De esta, una de las marcas más conocidas del mundo, solo os habíamos hablado de lo que es la multinacional cervecera, pero no de la birra en sí. Ya sabéis, esa que se anunciaba con el eslogan “Probablemente la mejor cerveza del mundo”. ¿Lo será? Spoiler: No.
Como os decimos en el enlace ese que acabáis de ignorar, Carlsberg fue una de las cerveceras pioneras en la selección de levaduras e incluso desarrolló la idea del pH y su escala de medición. Pero todo eso fue hace más de 100 años, cuando sus cervezas tenían como símbolos elefantes y esvásticas (cosa esta última que retiraron a mediados del siglo XX por motivos obvios).
¿Y ahora? ¿Hacen algo puntero con su cerveza cabecera aparte del marketing? Veamos qué da en cata: Es una cerveza rubia clarita, con abundante espuma blanca… pero muy volátil, dejando apenas un fino aro alrededor del líquido.
El aroma es muy ligero, nada intenso, de estos que acostumbran estas cervezas de beber bien frías: cereales y leves notas frutales de fermentación. El sabor tira a maltoso, con un amargor leve al final. Nada destacable. Quizá, su carbonatación algo alta, que explica lo que hizo su espuma.
Con 5,0% vol. de alcohol, está claro que es una de las pioneras en el desarrollo de las “Pilsner internacionales” (al empezar a elaborar solo 5 años después que Pilsner Urquell) de las que luego han bebido las demás… Pero no sabemos si a estas alturas es necesario que las bebamos nosotros.
“Mi opinión en un Tweet:” Probablemente, prefiera otras cervezas del mundo. Nota: Suficiente raspado.
Mostrando entradas con la etiqueta Dinamarca. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dinamarca. Mostrar todas las entradas
To Øl Let Cognac Maelk
Los daneses de To Øl tienen una serie de Milk Stouts reconocibles por sus etiquetas amarillas con motivos negros y blancos, de la que hoy os traemos una de las que menos alcohol tienen, pero envejecida con madera: la Let Cognac Mælk.
Es eso, una Session Milk Stout con chips de roble de barricas de coñac. Y como tal tiene solamente 4,1% ABV y es negra opaca, con espuma marrón, esponjosa, abundante, persistente y pegajosa.
Huele a malta, galleta y café con leche. Y en boca es dulce y cremosa. Pero apenas hay rastro de la madera ni del coñac. Mucho de lo típico de las Stout: chocolate, café, incluso regaliz… pero nada del contenido alcohólico del coñac ni del continente de roble.
Que bueno, se echa de menos porque se espera, pero no porque se necesite. Es sabrosa, redonda, equilibrada… Y a pesar de ser densa y cremosa, con mucho cuerpo en boca, entra solita y fácil, más bebible que su hermana #YOLO. ¡Muy recomendable!
“Mi opinión en un Tweet:” Lo de que no sepa nada a cognac es de cogna. Nota: Notable alto.
Es eso, una Session Milk Stout con chips de roble de barricas de coñac. Y como tal tiene solamente 4,1% ABV y es negra opaca, con espuma marrón, esponjosa, abundante, persistente y pegajosa.
Huele a malta, galleta y café con leche. Y en boca es dulce y cremosa. Pero apenas hay rastro de la madera ni del coñac. Mucho de lo típico de las Stout: chocolate, café, incluso regaliz… pero nada del contenido alcohólico del coñac ni del continente de roble.
Que bueno, se echa de menos porque se espera, pero no porque se necesite. Es sabrosa, redonda, equilibrada… Y a pesar de ser densa y cremosa, con mucho cuerpo en boca, entra solita y fácil, más bebible que su hermana #YOLO. ¡Muy recomendable!
“Mi opinión en un Tweet:” Lo de que no sepa nada a cognac es de cogna. Nota: Notable alto.
Etiquetas:
Alta,
Barrel Aged,
Dinamarca,
Milk,
Session,
Stout
el
viernes, diciembre 18, 2020
0
brindis en voz alta
To Øl Santa’s Secret
¿Queréis saber cuál es el secreto de Santa Claus para poder repartir todos los regalos en una noche? Pues según los daneses de To Øl, que se toma esta cerveza. Que es ni más ni menos que la Mochaccino Messiah, pero “Double Shot” (con más café y más alcohol).
Una Imperial Brown Ale con más café y lactosa (ojo, que lleva, para los intolerantes) y especias para darle un toque más navideño (canela y cardamomo). Es de color marrón rojiza, profunda. La espuma es beis amarillento claro, abundante y esponjosa, aunque de persistencia media-baja.
Huele a café y bombón licoroso. El sabor es intenso pero equilibrado, con mucha presencia del café (no mienten al decir que es uno “doble”) y de las especias. También destaca el chocolate de las maltas (porque eso no lleva) y las notas a frutas pasas y pan tostado.
La verdad es que está bien buena y sus 8% ABV no agobian ni cansan, calentando lo justo. Pero cuidado con la lactosa si os sienta mal. ¡No la maridéis encima con un roscón de reyes, porque entonces vais a acabar con el estómago del revés!
“Mi opinión en un Tweet:” Le vamos a copiar el secreto a Santa los días que nos toque currar estas Navidades. Nota: Notable alto.
Una Imperial Brown Ale con más café y lactosa (ojo, que lleva, para los intolerantes) y especias para darle un toque más navideño (canela y cardamomo). Es de color marrón rojiza, profunda. La espuma es beis amarillento claro, abundante y esponjosa, aunque de persistencia media-baja.
Huele a café y bombón licoroso. El sabor es intenso pero equilibrado, con mucha presencia del café (no mienten al decir que es uno “doble”) y de las especias. También destaca el chocolate de las maltas (porque eso no lleva) y las notas a frutas pasas y pan tostado.
La verdad es que está bien buena y sus 8% ABV no agobian ni cansan, calentando lo justo. Pero cuidado con la lactosa si os sienta mal. ¡No la maridéis encima con un roscón de reyes, porque entonces vais a acabar con el estómago del revés!
“Mi opinión en un Tweet:” Le vamos a copiar el secreto a Santa los días que nos toque currar estas Navidades. Nota: Notable alto.
