Sabéis que no siempre reseñamos cervezas para recomendaros cosas ricas, sino veces también para preveniros de caer en los engaños de algunas. O simplemente, para comentar cervezas mediocres o reguleras, que de todo hay que hablar si queremos dar una perspectiva completa del mercado cervecero.
Pues imagináis por dónde van los tiros con el producto que os traemos hoy, ¿no? Heineken Silver es una cerveza que definen como “Lager Premium, más refrescante y menos amarga, con un proceso de elaboración a -1 grado bajo cero”. ¿Hace eso una cerveza diferente?
Pues en el aspecto, al menos, no. Es una rubia ligera y clara, con su espuma blanca y su burbuja subiendo… muy de anuncio de televisión hasta que al poco pierde la persistencia de dicha espuma, quedando mucho menos aparente.
El aroma servida fría (como parece que pega después de leer sus eslóganes) es muy escaso, y en boca es también simplona: una cerveza ligera y maltosa, muy comercial, que peca de dulzona y empalagosa (por eso de “menos amarga”). No es nada muy diferente ni mejor que las demás “Lager Premium” del mercado.
Su único punto a favor es que al tener menos alcohol (se baja hasta el 4% vol.) pues tiene también menos calorías (35 kcal cada 100 ml), con lo que apela a los consumidores que no quieren estropear tanto su salud. Y fin. ¿Es eso para ti una motivación?
“Mi opinión en un Tweet:” Darle la medalla de plata es mucho darle. Nota: Insuficiente.
Mostrando entradas con la etiqueta Holanda. Mostrar todas las entradas
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Bavaria 8.6 IPL
La holandesa Bavaria tiene una serie de latas de medio litro de alto contenido alcohólico (o sea, lo que habitualmente denominamos “yonkilatas” de manera despectiva) bajo la gama llamada 8.6, que reflejaba el alcohol que tenía la primera y original.
Pero hoy os traemos una que no tiene tanto (es más, es la que menos tiene de la gama, con “solamente” 7,0% vol. de alcohol) y que viene bajo la denominación IPL, India Pale Lager. O sea, una Lager con lúpulo. Lo primero nos lo creemos, pero lo segundo lo tendrá que demostrar en la cata.
Y si, una Lager parece. Incluso una Pils, ya que es rubia clara, de color dorado limpio, con espuma blanca y todo el pack típico. En aspecto no tiene mala pinta, un tono muy leve que tampoco hace pensar en el alcohol que tiene (que es cierto que no tiene por qué ir en proporción al alcohol, como muchos erróneamente piensan al empezar a beber cerveza, que las cervezas oscuras son más fuertes… pero el alcohol necesita malta para dar azúcares, y esta es tan clara que mucha no parece llevar).
Y lúpulo… pues tampoco. Huele cítrica, pero bastante artificial. Quizá no tanto como la Ámbar IPA, pero bastante, algo a gominola también en sabor, con cierto amargor muy leve natural (eso sí, solo llega a los 20 IBUs). Así que se deja beber al menos.
Vamos, que la esperábamos peor. Ni es tan peleona como la imaginábamos, ni se nota mucho el alcohol, ni es un mejunje imbebible. Pero ojo, esto no significa que la recomendemos ni que merezca la pena la intoxicación que a tu hígado le produce.
“Mi opinión en un Tweet:” Huid de este tipo de gamas. Nota: Insuficiente.
Pero hoy os traemos una que no tiene tanto (es más, es la que menos tiene de la gama, con “solamente” 7,0% vol. de alcohol) y que viene bajo la denominación IPL, India Pale Lager. O sea, una Lager con lúpulo. Lo primero nos lo creemos, pero lo segundo lo tendrá que demostrar en la cata.
Y si, una Lager parece. Incluso una Pils, ya que es rubia clara, de color dorado limpio, con espuma blanca y todo el pack típico. En aspecto no tiene mala pinta, un tono muy leve que tampoco hace pensar en el alcohol que tiene (que es cierto que no tiene por qué ir en proporción al alcohol, como muchos erróneamente piensan al empezar a beber cerveza, que las cervezas oscuras son más fuertes… pero el alcohol necesita malta para dar azúcares, y esta es tan clara que mucha no parece llevar).
Y lúpulo… pues tampoco. Huele cítrica, pero bastante artificial. Quizá no tanto como la Ámbar IPA, pero bastante, algo a gominola también en sabor, con cierto amargor muy leve natural (eso sí, solo llega a los 20 IBUs). Así que se deja beber al menos.
Vamos, que la esperábamos peor. Ni es tan peleona como la imaginábamos, ni se nota mucho el alcohol, ni es un mejunje imbebible. Pero ojo, esto no significa que la recomendemos ni que merezca la pena la intoxicación que a tu hígado le produce.
“Mi opinión en un Tweet:” Huid de este tipo de gamas. Nota: Insuficiente.
De Molen Heen & Weer
Llevaba tiempo sin acompañarnos por aquí una de las cervezas de la Brouwerij de Molen, la cervecería del molino de viento holandesa. Y aprovechando que no hace mucho volvimos a ver esta por España, pues traemos la reseña a la web, para que podáis valorar si probarla.
Esta Heen & Weer (que significa “Atrás y Adelante”) es una cerveza estilo Triple belga, así que va en la línea de las cervezas de abadía, alcohólica y potente. De Molen es lo que hace bien, aunque siempre han sido más conocidos por sus cervezas oscuras. A ver esta.
El color es ámbar anaranjado, algo turbio, y la completa una espuma no muy allá, porque es tirando a escasa y poco duradera. Desprende a nuestra nariz aromas maltosos y caramelosos, con notas especiadas, de intensidad media-baja.
Y en boca el sabor tiene más potencia, siendo predominantemente dulce y con buena presencia del alcohol, teniendo un punto licoroso, pero que se equilibra muy bien con el cuerpo de la malta. Así que deja el trago satisfecho.
