En ellas se basa la serie de Netflix “The Witcher” (y los videojuegos de CD Projekt RED). Así que cuando sacaron la segunda temporada, decidimos continuar los repasos que hicimos buscando fragmentos en los que la cerveza apareciese dentro de las historias del brujo. ¡Y hoy tocan otros cuantos!
Fuego Eterno
La acción nos sitúa en el tercer relato en Novigrado, donde Geralt y Jaskier se dirigen a la taberna “La Punta de Lanza” a “calmarse los nervios” tras una ruptura amorosa del primero.
-¡Saludos! ¡A los buenos días! -estalló, entrando a la taberna y pasó con fuerza el pulgar por las cuerdas del laúd-. ¡El Maestro Jaskier, el más famoso poeta de este país, visita tu poco limpio local, tabernero! ¡Le han entrado ganas de beber cerveza! ¿Valoras el honor que se te hace, sacadineros?
Sin embargo, ninguno de los dos tienen con qué pagar lo ya debido ni lo deseado, pero confían en la invitación de Dainty Biberveldt (un mediano, como los hobbits de El Señor de los Anillos).
-Normalmente no almuerzo a tan tempranas horas. -Jaskier respingó la nariz-. Pero qué le vamos a hacer, comeré. Sólo que no con la tripa vacía. ¡Eh, jefe! ¡Cerveza, si hacéis la merced! ¡Y presto!
Una moza con una imponente y gruesa trenza, que le alcanzaba hasta las nalgas, trajo un pote y una escudilla con sopa. Geralt, al mirar su redondeada boca rodeada de pelusilla, pensó que tendría bonitos labios si se acordara de cerrarlos.
-¡Dríada del bosque! -gritó Jaskier aferrando el brazo de la muchacha y besándola en la palma de la mano-. ¡Sílfide! ¡Hechicera! ¡Deidad de ojos como azules lagos! ¡Bella eres como la mañana y la forma de tus alzados y abiertos...!
-Dadle cerveza, aprisa -gimió Dainty-. O si no habrá problemas.