¿En qué vaso es mejor beber una IPA?

La cerveza tuvo un cambio significativo cuando se popularizó el uso del vidrio para la fabricación de vasos y botellas. El placer de beber una buena cerveza aumenta exponencialmente al ser servida en un vaso apropiado. Sin llegar a los extremos de las copas para vino, que pueden llegar a costar cientos de euros, los fabricantes, de la mano de maestros cerveceros, han desarrollado vasos especiales que resaltan las características de un estilo determinado de cerveza.

¿En qué vaso es mejor beber una IPA?
Y es por eso, porque queremos disfrutar (y que disfrutéis) de la cerveza al 110%, os vamos a hablar y explicar tres de los vasos “especiales” más populares que podéis elegir para beber vuestras IPAs favoritas. ¿Cuál es vuestro preferido? ¿Uno de estos tres u otro diferente? 

El vaso IPA de Spiegelau

El vaso IPA de Spiegelau
Como dicen Marty Nachel y Steve Ettlinger en Cerveza para dummies (traducido por Aitor Labrador, uno de esos afortunados casos en el que la traducción mejora el original) el vaso de IPA originalmente “diseñado por el fabricante alemán Spiegelau, en colaboración con dos eminencias como los cofundadores de Dogfish Head y Sierra Nevada, Sam Calagione y Ken Grossman. De cristal extrafino y 54 cl de capacidad, su borde superior cóncavo potencia las virtudes aromáticas del lúpulo, mientras que su fondo ondulante mantiene la carbonatación activa a cada sorbo”.

Según el catálogo de Spiegelau, “El desarrollo del vaso IPA Spiegelau marcó una nueva etapa en el diseño orientado a la percepción sensorial. Su forma fue probada y perfeccionada en colaboración con expertos cerveceros internacionales. Hoy el vaso IPA forma parte de la colección Spiegelau Beer Classics y está diseñado para resaltar con precisión las cervezas lupuladas. Con la popularidad de estilos intensamente lupulados como la India Pale Ale, también evolucionaron las exigencias en el diseño del vaso. Aromas más intensos, amargor marcado y textura compleja requieren una forma adecuada. El vaso IPA Spiegelau fue diseñado para concentrar los aromas, favorecer el equilibrio y resaltar con precisión las características distintivas de este estilo. Un elemento distintivo de este vaso es su base estructurada”.

En su libro “Pasión por la cerveza”, Ricardo “Semilla” Aftyka (uno de los creadores de la Cervecera Juguetes Perdidos) comenta “En abril de 2013, el fabricante de cristalería Spiegelau lanzó un proyecto junto con los brewmasters de Dogfish Head y Sierra Nevada para diseñar un vaso que exalte las virtudes de las cervezas lupuladas, las IPA. A esta copa la llamaron “revolucionaria”. Hoy es una referencia absoluta para apreciar una buena IPA. Su empuñadura, del tamaño justo para que la palma de la mano pueda calentarla, hace que el gas se desprenda desde el fondo arrastrando junto con las burbujas los aromas del lúpulo hasta la parte superior, que se cierra reteniéndolos para que al beber inunden la nariz. No hay mejor forma de apreciar una cerveza lupulada que en una copa IPA.”

El vaso IPA de Spiegelau no es barato, aunque su precio tampoco es estratosférico. La base es muy cómoda, el borde fino, el diseño elegante. Cumple con todo lo que le atribuyen los expertos. Su problema es que esa elegancia y ligereza conllevan su fragilidad. Es de “mírame y no me toques”. Ni soñar con chocar copas para brindar o meterla al lavavajillas. La mayoría de los que hemos comprado un par, guardamos la sobreviviente en la vitrina, recordando como se rompió la otra.

El vaso Birrateque IPA de Luigi Bormioli

El vaso Birrateque IPA de Luigi Bormioli
Otros fabricantes han reinterpretado el diseño original, aportando cambios, pero manteniendo el concepto y el objetivo originales. Luigi Bormioli fabrica su copa para IPA dentro de su gama Birrateque también en 54 cl. Pero, a diferencia de la Spiegelau, la empuñadura es lisa, destacando por su base más sólida y redondeada. La silueta es diferente, más de tulipa por su final recto, pero igualmente elegante. El cristal, hasta prueba contraria, es más resistente, y probablemente pueda resistir un brindis y el lavavajillas (aunque no lo hemos intentado ni lo vamos a intentar).

