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Odin-Trunk HonigBier

Con el nombre de “la bebida de Odín” tenemos esta cerveza con miel de la cervecera alemana Schlossbrauerei Fürstlich Drehna sita en Luckau, al sur de Berlín, a medio camino hacia Dresde Pero no hace falta ir hasta allí para descubrirla, ya os traemos la reseña nosotros.

Odin-Trunk HonigBier
Y es que, habiendo tenido familia dedicada a la apicultura, todas las cervezas con miel nos causan curiosidad. Y cuando vimos esta, lo único que nos causó algo de prudencia fue el formato de medio litro, ya que si resulta empalagosa se puede hacer algo largo…

Pero el aspecto al menos es bueno, con un color ámbar oscuro, profundo, como una Märzen algo turbia (técnicamente es una Vollbier en cuanto a su densidad inicial). La espuma es de color blanco roto, abundante, pegajosa y de persistencia media.

En el olor destaca principalmente la base maltosa y la miel. Y en el sabor, obviamente dulce, predominan también la miel y la malta, con un final metálico que es la única pega en el trago, porque por lo demás está rica y es fácil de beber (siempre que te guste la miel).

Así que nuestros miedos eran infundados y el medio litro entra bien. Además tiene un alcohol moderado, de un 5,4% vol., así que no es peleona ni emborracha demasiado. Ideal para brindar por los viejos dioses y sobre todo por Odin, padre de todos.

“Mi opinión en un Tweet:” ¿Hay consenso en traducir HonigBier como “birromiel”? Nota: Notable.

Mahou La Diabla

Parece que a Mahou le ha dado por meterle fruta a la cerveza y, si el año pasado la novedad fue Mahou Rosé, este verano toca La Diabla, una lager con mango y chili inspirada en un supuesto cantante argentino de trap. Se supone que el cantante (al que no conocemos realmente de nada en nuestros entornos, pero que se hace llamar Duki) se presenta como la dualidad ángel - demonio y eso han querido reflejar en la cerveza. Filosofía en la industria alimentaria con la profundidad de un discurso de Peppa Pig.

Mahou La Diabla
Pero aquí hemos venido a probarla, ¿no? En formato lata de 33 cl. con decoración alusiva al susodicho, al servirla en la copa presenta un color pálido, ligeramente turbio y una espuma densa y duradera, lo que le confiere un aspecto atractivo. El aroma a mango es potente desde el primer momento, pero desde cerca se nota que es un aroma artificial, demasiado perfecto, demasiado intenso. Por detrás del mango no hay ningún otro aroma notable. Te quedas pensando, ¿dónde está el “chili”?

La respuesta viene en el primer trago, que vuelve a recordarnos de manera insistente el mango y, efectivamente, unos segundos después, un picor suave pero evidente en el fondo de la garganta. Los primeros sorbos, mientras la bebida está fría combinan bien las dos impresiones, dulzor-picor, pero a medida que gana temperatura se va haciendo más empalagosa y cuesta terminarla. La falta de cuerpo hace que los sabores añadidos destaquen demasiado y se acaba haciendo estridente.

Un vistazo a la etiqueta nos permite ver que, realmente es una especie de Radler especiada ya que sólo el 60% es cerveza, el resto es agua carbonatada y azúcar. Lo cual nos hace preguntarnos qué cerveza habrán usado para que acabe con 4,5% vol. de alcohol tras rebajarla con gaseosa… (Las matemáticas dicen que debe tener 7,5% vol. la original, así que quizá sea su Doble Lúpulo). También en el listado de ingredientes comprobamos que el mango y el chile vienen de aromas, lo que explica lo artificial de los mismos.

Tiene mérito que una de las grandes apueste por estas combinaciones, y quizá abra algún paladar (o atraiga a un público que el mundo cervecero está perdiendo, los jóvenes). ¿Será el comienzo de una serie de colaboraciones con artistas? Pero hemos visto ejecutadas estas cosas con mucha más alma en cerveceras craft… y con más cuerpo habría quedado mejor. ¡Quizá sin diluir la cerveza sino subiéndola a su graduación original!

