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Athletic Upside Dawn

Hoy os traemos una cerveza sin alcohol de esas que cuando vemos probamos, ya que creemos que es importante reseñar cervezas que no tienen alcohol (o con bajo contenido alcohólico, ya que esta legalmente dice tener menos de 0,5% vol., lo que se redondearía a cero).

Athletic Upside Dawn
Ya os habíamos reseñado de esta marca su IPA sin alcohol, que concluimos que sería mejor haberla llamado Pale Ale. Veremos ahora que pasa con esta, que la llaman Golden Ale (o de estilo Pale, en su web). Y que además también es Sin Gluten.

El color es, sí, Golden. O sea dorada limpia, rubia brillante, con espuma blanca compacta de cantidad media y persistencia algo baja. Y esa es la única pega que tiene en aspecto, porque el color es precioso, pero la espuma no lo es tanto.

En aroma es bastante agradable, se le nota un poco ese aroma a mosto sin fermentar que tienen las sin alcohol pero también tiene notas maltosas, melosas y ricas. En boca el amargor de los lúpulos no acaba de compensar el dulzor del todo, aunque el resultado es bastante decente.

Por lo que esta cerveza probablemente (y más debido a su nombre, porque sin alcohol decentes hay unas cuantas ya) sea una de las candidatas a servir para recuperar después de la actividad física. Tomar una birra después del gimnasio es un placer absoluto, y si es sin alcohol, hasta es recomendable.

“Mi opinión en un Tweet:” Y puedes beber muchas sin acabar “upside down”. Nota: Bien alto.

Espiga Mosaic

Esta cerveza ya lleva unos cuantos años en el mercado, y por tanto ya se ha labrado una trayectoria digna para que la reseñemos por aquí. Aunque ya os habíamos hablado de su etiquetado en el Juzgado de Etiquetas (donde saca solamente un 6 sobre 10 por alguna carencia grave), hoy toca hablar de lo que es la cerveza en sí.

Espiga Mosaic
Y esta se supone que pertenece a la Hop Collection Series… pero realmente es la única que hemos visto embotellada y distribuida con cierta amplitud. ¡Las otras las hemos tenido que investigar por Untappd! A ver si algún día tenemos suerte y las catamos.

Hasta entonces, pues nos conformamos con esta Pale Ale que entendemos con un uso monovarietal de Mosaic desde el hervido al Dry-Hopping, de color pálido y velada, pero un poco apagada, y que tiene espuma muy abundante, que se sigue generando con mucha ascendente de cadenas de burbujas gordas y feas.

Está algo sobrecarbonatada, y aunque eso beneficia a la salida de aromas, en boca reduce la palatabilidad. Aun así se nota mucho el carácter frutal y cítrico que proporciona el lúpulo Mosaic, y que domina la cerveza sin saturar, pero mostrándose mucho más que la malta tras él.

El alcohol que tiene se queda en 5,5% vol. con lo que puede ser una buena cerveza multitarea, que te permita tanto despertar a tu paladar con sus notas intensas de lúpulo, como beberla sin pensar simplemente porque tienes sed o te apetece una cerveza.

“Mi opinión en un Tweet:” Más cono que espiga, más lúpulo que malta. Nota: Bien alto.

BrewDog Planet Pale Ale

Los escoceses de BrewDog, que gustan hacer de cada nueva cerveza una campaña de márquetin, tienen desde hace un tiempo en el mercado una Pale Ale fácil de beber (así la identifican, como “Easy Pale Ale”) en plan “para todos los públicos”.

BrewDog Planet Pale Ale
Además de esa vocación de para todo el planeta, también se supone que con su lanzamiento implementaron medidas para reducir la huella de carbono de su producción. Pero vamos, quizá eso sea cierto si se consume como producto de cercanía… dudamos que siga siendo válido transportándola hasta España.

En cualquier caso, hemos venido a comentar lo que es la cerveza. Y es una rubia amarilla velada con una turbidez leve. Que se corona con una espuma blanca de buena persistencia. Y en la que destaca un aroma lupulado rico y fresco, de notas cítricas, frutales y florales.

El sabor es muy equilibrado, dada su vocación, de trago muy fácil (va a ser verdad lo de “easy”) pero satisfactorio. Combina bien el ser asequible para el gran público con ser lo suficientemente interesante para los ya iniciados.