Según su catálogo “El vaso Birrateque Ipa/White IPA, diseñado por Luigi Bormioli, es ideal para los amantes de la cerveza artesanal, especialmente para los aficionados a la IPA. Este vaso de 54 cl está diseñado para realzar los aromas de las cervezas gracias a un diseño innovador. El borde fino garantiza una experiencia de degustación placentera, mientras que la amplia chimenea y la curvatura adecuada favorecen una óptima percepción de los aromas. El sistema de control de espuma garantiza una espuma perfecta, evitando la oxidación y mejorando la liberación del aroma. Fabricados en vidrio SONhyx, ofrecen estabilidad y transparencia sin metales nocivos. Su forma esbelta y ligera combina armonía artística y rigor técnico; el equilibrio de sus componentes lo convierte en un todo terreno, y su agarre a la medida de la mano facilita su manejo en cualquier ocasión. Aporta a las IPA una espuma fina y densa, concentrando sus aromas a lúpulo y cítricos”. El fondo interior es tallado con láser, lo que aporta un flujo continuo de burbujas para la retención y distribución de la espuma.

El vaso Craft Master One de Rastal

El vaso Craft Master One de Rastal
El fabricante Rastal (que también fabrica la conocida copa Teku diseñada por Lorenzo Da Bove “Kuaska” y Teo Musso de Baladin), produce el Craft Master One. Una de las ventajas es que el Craft Master One viene en más opciones de tamaños. Nada menos que cuatro: 19,5cl, 38cl, 47,3cl y 56,8cl (pinta inglesa, como debe ser.).

No es tan estilizado como los de Spiegelau y Bormioli, pero conservan una elegancia industrial más estilo Bauhaus, con su parte superior recordando a la mencionada copa Teku. Se pueden manejar con confianza, resisten más de un brindis moderadamente entusiasta y salen una y otra vez indemnes del lavavajillas.

El tamaño más pequeño es adecuado para catas. Los más grandes acogen perfectamente tanto el líquido como la espuma de una botella de 33 cl o una lata de 44cl, y aún tiene espacio para concentrar el aroma. Para la vida cotidiana, y compartir una pinta o incluso un tercio, el tamaño más práctico es el de 38 cl, como ha sido acertadamente escogido, y demostrado, en el reciente Foam Beer Festival.

Brewdog Wingman Session IPA

Esta marca fue (en un tiempo) cabeza de lanza del movimiento craft europeo. Innovadores, irreverentes… y acabaron siendo un fiasco total tanto por las expectativas creadas como por el comportamiento de alguno de sus líderes…

Brewdog Wingman Session IPA
Pero sus cervezas siguen ahí. Quizá no tanto ya en lugares especializados (ya que ya no están de moda, ni nos llegan novedades raras y hay otras muchas marcas que han ocupado su nicho) pero sí en otro tipo de bares y comercios. Sobre todo en supermercados.

Y para tener en la nevera y reponer cuando sacan ofertas las cadenas, siempre diremos que es una buena opción tener en cuenta sus cervezas. ¡Y por eso hoy os reseñamos esta Session IPA! Eso sí, tiene una pega importante que no develaremos hasta el final…


Cata de la Brewdog Wingman Session IPA

Fase Visual

De color dorado claro, bonito, bastante limpio y brillante, presenta una carbonatación viva y continua. La espuma es blanca, de burbuja fina, con una persistencia media que deja algo de encaje en el vaso, aunque sin demasiada retención.

Fase Olfativa

En nariz es lupulada, con notas cítricas y algo de fruta tropical sobre una base maltosa muy ligera. No es especialmente intensa, pero sí fresca y bastante limpia, sin complicaciones y fácil, para todos los públicos.

Fase Gustativa

Su entrada suave, con un amargor moderado que aparece rápido pero sin imponerse, la hace muy bebible. Aparecen de nuevo los cítricos, con un final seco que invita a otro trago. Y a otro. Y a otro, además largos, de casi medio vaso. ¡Y esa es la pega! Es una cerveza que te obliga a echar el freno o se acabará el tercio en solo tres tragos.

