Esta cerveza alemana es la primera que vemos que conjuga los dos estilos Keller y Marzen. Bueno, técnicamente el estilo base sería que es una Marzenbier (de baja fermentación) y lo de Keller indicaría que es una cerveza sin filtrar (directa de la bodega, viene a decir). ¿Y qué tal quedarán las dos cosas juntas?
Pues lo sabremos en cuanto bebamos esta cerveza de la Traditionsbrauerei Kundmüller, que se elaboró por primera vez para celebrar el 140 aniversario de la cervecería (fundada en 1874 por si quieres hacer las matemáticas) y ahora tienen como fija en la gama.
El aspecto es velado (por eso de que está sin filtrar), de color anaranjado claro con brillos de oro viejo. En la jarra se completa con una generosa capa de espuma blanca esponjosa, que tiene buena persistencia coronando la cerveza.
En el aroma destacan las notas de cereal y algo a levadura, por eso de ser de bodega. Y en boca el sabor es equilibrado, casi casi en la cuchilla entre el dulce y el amargo. Y decimos casi casi porque tiende un poco al dulce, con notas de caramelo y pan, pero está muy rica.
Se le nota el cuerpo que otorga su densidad del mosto original del 13% y sus 5,8% vol. de alcohol. Por lo que es una cerveza que, sin ser exagerada, es contundente. Para beber con cabeza y no a lo loco, que nos conocemos.
“Mi opinión en un Tweet:” Los sótanos en marzo están geniales. Nota: Notable alto.
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Göller Kellerbier
Esta cerveza es una Kellerbier (o Zwickelbier) de la Brauerei Göller, una de las cerveceras más antiguas de Baviera, ya que sus orígenes se remontan a 1514… ¡dos años antes incluso de que se promulgara la Reinheitsgebot, de la Ley de la pureza de la cerveza alemana de 1516!
Y actualmente recibe su nombre de la familia que la regenta desde 1908, por lo que lleva ya más de un siglo en manos de la familia Göller, con su fábrica en Zeil am Main, Alemania, bastante cerca de Bamberg, y por tanto buen candidato para hacer birroturismo.
La cerveza en sí es de ese estilo de bodega, fresca, sin filtrar (Naturtrüb) que tanto nos gusta. Y tiene un color ámbar, ni muy oscuro ni muy turbio, que se completa arriba con una espuma blanca compacta y pegajosa.
En aroma destacan las notas a cereal y los aportes florales del lúpulo, aunque en el trago predominan los dulces y maltosos (con la leve aparición de matices sulfurosos), y dejando notar la buena densidad de su cuerpo, con una carbonatación media.
Tiene unos moderados 4,9% vol. de alcohol, con lo que hace su trago fácil, e ideal tanto para disfrutar sin más como para acompañar algo de comer, preferiblemente gastronomía alemana, por supuesto, como una Wurstsalat, por ejemplo.
“Mi opinión en un Tweet:” Su nombre lo dice: para beber a gollete. Nota: Bien alto.
Y actualmente recibe su nombre de la familia que la regenta desde 1908, por lo que lleva ya más de un siglo en manos de la familia Göller, con su fábrica en Zeil am Main, Alemania, bastante cerca de Bamberg, y por tanto buen candidato para hacer birroturismo.
La cerveza en sí es de ese estilo de bodega, fresca, sin filtrar (Naturtrüb) que tanto nos gusta. Y tiene un color ámbar, ni muy oscuro ni muy turbio, que se completa arriba con una espuma blanca compacta y pegajosa.
En aroma destacan las notas a cereal y los aportes florales del lúpulo, aunque en el trago predominan los dulces y maltosos (con la leve aparición de matices sulfurosos), y dejando notar la buena densidad de su cuerpo, con una carbonatación media.
Tiene unos moderados 4,9% vol. de alcohol, con lo que hace su trago fácil, e ideal tanto para disfrutar sin más como para acompañar algo de comer, preferiblemente gastronomía alemana, por supuesto, como una Wurstsalat, por ejemplo.
“Mi opinión en un Tweet:” Su nombre lo dice: para beber a gollete. Nota: Bien alto.