“Mi opinión en un Tweet:” ¿Cómo te sientes a la hora de evaluarla? ¿Ángel o diablo? Nota: ¿Suficiente o Insuficiente?

Oliba Original

Tras haberla comentado en nuestra sección de cervezas chorras, cuando la vimos por fin a la venta frente a nuestras narices no pudimos evitar el cogerla para ver qué se escondía dentro de esta botella que te anuncia una “Green Beer” al aceite de oliva (o algo así).

Oliba Original
Bueno, técnicamente es una adaptación de una Bohemian Pilsner de 5% vol. y lleva, sí, extracto de aceituna y espirulina (alga unicelular azul verdosa que es lo que le da el color verde). Y sí, al servirla en el vaso es de color verde aunque de primeras no sea lo más apetitoso.

Un verde cetrino, amarillento, profundo. El tinte se extiende levemente a la espuma, de un blanco roto por esa tonalidad, que es abundante y sorprendentemente de buena persistencia. Decimos que sorprendentemente ya que esperábamos que el uso de olivas restase mucho a la retención del giste.

Y ese ingrediente en aroma se nota un poco, pero en sabor casi nada (por no decir nada). Sorprendentemente (en este caso porque no dábamos un duro por ella) en boca pasa por una Pilsner correcta, con su presencia de malta y lúpulo y un trago fácil.

Vamos, que lo de los ingredientes y el color es (aquí sin sorpresas) puro marketing diferenciador, y que la cerveza que han debajo, al menos, es una cerveza decente. Lástima que haya que pintarrajearlas para venderlas en un mercado tan saturado de rubias u orientado a la especulación con “ingredientes locales”.

“Mi opinión en un Tweet:”La cerveza favorita de la tribu de Atreyu. Nota: Suficiente.

Blanche de Namur Hop’n Spice

De la cervecera belga Brasserie du Bocq tenemos uno de los ejemplos más conocidos de cervezas de trigo belga (que en la zona flamenca se llaman Witbier y en la zona francófona, Bière Blanche). Y que en esta ocasión traemos en una versión “lupulada y especiada”.

Blanche de Namur Hop’n Spice
Porque eso es lo que significa lo de “Hop’n Spice”, y según su web lleva un extra de lúpulo Mosaic y un poco de jengibre, para darle ese toque especial. Pero en principio, bajo la base de su cerveza más conocida, la Blanche de Namur a secas (con la que comparte alcohol, 4,5% vol.).

El color también es el que tiene esa cerveza de trigo (sin maltear el trigo), que es blanquecino, lechoso, turbio. Uno entiende por qué las llaman cervezas blancas con estos ejemplos. La espuma es abundante y todavía más blanca, claro, esponjosa y de buena persistencia.

Huele a lúpulo, es cierto, pero más a lúpulo continental que aun Mosaic moderno. Y las especias se notan (con el jengibre extra y el cilantro habitual). Y este mismo jengibre hace que nos recuerde quizá más a un refresco que a una cerveza.

En el sabor el especiado es más sutil, con clara presencia en el regusto, pero de entrada siendo más parecida a una Witbier normal, aunque un poco más amarga. ¡Tampoco mucho, que esto se nota menos que las especias! Aun así, un experimento aceptable que da lo que promete.

“Mi opinión en un Tweet:” Más de las Spice que de The Sugarhill Gang. Nota: Suficiente alto.

Tre Fontane Tripel

Esta es la segunda cerveza que os traemos de las que se hacen en la abadía de Tre Fontane, de Roma, a manos de los monjes trapenses que la habitan. Recordad que si queréis saber qué son las cervezas trapenses tenemos un vídeo que lo explica. Y que a estos monjes les gusta usar ingredientes de su entorno en sus cervezas.

Tre Fontane Tripel
Si en la Scala Coeli usaban en la receta ralladura de naranja amarga de los árboles de su claustro, en esta utilizan el eucalipto que crecen en sus terrenos para darle un toque especial a una cerveza cuya base es el estilo belga Tripel, de abadía.

Aunque para este estilo (que suele ser rubio) esta tiene un tono ámbar apagado, oscuro y turbio, que no es demasiado atractivo. La espuma es también escasa y de persistencia baja, de color blanco y burbuja fina.