Etiquetas:
Alta,
Brown,
Dinamarca,
Imperial,
Navidad
el
viernes, diciembre 20, 2019
0
brindis en voz alta
Amager Baby Wombat From Hell
Esta es la cerveza que, en la anterior votación, elegisteis para ser catada y reseñada. Una “Old School Porter” de Dinamarca que llega enfadada y rabiosa como un Wombat. Parece que en principio se hizo solo en barril, pero dada su aceptación ha salido en botella también.
El color es casi negro (a la luz tiene brillos rojos muy oscuros) y se corona con una cabeza de espuma esponjosa de color marrón claro, abundante. Su persistencia es media y da buena presencia a la cerveza.
Tiene aromas a galletas con chocolate. Lo cual ya invita a beber de primeras, sobre todo si tienes hambre. El sabor es dulce y maltoso. Vuelve a saber a chocolate, pero también tiene notas a regaliz. Es rica y compleja. Está muy bien.
La carbonatación es baja, y el paso en boca, curioso: es cremosa y tiene un gusto largo en el paladar, pero sin embargo la sensación de paso es de cuerpo bajo. Lo que no quita para que sea un birrote por el que pelear con una manada de vombátidos.
“Mi opinión en un Tweet:” Ideal para llevar un par de estas en mi marsupio. Nota: Notable alto.
El color es casi negro (a la luz tiene brillos rojos muy oscuros) y se corona con una cabeza de espuma esponjosa de color marrón claro, abundante. Su persistencia es media y da buena presencia a la cerveza.
Tiene aromas a galletas con chocolate. Lo cual ya invita a beber de primeras, sobre todo si tienes hambre. El sabor es dulce y maltoso. Vuelve a saber a chocolate, pero también tiene notas a regaliz. Es rica y compleja. Está muy bien.
La carbonatación es baja, y el paso en boca, curioso: es cremosa y tiene un gusto largo en el paladar, pero sin embargo la sensación de paso es de cuerpo bajo. Lo que no quita para que sea un birrote por el que pelear con una manada de vombátidos.
“Mi opinión en un Tweet:” Ideal para llevar un par de estas en mi marsupio. Nota: Notable alto.
To Øl #YOLOmælk
Kaboom Splash Arrrgh Pow Crush Bang Swouf Krak Bam Zap Wham Vroooooom Puff Sok Smash Pop #YOLOmaelk. Esto es lo que pone en la etiqueta de esta cerveza. Como ya os dijimos cuando la bebimos, es un poema compuesto por onomatopeyas porque las palabras se quedan cortas para decir a lo que sabe esta cerveza de 14% ABV.
Y es verdad que para empezar hay que decir que es una “Imperial Milk Stout salada elaborada con caviar y levadura de champagne”, que ya son un montón de palabras. Pero como nosotros nos dedicamos justo a eso, a escribir, pues hemos de intentarlo al menos. Y empezamos con lo fácil: Es negra. (¡Kaboom!)
Vaaale, nos esforzaremos más: es muy densa (Splash) y opaca (Arrrgh). Dan ganas de echarle cereales (Pow Crush Bang). La espuma es beis (Swouf), densa y pegajosa, persistente. El aroma es intenso y licoroso (Krak), como el de una Imperial Stout normal, pero al cuadrado (Bam). Huele a chocolate, bombón y trufa (Zap) y un poco a café para despertarse antes de que te vayas (Wham!).
El sabor es intenso y explosivo (Vroooooom), que llena la boca (Puff). Densa (Sok) y sabrosa (Smash), pero con un punto extraño que aparece (Pop) asociado, probablemente, al caviar o el champán. Nosotros es que no acostumbramos a tomar esas cosas, esto es lo más parecido a lo que nos acercamos, que una vez en la vida no hace daño (#YOLOmaelk).
“Mi opinión en un Tweet:” To Øl es una marca fetiche; lástima el precio. Nota: Sobresaliente bajo.
Y es verdad que para empezar hay que decir que es una “Imperial Milk Stout salada elaborada con caviar y levadura de champagne”, que ya son un montón de palabras. Pero como nosotros nos dedicamos justo a eso, a escribir, pues hemos de intentarlo al menos. Y empezamos con lo fácil: Es negra. (¡Kaboom!)
Vaaale, nos esforzaremos más: es muy densa (Splash) y opaca (Arrrgh). Dan ganas de echarle cereales (Pow Crush Bang). La espuma es beis (Swouf), densa y pegajosa, persistente. El aroma es intenso y licoroso (Krak), como el de una Imperial Stout normal, pero al cuadrado (Bam). Huele a chocolate, bombón y trufa (Zap) y un poco a café para despertarse antes de que te vayas (Wham!).
El sabor es intenso y explosivo (Vroooooom), que llena la boca (Puff). Densa (Sok) y sabrosa (Smash), pero con un punto extraño que aparece (Pop) asociado, probablemente, al caviar o el champán. Nosotros es que no acostumbramos a tomar esas cosas, esto es lo más parecido a lo que nos acercamos, que una vez en la vida no hace daño (#YOLOmaelk).
“Mi opinión en un Tweet:” To Øl es una marca fetiche; lástima el precio. Nota: Sobresaliente bajo.
Mikkeller Energibajer
Otra más. Otra cerveza sin alcohol. Debemos ser el blog o la web especializada que más entradas dedica a reseñar o hablar sobre cervezas sin alcohol. Pero es que, aunque amamos la cerveza, odiamos emborracharnos; así que siempre estamos a la búsqueda de nuevas cervezas SIN que puedan gustarnos (aunque a veces no).
Por suerte, esta Mikkeller Energibajer es de las que sí. Pero ya lo sabíais aunque no hubiésemos publicado la nota de cata, ya que la pusimos en el cuarto puesto de nuestro TOP 5 de cervezas sin alcohol (de la cual era la que nos quedaba por reseñar).
Esta es una cerveza sin alcohol (y 0,0% ABV) de trigo, de color muy pálido pero bonito, con espuma blanca no muy abundante. El aroma es fresco, a lúpulo, con notas frutales y tropicales, que prometen un trago sabroso.