Esa rotundidad es buena, ya que evita el peligro que suponen sus 9% vol. de alcohol. Y es que no hay nada más peligroso que una cerveza fuerte que lo disimule bien. Esta no es el caso, aquí te avisa bien en cada trago de que no es una rubia para matar la sed.
“Mi opinión en un Tweet:” Si la bebes rápido, vas de adelante a atrás. Nota: Notable bajo.
Esta Heen & Weer (que significa “Atrás y Adelante”) es una cerveza estilo Triple belga, así que va en la línea de las cervezas de abadía, alcohólica y potente. De Molen es lo que hace bien, aunque siempre han sido más conocidos por sus cervezas oscuras. A ver esta.
El color es ámbar anaranjado, algo turbio, y la completa una espuma no muy allá, porque es tirando a escasa y poco duradera. Desprende a nuestra nariz aromas maltosos y caramelosos, con notas especiadas, de intensidad media-baja.
Y en boca el sabor tiene más potencia, siendo predominantemente dulce y con buena presencia del alcohol, teniendo un punto licoroso, pero que se equilibra muy bien con el cuerpo de la malta. Así que deja el trago satisfecho.
Esa rotundidad es buena, ya que evita el peligro que suponen sus 9% vol. de alcohol. Y es que no hay nada más peligroso que una cerveza fuerte que lo disimule bien. Esta no es el caso, aquí te avisa bien en cada trago de que no es una rubia para matar la sed.
“Mi opinión en un Tweet:” Si la bebes rápido, vas de adelante a atrás. Nota: Notable bajo.
La Trappe Isid'or
En aquellos tiempos en los que cada novedad presentada entre las cervezas trapenses era toda una noticia (tan lejos como 2009), los monjes de la abadía De Koningshoeven sacaron una cerveza para festejar el 125 aniversario de la misma. Y su nombre homenajea al hermano Isidoro, el primer maestro cervecero que tuvieron.
Como la cerveza funcionó bien, sigue en su catálogo hoy en día… y es por ello que ya está de sobra consolidada para aparecer aquí su reseña, jejeje. Así que a ver qué nos depara esta cerveza trapense holandesa, de 7,5% vol. de alcohol, de alta fermentación y con segunda fermentación en botella…
De color ámbar anaranjado, oscuro, al servirla en el cáliz típico del estilo (y de la marca) genera una espuma color yeso de cantidad media-baja, pero con buena persistencia y que deja un bonito encaje en el vaso cuando se va reduciendo.
En los aromas este tipo de cervezas de abadía no ocultan su influencia belga y tiene mucha presencia la levadura, con esos puntos fenólicos especiados y los ésteres afrutados. Y en boca destacan las maltas caramelizadas, también, con un trago que tiende a lo dulce y al mazapán, pero sin empalagar, y con un final más seco.
Antes venía solamente en botellas de 75 cl, y como dice el refrán que “cualquier tiempo pasado fue mejor”, las recordábamos más ricas. Pero la verdad es que hoy en día y en 33 cl, también son mano de santo. O de monje.
“Mi opinión en un Tweet:” Nadie la puede igualar, Isid'or es genial. Nota: Notable.
Como la cerveza funcionó bien, sigue en su catálogo hoy en día… y es por ello que ya está de sobra consolidada para aparecer aquí su reseña, jejeje. Así que a ver qué nos depara esta cerveza trapense holandesa, de 7,5% vol. de alcohol, de alta fermentación y con segunda fermentación en botella…
De color ámbar anaranjado, oscuro, al servirla en el cáliz típico del estilo (y de la marca) genera una espuma color yeso de cantidad media-baja, pero con buena persistencia y que deja un bonito encaje en el vaso cuando se va reduciendo.
En los aromas este tipo de cervezas de abadía no ocultan su influencia belga y tiene mucha presencia la levadura, con esos puntos fenólicos especiados y los ésteres afrutados. Y en boca destacan las maltas caramelizadas, también, con un trago que tiende a lo dulce y al mazapán, pero sin empalagar, y con un final más seco.
Antes venía solamente en botellas de 75 cl, y como dice el refrán que “cualquier tiempo pasado fue mejor”, las recordábamos más ricas. Pero la verdad es que hoy en día y en 33 cl, también son mano de santo. O de monje.
“Mi opinión en un Tweet:” Nadie la puede igualar, Isid'or es genial. Nota: Notable.
Brouwerij't IJ IJwit
Esta cerveza es una de las más básicas de la gama de la cervecera del huevo de avestruz. Y su fábrica con brewpub es una de las paradas obligatorias si visitas Ámsterdam, ya que además cuenta con un llamativo molino de viento justo detrás. ¡Apuntadlo!
Ya hablamos hace años de su IPA y nos gustó mucho. Así que ahora tenemos las expectativas altas con esta cerveza. A ver si se cumplen. Aunque no tenemos muy claro si es una Weizen (en la web habla de trigo malteado y aormas a banana) o una Witbier rollo belga (como anuncia el nombre).
El color es amarillo oscuro algo anaranjado, turbio. Con no demasiada espuma de color huevo, lo que le pega, dada la marca. La pega es que su persistencia es bastante baja, y enseguida desaparece más de la mitad. Pero quedaba bonita mientras duró.
En los aromas se mezcla un poco las dos corrientes: tiene los cítricos y especiados de las Witbier, junto con las notas de plátano de las Weissbier. Y el sabor empieza dulce, pasa por cítrico y picante y acaba levemente seco. No siendo tan refrescante como otras cervezas blancas, más el rollo alimenticio alemán.
Y es que en el fondo, no es como otras cervezas blancas. Esta tiene 6,5% vol., que es muy alto para cualquiera de los dos estilos base de trigo. Y camina por su propia senda. Por lo que es difícil compararla. Pero entrar, entra bien y se disfruta, que es lo importante.
“Mi opinión en un Tweet:” No metas la cabeza bajo una guía. Nota: Notable alto.
Ya hablamos hace años de su IPA y nos gustó mucho. Así que ahora tenemos las expectativas altas con esta cerveza. A ver si se cumplen. Aunque no tenemos muy claro si es una Weizen (en la web habla de trigo malteado y aormas a banana) o una Witbier rollo belga (como anuncia el nombre).
