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Cervezas de Otoño: Los Estilos para estas fechas

Con los días más cortos y las temperaturas más bajas que se nos vienen encima, el otoño se llena de hojas caídas, cielos oscuros y colores ocres. Por eso las Amber Ale, las Brown Ale o incluso las Porters son frecuentes en esta temporada.

Cervezas de Otoño: Los Estilos para estas fechas
Pero es que además tenemos ciertos estilos que se elaboran específicamente para esta época del año, y que por tanto son más adecuados incluso de beber en otoño. Y en la entrada de hoy os traemos los que quizás sean los cuatro más significativos.

Pumpkin Ale

Aunque parezca un cliché, los americanos tienen una época del año en el que a las bebidas le ponen calabaza y especias (clavo, canela, nuez moscada o pimienta de Jamaica) y la cerveza no es una excepción. Con base en una cerveza bastante maltosa, en su elaboración se usa calabaza asada (o en conserva) bien en macerado bien en la cocción y se hace una adición de especias al final del hervido para aportar aromas. Aquí las tenemos asociadas solamente con Halloween, pero allí se beben desde antes hasta después de Acción de Gracias.

Festbier

El popular Oktoberfest tiene su origen en la boda (por estas fechas) en 1810 del príncipe Luis de Baviera. Las celebraciones fueron tan populares que se decidió repetirlas en años sucesivos hasta convertirlo en una tradición. Para estas fiestas se consumía tradicionalmente cervezas Märzen, pero un cambio en las tendencias de consumo dieron origen a la llamada Festbier, un poco más clara y algo más lupulada, que ahora es la cerveza estrella de la fiesta. Pero podéis beber cualquiera de las dos.

Wet Hop

Aunque no es estrictamente un estilo “per se”, próximamente encontraremos en las estanterías de las tiendas especializadas algunas cervezas elaboradas con lúpulo fresco, es decir recién cosechado (por eso se las llama Harvest Ale a veces) y que no ha sido sometido previamente al proceso de secado, lo que le aporta un carácter más herbáceo y fresco al producto final.

Grape Ale

Y siguiendo esta misma tónica, pero aplicada en los países mediterráneos, como aquí se acerca la época de la vendimia también es el momento de elaborar cervezas con mosto de uva. Así que las Grape Ale son por supuesto también una buena opción para las cervezas estacionales de otoño, aunque suelen necesitar una maduración más larga que hará que las bebas ya casi alcanzado el invierno.

Pero vamos, que un estilo esté pensado en mayor o menor medida para esta estación del año no significa que no puedas beberlo en otra… o viceversa. Las DIPAs o las Gose también tienen su momento mientras las hojas caen de los árboles… si es lo que a ti te apetece.

Cervezas de Verano: Los Estilos más Estivales

Aunque hoy en día estamos acostumbrados a tener todo tipo de productos durante todo el año, hubo un tiempo en que nuestros consumos dependían de la estación que tocase. La climatología y la disponibilidad de materias primas condicionaban el tener al alcance distintos tipos de cervezas.

Cervezas de Verano: Los Estilos más Estivales
Con motivo de la entrada "real" del verano, que para muchos coincide con las vacaciones del mes de julio, os traemos unos ejemplos de cervezas propias de esta estación, para que las toméis en los días más cálidos del año (o cuando os apetezca, vamos, que están ricas siempre).

Saison

El propio nombre del estilo ya indica su estacionalidad. Estas cervezas, provenientes de la región belga de Valonia, se elaboraban en los meses fríos del año, cuando no había actividad en el campo y los agricultores disponían de tiempo libre. Eran consumidas por los temporeros (saisoniers) que hacían la cosecha en verano.

Típicamente, las Saison eran bajas en alcohol (para no afectar a los trabajadores), lupuladas (para aguantar una prolongada guarda desde el invierno en que se elaboraba hasta el verano en que se consumía) y secas por su levadura, para evitar la inestabilidad que podía dar al producto y para hacerla menos empalagosa (de nuevo, estaba pensada para gente que tenía que trabajar).

Summer Ale

La Brewer’s Association reconoce este estilo como propio desde hace apenas 30 años. Randy Mosher fija como primer ejemplo de estas cervezas la "Summer Lightning" de la microcervecería británica Hop Back.

El estilo es sencillo: malta Maris Otter y algo de Pilsen (para obtener un color muy claro), lúpulos británicos como East Kent Golding bastante presentes, acabado seco y alcohol en torno al 5% ABV. Algunas versiones aceptan el uso de adjuntos como semillas de cilantro o incluso algo de panela para incrementar alcohol sin aumentar el cuerpo.

