Como somos gente seria y adulta, vamos a ser capaces de realizar la reseña íntegra de esta cerveza sin caer en la risa floja, el chiste fácil, el chascarrillo y la grosería. Porque la cata de cervezas es algo serio y nosotros hemos venido aquí a trabajar, no a hacer el tonto.
Y porque, como eruditos cerveceros que somos, sabemos que el sufijo –ator se popularizó entre las Doppelbock a raíz de la Paulaner Salvator. Del resto no somos tan eruditos pero la ayuda de google vemos que significa algo así como “copero” (más en el sentido del escanciador que te sirve y llena las copas, que del posavasos que te las sujeta).
Sobre la cerveza, pues es un Doppelbock Dunkel, así que es oscura (casi negra) con brillos rojizos, y espuma beis claro, de cantidad y persistencias medias. En nariz destacan por supuestos los aromas que provienen de las maltas, con muchas notas de caramelo.
Y el sabor es predominantemente dulce, con una sensación cálida, cierta profundidad y fuerza y un regusto bien rico que no llega a empalagar. En ella destaca el equilibrio que tiene pese a tener la balanza inclinada al lado de las maltas.
Así, es muy fácil de beber. Parece diseñada para entrar bien. Y es que tiene 7,6% vol. de alcohol que, quitando por esa calidez en el trago, no se notan nada ya que ni rascan ni cansan. Así que ojo con acabar perjudicado y diciendo chorradas.
“Mi opinión en un Tweet:” Hemos logrado llegar al final sin hacer el chiste fácil. Nota: Notable.
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MalasPintas Twins BruXa
Por fin tenemos el orgullo de poder traer aquí la reseña de la ganadora de nuestro 10º Concurso Homebrewer, en su versión comercial, elaborada profesionalmente en la fábrica cántabra de la cervecera DouGall’s como os contamos hace meses en este vídeo en el que se ve a los ganadores, Gerardo y Jesús García Ortín, haciéndola.
Sobre la cerveza, como ya hemos hablado mucho de ella, de lo bonito de su botella original, y hasta hemos hecho una entrevista a los autores pues aquí no vamos a repetirnos mucho más y sólo decir que es una Doppelbock, un estilo de Lager fuerte y maltoso alemán, y que lleva seis tipos de maltas y lúpulo Hallertau Tradition.
Y ahora, la cata, que es lo novedoso. En el vaso tiene color marrón oscuro, profundo, de brillos rubí. Y el color se extiende a la espuma, que nos recuerda a la cerámica de la botella original, con sus burbujas prietas. Los aromas que desprende son sobre todo maltosos, muy agradables y complejos. Encontramos en ella notas a chocolate, a grano de cereal, a pan tostado…
Y en el sabor, esa maltosidad se define en dulzor, pero bien equilibrado, nada empalagoso. Le otorga también bastante cuerpo, algo de sedosidad, y un trago muy fácil. Que esconde el alcohol que tiene (nada menos que 8% vol.) en la boca… aunque se hacen notar en la garganta después. ¡Pero que tienen igualmente mucho peligro!
Como sabéis, siempre nos gusta guardar y comparar una botella de la versión homebrewer presentada para poder comparar la elaboración casera con la elaboración profesional. Y ahora que la hecha en Liérganes ya tiene unos meses de maduración podemos decir que están casi iguales, que es una de las veces que más se ha logrado clavar la receta. Es cierto que la otra (a punto de cumplir dos años en botella) tiene algo de oxidación y un punto más seco y menos aromático… pero por lo demás, como dos gotas de agua.
“Mi opinión en un Tweet:” Probadla, no dejéis que la Bruja ni la Cabra pasen de largo. Nota: Matrícula de honor.
Sobre la cerveza, como ya hemos hablado mucho de ella, de lo bonito de su botella original, y hasta hemos hecho una entrevista a los autores pues aquí no vamos a repetirnos mucho más y sólo decir que es una Doppelbock, un estilo de Lager fuerte y maltoso alemán, y que lleva seis tipos de maltas y lúpulo Hallertau Tradition.