El color es amarillo oscuro algo anaranjado, turbio. Con no demasiada espuma de color huevo, lo que le pega, dada la marca. La pega es que su persistencia es bastante baja, y enseguida desaparece más de la mitad. Pero quedaba bonita mientras duró.
En los aromas se mezcla un poco las dos corrientes: tiene los cítricos y especiados de las Witbier, junto con las notas de plátano de las Weissbier. Y el sabor empieza dulce, pasa por cítrico y picante y acaba levemente seco. No siendo tan refrescante como otras cervezas blancas, más el rollo alimenticio alemán.
Y es que en el fondo, no es como otras cervezas blancas. Esta tiene 6,5% vol., que es muy alto para cualquiera de los dos estilos base de trigo. Y camina por su propia senda. Por lo que es difícil compararla. Pero entrar, entra bien y se disfruta, que es lo importante.
“Mi opinión en un Tweet:” No metas la cabeza bajo una guía. Nota: Notable alto.
De Molen Op & Top
La marca del molino de los Países Bajos se hizo famosa sobre todo por las cervezas fuertes, negras y alcohólicas. Pero no es lo único que saben hacer. Por eso hoy traemos la reseña de una de sus cervezas más suaves: una Pale Ale con 4,5% vol. de alcohol.
Es una cerveza de color ámbar anaranjado, más oscura de lo que esperábamos, que corona en la copa una espuma de color hueso, compacta, que es poco abundante pero persistente, eso es cierto.
En aroma no es muy intensa, más bien ligera, con notas frutales y a caramelo. Y el sabor tiene una fuerte base maltosa que le da un perfil más dulce que amargo, pese a llevar lúpulos Citra, Cascade y Columbus.
Si no fuese porque estaba muy lejos (un año aproximadamente) de su fecha de consumo preferente, diríamos que ha evolucionado mal, dado que predomina el caramelo y apenas se notan matices cítricos o herbales de los lúpulos.
Aun así se bebe bien y se puede disfrutar. Es una buena cerveza para el día a día, con un alcohol muy moderado. Y queda muy bien para acompañar aperitivos o embutidos ligeros, como entrantes.
“Mi opinión en un Tweet:” No tiene tanto “Hop”, no entra en nuestro “Top”. Nota: Bien.
Es una cerveza de color ámbar anaranjado, más oscura de lo que esperábamos, que corona en la copa una espuma de color hueso, compacta, que es poco abundante pero persistente, eso es cierto.
En aroma no es muy intensa, más bien ligera, con notas frutales y a caramelo. Y el sabor tiene una fuerte base maltosa que le da un perfil más dulce que amargo, pese a llevar lúpulos Citra, Cascade y Columbus.
Si no fuese porque estaba muy lejos (un año aproximadamente) de su fecha de consumo preferente, diríamos que ha evolucionado mal, dado que predomina el caramelo y apenas se notan matices cítricos o herbales de los lúpulos.
Aun así se bebe bien y se puede disfrutar. Es una buena cerveza para el día a día, con un alcohol muy moderado. Y queda muy bien para acompañar aperitivos o embutidos ligeros, como entrantes.
“Mi opinión en un Tweet:” No tiene tanto “Hop”, no entra en nuestro “Top”. Nota: Bien.
De Molen Vuur & Vlam
“Fuego y Llamas” quizá sería más el nombre de una Rauchbier. O de una película de sobremesa de Antena 3, que lo mismo iría de una abnegada madre soltera que intenta recuperar el calor del amor en manos de un hombre con un pasado turbio, que de un bombero herido en una explosión que intenta recuperar el calor del amor en manos de un hombre con un pasado turbio.
Pero aquí, en este birra de la cervecera holandesa De Molen, es una India Pale Ale con Chinook, Cascade, Columbus y Citra. Todos los lúpulos que empiezan por C, parece haber sido el criterio para la elaboración. Tan válido como cualquier otro.
El color que presenta es ámbar, pero tirando entre anaranjado y cobrizo, con algo de turbidez pero poco. Y con una espuma de color blanco roto, que es esponjosa y muy abundante (rozando la sobre-carbonatación).
Desprende aromas cítricos y frutales. Y el sabor es amargo y maltoso. Por un lado tiene notas de caramelo y por otro de “chicle”, de tanta frutosidad. La pena es que el gas está también muy presente en boca, y eso le quita gracia y disfrutabilidad a los sabores.
Es verdad que no es una de las IPA más llamativas que hemos probado; pero es que estos del molino han sido siempre más famosos por sus cervezas oscuras y alcohólicas. Aun así, esta es de sus birras más populares y bebidas (sobre todo porque uno no puede cascarse un petróleo de 10 grados cada día, pero sí una IPA de 6,2% vol.).
“Mi opinión en un Tweet:” Para apagar la sed, el fuego y las llamas. Nota: Bien bajo.
Pero aquí, en este birra de la cervecera holandesa De Molen, es una India Pale Ale con Chinook, Cascade, Columbus y Citra. Todos los lúpulos que empiezan por C, parece haber sido el criterio para la elaboración. Tan válido como cualquier otro.
El color que presenta es ámbar, pero tirando entre anaranjado y cobrizo, con algo de turbidez pero poco. Y con una espuma de color blanco roto, que es esponjosa y muy abundante (rozando la sobre-carbonatación).
Desprende aromas cítricos y frutales. Y el sabor es amargo y maltoso. Por un lado tiene notas de caramelo y por otro de “chicle”, de tanta frutosidad. La pena es que el gas está también muy presente en boca, y eso le quita gracia y disfrutabilidad a los sabores.
Es verdad que no es una de las IPA más llamativas que hemos probado; pero es que estos del molino han sido siempre más famosos por sus cervezas oscuras y alcohólicas. Aun así, esta es de sus birras más populares y bebidas (sobre todo porque uno no puede cascarse un petróleo de 10 grados cada día, pero sí una IPA de 6,2% vol.).