Radler

La leyenda dice que en el verano de 1922 un hostelero alemán se vio abrumado por la cantidad de ciclistas que pararon en su establecimiento cercano a Múnich. Incapaz de atender la demanda de todos ellos, decidió mezclar las existencias que le quedaban con refresco de limón, dando origen a un estilo que va unido a la temporada estival.

Originalmente combinado con limonada, en la actualidad encontramos versiones con otros frutos como albaricoque o mango. Y sobre todo (bajo esta denominación) con zumo natural. Aunque realmente hemos visto que no hay realmente diferencias entre las Shandy, las Radler y las “Claras”.

Aprovecha estas cervezas de verano tomando por ejemplo esta Radler o esta otra Saison, y recuerda que aunque la sed apriete por el calor, siempre hay que consumir cerveza con moderación. ¡Bebe una pinta de agua para matar la sed y luego disfruta de tu buena birra!

Pregúntale al Lúpulo: Búsquedas (6)

A través de los buscadores de internet nos llega mucho tráfico a esta web. El Jardín del Lúpulo es más un puerto, abierto a navegadores, en el que la gente que siente curiosidad por la cerveza llega con preguntas que van desde lo más básico a lo más complejo. Por ejemplo:

¿Qué es malta de cebada, qué es el lúpulo?

Parece obvio que nuestro nuevo lector es completamente nuevo. Pero es verdad que todos tuvimos una época de noobs donde pensábamos que malta era otro cereal, y eso de lúpulo no salía en los anuncios, y si lo veíamos, lo confundíamos con una alcachofa.

Por suerte ahora sabemos que la malta de cebada es una modificación que le hacemos al grano del cereal para que transforme los almidones en azúcares fermentables. Que sigue siendo cebada (o el cereal que malteemos), pero más adecuada para la elaboración de cerveza.

Y también sabemos que el lúpulo es una planta que se usa para dar amargor, sabores y aromas a la cerveza, y que además sirve para estabilizar la cerveza en el tiempo, por sus funciones antisépticas y conservantes. ¡Pero no nacimos sabiéndolo! Así que no te preocupes si acabas de llegar al Jardín con dudas como estas. Estamos aquí para resolverlas.

Pregúntale al Lúpulo: Búsquedas (5)

La gente tiene dudas. Y lo fácil es preguntárselo a Google. Dicen que Google tiene todas las respuestas, pero no es cierto: las respuestas están en las webs… pero Google sabe cómo encontrarlas. Por eso, en muchas preguntas sobre cerveza acaba mandándoles al Jardín. Y para ponérselo más fácil para la próxima, tenemos esta sección.

¿La Cruzcampo especial es mejor que la Cruzcampo normal?

Respuesta corta: A nuestro parecer, sí. Respuesta larga: esto de mejor o peor son cuestiones muy personales y depende mucho del gusto de cada uno y la situación. Te recomendamos leer la cata comparativa de Cruzcampos donde la comparamos (como Cruzial aún) y describimos, y en base a eso elegir cuál es mejor para ti.

Diferencias entre Franziskaner y Paulaner

Es más fácil hablar de similitudes, pues tienen muchas más que diferencias. Hemos hecho también una comparativa con las cuatro Weissbier alemanas más habituales y conocidas en España, y puedes ver que la Paulaner es un punto más oscura e intensa e interesante. Pero la Franziskaner ejemplifica mejor el estilo.

La verdad es que nos llegan muchas búsquedas sobre comparativas de cervezas. ¡Tendremos que hacer más, que además es muy divertido! Venga, podéis dejar en los comentarios sugerencias de cervezas a comparar entre sí.

Pregúntale al Lúpulo: Búsquedas (4)

¿Sobre qué cosas tiene dudas la gente y se lo pregunta a su amigo imaginario? Pues Google recibe muchas consultas, y algunas son sobre cerveza. Los más afortunados, acaban tras su búsqueda en El Jardín del Lúpulo. Como estos:

Pregúntale al Lúpulo: Búsquedas (4)
top 10 cervezas sin alcohol
Tanto como un Top 10 no tenemos para dar así de golpe. Tenemos una entrada que recoge nuestro personal Top 5 de Cervezas Sin Alcohol. Bueno, 5+1. Pero si esas 6 mejores te saben a poco, puedes navegar en las etiquetadas y ver otras de las decenas de Sin que hemos reseñado.