Y ahora, la cata, que es lo novedoso. En el vaso tiene color marrón oscuro, profundo, de brillos rubí. Y el color se extiende a la espuma, que nos recuerda a la cerámica de la botella original, con sus burbujas prietas. Los aromas que desprende son sobre todo maltosos, muy agradables y complejos. Encontramos en ella notas a chocolate, a grano de cereal, a pan tostado…
Y en el sabor, esa maltosidad se define en dulzor, pero bien equilibrado, nada empalagoso. Le otorga también bastante cuerpo, algo de sedosidad, y un trago muy fácil. Que esconde el alcohol que tiene (nada menos que 8% vol.) en la boca… aunque se hacen notar en la garganta después. ¡Pero que tienen igualmente mucho peligro!
Como sabéis, siempre nos gusta guardar y comparar una botella de la versión homebrewer presentada para poder comparar la elaboración casera con la elaboración profesional. Y ahora que la hecha en Liérganes ya tiene unos meses de maduración podemos decir que están casi iguales, que es una de las veces que más se ha logrado clavar la receta. Es cierto que la otra (a punto de cumplir dos años en botella) tiene algo de oxidación y un punto más seco y menos aromático… pero por lo demás, como dos gotas de agua.
“Mi opinión en un Tweet:” Probadla, no dejéis que la Bruja ni la Cabra pasen de largo. Nota: Matrícula de honor.
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Premios
el
viernes, octubre 20, 2023
2
brindis en voz alta
Doppel Hirsch
Las Doppelbock alemanas son, como probablemente ya sepáis, un estilo de cerveza de baja fermentación, fuerte y habitualmente oscuro, de carácter maltoso. Su nombre significa literalmente “doble cabrón” (macho cabrío).
Por eso no es de extrañar que la Allgäuer Doppelbock de la marca Privatbrauerei Höss der Hirschbräu se llame “Doble Ciervo”, ya que los ciervos son su emblema. Y tampoco ha de extrañarnos que sea de color marrón rojizo, limpio. Su espuma es esponjosa y abundante, de color hueso.
Sigue sin extrañarnos que el aroma sea maltoso, con recuerdo a caramelo y grano. O que el sabor sea dulce y con mucha malta, notándose el alcohol (7,2% ABV) un poco. Todo entra muy bien dentro de los parámetros del estilo.
Pero incluso para el estilo más fuerte de la tradición germana de cervezas, resulta peleona y diabética (empalagosa por los azúcares). Hay Doppelbock más equilibradas. Aun así, su botella de tapón mecánico es un punto a favor.
“Mi opinión en un Tweet:” Dos ciervos más cerveza fuerte es igual a pelea de ciervos. Nota: Bien alto.
Por eso no es de extrañar que la Allgäuer Doppelbock de la marca Privatbrauerei Höss der Hirschbräu se llame “Doble Ciervo”, ya que los ciervos son su emblema. Y tampoco ha de extrañarnos que sea de color marrón rojizo, limpio. Su espuma es esponjosa y abundante, de color hueso.
Sigue sin extrañarnos que el aroma sea maltoso, con recuerdo a caramelo y grano. O que el sabor sea dulce y con mucha malta, notándose el alcohol (7,2% ABV) un poco. Todo entra muy bien dentro de los parámetros del estilo.
Pero incluso para el estilo más fuerte de la tradición germana de cervezas, resulta peleona y diabética (empalagosa por los azúcares). Hay Doppelbock más equilibradas. Aun así, su botella de tapón mecánico es un punto a favor.
“Mi opinión en un Tweet:” Dos ciervos más cerveza fuerte es igual a pelea de ciervos. Nota: Bien alto.
Cerrator Doppelbock
Por fin podréis encontrar ya en bares y tiendas (tanto en botella como en barril) la cerveza que ganó la sexta edición del Concurso Homebrewer, de entre las 167 inscritas. Como premio, fue elaborada de manera profesional por Arriaca en sus instalaciones de Guadalajara, con la colaboración de Carlos Toquero, autor de la receta (y ganador de la Botella de Oro del concurso) y la presencia de los convocantes. Y tras el periodo de maduración, ya está lista para beber.
Así que si tenéis suerte de encontrarla (no lo dejéis pasar, es una tirada limitada), podréis disfrutar de una birra ideal para esta época más fresca, ya que las Doppelbock son un estilo alemán de baja fermentación pero con mucho cuerpo, bastante maltosas y un pelín alcohólicas.