“Mi opinión en un Tweet:” Para apagar la sed, el fuego y las llamas. Nota: Bien bajo.
Bavaria 0,0 IPA
De un tiempo a esta parte esta cerveza sustituyó en muchos sitios a la Bavaria 0,0 Wit que tanto nos gustaba de entre las mejores Sin Alcohol, hasta casi hacerla desaparecer. Y ahora es esta la que vemos cada vez menos… Así que antes de que desaparezca del todo queremos romper una lanza a su favor.
Y es que siempre está bien que haya grandes marcas, como esta de Swinkels Family Brewers, que apuesten por hacer cervezas 0,0 diferentes, más allá de la típica Lager (o incluso de la típica “tostada”, que es lo que se lleva ahora).
Esta Bavaria 0,0 IPA es una cerveza dorada brillante muy bonita, además. La espuma no lo es tanto, pero tampoco está del todo mal: de color blanco roto, esponjosa fea, y persistencia media-baja.
En ahora se notan los lúpulos (Amarillo y Ella, según el etiquetado), pero no están muy frescos en la que hemos bebido: dan toques de marihuana y sudor. En boca son más agradables, y el sabor es amargo aunque no muy integrado ni persistente.
No es desagradable, ni mucho menos, pero el apelativo IPA quizá le queda grande. Claro que a otras cervezas 0,0 lo que les queda grande es lo de Cerveza, simplemente. Así que visto así, pues lo de esta ni tan mal, ¿no?
“Mi opinión en un Tweet:” ¿Cuántos hígados salvaría una buena Sin Alcohol? Nota: Bien bajo.
Y es que siempre está bien que haya grandes marcas, como esta de Swinkels Family Brewers, que apuesten por hacer cervezas 0,0 diferentes, más allá de la típica Lager (o incluso de la típica “tostada”, que es lo que se lleva ahora).
Esta Bavaria 0,0 IPA es una cerveza dorada brillante muy bonita, además. La espuma no lo es tanto, pero tampoco está del todo mal: de color blanco roto, esponjosa fea, y persistencia media-baja.
En ahora se notan los lúpulos (Amarillo y Ella, según el etiquetado), pero no están muy frescos en la que hemos bebido: dan toques de marihuana y sudor. En boca son más agradables, y el sabor es amargo aunque no muy integrado ni persistente.
No es desagradable, ni mucho menos, pero el apelativo IPA quizá le queda grande. Claro que a otras cervezas 0,0 lo que les queda grande es lo de Cerveza, simplemente. Así que visto así, pues lo de esta ni tan mal, ¿no?
“Mi opinión en un Tweet:” ¿Cuántos hígados salvaría una buena Sin Alcohol? Nota: Bien bajo.
La Trappe Blonde
En serio, hay veces que parece mentira que llevemos 10 años escribiendo en una web especializada en cerveza y hayamos comentado casi un millar de cervezas diferentes… y veamos que hay cervezas clásicas y sencillas que todavía no estén reseñadas en El Jardín.
Y esta cerveza trapense, estilo Blonde, de la abadía de De Koningshoeven en Países Bajos, es una de esas. ¿En serio? Bueno, pues dado que quizás sea una de las cervezas trapenses más asequibles para el público general, es algo que debemos solucionar.
Y como reseña destacar que sí, que es una Blonde. O sea una rubia. Pero no una de baja fermentación, sino una de alta. Y su aspecto es más profundo y con una buena cabeza de espuma coronando el cáliz en el que debe ser servida.
La levadura belga da aromas frutales de plátano y cítrico, tras su base maltosa y de tintes metálicos. Y en boca predomina el sabor dulce, azucarado quizá, pero rematado con un contrapunto final amargo que la equilibra en parte.
El alcohol está en la línea “suave” de los belgas, o sea 6.5% ABV. Lo suficiente como para que cada tercio se note, si pretendes beberla como cerveza “de tirada”. Así que no por ser más comercial que otras hay que perderle el respeto, porque además es buen ejemplo del estilo.
“Mi opinión en un Tweet:” Una rubia holandesa que a-trappar. Nota: Notable.
Y esta cerveza trapense, estilo Blonde, de la abadía de De Koningshoeven en Países Bajos, es una de esas. ¿En serio? Bueno, pues dado que quizás sea una de las cervezas trapenses más asequibles para el público general, es algo que debemos solucionar.
Y como reseña destacar que sí, que es una Blonde. O sea una rubia. Pero no una de baja fermentación, sino una de alta. Y su aspecto es más profundo y con una buena cabeza de espuma coronando el cáliz en el que debe ser servida.
La levadura belga da aromas frutales de plátano y cítrico, tras su base maltosa y de tintes metálicos. Y en boca predomina el sabor dulce, azucarado quizá, pero rematado con un contrapunto final amargo que la equilibra en parte.
El alcohol está en la línea “suave” de los belgas, o sea 6.5% ABV. Lo suficiente como para que cada tercio se note, si pretendes beberla como cerveza “de tirada”. Así que no por ser más comercial que otras hay que perderle el respeto, porque además es buen ejemplo del estilo.
“Mi opinión en un Tweet:” Una rubia holandesa que a-trappar. Nota: Notable.
La Trappe Tripel
Desde el monasterio trapense de Nuestra Señora de Koningshoeven llega una de las cervezas monásticas con mayor alcance y distribución, de entre todas las elaboradas por monjes de esta orden cisterciense: La Trappe.
Y hoy os vamos a hablar de la cerveza de estilo Tripel (una ale rubia alcohólica) de esta marca trapense de los Países Bajos (en el pueblo brabantino de Berkel-Enschot). Y, obviamente es de color dorado anaranjado, levemente velada.
La espuma es blanca y de cantidad media, esponjosa y ligera, aunque lamentablemente de persistencia baja. También es verdad que los cálices, al ser tan abiertos, tienen una menor retención (y generación) de la espuma.