Diferencia guinness draught vs original
Esta pregunta tiene justo una entrada propia en la que catamos y comparamos ambas cervezas. En resumen: La Draught busca ser lo más parecida posible a la que pinchan en los bares, y la Original no lleva nitrógeno y tiene un poco más alcohol.

Y con esto, las búsquedas por esta entrega. Ya iremos poniendo más de los que llegan de manera orgánica al Jardín. Pero recordad que si queréis buscar algo DENTRO de la web, podéis usar la barra de búsquedas de la columna derecha.

Pregúntale al Lúpulo: Búsquedas (1)

Haciendo la recopilación anual de búsquedas en los navegadores de internet de cosas para nuestra sección de aniversario que recopila las más curiosas, nos hemos dado cuenta de que a veces buscáis cosas no tan absurdas, sino para las que tenemos respuesta. Y queremos asegurarnos que os lleva a la página adecuada. Por lo que vamos a usar la sección de “Pregúntale al Lúpulo” para recogerlas e irlas contestando. Por ejemplo:

Pregúntale al Lúpulo: Búsquedas (1)

6,1 ABV y 47 IBUs. ¿Cuál es la graduación alcohólica?

Esta pregunta es interesante ya que parte de la premisa del desconocimiento de las siglas ABV en inglés (Alcohol By Volume). La graduación alcohólica es una de las cosas que la legislación española obliga en el etiquetado (siempre que tenga una graduación superior en volumen al 1,2 por 100), pero la fórmula correcta recogida en la ley incluye un decimal como máximo y debe ir seguida del símbolo «% vol» aunque podrá estar precedida de la palabra «alcohol» o de la abreviatura «alc». O sea, en este caso la cerveza debería informarlo en castellano “Alc. 6,1% vol”, donde ya no generaría dudas en el consumidor. Y los IBUs son una unidad de amargor, que nada tiene que ver con la graduación alcohólica.

¿Cómo se pronuncia “palé ale”?

En este caso, el problema con el inglés es más de pronunciación. Y pese a que la RAE admite como opción en los extranjerismos el mantenimiento de la grafía original pero con pronunciación a la española y acentuación gráfica según las reglas del español (o sea, leerlo como suena, tal cual), ya que quieres saber cómo hacerlo bien, te remitimos a nuestra guía de pronunciación de estilos de cerveza británicos. En ella verás que se pronuncia /ˌpeɪl ˈeɪl/, que es como que leyeses “peil eil”.

Esperamos que estas dos consultas ayuden a futuros navegantes que a través de un buscador quieran información sobre la cerveza y su cultura. Iremos dando respuesta a otras preguntas de nuestras estadísticas, pero también podéis hacérnoslas llegar directamente a través de los comentarios y de las redes.

Pregúntale al Lúpulo: ¿Sirve cualquier vaso para la cerveza?

Parece una pregunta que a los cerveceros nos salte a la vista como obvia, pero hay lectores que (como este, vergonzoso, que nos pide mantener el anonimato porque “la pregunta puede parecer un poco tonta para unos expertos”) se preguntan si realmente ¿sirve cualquier vaso para la cerveza o no?

Los cerveceros más frikis diremos rápido “¡NO!”. Pero la verdad es mucho más amplia que esa respuesta. Porque realmente la cerveza es un líquido y puede ser servida y bebida en cualquier vaso; y es probable que sea mejor cualquier vaso que beberla a morro del botellín o la lata.

Y esto es porque el beber a morro, con un recipiente con esa forma y tan poca abertura, va a hacer que no disfrutemos de la cerveza en muchos aspectos: su color, su espuma, sus aromas… ¡Pero es que también varía con un vaso u otro!

Creo que todos tendríamos claro que el vaso de tubo no es el ideal para disfrutar de casi ninguna cerveza… Pero es que curiosamente, el vaso típico de las Kölsch en Colonia es un vaso de tubo pequeñito de cristal muy fino.

Y, sabiendo que las cervezas lupuladas y aromáticas se disfrutan más en vasos que guarden mejor los aromas, resulta que al final, la mayoría de los bares las sirven (por comodidad y versatilidad) en “Shaker” o pintas “Conical”, en lugar de, por ejemplo, simples copas de vino.