Y eso es lo que os encontraréis con la Cerrator (bautizada así por una zona de Castilla, junto con el sufijo –ator típico de las Doppelbock). Una cerveza de color oscuro, casi negro (pero no, es marrón rojizo muuuy profundo). La cabeza de espuma color beis claro es de volumen normal y persistencia media-baja.
El aroma que desprende es principalmente a malta tostada (lleva Munich y Vienna y tiene un poco de Special B y Chocolat) pero también a especias como la nuez moscada. El sabor es dulce, claramente, pero muy equilibrado por el tostado y el uso de lúpulos nobles europeos (Tettnang y Saaz, pero en cantidad moderada, no pasa de los 20 IBUs).
De cuerpo pleno y con personalidad, está también muy equilibrado su alcohol (tiene 7,7% ABV). Con lo cual hay que tener cuidado, porque se deja beber a pintas, pero puede que acabes como que te hubiesen arrollado dos cabras por encima. ¡No digas que no te lo advertimos cuando te las pidas, que sabemos que lo harás!
Nosotros tuvimos la suerte de poder bebernos dos a la vez, comparando con la “original”, ya que conservamos una botella del lote homebrewer que Carlos presentó al concurso. Esta, con el paso del tiempo, había evolucionado a ser más intensa y licorosa, con matices afrutados que la elaborada en Arriaca no tiene… pero que puede ser una buena pista de a donde evolucionará si la dejamos envejecer un poco.
En cualquier caso, es una cerveza adecuada para tomar sola o acompañada de asados, comidas agridulces, queso Camembert o tartas de fruta y chocolate. Y servir a unos 8 o 10 ºC en copa “pokal” (o flauta) o en jarra, depende de la cantidad, claro. ¡Y disfrutar! Porque una cerveza valorada con un sobresaliente por un jurado de expertos… ¡No se bebe todos los días!
“Mi opinión en un Tweet:” Tiran más dos cervezas que dos cabras. Nota: Sobresaliente.
Así que si tenéis suerte de encontrarla (no lo dejéis pasar, es una tirada limitada), podréis disfrutar de una birra ideal para esta época más fresca, ya que las Doppelbock son un estilo alemán de baja fermentación pero con mucho cuerpo, bastante maltosas y un pelín alcohólicas.
Y eso es lo que os encontraréis con la Cerrator (bautizada así por una zona de Castilla, junto con el sufijo –ator típico de las Doppelbock). Una cerveza de color oscuro, casi negro (pero no, es marrón rojizo muuuy profundo). La cabeza de espuma color beis claro es de volumen normal y persistencia media-baja.
El aroma que desprende es principalmente a malta tostada (lleva Munich y Vienna y tiene un poco de Special B y Chocolat) pero también a especias como la nuez moscada. El sabor es dulce, claramente, pero muy equilibrado por el tostado y el uso de lúpulos nobles europeos (Tettnang y Saaz, pero en cantidad moderada, no pasa de los 20 IBUs).
De cuerpo pleno y con personalidad, está también muy equilibrado su alcohol (tiene 7,7% ABV). Con lo cual hay que tener cuidado, porque se deja beber a pintas, pero puede que acabes como que te hubiesen arrollado dos cabras por encima. ¡No digas que no te lo advertimos cuando te las pidas, que sabemos que lo harás!

En cualquier caso, es una cerveza adecuada para tomar sola o acompañada de asados, comidas agridulces, queso Camembert o tartas de fruta y chocolate. Y servir a unos 8 o 10 ºC en copa “pokal” (o flauta) o en jarra, depende de la cantidad, claro. ¡Y disfrutar! Porque una cerveza valorada con un sobresaliente por un jurado de expertos… ¡No se bebe todos los días!
“Mi opinión en un Tweet:” Tiran más dos cervezas que dos cabras. Nota: Sobresaliente.
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el
viernes, noviembre 30, 2018
0
brindis en voz alta
Ayinger Winter Bock
Metidos en el tema de cervezas estacionales, no podemos dejar de lado la Winter Bock de Ayinger, la cervecera bávara que nos trae esta gran Doppelbock fresquita fresquita, nunca mejor dicho, ya que la sirven durante los meses de noviembre a enero. No esperéis de esta birra la típica cerveza especiada de navidad belga, ya que no se caracteriza por esto ni por el dulzor que pueda conllevar el ser una Bock.
