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Banks's Amber Bitter

Bien sabéis que unas de nuestras cervezas favoritas para el verano (bueno, y para el invierno y para cuando sea) son las Bitter. Esas cervezas inglesas con un gran equilibrio levemente tirando al amargor, pero maltosas de cuerpo y de baja graduación… ¡El epítome de una cerveza de sesión!

Banks's Amber Bitter
Así que cuando llegan estas del grupo Carlsberg Marston's no podemos resistirnos y les echamos el guante. ¡Faltaría más, que encima vienen a buen precio! Pero eso no sirve de nada si lo que hay en el vaso es malo, así que veamos que nos depara esta Amber Bitter.

Y el color lo clava, es de color ámbar cobrizo, limpio (sin turbidez ni levadura en suspensión), y se corona con una espuma beis, densa, de persistencia media-alta y que viene en buena cantidad (algo a veces no habitual en las cervezas británicas).

No es muy aromática, más bien leve… predominando las notas maltosas. Y en boca también es ligera y de trago fácil. No tiene mucho amargor, sino que es suave. De esas que te hacen desear un vaso autorrellenable de fondo infinito, porque no sacia.

Además tiene solamente 3,8% vol. de alcohol (y en su versión británica, si tenéis la suerte de beberla allí, incluso menos, 3,4%) por lo que por mucho que bebas, costará que te afecte seriamente a las capacidades. Y como además sabemos que lo vas a hacer con moderación… guiño, guiño, codazo, codazo…

“Mi opinión en un Tweet:” ¿Se podrá robar un banco de esto? Nota: Bien.

John Smith's Extra Smooth

De esta fábrica ya os hablamos cuando os contamos nuestra visita en Tadcaster a la cervecera Samuel Smith (una de nuestras marcas favoritas). Pues como dijimos entonces, que ambas marcas se produzcan en ese mismo pueblo de Yorkshire y compartan apellido, no es casualidad.

John Smith's Extra Smooth
El fundador de la que hoy os hablamos, llamado por supuesto John Smith, era el tío de Samuel (que dio nombre a la otra, al otro lado del río). Pero mientras que Samuel Smith sigue perteneciendo a los herederos familiares, esta marca pasó primero a manos de Courage (en los años 70), que a su vez fue comprada en 1995 por Scottish & Newcastle, y en 2008 pasó a manos de Heineken.

Esta lata que hoy reseñamos, que en España es sin duda su cerveza más conocida, es anterior a muchos de esos cambios, ya que se vende desde 1993. Y es (como las de Guinness Draught) de estas que llevan nitrógeno y dejan esa espuma tan bonita y compacta.

Además, según la sirves, las burbujas van trepando descubriendo su color ámbar rojizo. Y al final deja una bien definida línea de crema encima, digna de la mejor repostería. Está claro que el aspecto es su punto fuerte. Porque por lo demás…

Entre que con 3,6% vol. no es una cerveza muy intensa, que el nitrógeno impide sacar los aromas por la gran estabilidad de sus burbujas finas, que tiende más a lo maltoso que a lo “bitter” y que recomiendan servirla fría… pues lo que es saber, la cerveza ni sabe ni se disfruta. Pero queda muy bonita, eso sí.

“Mi opinión en un Tweet:” Estoy seguro de que estaría mejor sin nitro, en cask por bomba de mano. Nota: Suficiente.

Ringwood Razorback

En El Jardín somos muy de beber. Por eso hicimos un blog de cerveza, y no de moda o de horticultura. Pero emborracharnos nos sienta muy mal (como a todos), preferimos beber con moderación, y por eso tenemos especial aprecio a las cervezas con cantidades moderadas de alcohol.

Ringwood Razorback
Y por eso os vamos a reseñar y recomendar esta cerveza que tiene sólo 3,6% ABV. Y es que esta Best Bitter (definida eso sí en la etiqueta simplemente como “amber”, pero además con aspecto oscuro de Brown rojiza) no está pensada para acabar pedo, sino para disfrutar.

El aroma es maltoso y tostado, carameloso. El sabor es tanto dulce y afrutada como amargo. Y aunque es un poco áspera, se bebe bien. Con una carbonatación suave y buen cuerpo, hace que los tragos tengan consistencia.

Y es que, pese a tener baja graduación alcohólica, es intensa y sabrosa; para nada ligera. Uno de nuestros estilos favoritos (que además suelen llegar a buen precio) para beber en cualquier momento.

