Los Ingleses llegaron ocuparon medio mundo con sus colonias y la Commonwealth. Y con ellos llevaron sus cervezas. Algunas sufrieron cambios en el viaje. Las Pale Ale llegaron hasta la India a base de llenarlas de lúpulo… y las stout se hicieron aún más fuertes en los países tropicales. ¿Más? Pues sí. Yo me imagino a un oficial británico del siglo pasado, con su uniforme reglamentario abotonado hasta el cuello y su sombrero, a 40 grados a la sombra y una humedad relativa del 99%. Hay que tenerlos muy bien puestos para tomarte una Stout espesa y de casi 9% ABV sin perder la compostura de “gentleman” que se le espera.
Y es que esta cerveza es una señora cerveza. Negra como el carbón cuando estas a oscuras en el fondo de una mina de mil kilómetros de profundidad. Con espuma marrón, esponjosa y abundante. Olor a maltas tostadas y chocolate negro.
Su sabor es fuerte, dulce al principio, amarga y seca después. Un poco lupulizada. Se notan menos las maltas dulces que en el olor, destacando aquí más los amargos y picantes. Densa y espesa, con mucho cuerpo.
Para beber bien fría y combatir el calor, tened cuidado que esta cerveza de Ceylon (nombre de la empresa y antiguo nombre de la colonia inglesa) esconde muy bien su 8,8% ABV. Para maridar, un consejo del mismísimo Michael Jackson: “Para hacer un postre rico, mezclar con el helado derretido, y luego congelar la mezcla. Servir con galletas de chocolate amargo.” Avisad si lo hacéis e invitadnos, por favor.
“Mi opinión en un Tweet:” Un león con carácter salvaje. Muy salvaje. Nota: Notable.