A primera vista podemos percibir una enorme cantidad de espuma, es una cerveza bastante carbonatada, con una corona bastante gruesa, aunque no compacta, color beige. Es algo más oscura que una Doppelbock al uso, un marrón casi negro, casi más tirando a una Schwarz. A pesar de su medio litro, la botella más habitual de Ayinger, no es una cerveza especialmente pesada, es fácil de beber. No es recomendable servirla fría ya que el aroma inicial no es muy intenso hasta coger un poco de temperatura, obviamente. Al principio están muy presentes las maltas y un ligero toque a café y ahumado o quemado.
En boca, como hemos comentado anteriormente, no es especialmente dulce, sino equilibrada, con un toque ligeramente a café y frutos secos, especialmente nuez. Tiene un agradable sabor maltoso (se utilizan 4 tipos de malta) para los amantes del cereal. Es ligeramente alcohólica (6,7% ABV) pero disimulado en boca y tiene bastante cuerpo. No hemos probado de grifo, pero dicen las malas lenguas que es recomendable. Aun así es bastante redonda y compensada. No es especialmente amarga, quizás algo al final, muy ligero.
En cuanto a la presentación de la botella, los de Ayinger no se complican mucho, manteniendo una imagen corporativa bastante homogénea. Etiqueta igual que las demás, salvo el color, botella de 50 cl, chapa con bonito paisaje alemán.
“Mi opinión en un Tweet:” Como cerveza de invierno, no le va mal a un buen polvorón. Nota: Notable alto.
A primera vista podemos percibir una enorme cantidad de espuma, es una cerveza bastante carbonatada, con una corona bastante gruesa, aunque no compacta, color beige. Es algo más oscura que una Doppelbock al uso, un marrón casi negro, casi más tirando a una Schwarz. A pesar de su medio litro, la botella más habitual de Ayinger, no es una cerveza especialmente pesada, es fácil de beber. No es recomendable servirla fría ya que el aroma inicial no es muy intenso hasta coger un poco de temperatura, obviamente. Al principio están muy presentes las maltas y un ligero toque a café y ahumado o quemado.
En boca, como hemos comentado anteriormente, no es especialmente dulce, sino equilibrada, con un toque ligeramente a café y frutos secos, especialmente nuez. Tiene un agradable sabor maltoso (se utilizan 4 tipos de malta) para los amantes del cereal. Es ligeramente alcohólica (6,7% ABV) pero disimulado en boca y tiene bastante cuerpo. No hemos probado de grifo, pero dicen las malas lenguas que es recomendable. Aun así es bastante redonda y compensada. No es especialmente amarga, quizás algo al final, muy ligero.
En cuanto a la presentación de la botella, los de Ayinger no se complican mucho, manteniendo una imagen corporativa bastante homogénea. Etiqueta igual que las demás, salvo el color, botella de 50 cl, chapa con bonito paisaje alemán.
“Mi opinión en un Tweet:” Como cerveza de invierno, no le va mal a un buen polvorón. Nota: Notable alto.
Samichlaus
Nuestra ruta por la cervezas de navidad continúa con este clásico de toda la vida. Un cervezón con letras mayúsculas. Durante años, lo más alcohólico que podías encontrar en el mundo cervecero. ¡Y encima, de baja fermentación! Una “Lager” para romper los esquemas, que se elabora (dicen) sólo el 6 de diciembre, día de San Nicolás (en el que se basa Santa Claus).
Y, después, se almacena durante 10 meses esperando a que madure y repartir las de las navidades que viene. Es una cerveza de color cobrizo oscuro, con poca espuma. El aroma es muy intenso a malta, fruta pasa y alcohol.
En boca es densa, sedosa y cálida. Dulce y con notas de caramelo, especiadas y de licor. Es un poco como un coñac, de beber despacito y a tragos cortos. Y, desde luego, tener respeto por su 14% ABV que no está nada mal).
Por eso, en su copa recomendada sólo cabe media botella. No es una cerveza para saciar la sed, sino para disfrutar lentamente acompañando los postres o la sobremesa de las comilonas navideñas.
“Mi opinión en un Tweet:” Si le dejas esto a Santa en la mesa, te lo encuentras durmiendo en el sofá la mañana de Navidad. Nota: Sobresaliente bajo.
Y, después, se almacena durante 10 meses esperando a que madure y repartir las de las navidades que viene. Es una cerveza de color cobrizo oscuro, con poca espuma. El aroma es muy intenso a malta, fruta pasa y alcohol.