Hofbräu Sommerzwickl
En pleno verano, son cervezas como esta las que nos gusta mucho beber. Birras especialmente diseñadas para el calor de esta estación del año, como esta Zwickl (nombre que recibe el estilo que también conocemos como Kellerbier) que elaboran estacionalmente los muniqueses de HB, Hofbräuhaus München.
La verdad, eso sí, es que este año, pese a que allí en Alemania la han sacado, a España no ha llegado, como sí hizo en el pasado. Por eso queremos, con esta reseña, romper una lanza en su favor a ver si con suerte no nos vuelven dejar sin ella… ¡Aún tenemos todo agosto para disfrutarla!
Lo que es la cerveza en sí, es una Lager sin filtrar, de color meloso y turbio (porque es naturtrüb). Entre su opacidad y la espuma, que es blanco roto y de aspecto irregular, hay a quien podría parecerle una cerveza fea, en su primera impresión.
Pero el aroma le hará cambiar de opinión, ya que huele deliciosa nada más abrirla: toques florales (y a miel), algo de frescor cítrico. Y en boca resaltan las maltas algo más, creando un cuerpo complejo y rico, que acaba en un final amarguito, pero sin pasarse.
Si el aroma causaba buena impresión, el sabor lo acaba de redondear. Con lo que esta cerveza de 5,1% vol. de alcohol se convierte en una buena candidata para matar la sed, gracias a su formato de medio litro y a lo bien que entra. Y más si la acompañas de algo también fresquito, como una ensalada con vinagreta.
“Mi opinión en un Tweet:” Brindamos porque se vuelva a ver por aquí. Nota: Notable.
La verdad, eso sí, es que este año, pese a que allí en Alemania la han sacado, a España no ha llegado, como sí hizo en el pasado. Por eso queremos, con esta reseña, romper una lanza en su favor a ver si con suerte no nos vuelven dejar sin ella… ¡Aún tenemos todo agosto para disfrutarla!
Lo que es la cerveza en sí, es una Lager sin filtrar, de color meloso y turbio (porque es naturtrüb). Entre su opacidad y la espuma, que es blanco roto y de aspecto irregular, hay a quien podría parecerle una cerveza fea, en su primera impresión.
Pero el aroma le hará cambiar de opinión, ya que huele deliciosa nada más abrirla: toques florales (y a miel), algo de frescor cítrico. Y en boca resaltan las maltas algo más, creando un cuerpo complejo y rico, que acaba en un final amarguito, pero sin pasarse.
Si el aroma causaba buena impresión, el sabor lo acaba de redondear. Con lo que esta cerveza de 5,1% vol. de alcohol se convierte en una buena candidata para matar la sed, gracias a su formato de medio litro y a lo bien que entra. Y más si la acompañas de algo también fresquito, como una ensalada con vinagreta.
“Mi opinión en un Tweet:” Brindamos porque se vuelva a ver por aquí. Nota: Notable.
Schwaben Bräu Das KellerPils
Desde que descubrimos este sub-estilo de las Lager alemanas nos enamoramos profundamente de la cerveza “De Bodega”, que viene a ser lo que significa. Un estilo sin filtrar, tal y como podrías encontrarlo en el barril desde el que hace el Lagering.
Y la marca Schwaben Bräu, de Dinkelacker, no podía dejar de hacer “la” suya, como hacen de tantos otros estilos y las bautizan simplemente así. “La Pils de Bodega”. Eso y sus botellas con tapón mecánico son las marcas de identidad de la casa.
Sobre la cerveza, pues que es una Pils sin filtrar, así que es amarilla pajiza turbia, con una cabeza de espuma blanca abundante y esponjosa. El aroma es bastante levaduroso y con notas a cereal y cítricos. En boca es dulce y melosa, con cuerpo pero paso fácil.
Y es que la palabra para describirla sería esa: fácil. Demasiado, incluso, para lo que vale, porque se queda en nada a pesar de ser medio litro a un precio no muy caro. Es que hasta el alcohol pasa rápido, con sus 5% ABV que no perjudican demasiado.