“Mi opinión en un Tweet:” Se me ponen los pelos de la nuca como los de un cochino jabalí. Nota: Notable.

Brakspear Bitter

Siguiendo el lema de que la calidad no tiene por qué ser cara, hoy os traemos una Bitter inglesa que se ha podido ver en un pack de cervezas británicas y que merece la pena probar. Ya la mencionaba incluso Michael Jackson en “El libro de la Cerveza”.

De color ámbar cobrizo, limpia, se corona por una espuma media-baja pero muy compacta y de color hueso. Ideal para servir la pinta hasta el borde, y que no te escatimen ni media onza.

Es una cerveza predominantemente maltosa para los tiempos modernos, aunque Jackson la definía como “deliciosamente lupulizada” por su uso de lúpulos Fuggle y Goldings. Cereal, pan tostado, amargor muy equilibrado, no muy intensa…

Con solamente 3,4% ABV (ojo, mirad que baja en alcohol es, tampoco se puede esperar de ella lo que de una de 6 grados) es una cerveza para beber a litros, cuya única pega quizá sea su cuerpo, un pelín más bajo de lo deseable.

“Mi opinión en un Tweet:” Beber, o beber dos: esa es la cuestión. Nota: Bien alto.

Ringwood Old Thumper

La cerveza inglesa sabéis que es una de nuestras debilidades. Nos encanta probar cosas nuevas y buscar nuevos sabores en las cervezas artesanas más modernas. Pero, al final del día, mola poder encontrar paz en la “sencillez” y el equilibrio de las Bitter británicas.

Ringwood Old Thumper
Y esta es un buen ejemplo de lo que nos gusta encontrar en estas cervezas tradicionales: medio litro de buena birra a buen precio. De color ámbar cobrizo, se puede coronar con una generosa cabeza de espuma color hueso, pero la tradición manda servirla a ras, casi sin espuma.

El aroma tiene malta (caramelo) y lúpulo floral y herbal (lleva Challenger, Goldings y Progress). Todo esto se junta en boca en un sabor dulce pero equilibrado, que promete desde el principio y llega aromática hasta el final, pocos tragos después.

Con sólo 5,1% ABV y una etiqueta con un jabalí, esta cerveza de Ringwood nos parece el acompañamiento ideal de unos “pork scratchings” o, en su versión española, unos torreznos o chicharrones. ¡Delicia!

“Mi opinión en un Tweet:” Ponte como un gocho a comer y beber con este maridaje recomendado. Nota: Bien alto.

Ruddles County

Aunque originalmente esta cerveza se hacía en el condado de Rutland (el más pequeño de Inglaterra), a finales del siglo pasado pasó a ser propiedad de Greene King (que a su vez parece que va a ser propiedad de un conglomerado hongkonés) y se cambió la receta y el lugar de fabricación.

Obviamente, aquella no la hemos probado, pero esta sí. Y nos gusta porque nos gustan las cervezas inglesas de buen beber y baja graduación alcohólica (4,3% ABV). Y esta Bitter (aunque por el color marrón, limpio y brillante, nos recuerda a una Brown Ale) lo es.

Coronada por una espuma color marfil, densa y compacta, desprende aromas a caramelo, malta y frutas. En boca destaca también el caramelo y notas de café y leve amargor especiado del lúpulo. Aun así, predominan los tostados de la malta.

El formato lata de medio litro (que no de 44 cl) es el adecuado. Pero sería mejor directamente del cask, a bomba de mano, y poder beber más de una pinta, porque es de las que entran solas, sin ningún problema. Y si pones unos “pork scratchings” para acompañar, ya nos haces felices.

“Mi opinión en un Tweet:” Los condados y comarcas tienen encanto si tienen birra. Nota: Bien alto.

Old Speckled Hen

Hoy vamos a hablar de una cerveza inglesa. Los que nos conocéis sabemos que tenemos verdadera debilidad por esas sopas lupuladas, no del todo frías, que los británicos consumen en sus pubs. No acabamos de hacernos al mundo moderno, y vivimos felices en tugurios viejos y oscuros (al menos, en nuestra imaginación).

Esta cerveza, elaborada originalmente en 1979 para conmemorar el 50 aniversario de la fábrica de coches de MG en Abingdon (y nombrada en honor al coche que usaba el personal para trasladarse por allí), es una Bitter (también catalogada como ESB).