En boca es densa, sedosa y cálida. Dulce y con notas de caramelo, especiadas y de licor. Es un poco como un coñac, de beber despacito y a tragos cortos. Y, desde luego, tener respeto por su 14% ABV que no está nada mal).
Por eso, en su copa recomendada sólo cabe media botella. No es una cerveza para saciar la sed, sino para disfrutar lentamente acompañando los postres o la sobremesa de las comilonas navideñas.
“Mi opinión en un Tweet:” Si le dejas esto a Santa en la mesa, te lo encuentras durmiendo en el sofá la mañana de Navidad. Nota: Sobresaliente bajo.
Ayinger Celebrator
Dos cabras. Dos cabras en una etiqueta de cerveza sólo pueden significar una cosa (bueno, habitualmente al menos). Esa cerveza es una Doppelbock. Y es que, a este estilo de cervezas de baja fermentación es al que pertenece la Celebrator (como, habitualmente también, tantas cervezas que acaban en –ator).
Y, siendo una Doppelbock, es de color oscuro, rojiza casi negra, con una buena cabeza de espuma marrón claro. El aroma es maltoso (es uno de los estilos más maltosos que te puedes encontrar), con notas a frutas pasas, caramelo y bollería.
En boca es maltosa, pero no tan dulce como nos esperábamos. Esta es de las equilibradas, con buena presencia de malta, pero también de frutos secos, notas amargas y algo de chocolate al final; ni tan dulce, ni tan seca.
Otras dos ventajas que presenta esta cerveza de 6,7% ABV son que viene en botella de 33 cl (el medio litro se puede hacer algo largo para este estilo) y que te “regala” un colgante con una cabra esculpida. ¿Qué más le puedes pedir?
“Mi opinión en un Tweet:” Pues molaría que en el llavero viniesen DOS cabras. Nota: Notable.
Y, siendo una Doppelbock, es de color oscuro, rojiza casi negra, con una buena cabeza de espuma marrón claro. El aroma es maltoso (es uno de los estilos más maltosos que te puedes encontrar), con notas a frutas pasas, caramelo y bollería.
En boca es maltosa, pero no tan dulce como nos esperábamos. Esta es de las equilibradas, con buena presencia de malta, pero también de frutos secos, notas amargas y algo de chocolate al final; ni tan dulce, ni tan seca.
Otras dos ventajas que presenta esta cerveza de 6,7% ABV son que viene en botella de 33 cl (el medio litro se puede hacer algo largo para este estilo) y que te “regala” un colgante con una cabra esculpida. ¿Qué más le puedes pedir?
“Mi opinión en un Tweet:” Pues molaría que en el llavero viniesen DOS cabras. Nota: Notable.
Aecht Schlenkerla Eiche
Si hay una bebida típica de la Semana Santa (por aquello de compensar el ayuno y las penitencias), debería ser sin duda la cerveza de tipo Doppelbock. Aunque esta justo esté pensada más para las navidades por sus creadores, la fábrica Brauerei Heller-Trum, de Bamberg.
Servida, es de color ámbar profundo, limpio, con una cabeza de espuma blanco marfil, de tamaño medio y muy compacta. El aroma es, como esperábamos, ahumado. Con recuerdos a cecina y chimenea. Pero, a diferencia de sus hermanas, no usa humo de haya, si no de roble.
Y en boca es muy intensa, con un sabor fuerte y complejo. Es dulce por las maltas, amarga por el Hallertau que le da hasta 40 IBUs, y llena de un sabor que sólo podemos describir como un bosque de robles entero en llamas.
Golpea fuerte en la boca, entre la intensidad del incendio y los 8% ABV que tiene. Tanto que te quita el hambre. Pero maridaría muy bien con paté, si insistes en comer algo y tus creencias personales te lo permiten.
“Mi opinión en un Tweet:” Una cerveza que enciende fuegos y levanta pasiones. O humaredas. Nota: Notable.
Servida, es de color ámbar profundo, limpio, con una cabeza de espuma blanco marfil, de tamaño medio y muy compacta. El aroma es, como esperábamos, ahumado. Con recuerdos a cecina y chimenea. Pero, a diferencia de sus hermanas, no usa humo de haya, si no de roble.