En el aroma destacan las notas especiadas que da la levadura y el bizcocho que viene de las maltas. Y en el sabor tiene un perfil amargo carameloso y balsámico con la presencia del eucalipto, y se nota también el punto especiado.

No es una cerveza especialmente fácil ni de trago sencillo, que tiene 8,5% vol. de alcohol. Por lo que los amantes de las cervezas trapenses la querrán probar seguro, pero luego te tiene que gustar si quieres repetir. Y a nosotros se nos queda un poco ahí ahí. ¡Esperábamos que la iglesia romana hiciese mejor las cosas!

“Mi opinión en un Tweet:” Caramelo con eucalipto para el resfriado, eso es bueno en estas fechas. Nota: Suficiente.

Guineu / La Quince / La Pirata Vanilla Black Block

Bajo esta triple colaboración (que hace que el nombre quede larguísimo) se esconde una combinación de dos cervezas con larga trayectoria en el mercado español. La que llevan años haciendo (habitualmente por navidades) los madrileños de La Quince con los catalanes de Guineu, que se llama Vanilla Black Velvet, con la versión normal de la La Pirata Black Block, de la que ya os reseñamos la que va en barricas de Bourbon.

Guineu / La Quince / La Pirata Vanilla Black Block
Y al blend de estas dos cervezas le llaman, como no podría ser de otra forma, Vanilla Black Block. La primera es una Imperial Stout con vainilla y cacao. Y la segunda no tiene ingredientes especiales, pero sí más carga alcohólica. Así que siendo ambas Imperial Stout, pues la mezcla es bien negra: oscura y sin brillos. Con espuma beis o marrón claro, de burbuja fina, compacta, persistente y pegajosa.

El aroma es ligero, con algo de presencia del alcohol y mucha de la malta. Y en boca es de esas cervezas que consiguen un resultado tan equilibrado, con el adecuado contraste entre los ingredientes y los adjuntos, que al final no destaca nada mucho…

Lo cual, desde luego, es algo bueno. Pero cuando una cerveza es una bomba de 10,3% vol. de alcohol, pues te esperas un punch que esta esconde en demasía. Es que por no notarse, no se notan ni esos diez grados de alcohol, de primeras.

Al final ya con más temperatura (y eso que no la servimos fría) van despertando las notas más complejas y saliendo todo el chocolate, el café… e incluso el regaliz y la vainilla. ¡Y es que es una cerveza para no beber con prisas, sino bien asentado en tu sofá!

“Mi opinión en un Tweet:” Mano de hierro en guante de terciopelo. Nota: Sobresaliente.

Tre Fontane Scala Coeli

Todavía no habíamos reseñado ninguna de las cervezas trapenses (de estas de nueva hornada… o relativamente nueva, vamos) de la abadía de Tre Fontane, un complejo religioso de Roma en manos de los monjes cistercienses, y uno de los pocos que siguen elaborando cerveza con el sello de producto trapense (picad en el enlace y en el vídeo os contamos más sobre esa tradición).

Tre Fontane Scala Coeli
Esta cerveza en concreto recibe su nombre de la iglesia dedica a la virgen, Santa María Scala Coeli, que a su vez coge lo de “escalera al cielo” no de Led Zepellin, sino de una visión de Bernardo de Claraval, que fue uno de los que expandió por Europa la orden del Císter, a la que pertenece esta rama de la iglesia católica.

La cerveza es como una rubia (Blonde) subida de grados, porque se queda un poco corta para una Triple con sus 6,7% vol. Pero el color es así como ambarino, profundo pero apagado, y con turbidez y restos de la refermentación en botella.

La espuma blanca que genera parece fea, con sonido crepitante y aspecto irregular, peor al final tiene una buena persistencia. Tanto los aromas como los sabores son complejos, con mucha variedad de aportes, desde el dulzor de las maltas a lo especiado de las levaduras, e incluso los cítricos de la ralladura de naranja amarga de los árboles de su claustro.

Pero tanta complejidad no acompaña de demasiado interés ni potencia, quedando un poco deslucida por el excesivo gas en boca. Acostumbrados a que las cervezas trapenses suelan ser tan rotunda, esta nos resulta un poco floja.