De color meloso, ámbar profunda, parece por su tono cobre rojizo una Brown ale clara, con una espuma escasa (las cervezas inglesas suelen tener muy poca carbonatación) pero compacta. El olor es maltoso, típicamente inglés con toques de fruta madura, acompañado de un sabor equilibrado y rico. Pese al protagonismo de la malta Crystal, no resulta acaramelada sino fresca, con toffe pero con algo de aspereza y amargor final (lleva Challenger, Pilgrim, First Gold y Goldings). Y con buen cuerpo y cremosidad sedosa.

Con un alcohol de 5% ABV, resulta de las cervezas fáciles de beber, de las de decir al camarero: “¡Que sean 10!”. Y por eso (y porque se encuentra relativamente fácil y es de las que dan más de lo que esperas) suele ser un habitual de nuestras neveras. ¿Tú la has probado?

“Mi opinión en un Tweet:” Me hace querer vestir de tweed y mirar la campiña. Nota: Notable.

Fuller’s London Pride

Cuando publicamos la entrada sobre la visita de birroturismo a la fábrica de Griffin Brewery, en Chiswick, nos dimos cuenta de que no teníamos reseñada en El Jardín la cerveza cabecera de la marca Fuller’s, su orgullo y el de todo Londres. Por lo que hubo que rebuscar en las libretas de notas para encontrar su cata… ¡Y allí estaba, apuntada y jamás publicada desde hace 6 años! Como veis, bebemos mucho más de lo que publicamos…

¡Pero hoy lo vamos a solucionar! Por lo que la hemos vuelto a beber para tenerla fresca en la memoria y poder describirla mejor. El color es ámbar rojizo, profundo. Limpia, sin nada de turbidez y con poca burbuja por su baja carbonatación.

El aroma es muy carameloso y con un punto especiado (y algo de toffee). En boca tiene un equilibrio muy conseguido entre el dulzor y el amargor. Empieza siendo maltosa y cremosa, luego más amarga y acaba levemente seca, frutal y floral.

Su cuerpo y su textura son típicamente inglesas, lo que con su baja graduación (4,7% ABV) la hacen una cerveza ideal para beber en cantidad, acompañar comida (como pollo asado, por ejemplo), regar charlas, rugby o lo que haga falta. Pero ojo si eres vegano: en cask siguen usando isinglass (vejiga de pescado), así que mejor lata o botella.

“Mi opinión en un Tweet:” Para sentirse orgulloso de ser londinense (o de visitarlo como turista). Nota: Sobresaliente bajo.

Young's Bitter

Esta cerveza es la Bitter (estilo que recibe su nombre de su principal sabor asociado, el amargo) más básica y conocida de la casa de Charles Wells & Young's. Una cerveza sencilla diseñada para sentirte como en un pub inglés.

El color es oscuro para poder ser una “pale”, más ámbar apagado (aunque claro). La espuma es blanca y compacta, no muy abundante ya que la cerveza en sí tiene poca carbonatación. Pero la presencia es buena, en su vaso de pinta inglesa, “of course”.

El aroma es fresco, a lúpulo (de las variedades Fuggle y Golding) con notas frutales y herbales y a cereal (malta tipo Pale de la cebada Maris Otter y malta cristal) que le da un toque acaramelado. El sabor es amargo, como su nombre indica, pero equilibrado.

Es una de esas cervezas inglesas que gracias a su baja graduación (4,5% ABV), su acondicionamiento en botella y su carbonatación moderada, se beben casi solas. Quizá le falte un poco de interés a esta en concreto, pero no dejarás una gota en el vaso.

“Mi opinión en un Tweet:” De beber y beber cual hooligan. Nota: Bien.

Fuller’s Chiswick Bitter

Hoy hablaremos de una cerveza de esta conocida cervecería inglesa cuyo logotipo es un grifo. Pero no un grifo de los de servir cerveza, como podrías pensar. Ni los del lavabo. Un grifo de los que son mitad león, mitad águila, y que custodia un barril de cerveza.

Esta cerveza, de estilo Bitter y baja graduación (tan sólo 3,5% ABV) está bautizada en honor a la zona de Londres donde Fuller’s tiene su sede. Y es de color ámbar claro, profundo pero apagado, con una leve cabeza de espuma color hueso, poco abundante debido a su baja carbonatación.

El aroma es leve y sutil. Muy inglés: lúpulos (lleva Goldings, Northdown, Challenger y Target) florales y mantequilla. El sabor es maltoso (caramelo y afrutado) de primeras, pero sutilmente amargo y seco al final. En el punto justo de equilibrio para que entre sola.