Y en boca es muy intensa, con un sabor fuerte y complejo. Es dulce por las maltas, amarga por el Hallertau que le da hasta 40 IBUs, y llena de un sabor que sólo podemos describir como un bosque de robles entero en llamas.
Golpea fuerte en la boca, entre la intensidad del incendio y los 8% ABV que tiene. Tanto que te quita el hambre. Pero maridaría muy bien con paté, si insistes en comer algo y tus creencias personales te lo permiten.
“Mi opinión en un Tweet:” Una cerveza que enciende fuegos y levanta pasiones. O humaredas. Nota: Notable.
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el
viernes, marzo 25, 2016
2
brindis en voz alta
Klášter Klášterní-Bock
Ojo, que conocemos todavía mucha gente que cuando empieza en esto de la cerveza de importación a veces se confunde. Porque sea “rara” y venga en este formato de medio litro, NO tiene por qué ser una cerveza de trigo. Puede ser una Bock (de cebada, y baja fermentación). Ya os avisamos con la Korbinian y os insistimos ahora con esta cerveza checa.
Porque la cerveza no se parece en nada a una de trigo: es de color marrón rojizo, limpio y brillante, sin nada de turbiedad. La espuma es beis muy claro, compacta, pegajosa y abundante.
El aroma es leve y maltoso, con matices tostados y frutas pasas. El sabor es dulce, maltoso, densa y pegajosa en boca, con mucho cuerpo. Tiene toques picantes, notas de frutos secos y un final levemente amargo.
Resulta una cerveza que, ocultando bastante bien que tiene 7,5% ABV, resulta compleja y completa. No tan “peleona” como otras Doppelbock similares, resulta bastante adecuada para acompañar platos de carnes guisadas o para beber con picoteo variado.
“Mi opinión en un Tweet:” Los monasterios checos no están nada mal, parece. Nota: Bien.
Porque la cerveza no se parece en nada a una de trigo: es de color marrón rojizo, limpio y brillante, sin nada de turbiedad. La espuma es beis muy claro, compacta, pegajosa y abundante.
El aroma es leve y maltoso, con matices tostados y frutas pasas. El sabor es dulce, maltoso, densa y pegajosa en boca, con mucho cuerpo. Tiene toques picantes, notas de frutos secos y un final levemente amargo.
Resulta una cerveza que, ocultando bastante bien que tiene 7,5% ABV, resulta compleja y completa. No tan “peleona” como otras Doppelbock similares, resulta bastante adecuada para acompañar platos de carnes guisadas o para beber con picoteo variado.
“Mi opinión en un Tweet:” Los monasterios checos no están nada mal, parece. Nota: Bien.
Buronator
Esta cerveza alemana (que recomendamos pronunciar como se lee, y no “Buroneitor”, como en “Termineitor”) es una Doppelbock (cerveza de cebada fuerte y oscura) de Aktien que cumple con la famosa ley de la pureza alemana de 1516.
El color, como ya hemos mencionado, es oscuro: negro rojizo o rubí profundo. La espuma es de color beis claro, ligera. El aroma es maltoso, con notas a regaliz, caramelo y cereal. El sabor es de entrada dulce, pero con un buen contrapunto amargo, y matices de toffee, pan y caramelo.
En general, es una cerveza con carácter. Tiene mucho cuerpo, buena densidad, y un punto carbónico y picante en boca. Está rica, pero es fuerte (lo que viene corroborado porque la botella es de 33 cl, y los alemanes suelen preferir los 50 cl).
Y eso viene bien, porque tanta intensidad (parece que ahora lleva el doble de “cabra”) hace que esta cerveza de 7,5% ABV resulte a la larga cansina. Que no está nada mal como Doppelbock, pero te tiene que gustar mucho el estilo para disfrutarla hasta el final.
“Mi opinión en un Tweet:” A la larga, la cabra cansa. Y más si hay dos. Nota: Notable bajo.
El color, como ya hemos mencionado, es oscuro: negro rojizo o rubí profundo. La espuma es de color beis claro, ligera. El aroma es maltoso, con notas a regaliz, caramelo y cereal. El sabor es de entrada dulce, pero con un buen contrapunto amargo, y matices de toffee, pan y caramelo.
En general, es una cerveza con carácter. Tiene mucho cuerpo, buena densidad, y un punto carbónico y picante en boca. Está rica, pero es fuerte (lo que viene corroborado porque la botella es de 33 cl, y los alemanes suelen preferir los 50 cl).