Y así es, es sabrosa y amarga. Un perfil cítrico y herbal junto con los toques dulces del trigo (y de que en el fondo es una sin alcohol, oye), pero que no impiden que se beba sola y nos pareciese deliciosa. Si sólo pudieses beber la Mikkeller Energibajer después de hacer running, empezaríamos a correr. Por suerte, no necesitas ninguna excusa para la rehidratación.
“Mi opinión en un Tweet:” ¿Tienes baja la energía? ¡Bájate una de estas cervezas! Nota: Sobresaliente.
Por suerte, esta Mikkeller Energibajer es de las que sí. Pero ya lo sabíais aunque no hubiésemos publicado la nota de cata, ya que la pusimos en el cuarto puesto de nuestro TOP 5 de cervezas sin alcohol (de la cual era la que nos quedaba por reseñar).Esta es una cerveza sin alcohol (y 0,0% ABV) de trigo, de color muy pálido pero bonito, con espuma blanca no muy abundante. El aroma es fresco, a lúpulo, con notas frutales y tropicales, que prometen un trago sabroso.
Y así es, es sabrosa y amarga. Un perfil cítrico y herbal junto con los toques dulces del trigo (y de que en el fondo es una sin alcohol, oye), pero que no impiden que se beba sola y nos pareciese deliciosa. Si sólo pudieses beber la Mikkeller Energibajer después de hacer running, empezaríamos a correr. Por suerte, no necesitas ninguna excusa para la rehidratación.
“Mi opinión en un Tweet:” ¿Tienes baja la energía? ¡Bájate una de estas cervezas! Nota: Sobresaliente.
To Øl Black Ball
¿Os acordáis de las Black IPA? Bueno, parece que pasaron de moda. ¡Y antes de que os echéis encima, ya, ya sabemos que algunos aún las hacen! Pero NO están de moda, oye. Ahora se llevan las IPAs turbias (y turbio más malta oscura igual a barrillo, no tan fácil de vender). Lo que sí que se sigue llevando es el unir lúpulo a espuertas con lo negro, pero en cosas como esta Porter.
Desde Dinamarca y cargada de lúpulo americano (Cascade, Centennial, Simcoe) y alcohol (8% ABV), reventando todos los estándares que puedas tener sobre las Porter (de la tradición inglesa), tienes esta cerveza negra bien opaca, con una espuma de color marrón, abundante y muy compacta, de persistencia media.
El aroma es intenso a lúpulo y el sabor es bien amargo. Pero no por ello es una IPA, sino que está llena de notas de chocolate y caramelo, café y regaliz, y otros sabores de las maltas oscuras. Y eso en las Black IPA nunca nos ha parecido bien (y por eso echamos tanto de menos la Libertine Black Ale, que es la que mejor lo logró, era como beber lúpulo a oscuras).
El maridaje es complejo, ya que junta mucho la vertiente lupulada con la de petrolaco. Pescados a la parrilla, cosas con salsa barbacoa, quesos intensos… Pero lo acompañes con lo que quieras… siempre en copa que concentre olores y a una temperatura de servicio “alta”, unos 8-10 ºC.
“Mi opinión en un Tweet:” No tengas miedo a meter la bola negra, si es en el momento adecuado ganas. Nota: Sobresaliente bajo.
Desde Dinamarca y cargada de lúpulo americano (Cascade, Centennial, Simcoe) y alcohol (8% ABV), reventando todos los estándares que puedas tener sobre las Porter (de la tradición inglesa), tienes esta cerveza negra bien opaca, con una espuma de color marrón, abundante y muy compacta, de persistencia media.
El aroma es intenso a lúpulo y el sabor es bien amargo. Pero no por ello es una IPA, sino que está llena de notas de chocolate y caramelo, café y regaliz, y otros sabores de las maltas oscuras. Y eso en las Black IPA nunca nos ha parecido bien (y por eso echamos tanto de menos la Libertine Black Ale, que es la que mejor lo logró, era como beber lúpulo a oscuras).
El maridaje es complejo, ya que junta mucho la vertiente lupulada con la de petrolaco. Pescados a la parrilla, cosas con salsa barbacoa, quesos intensos… Pero lo acompañes con lo que quieras… siempre en copa que concentre olores y a una temperatura de servicio “alta”, unos 8-10 ºC.
“Mi opinión en un Tweet:” No tengas miedo a meter la bola negra, si es en el momento adecuado ganas. Nota: Sobresaliente bajo.
Mikkeller Mexas Ranger
Desde De Proefbrouwerij aunque con mucho espíritu de frontera entre Texas y México (de ahí el nombre de esta versión de su Texas Ranger, nos llega esta cerveza de Mikkeller. Ya sabéis que hacen centenares de cervezas, y que no todas son buenas. Pero esta creemos que merece la pena comentarla.
Empezando por destacar su inmenso listado de ingredientes, donde encontramos cosas tan variadas (y exóticas o étnicas) como maíz, harina de maíz, jarabe de horchata mexicana, frijoles negros, chocolate mexicano (parecido al nuestro de untar churros), hojas de aguacate, epazote (una planta aromática) y varios tipos de chiles (cascabel, de árbol, guajillo, mulato y pasilla). Aparte de cinco tipos de malta (incluyendo ahumada), lúpulo y demás cosas habituales.
El resultado es una cerveza negra muy opaca, con abundante espuma marrón rojiza, compacta y duradera; persistente en el tiempo. El olor es muy intenso, más potente de lo que promete (parece una Imperial Stout, no una Porter de 6,6% ABV) y con avisos del picante y especiado. Pero en conjunto muy agradable. El sabor no es tan intenso. Al revés, aquí da menos de lo esperado tras olerla. Y lo mismo pasa con el cuerpo y su fuerza.
Así que el resultado final es ligero, con mucha presencia de la malta y sus matices (café, chocolate, tostados) y un poco de las especias y el picante. Lo justo para no saturar. Dando un resultado tan interesante como una excursión para cruzar la frontera y disfrutar de los placeres prohibidos del otro lado.