Por todo ello puede ser una buena cerveza para maridajes ligeros, ya que tienen protagonismo justo todos los ingredientes que lleva, cumpliendo religiosamente con la Reinheitsgebot alemana (al menos en este aspecto, que no en el de los precios por temporada).
“Mi opinión en un Tweet:” Cara para cerveza de fondo de nevera, fácil para ser de ocasiones especiales; en tierra de nadie. Nota: Bien alto.
Y la marca Schwaben Bräu, de Dinkelacker, no podía dejar de hacer “la” suya, como hacen de tantos otros estilos y las bautizan simplemente así. “La Pils de Bodega”. Eso y sus botellas con tapón mecánico son las marcas de identidad de la casa.
Sobre la cerveza, pues que es una Pils sin filtrar, así que es amarilla pajiza turbia, con una cabeza de espuma blanca abundante y esponjosa. El aroma es bastante levaduroso y con notas a cereal y cítricos. En boca es dulce y melosa, con cuerpo pero paso fácil.
Y es que la palabra para describirla sería esa: fácil. Demasiado, incluso, para lo que vale, porque se queda en nada a pesar de ser medio litro a un precio no muy caro. Es que hasta el alcohol pasa rápido, con sus 5% ABV que no perjudican demasiado.
Por todo ello puede ser una buena cerveza para maridajes ligeros, ya que tienen protagonismo justo todos los ingredientes que lleva, cumpliendo religiosamente con la Reinheitsgebot alemana (al menos en este aspecto, que no en el de los precios por temporada).
“Mi opinión en un Tweet:” Cara para cerveza de fondo de nevera, fácil para ser de ocasiones especiales; en tierra de nadie. Nota: Bien alto.
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lunes, noviembre 08, 2021
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brindis en voz alta
Weihenstephaner 1516 Kellerbier
Uno de los estilos de cerveza de baja fermentación que más se están popularizando últimamente es este, el de las Kellerbier. Nosotros tenemos ya casi una decena reseñadas en El Jardín, porque somos muy fans del concepto: cerveza tipo lager, pero sin filtrar, “de bodega” (o sótano).
Esta, como tal, tiene una leve turbidez en su tono de cerveza rubia anaranjada. La cabeza de espuma blanca es abundante, esponjosa y pegajosa, de persistencia media. La verdad es que otro punto fuerte de este estilo es el aspecto, habitualmente.
También suelen ser más aromáticas que las filtradas. En este caso notas la malta, el caramelo y la miel, y las esencias florales y herbales que dan las variedades de lúpulo Hallertauer (Perle, Record y Mittelfrüh). Una delicia ya en la nariz.
Y luego el sabor… que está perfectamente equilibrado entre lo amargo y lo dulce, con una facilidad de trago pasmosa que disimula por completo también el alcohol (5,6% ABV) y que invita a beber litros y litros. Y más si acompaña algo de comer. Cualquier cosa.
“Mi opinión en un Tweet:” De 1040 a 1516 a 2021… ¡Es de 10 en cualquier caso! Nota: Matrícula de Honor.
Esta, como tal, tiene una leve turbidez en su tono de cerveza rubia anaranjada. La cabeza de espuma blanca es abundante, esponjosa y pegajosa, de persistencia media. La verdad es que otro punto fuerte de este estilo es el aspecto, habitualmente.
También suelen ser más aromáticas que las filtradas. En este caso notas la malta, el caramelo y la miel, y las esencias florales y herbales que dan las variedades de lúpulo Hallertauer (Perle, Record y Mittelfrüh). Una delicia ya en la nariz.
Y luego el sabor… que está perfectamente equilibrado entre lo amargo y lo dulce, con una facilidad de trago pasmosa que disimula por completo también el alcohol (5,6% ABV) y que invita a beber litros y litros. Y más si acompaña algo de comer. Cualquier cosa.
“Mi opinión en un Tweet:” De 1040 a 1516 a 2021… ¡Es de 10 en cualquier caso! Nota: Matrícula de Honor.