“Mi opinión en un Tweet:” ¿Estará ella segura de que todo lo que brilla es oro? Nota: Bien bajo.

Ritterguts Gose Original

Uno de esos retos que teníamos apuntados en nuestra lista de deberes (y expresado como propósitos de año nuevo allá por 2014, y no cumplido hasta hace bien poco) era probar algunos de los ejemplos clásicos alemanes de estilos como las Gose, de las que lo que nos llegan habitualmente son reinterpretaciones pasadas por el prisma del Craft y de EEUU.

Ritterguts Gose Original
Es por ello que nos emocionó poner la mano encima a un par de referencias típicas de la ciudad de Leipzig. Y esta de Ritterguts se enorgullece de ser la más antigua, con su fábrica fundada en 1824 (aunque retomaron la elaboración en 1999, tras llevar casi medio siglo sin hacer este estilo).

Y es que las Gose perdieron el favor del público, cosa medianamente comprensible ya que es un tipo de cerveza que destaca sobre todo por la presencia de dos sabores predominantes poco habituales en la cata: salado y ácido. ¡Y con un punto de especiado de cilantro! Vamos, que no es para todos los gustos.

Siendo en apariencia similar a una Witbier, con la que comparte muchos factores, en esta destaca desde el aroma bien pronto las notas lácticas. Y en boca resulta bastante ácida (recuerda al zumo de limón) y con la salinidad bien presente, con tan solo un poco de dulzor para equilibrarlos.

Bebiendo esta cerveza de 4,7% vol. entiendes por qué el público no la demandaba tanto y por qué las versiones modernas suelen llevar alguna fruta (o zumo, o concentrado, o sirope…) para hacerlas más amable. Porque en sí es tan desagradable como te imaginas al viejo cascarrabias de la chistera.

“Mi opinión en un Tweet:” Marcado el check de haberla bebido, no repetiría, con una es suficiente. Nota: Suficiente.

Castreña Apache

Esta cerveza es, según sus elaboradores, una Honey APA. Esto es porque los cerveceros que la hacen están situados en El Bierzo (León), donde tienen colmenas y sacan también miel bajo la marca “28 Lunas”… así que es lógico que sus cervezas también lleven miel.

Castreña Apache Honey APA
Como esta es una American Pale Ale, pues también lleva lúpulo. La fábrica que tienen en Carucedo tiene también su propio campo de lúpulo al lado, así que os recomendamos visitarla como hicimos nosotros el verano pasado, para ver las plantas crecer a lo alto.

Pero vamos con la cata en sí de la cerveza, que esto es una reseña. Pues en la fase visual se aprecia un color dorado ambarino, limpio y profundo, que se completa con una espuma de color blanco huevo, de cantidad y persistencia media-alta. Así que tiene buen aspecto.

El aroma es floral, con las notas de lúpulo americano clásico y algo de caramelo en nariz. Y el sabor tiende bastante al equilibrio, con algo de amargor y algo de dulzor, combinados. Lo que es la miel no se nota demasiado, pero entendemos que le ayuda a la base… y a subir un poco el alcohol al fermentar.

Porque para ser una APA, viene un poco subida de voltios, con un 6% de alcohol en volumen. Pero tampoco desagradan… sin más es un punto para descartarla si vas a coger el coche, ¡porque encima es que es muy bebible! Así que ojito con ella.

“Mi opinión en un Tweet:” No te excedas o acabarás haciendo el indio. Nota: Bien alto.

Barbãr

El hablar de una cerveza con miel el otro día nos hizo darnos cuenta de otra de esas ausencias entre nuestras reseñas de una cerveza mítica de las de toda la vida. Así que tirando de libreta y de una cata de hace un par de años, le ponemos pronta solución y aquí viene la Barbãr, de la cervecería Lefèbvre.

Barbãr
De esta cervecera, sita en Rebecq (Bélgica), ya os hemos traído muchas cervezas antes por aquí, entre ellas la Hopus, las de la gama Floreffe o la Blanche de Bruxelles. Así que ya sabréis bastante bien que se fundó en 1876, aunque no fue hasta 1996 que sacó esta referencia.