Bueno, y quien dice las IPAs y demás dice las belgas o las Imperial Stout. Pero sin embargo… se pueden beber y disfrutar igual. Tal y como en las ferias lo hacemos usando un vaso pequeño y de forma irregular para todas…

Por lo que a la pregunta ¿Sirve cualquier vaso para la cerveza?, la respuesta ha de ser : “Sí”. Siempre que esté limpio, sin congelar, lavado y libre de olores, puedes beber la cerveza en cualquier vaso.

Otra cosa es que quieras ser fiel a las tradiciones de los países de origen de los vasos, de sus marcas o de sus estilos, o catar las cervezas o compararlas, en cuyo caso te recomendamos estudiarte esta sección para elegir el más acorde. ¡Nosotros lo intentamos hacer siempre que podemos! ¡Y nos gustan los bares que lo hacen!

¿Sabías que…? La resaca

Siempre recomendamos beber cerveza con moderación. Nuestros “yos” serenos se acuerdan perfectamente de eso, pero en cuanto nos tomamos un par de cervezas, a veces se nos olvida y cometemos excesos. Y cuando eso ocurre aparece la temida resaca. Una sensación de malestar calificable como entre molesta y horrorosa que nos ataca al día siguiente. Pero… ¿a qué se debe?

Sufrir la resaca de cerveza
Pues, por un lado, el alcohol afecta negativamente a la mucosa gástrica. Esto nos va a causar malestar en el estómago. El esófago y sus esfínteres también se ven alterados por el consumo de bebidas alcohólicas. Vamos, que vais a tener el sistema digestivo hecho papilla tras haberle maltratado toda la noche.

Pero uno de los síntomas más característicos de la resaca es un dolor de cabeza intenso y palpitante. Esto han estudiado que se debe a que el alcohol afecta a las hormonas encargadas de retener el agua en el organismo, por lo que favorece que se orine más líquido del que se ingiere, por mucha cerveza que bebas, lo cual acaba deshidratando hasta el sistema nervioso central y su líquido cefalorraquídeo, generando estas cefaleas.

Así que ya sabes, para evitar la resaca evita beber en exceso, y mantén tu estómago alimentado e hidratado. Así prevendrás las principales causas del problema. Y si ya es tarde y estás leyendo esto con sufrimiento un domingo por la mañana, consulta los remedios contra la resaca que proponían otros lectores jardineros.

Pregúntale al Lúpulo: ¿Cuál es la temperatura ideal para una cerveza?

Esta es una de esas preguntas habituales que se hacen cada cierto tiempo y de la que habremos hablado en pequeños trozos repartidos en muchas entradas. Pero no está mal que un lector tocayo nuestro, Rodrigo García, nos pregunte “¿Cuál es la temperatura ideal para tomar una cerveza?” para que nos obligue a redactarlo en un post.

Pero vamos a empezar dando una respuesta poco ortodoxa: “La temperatura ideal para tomar una cerveza es aquella a la que te apetezca bebértela”. O sea, es una cuestión un poco personal, y también influida por el entorno y el fin que busques. No es lo mismo beber tranquilamente una cerveza una tarde de otoño en casa, tomando notas, que tomarla en verano en la playa. ¡Aunque sea la misma Pale Ale!

Así que teniendo unos pocos principios claros, lo demás admite variaciones para adecuarse a los gustos y situaciones del consumidor. Eso sí, si bebemos la cerveza demasiado fría, va a oler (porque se volatilizarán menos aromas) y saber (porque nos adormecerá las papilas gustativas) menos. Y si la bebemos demasiado caliente, los sabores pueden apreciarse “cambiados” o diferentes, destacando aspectos secundarios o privándonos del equilibrio propio de la cerveza. Además de que refrescará menos, claro.

Pero como siempre decimos: sólo una de las dos cosas se soluciona con un poco de paciencia. Preferimos que nos sirvan una cerveza un poco más fría de lo “debido”, porque es solo esperar a beberla, que que la sirvan más caliente de lo que te apetece beberla, que eso no tiene ya remedio.

Como principios generales acerca de la temperatura correcta, suele admitirse que las cervezas de alta fermentación se sirvan menos frías que las de baja fermentación. Igualmente pasa con el color y el alcohol: cuanto más oscuras y alcohólicas, mejor admiten temperaturas superiores. Sobre el amargor no hay mucha literatura recomendando, pero dado que el frío “oculta” antes el dulzor que el amargor, las cervezas con muchos IBUs parecerán más descompensadas cuanto más frías se beban.