Servicio y Maridaje

Y una cerveza diseñada para entrar tan bien y tan fácil es mejor no beberla muy fría (entre 5 y 7 ºC), en una copa de boca amplia (o vaso de pinta). Sirviendo además para todo tipo de maridajes (mientras no sean muy intensos): desde unas tostas de huevo y aguacate hasta una pizza cuatro quesos.


Ficha técnica

  • Estilo: Session IPA
  • Origen: UK
  • Alcohol: 4,3% vol.

Mi opinión en un Tweet:

Esta cerveza te da alas para acabártela. ¡Corre que vuelan! Nota: Notable alto.

Foam Beer Festival (La Canibal 2026)

Pues todavía no se nos había pasado la resaca del Fresh Fest 2026 y el pasado domingo 14 de junio tuvo lugar en Fábrica de Cerveza La Caníbal la primera edición del FOAM Beer Festival, un evento que reunió a doce cerveceras de la Comunidad de Madrid, la mayoría con fábrica propia como Joint Brewing, Bailandera, Oso Brew Co, Bacterio Brewing, Amiga, CCVK y Fábrica Excepcional, además de los anfitriones de La Caníbal, y los nómadas de Arktos Brewing, Dichosa y La Quince.

Los más valientes además se apuntaron al taller de defectos de la cerveza junto con los que están cursando en Sabeer la preparación para el título de Cicerone (una modalidad de sommelier de cerveza) en el que se probaron dieciocho muestras con defectos o características. Y luego siguieron con el taller de maridaje, en el que se probaron cuatro cervezas con cuatro quesos, queso de cabra curado con cerveza ácida estilo Geuze, queso de oveja curado con Tripel, queso azul Stilton con IPA, y queso de vaca Comte curado con Doppelbock.

La jornada abierta estaba entre la fábrica y el bar, abajo, y luego siguió en la planta superior con sesiones con varios DJs, entre los cuales podemos destacar a Víctor de la Calera (Beeristhenewblack24) y a Luis Vida (maestro cervecero en La Caníbal).

Los asistentes votaron a lo largo del día sus preferencias, y la ganadora fue Oso Brew. También se sortearon premios de lotes y merchandising. La copa incluida en la entrada fue la Master One de Rastal de 38 cl, una reinterpretación o fusión entre la copa Teku y la copa IPA de Spiegelau, diseñada por Sam Calagione y Ken Grossmann (de la que hablaremos en otra entrada de El Jardín del Lúpulo).

En ella se pudieron catar más de 35 estilos de cerveza diferentes, la mayoría apropiados a esta temporada de calor. No sabemos cuánta fue la asistencia total, aunque las entradas se agotaron tanto para los dos talleres como para la feria en general. Esperamos que se repita (pero no solamente en domingo) ya que este encuentro se perfila como otra de las citas obligadas para los aficionados a la cerveza artesana de la región. Y es que, si nos quejábamos de que había pocas, en nada se nos han juntado un par que pueden quedar como referencia.

Elaboración de Sequoia (Red IPA) en DouGall’s y cata de la cerveza

Elaboración de Sequoia (Red IPA) en DouGall’s y cata de la cerveza
Acaba de salir al mercado la cerveza Sequoia y nosotros os traemos el vídeo en el que entrevistamos al autor de la receta, David Prieto (de Valladolid), que ganó la 13ª edición de nuestro Concurso Homebrewer con esta receta y que, por tanto, pudo ir a elaborarla de manera profesional a la fábrica de DouGall's en Liérganes (Cantabria).

David nos cuenta cómo fue la experiencia de pasar de un lote de cervecero casero a escalar la receta para hacer 2.500 litros en el obrador cántabro. Y, bueno, en la entrevista salen otras anécdotas del día de la elaboración. ¡Os aconsejamos verlo!

Además, en la parte final del vídeo, catamos la propia cerveza en directo, sin trampa ni cartón. Nos servimos dos latas de la Red IPA Sequoia y comentamos nuestras impresiones. ¿Quieres saber qué opinamos! Pues por supuesto, que está riquísima. Pero aguanta hasta el final igualmente.