Es una cerveza de color dorado ambarino, limpia, con espuma de color blanco roto, densa y de persistencia media. El aroma es maltoso y meloso, pero sin acabar de identificarse con claridad la miel, sino que destaca más la levadura y el carácter belga de la cerveza.

Por ahí van también los tiros en el sabor: dulce y especiado, con buena carbonatación y cuerpo y un punto de sedosidad, pero la miel sigue sin estar en primera línea, notándose en este caso más claramente el alcohol que el adjunto.

Sin embargo, es una buena cerveza, agradable de beber e interesante. Ideal para los que no les guste el amargor en la birra y no les importe meterse 8% vol. (de voltios) en el gaznate. Quedaría bien con una ensalada con manzana, o acompañando unos patés con mermelada o un queso de cabra.

“Mi opinión en un Tweet:” Esta cerveza es una Barbar-idad. Nota: Bien alto.

St. Peter’s Honey Porter

Parece mentira que de marcas que consideramos que están entre nuestras favoritas, aún no hayamos reseñado todas las cervezas que tienen de manera regular en el mercado. ¡Y estamos intentando corregirlo, si os fijáis en algunas de nuestras últimas cervezas comentadas!

St. Peter’s Honey Porter
Con más motivo, deberíamos, si son algo único en su género, como esta cerveza. Una Porter con miel…. ¡y mucha miel! Así que te la recomendamos si eres una abeja que está leyendo esto. O el oso Winnie the Pooh. O te gusta mucho la miel y las cervezas negras.

Porque eso, es una Porter. Así que si nos ponemos estrictos, quizá no llega a negro y se queda en casi, con un brillo rojizo, rubí profundo, pero translúcida. ¡Aunque casi logra parecer negra! Y la espuma es algo coloreada también: beis claro, de cantidad baja y persistencia media.

Y a partir de aquí, la cata no puede obviar la miel. Huele mucho a miel. Mucho. Más que a cerveza. Otras cervezas de miel, como la Barbar, no llega a estas cotas. ¡Es increíble! Y el sabor, pues combina el dulce que da la miel con notas de maltas tostadas, chocolate y café, que da la parte de cerveza negra que queda presente en boca.

Tiene 4,5% vol. de alcohol, con lo cual no te va a emborrachar ni aunque fuese capaz de beberte tres o cuatro sin sufrir una hiperglucemia. Pero no dudes en probarla si aún no lo has hecho, aunque sea compartiéndola (porque viene en 50 cl, que se pueden hacer largos si no eres Maya o Barry Benson.

“Mi opinión en un Tweet:” Más dulce que la muerte por snu-snu. Nota: Notable.

Alhambra Rosas

Para no ocupar mucho espacio en el título de la entrada lo hemos dejado así (como hacen en su web), pero el nombre completo con todos los apellidos de esta cerveza es Las Numeradas de Cervezas Alhambra (5/2023) Serie Granada Rosas. Ahí es nada.

Las Numeradas de Cervezas Alhambra (5/2023) Serie Granada Rosas
Como la votasteis mayoritariamente en la última encuesta, nosotros la hemos bebido y os traemos la reseña de esta cerveza elaborada con pétalos y aroma de rosas, en homenaje a las rosas de Damasco que dan aroma a los palacios de la Alhambra.

El color es amarillo velado, algo turbia, pero clara. La espuma es blanca y compacta, de cantidad media y buena persistencia. En aroma se nota más la malta que las rosas. Vamos, que huele a cerveza y poco más, quizá un toque floral pero que si no sabes que las lleva, achacarías a otro origen.

En sabor sí, tienen presencia las flores, con un punto especiado que combina muy bien con la cerveza. Así que queda un producto equilibrado y rico, con cuerpo y que entra bien, dejando un buen regusto floral tras el trago. Pero que no resulta cansino ni repetitivo.

La verdad es que nos ha sorprendido gratamente esta cerveza de 5,8% vol. porque esperábamos una Lager y poco más (como han sido otras especiales de grandes grupos cerveceros españoles), pero ya desde el aspecto se ve que es otra cosa, aunque tampoco muy arriesgada. Eso sí, cara para lo que hay.

