La holandesa Bavaria tiene una serie de latas de medio litro de alto contenido alcohólico (o sea, lo que habitualmente denominamos “yonkilatas” de manera despectiva) bajo la gama llamada 8.6, que reflejaba el alcohol que tenía la primera y original.
Pero hoy os traemos una que no tiene tanto (es más, es la que menos tiene de la gama, con “solamente” 7,0% vol. de alcohol) y que viene bajo la denominación IPL, India Pale Lager. O sea, una Lager con lúpulo. Lo primero nos lo creemos, pero lo segundo lo tendrá que demostrar en la cata.
Y si, una Lager parece. Incluso una Pils, ya que es rubia clara, de color dorado limpio, con espuma blanca y todo el pack típico. En aspecto no tiene mala pinta, un tono muy leve que tampoco hace pensar en el alcohol que tiene (que es cierto que no tiene por qué ir en proporción al alcohol, como muchos erróneamente piensan al empezar a beber cerveza, que las cervezas oscuras son más fuertes… pero el alcohol necesita malta para dar azúcares, y esta es tan clara que mucha no parece llevar).
Y lúpulo… pues tampoco. Huele cítrica, pero bastante artificial. Quizá no tanto como la Ámbar IPA, pero bastante, algo a gominola también en sabor, con cierto amargor muy leve natural (eso sí, solo llega a los 20 IBUs). Así que se deja beber al menos.
Vamos, que la esperábamos peor. Ni es tan peleona como la imaginábamos, ni se nota mucho el alcohol, ni es un mejunje imbebible. Pero ojo, esto no significa que la recomendemos ni que merezca la pena la intoxicación que a tu hígado le produce.
“Mi opinión en un Tweet:” Huid de este tipo de gamas. Nota: Insuficiente.
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San Miguel Manila
Dentro de los nuevos productos que las grandes cerveceras españolas han ido sacando los últimos años, siguiendo las modas y tendencias que ha marcado el boom de la cerveza artesana, tenemos esta San Miguel Manila.
Su nombre viene de la ciudad filipina donde empezó la Cervecera San Miguel original (fundada el año 1890 por el español Enrique María Barretto de Ycaza), de la que la de aquí trajo el nombre y el logo.
Como cerveza, es una IPL: India Pale Lager, copiando las siglas de la IPA pero cambiando la alta fermentación (A de Ale) por la baja (L de Lager). Y al servirla se ve su color ámbar profundo, rojizo. Con espuma de color hueso compacta, pegajosa y persistente.
La I de India, aparte de su nombre exótico, debería significar que lleva más lúpulo. Y en olor algo se nota. Huele levemente a pellets y algo herbal. En boca, sin embargo, pese a ser bastante más amarga que la normal, no sabe a lúpulo. Malta caramelo, metal, amargor y carbónico… y nada más.
Bueno, quizá algo de alcohol, que se sube a 5,8% vol. Y habrá quien lo vea como una ventaja, pero está claro que nosotros, si no va acompañado de mayor interés organoléptico, lo vemos más como un inconveniente. Así que mejor dirigimos nuestro barco a otro puerto.
“Mi opinión en un Tweet:” Con este nombre, preferimos los sobres, no darle un sobre. Nota: Insuficiente.
Su nombre viene de la ciudad filipina donde empezó la Cervecera San Miguel original (fundada el año 1890 por el español Enrique María Barretto de Ycaza), de la que la de aquí trajo el nombre y el logo.
Como cerveza, es una IPL: India Pale Lager, copiando las siglas de la IPA pero cambiando la alta fermentación (A de Ale) por la baja (L de Lager). Y al servirla se ve su color ámbar profundo, rojizo. Con espuma de color hueso compacta, pegajosa y persistente.
La I de India, aparte de su nombre exótico, debería significar que lleva más lúpulo. Y en olor algo se nota. Huele levemente a pellets y algo herbal. En boca, sin embargo, pese a ser bastante más amarga que la normal, no sabe a lúpulo. Malta caramelo, metal, amargor y carbónico… y nada más.
Bueno, quizá algo de alcohol, que se sube a 5,8% vol. Y habrá quien lo vea como una ventaja, pero está claro que nosotros, si no va acompañado de mayor interés organoléptico, lo vemos más como un inconveniente. Así que mejor dirigimos nuestro barco a otro puerto.
“Mi opinión en un Tweet:” Con este nombre, preferimos los sobres, no darle un sobre. Nota: Insuficiente.
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