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Gran Vía Tostada

La cervecera Gran Vía (pero que en su logotipo y grafía comercial parece que se escribe todo junto, en plan “Granvía”) es una fábrica con sede en Sevilla de la que ya os hemos reseñado anteriormente su “Gran Vía Sin Azúcar”, indagando en el porqué de su nombre.

Gran Vía Tostada
Con la que os traemos hoy no hay mucho que indagar: se llama “tostada” porque su color es más pardo que el de las habituales Lagers (ya que es una cerveza de baja fermentación) rubias. Esta es de color ámbar rojizo, sin embargo.

Pero, igual que la mayor parte de las cervezas de baja fermentación, es bastante limpia y translucida, muy bonita, y con una espuma beige claro que corona el vaso sin excesos, aunque con buena persistencia.

Como es previsible, tanto en aroma como en sabor predomina la malta frente al lúpulo (además es una cerveza que se anuncia como 100% malta, sin usar cereales crudos como adjunto). En nariz es caramelosa y en boca amarga, con notas de cereal y frutos secos además.

Esta buena y entra bien a cualquier paladar, tanto más experto como menos iniciado. Pero ojo porque se sube a unos "divertidos" 6,4% vol. de alcohol, por lo que su consumo es peligroso en cuanto te olvidas de moderarte como recomiendan.

“Mi opinión en un Tweet:” Una calle de Madrid… no es de color oro lo que allí perdí… Nota: Bien alto.

Dupont Triomf

La Brasserie Dupont, conocida sobre todo por su Saison, elabora con esta cerveza algo diferente, inicialmente con ocasión del 100 aniversario del Kunstencentrum De Vooruit (un centro de festivales y arte de Gante), pero ahora puesta como cerveza que hacen de manera fija.

Dupont Triomf
Y es diferente porque, aparte de usar ingredientes de la agricultura ecológica, hacen algo poco habitual en las cervezas belgas de hoy en día: usar maltas ahumadas de las de whisky. Así que tenemos una “Ambree” (cerveza algo tostada, ámbar) bien peculiar.

El color de la misma es verdad que tira a lo ambarino, algo turbio. Y la espuma de tono blanco roto que genera su carbonatación media es densa, y de buena persistencia. El aspecto no es malo, y el aroma nos da en nariz lo que esperábamos.

Es decir, notas de humo. Pero agradables, ojo, no cansinas. Sino bien combinadas con la malta que aporta frutos secos y pan tostado. En boca es fuerte, intensa en sabor, con mucha presencia del ahumado. Tiene hasta notas frutales de la levadura. Así que gana en complejidad.

Se sube un poco de alcohol (porque los Belgas parece que les cuesta hacer nada por debajo de los 6% vol.), pero no es problema porque tampoco es una cerveza que pida trago largo, sino degustarla tranquilo, a unos 8-9 ºC (aunque en su web dice 12 ºC, nos parece un poco exagerado) y acompañada (como también nos recomiendan y en esto coincidimos) de unos espagueti boloñesa o una hamburguesa con queso.

“Mi opinión en un Tweet:” Una nueva señal de humo en el horizonte. Nota: Bien.

Abbaye d’Aulne Ambrée 6

Las cervezas de la Abadía de Aulne (perteneciente a la brasserie Val de Sambre) se elaboran dentro de los muros del monasterio, como hacen las cervezas trapenses. Pero también hacen allí otra cerveza de abadía llamada Hélécine (que llegó a los Mercadona), la Blanche de Charleroi, o la cerveza de frutas Chérie.

Esta cerveza que nos ocupa hoy se llama “Ambrée 6”, lo que nos da dos pistas: es de color ambarina y tiene 6% vol. de alcohol. Lo segundo lo comprobamos en la etiqueta, que lo indica, y confiamos en que sea cierto. Lo primero lo vamos a comprobar, nada más servirla.