“Mi opinión en un Tweet:” Dicen que hay que pararse y oler las rosas. Nota: Bien bajo.

Pühaste Dekadents

La cervecera Pühaste es una brewery estona de la que nos llegan a España muy buenas Imperial Stout. Como posible pega tendríamos que el precio se sube un poco, pero si lo que recibes es una cerveza como esta, merece la pena, os lo aseguramos.

Pühaste Dekadents
Porque esta cerveza (de una cervecera muy reciente, ya que data solo de 2016) tienen nada menos que 11,2% vol. y 80 IBU, y lleva pasas y vainilla empapada en ron. Vamos, que promete diversión cual montaña rusa en parque de atracciones.

El color es, por supuesto, negro denso. Y la espuma es oscura, de color marrón. Compacta y duradera, aunque de cantidad media-baja. En el aroma destaca sobre todo las maltas tostadas y las notas de chocolate, sin aparecer mucho los adjuntos (cosa que se agradece en un mundo de Pastrys peleonas).

Y en boca es una cerveza que te trae una sobredosis de malta, pasas y alcohol. Lleva nada menos que siete maltas diferentes (Pale, Munich, Chocolate, Roasted Barley, Crystal T-50, Heritage Crystal y DRC), y eso hace que predominen sobre los también presentes sabores dulces y alcohólicos del ron, las pasas y la vainilla.

Lo bueno es que realmente no empalaga y entra bien. Bueno, lo bueno o lo peligroso. Porque si te bebes a tragos fáciles una cerveza de esta potencia, el que puede acabar “decadente” eres tú. Vamos, decadente o bolinga, por andarnos sin eufemismos.

“Mi opinión en un Tweet:” Pos ya está. Decadentes todos. Nota: Sobresaliente.

Stone Buenaveza

En algunas zonas de España todavía hace calor y se mantiene el verano. Así que antes de que eso también se pierda y entre el otoño completamente está bien que comentemos esta cerveza californiana de toque aún más sureños.

Stone Buenaveza
Porque los chicos de Escondido han dado un toque de sal marina y zumo de lima a esta Lager suavecita para crear una bebida ligera y refrescante, dentro de su gama fija todo el año de cervezas. Veamos qué tal está.

El aspecto es bueno, de color rubia clara, un amarillo muy ligero, limpia y sin nada de opacidad. Lo completa una cabeza de espuma blanca bien abundante y de buena persistencia. ¿Estará el resto a la altura?

Si sois de los que saltáis a la nota y a la conclusión antes de leer el texto ya sabréis que no. Aunque el aroma no es malo y se nota tanto la base de la cerveza como el toque cítrico, en boca se queda al beberla fría en simplemente amarga y cítrica, pero con un componente de carbonatación muy alto que hace que parezca sin más un refresco.

Cuando coge algo de temperatura el toque salino va cogiendo fuerza, pero tampoco es algo que nos agrade en una lager de 4,7% vol. Por lo que casi preferimos una que no tenga todas estas cosas pero esté realmente buena.

“Mi opinión en un Tweet:” No es mal refresco, pero no es buena-cerveza. Nota: Suficiente raspado.

BrewDog Layer Cake

Uno de los estilos que más ha despuntado en los últimos años (y que de momento poca reseña ha recibido por nuestra parte) es el de las “Stout con cosas”, o también llamadas Pastry Stout: o sea cervezas que más que de una cervecería parecen de una repostería y usan ingredientes más típicos de los pasteles que de la birra.

BrewDog Layer Cake
Esta de los escoceses BrewDog (que se apuntan a todas las modas si no son incluso ellos los que las crean) lleva, por ejemplo: lactosa y aromas “naturales” de marshmallows (nubes o jamones, dependiendo de dónde seas), chocolate, vainilla y semillas de cacao.

El mejunje es negro denso y bastante opaco. La capa de arriba es de espuma beis, escasa, pero pegajosa y de persistencia media. El aroma es a caramelo, gominola, chocolate y nubes; ni rastro del café tan típico en las Stout.