“Mi opinión en un Tweet:” Como untar fajitas en chocolate, amigo. Sabe mejor de lo que suena. Nota: Sobresaliente alto.
Empezando por destacar su inmenso listado de ingredientes, donde encontramos cosas tan variadas (y exóticas o étnicas) como maíz, harina de maíz, jarabe de horchata mexicana, frijoles negros, chocolate mexicano (parecido al nuestro de untar churros), hojas de aguacate, epazote (una planta aromática) y varios tipos de chiles (cascabel, de árbol, guajillo, mulato y pasilla). Aparte de cinco tipos de malta (incluyendo ahumada), lúpulo y demás cosas habituales.
El resultado es una cerveza negra muy opaca, con abundante espuma marrón rojiza, compacta y duradera; persistente en el tiempo. El olor es muy intenso, más potente de lo que promete (parece una Imperial Stout, no una Porter de 6,6% ABV) y con avisos del picante y especiado. Pero en conjunto muy agradable. El sabor no es tan intenso. Al revés, aquí da menos de lo esperado tras olerla. Y lo mismo pasa con el cuerpo y su fuerza.
Así que el resultado final es ligero, con mucha presencia de la malta y sus matices (café, chocolate, tostados) y un poco de las especias y el picante. Lo justo para no saturar. Dando un resultado tan interesante como una excursión para cruzar la frontera y disfrutar de los placeres prohibidos del otro lado.
“Mi opinión en un Tweet:” Como untar fajitas en chocolate, amigo. Sabe mejor de lo que suena. Nota: Sobresaliente alto.
To Øl A Peeling Pale
El panorama cervecero en el norte de Europa se desata y nos llegan desde Copenaghe cervezas como esta A Peeling Pale, de To Øl, daneses de los que ya hemos hablado en más de una ocasión. Desde luego empiezan fuerte ya desde el formato en el que la presentan: claro, simple, minimalista y, como no, en lata. Después está el tema del nombre, que es un claro juego de palabras, pero que te hace recordarlo.
Se trata de una cerveza de color dorado anaranjado un poco turbio; de hecho se pueden ver claramente partículas en suspensión. Su espuma es de color blanco, cremosa y con una burbuja y retención medias. En cuanto al aroma, claros los matices cítricos, propiedad de esta variedad de lúpulo en concreto, que es el Citra, y también de la piel de naranja que se ha añadido a la elaboración.
En boca también aparecen los cítricos, la piel de naranja e incluso notas tropicales hacia final de trago. Estamos hablando de una cerveza de amargor medio, pero que pasa bien desapercibido, sin embargo su cuerpo tiene la presencia esperada, es decir, media.
No habría problema en tomarse una de estas en cualquier ocasión, pues solo tiene un 5% ABV. Si te gusta la naranja no lo dudes, la encontrarás a primera vista, sin embargo si la fruta no es lo tuyo, mejor busca otra Pale Ale.
“Mi opinión en un Tweet:” Peeling Peel Pale Paling Aling... Creo que una naranja se ha colado en mi cerveza. Sí, mira, veo los trocitos... Nota: Notable.
Se trata de una cerveza de color dorado anaranjado un poco turbio; de hecho se pueden ver claramente partículas en suspensión. Su espuma es de color blanco, cremosa y con una burbuja y retención medias. En cuanto al aroma, claros los matices cítricos, propiedad de esta variedad de lúpulo en concreto, que es el Citra, y también de la piel de naranja que se ha añadido a la elaboración.
En boca también aparecen los cítricos, la piel de naranja e incluso notas tropicales hacia final de trago. Estamos hablando de una cerveza de amargor medio, pero que pasa bien desapercibido, sin embargo su cuerpo tiene la presencia esperada, es decir, media.
No habría problema en tomarse una de estas en cualquier ocasión, pues solo tiene un 5% ABV. Si te gusta la naranja no lo dudes, la encontrarás a primera vista, sin embargo si la fruta no es lo tuyo, mejor busca otra Pale Ale.
“Mi opinión en un Tweet:” Peeling Peel Pale Paling Aling... Creo que una naranja se ha colado en mi cerveza. Sí, mira, veo los trocitos... Nota: Notable.
To Øl Snowball Saison
De un color dorado muy anaranjado y coronada con una espuma blanca persistente y de textura jabonosa, se nos presenta esta pequeña obra de arte que han elaborado los daneses de To Øl. En este caso estamos hablando de una Saison un tanto especial y bastante lupulada.
Al uso del estilo, encontramos en nariz unos matices especiados, pero que se ven ampliamente sobrepasados por aromas cítricos y de los lúpulos (Amarillo, Hallertauer Mittelfruh, Simcoe, Tettnanger). Por otro lado también encontramos algunas notas de fruta madura.
En boca sorprende la sequedad que deja, acompañada de una carbonatación media de burbuja muy fina. Desde los primeros tragos ya se percibe un retrogusto notablemente amargo que no pasa desapercibido. Aun así, las notas a fruta madura, que aparecen de nuevo, te confundirán antes de completar el trago, endulzándolo.
Desde To Øl recomiendan tomarse esta cerveza para acompañar comidas copiosas o grasientas, aclarando que te ayudará en la digestión. Nuestra opinión es que, sí, con su 8% ABV, es mejor acompañarla con algo sólido. Como curiosidad, hemos de comentar que esta cerveza ha sido fermentada además con bacterias de ácido láctico y contiene también ingentes cantidades de lúpulo, alejándose de las habituales Saison.
“Mi opinión en un Tweet:” Aunque no seas un gran amigo de las Saison, si te consideras un hophead, dale una oportunidad a esta bola de nieve. Nota: Notable alto.
Al uso del estilo, encontramos en nariz unos matices especiados, pero que se ven ampliamente sobrepasados por aromas cítricos y de los lúpulos (Amarillo, Hallertauer Mittelfruh, Simcoe, Tettnanger). Por otro lado también encontramos algunas notas de fruta madura.
En boca sorprende la sequedad que deja, acompañada de una carbonatación media de burbuja muy fina. Desde los primeros tragos ya se percibe un retrogusto notablemente amargo que no pasa desapercibido. Aun así, las notas a fruta madura, que aparecen de nuevo, te confundirán antes de completar el trago, endulzándolo.