Y la verdad es que es más rojiza o cobriza que ambarina, pero aceptamos pulpo. El color es limpio, y la cerveza tiene buen aspecto bajo su abundante y esponjosa cabeza de espuma de color hueso. Según se va yendo, deja el encaje de Bruselas en las paredes del vaso.

En el aroma destacan las maltas caramelizadas y las frutas maduras, con toques especiados. Y el sabor es menos dulce de lo que uno podría esperarse, con un amargor presente, mucho caramelo y algo de frutos secos en boca.

Realmente no es una cerveza mala, pero si bien no tiene nada que desagrade, tampoco nada que aporte mucho o dé contundencia y alegría al trago. Preferimos su Brune o su cerveza de navidad, sin duda alguna. Esta, pues para pasar el rato sin más.

“Mi opinión en un Tweet:” No te va a quitar el “ambrée” de beberte algo rico. Nota: Suficiente alto.

St. Peter's Without Original

Otra de las cosas que intentamos que no pase mucho tiempo sin traer al Jardín son las reseñas de cervezas sin alcohol, porque aunque a veces las olvidamos tienen mucha importancia en el consumo y en el mercado, y cada vez tendrán más.

Así que hoy os traemos esta Ale sin alcohol elaborada por una de las primeras craft (en el sentido moderno cervecero del término) de Inglaterra, fundada en Suffolk en 1996. Seguro que ya la conocéis sobre todo por las botellas de su gama base de cervezas más tradicionales.

Esta se define como una “Dark Amber Ale”, y de ese color es: cobrizo profundo, rojizo y limpio. La espuma es de color hueso, compacta y pegajosa, de cantidad media pero buena persistencia.

Tanto en nariz como en boca destaca la malta y el dulzor. Huele a mosto en elaboración y aunque sí que parece que el lúpulo quiera asomar, la maltosa lo tapa casi por completo, dando la sensación –por otro lado correcta– de que le falta acabar de fermentar.

Y es que claro, la fermentación produce alcohol, y esta tiene 0,0% ABV. La pena es que no lo disimule más, porque las cervezas de esta marca suelen ser excepcionales, y la que hoy nos ocupa no alcanza esas expectativas.

“Mi opinión en un Tweet:” Ni llevar un poco de centeno le da el punch que necesita. Nota: Suficiente.

Basqueland Arraun

Esta Hoppy Amber Ale es una de las cervezas con más continuidad de la guipuzcoana Basqueland (antes con el Brewing Project detrás), junto con su Pale y su IPA. Es por eso que su reseña tiene sentido (frente a las decenas de novedades que pueblan los Tops pero que no se suelen repetir).

Basqueland Arraun
Su estilo ya nos avisa del color: ámbar rojizo, limpio. La corona de espuma es de color hueso, abundante y persistente, compacta y pegajosa. También nos avisa de su perfil “hoppy” debido al Simcoe que lleva.

Y se nota tanto en la nariz como en la boca, un perfil bien lupulado pero sin excesos, que resulta fresco pero compensado. Casi está equilibrada con las maltas caramelosas… aunque predomina el amargor, este no satura.

Con tan solo 5% ABV y 37 IBUs es una cerveza potente en sabor pero que sin embargo da para beber fácil. Si no la habéis probado, os recomendamos hacerlo. De ser posible, en grifo y a pintas, por supuesto.

“Mi opinión en un Tweet:” Remando, remando, para llegar a buen puerto. Nota: Notable Alto.

Bernard Amber Lager

Las cervezas checas que más nos suelen llegar a España es porque tienen detrás (o han sido adquiridas por) una gran multinacional. Pero en este caso no es de las grandes-grandes, ya que pertenece al grupo de Duvel Moortgat. Y ese grupo siempre ha cuidado a la selección de marcas de su catálogo.