Sabe dulce, con notas de fresa empalagosas. Aquí aparece un poco el sabor a las maltas tostadas, mezclado con el del chocolate y la vainilla. Pero poco. La presencia de los ingredientes propios de una cerveza y las características del estilo se ven desbordadas por los adjuntos y “aromas”.

Esta es moderada en alcohol para el estilo (que suele tender más hacia lo “Imperial”) con 7,0% ABV. Pero tampoco se nota mucho. Y creemos que es un fallo, ya que en estilos como este (o los especiados como las Pumpkin Ale) si le echas cosas deben notarse, pero sin llegar a tapar tanto la cerveza que hay detrás.

“Mi opinión en un Tweet:” La capa de nubes, la de espuma, la de chocolate… pero se les olvidó la de cerveza. Nota: Bien bajo.

Robinsons Trooper Sun & Steel

Sol y acero es lo que nos promete esta cerveza de la gama de las hechas por (y para) el grupo de heavy metal Iron Maiden, en esta ocasión de inspiración oriental. Se supone que es una Lager que lleva Sake (que conocemos erróneamente como “vino de arroz”, siendo más parecido por su producción a la cerveza).

Robinsons Trooper Sun & Steel
El sol del nombre lo trae en el aspecto: rubia dorada, muy clara y limpia. Coronada por una nube de espuma blanca compacta, de cantidad media y buena persistencia. El acero no destaca, de momento, porque el aroma es muy bajo.

Y se centra más en toque a grano y paja y levemente herbales. El sabor está equilibrado pero por lo soso y plano. Una lager seca y sin matices. ¿El sake? En el mismo lugar que el acero: desaparecido.

Lo mejor de esta cerveza es, sin duda, su aspecto (empezando por el mero hecho coleccionista musical). Aunque como otro punto a favor tiene su buen cuerpo para sus bajos 4,8% ABV. No todo iban a ser malas noticias.

“Mi opinión en un Tweet:” A través de la tierra y el agua, el fuego y el viento… ¿para esto? Nota: Suficiente.

Damm Malquerida

Hoy vamos a hablar de una cerveza de la que en su momento se habló mucho pero no reseñamos, ya que pensamos que sería “flor de un día”, pero sin embargo la siguen fabricando y vendiendo, así que toca reseñarla. Una cerveza de estilo “Roja Fresca” (que comiencen las risas) pensada para ser gastronómica (como si las demás cervezas fuesen geológicas) y maridar con la comida latina (así, en general, desde un burrito a un ceviche).

Damm Malquerida
La lista de ingredientes (de la cerveza, no de la comida) es larga, pero incluye porcentajes (como el etiquetado de alimentación obliga si destacas alguno) por lo que es interesante ver que tiene un 10,5% de malta de cebada, 3,5% de maíz, 1,8% de zumo de naranja a partir de concentrado, arroz (sin indicar, pero por orden, entre el 1,7 y el 0,8), 0,7% de trigo, 0,1% de extracto de flor de Jamaica, lúpulo (no de malta, aunque aquella “errata” trajo muchas risas) y especias (ya en cantidades aún menores). Todo ello en un porcentaje que corresponde a la cantidad del ingrediente en el momento de su utilización, en relación con su uso para el producto acabado.

Pero bueno, dejemos la parte legislativa del etiquetado que tanto nos gusta y vayamos a la cerveza, que quieres saber nuestras opinones. Es roja, sí, aunque levemente rosada. Lo mismo la espuma: abundante, persistencia media, pegajosa y levemente rosada. Huele como si hubieses mezclado una cerveza con una infusión. Y en boca esta mezcla es equilibrada, dulce (pero agradable, sin empalagar). Como un refresco. Un Bitter Kas dulce.

Si no te dicen que tiene alcohol (5% ABV) ni te enteras. Y la función de acompañar la comida la cumple. No es un maridaje elaborado… pero si habitualmente comes bebiendo un refresco (como no imaginamos que hagan Ferran y Albert Adrià), ya es más de lo que acostumbras.

“Mi opinión en un Tweet:” Maridaje válido: la cerveza entra mejor con comida que sin ella. Nota: Suficiente.