Tanto entra sola, que la primera pinta de esta Bitter, si tienes sed, cae en solo diez minutos, y todavía te puede entrar otra sin problemas. Un trago demasiado fácil el de esta cerveza. ¡Como a nosotros nos gusta!

“Mi opinión en un Tweet:” Las Bitter inglesas “locales” son uno de nuestros estilos favoritos. Nota: Notable alto.

Bombardier Glorious English

Los ingleses, pese a ser padres de algunas cervezas e incluso estilos considerablemente contundentes, destacan por su magistral uso de las maltas en cervezas de baja densidad. Como en casi todos los países de tradición cervecera antigua y arcana, los buenos brewers ingleses son capaces de obrar auténticos milagros con alcoholes inferiores al 4.5% en volumen.

Esta cervecera, Wells, que nació a finales del s. XIX, usa su saber y tradición para elaborar brebajes clásicos. Aunque su eclecticismo se deja notar cuando vemos que también fabrican rarezas, estilos de otros países, o que, ojo al dato, son los encargados de elaborar Estrella Damm Barcelona para el mercado inglés. Pero vamos a centrarnos en la delicia de hoy.

La Bombardier Glorious English es una ESB de manual. El color es sorprendentemente oscuro, en concreto tiene un color marrón oscuro con reflejos caoba y es transparente, limpia. La espuma es de color blanco hueso y es persistente. El olor es a caramelo, frutos secos y galleta, y tiene un fondo ligeramente herbal y especiado. Al beberla, la cerveza es suficientemente dulce como para entrar sola, sin llegar a poder decir que es un dulce remarcable, y el lúpulo compensa suavemente en el paladar, equilibrando la cerveza sin hacerla especialmente amarga.

El medio litro se nos hace corto, un gran indicador de calidad, sin duda. Con 4.3% ABV en su versión de botella, esta bitter puede hablar casi de tú a tú (o mejor dicho de usted a usted) con la vanagloriada Fuller's ESB. Y esto no es tontería, estamos hablando del paradigma de las bitter inglesas.

“Mi opinión en un Tweet:” Carácter inglés: elegancia, maltas caramelizadas y ganas de beber más de una pinta. Nota: Sobresaliente.

DouGall's Leyenda

Una leyenda es una narración de hechos naturales, sobrenaturales o mezclados, que se transmite de generación en generación de forma oral o escrita. Generalmente, el relato se sitúa de forma imprecisa entre el mito y el suceso verídico, lo que le confiere cierta singularidad. Pero, además, para nosotros Leyenda significa cerveza, significa Cantabria y significa Dougall’s, fábrica que ya conocemos y que, hasta ahora, nos gusta.

DouGall's Leyenda
Esta cerveza es una referencia con una buena capa de espuma ligera y burbujas grandes. Casi antes que su color bronce anaranjado y transparente, seguramente debido a la malta Crystal, se aprecia un olor bastante pronunciado a malta, flores y fruta, que llega a tu nariz nada más servirla.

En boca tiene un sabor grato y especiado, sabroso pero refrescante. Esta gran cerveza la han conseguido mediante una combinación entre las maltas Maris Otter y Crystal, los lúpulos Warrior, Cascade y Celeia y la levadura Ale y, suponemos, que mediante algunas pruebas previas y muchos años de receta, ya que conseguir una cerveza de esta calidad no es fácil.

Desde Dougall’s recomiendan beber esta cerveza tipo Ale Extra Especial Bitter con 5,8% de ABV servida en un vaso Shaker o Pinta. Sus 35 IBUs son perfectos para acompañar carnes blancas y verduras.

“Mi opinión en un Tweet:” Cerveza con sabor fuerte que merece la pena tanto por su precio como por disfrutar de una gran cerveza. Nota: Sobresaliente.

Fuller's ESB

Los ingleses definen sus cervezas Pale Ale a menudo como bitters. Dentro de las mismas, tenemos las Ordinary Bitter (las bitter de batalla, vaya), las Best Bitter (normalmente la mejor pale ale que puede hacer un elaborador) y las Extra Special Bitter, o ESB, que son las más alcohólicas y corpulentas.

Dentro de este último estilo, existe una cerveza sin rival. La han intentado imitar, copiar, clonar y nunca han logrado nada que la iguale. Es la ESB de Fuller's.