Bernard Amber Lager
Y aquí nos trae su Amber Lager (dicho en “internacional”) o su Jantarový Ležák 12° (dicho en “checo”). Una cerveza que como su nombre indica es oscura, pero sin llegar a negro. Cobrizo. Hasta la espuma tiene ligero color, como si hubiese tomado un poco el sol.

En el aroma destacan sin demasiada fuerza las maltas, sobre todo las que le dan ese toque de caramelo al olor y al color. También lo notas (y más) en el sabor cuando bebes. Dulce y rica de entrada, con más tostado y amargor en el medio del trago. Bastante satisfactoria en su conjunto.

Además, resulta muy bebible, pese a no carecer de intensidad. Y con un alcohol moderado, de 5% ABV, está en el punto adecuado para poder beber sin acabar perjudicado. Tal vez no a llegar al consumo per cápita checo, pero sí a poner algo de nuestra parte.

“Mi opinión en un Tweet:” Es como el segundo desayuno hobbit, pero de República Checa. Nota: Notable.

Robinsons Iron Maiden Trooper

Para los fans de una de las bandas de Heavy Metal más representativas e icónicas de este género musical, la aparición de esta cerveza les vino tan bien como una chupa de cuero y una melena con flequillo. En un mundo donde las cervezas “de banda de rock” eran todo Lagers insulsas, estos británicos mandaron elaborar una buena Ale a una fábrica tradicional.

Robinsons Iron Maiden Trooper
Y así, los elaboradores de la conocida Old Tom, hicieron esta cerveza a medio camino entre una Pale Ale, una Bitter y una Amber Ale (por su color), limpia y bonita, con espuma color hueso, esponjosa y pegajosa de persistencia media-baja.

No resulta demasiado aromática: toques maltosos y leves herbales y cítricos. Y en boca es caramelosa, más amarga que otras británicas de la gama, quizá (lleva lúpulos Bobek, Goldings y Cascade), pero de carácter muy inglés aun así.

Lo bueno que tiene es que es fácil de encontrar, no muy cara para lo que es, y que con sólo 4,7% ABV no te va a causar grandes borracheras, por lo que seguirás pudiendo mover la cabeza y hacer molinillo con tu melena al ritmo de la carga de la brigada ligera (o al menos, hasta un par de minutos antes de medianoche).

“Mi opinión en un Tweet:” A la carga, heavys, británicos y eorlingas. Nota: Bien.

Leffe Ambrée

Una cosa que nos da un poco de pena es saber que allá fuera, en los países con más tradición cervecera, las marcas clásicas, como Leffe, están ampliando continuamente su línea de productos, y son pocos los que nos llegan a España. Como esta cerveza un poco más oscura (pero sin llegar a roja o marrón) de la marca perteneciente a AB InBev.

Leffe Ambrée
La Leffe Ambrée es, por supuesto, ámbar. Un color ambarino rojizo, brillante y bonito, coronado por una espuma de color hueso, también bonita, aunque no demasiado abundante ni persistente.

Aroma maltoso y especiado, a caramelo (y a que lleva cáscara de naranja y cilantro, como las Witbier, aunque esta no lleve trigo) y con notas metálicas. En la boca es dulce y cremosa, pero suave, rica y refrescante al principio. Al final, ya resulta empalagosa.

Sus notas frutales y bajo amargor pueden hacer que esta cerveza de 6,6% ABV sea un buen acompañamiento para patés o postres. Y, obviamente, hay que beberla en una copa tipo cáliz y fresca pero no muy fría.

“Mi opinión en un Tweet:” Una cerveza que no está mal, pero sería un infierno que todas fueran así. Nota: Suficiente alto.

Siren Liquid Mistress

En la tercera edición de nuestra sección en la que vosotros, los Jardineros lectores, elegís lo que bebemos, habéis vuelto a coger una cerveza de los británicos Siren Craf Brew. Se ve que os gustan… Y nos parece bien, porque a nosotros por lo general también.