Y eso viene bien, porque tanta intensidad (parece que ahora lleva el doble de “cabra”) hace que esta cerveza de 7,5% ABV resulte a la larga cansina. Que no está nada mal como Doppelbock, pero te tiene que gustar mucho el estilo para disfrutarla hasta el final.
“Mi opinión en un Tweet:” A la larga, la cabra cansa. Y más si hay dos. Nota: Notable bajo.
Weihenstephaner Korbinian
Que no os engañe el formato. Es un típico error de novato pensar que, por venir en esta característica botella de 50 cl, estamos frente a una cerveza de trigo. No. La Weihenstephaner Korbinian es una Doppelbock (o, atendiendo a su color y densidad, una Dunkles Starkbier), cerveza tostada de cebada, de baja fermentación.
Y aunque las doppelbock suelen acabar en –or, esta acaba en lo que le da la gana (habitualmente el fondo de nuestras gargantas), y su nombre se debe al santo que fundó el monasterio que da nombre a la marca. Pero vamos con la birra. Es de color marrón rojizo oscuro, con espuma de color hueso abundante pero que baja rápido.
En nariz y boca es muy maltosa, con notas tostadas y caramelizadas, pero con un amargor mayor de lo que recordábamos, para compensarlo. La verdad es que, de entre las doppelbock, que no son santo de nuestra devoción (jejeje), esta es una de las que nos pueden gustar.
Eso sí, como buena cerveza densa, tiene, además de cuerpo, alcohol. 7,4% ABV que hay que respetar y comer cosas bien grasas mientras. Asado, patés, caza, etc. Y beber en vaso alto o jarra (sí, por una vez, recomendamos jarra).
“Mi opinión en un Tweet:” Si no son empalagosas, las doppelbock sí nos gustan. Nota: Bien.
Y aunque las doppelbock suelen acabar en –or, esta acaba en lo que le da la gana (habitualmente el fondo de nuestras gargantas), y su nombre se debe al santo que fundó el monasterio que da nombre a la marca. Pero vamos con la birra. Es de color marrón rojizo oscuro, con espuma de color hueso abundante pero que baja rápido.
En nariz y boca es muy maltosa, con notas tostadas y caramelizadas, pero con un amargor mayor de lo que recordábamos, para compensarlo. La verdad es que, de entre las doppelbock, que no son santo de nuestra devoción (jejeje), esta es una de las que nos pueden gustar.
Eso sí, como buena cerveza densa, tiene, además de cuerpo, alcohol. 7,4% ABV que hay que respetar y comer cosas bien grasas mientras. Asado, patés, caza, etc. Y beber en vaso alto o jarra (sí, por una vez, recomendamos jarra).
“Mi opinión en un Tweet:” Si no son empalagosas, las doppelbock sí nos gustan. Nota: Bien.
Paulaner Salvator
Ahora que ha sido semana santa, y durante toda la cuaresma, los monjes tenían que guardar ayuno. Y una manera de alimentarse era bebiendo cervezas bien fuertes. Como esta.
Una Doppelbock de baja fermentación, parecida a la que bebimos hace poco (porque somos muy monjes para lo que queremos, aunque no nos lo haga el hábito de beber cerveza), pero más comercial.
De color ámbar oscuro, con espuma abundante pero ligera. El aroma es dulzón, a malta, y de intensidad alta. El sabor es dulce, a galletas y a sirope. No disimula el alcohol (7,9% ABV). Y el extracto de lúpulo que lleva no le da el suficiente contrapunto amargo.
Si este no es nuestro estilo favorito (ni de lejos) y encima no nos encontramos frente a una de las mejores sino con una de las más industriales… ¿pues qué podemos opinar? Que comas bien tú que no haces penitencia y que nosotros, para la próxima vez, preferimos carne.
“Mi opinión en un Tweet:” Acabaremos aborreciendo el dulce. Voy a por una IPA. Nota: Insuficiente.
Una Doppelbock de baja fermentación, parecida a la que bebimos hace poco (porque somos muy monjes para lo que queremos, aunque no nos lo haga el hábito de beber cerveza), pero más comercial.
De color ámbar oscuro, con espuma abundante pero ligera. El aroma es dulzón, a malta, y de intensidad alta. El sabor es dulce, a galletas y a sirope. No disimula el alcohol (7,9% ABV). Y el extracto de lúpulo que lleva no le da el suficiente contrapunto amargo.