Dicho esto, sólo nos queda ilustrar el post con una imagen en la que recomendar (siempre de manera meramente indicativa) las temperaturas aproximadas a las que nosotros disfrutaríamos más cada estilo de cerveza, y animaros a investigar y elegir los vuestros (pecando siempre a lo bajo mejor que a lo alto).

Maridaje con Cerveza: Conceptos Básicos (1)

Queremos ir introduciendo poco a poco conceptos más avanzados de la combinación de bebida y comida (en este caso centrándonos en la cerveza, claro). A esto también se le conoce como maridaje. Y siempre hemos hablado de ello, habitualmente en cada reseña de cerveza, tras la cata, indicando con que alimento combinaría bien.

Pero otras veces hemos dedicado secciones a recomendar cervezas para los platos más típicos de la navidad en las diferentes regiones de España. O incluso propusimos debates en los que contar vuestras experiencias personales con los maridajes cerveceros.

Ahora queremos ir más allá, y tratar una serie de conceptos básicos para luego irnos adentrando en los diferentes factores a tener en cuenta a la hora de combinar cerveza y platos. Con ejemplos prácticos, desde luego. Y hoy empezaremos con lo primero: los Tipos de maridaje.

Y podemos distinguir dos o tres tipos básicos de maridaje: El primero, Maridaje por Afinidad, en el que podemos distinguir a su vez dos clases. Cuando la cerveza y la comida comparten sabores muy similares, podemos hablar de Maridaje por Acompañamiento (o semejanza). Este es el caso de las cervezas negras tipo Stout y el chocolate, por ejemplo. Cuando la cerveza y la comida no comparten sabores concretos, pero entran en armonía y se refuerzan, hablamos de Maridaje por Complementación. Esto ocurre por ejemplo con platos de pasta y especias y cervezas de estilo Belgian Strong Golden Ale.

Por otro lado, encontramos el Maridaje por Contraste, en el que las características del alimento y de la cerveza son muy diferentes, pero precisamente eso es lo que hace que combinen bien. Un buen ejemplo de esto son las cervezas lupuladas y carbonatadas, como una Hoppy Lager, usándose para limpiar el paladar y refrescar con la comida especiada o pesada y grasa, como un taco mejicano. ¿Cuál creéis que os gustará más?

¿Sabías qué...? La Lata

La lata, ¡ese gran desconocido! O al menos en España hasta el momento... No lo es tanto en Estados Unidos, donde llevan utilizando este formato de envasado para cervezas desde hace unos cuantos años. En concreto la tendencia surge en California, meca de la craft beer, donde se han posicionado claramente en el debate botella o lata.

La lata de aluminio, formato de envasado para cervezas
Igual que los móviles de hoy en día ya no son del tamaño de un ladrillo, la tecnología también ha dejado huella en la industria del envasado con aluminio. Nos queda la herencia de aquel metal que podía transferir sus propiedades a la cerveza que contenía, pero hoy en día eso está muy lejos de la realidad. El aluminio actual utilizado en las latas está dotado de un revestimiento con resina que impide cualquier tipo de transferencia de sabor.

Y es que las ventajas de utilizar este tipo de envase con respecto a la botella de cristal tradicional son muchas, empezando por su ligereza y su relativa resistencia (aunque ojo, son delicadas también), que puede evitar que derrames tu bebida si accidentalmente se te escurre de las manos, y además permitirá que puedas introducir tu bien más preciado a recintos donde está prohibido el cristal.

Respecto a la conservación, además de evitar la incidencia directa de la luz sobre la cerveza, una lata se encuentra perfectamente sellada y el oxígeno no podrá causar ningún tipo de estrago. Podemos seguir con las ventajas (e inconvenientes) diciendo que, dado que el metal es mejor conductor del calor podrás enfriar más rápido tu cerveza si viene en este tipo de envase, desgraciadamente también se calentará antes.

Otra pega que tiene es que no es el recipiente ideal para cervezas que tengan una segunda fermentación en su envase, así que muchos estilos belgas (o las Real Ale inglesas), así como cervezas pensadas para madurar o envejecer, seguirá siendo preferible envasarlos en botella. Bueno, esa pega... ¡Y que no puedes ver desde fuera lo que te espera dentro!