Pero esta autodenominada Red IPA de 5,8% ABV es un poco heterodoxa. Al servirla se la ve más brown (o incluso black) que red. Es oscura de narices. Rollo caoba (o del color del botellín de cerveza), con espuma beis claro esponjosa y con buena permanencia.

En nariz tampoco es muy IPA: más bien intensamente maltosa. Algo que recuerda mucho más a una Amber Ale moderna que a una IPA. Y en boca es tan dulce como amarga, con mucho caramelo, galleta y frutas pasas. Un poco de lúpulo resinoso o cítrico es toda la concesión que esta cerveza hace a su apelativo “IPA”.

Por lo que, si a una Black IPA nosotros le pedimos que sea realmente una IPA, pero sólo cambie su color… ¡A una Red IPA no podemos pedirle menos! Le sube un poco la nota que está buena y que tiene buen cuerpo. ¡Todo lo que no tiene de IPA!

“Mi opinión en un Tweet:” Todo con IPA vende más, pero puede gustar menos. Nota: Bien bajo.

Verhaeghe Barbe Rouge

Esta cerveza, barbarroja, es de la misma casa que la Duchesse de Bourgogne (una de nuestras aci-dulces favoritas). Por lo que, al ver una “Rouge” de dicha marca, nos imaginamos una cosa que no se parecía en nada a lo que nos encontramos.

Al servirla, era una cerveza de color ámbar limpio, con mucha espuma y mucha carbonatación. El aroma, ligero, maltoso y metálico. Quitando lo “limpio” y lo cristalino del color, lo demás no iba mal.

Pero el sabor era amargo, pese a ser principalmente maltoso. Con toques caramelosos dulzones y afrutados, pero una buena carga de lúpulo amargando en el trasfondo. Vamos, que nos esperábamos algo similar a la Vichtenaar y nos encontramos con una cerveza parecida a la Gouden Carolus Ambrio. Y no era lo que buscábamos.

Claro que en su estilo, Strong Amber Ale Belga (o lo que sea), no está mal esta cerveza de 8% ABV. Pero esto es lo que te pasa cuando tienes otras expectativas por leer Rouge en una etiqueta.

“Mi opinión en un Tweet:” Como Rougue, rojo. Como Amber, ámbar. Cata para semáforos. Nota: Suficiente.

Gruit Amber

Volvemos a comentar una cerveza elaborada sin utilizar lúpulo. Antiguamente se hacían así, usando en su lugar una mezcla de hierbas que daban amargor y conservaban la cerveza llamada Gruit (Gruut en flamenco).

Por ello, esta cervecera sita en Gante (Bélgica) se llama así. Y utiliza estas hierbas en sus cervezas, como esta Amber Ale de color rojizo, ambarina muy profunda. La espuma es blanca, de volumen y persistencia media.

El aroma resulta “extraño”. A levadura y maltas tostadas. Es leve y no del todo agradable, quizá por la combinación de caramelo y algo que recuerda al cilantro. En boca es mucho más apetecible, afrutada, especiada y dulce. Con mucha malta y algo de pan.

Vamos, que aunque la primera impresión sea un poco rara, es una cerveza de carácter belga y 6,6% ABV que está buena y sirve para acompañar guisos y carnes. Pero, obviamente, no está pensada para hop-heads.

“Mi opinión en un Tweet:” Sin lúpulo, pero con color y sabor. Nota: Bien.

Bruegel

Recién llegados de las vacaciones, vamos a comentar una cerveza belga, de estilo Amber Ale, elaborada por la Brouwerij Van Steenberge, cercana a Gante. Y recibe su nombre de un pintor flamenco del siglo XVI, Pieter Bruegel, cuya obra ilustra la etiqueta.

Pero vale ya de cháchara. Estamos depres por volver a trabajar, así que hemos elegido esta cerveza por ser fácil de beber, y a beberla nos disponemos. En su jarra es de color ámbar (que sorpresa) transparente, profunda y oscura, aso sí. La espuma es pegajosa y de burbuja grande.