Desde To Øl recomiendan tomarse esta cerveza para acompañar comidas copiosas o grasientas, aclarando que te ayudará en la digestión. Nuestra opinión es que, sí, con su 8% ABV, es mejor acompañarla con algo sólido. Como curiosidad, hemos de comentar que esta cerveza ha sido fermentada además con bacterias de ácido láctico y contiene también ingentes cantidades de lúpulo, alejándose de las habituales Saison.
“Mi opinión en un Tweet:” Aunque no seas un gran amigo de las Saison, si te consideras un hophead, dale una oportunidad a esta bola de nieve. Nota: Notable alto.
To Øl Black Malts & Body Salts
La cerveza que hoy nos ocupa es una de esas cosas brutas y extremas a las que nos lleva el mundo craft actual: una Imperial India Pale Ale negra, con café. O, como dicen ellos, Black Coffe IIPA. ¡Un pepinazo, vamos!
Vale que no es negra negra, sino marrón rojizo muy oscuro, pero da el pego. La espuma es beis, cremosa y abundante, pegajosa. Queda en el vaso como si fuese la de un cappuccino. Vamos, que tiene buena presencia.
Luego huele a lúpulo (lleva Tettnanger, Simcoe y Centennial), a regaliz y a alcohol. Y sabe… muy amarga, pero con un contrapunto tostado (maltas Pilsner, Cara Crystal, Black Malt, Melanoidin y Chocolate) y cafetoso (obvio) al final. Pero con buena presencia de lúpulo herbal y cítrico.
No nos sorprende por tanto que esta cerveza de 9,9% ABV tenga tanto éxito en las webs de rating de cervezas: es una gran Black Coffe IIPA. La cosa es que el mero hecho de ser una Black Coffe IIPA ya nos parece una pega: las Black Coffe IIPA son demasiado intensas y duras como concepto, y eso hace que no nos emocionen tanto. Vamos, que sólo le faltaba llevar sal, como dice el nombre.
“Mi opinión en un Tweet:” Batido de Imperial Stout, IPA y café expresso. Intenso. Nota: Notable.
Vale que no es negra negra, sino marrón rojizo muy oscuro, pero da el pego. La espuma es beis, cremosa y abundante, pegajosa. Queda en el vaso como si fuese la de un cappuccino. Vamos, que tiene buena presencia.
Luego huele a lúpulo (lleva Tettnanger, Simcoe y Centennial), a regaliz y a alcohol. Y sabe… muy amarga, pero con un contrapunto tostado (maltas Pilsner, Cara Crystal, Black Malt, Melanoidin y Chocolate) y cafetoso (obvio) al final. Pero con buena presencia de lúpulo herbal y cítrico.
No nos sorprende por tanto que esta cerveza de 9,9% ABV tenga tanto éxito en las webs de rating de cervezas: es una gran Black Coffe IIPA. La cosa es que el mero hecho de ser una Black Coffe IIPA ya nos parece una pega: las Black Coffe IIPA son demasiado intensas y duras como concepto, y eso hace que no nos emocionen tanto. Vamos, que sólo le faltaba llevar sal, como dice el nombre.
“Mi opinión en un Tweet:” Batido de Imperial Stout, IPA y café expresso. Intenso. Nota: Notable.
Etiquetas:
Alta,
Black,
Cafe,
Dinamarca,
Imperial,
IPA
el
viernes, abril 21, 2017
0
brindis en voz alta
Amager IPA
Llamada así, simplemente IPA, la IPA más básica de la danesa Amager podría parecer sencilla de explicar: es IPA, y es amarger… digo… Amager… digo amarga. Pero como pagamos a los becarios por palabras (en latigazos), pues se han enrollado un poco más.
Lo primero que se sale de lo sencillo es el color. De “pale” tiene poco; es más bien rojiza, incluso caoba. Desde luego, más oscura de lo que esperábamos. La espuma (de color hueso) es abundante, compacta y duradera.
El aroma es intenso a lúpulo (pino, cítricos y afrutado), con matices de caramelo y malta. Pero en boca es abrumadoramente amarger… digo… Amager… digo amarga. Todo el lúpulo (Simcoe, Amarillo y Cascade) se deja notar sin pausa y sin dejar mucho hueco a la malta. A saco el lúpulo.
No nos parece tan falta de equilibrio como su Wookie IPA, pero esta cerveza de 7% ABV solo la recomendaríamos para paladares que ya han superado el corte de English IPA y de American Pale Ale. Antes, puede resultar contraproducente.
“Mi opinión en un Tweet:” Las IPAs modernas no son las IPAs de nuestros padres. Nota: Bien.
Lo primero que se sale de lo sencillo es el color. De “pale” tiene poco; es más bien rojiza, incluso caoba. Desde luego, más oscura de lo que esperábamos. La espuma (de color hueso) es abundante, compacta y duradera.
El aroma es intenso a lúpulo (pino, cítricos y afrutado), con matices de caramelo y malta. Pero en boca es abrumadoramente amarger… digo… Amager… digo amarga. Todo el lúpulo (Simcoe, Amarillo y Cascade) se deja notar sin pausa y sin dejar mucho hueco a la malta. A saco el lúpulo.
No nos parece tan falta de equilibrio como su Wookie IPA, pero esta cerveza de 7% ABV solo la recomendaríamos para paladares que ya han superado el corte de English IPA y de American Pale Ale. Antes, puede resultar contraproducente.
“Mi opinión en un Tweet:” Las IPAs modernas no son las IPAs de nuestros padres. Nota: Bien.
Mikkeller Red & White Christmas
Desde el inmenso listado de cervezas navideñas de los amigos de Mikkeller, nos llega esta “Navidad fusión” que combina algo de una Witbier belga, algo de una Red Ale inglesa, con mucho lúpulo americano y piel de naranja amarga. Y que sube a 8% ABV la apuesta.