Brauerei Simon Spezial
Hoy os traemos esta cerveza de la Alta Franconia, cerca de la región de Nuremberg. Una Vollbier, una cerveza plena, con cuerpo. Una cerveza que, ahora que resurge el mundo de las Lager, nos puede servir para comparar, ya que su origen debe siempre mirarse en el espejo de la tradición germana y centroeuropea.
Esta, su “Especial”, es una cerveza de color ámbar profundo, limpia, aunque opalina y profunda. Eso sí, de un tono un poco apagado. La espuma es de color blanco hueso, y es esponjosa y abundante. En presencia recibe una buena nota, por lo tanto.
El aroma denota su vertiente maltosa, con caramelo y pan. Pero en boca no es dulce, sino intensa y equilibrada. Vale que también destaca la malta, pero el amargor compensa de sobra. No está nada mal, y da la sensación incluso de ser más fuerte de lo que es.
Porque realmente tiene solamente 5,6% ABV, que no es demasiado. Y hace que entre tan bien que como única pega puede encontrársele que te deja con sed. ¡Pero eso no es nada que no se solucione con otra cerveza! Así que no dejes que solo haya una en la nevera.
“Mi opinión en un Tweet:” La recomendaría hasta el Doctor Simón. Nota: Sobresaliente.
Esta, su “Especial”, es una cerveza de color ámbar profundo, limpia, aunque opalina y profunda. Eso sí, de un tono un poco apagado. La espuma es de color blanco hueso, y es esponjosa y abundante. En presencia recibe una buena nota, por lo tanto.
El aroma denota su vertiente maltosa, con caramelo y pan. Pero en boca no es dulce, sino intensa y equilibrada. Vale que también destaca la malta, pero el amargor compensa de sobra. No está nada mal, y da la sensación incluso de ser más fuerte de lo que es.
Porque realmente tiene solamente 5,6% ABV, que no es demasiado. Y hace que entre tan bien que como única pega puede encontrársele que te deja con sed. ¡Pero eso no es nada que no se solucione con otra cerveza! Así que no dejes que solo haya una en la nevera.
“Mi opinión en un Tweet:” La recomendaría hasta el Doctor Simón. Nota: Sobresaliente.
Krombacher Kellerbier
Traducida adecuadamente como “Cerveza de Bodega” en su etiquetado en castellano para un supermercado, esta cerveza es de estilo Kellerbier: una lager fermentada y madurada en bodega, sin filtrar (Naturtrübes).
Por eso tiene aspecto de rubia color pajizo, turbia. La espuma (blanco roto) que tiene no es muy abundante (el estilo no suele tener demasiado carbónico), pero compacta y de persistencia media.
El aroma es principalmente a cereal, grano y paja. El sabor es suave, levemente amargo, ligero y fácil. Entra bien y calma la sed; y con un poco más de temperatura va cogiendo matices, pero…
En el fondo nos dejó un poquito decepcionados. Vale que esta cerveza de 5,1% ABV es muy bebible, barata, y rica. Pero hay otras Kellerbier que tienen todo eso y más. Entonces, entre sus iguales, no destaca.
“Mi opinión en un Tweet:” Aun así, la tienes bien a mano en el súper, que es un punto a favor. Nota: Bien bajo.

El aroma es principalmente a cereal, grano y paja. El sabor es suave, levemente amargo, ligero y fácil. Entra bien y calma la sed; y con un poco más de temperatura va cogiendo matices, pero…
En el fondo nos dejó un poquito decepcionados. Vale que esta cerveza de 5,1% ABV es muy bebible, barata, y rica. Pero hay otras Kellerbier que tienen todo eso y más. Entonces, entre sus iguales, no destaca.
“Mi opinión en un Tweet:” Aun así, la tienes bien a mano en el súper, que es un punto a favor. Nota: Bien bajo.
Köstritzer Kellerbier
Esta cerveza nos llega desde Alemania, elaborada según las normas de la Ley de la Pureza de la Cerveza. La cervecera Köstritzer no es la más vieja del mundo, pero no le anda muy a la zaga (ya se la mencionaba en 1543).