Y tiene solamente 4,3% vol. de alcohol, que es algo que el hígado de ambos grupos agradece, ya que si se puede beber fácilmente, no quieres añadirle el peligro de que encima te emborrache demasiado. Así que buena combinación.

“Mi opinión en un Tweet:” Solo faltaría hacer algo útil, Capitán Planeta. Nota: Notable.

Castreña Apache

Esta cerveza es, según sus elaboradores, una Honey APA. Esto es porque los cerveceros que la hacen están situados en El Bierzo (León), donde tienen colmenas y sacan también miel bajo la marca “28 Lunas”… así que es lógico que sus cervezas también lleven miel.

Castreña Apache Honey APA
Como esta es una American Pale Ale, pues también lleva lúpulo. La fábrica que tienen en Carucedo tiene también su propio campo de lúpulo al lado, así que os recomendamos visitarla como hicimos nosotros el verano pasado, para ver las plantas crecer a lo alto.

Pero vamos con la cata en sí de la cerveza, que esto es una reseña. Pues en la fase visual se aprecia un color dorado ambarino, limpio y profundo, que se completa con una espuma de color blanco huevo, de cantidad y persistencia media-alta. Así que tiene buen aspecto.

El aroma es floral, con las notas de lúpulo americano clásico y algo de caramelo en nariz. Y el sabor tiende bastante al equilibrio, con algo de amargor y algo de dulzor, combinados. Lo que es la miel no se nota demasiado, pero entendemos que le ayuda a la base… y a subir un poco el alcohol al fermentar.

Porque para ser una APA, viene un poco subida de voltios, con un 6% de alcohol en volumen. Pero tampoco desagradan… sin más es un punto para descartarla si vas a coger el coche, ¡porque encima es que es muy bebible! Así que ojito con ella.

“Mi opinión en un Tweet:” No te excedas o acabarás haciendo el indio. Nota: Bien alto.

Founders Mosaic Promise

Esta cerveza es una de esas que se denominan SMASH (siglas de Single Malt And Single Hop), que traducido significaría que usan una sola clase de malta y una sola variedad de lúpulo. Y su nombre, además de ofrecernos una promesa, adelanta cuáles son.

Founders Mosaic Promise
Porque está elaborada con malta Golden Promise (una malta base tipo Pale que sería el equivalente en Escocia de la malta Maris Otter en Inglaterra, para entendernos; con un perfil más dulce y suave, dicen) y lúpulo Mosaic (del que os contamos más si seguís el enlace).

El que sea monovarietal está muy bien porque ayuda a aprender y distinguir las características de ese lúpulo (y de esa malta). Y otra ventaja que tiene esta cerveza es que, al ser Founders propiedad de Mahou San Miguel, ahora elaboran esta receta en España, y es fácil encontrarla a un precio muy competitivo.

Sobre la cerveza en sí misma, es una algo como una Pale Ale (no esperes una IPA, tiene solamente 5,5% vol.) de color rubia, clara, con espuma blanca. El aspecto es muy bueno. Y la influencia en el estilo de sus raíces americanas se nota en el aroma: cítrico, floral, tropical… un mosaico de sensaciones.

En boca es amarga y cuidada, rica. La verdad es que logra ser a la vez una cerveza interesante, pero muy fácil de beber. Con lo cual es una buena candidata para tener latas rondando por la nevera de manera habitual, e ideal para introducir a la gente en el mundo del lúpulo.

“Mi opinión en un Tweet:” Te haré una promesa que no podrás rechazar. Nota: Notable.

De Molen Op & Top

La marca del molino de los Países Bajos se hizo famosa sobre todo por las cervezas fuertes, negras y alcohólicas. Pero no es lo único que saben hacer. Por eso hoy traemos la reseña de una de sus cervezas más suaves: una Pale Ale con 4,5% vol. de alcohol.

De Molen Op & Top
Es una cerveza de color ámbar anaranjado, más oscura de lo que esperábamos, que corona en la copa una espuma de color hueso, compacta, que es poco abundante pero persistente, eso es cierto.

En aroma no es muy intensa, más bien ligera, con notas frutales y a caramelo. Y el sabor tiene una fuerte base maltosa que le da un perfil más dulce que amargo, pese a llevar lúpulos Citra, Cascade y Columbus.