Su color es cobrizo, con reflejos naranja. La espuma, cremosa, es de color marfil. Están muy presentes las notas a caramelo, toffee y especias. Todo integrado de forma sutil y con un paso en boca aterciopelado y con amargor moderado que podríamos calificar técnicamente como "de putísima madre".

Sin ser una cerveza de sesión (tiene un 5.9% ABV) tiene una bebiblidad extrema, y pide trago tras trago. De hecho, hasta la botella de medio litro a veces se nos hace corta.

“Mi opinión en un Tweet:” Una Ale inglesa de manual, única. Nota: Sobresaliente.

Left Hand Sawtooth Ale

Hoy nos hemos abierto una de esas una Sawtooth Ale de los muchachos de Left Hand, y no sólo porque nos gusten sus estupendas etiquetas, sino porque nos apetecía una birra sencilla para beber sin complicaciones.

Al servir esta cerveza de sesión (con sólo 5,3% ABV), nos encontramos con un color ámbar, limpio. Un aspecto bastante bonito excepto por la espuma que es bastante escasa, aunque pegajosa.

La dejamos que gane un poco de temperatura mientras nos preparamos algo rápido para picar. Pero como la cocina no es lo nuestro (somos más de comer y beber que de cocinar y homebrewear) no nos complicamos la vida y lo único que hacemos es abrir una bolsa de patatas. Esto nos da el tiempo suficiente para que la cerveza haya soltado sus aromas a malta, pan y lúpulo.

Y tal y como huele, sabe. Cumple lo que promete, no como esos políticos que nos han tocado y agradecemos el dulzor de la malta bien equilibrado con el amargo del lúpulo. El resultado es una cerveza cómoda de beber, que aunque no destaca como una joya en su estilo, tampoco defrauda y al final te gustaría que se vendiese en litronas.

“Mi opinión en un Tweet:” Lo que está bien, está bien todos los días. Nota: Bien Alto.

Batemans Victory Ale

Si alguna vez has superado una batalla (sea del tipo que sea), tomarte una cerveza después te sabe a victoria. Como el olor del napalm por la mañana. O algo así. Y como cada día es una batalla y seguimos adelante, es que vamos ganando; y esta cerveza en honor a la victoria del Almirante Nelson es algo bueno para recordarlo.

De color cobre pálido, apagado pero limpia y con una cabeza de espuma blanca escasa, dada su carbonatación muy débil. Vista servida, es la típica pinta inglesa. A nosotros nos encantan.

El aroma es picante, con notas de lúpulo cítricas y de maltas a panadería. El sabor también es el típico inglés, amargo pero sin estridencias, entre frutal y herbal.

Vamos, que es una cerveza que, si no fuese porque tiene 6% ABV y eso para los ingleses es muchísimo ya, podrían beber todo el día (incluso los veganos, que la cerveza es apta). Pero como es “strong”, pues la guardan para las victorias.

“Mi opinión en un Tweet:” Incluso el acabar esta entrada es una victoria. Me abro una cerveza. Nota: Bien.

McEwans Export

McEwans es una marca escocesa pertenece actualmente a Wells & Youngs, tras haber pasado por las manos de Scottish & Newcastle y después por las de Heineken, cuando entre ella y Carlsberg compraron la anterior.

Pero a pesar de tanto cambio de jefes y de sedes, claro, la cerveza es una de las más vendidas (en lata) en Escocia. Y vamos ya con la birra. Es de color marrón avellana, o como el azúcar caramelizado. Su espuma es escasa pero compacta y duradera, de tonalidad blanca.

El aroma es ligero y maltoso, aunque con un leve toque desagradable de metal y quemado. En boca es suave, equilibrada, fresca y amarga tras una entrada más dulce y maltosa. Pero todo muy neutro, como para todos los públicos. Como una película familiar de sobremesa.

Y es que hasta es un poco floja en alcohol, y tiene 4,5% ABV. Pero se bebe fácil, claro. Así que no nos extraña que se venda bien. Pero nosotros buscamos algo más de caña incluso en las cervezas de sesión.

“Mi opinión en un Tweet:” De intensidad moderada, si no tuviese alcohol seria apta para todos. Nota: Suficiente raspado.

Harviestoun Bitter & Twisted

Y retomamos las cervezas tras el descanso veraniego. Hemos bebido muchas, pero queremos comentar una muy adecuada para épocas estivales. Y es la Blond (Golden o Bitter) Ale de la escocesa Harviestoun.

Una cerveza rubia ligeramente turbia, no muy carbonatada (a propósito, según la etiqueta), con espuma blanca liviana. Y eso a la vista. En los demás sentidos es muy equilibrada.