Los aromas son muy maltosos, con notas de caramelo, y muy especiados por la levadura belga. Además, el alcohol muestra ya su presencia (tiene unos moderados 8,0% ABV, que son moderados para ser una Tripel, por supuesto).
En boca es dulce de entrada pero de final alcohólico y retrogusto amargo, con mucha nota frutal y especiada de nuevo. Hay que beberla con cuidado porque puede resultar peligrosa si se abusa de ella.
“Mi opinión en un Tweet:” Tres trappes tripels terminas trompa en un trigal. Nota: Notable alto.
Y hoy os vamos a hablar de la cerveza de estilo Tripel (una ale rubia alcohólica) de esta marca trapense de los Países Bajos (en el pueblo brabantino de Berkel-Enschot). Y, obviamente es de color dorado anaranjado, levemente velada.
La espuma es blanca y de cantidad media, esponjosa y ligera, aunque lamentablemente de persistencia baja. También es verdad que los cálices, al ser tan abiertos, tienen una menor retención (y generación) de la espuma.
Los aromas son muy maltosos, con notas de caramelo, y muy especiados por la levadura belga. Además, el alcohol muestra ya su presencia (tiene unos moderados 8,0% ABV, que son moderados para ser una Tripel, por supuesto).
En boca es dulce de entrada pero de final alcohólico y retrogusto amargo, con mucha nota frutal y especiada de nuevo. Hay que beberla con cuidado porque puede resultar peligrosa si se abusa de ella.
“Mi opinión en un Tweet:” Tres trappes tripels terminas trompa en un trigal. Nota: Notable alto.
Kees Hazy Sunrise
La moda en las cervezas lupuladas es lo Hazy, lo NE, los lúpulos sin amargor… Si llevas el último par de años sin salir de debajo de una piedra, ni para ir a comprar a una tienda especializada, beber pintas en un bar del rollo o ni siquiera para leer este blog, quizá no te hayas enterado.
Pero mira, hoy viendo esta reseña te enterarás. Porque cuando una IPA de 7,1% ABV tiene solo 20 IBUs… pues es que es una “New England Style” IPA. 20 EBC y 20 IBU (equivalentes a 20 EBUs europeos) a base de Citra, Mosaic y Loreal.
El color es amarillo clarito, que con la elevada turbidez le da un aspecto blancuzco y opaco, color yema de huevo desvaído. Y la espuma de clara blanca batida es escasa y de persistencia baja. ¡Vaya tortilla vamos a hacer con estos mimbres!
El olor es bueno, muy afrutado (cítricos y piña) por el uso de los lúpulos, pero el sabor es predominantemente dulce. Hay veces que pareciese que llega a tener un punto de amargor… que al final queda en nada, no tiene ni eso. Y es que es muy moderna, pero a nuestro parecer aporta muy poco para tener más de 7 grados de alcohol.
Eso sí, está bien hecha. Y es que el señor Kees (fundador de la marca que lleva su nombre en 2014) llevaba antes años trabajando también en los Países Bajos en Emelisse, una de las marcas más referentes de la primera expansión del craft de importación en nuestro país.
“Mi opinión en un Tweet:” Una sonrisa turbia es mejor que una cara de tristeza. Nota: Bien.
Pero mira, hoy viendo esta reseña te enterarás. Porque cuando una IPA de 7,1% ABV tiene solo 20 IBUs… pues es que es una “New England Style” IPA. 20 EBC y 20 IBU (equivalentes a 20 EBUs europeos) a base de Citra, Mosaic y Loreal.
El color es amarillo clarito, que con la elevada turbidez le da un aspecto blancuzco y opaco, color yema de huevo desvaído. Y la espuma de clara blanca batida es escasa y de persistencia baja. ¡Vaya tortilla vamos a hacer con estos mimbres!
El olor es bueno, muy afrutado (cítricos y piña) por el uso de los lúpulos, pero el sabor es predominantemente dulce. Hay veces que pareciese que llega a tener un punto de amargor… que al final queda en nada, no tiene ni eso. Y es que es muy moderna, pero a nuestro parecer aporta muy poco para tener más de 7 grados de alcohol.
Eso sí, está bien hecha. Y es que el señor Kees (fundador de la marca que lleva su nombre en 2014) llevaba antes años trabajando también en los Países Bajos en Emelisse, una de las marcas más referentes de la primera expansión del craft de importación en nuestro país.
“Mi opinión en un Tweet:” Una sonrisa turbia es mejor que una cara de tristeza. Nota: Bien.
De Molen Rasputin
Vivió cierto hombre en Rusia hace mucho tiempo (finales del Siglo XIX y principios del pasado) que quedó en el imaginario histórico y popular para siempre hasta el punto de dar nombre a esta cerveza de los holandeses De Molen. Su nombre era Grigori Yefímovich Rasputín.
Quizá eso, junto con sus 10,4% ABV y 23º Plato os de pavor y la miréis con terror y miedo. Y no es para menos. Es una cerveza potente y fuerte, que ya avisa en su negrura con brillos rojos de resplandor llameante. El alcohol ya se huele en el aroma, prometiendo fuego y éxtasis licoroso.
En boca es dulce y caliente, como una máquina de amor rusa, llena de encantos ocultos. Cremosa y suave, con mucho café y chocolate, pero peligrosa. No es fácil bebérsela entera y decir: "Me siento bien", no.
Pero bueno, es algo que ya te avisa con el nombre. No le puedes entregar toda tu confianza, porque sus poderes no son curativos, precisamente. Si quieres sobrevivir al frío es mejor calentarse con abrigos que con cervezas fuertes por muy “rusas” que sean.
“Mi opinión en un Tweet:” Ra, ra, Rasputin… Lover of the Russian Queen… Nota: Notable.
Quizá eso, junto con sus 10,4% ABV y 23º Plato os de pavor y la miréis con terror y miedo. Y no es para menos. Es una cerveza potente y fuerte, que ya avisa en su negrura con brillos rojos de resplandor llameante. El alcohol ya se huele en el aroma, prometiendo fuego y éxtasis licoroso.