Si no fuese porque estaba muy lejos (un año aproximadamente) de su fecha de consumo preferente, diríamos que ha evolucionado mal, dado que predomina el caramelo y apenas se notan matices cítricos o herbales de los lúpulos.

Aun así se bebe bien y se puede disfrutar. Es una buena cerveza para el día a día, con un alcohol muy moderado. Y queda muy bien para acompañar aperitivos o embutidos ligeros, como entrantes.

“Mi opinión en un Tweet:” No tiene tanto “Hop”, no entra en nuestro “Top”. Nota: Bien.

The Crafty Brewing Company Irish Pale Ale

Hoy elegimos esta de la gama de cervezas artesanas de estilos tradicionales de origen anglosajón (que es en lo que más se prodigan) que hace la cervecera Rye River Brewing Company, del condado de Kildare (cerca de Dublín, Irlanda), para el supermercado Lidl.

The Crafty Brewing Company Irish Pale Ale
No las tienen fijas, pero cuando llegan son una buena opción para rellenar nevera, por sus precios muy económicos y su solvente calidad. Igual que cuando traen la Festbier. Pero esta para los amantes de las cervezas británicas de trago largo.

Porque es una Pale Ale con 4,5% vol. de color, eso, pálido: dorada limpia y profunda, de tonos anaranjados. La espuma es de cantidad media-baja, pero persistente. Así que el aspecto es bueno y no muy basto, pese a estar sin filtrar (ni pasteurizar).

En aroma destaca tanto la malta como el lúpulo (lleva Columbus, Ella y Simcoe) que le da notas frutales y cítricas. Y el sabor tiende levemente al amargor, pero sin salirse de la línea del equilibrio, con presencia del cereal y un cuerpo pleno.

Vamos, que si superas los prejuicios de que sea Crafty y no Craft (aunque este apelativo también se lo apliquen), es una Pale Ale más que decente que está al alcance de todo el mundo. ¿Cómo no nos va a gustar que haya cosas así en la cesta de la compra de mi abuelo?

“Mi opinión en un Tweet:” Para rizar bigotes en Movember. Nota: Bien alto.

La Caníbal Centea

Hay un bar en Madrid que se llama La Caníbal, abierto justo al lado de O Pazo de Lugo. Este bar apuesta por los vinos naturales y las cervezas artesanas, llegando a tener su propia gama de cervezas “Cosecha Canibal” elaboradas en fábricas de calidad de toda la península, y que pueden encontrarse allí de barril pero también comprar en tiendas en botella.

La Caníbal Centea
Esta llamada Centea es una Pale Ale con centeno que usa maltas de origen británico pero también con lúpulos americanos para darle un toque más moderno y actual, y se elabora en DouGall’s, Cantabria. Su color es ámbar con brillos rojizos, pero claro, aunque levemente turbia.

El vaso se completa con una espuma de color hueso, media y pegajosa, con buena persistencia. De ella emanan suaves aromas a cereal y lúpulo. Pero ligeros. No es una cerveza intensa ni saturante. Y lo mismo te puedes encontrar en el trago.

De sabor amargo pero muy cercano al equilibrio, el centeno da su leve toque como picante y el lúpulo notas herbales y frutales. Pero todo ello permitiendo que sea de buche largo y fácil. Cosa a la que ayuda que solamente tenga 5,2% vol.

Si la bebéis allí os recomendamos maridarla con su tortilla con lacón, chorizo y grelos o con una buena empanada gallega (o los innumerables quesos que tienen). Y si la bebéis en casa podéis tirar de lo mismo, pero DIY o cogido en alguna tienda o supermercado… ¡qué remedio!

“Mi opinión en un Tweet:” Me tomaría una decea o una centea de estas. Nota: Notable alto.

Val-Dieu Cuvée 800

Esta receta de la cervecera de la Abbaye de Val Dieu se hizo precisamente para conmemorar el 800 aniversario de dicha abadía. Y una de sus ventajas es que dentro de los estándares belgas, es una cerveza muy ligera.

Val-Dieu Cuvée 800
Esta abadía se fundó en tierras valonas en 1216 por monjes de Hocht, cerca de Maastricht (Países Bajos). Y es de las pocas cervezas “de abadía” que realmente siguen haciéndose en una abadía en activo (además de las trapenses).