En nariz, pese a notarse un poco las maltas, tiene un gran aroma floral y cítrico debido a los lúpulos Hallertau, Challenger y Styrian Golding. En boca es perfecta, equilibrada, dulce y amarga. Una cerveza de sesión inglesa casi perfecta.

No nos extraña que recibiese en 2007 el premio WBA a mejor cerveza del mundo. Con sólo 4,2% ABV, podríamos bebernos litros y litros de esta Ale.

“Mi opinión en un Tweet:” Para meter el morro bajo el grifo del barril. Nota: Sobresaliente.

Old Hooky

La casa Hook Norton (que casualmente el día que bebíamos esta cerveza salía en el programa de Discovery Max titulado Salvage Hunters y traducido como Maestros de la Restauración) hace esta cerveza, a medio camino entre una Bitter y una Brown Ale.

Ellos la describen como una cerveza afrutada y de buen cuerpo. Y así es. De color ámbar rojizo, con poca espuma pero compacta y pegajosa. El aroma es suave, maltoso, y ya promete ese afrutado que anuncian.

En boca es rica, densa, con una buena base de Maris Otter y un aporte de Crystal Malt que le da su carácter redondeado. Desde luego es afrutada. Tipo pastel de frutas escarchadas. Una delicia que se ve bien compensada con un final más amargo en el trago.

Una cerveza agradable, que tan sólo tiene 4,6% ABV, y que se puede beber tanto en ocasiones especiales como en el día a día. ¡Y por pintas! Un gran bravo a estas cervezas inglesas.

“Mi opinión en un Tweet:” A los ingleses les gusta beber cervezas como esta. Nota: Notable.

Shepherd Neame Master Brew

Hoy la comunidad bloguera cervecera celebra el 3er #FFdA, y lo normal sería sacar cervezas bomba, grandes pepinos que no encuentras la ocasión de beber. Pero nosotros, que siempre nadamos contracorriente, vamos a beber una Bitter de sesión cojonuda. Comprada en el propio condado de Kent por nuestro corresponsal, y que ya nos vale de guardar, no se nos vaya a estropear.

Y es que la Master Brew es una cerveza 100% local. Con ingredientes de la zona (malta pale y cristal y lúpulo de Kent), es un verdadero Héroe Local. Incluso apoya al equipo de Cricket del condado. Su color ámbar cobrizo, con su espuma densa y pegajosa, la hacen deseable.

Y el intenso aroma a lúpulos. Herbales (de hierba de la buena) y abundantes, fragante y verde. Mejor incluso que el de la 1698, que ya era brutal. En boca es densa y sabrosa. Amarga y refrescante, pero con una buena base de malta crujiente y grano con recuerdos a galletas y mantequilla. En general, muy equilibrada.

Vamos, que es una cerveza muy agradable y bebible. Una delicia 100% de sesión (o sea, para beber sin parar, con ritmo) gracias a sus escasos 4% ABV, que tiene que hacer maravillas en los pubs para los vecinos del condado. ¡Ay, quien pudiera pasar unos días en Faversham!

“Mi opinión en un Tweet:” Las cervezas suaves inglesas tienen un encanto especial. Nota: Notable alto.

Robinsons Unicorn

Esta Bitter de Stockport, Inglaterra tiene sólo 4,3% ABV, al más puro estilo inglés de poder beber durante horas sin emborracharte tanto que te caigas del sitio (o al menos no sin antes llevarte a alguien por delante).

Es una preciosa cerveza a la hora de servirse, con un buena capa de espuma blanca, densa y pegajosa, pero que se esfuma rápidamente. De color dorado transparente. Muy agradable a la vista.

Sin embargo, es muy tenue en cuanto al aroma. Se aprecian tonos malteados, y se echa de menos que salten un poco más los lúpulos Goldings que lleva. Al probarla se nota una carbonatación media-baja, y un sabor bastante equilibrado entre el dulzor de las maltas y el supuesto amargor de su estilo (English bitter). Este equilibrio y su cuerpo consistente hacen que se pueda tomar con facilidad.

Para beber en pinta y a temperatura media. El veredicto final es un tanto soso. Podrías beber todos los días esta cerveza sin cansarte, pero tampoco la echarías en falta si no la conoces.

“Mi opinión en un Tweet:” Si voy a vivir a Stockport, sería mi “cañita” de antes de comer. Nota: Bien.