Una apuesta arriesgada, en principio. Veamos el resultado… Para empezar, sí que es algo rojiza, y con la ligera turbidez de las cervezas blancas belgas. Además de una buena cabeza de espuma. Vamos bien…
El aroma junta notas lupuladas con especiadas, pero la presencia de las maltas es testimonial; aquí están más presentes los aportes americanos y belgas, con lúpulo, fruta y resina. El sabor es amargo pero más maltoso que el aroma, con caramelo y naranja dominando en el paladar, y un final seco.
Una cerveza claramente ecléctica, pero con cierto espíritu navideño en el fondo. No se parece a una Red ni a una Wit, pero sale algo que se puede beber y disfrutar (con moderación) en ocasiones especiales.
“Mi opinión en un Tweet:” Una navidad moderna y de diseño, para los que no les gustan los villancicos. Nota: Bien alto.
Una apuesta arriesgada, en principio. Veamos el resultado… Para empezar, sí que es algo rojiza, y con la ligera turbidez de las cervezas blancas belgas. Además de una buena cabeza de espuma. Vamos bien…
El aroma junta notas lupuladas con especiadas, pero la presencia de las maltas es testimonial; aquí están más presentes los aportes americanos y belgas, con lúpulo, fruta y resina. El sabor es amargo pero más maltoso que el aroma, con caramelo y naranja dominando en el paladar, y un final seco.
Una cerveza claramente ecléctica, pero con cierto espíritu navideño en el fondo. No se parece a una Red ni a una Wit, pero sale algo que se puede beber y disfrutar (con moderación) en ocasiones especiales.
“Mi opinión en un Tweet:” Una navidad moderna y de diseño, para los que no les gustan los villancicos. Nota: Bien alto.
To Øl Mine Is Bigger Than Yours
Desde Dinamarca nos llega esta cerveza de estilo Barley Wine en la que To Øl quiere fardar de tamaño. Nosotros le decimos que el tamaño no es lo que importa para nosotros, que valoramos el contenido. Pero es verdad que una botella de 37,5cl en una cerveza de 12,5% ABV es más grande de lo que estamos acostumbrados. Espero que no nos duela.
El color es ámbar rojizo, limpio, con una capa de espuma color hueso compacta y, sí, de mayor tamaño de lo que esperamos (al menos, para el alcohol que tiene). Pero no creemos que se refirieran a esto. Aun así, no empieza mal.
Tiene un aroma maltoso principalmente, con presencia media de alcohol. Destacan las notas a caramelo, fruta madura y toques cítricos. El sabor es dulce: miel, pomelo, pan tostado y licor. Con un final más amargo y menos cuerpo de lo esperado.
Desde luego es algo grande. Pero tampoco mata. Las hemos visto más gordas. Aun así, se disfruta bastante porque lo que importa no es el tamaño, insistimos. Pero mejor ir con cuidado y beber de poquito en poquito, en copa de coñac, y acompañando quesos azules, por ejemplo.
“Mi opinión en un Tweet:” Más no tiene por qué ser siempre más (aunque en este caso lo sea). Nota: Sobresaliente bajo.
El color es ámbar rojizo, limpio, con una capa de espuma color hueso compacta y, sí, de mayor tamaño de lo que esperamos (al menos, para el alcohol que tiene). Pero no creemos que se refirieran a esto. Aun así, no empieza mal.
Tiene un aroma maltoso principalmente, con presencia media de alcohol. Destacan las notas a caramelo, fruta madura y toques cítricos. El sabor es dulce: miel, pomelo, pan tostado y licor. Con un final más amargo y menos cuerpo de lo esperado.
Desde luego es algo grande. Pero tampoco mata. Las hemos visto más gordas. Aun así, se disfruta bastante porque lo que importa no es el tamaño, insistimos. Pero mejor ir con cuidado y beber de poquito en poquito, en copa de coñac, y acompañando quesos azules, por ejemplo.
“Mi opinión en un Tweet:” Más no tiene por qué ser siempre más (aunque en este caso lo sea). Nota: Sobresaliente bajo.
Amager Sloth
Si hablamos de los pecados capitales, uno de los que más nos tienta es la pereza (pereza que nos da volver de las vacaciones, por ejemplo). Vale, la lujuria mola mucho. Y el orgullo a veces nos puede (como ya os contamos). Pero, la pereza… ay… la pereza.
Y se ve que, para encarnar la pereza en su The Sinner Series, Amager decidió hacer una Pale Ale con una sola malta y un solo lúpulo. Pilsner y Simcoe, al 100%. Y el resultado fue esta cerveza de color paja, pálido, muy claro, con espuma abundante y esponjosa.
El aroma es a lúpulo con intensidad media y en boca es amarga. Está claro que el Simcoe es el protagonista en ambos casos, a la malta le da pereza aparecer. Notas cítricas, herbales y algo afrutado tropical aparecen y desaparecen.
Una cerveza sencilla (con 6% ABV), pero que con esa sencillez, triunfa. Las únicas pegas posibles son que, para ser tan “sencilla”, no es barata. Y que puede que el medio litro se haga un poco largo si el amargo no es lo tuyo.
“Mi opinión en un Tweet:” ¿Pereza? ¡No para beberla! Nota: Sobresaliente bajo.
Y se ve que, para encarnar la pereza en su The Sinner Series, Amager decidió hacer una Pale Ale con una sola malta y un solo lúpulo. Pilsner y Simcoe, al 100%. Y el resultado fue esta cerveza de color paja, pálido, muy claro, con espuma abundante y esponjosa.
El aroma es a lúpulo con intensidad media y en boca es amarga. Está claro que el Simcoe es el protagonista en ambos casos, a la malta le da pereza aparecer. Notas cítricas, herbales y algo afrutado tropical aparecen y desaparecen.
Una cerveza sencilla (con 6% ABV), pero que con esa sencillez, triunfa. Las únicas pegas posibles son que, para ser tan “sencilla”, no es barata. Y que puede que el medio litro se haga un poco largo si el amargo no es lo tuyo.
“Mi opinión en un Tweet:” ¿Pereza? ¡No para beberla! Nota: Sobresaliente bajo.
