarlas prontamente. Y hoy empezamos por la más amarga.
Esta Doble IPA de Montseny es un pelotazo con 90 IBUs para 8,2% ABV. Cargada de dos de los lúpulos más usados quizá en el momento actual: Mosaic y Simcoe. Esto le da un perfil frutal (tropical y cítrico) además de notas herbales y algo de pino.
Su aspecto (que nos adelantábamos a catarla por la impaciencia) es de color ámbar profundo, anaranjado, levemente velado (aunque casi limpia). La espuma es compacta y duradera, de color blanco hueso y con buena persistencia.
Y pese a todo ese lúpulo, su carácter maltoso equilibra su sabor amargo, llegando casi al equilibrio gracias a tener tanto cuerpo (influido por la malta de trigo y los copos de avena), cosa que sorprende en una cerveza tan subida de IBUs. Pero que se agradece.
“Mi opinión en un Tweet:” Que el lúpulo y el alcohol no hagan que acabes con esa cara. ¡Moderación! Nota: Notable alto.
Esta Doble IPA de Montseny es un pelotazo con 90 IBUs para 8,2% ABV. Cargada de dos de los lúpulos más usados quizá en el momento actual: Mosaic y Simcoe. Esto le da un perfil frutal (tropical y cítrico) además de notas herbales y algo de pino.
Su aspecto (que nos adelantábamos a catarla por la impaciencia) es de color ámbar profundo, anaranjado, levemente velado (aunque casi limpia). La espuma es compacta y duradera, de color blanco hueso y con buena persistencia.
Y pese a todo ese lúpulo, su carácter maltoso equilibra su sabor amargo, llegando casi al equilibrio gracias a tener tanto cuerpo (influido por la malta de trigo y los copos de avena), cosa que sorprende en una cerveza tan subida de IBUs. Pero que se agradece.
“Mi opinión en un Tweet:” Que el lúpulo y el alcohol no hagan que acabes con esa cara. ¡Moderación! Nota: Notable alto.
Houblon Chouffe
Si hablamos del estilo Belgian IPA, esta cerveza de la Brasserie d’Achouffe es una de las primeras que recordamos que se llamasen como tal. Bueno, se autodenominaba Dobbelen IPA Tripel, que es bastante más descriptivo: es una Triple belga, con alcohol y lúpulo como una Doble IPA.
Y el aspecto es el de una Tripel, sin duda. Dorado claro, vivo, levemente opalino. Espuma blanca abundante, esponjosa y pegajosa, de persistencia media-baja. En aroma parece más una IPA (con mucho lúpulo), pero el perfil es áspero y seco, terroso.
Lleva Tomahawk, Saaz y Amarillo, y se juntan con los toques frutales y especiados de la fermentación, dando ese carácter tan de Belgian IPA. El sabor es amargo, bastante, pero también tiene un fondo maltoso con notas especiadas. Además, es persistente.
Como tiene 9% ABV no es una cerveza para beber a la ligera, así que os recomendamos maridarla con algo. Estos son los platos que recomienda la propia marca: crema de marisco, hígado a la plancha o comida japonesa.
“Mi opinión en un Tweet:” Un enano tan alto como un manojo de lúpulos. Nota: Notable alto.
Y el aspecto es el de una Tripel, sin duda. Dorado claro, vivo, levemente opalino. Espuma blanca abundante, esponjosa y pegajosa, de persistencia media-baja. En aroma parece más una IPA (con mucho lúpulo), pero el perfil es áspero y seco, terroso.
Lleva Tomahawk, Saaz y Amarillo, y se juntan con los toques frutales y especiados de la fermentación, dando ese carácter tan de Belgian IPA. El sabor es amargo, bastante, pero también tiene un fondo maltoso con notas especiadas. Además, es persistente.
Como tiene 9% ABV no es una cerveza para beber a la ligera, así que os recomendamos maridarla con algo. Estos son los platos que recomienda la propia marca: crema de marisco, hígado a la plancha o comida japonesa.