La Cuvée 800 es una cerveza rubia levemente turbia y clara, que produce abundante espuma: blanca, pegajosa y de persistencia media. Es por ello que se recomienda servir en cáliz o en una tulipa de boca ancha.

Los aromas que desprende tienen un carácter muy belga, con las notas afrutadas y especiadas que dan sus ingredientes (sobre todo la levadura) y el lúpulo en flor en el Dry-Hopping. Además de recuerdos a pan, de las maltas.

En boca sorprende los primeros tragos con un perfil más amargo y complejo de lo habitual en las cervezas belgas (podríamos suponer que es algo así como una Belgian Pale Ale) pero que se pierden y enseguida se queda como una cerveza floja de 5,5% vol.

“Mi opinión en un Tweet:” 800 años no son nada si por dentro te mantienes fresco. Nota: Bien bajo.

Adnams Ghost Ship Alcohol Free

La cerveza del barco fantasma (ya habíamos comentado su Pale Ale regular, llamada Ghost Ship) de Suffolk, Inglaterra, tiene ahora una versión sin alcohol de la misma. Por si realmente no quieres (o puedes) beber el por sí escaso alcohol que suelen tener las cervezas británicas.

Adnams Ghost Ship Alcohol Free
Esta marca lleva 150 años elaborando cerveza, desde que George y Ernest Adnams compraran la fábrica en 1872. Pero sólo desde 2018 empezaron a hacer cerveza sin alcohol. Así que esta es bastante novedad.

Eso sí, en aspecto no difiere mucho de su versión original con alcohol. Rubia profunda, con espuma de color hueso en cantidad y persistencia bajas. Su baja carbonatación (algo muy típico inglés) le da ese aspecto que tanto nos gusta.

En aroma quizá tenga un perfil más flojo que su versión con alcohol… o al menos nos ha parecido un poco menos claro el lúpulo. Pero en sabor, el amargor cítrico compensa sobradamente la típica dulzura de mosto de las sin.

Como posible pega, eso sí, queda más leve de cuerpo, incluso un poco aguada. Pero con un resultado muy digno para una cerveza con una décima parte del alcohol de su hermana original (menos de 0,5% ABV).

“Mi opinión en un Tweet:” Ser un fantasma no significa no preocuparse por la salud. Nota: Bien.

Hop Rider Wheat Pale Ale

Desde que las corrientes alemanas de las cervezas de trigo se unieron a las americanas de las cervezas lupuladas, hay muchos ejemplos de esta amalgama, siendo probablemente el más conocido la Schneider Weisse Tap5 Meine Hopfenweisse.

Hop Rider Wheat Pale Ale
Pero si hay que ponerle una pega a tamaña obra maestra es su 8,2% ABV y su formato de medio litro, quizá excesivo con tanto alcohol para un consumo diario moderado. Por ello vemos un huequecito en nuestra nevera, como alternativa “light” del estilo.

Porque esta es una cerveza de trigo alemana, elaborada por la Privatbrauerei Eichbaum, pero con cierto perfil de Pale Ale. Es de color amarillo anaranjado o ambarino, algo turbia, con espuma blanco roto, no muy abundante y de persistencia media-baja.

Los aromas son afrutados y cítricos, con algo de presencia del cereal. Y en boca da lo que promete: sobre todo carácter de trigo en el cuerpo, pero con notas levemente amargas y lupuladas en el paladar. Llamarla IPA le habría quedado grande, pero lo de Wheat Pale Ale realmente la define.

Y es que no pasa de los 5,6% ABV, así que no es ningún pepinazo, pero creemos que tampoco busca serlo. Es una cerveza diferente para momentos de querer variedad pero que no requieran concentración, o como tal la entendemos.

“Mi opinión en un Tweet:” No será una obra de arte, pero es una monada. Nota: Bien.

Steam Brew Session IPA

Esta es la cerveza más suave y baja en alcohol de la gama de cervezas “SteamPunk” que la Privatbrauerei Eichbaum fabrica y unos conocidos supermercados alemanes vende en España. Quizá por ser la más floja es nuestra favorita: a un euro el medio litro no le pedimos grandes intensidades a la cerveza, sino ser agradablemente bebible en cantidades asumibles. Y esta lo da.