En boca es dulce y caliente, como una máquina de amor rusa, llena de encantos ocultos. Cremosa y suave, con mucho café y chocolate, pero peligrosa. No es fácil bebérsela entera y decir: "Me siento bien", no.
Pero bueno, es algo que ya te avisa con el nombre. No le puedes entregar toda tu confianza, porque sus poderes no son curativos, precisamente. Si quieres sobrevivir al frío es mejor calentarse con abrigos que con cervezas fuertes por muy “rusas” que sean.
“Mi opinión en un Tweet:” Ra, ra, Rasputin… Lover of the Russian Queen… Nota: Notable.
Kees Export Porter 1750
Uno de los problemas de nuestra política editorial (que, para el que no lo sepa, consiste en publicar las reseñas, como normal general, de cervezas que lleven un año o dos en el mercado) es que deja más de la mitad de lo que bebemos muerto de risa en nuestras libretas, ya que el 90% de lo que sale al mercado no se sigue fabricando o encontrando un par de años después. Y oye, si nosotros nos vamos a molestar en escribir y google en indexarlo, al menos que sirva para algo más allá del día que se publica.
En el caso de esta cerveza (que bebimos por primera vez hace ya 4 años), parece que aunque ha cambiado el formato (de botella a lata, más de moda), la receta y el contenido ha permanecido estable todo este tiempo. Sigue siendo una American Porter de 10,5% ABV y 108 IBUs, con lúpulos Fuggles y Sorachi Ace.
Es negra y densa, con espuma marrón rojizo, no muy abundante. Un intenso aroma a café, regaliz, bizcocho y frutas pasas emerge del vaso. El sabor es amargo, con notas dulces, pero amargo: chocolate negro y regaliz.
Muy intensa al beber, es todo un pelotazo, pese a que la presencia del alcohol no es muy fuerte. Eso sí, emborracha luego igual que si se le notasen los más de diez grados. Así que mejor tomarla tras la cena, con el estómago lleno.
“Mi opinión en un Tweet:” Si algo funciona, mejor no cambiarlo. Nota: Sobresaliente.
En el caso de esta cerveza (que bebimos por primera vez hace ya 4 años), parece que aunque ha cambiado el formato (de botella a lata, más de moda), la receta y el contenido ha permanecido estable todo este tiempo. Sigue siendo una American Porter de 10,5% ABV y 108 IBUs, con lúpulos Fuggles y Sorachi Ace.
Es negra y densa, con espuma marrón rojizo, no muy abundante. Un intenso aroma a café, regaliz, bizcocho y frutas pasas emerge del vaso. El sabor es amargo, con notas dulces, pero amargo: chocolate negro y regaliz.
Muy intensa al beber, es todo un pelotazo, pese a que la presencia del alcohol no es muy fuerte. Eso sí, emborracha luego igual que si se le notasen los más de diez grados. Así que mejor tomarla tras la cena, con el estómago lleno.
“Mi opinión en un Tweet:” Si algo funciona, mejor no cambiarlo. Nota: Sobresaliente.
Kees Top of the Morning
Dentro de las Stout, hay un subtipo que nos gusta bastante que son las Breakfast Stout. Cervezas que están pensadas con todo lo que un campeón necesita para desayunar: café, avena, leche (generalmente llevan lactosa, aunque esta parece que no, no hemos visto nada que lo indique) y, por supuesto, cerveza.
Y esta “Top of the Morning” nos da eso. Un desayuno negro y denso, opaco. Coronado por una espuma beis no muy abundante, de persistencia media-baja. Recomendamos beberla en copa o pinta, no en taza, pero si la desayunas, tú mandas.
El aroma es leve, tostado. Principalmente a café, pero con un toque como de puchero. En cambio el sabor es dulce y rico, con el toque de café justo. El buen cuerpo hace que sea plena y sabrosa.
Eso sí, tiene 11% ABV. No nos tomes en serio cuando te decimos que es una cerveza adecuada para desayunar. Si la bebes por la mañana en ayunas, hazlo bajo tu propia responsabilidad. ¡Y al menos marídela con un cruasán!
“Mi opinión en un Tweet:” Si empiezas así el día, ya sólo puede ir hacia abajo, por otro lado. Nota: Notable alto.
Y esta “Top of the Morning” nos da eso. Un desayuno negro y denso, opaco. Coronado por una espuma beis no muy abundante, de persistencia media-baja. Recomendamos beberla en copa o pinta, no en taza, pero si la desayunas, tú mandas.
El aroma es leve, tostado. Principalmente a café, pero con un toque como de puchero. En cambio el sabor es dulce y rico, con el toque de café justo. El buen cuerpo hace que sea plena y sabrosa.
Eso sí, tiene 11% ABV. No nos tomes en serio cuando te decimos que es una cerveza adecuada para desayunar. Si la bebes por la mañana en ayunas, hazlo bajo tu propia responsabilidad. ¡Y al menos marídela con un cruasán!
“Mi opinión en un Tweet:” Si empiezas así el día, ya sólo puede ir hacia abajo, por otro lado. Nota: Notable alto.
Heineken 0,0
Sabéis que desde el principio del blog, hace ya más de 8 años, le hemos dado mucha importancia a la cerveza sin alcohol. E intentamos beber cuantas encontramos para poder opinar y recomendaros las mejores. Y para deciros que evitéis las peores.
La de hoy entra en la segunda categoría. Es de las que no recomendamos. De aspecto dorada clarita, con espuma blanca escasa y que desaparece casi completamente en poco tiempo, más que en vaso parece destinada a un bote de recogida de muestras.
El aroma peca de maltoso con notas quemadas, bastante típico de las sin alcohol más comunes. Y en boca es dulce y empalagosa. También lo típico (y malo) de las cervezas sin.
Desde luego esta nunca va a entrar en nuestro TOP 5 de mejores cervezas sin alcohol, donde hay cosas que verdaderamente dan el pego. La Heineken 0,0 sin embargo tiene tanta ausencia del alcohol (y de los sabores ricos de la cerveza) que no cuela.
