Aparte de amantes del minimalismo somos unos optimistas irremediables. Y seguimos creyendo que la crítica constructiva (que es cuando expones los defectos formales, ni siquiera de opinión, con el fin de que se corrijan), tiene su lugar en este sector.
Por eso, todo lo que os contamos hace cinco años, en esta misma sección y que ha sido completamente ignorado, pues lo volvemos a analizar ahora (pero con una etiqueta diferente, aunque de la misma marca). La de la lata de cerveza Río Azul R/A 9 Fruity Sour. En la otra entrada podéis ver que la R/A 16 American IPA sacó un 3 sobre 10 en 2021. ¿Habrán mejorado las cosas?
Pues, spoiler, NO y NO. El minimalismo continua priorizado frente a las carencias. Es más, estas aumentan. De las 4 cosas que son obligatorias siempre (y han de estar en el mismo campo visual, cosa que en una etiqueta tan pequeña es imposible no cumplir) solo tenía una bien puesta (la cantidad de líquido, 44 cl) y en estos años hemos descubierto que ni siquiera. Como pusimos en esta otra entrada, debe de ser bastante más grande.
Por otro lado, una cosa que parece de cajón (que es poner la denominación de producto, o sea, qué es lo que vendes) ha desaparecido. No pone que sea cerveza. Tal vez no lo es. Pero… ¿Qué es? Y no valen los estilos, ya que hay otra norma (aquí tenemos toda la legislación pertinente para el que la quiera buscar) que indica cómo llamar a las cervezas y bebidas de malta. ¡En la anterior lo ponían mal, y en esta ni lo ponen!