Pero eso sí, una lata es un 96% reciclable tardando solo 60 días en volver a aparecer en tu tienda, y un poquito más respetuosa con el medio ambiente. Los datos lo confirman: el vidrio reciclado requiere 26% menos de energía que su fabricación desde cero y reduce en un 20% las emisiones a la atmósfera de la fabricación. Mientras que la producción de una lata a partir de aluminio reciclado requiere un 95% menos de energía de la que sería necesaria para hacerla desde materiales vírgenes. Ahora que sabes todo esto, es tu decisión elegirla o no, pero eso sí, ¡procura servirla en un vaso siempre que puedas!

¿Sabías que...? Cerveza de Navidad

Pudiendo parecer una tradición muy antigua, en estas fechas tan entrañables para algunos y odiadas para otros, la cerveza especial de Navidad se ha venido introduciendo últimamente de manera notable en el mundo craft y cada vez son más las cerveceras que se animan a elaborar una receta de este tipo. Podemos encontrarlas como Christmas (o Xmas) Ale o Winter Ale.

En el caso de la cerveza especial navideña hay quien se recrea y saca muchas referencias (como las 24 diferentes de Mikkeller), o simplemente una, que es el caso de la mayoría de empresas modernas o clásicas. La tradición viene (en la mayoría de ocasiones) de un detalle que las fábricas querían tener con los empleados y personal, y se creaban en formatos grandes para que estos pudieran compartirlas con su familia.

Al igual que ocurre en otras fechas señaladas como por ejemplo la Oktoberfest, las cervezas de estación suelen crearse a partir de una receta original, pero aumentando el cuerpo y la graduación alcohólica (para invierno) o reduciéndolo (para verano), y añadiendo algún ingrediente de temporada (especias es lo habitual en las navideñas), aunque esto último no siempre se cumple.

Desde aquí te animamos a probar alguna de las cervezas de Navidad que hemos comentado si es que todavía no lo has hecho, pero ¡cuidado! Es posible que no salgas en pie de esta batalla. Si algo tienen en común estas birras es que golpean bajo y fuerte.

¿Sabías qué…? El Agua

El agua es uno de los ingredientes más importantes a la hora de hacer una cerveza, ya que es básicamente más del 90% de la misma. Se usa como medio donde se disuelven los azúcares de la malta y se hierve para extraer los componentes de los lúpulos.

Tradicionalmente, las cervezas se hacían tal y como el agua de la zona lo permitía (actualmente el agua se puede tratar y adecuar a la receta, pero antes no). Así, en zonas de aguas blandas se podían elaborar cervezas suaves como las Pilsner, y en zonas de aguas duras, cervezas más potentes como las Porter.

Y es que necesitamos que las características del agua se adecúen a la receta de la cerveza, siendo quizá las más importantes el pH (la acidez o alcalinidad del agua) y la dureza (cantidad de iones disueltos en la misma).

De estos factores (y de componentes como Cloruros, Carbonatos o Sulfatos) va a depender la correcta realización de los procesos enzimáticos y químicos que permitan crean un buen mosto para cultivar las levaduras. Y al fin y al cabo, esa es la base de toda cerveza.

Los 4 Sabores Básicos

Muchas veces, cuando describimos en una cata las propiedades organolépticas de una cerveza, hay términos que usamos no del todo bien. Unos de ellos son los sabores. Mira que son pocos (4, si no contamos el Umami nuevo ese, del que ya hablaremos otro día) y mira que llevamos años “usándolos”. Pero a veces nos liamos.

Los sabores se sienten con las papilas gustativas de la lengua, así que sólo en la fase en la que bebemos la cerveza podemos hablar de sabores como tales. Y debemos aprender a reconocerlos, a apreciar qué sensaciones nos producen, y entrenarnos (tomando otros líquidos o alimentos) para reconocer bien estas cuatro sensaciones cuya definición incluimos en el glosario para ayudarnos:

Dulzor: Propiedad organoléptica del sabor elemental producido por sustancias como la sacarosa, cuya degustación produce un sabor dulce. En la cerveza viene dado habitualmente por el nivel de azúcares residuales procedentes del macerado de la malta que permanezcan después de la fermentación.

Acidez: Propiedad organoléptica del sabor elemental de sustancias como el ácido cítrico o el ácido tartárico, el cual se identifica fácilmente con sabores como el del limón. En la cerveza viene dado a menudo por bacterias como las Lactobacilo, que producen ácido láctico, o por un pH muy bajo en el mosto.

Amargor: Propiedad organoléptica del sabor elemental de sustancias como la quinina, algunos otros alcaloides o la cafeína, cuya degustación produce un sabor que se puede considerar desagradable. En la cerveza viene dado en su mayoría por los ácidos alfa fenólicos contenidos en el lúpulo.

