#LaRonda 46 (3.01) ¿Te gusta o no te gusta?

Una de las cosas que se propuso en las conclusiones de la II Jornada de Bloggers Cerveceros fue la resurrección (de nuevo) de Las Rondas, que han tenido con esta ya tres vidas y que buscan que los blogs cerveceros se junten mensualmente opinando sobre un mismo tema. El mecanismo es sencillo: un bloguero “invita” a la ronda proponiendo un tema, los demás publicamos a lo largo del mes nuestra aportación y, al final, el convocante “paga” la ronda, resumiendo y recopilando las opiniones de los demás.

#LaRonda 46 (3.01) ¿Te gusta o no te gusta la cerveza?
Se ofreció a inaugurar esta tanda Manuel Jim, desde Cervezomicón. Y el tema que nos ha propuesto es complejo. Hay que analizar si para opinar o apreciar la cerveza ha de conocerse la historia, los procesos o los estilos... o lo único importante es saber si… “¿Te gusta o no te gusta?”

En nuestra opinión, hay que diferenciar claramente dos objetivos que pueden ser simultáneos o no en la cerveza. Por un lado, entender la cerveza como un “arte” (como un arte culinario y gastronómico), donde el fin último de esta bebida es alcanzar unas metas o ideales, ajustarse a unos parámetros, o despertar unas sensaciones.

Ojo, que hay corrientes artísticas que afirman que el arte ha de ser completamente inútil. Que si se crea pensando en que sea útil para algo, no es arte… es diseño. Por lo que dejaría la cerveza en una posición en la cuál habría que valorar si cumple los objetivos para los que fue diseñada o no.

Por otro lado, si consideras precisamente que su único objetivo (nos parece el más importante) es disfrutarla… todo lo demás queda en segundo plano. ¿Qué más da si se ajusta a estilo, si es una elaboración “menor” o “adulterada con adjuntos”, si es de micro o macro, o si es está a la moda o si no? ¡Lo importante es que te guste!

Cuando empezamos a escribir El Jardín del Lúpulo, las reseñas de cerveza se limitaban, en sus cuatro párrafos, a centrarse en la parte de la descripción organoléptica y del estilo (buscando un afán divulgador). Una de las críticas que nos hicieron los primeros lectores fue: “Es que al leer vuestras entradas no sé si la cerveza os ha gustado o no”. ¿Y qué más le dará, si cada uno tiene sus gustos?, pensábamos. ¡Lo importante es que piense si lo que le describimos le gustaría a él!

Pero al final cedimos y les hicimos caso, dando más opinión (personal) en el cuerpo y sobre todo en el “tweet”, además de una nota cualitativa (que siempre es la que más polémica causa, obviando en muchas ocasiones todo lo dicho antes). Pero es que… si evalúas realmente si te gusta lo que bebes… por bien hecha que esté una cerveza en su estilo o sus procesos, si no te gusta, lo honrado y coherente es ponerle una nota baja o incluso suspenderla.

Bueno, dicho todo esto y resumiendo… para dar una opinión “experta” (como juez en un concurso, por ejemplo, basándote en tus conocimientos adquiridos) la parte del “¿Te gusta o no te gusta?” debe tener el menor valor posible, mientras que para expresar una opinión personal sincera, esa parte es la más importante. ¡Y luego ya que cada uno, sea quien sea, hable de la cerveza en el punto de esa recta infinita que quiera! Ahora la pregunta es, vosotros… ¿en qué punto os veis?

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