Si este no es nuestro estilo favorito (ni de lejos) y encima no nos encontramos frente a una de las mejores sino con una de las más industriales… ¿pues qué podemos opinar? Que comas bien tú que no haces penitencia y que nosotros, para la próxima vez, preferimos carne.
“Mi opinión en un Tweet:” Acabaremos aborreciendo el dulce. Voy a por una IPA. Nota: Insuficiente.
Kloster Andechs Doppelbock Dunkel
Desde el monasterio alemán de Andechs, en Baviera, nos llega esta Doppelbock oscura, considerada una de las mejores de su estilo. Son cervezas fuertes y maltosas, pensadas para los días cortos y las noches largas.
Esta es de color madera oscura, rojiza, casi negra, con una cabeza de espuma también oscura que desaparece rápido. El olor es dulce, a malta, a mosto, incluso a Ponymalta. Pero el sabor no es TAN dulce. Entra dulce, a caramelo y malta, pero luego descubre tostados, regaliz y un ligero contrapunto amargo al final.
Tiene 7,1% ABV y un buen cuerpo, sedoso y denso, que la hacen una cerveza muy alimenticia. Pero pese a ser una cerveza bien valorada, hemos de reconocer que no es nuestro estilo.
Si esto es lo mejor que puede ofrecer el estilo, tendremos que juntarlo con las Schwarz y declarar que las cervezas lager de cebada oscuras alemanas no están hechas para nosotros.
“Mi opinión en un Tweet:” A nadie le amarga un dulce, pero este empalaga. Nota: Suficiente.

Tiene 7,1% ABV y un buen cuerpo, sedoso y denso, que la hacen una cerveza muy alimenticia. Pero pese a ser una cerveza bien valorada, hemos de reconocer que no es nuestro estilo.
Si esto es lo mejor que puede ofrecer el estilo, tendremos que juntarlo con las Schwarz y declarar que las cervezas lager de cebada oscuras alemanas no están hechas para nosotros.
“Mi opinión en un Tweet:” A nadie le amarga un dulce, pero este empalaga. Nota: Suficiente.
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el
martes, abril 02, 2013
11
brindis en voz alta
Weltenburger Kloster Asam Bock
Como las que hemos probado antes del monasterio –cervecería mas antiguo del mundo ya nos habían gustado, hoy repetimos con otra. Y así os la podemos recomendar, ya que nos habían acusado de estar últimamente muy negativos.
Esta es una doppelbock alemana bastante moderada. El color es rojizo oscuro. Casi negro en las sombras, rubí cuando le da la luz. La espuma es marrón, leve. El olor es dulce y a la vez un poco ácido. Me recordaba a una fruta, pero que no soy capaz de identificar por mucho que lo intenté. A lo mejor es que debería comer más fruta.
Su sabor es a maltas dulces con notas a tostados y frutos secos. Quizá un poco a caramelo y licor. Pero es muy moderado. Es la típica lager doppelbock, pero en suave, así que es apta para casi todos los paladares.
Tiene 7% ABV y se recomienda servir en jarra o copa. Fresca. Y combinar con asados o carnes. Y con más cervezas. Ideal para cambiar de tercio entre amargas, por ejemplo.
“Mi opinión en un Tweet:” Las doppelbock son cervezas que alimentan. Y además está rica. Nota: Bien.
Esta es una doppelbock alemana bastante moderada. El color es rojizo oscuro. Casi negro en las sombras, rubí cuando le da la luz. La espuma es marrón, leve. El olor es dulce y a la vez un poco ácido. Me recordaba a una fruta, pero que no soy capaz de identificar por mucho que lo intenté. A lo mejor es que debería comer más fruta.
Su sabor es a maltas dulces con notas a tostados y frutos secos. Quizá un poco a caramelo y licor. Pero es muy moderado. Es la típica lager doppelbock, pero en suave, así que es apta para casi todos los paladares.
Tiene 7% ABV y se recomienda servir en jarra o copa. Fresca. Y combinar con asados o carnes. Y con más cervezas. Ideal para cambiar de tercio entre amargas, por ejemplo.
“Mi opinión en un Tweet:” Las doppelbock son cervezas que alimentan. Y además está rica. Nota: Bien.
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