La Sagra Invierno Winter Ale

Una de las cerveceras españolas que, año tras año, hace por estas fechas una cerveza de invierno es La Sagra (que tienen una estacional para cada, valga la redundancia, estación del año). Se agradece el que haya cervezas fijas-discontinuas en los catálogos de las marcas.

La Sagra Invierno Winter Ale
La de invierno, cuya receta cambiaron hace dos años, es una Ale belga oscura pero no muy alcohólica. De color marrón rojizo, muy oscura, con una espuma beis claro de persistencia media y burbuja fina. Tiene buena presencia para una cerveza invernal.

El aroma es especiado, con toques de canela y de miel (miel y anís son los ingredientes estrella de esta cerveza). En boca es dulce y reconfortante, con fuerte presencia de la miel de nuevo, que le da un toque muy rico. En cambio el anís se nota poco (cosa que se agradece).

En general, y con 6,5% ABV, resulta una buena cerveza para el invierno y las navidades, sin excesos en los adjuntos ni en el alcohol, con lo cual se puede tomar a menudo o repetir. ¡Y si ya tienes un hogar frente al que beberla, mucho mejor!

“Mi opinión en un Tweet:” En invierno le echaría miel a todo. Nota: Notable.

Stone Xocoveza

Aunque de primeras la cerveza ya no haga ninguna mención a la Navidad y la podamos encontrar durante gran parte del año en las estanterías, esta Winter-Spiced Mocha Stout con 8,1% ABV (cuya receta original está inspirada en el champurrado, chocolate caliente mexicano, y ganó un concurso homebrewer en los EEUU) se lanza al mercado en la temporada invernal y está pensada precisamente para calentar el cuerpo.

Stone Xocoveza
Así que hoy os hablamos de esta birra con avena, lactosa, cacao, café, pimientos chile pasilla, vainilla, canela y nuez moscada. ¿Veis como parece una receta? Pues si mezclas todo en las proporciones adecuadas te sale una cerveza negra, de espuma marrón clara abundante y esponjosa, aunque de persistencia baja.

Huele bastante especiada, con mucho bombón (del cacao y el café) y un punto picante. En boca es compleja y, para los que no estamos acostumbrados a estas mezclas, rara. Es principalmente dulce, pese al chocolate amargo y el café. El picor de los chiles no es fuerte, pero se va acumulando.

La sensación en boca es densa y pegajosa, llena de capas de sabor y sensaciones curiosas. Ideal para las vacaciones y la entrada en un nuevo año, como ponía en las latas viejas. No dejéis de beberla a temperatura media (unos 8-10 ºC) y en copa que permita apreciar bien los aromas.

“Mi opinión en un Tweet:” Una mezcla curiosa, pero con un resultado bueno. Nota: Sobresaliente bajo.

Founders KBS Kentucky Breakfast Stout

Los americanos Founders, que se ven bastante en España porque Mahou compró el 90% de sus participaciones, tienen en su gama base una Breakfast Stout (una birra con café, chocolate y avena; todo un desayuno). Y se ve que en Kentucky son de “echarle unas gotas” al café del desayuno, y esta es la versión más potente, al bourbon.

Founders KBS Kentucky Breakfast Stout
Bueno, en barricas de bourbon. Y con un toque de vainilla. Y con unos 12 grados de alcohol. ¡El desayuno de los campeones! Te tomas esta KBS y ya te puedes poner a talar árboles cual leñador. Un desayuno negro, opaco, denso, con una crema de color marrón claro, beis.

Y tanto en boca como en nariz destaca mucho el chocolate. Luego el café. Y por último el bourbon. Pero este, pese a llegar al final, es lo primero que nota tu cerebro tras las sensaciones organolépticas… ¡porque emborracha rápido!

Es una pena que su precio sea tan elevado. Porque puestos a competir en la categoría “birrote caro pero pepinaco y alcohólico de marca grande”, la Brewdog Tokyo nos tiene ganado el corazón. Aunque ya no sea la que fue en su tiempo.

“Mi opinión en un Tweet:” KBS no es “Ke Barato Sale”, no. Pero quizá sí “Ke Buena Stá”. Nota: Notable alto.