Esta Kellerbier, embotellada directamente desde los tanques, sin filtrar, es por tanto de un color ámbar cobrizo turbio, coronada por una capa de espuma color hueso, de tamaño medio y buena consistencia.
El aroma es de pastelería: maltas con recuerdo a caramelo, crema y pan. El sabor es dulce, rico, con un amargor muy noble, herbal y ligero. En boca resulta sedosa y tiene buen cuerpo, resultando una buena opción para beber.
Y tiene sólo 5,4% ABV, lo cual la hace ideal para acabarse la jarra. Y otra, si te la ponen por delante. Claro que no es nada muy freak, pero sí es rara, ya que no nos llegan tantas Kellerbier de manera generalizada.
“Mi opinión en un Tweet:” Si la pillase saltándome el paso medio de la botella… Nota: Bien.
Esta Kellerbier, embotellada directamente desde los tanques, sin filtrar, es por tanto de un color ámbar cobrizo turbio, coronada por una capa de espuma color hueso, de tamaño medio y buena consistencia.
El aroma es de pastelería: maltas con recuerdo a caramelo, crema y pan. El sabor es dulce, rico, con un amargor muy noble, herbal y ligero. En boca resulta sedosa y tiene buen cuerpo, resultando una buena opción para beber.
Y tiene sólo 5,4% ABV, lo cual la hace ideal para acabarse la jarra. Y otra, si te la ponen por delante. Claro que no es nada muy freak, pero sí es rara, ya que no nos llegan tantas Kellerbier de manera generalizada.
“Mi opinión en un Tweet:” Si la pillase saltándome el paso medio de la botella… Nota: Bien.
Hacker Pschorr Muncher Kellerbier
No toda la cerveza que se fabrica en Múnich es para la Oktobefest, pero como esta fiesta tan reconocida internacionalmente continúa ahora mismo, queremos hablar de otras cervezas que puedes encontrar por la ciudad. Y esta cervecera, que en 2017 cumple nada más y nada menos que 600 años (desde 1417), es uno de los clásicos.
Esta cerveza, una Naturtrübes Kellerbier, es una cerveza fresca, de bodega, sin filtrar. Por eso presenta este color naranja clarito, ligeramente turbio. Además, tiene una bonita cabeza de espuma blanca y abundante, que redondea la presencia de esta cerveza alemana.
Huele principalmente a malta y a grano, pero también tiene un toque hogareño (de la acepción de hogar como lumbre, chimenea). Un poco de lúpulo herbal de Hallertau hace su aparición, pero sin incomodar. Lo mismo para el sabor, es dulce y equilibrado, de trago fácil y afrutado, por lo que entra bien gracias a su más baja carbonatación.
Porque en Múnich hay muchas cervezas más interesantes que beber que las de la Oktoberfest, y si algún día tienes la suerte de ir (o nos estás leyendo desde allí) te recomendamos que busques cositas como esta Kellerbier de 5,5% ABV, que te sentará de lujo.
“Mi opinión en un Tweet:” Si hay de esto en el Keller, a mí no me veis el pelo por arriba. Nota: Notable alto.
Esta cerveza, una Naturtrübes Kellerbier, es una cerveza fresca, de bodega, sin filtrar. Por eso presenta este color naranja clarito, ligeramente turbio. Además, tiene una bonita cabeza de espuma blanca y abundante, que redondea la presencia de esta cerveza alemana.
Huele principalmente a malta y a grano, pero también tiene un toque hogareño (de la acepción de hogar como lumbre, chimenea). Un poco de lúpulo herbal de Hallertau hace su aparición, pero sin incomodar. Lo mismo para el sabor, es dulce y equilibrado, de trago fácil y afrutado, por lo que entra bien gracias a su más baja carbonatación.
Porque en Múnich hay muchas cervezas más interesantes que beber que las de la Oktoberfest, y si algún día tienes la suerte de ir (o nos estás leyendo desde allí) te recomendamos que busques cositas como esta Kellerbier de 5,5% ABV, que te sentará de lujo.
“Mi opinión en un Tweet:” Si hay de esto en el Keller, a mí no me veis el pelo por arriba. Nota: Notable alto.