“Mi opinión en un Tweet:” ¿En serio no pueden hacer nada más parecido a una cerveza? Nota: Insuficiente.
La de hoy entra en la segunda categoría. Es de las que no recomendamos. De aspecto dorada clarita, con espuma blanca escasa y que desaparece casi completamente en poco tiempo, más que en vaso parece destinada a un bote de recogida de muestras.
El aroma peca de maltoso con notas quemadas, bastante típico de las sin alcohol más comunes. Y en boca es dulce y empalagosa. También lo típico (y malo) de las cervezas sin.
Desde luego esta nunca va a entrar en nuestro TOP 5 de mejores cervezas sin alcohol, donde hay cosas que verdaderamente dan el pego. La Heineken 0,0 sin embargo tiene tanta ausencia del alcohol (y de los sabores ricos de la cerveza) que no cuela.
“Mi opinión en un Tweet:” ¿En serio no pueden hacer nada más parecido a una cerveza? Nota: Insuficiente.
Kees American Barley Wine
Desde los Países Bajos nos llega esta cerveza, una American Barley Wine. El estilo más fuerte de los de la tradición inglesa, pero pasado por la óptica moderna de la tradición americana: más alcohol y más lúpulo, con 11,5% ABV y 70 IBUs (a base de Cascade y Citra).
De color marrón rojizo, turbio, meloso, la corona una espuma de color hueso, que es poco abundante y poco persistente. El olor es maltoso y alcohólico (como cabe esperar de una Barley Wine) sin mucha presencia del lúpulo; algo que no deja entrever el “American” del nombre.
El boca resulta alcohólica, demostrando bien su 11,5% ABV. De primeras resulta más amarga que dulce, siendo al final del trago más dulce que amarga… ¡y volviendo a dominar el amargor después, en el postgusto! La verdad es que es un vaivén en boca de caramelo, frutas pasas y demás…
Como los vaivenes que puedes dar tú después, con lo que calienta y raspa. Más te vale no tomarla en ayunas, sino con el estómago bien protegido. Y beberla despacito, que para disfrutarla es mejor no muy fría y en tragos pequeñitos.
“Mi opinión en un Tweet:” ¿Qué es? ¿Kees? “Hay luces de color…” Nota: Notable.
De color marrón rojizo, turbio, meloso, la corona una espuma de color hueso, que es poco abundante y poco persistente. El olor es maltoso y alcohólico (como cabe esperar de una Barley Wine) sin mucha presencia del lúpulo; algo que no deja entrever el “American” del nombre.
El boca resulta alcohólica, demostrando bien su 11,5% ABV. De primeras resulta más amarga que dulce, siendo al final del trago más dulce que amarga… ¡y volviendo a dominar el amargor después, en el postgusto! La verdad es que es un vaivén en boca de caramelo, frutas pasas y demás…
Como los vaivenes que puedes dar tú después, con lo que calienta y raspa. Más te vale no tomarla en ayunas, sino con el estómago bien protegido. Y beberla despacito, que para disfrutarla es mejor no muy fría y en tragos pequeñitos.
“Mi opinión en un Tweet:” ¿Qué es? ¿Kees? “Hay luces de color…” Nota: Notable.
La Trappe Quadrupel
Los que nos leéis desde hace mucho sabéis que aunque nos llamemos “El Jardín del Lúpulo” también nos gustan (y mucho) las cervezas maltosas. Entre las inglesas, las Imperial Stout, y entre las belgas, las Quadruples. Y aunque sea un estilo poco de moda y difícil de categorizar, hemos de mencionar a la cerveza que le dio nombre.
Y es que la primera que se denominó así, tras las Dubbel y las Tripel, fue esta del monasterio trapense de la abadía de Nuestra Señora de Koningshoeven. Y como tal, vino a definir un poco el estilo: de color ambarino muy oscuro, rojizo turbio, con espuma compacta, de persistencia baja pero que se mantiene.
El aroma es a uvas pasas, gominolas y regaliz, un poco alcohólico. Y lo mismo pasa en el sabor, que es maltoso y dulce pero con presencia del alcohol en el retrogusto. No está mal, y hay que reconocerle ser la pionera del nombre… pero en este campo hay cervezas mejores, como podéis ver en esta comparación de Quadrupels que hicimos.
De todas maneras, esta cerveza holandesa de 10% ABV está muy bien si la tomas a la temperatura recomendada (entre 9 y 13ºC) en un cáliz y acompañando de quesos y patés. En ese caso, con su cuerpo y suavidad, está digna de un santo. Pero cuidado con las resacas.
“Mi opinión en un Tweet:” Abt, 12, Gran Cru… Pero Quad, esta es la primera. Nota: Notable bajo.
Y es que la primera que se denominó así, tras las Dubbel y las Tripel, fue esta del monasterio trapense de la abadía de Nuestra Señora de Koningshoeven. Y como tal, vino a definir un poco el estilo: de color ambarino muy oscuro, rojizo turbio, con espuma compacta, de persistencia baja pero que se mantiene.
El aroma es a uvas pasas, gominolas y regaliz, un poco alcohólico. Y lo mismo pasa en el sabor, que es maltoso y dulce pero con presencia del alcohol en el retrogusto. No está mal, y hay que reconocerle ser la pionera del nombre… pero en este campo hay cervezas mejores, como podéis ver en esta comparación de Quadrupels que hicimos.
De todas maneras, esta cerveza holandesa de 10% ABV está muy bien si la tomas a la temperatura recomendada (entre 9 y 13ºC) en un cáliz y acompañando de quesos y patés. En ese caso, con su cuerpo y suavidad, está digna de un santo. Pero cuidado con las resacas.
“Mi opinión en un Tweet:” Abt, 12, Gran Cru… Pero Quad, esta es la primera. Nota: Notable bajo.
Kees Session IPA
Ahora que hasta Mahou tiene una Session IPA oiremos hablar mucho de ellas. Y es que son cervezas que juntan la baja graduación con un toque muy refrescante de lúpulo, y un cuerpo claro y ligero… ¡ideales para el verano que se acerca!
