¿Sabías qué son los Vasos Nucleados?

No, Homer Simpson. No se dice “nucelado”, son “Vasos Nucleados” y no tiene nada que ver con la tecnología nuclear. Aunque sí con otra tecnología igual de moderna (del siglo pasado): el láser. Y es que llamamos Vasos Nucleados a aquellos que tienen grabados con láser en su culo (del recipiente, malpensados) unos puntos de nucleación.

Un Vaso Nucleado, con su corriente de burbujas
Pero vamos por partes, amigos. ¿Qué es eso de los puntos de nucleación? Pues, como dice su propio nombre, son los lugares núcleos de un suceso. En este caso, un cambio de estado. El gas carbónico (CO2) disuelto en forma líquida en la cerveza, encuentra un punto, un “asidero”, al que sujetarse aprovechando la bajada de presión y se forman burbujas de gas que se liberan del líquido.

Seguro que tenéis en la mente las hileras de burbujas que suben por las paredes de las bebidas espumosas como el cava o el champán, ¿no? Pues son columnas formadas a partir de un punto de nucleación (como pueda ser una imperfección del cristal o una mota de polvo).

Si esto lo hacemos a propósito, usando vasos en los que se han grabado con láser una serie de “imperfecciones” en el fondo (habitualmente con un dibujo o logotipo relacionado con la cerveza o la marca), encontramos que una bella corriente de burbujas atraviesa la cerveza de manera más o menos constante.

¿Y cuáles son sus ventajas? Pues, aparte del componente estético, al permitir sacar de manera controlada mayor cantidad de burbujas, crea una corona de espuma más abundante y compacta, protegiendo a la cerveza a la vez que permite apreciar mejor los aromas y los sabores durante más tiempo.

Así que ya sabéis. Hay vasos que tienen estos puntos de creación de burbujas grabados en su fondo y se llaman “Vasos Nucleados”. Pero dejemos una vez más que Homer Simpson nos explique cómo no se pronuncia.


“Nucelar. La palabra es nucelar”

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