Ayinger Kellerbier
Aunque en España estemos acostumbrados a relacionar las cervezas alemanas de medio litro con el trigo, esto no es para nada acertado. En el país germánico tienen gran variedad de estilos que no contienen a este cereal en su composición y que acostumbran a beber en cantidad, y uno de ellos es el de la cerveza que hoy vamos a catar: Kellerbier. Este estilo se corresponde habitualmente a cervezas más oscuras, pero hay una variación que se denomina Pale Kellerbier, que es el caso que nos concierne.
La cervecera Ayinger vuelve a no defraudar con este clasicazo de apariencia casi transparente y un color dorado, coronado con una espuma blanca de retención media. Al acercarla a la nariz aparecen aromas herbales, incluso florales, acompañados por el olor a cereal malteado que da indicios de su dulzor.
En boca es una cerveza maltosa, pero sutil, que de nuevo presenta notas herbales y recuerdos dulces, y para nada empalagan, pese a que el amargor es prácticamente inexistente. Estamos ante un cuerpo medio, como también lo es su carbonatación, al mismo tiempo agradable que invita al trago, que es limpio y cremoso.
Por otro lado tiene tan solo un 4,9% ABV, así que es fácil considerarla una cerveza de cabecera de la que podrás tomarte unas cuantas, acompañado comidas ligeras o tradicionales. Una cerveza con una receta "de libro".
“Mi opinión en un Tweet:” Oro parece, plátano no es, pero es alemana y está muy buena. Nota: Notable.
La cervecera Ayinger vuelve a no defraudar con este clasicazo de apariencia casi transparente y un color dorado, coronado con una espuma blanca de retención media. Al acercarla a la nariz aparecen aromas herbales, incluso florales, acompañados por el olor a cereal malteado que da indicios de su dulzor.
En boca es una cerveza maltosa, pero sutil, que de nuevo presenta notas herbales y recuerdos dulces, y para nada empalagan, pese a que el amargor es prácticamente inexistente. Estamos ante un cuerpo medio, como también lo es su carbonatación, al mismo tiempo agradable que invita al trago, que es limpio y cremoso.
Por otro lado tiene tan solo un 4,9% ABV, así que es fácil considerarla una cerveza de cabecera de la que podrás tomarte unas cuantas, acompañado comidas ligeras o tradicionales. Una cerveza con una receta "de libro".
“Mi opinión en un Tweet:” Oro parece, plátano no es, pero es alemana y está muy buena. Nota: Notable.
Grevensteiner C&A Veltins
Ojo, Grevensteiner con E, que significa que es del pueblo del que procede la marca de cerveza Veltins; no Gravensteiner con A, que significa un tipo de manzana. Y esta cerveza de estilo Naturtrübes Landbier (traducido libremente como “la de aquí, sin filtrar”) no lleva manzanas.
Es de color miel ambarina, profundo, apagado y turbio. La espuma es blanco roto; no muy abundante pero sí compacta y pegajosa. El aroma es de intensidad media-alta, fresco y agradable, con notas de malta y lúpulo reciente.
En boca es principalmente dulce, rica y sabrosa. Maltosa, con notas de pan, frutos secos y un contrapunto amargo que le añade complejidad e invita a beber más. Además, tiene buen cuerpo y resulta satisfactoria.
Por lo que no puede menos que gustarnos esta cerveza que, además, es fácil de encontrar no muy cara. Ideal para beber en jarra y disfrutar sin estridencias. Bebemos pocas cervezas así, últimamente.
“Mi opinión en un Tweet:” No de todas las cervezas es medio litro el tamaño ideal. Nota: Bien.
Es de color miel ambarina, profundo, apagado y turbio. La espuma es blanco roto; no muy abundante pero sí compacta y pegajosa. El aroma es de intensidad media-alta, fresco y agradable, con notas de malta y lúpulo reciente.
En boca es principalmente dulce, rica y sabrosa. Maltosa, con notas de pan, frutos secos y un contrapunto amargo que le añade complejidad e invita a beber más. Además, tiene buen cuerpo y resulta satisfactoria.
