Hoy os traemos, por primera vez, una cerveza polaca. Por supuesto, una de las que más distribución comercial tiene (o al menos, de las que más se encuentra por aquí en supermercados y canales de venta), por lo que no cuesta mucho encontrarla en su versión “normal” (ellos la llaman Jasne Pełne, que significa clara y plena o algo así).
El formato es llamativo: botella de medio litro con la imagen de dos bailarines tradicionales de la región de Żywiec (una ciudad pequeña al sur de Polonia, casi pegando a Chequia o a Eslovaquia). Así que al verla, la echamos a la cesta.
Al servirla su aspecto es como el de cualquier otra Lager internacional: rubia brillante, limpia y espumosa. Con un giste blanco de cantidad y persistencia media baja. Buena burbuja, pero que va emanando pocos aromas.
Algo huele a cereal y paja y poco a hierbas, todo muy ligero, demasiado. En boca pasa lo mismo: es dulce y con breves notas interesantes de la malta. Pero en general pasa demasiado rápido y demasiado breve. ¡Y más teniendo en cuenta que tiene 5,6% vol.!
No hemos estado en Polonia así que no sabemos si allí las prefieren así para poder beberlas como que fuese agua destilada, pero esto a nosotros nos entra sin pena ni gloria y nos deja con ganas de saborear algo más.
“Mi opinión en un Tweet:” Pero bueno, no todo en la vida es bailar. Nota: Suficiente bajo.