Steam Brew Session IPA
Es tan suave que ni la marca sabe cómo denominarla. El etiquetado habla tanto de Session IPA (es su nombre oficial) como de Pale Ale. Y en su web incluso mencionan Session Pale Ale. ¿En qué quedamos? Bueno, ahora lo decidiremos, tras catarla.

Es de color amarillo turbia (algo turbio, en fin, quizá no tanto como parecía en un principio), y se encabeza -como el pelo de la hermana dibujada- con una espuma blanca compacta y persistente. Los colores dorados y plateados de la lata le hacen justicia.

En aroma se notan aromas tropicales y resinosos del Vic Secret, pero también a pan de las maltas. El sabor es fresco, lo justo de amargo para seguir en el equilibrio. Y lo suficientemente fiel al concepto para venderse en la gama de “artesanas”.

Pero si tenemos que elegir en qué estilo la clasificaríamos nos tiraríamos un poco por la tangente, ya que con 35 IBUs y 4,9% ABV no afirma con rotundidad ni desdice al 100% ninguno de los mencionados. ¿Quizá más una Session APA, por proponer uno nuevo?

“Mi opinión en un Tweet:” Si haces una parrillada, hay que contarlas por decenas. Nota: Bien alto.

Destraperlo Matajare

Los que llevéis suficientemente tiempo probando cervezas “diferentes”, más allá de las grandes marcas y las multinacionales, comprando en sitios diversos… sabréis que las cervezas artesanas, aunque nos encanta verlas en supermercados porque así están al alcance de un sector más amplio de la población, no siempre están bien tratadas.

Destraperlo Matajare
Es por eso que, pese a que las compramos para probarlas, lo hacemos con escepticismo y mogollón de prejuicios, y unas expectativas por lo general bajas. Y así cogimos esta cerveza de los jerezanos Destraperlo, dedicada al fallecido Migue de los Delinquentes, con el título de su proyecto en solitario.

Esta es una APA (American Pale Ale) rubia, bastante limpia, profunda y brillante. El buen aspecto viene coronado (y nunca mejor dicho) por la espuma de color blanco roto, pegajosa, de cantidad media y persistencia buena. Promete algo bueno.

Y al servirla desprende aromas a lúpulo cítrico, campo floral, cereales… bastante agradables. Es verdad que tiene un deje “artesano”, de ese que identificamos con las fermentaciones menos controladas… pero artesano de los ricos, no de los que te hacen arrepentirte de haberla cogido de la balda del súper.

Así que si la veis no hagáis la vista gorda y la dejéis que le llegue la fecha de consumo preferente en los estantes. Llevaos pa’casa esta cerveza de 5% ABV y 32 IBUs (con Summit, Cascade, Willamete, Hallertauer, Simcoe y Mosaic) y poneos un poco de flamenco transgresivo.

“Mi opinión en un Tweet:” Para quedarse a la sombra de la morera… Nota: Bien alto.

Astromona Le Fantôme Pop

Antes de irnos de vacaciones (sí, ya lo estamos planeando y poniendo tarea a los becarios) queremos cerrar cosillas pendientes, como la publicación de la cerveza que elegisteis para ver reseñada la última vez que os convocamos a las urnas.

Astromona Le Fantôme Pop
Y es nada menos que una moderna Hazy DDH Pale Ale elaborada con levadura Kveik, de la gama de especialidades lupuladas de la cervecera nómada vallisoletana Astromona. Moderna y llena también de lúpulos modernos: Galaxy, Simcoe, Columbus, Summit y Mosaic; pero que la hacen subir solamente hasta los 22 IBUs.

Es de color amarillo claro. Como su apellido indica (hazy) es turbia, pero no tiene aspecto de engrudo ni grumos… sin más no es transparente en absoluto. La espuma que hace la cabeza es blanca, de cantidad y persistencia media, pero compacta y pegajosa.

El aroma es cítrico y frutal, siendo donde más se nota el lúpulo. El sabor, cremoso y dulce como un zumo moderno. Pero el final vuelve a tener amargor dejando el lúpulo aspereza en el paladar, por si se te había olvidado.

Entra muy bien y tiene unos moderados 5,2% ABV, lo cual la hace una candidata a formato pinta si la encuentras de barril en alguna terraza, aun sabiendo que estas turbiedades modernas más dulces entran con menos fluidez que las Pale Ale del pasado.