Por lo que no puede menos que gustarnos esta cerveza que, además, es fácil de encontrar no muy cara. Ideal para beber en jarra y disfrutar sin estridencias. Bebemos pocas cervezas así, últimamente.
“Mi opinión en un Tweet:” No de todas las cervezas es medio litro el tamaño ideal. Nota: Bien.
Weltenburger Kloster Kellerbier Naturtrub
Creemos haberlo contado, pero como es un estilo que se ve más últimamente vamos a repasarlo: las Kellerbier, literalmente “cerveza de sótano”, son cervezas de baja fermentación que están sin filtrar y han tenido un lagerung para madurar.
Esta es de color rubio ambarino, profundo, bastante turbia. La espuma es abundante y esponjosa, de color hueso, con buena persistencia. La presencia es muy buena, y similar a la que estamos acostumbrados en las cervezas de trigo (pero que no os engañe el formato de medio litro, esta es de cebada).
El aroma es a malta y levadura, con alguna nota de grano y especiada. No muy intenso. En boca es dulce y sabrosa, pese a ser también ligera. Lo que destaca es su buen equilibrio y su bebebilidad.
Además, casi todo lo que hemos probado de esta marca nos ha gustado, así que no iba a ser menos esta cerveza de 5% ABV. Ideal para acompañar comidas y beber sin pensar demasiado, pero disfrutando.
“Mi opinión en un Tweet:” Por esta cerveza, hasta los becarios saldrían de su “keller”. Nota: Bien.
Esta es de color rubio ambarino, profundo, bastante turbia. La espuma es abundante y esponjosa, de color hueso, con buena persistencia. La presencia es muy buena, y similar a la que estamos acostumbrados en las cervezas de trigo (pero que no os engañe el formato de medio litro, esta es de cebada).
El aroma es a malta y levadura, con alguna nota de grano y especiada. No muy intenso. En boca es dulce y sabrosa, pese a ser también ligera. Lo que destaca es su buen equilibrio y su bebebilidad.
Además, casi todo lo que hemos probado de esta marca nos ha gustado, así que no iba a ser menos esta cerveza de 5% ABV. Ideal para acompañar comidas y beber sin pensar demasiado, pero disfrutando.
“Mi opinión en un Tweet:” Por esta cerveza, hasta los becarios saldrían de su “keller”. Nota: Bien.
St. Erhard Original
Con una botella que llama la atención al ser transparente, esta marca de Bamberg (Alemania)pretende seducirnos. No obstante, ya sabemos que el cristal marrón de las botellas no lo es por capricho. Lo es porque filtra los rayos de ciertas frecuencias de luz que dañan los lúpulos provocando malos aromas. Así que para alguien que más o menos conoce el mundo cervecero, una botella transparente es casi un anti-reclamo. Por suerte, indagando, leemos que esta botella viene barnizada con una pintura que también filtra estos rayos. Curioso.
La marca se auto-define como "lujosa", y exporta en grandes cantidades. Pero bien, quitando todo el tema marketing, veamos qué queda en la cerveza en sí.
El color es sencillo de discernir a través de la botella: a caballo entre el oro y el cobre. La espuma es de color blanco, y no dura demasiado. Su olor es a caramelo, toffe y pan. A nivel de maltas, es muy parecida en aroma a una pale ale inglesa, pero sin el carácter de la levadura ale. En el sabor se hace notar también el caramelizado, y un fondo lejano de hierba. No se parece mucho a una kellerbier "por definición".
De todas maneras, es una cerveza económica y rica, que pasa la sed y no desentona con sabores aportados por adjuntos de batalla. Y es que esta cerveza con un 5% ABV presume de seguir la Reinheitsgebot (ley de pureza alemana).
“Mi opinión en un Tweet:” Un buen diseño con una no mala cerveza. Nota: Bien alto.
La marca se auto-define como "lujosa", y exporta en grandes cantidades. Pero bien, quitando todo el tema marketing, veamos qué queda en la cerveza en sí.