“Mi opinión en un Tweet:” Un enano tan alto como un manojo de lúpulos. Nota: Notable alto.
Shepherd Neame Double Stout
Shepherd Neame afirma ser la cervecera más antigua del Reino Unido, y así parecen demostrarlo los hechos. Pese a haber sido fundada en 1698, se hace cerveza en el mismo edificio desde 1573. Ellos insisten en que usan el mismo agua que entonces, aunque los métodos evidentemente han cambiado. Son una cervecera de control familiar y que hace hincapié en valores como la sostenibilidad o el trato justo con vendedores.
La receta de la Double Stout se basa en unos archivos encontrados en algún recóndito y lóbrego rincón de la fábrica. O quizá no es tan oscuro y telarañoso como pensamos o quieren hacernos creer, pero nos gusta más la idea de verlo así. Tomaron la receta, la adaptaron más o menos a los tiempos modernos y apareció la Double Stout. Usando, todavía, el último macerador de roble macizo que queda en el Reino Unido.
A la vista, la cerveza es espectacular. Negra casi opaca, solamente ofrece un reflejo caoba si se le dirige un haz de luz. La espuma es abundante y especialmente cremosa y persistente. Parece que hayamos echado nata encima. En un concurso sumaría toda la puntuación posible en este aspecto sin lugar a dudas (3). En nariz, se huele café y chocolate muy negro. Es una cerveza especialmente torrefacta, por encima de la mayoría de stouts de su calaña. Se nota también un toque herbal del lúpulo. El sabor sigue en la misma línea, añadiendo a la paleta café espresso y caramelo muy hecho, como el del culo del flan. La cerveza es muy seca pese a su amable entrada, y tiene un final amargo un poco salino, llegando a ser asertivo. Para nosotros, resta puntos.
En definitiva, esta cerveza podría ser de las de beber a litros, pero su final hace que tras una pinta no nos apetezca beber más. A su favor está el gran sabor, presencia y robustez por su escaso contenido en alcohol, 5,2% ABV. Una cerveza para tomar con calma.
“Mi opinión en un Tweet:” Torrefacta, plena y de final un poco excesivo dado su recorrido. Nota: Notable bajo.
La receta de la Double Stout se basa en unos archivos encontrados en algún recóndito y lóbrego rincón de la fábrica. O quizá no es tan oscuro y telarañoso como pensamos o quieren hacernos creer, pero nos gusta más la idea de verlo así. Tomaron la receta, la adaptaron más o menos a los tiempos modernos y apareció la Double Stout. Usando, todavía, el último macerador de roble macizo que queda en el Reino Unido.
A la vista, la cerveza es espectacular. Negra casi opaca, solamente ofrece un reflejo caoba si se le dirige un haz de luz. La espuma es abundante y especialmente cremosa y persistente. Parece que hayamos echado nata encima. En un concurso sumaría toda la puntuación posible en este aspecto sin lugar a dudas (3). En nariz, se huele café y chocolate muy negro. Es una cerveza especialmente torrefacta, por encima de la mayoría de stouts de su calaña. Se nota también un toque herbal del lúpulo. El sabor sigue en la misma línea, añadiendo a la paleta café espresso y caramelo muy hecho, como el del culo del flan. La cerveza es muy seca pese a su amable entrada, y tiene un final amargo un poco salino, llegando a ser asertivo. Para nosotros, resta puntos.
En definitiva, esta cerveza podría ser de las de beber a litros, pero su final hace que tras una pinta no nos apetezca beber más. A su favor está el gran sabor, presencia y robustez por su escaso contenido en alcohol, 5,2% ABV. Una cerveza para tomar con calma.
“Mi opinión en un Tweet:” Torrefacta, plena y de final un poco excesivo dado su recorrido. Nota: Notable bajo.
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