Salinidad: Propiedad organoléptica del sabor elemental provocado por sustancias como el cloruro de sodio, cuya degustación produce el sabor salado como del agua de mar. En la cerveza, la aparición de este gusto se debe a las sales minerales disueltas en el agua de elaboración de la misma como el cloruro de sodio ya mencionado, o su posterior adición.

¿Sabías qué…? El Lúpulo

Otro de los ingredientes habituales de la cerveza es el lúpulo. Casi todas lo llevan (salvo las que usan Gruit u otras hierbas, que ya trataremos en otro momento). Y es una planta. Así que puede ayudarnos a convencer a los demás de que cuando bebemos cerveza, estamos tomando ensalada fresquita, jejeje.

Ahora en serio. El lúpulo (de nombre científico Humulus lupulus) es una trepadora de la familia de las cannabáceas. Sus flores femeninas tienen lupulina y alfa ácidos, que son los responsables de dar aroma y amargor a la cerveza (y de equilibrar el dulzor de la malta).

Además de dar amargor y aromas, el lúpulo sirve para estabilizar la cerveza en el tiempo, por sus funciones antisépticas y conservantes. Por ello es un ingrediente muy importante, y que dependiendo de su uso, puede resaltar unos valores u otros. Por ejemplo, cuanto antes se eche en la cocción, más amargor da, y cuanto más tarde, más aporta sabor y aromas.

Bueno, y esto en grandes rasgos es “el lúpulo”. Si os ha sabido a poco, no os preocupéis, que con esta entrada queremos también presentar una nueva sección, en la que iremos tratando los lúpulos más conocidos y contándoos un poco de cada uno. Así que no os lo perdáis.

Como leer el blog EJDL

Lo primero que necesitas es tener acceso a internet. Después, introducir en el navegador nuestra URL (www.eljardindellupulo.com). Además, ayudará que entiendas el idioma castellano. (If you speak English, you may always send us an email about anything you would like to know; just indicate that it is "To the attention of El Becario", who happens to have a Degree in English. This is the way we are in Spain: he is the only university graduate working with us, and works as an unpaid Intern). Claro, que si estás aquí, es probable que todo esto lo hayas hecho ya y no estemos diciendo más que gilipolleces.

Entonces, ¿por qué esta entrada? No está destinada tanto a los que llegan novatos al blog, si no a los que nos leen y no entienden el tono. Y es que este blog está escrito dirigiéndonos a ti, lector, como si fueses nuestro amigo. Queremos pensar que todos somos amigos, compartiendo y comentando cervezas en la barra de un bar y tratándonos de tú a tú, con sinceridad. Como hablarías a tus amigos. Sin rodeos ni eufemismos.

Así, los que nos leen y por lo que escribimos nos acusan de ser malvados, de tirar piedras contra nosequé tejado y de usar un tono nosecuantos, lo que ocurre es que no nos leen como amigos (o peor aún, directamente no nos leen, y aún así opinan sobre lo que dicen que decimos).

Por eso te invitamos a sentarte a nuestra mesa del bar y a charlar y leer nuestras entradas como amigos bebiendo cervezas. Y si aún así hay algo que lees y te sienta mal, no te cortes, escríbenos y dínoslo. Estamos entre amigos, y nos encanta charlar contigo.

PD. Esta entrada es un ejemplo en sí mismo. Nadie que nos lea y se considere un amigo más va a sentirse ofendido por esta entrada. Creemos. ¿No?

Libro: Atlas Ilustrado de la Cerveza

Otro año más, hoy es el Día Internacional del Libro. En Castilla, nuestra tierra, además es el día de la de los comuneros, y en Cataluña el de Sant Jordi. Y es una fecha tan buena como cualquier otra para regalar libros, rosas o cervezas.

Y nosotros nos pasamos el año recomendando birras, de botánica ni sabemos ni flores, así que solo nos queda aprovechar la ocasión para recomendar un libro. Y hoy toca el Atlas Ilustrado de la Cerveza, de Susaeta, un libro hecho en España y que, de un modo bastante ligero y apto para no iniciados, aborda muy diversos puntos.

Desde los más básicos, como elaboración, ingredientes y países, hasta otros menos habituales en estos libros, como maridajes, breweriana y otras curiosidades. Todo ello ilustrado con muchas imágenes y fotos, algunas de ellas bastante recientes.