Y esta de los holandeses Kees debería cumplir eso, aunque es un poco más oscura de lo que esperábamos (quizá por el uso de malta Carared). Ya que tiene un color ámbar “amarronado”, coronada, eso sí, por una espuma blanca muy abundante.
Y, en aroma y sabor, pese a tener supuestamente un perfil lupulado (con Summit, Mosaic y Cascade) no es especialmente sabrosa. Amarga sí, ya que tiene 70 IBUs, pero con poca presencia interesante del lúpulo. Casi destaca más la malta.
Vamos, que nos deja un poco ni fu ni fa. Se puede beber y sólo tiene 3,5% ABV, pero hay Session IPA más sabrosas en el mercado local (sin tener que recurrir a la de Mahou), como la de Arriaca, que nos gusta. Atentos a nuestras redes sociales, que próximamente haremos una cata comparativa.
“Mi opinión en un Tweet:” Ni sí ni no ni que ni kees sesión. Nota: Suficiente.
Y esta de los holandeses Kees debería cumplir eso, aunque es un poco más oscura de lo que esperábamos (quizá por el uso de malta Carared). Ya que tiene un color ámbar “amarronado”, coronada, eso sí, por una espuma blanca muy abundante.
Y, en aroma y sabor, pese a tener supuestamente un perfil lupulado (con Summit, Mosaic y Cascade) no es especialmente sabrosa. Amarga sí, ya que tiene 70 IBUs, pero con poca presencia interesante del lúpulo. Casi destaca más la malta.
Vamos, que nos deja un poco ni fu ni fa. Se puede beber y sólo tiene 3,5% ABV, pero hay Session IPA más sabrosas en el mercado local (sin tener que recurrir a la de Mahou), como la de Arriaca, que nos gusta. Atentos a nuestras redes sociales, que próximamente haremos una cata comparativa.
“Mi opinión en un Tweet:” Ni sí ni no ni que ni kees sesión. Nota: Suficiente.
Hertog Jan Grand Prestige
Hace tiempo que tomamos esta cerveza de Arcense Bierbrouwerij llamada Hertog Jan Grand Prestige y anotamos la reseña… pero no la publicamos. Ahora hemos visto que algún amigo la bebió hace poco, así que nos parece buena idea rescatarla para la web.
También porque tenemos la sensación de que ya no bebemos tantas birras "belgas" como antes; y no queremos que caigan en el olvido estos estilos que las cerveceras modernas apenas hacen. Y las Quadrupels parecen reservadas a Bélgica o los Países Bajos, como esta.
Una cerveza, por tanto, marrón rojizo turbio, con espuma de color hueso media y no muy persistente. Aroma especiado y frutal, típico de las cervezas maltosas y alcohólicas. Y en sabor es igualmente alcohólica e intensa, maltosa y licorosa.
Hace pensar sobre la discusión de si Quadruple y Barley Wine vienen a ser lo mismo o no… tiene algo de razón. Porque esta cerveza de 10% ABV recuerda más al coñac o al oporto que otras Quadrupels…
“Mi opinión en un Tweet:” Quadruple o Barley Wine… el pelotazo es de aúpa. Nota: Bien alto.
También porque tenemos la sensación de que ya no bebemos tantas birras "belgas" como antes; y no queremos que caigan en el olvido estos estilos que las cerveceras modernas apenas hacen. Y las Quadrupels parecen reservadas a Bélgica o los Países Bajos, como esta.
Una cerveza, por tanto, marrón rojizo turbio, con espuma de color hueso media y no muy persistente. Aroma especiado y frutal, típico de las cervezas maltosas y alcohólicas. Y en sabor es igualmente alcohólica e intensa, maltosa y licorosa.
Hace pensar sobre la discusión de si Quadruple y Barley Wine vienen a ser lo mismo o no… tiene algo de razón. Porque esta cerveza de 10% ABV recuerda más al coñac o al oporto que otras Quadrupels…
“Mi opinión en un Tweet:” Quadruple o Barley Wine… el pelotazo es de aúpa. Nota: Bien alto.
Bavaria 8.6 Black
La serie llamada 8.6 de Bavaria nació con una cerveza con esa graduación (no especialmente sutil), pero pronto se fue llenando de latas de cervezas peleonas y colores chiscantes (nos recuerdan en eso a los Power Rangers).
Esta, la negra, lleva maltosa, caramelo y aromas indicados en su etiqueta. Viene ya metamorfoseada de casa. Y sí, es negra, pero de brillo rojizo, no opaca. Con espuma abundante pero fea, tiznada de color.
Tiene aromas de intensidad leve a tostados. Y sabor a café (nos apostamos a que este es uno de esos “aromas”), resultando amarga y dulce a la vez. Caramelo y regaliz completan los sabores a encontrar.
No tiene mucho cuerpo ni mucha integración, quedándose en un traje negro para disfrazar sus 7,9% ABV envueltos en armadura de Yonkilata. No te va a salvar de Rita Repulsa ni de los Masillas. Sólo sirve para emborracharse con negras.
“Mi opinión en un Tweet:” Y como te bebas muchas, el masilla vas a ser tú. Nota: Insuficiente.
Esta, la negra, lleva maltosa, caramelo y aromas indicados en su etiqueta. Viene ya metamorfoseada de casa. Y sí, es negra, pero de brillo rojizo, no opaca. Con espuma abundante pero fea, tiznada de color.
Tiene aromas de intensidad leve a tostados. Y sabor a café (nos apostamos a que este es uno de esos “aromas”), resultando amarga y dulce a la vez. Caramelo y regaliz completan los sabores a encontrar.
No tiene mucho cuerpo ni mucha integración, quedándose en un traje negro para disfrazar sus 7,9% ABV envueltos en armadura de Yonkilata. No te va a salvar de Rita Repulsa ni de los Masillas. Sólo sirve para emborracharse con negras.
“Mi opinión en un Tweet:” Y como te bebas muchas, el masilla vas a ser tú. Nota: Insuficiente.
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