Amager Pride
De la serie de los pecados capitales este es uno de nuestros favoritos (como en la vida real, coincidimos también con la pereza y la lujuria). Pero hoy estamos hablando sobre cerveza. Y sobre la Imperial Stout denominada “Orgullo” que pertenece a The Sinner Series de Amager.
Es una cerveza negra y densa. Muy negra y densa. En una escala de cero a la sombra de un gato negro en una noche sin luna con los ojos vendados… un 11. Y es que la hacen hervir durante ¡6 horas! para que esté bien concentrada.
La espuma es beis rojiza, y compacta y duradera. Pese a llevar lúpulo Zeus, el aroma es principalmente alcohólico y maltoso (chocolate, café, etc.). Pero en boca sí que es bien amarga y persistente, con mogollón de caramelo y tostado. Densa y viscosa, tiene mucho cuerpo y un largo retrogusto nasal. Todo un pelotazo de soberbia.
Pero, a lo mejor, es incluso demasiado pelotazo. El orgullo se sube a la cabeza y atonta. Y es que tiene 10% ABV pero no está tan equilibrada ni es tan bebible como otras similares. Como postre y para acompañar de algo con chocolate fuerte puede estar bien. Pero a media fiesta, te parte el rollo.
“Mi opinión en un Tweet:” Orgulloso de haberla bebido, por supuesto. Nota: Notable.
Es una cerveza negra y densa. Muy negra y densa. En una escala de cero a la sombra de un gato negro en una noche sin luna con los ojos vendados… un 11. Y es que la hacen hervir durante ¡6 horas! para que esté bien concentrada.
La espuma es beis rojiza, y compacta y duradera. Pese a llevar lúpulo Zeus, el aroma es principalmente alcohólico y maltoso (chocolate, café, etc.). Pero en boca sí que es bien amarga y persistente, con mogollón de caramelo y tostado. Densa y viscosa, tiene mucho cuerpo y un largo retrogusto nasal. Todo un pelotazo de soberbia.
Pero, a lo mejor, es incluso demasiado pelotazo. El orgullo se sube a la cabeza y atonta. Y es que tiene 10% ABV pero no está tan equilibrada ni es tan bebible como otras similares. Como postre y para acompañar de algo con chocolate fuerte puede estar bien. Pero a media fiesta, te parte el rollo.
“Mi opinión en un Tweet:” Orgulloso de haberla bebido, por supuesto. Nota: Notable.
To Øl By Udder Means
Las cervezas tipo Milk Stout suelen llevar lactosa (de ahí su nombre) para dar cuerpo (o sea, azucares) sin añadir alcohol, ya que no son azúcares fermentables por la levadura. Y eso ha hecho To Øl con esta cerveza, como cabe suponer por su nombre (Udder significa ubre).
De color negro, claro, densa y opaca, tiene una capa de crema beis, espuma densa y de burbuja fina, pero poco persistente, eso sí. El aroma es rico, maltoso principalmente y con presencia de regaliz, pero agradablemente lupulado de fondo.
En boca es intensamente amarga (la lactosa no deja dulzor residual), también muy maltosa pero con un buen perfil de lúpulo (Hallertauer, Cascade y Nelson Sauvin) de fondo que la hace agradable de beber, aunque predomine el café y el chocolate, con un sutil toque ahumado.
Una cerveza de 7% ABV sabrosa, que recomendamos acompañar de postres con nata y chocolate con leche a todo el mundo, menos a los intolerantes a la lactosa, claro. Obviamente, no está pensada para ellos.
“Mi opinión en un Tweet:” Podemos decir sin miedo a equivocarnos que esta cerveza es la leche. Nota: Notable
De color negro, claro, densa y opaca, tiene una capa de crema beis, espuma densa y de burbuja fina, pero poco persistente, eso sí. El aroma es rico, maltoso principalmente y con presencia de regaliz, pero agradablemente lupulado de fondo.
En boca es intensamente amarga (la lactosa no deja dulzor residual), también muy maltosa pero con un buen perfil de lúpulo (Hallertauer, Cascade y Nelson Sauvin) de fondo que la hace agradable de beber, aunque predomine el café y el chocolate, con un sutil toque ahumado.
Una cerveza de 7% ABV sabrosa, que recomendamos acompañar de postres con nata y chocolate con leche a todo el mundo, menos a los intolerantes a la lactosa, claro. Obviamente, no está pensada para ellos.
“Mi opinión en un Tweet:” Podemos decir sin miedo a equivocarnos que esta cerveza es la leche. Nota: Notable
Mikkeller Big Worster
Tras dejarles probar la Gordon's Finest Titanium, quisimos resarcirnos con los pobres Becarios dejándoles observar como nos bebíamos este pelotazo, para que pudieran ver que dos cervezas muy alcohólicas pueden tener calidades muy distintas. Y para ello nada mejor que un gran mal malo peor peorcísimo.
Mikkeller califica esta cerveza de American Style Barleywine. Así pues, en teoría deberíamos encontrarnos ante una bebida de elevada graduación alcohólica, gran densidad y por lo tanto un festival tanto de maltas como de lúpulos. Disparada en casi todos los aspectos posibles, excesiva y sin complejos.
El color es dorado oscuro, sin llegar al cobre. La espuma es blanca, cremosa y poco abundante. Dura más de lo que cabría esperar dada la cantidad de alcohol, que siempre juega en contra de la retención. Huele a piña, caramelo, galleta y alcohol, haciéndola muy apetecible. También tiene presencia de frutas con hueso (melocotón, por ejemplo). El trago es duro, muy alcohólico, y la cerveza tiene muchísimo cuerpo. Los lúpulos se notan menos de lo que esperábamos, podría colar perfectamente como English Barleywine pasada de vueltas.
Pese a ser una cerveza difícil y muy alcohólica (18.9% ABV), la queremos bien lejos del fregadero, y bebida como Dios manda se disfruta de lo lindo. Esto es: snifter, tiempo por delante y pasión por la cerveza. Amigos, fulanas o fulanos, es opcional.
“Mi opinión en un Tweet:” Excesiva, pero aun así deliciosa. Nota: Sobresaliente bajo.