El color es sencillo de discernir a través de la botella: a caballo entre el oro y el cobre. La espuma es de color blanco, y no dura demasiado. Su olor es a caramelo, toffe y pan. A nivel de maltas, es muy parecida en aroma a una pale ale inglesa, pero sin el carácter de la levadura ale. En el sabor se hace notar también el caramelizado, y un fondo lejano de hierba. No se parece mucho a una kellerbier "por definición".
De todas maneras, es una cerveza económica y rica, que pasa la sed y no desentona con sabores aportados por adjuntos de batalla. Y es que esta cerveza con un 5% ABV presume de seguir la Reinheitsgebot (ley de pureza alemana).
“Mi opinión en un Tweet:” Un buen diseño con una no mala cerveza. Nota: Bien alto.
Schlappeseppel Kellerbier
La cerveza que nos ocupa hoy es una Kellerbier, literalmente, cerveza de sótano, estilo del que ya os habíamos hablado anteriormente y que es una lager sin filtrar, por lo que presenta las características que le otorga la mayor presencia de levaduras.
El color es amarillento turbio, como de arena clara. La cabeza de espuma es compacta, de tamaño normal. El aroma es a malta y levadura, agradable, como a masa de pan.
En boca tiene un sabor suave y ligero (más intenso que el de otras lagers de 5,5% ABV, pero sin exagerar) , tiene comienzo más maltoso y final amargo, con un cierto carácter “terroso” y picante.
Una cerveza rica y agradable, fácil de beber, pero interesante para descubrir que en el mundo de las lager y de la baja fermentación hay cosas más allá de las cervezas que están en los lineales principales de los supermercados (ésta se encuentra en los de importación de alguno).
“Mi opinión en un Tweet:” De los sótanos alemanes surge este rico estilo. Nota: Bien.
El color es amarillento turbio, como de arena clara. La cabeza de espuma es compacta, de tamaño normal. El aroma es a malta y levadura, agradable, como a masa de pan.
En boca tiene un sabor suave y ligero (más intenso que el de otras lagers de 5,5% ABV, pero sin exagerar) , tiene comienzo más maltoso y final amargo, con un cierto carácter “terroso” y picante.
Una cerveza rica y agradable, fácil de beber, pero interesante para descubrir que en el mundo de las lager y de la baja fermentación hay cosas más allá de las cervezas que están en los lineales principales de los supermercados (ésta se encuentra en los de importación de alguno).
“Mi opinión en un Tweet:” De los sótanos alemanes surge este rico estilo. Nota: Bien.
Göller Kellerbier Natrutrüb
Esta cerveza es de un estilo poco habitual, las Kellerbier. Son cervezas lager sin filtrar. En el caso de esta, es, concretamente, una Zwickelbier, un sub-estilo más concreto aún y más ligero (sobre todo, menos amargo) que las Kellerbier básicas.
Obviamente es turbia, de color teja claro. Con una espuma compacta, densa y pegajosa, que disminuye rápidamente pero al final se mantiene una capa estable.
El olor es escaso y predominan las maltas. El sabor es fuerte (o relativamente fuerte si lo comparamos con otras lagers alemanas) y logra un agradable equilibrio entre las notas dulces de la malta alemana y el amargor del lúpulo.
Un cerveza de solo 4,9% ABV, hecha para beber en jarra, fresquita y en grandes cantidades, acompañada de un buen codillo, por ejemplo.
“Mi opinión en un Tweet:” Un estilo de Lager muy recomendable. Nota: Bien alto.
Obviamente es turbia, de color teja claro. Con una espuma compacta, densa y pegajosa, que disminuye rápidamente pero al final se mantiene una capa estable.
El olor es escaso y predominan las maltas. El sabor es fuerte (o relativamente fuerte si lo comparamos con otras lagers alemanas) y logra un agradable equilibrio entre las notas dulces de la malta alemana y el amargor del lúpulo.
Un cerveza de solo 4,9% ABV, hecha para beber en jarra, fresquita y en grandes cantidades, acompañada de un buen codillo, por ejemplo.
“Mi opinión en un Tweet:” Un estilo de Lager muy recomendable. Nota: Bien alto.
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