“Mi opinión en un Tweet:” No te preocupes que vas a ser más feliz que el mono de la etiqueta. Nota: Notable.

Einstök Icelandic Arctic Pale Ale

Si llevabamos el mes anterior hablando todo de cerveza local, ahora nos vamos a comentar una cerveza de Islandia, y la fábrica se encuentra a menos de 100 kilómetros del Círculo Polar Ártico, ahí es nada.

Einstök Icelandic Arctic Pale Ale
En un pueblo pesquero llamado Akureyri, donde (según los argumentos de venta de la propia web, ojo) el agua que usan es de lluvia y de glaciares prehistóricos que baja por la montaña Hlidarfjall y la filtran sus campos de lava. ¿Se notará eso en la cerveza?

El color es ámbar anaranjado, profundo. Y la espuma es blanco roto, no muy abundante, de persistencia media. Huele refrescante, pero no se nota especialmente el “triple lupulado” de Hallertauer Tradition, Northern Brewer y Cascade. Huele más como la típica Lager, así que se queda en los primeros.

El sabor es amargo y un poco seco, pero sin destacar tampoco más que un poco de lúpulo cítrico. Tiene más presencia la malta, en forma de grano, paja y un poco de frutos secos. El cuerpo y la carbonatación al menos invitan a beber.

Porque por lo demás, si no, esta Pale Ale que debe ser nórdica de espíritu no tiene ni chicha ni limoná. Y sus 5,6% ABV tampoco calientan lo que calienta un edredón, ni refresca como refresca una noche de un mes.

“Mi opinión en un Tweet:” Si te gusta completar colecciones de países, vale lo que pagas. Nota: Suficiente.

Lervig House Party

Los noruegos de Lervig nos traen esta cerveza llamada “Fiesta en casa” y que definen como la Session Ale ideal para beber cuando se monta una fiesta en el domicilio de un amigo. No lo intentéis hacer ahora, con las medidas anticovid, ya que están limitadas a cuatro personas no convivientes.

Lervig House Party
Pero en una situación “normal” es buena opción, ya que al tener poco alcohol (4% ABV) evita que los invitados acaben muy perjudicados causando irreversibles daños a la propiedad y el moviliario. Y además saldrán satisfechos por el sabor de esta cerveza rubia brillante, levemente opalina, con espuma esponjosa y persistente.

Es lupulada, con leve aroma cítrico. En boca es refrescante, ligera de cuerpo y fácil de beber. Con el punto justo de amargor y sequedad para que te apetezca seguir privando y satisfacer los paladares modernos, pero sin perder el equilibrio que hace que entre sola.

No solo es buena opción para fiestas en casa, por tanto. También para escapadas a la playa, barbacoas, aperitivos, etc. Son cervezas así, de beber sin acabar muy mal y disfrutar con sed, las que nos hicieron amar este líquido elemento.

“Mi opinión en un Tweet:” Si traéis una caja de estas, estáis invitados a la próxima fiesta en mi casa. Nota: Notable alto.

La Virgen 360

Quizá nos repetimos, pero en nuestra opinión esta marca es el ejemplo de que no es malo que una gran compañía te adquiera. Desde que un grupo de inversión de AB InBev adquirió a La Virgen, sus productos están mejor hechos y nos gustan más. Y un ejemplo es esta, su 360, una Pale Ale.

La Virgen 360
El olor es intenso a lúpulo nada más abrir la botella. No parecen haber escatimado demasiado. Y al servirla es bonita: dorada clara, pajiza y brillante. Con espuma blanca, esponjosa y persistente.

El sabor es amargo, con muchas notas tanto en boca como en nariz herbales y a marihuana. Aun así, es ligera y se bebe bien. Con 5,5% ABV parece estar diseñada para ser una alternativa Ale lupulada a la caña “normal”, sin más pretensiones pero con el objetivo cumplido.

Los formatos que hemos encontrado son muy variables: desde botellas de 25 cl a latas de 33 cl. Pero el que más nos ha gustado es el de pinta de 50 cl en la terraza de un bar con unas patatas fritas y cortezas como acompañamiento. Eso ya la acaba de redondear.

“Mi opinión en un Tweet:” Lo malo de dar giros de 360º es que acabas donde empezaste. Nota: Notable.