Mikkeller califica esta cerveza de American Style Barleywine. Así pues, en teoría deberíamos encontrarnos ante una bebida de elevada graduación alcohólica, gran densidad y por lo tanto un festival tanto de maltas como de lúpulos. Disparada en casi todos los aspectos posibles, excesiva y sin complejos.
El color es dorado oscuro, sin llegar al cobre. La espuma es blanca, cremosa y poco abundante. Dura más de lo que cabría esperar dada la cantidad de alcohol, que siempre juega en contra de la retención. Huele a piña, caramelo, galleta y alcohol, haciéndola muy apetecible. También tiene presencia de frutas con hueso (melocotón, por ejemplo). El trago es duro, muy alcohólico, y la cerveza tiene muchísimo cuerpo. Los lúpulos se notan menos de lo que esperábamos, podría colar perfectamente como English Barleywine pasada de vueltas.
Pese a ser una cerveza difícil y muy alcohólica (18.9% ABV), la queremos bien lejos del fregadero, y bebida como Dios manda se disfruta de lo lindo. Esto es: snifter, tiempo por delante y pasión por la cerveza. Amigos, fulanas o fulanos, es opcional.
“Mi opinión en un Tweet:” Excesiva, pero aun así deliciosa. Nota: Sobresaliente bajo.
Etiquetas:
Alta,
American,
Barley Wine,
Dinamarca
el
viernes, septiembre 18, 2015
0
brindis en voz alta
Wookiee IPA
Hoy vamos a hablar de una cerveza friki (para el que no lo sepa, un Wookiee es la especie de alienígena peludo, alto y gruñón, a la que pertenece Chewbacca, el copiloto de Han Solo en La Guerra de las Galaxias) elaborada por Amager en colaboración con Port Brewing.
Esta cerveza es una Westcoast IPA, lo cual ya debe prepararte para el amargor. En vaso tiene buena presencia, con una cabeza de espuma blanca abundante y esponjosa, de burbuja grande, y un color ámbar turbio, con matices mandarina.
El aroma es a lúpulo, con notas frutales y cítricas y algo herbal o resinoso. Y en boca es seca y amarga. MUY amarga. Creemos que se llama Wookiee IPA porque te deja la boca como un estropajo y sólo puedes hablar como un wookieawk-Arrgh, rrrooaarrgghh Aaawww rooOWWR RRRRAAHHHRR WOOGAAH. HUU HAWAAAAH HOOOGHHE WAAGH!
Vamos, que es tan amarga y seca que pasa la línea del desequilibrio y acampa más allá. Tanto que ni sus 7,2% ABV lo compensan y cuesta acabársela (salvo que seas un hop-head y tus papilas estén ya anestesiadas). Pero nosotros no llegamos a ese nivel de amargura. No es apta para nosotros.
“Mi opinión en un Tweet:” Más amargo y seco que masticar pellets. Para wookiees de pelo en pecho. Nota: Suspenso.
Esta cerveza es una Westcoast IPA, lo cual ya debe prepararte para el amargor. En vaso tiene buena presencia, con una cabeza de espuma blanca abundante y esponjosa, de burbuja grande, y un color ámbar turbio, con matices mandarina.
El aroma es a lúpulo, con notas frutales y cítricas y algo herbal o resinoso. Y en boca es seca y amarga. MUY amarga. Creemos que se llama Wookiee IPA porque te deja la boca como un estropajo y sólo puedes hablar como un wookieawk-Arrgh, rrrooaarrgghh Aaawww rooOWWR RRRRAAHHHRR WOOGAAH. HUU HAWAAAAH HOOOGHHE WAAGH!
Vamos, que es tan amarga y seca que pasa la línea del desequilibrio y acampa más allá. Tanto que ni sus 7,2% ABV lo compensan y cuesta acabársela (salvo que seas un hop-head y tus papilas estén ya anestesiadas). Pero nosotros no llegamos a ese nivel de amargura. No es apta para nosotros.
“Mi opinión en un Tweet:” Más amargo y seco que masticar pellets. Para wookiees de pelo en pecho. Nota: Suspenso.
Beer Geek Breakfast
Hoy vamos a comentar una de las cervezas más conocidas de la marca danesa errante Mikkeller, su (Imperial) Oatmeal Stout con café, a la que consideran todo un desayuno (como para no) friki, y que luego les sirve de base para mil y una variaciones.
Pero aquí hoy vamos a hablar de la versión básica (en la despensa tenemos alguna de sus “hermanas”, así que ya las comentaremos más adelante). Obviamente, es una cerveza bien oscura, negra (por el uso de cebada torrefacta) y se acompaña de una corona de espuma marrón, escasa y liviana.
El aroma es, como cabe esperar de algo que se acerca a “Imperial”, intenso a alcohol, café y licor de chocolate. En boca es fuerte y amarga, con notas ahumadas persistentes y de nuevo, mucho café.
Vamos, que te pone en marcha quieras o no. Y es que, con sus intermedios 7,5% ABV, esta cerveza es ideal para el desayuno o la sobremesa. Mejor la sobremesa, y en copa de coñac, por supuesto, pero oye, quien sabe, hay mucho geek suelto por ahí.
“Mi opinión en un Tweet:” El desayuno de los campeones, pero con moderación. Nota: Notable alto.
Pero aquí hoy vamos a hablar de la versión básica (en la despensa tenemos alguna de sus “hermanas”, así que ya las comentaremos más adelante). Obviamente, es una cerveza bien oscura, negra (por el uso de cebada torrefacta) y se acompaña de una corona de espuma marrón, escasa y liviana.
El aroma es, como cabe esperar de algo que se acerca a “Imperial”, intenso a alcohol, café y licor de chocolate. En boca es fuerte y amarga, con notas ahumadas persistentes y de nuevo, mucho café.
Vamos, que te pone en marcha quieras o no. Y es que, con sus intermedios 7,5% ABV, esta cerveza es ideal para el desayuno o la sobremesa. Mejor la sobremesa, y en copa de coñac, por supuesto, pero oye, quien sabe, hay mucho geek suelto por ahí.
“Mi opinión en un Tweet:” El desayuno de los campeones, pero con moderación. Nota: Notable alto.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


