Vamos, que si eres ya un bebedor de cerveza con ganas de instruirse más, poco te puede aportar, porque no profundiza mucho, pero para regalar a alguien que se inicia en la buena cerveza está muy bien.

Guía del blog de cervezas para novatos

Si eres nuevo en esto de la cerveza y acabas de llegar al blog, puede ser que te sientas un poco perdido y superado por la variedad de birras, estilos, eventos y otros temas que tratamos. Hay mucha gente que nos los ha dicho en persona. No te preocupes, porque hoy lo vamos a solucionar.

Por un lado, te recomendamos leer el Glosario Cervecero. En el explicamos brevemente muchos conceptos que te serán muy útiles (nomenclaturas, estilos de cerveza, ingredientes, etc.). Por otro, comenzar con las secciones más divulgativas.

Estas, las tenemos identificadas según su dificultad igual que lo hacen en las estaciones de esquí (deporte del que somos fans y practicantes no-tan-habituales-como-podríamos-desear). Así, empezad leyendo las Pistas Verdes, para principiantes; continuad con las Pistas Azules, de nivel intermedio; y cuando ya tengáis eso dominado, seguid con las Pistas Rojas, ya avanzadas.

Y, sobre las cervezas, pues es fácil; elige el estilo que, hasta ahora, más te haya gustado. ¿Las abadías? Busca la etiqueta Abadía o Trapense. ¿La Guinness? Elige la etiqueta Stout. ¿Quieres cosas de aquí? Las etiquetadas como España. Y así sucesivamente, puedes ir descubriendo todo lo comentado hasta ahora.

Esperamos que te sirva y que, gracias a ir paso a paso, ninguna sección del blog quede fuera de tu alcance. De todas maneras, si tienes dudas, para eso está la sección Pregúntale al Lúpulo, en la que damos respuesta a lo que se nos plantee.

Ampliación de Glosario (1)

Ahora en verano, el tiempo para el blog escasea. La piscina, la playa, la montaña, la siesta, la fiesta y todas esas cosas, nos impiden estar encerrados en casa frente al PC. Entonces, cuando un lector nos ha escrito preguntando por los tipos de cerveza que aparecen en nuestro glosario, me dije: “Tate, mato dos pájaros de un tiro. Hago una entrada sobre las negras inglesas y así completo el Glosario un poco más”. Y aquí estamos:

Porter: Estilo de cerveza Ale negra inglesa, con menos cuerpo que una Stout. Supuestamente, recibe su nombre de los estibadores (Porters) de los muelles, que la bebían por su contundencia alimenticia.

Stout: Las Stout son cervezas negras se caracterizan por su fortaleza y robustez. Suelen ser densas y cremosas, con sabores de maltas torrefactas. Hay subtipos, como las Dry (más amargas) o las Sweet (más dulces, como las Milk o las Oatmeal)

Imperial Stout: Cuando querían importar sus cervezas negras, las imprimían más carácter, lo que significaba cervezas negras más densas, con más sabor y alcohol. La Stouts destinadas al Imperio de los Zares, recibían este nombre. Las Porter pensadas con similar destino se denominan Baltic Porter.

Y con estas breves (e incompletas, obviamente, busca ser un glosario, no una enciclopedia) notas sobre estos estilos de cerveza, actualizamos un poco más esa página. Cualquier duda o consulta que queráis que demos respuesta, avisadnos y nos pondremos manos a la obra.

Los vasos

Beber cerveza es una experiencia organoléptica. Esta palabra tan polisílaba y esdrújula viene a decir que se siente con los sentidos, valga la redundancia. Y cuantos más participen, mejor. Por eso opinamos que beber cerveza a morro del botellín o la lata es una burrada (salvo que la “cerveza” en cuestión sea mejor no apreciarla).

Y claro, si no la bebes a morro, hay que servirla en algún lado, y para ello hay casi tantos vasos como estilos de cerveza. Algunas marcas intentan diferenciarse haciendo vasos originales (e incluso estrafalarios), pero en el fondo, todos se resumen en unos pocos tipos.

Y por eso queremos compartir con vosotros esta imagen, en la que aparecen, muy bonitos y llenos de cerveza, los vasos más comunes y habituales. Los que debes tener en tu colección particular para beber cerveza en casa.

Otro día, jugamos a unir los puntos con los vasos y los diferentes estilos de cerveza. Hoy, que tocaba Pista Verde, con esto tenemos suficiente. ¡Alzad ahora vuestro vaso y brindemos!