Lúpulo: PŁ-01

Viajamos a Polonia para hablar de una variedad que llama la atención de cerveceros artesanales de toda Europa. El PŁ-01 es una creación del programa de mejora genética de PolishHops, clasificada dentro de su categoría New Wave, que agrupa sus variedades más innovadoras y orientadas a los estilos modernos de cerveza. Se trata de un lúpulo muy nuevo, del que todavía hay poca información publicada fuera del propio productor, pero cuyos descriptores aromáticos prometen.

Lúpulo: PŁ-01
Sus alfa ácidos se sitúan en torno al 5% según los análisis de laboratorio de 2023, con unos beta ácidos sorprendentemente altos (6,8%), una ratio inversa poco habitual que sugiere un carácter más aromático que amargante. Sus aceites totales alcanzan los 2 mL/100g, con un mirceno muy elevado (50,9%) y un farneseno notable (7,3%). Y lo más llamativo es su perfil aromático: lichi, petróleo, pomelo, pomelo rosa, mandarina y ralladura de cítricos. Esa nota a petróleo recuerda a semejanzas inevitables de variedades como el Nelson Sauvin, lo que le da un carácter realmente singular para un lúpulo polaco.

Por su perfil tan aromático y complejo, el PŁ-01 encaja de forma natural en IPAs, Pale Ales y cervezas experimentales de nueva generación. De hecho, ya se ha utilizado en combinación con Mosaic y Galaxy en una NEIPA de la cervecera polaca Stu Mostów. Lamentablemente, no tenemos aún ninguna cerveza reseñada en El Jardín que lo lleve, así que si lo habéis probado en algún brebaje, ¡contádnoslo en los comentarios!


Ficha del Lúpulo PŁ-01

  • Alfa-ácidos: 4,5-5,5%
  • Beta-ácidos: 6,5-7,5%
  • Perfil sensorial: Frutal y cítrico
  • Uso Habitual: Aroma, whirlpool y dry hop
  • Estilos recomendados: IPA, NEIPA y Hazy IPA, Pale Ale

Libro: Agua

En todos los manuales para hacer cerveza hay un capítulo o por lo menos una sección dedicada al agua. No tiene por qué extrañarnos: de los cuatro principales ingredientes, este es el más presente: más de un noventa por ciento de la cerveza es agua. Y casi todos estos textos, en algún momento dicen “se le podría dedicar un libro entero al agua”. Pues eso es lo que han hecho John Palmer y Colin Kaminski en 2013, con un libro titulado sencillamente “Agua - Guía completa para la elaboración de cerveza”.

Agua - Guía completa para la elaboración de cerveza
Estos experimentados maestros cerveceros han reunido y organizado una impresionante cantidad de información sobre el preciado elemento, desde su fuente en la naturaleza hasta los diferentes tratamientos a los que se somete para su utilización. En lo que respecta a la cerveza, describe minuciosamente cómo tratar el agua para su elaboración, limpieza de equipos, e incluso cómo tratar las aguas residuales para devolverlas correctamente a los desagües y a la naturaleza.

De los cuatro libros de la Brewers Publications dedicados a los ingredientes básicos de la cerveza, Lúpulo, Malta, Levadura y Agua, este último es el que más necesitaba una traducción confiable. Aún para una persona prácticamente bilingüe, puede resultar difícil y confuso orientarse entre cloro, clorito, cloruro, clorato, cloraminas y un sinfín de términos claros para especialistas, pero no para el común de los mortales. Por lo tanto, es más que bienvenida esta meticulosa traducción publicada en 2024 por Libros de Guarda, una editorial que ha hecho una arriesgada apuesta dedicándose principalmente a textos sobre cerveza.

E incluso aunque uno no pensara dedicarse a la elaboración de cerveza ni a nivel casero ni a nivel comercial, la lectura de este libro es muy agradable, aportando un conocimiento enciclopédico sobre el uso y abuso que la humanidad hace de este vital elemento. ¿Cuántos de nosotros hemos leído alguna vez los reportes del agua de nuestro ayuntamiento, o la etiqueta del agua embotellada? Y sobre todo ¿Los habríamos entendido? La lectura de este libro nos dará ganas de leerlos y los conocimientos para entenderlos. No es algo indispensable, pero sin duda nos puede ser útil en muchos sentidos, no solo en el sector cervecero. Y también se demuestra que la industria cervecera, a pesar de las grandes cantidades de agua que utiliza, lo hace de una manera más consciente y sostenible que otras.