El aroma es maltoso, principalmente, y muy agradable. En boca es dulce, con matices y notas de cereal y miel, que dan un resultado muy grato, equilibrado por un ligero amargor.

Vamos, que esta cerveza (teniendo además sólo 5,2% ABV, que es poquísimo para los estándares belgas) se bebe bien y se disfruta. Ideal para acompañar pescados o ensaladas. O beberla en la oficina a la vuelta de la playa.

“Mi opinión en un Tweet:” Con nombre de pintor; una pinta de esto pintaría bien. Nota: Bien alto.

Pizza Port Chronic Ale

En 1987, los hermanos Gina y Vince Marsaglia, compraron un establecimiento de pizza en California. En la parte libre del almacén, Vince empezó a fabricar su propia cerveza, pero llegó un momento en que fabricaban tanta cantidad que por fin, en 1992, tuvo que convertir el establecimiento en un brewpub.

Hemos podido probar una de sus cervezas, que ha cruzado el charco, la Chronic Amber Ale, envasada en lata de medio litro. Al servirla no genera apenas espuma, se queda en una línea fina (puede ser debido al largo viaje por no poder probarla en su lugar de origen, o que sea así). Tiene color cobre dorado y es totalmente traslúcida.

El olor es muy suave con toques a caramelo y a cítricos. Es una cerveza fácil de beber y poco amarga, pese a llevar lúpulo Liberty (donde antes llevaba semillas de marihuana), y con matices en el sabor muy parecidos a su olor, predominando el sabor dulce a caramelo. Su facilidad para beberla se debe en gran parte a la baja carbonatación y cuerpo medio.

Prepara un vaso Shaker de tamaño grande para el medio litro de cerveza con 4,9% de ABV. Va bien para acompañar una pizza, para lo que fue creada inicialmente; eso sí, con una lata tienes suficiente para pasar toda la comida.

“Mi opinión en un Tweet:” Una cerveza simple de la que venden grandes cantidades debido justo a esa simplicidad. Nota: Bien alto.

Dougall’s Tres Mares

Como muchos de vosotros ya sabréis, Dougall´s es una fábrica de cerveza de Cantabria, que empezó su andadura en 2006, creciendo a la vez que crecía su demanda. Esto ha sido posible gracias a que fabrican pocas referencias pero de gran calidad, lo que ha hecho que el público responda de una forma muy positiva.

La cerveza Tres Mares es entre una Amber Ale y una English Brown, con espuma abundante que disminuye ligeramente. Su aroma suave y dulzón, a caramelo, contrasta con su color tostado rojizo aunque cristalino.

El sabor de esta cerveza es una mezcla entre maltas tostadas y toques a cereales torrefactos, con un ligero regusto final floral, combinado con un amargor suave a medio. Todo ello es debido a las maltas con las que se elabora: Maris Otter, Roasted Barley y Chocolate; combinadas con los lúpulos Centennial y Palisade.

Desde Dougall´s recomiendan beber esta cerveza de 5,2% ABV servida en un vaso de pinta. Además, es muy buena para acompañar a carnes guisadas, pescados ahumados o postres, aunque si te gusta este estilo, la tomarás con cualquier comida o excusa porque te va a encantar.

“Mi opinión en un Tweet:” Cerveza oscura de sabor tostado para disfrutar con tiempo. Nota: Notable alto.

Left Hand Sawtooth Ale

Hoy nos hemos abierto una de esas una Sawtooth Ale de los muchachos de Left Hand, y no sólo porque nos gusten sus estupendas etiquetas, sino porque nos apetecía una birra sencilla para beber sin complicaciones.

Al servir esta cerveza de sesión (con sólo 5,3% ABV), nos encontramos con un color ámbar, limpio. Un aspecto bastante bonito excepto por la espuma que es bastante escasa, aunque pegajosa.