Grimbergen Belgian Pale Ale

No es la primera vez que mencionamos los pasos que dan las marcas establecidas desde hace mucho en adaptar sus catálogos a las nuevas tendencias y denominaciones. Y la marca belga Grimbergen, propiedad de Alken-Maes, pues no va a ser menos. Y su última incorporación en el mercado español fue esta Belgian Pale Ale.

Grimbergen Belgian Pale Ale
Una cerveza de color dorada ambarina limpio, profunda, con espuma blanco hueso media, esponjosa, de burbuja grande y persistencia media. Como diferencia de otras más clásicas de la marca, sí que huele a lúpulo. Obviamente, del belga, clásico. Que seguro aprendimos a reconocer bebiendo Hopus.

En boca no es amarga, sino más dulce y belga (y si sabe dulce es porque sólo tiene 22 IBUs y lleva jarabe de glucosa, caramelo, azúcar y extracto de malta… ¡como para no!). Pero es verdad que es fresca y de cuerpo ligero, con el punto especiado de la levadura. Por lo que no resulta empalagosa ni peleona.

Con eso y con que solamente tiene 5,5% ABV (recordemos que cuando hablamos de cervezas belgas, cualquier cosa por debajo de 6 grados es poco para ellos) es una buena opción para cuando apetece cervezas leves y más fáciles que las abadía Dubbel o Tripel.

“Mi opinión en un Tweet:” La Pale Ale del Fénix, no va a resugir de ningunas cenizas. Nota: Suficiente alto.

Brewdog Indie Pale Ale

Esta cerveza fue bastante polémica en su momento. Con las siglas de IPA y la historia de Brewdog, el sacar una Pale Ale con 4,2% ABV, 30 IBUs y pensada como “headliner” (o sea, cerveza de cabecera, para los grifos y lineales al alcance de todo el mundo) chocó por sencilla y floja.

Pero es que imaginamos que hasta los “punks” con sed de “independencia” necesitan beber cosas de beber cantidad y que no sea muy fuerte. Y esta cerveza dorada y limpia, con espuma esponjosa pero consistente, lo cumple.

Huele lo justo a lúpulo (Cascade, Mosaic y Simcoe) y es dulce y afrutada, con notas cítricas, cuerpo leve y paso fresco. Es verdad que es floja. Pero no es mala. Se puede disfrutar de beberlas, siempre que no esperes un pepinazo.

Es la versión “ale y con pelín de lúpulo moderno” de la rubia o la lager que todas las marcas suelen tener en su gama base, para que la gente pueda beber sin pensar, atraer a público sin ser demasiado agresivo y, en el fondo, vender muchos más litros, que ser “Independent” no significa no ser un negocio.

“Mi opinión en un Tweet:” La he bebido en cachi en Escocia, y está hecha para eso. Nota: Bien.

Stormtrooper Galactic Pale Ale

El año pasado, tal día como hoy (4 de mayo) os traíamos un recopilatorio de las veces que habíamos hablado de La Guerra de las Galaxias en este blog de cerveza. Y todo porque es el día de Star Wars (ya sabes… “May the fourth” be with you).

Y este año traemos una nueva que tendremos que añadir a la lista. La Stormtrooper Galactic Pale Ale que elabora la cervecera inglesa St Peter's, saliéndose de su gama de botellas ovaladas y estilos de corte más clásico, con esta Pale Ale dorada (en serio, oro puro) profunda, limpia y brillante.

Bajo la espuma blanca, de persistencia media y bastante pegajosa, se esconde un aroma cítrico y herbal. El sabor es también maltoso y amargo. Destaca por su gran equilibrio y su “corte inglés” en el carácter, pese a llevar lúpulos de muchos sitios diferentes (Galaxy, Motueka, Simcoe, First Gold, Crystal, Ahtanum y Willamette).

Nos imaginamos, con esta cerveza de 4,2% ABV, bajo el casco del soldado de asalto a un lord inglés de buenos modales esperando que lleguen las 5 de la tarde para hacer una pausa en su búsqueda de droides por Tatooine para parar y beber una pinta de cerveza en la cantina.

“Mi opinión en un Tweet:” Está SÍ es la cerveza que buscáis… Nota: Sobresaliente bajo.