La dejamos que gane un poco de temperatura mientras nos preparamos algo rápido para picar. Pero como la cocina no es lo nuestro (somos más de comer y beber que de cocinar y homebrewear) no nos complicamos la vida y lo único que hacemos es abrir una bolsa de patatas. Esto nos da el tiempo suficiente para que la cerveza haya soltado sus aromas a malta, pan y lúpulo.

Y tal y como huele, sabe. Cumple lo que promete, no como esos políticos que nos han tocado y agradecemos el dulzor de la malta bien equilibrado con el amargo del lúpulo. El resultado es una cerveza cómoda de beber, que aunque no destaca como una joya en su estilo, tampoco defrauda y al final te gustaría que se vendiese en litronas.

“Mi opinión en un Tweet:” Lo que está bien, está bien todos los días. Nota: Bien Alto.

Gouden Carolus Ambrio

La cervecería Het Anker (el ancla) tiene Gouden Carolus de todos los colores para elegir, negra, rubia, “verde” y roja. Esta que vamos a comentar hoy es la roja, aunque es ambarina profunda y oscura, cobriza.

Su aspecto es bonito, ayudado por una corona de espuma abundante y voluminosa, además de duradera debida a su fuerte carbonatación. Eso sí, no es muy aromática, con notas de especias y caramelo.

Pero el carácter belga de la malta y la levadura se ve compensado en boca por una fuerte carga de lúpulos, lo que transforma esta cerveza de 8% ABV en una birra amarga, fuerte y fresca a la vez.

Ideal para acompañar asados o carnes fuertes, quesos u otras comidas intensas. Y es recomendable beberla en copa tipo cáliz, con moderación, nada de más de un litro, como dice la tradición (o su web).

“Mi opinión en un Tweet:” Intensa en maltas y lúpulos pero al final, equilibrada. Nota: Bien.

Boont Amber Ale

Los chicos que hablan ese dialecto semi-redneck tan cerrado y ecléctico de Anderson Valley (llamado Boontling) nos presentan una Amber Ale en su honor.

Es una cerveza de color ámbar profundo, oscuro, con tonos cobrizos. Con una cabeza de espuma color blanco roto de tamaño mediano y bien pegajosa. El aroma es a maltas, principalmente a caramelo y después a frutas.

En boca es dulce y maltosa, pero con un correcto contrapunto amargo al final. Vuelve a predominar los dulces y el caramelo. El cuerpo es ligero y de paso fácil.

Tiene 5,8% ABV y es agradable de beber, pero quizá estamos acostumbrados a Amber Ales más amargas y densas. Esta sólo tiene 16 IBUs, muy pocos para lo que esperas de una Amber Ale americana.

“Mi opinión en un Tweet:” Está rica, pero es más Ecléctican que American. Nota: Bien.

Clancy's Amber Ale

Hoy comentamos esta cerveza que probamos de la marca canadiense Moosehead (cabeza de alce). La pedimos sin ningún tipo de expectativas, tan sólo por la novedad de que acababa de aterrizar en nuestro bar de barrio.

Al servirla, presenta un color marrón cobrizo, con una corona de espuma más bien escasa, que se hace cada vez más leve y desaparece. El olor es muy agradable, dulce y frutal, con toques de malta y flores.

Pero cuando la bebes, te preguntas qué ha pasado con todo lo que prometía la cerveza. No sabe a nada. He probado cervezas mexicanas con más sabor que esto. Lo juro, insípida. Un desperdicio de sed.

Asi que da igual que tenga 5% ABV, ni cuanto cueste ni que tamaño tenga. Salvo que te la regalen y no tengas otra cosa para beber, te aconsejamos invertir tu dinero en otra birra que sepa a algo.

“Mi opinión en un Tweet:” En sabor, es como si hubiese dejado el examen en blanco. Nota: Insuficiente.