Visita a Casasola

Una vez empezada la racha de visitas con la que teníamos apalabrada desde marzo, tenemos pensado coger carrerilla y visitar cuantas sean posibles. Y obviamente, la siguiente era una cerca de nuestros orígenes. Casasola, de Valladolid.

La fábrica está en la finca homónima, a tan solo cuatro kilómetros de la capital del Pisuerga, en un paraje ideal, bucólico, con campos, árboles y caballos. Pertenece a la familia Perdomo-Spínola, pero nosotros nos reunimos con su cervecero, Carlos.

Él nos enseñó las instalaciones (visibles ya desde el hall y la barra del bar), con calderas al estilo antiguo, tanques modernos, embotelladora y etiquetadora, etc. Nos explicó un poco el proceso, desde las maltas que utilizan (qué, por cierto, son inglesas, así que si probaste la cerveza hace tiempo te aconsejamos repetir, ya que su carácter ha mejorado con las pequeñas variaciones en la elaboración), a las aportaciones de lúpulo, los tiempos de fermentación y reposo y su almacenamiento.

Actualmente tienen una producción de 8000 litros al mes, y sólo embotellan en 75 cl. No hacen botellines, pero parece que van a empezar a embarrilar en breve. Lo que sí que hacen son cervezas estacionales, así que hay que estar atentos para que no se te pasen y te quedes sin probarlas, que hasta ahora van mereciendo la pena.

Y, para acabar la entrada, la cita del cervecero, que nos gusta oír lo que tienen que compartir: “La verdadera diferencia entre industrial y artesana es si la cerveza está viva o no”.

Y con esto, hasta la próxima visita a una fábrica. Aún no tenemos decidido a cual ir, así que si haces cerveza y quieres invitarnos a visitar tus instalaciones, avísanos. Eso sí, han puesto el pabellón muy alto en lo que a tratarnos bien se refiere, jejeje.

4 comentarios:

  1. “La verdadera diferencia entre industrial y artesana es si la cerveza está viva o no”
    Con esto queda todo dicho sobre la idea de cerveza que tiene esta gente. ¿Cuantas cervezas "industriales" han probado en su vida?. Que atrevida es la ignorancia.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno, a mí no me parece tan erronea la frase. Una es un producto lleno de levadura viva, y la otra un producto pasteurizado. No se si comparto que sea la diferencia fundamental, pero está claro que es una de las más habituales.

      ¿Tú cuál propondrías? ¿La producción? ¿Los métodos? ¿El CO2?

      Eliminar
    2. Bien, ¿que pasa con cualquier cerveza refermentada en botella, léase muchas de las belgas clásicas?. ¿Son cervezas "muertas"?. El tema de la levadura, el no filtrado, el no pasteurizado, que venden muchas micros me suena más a "no quiero hacer una guarda en frío y tener parados mis fermentadores un mes (o sea un mes que no produzco más cerveza)", antes que por motivos de calidad. Estoy harto de tirar por el fregadero infinidad de cervezas artesasas "sin filtrar ni pasteurizar". Primero hay que aprender a hacer cerveza de calidad. Luego hablamos.

      Eliminar
    3. Totalmente de acuerdo con Anónimo. No pasteurizar, no filtrar, o producir en un sistema de 200 litros no tiene porqué ser mejor que pasteurizar, filtrar y producir 20.000 litros por lote. Lo que es mejor es tener mejor cerveza, y eso tiene mucho más que ver con saber que con las chorradas del no filtrado y similares. Y el que te quiera convencer que su cerveza es mejor porque "está viva" te está contando un cuento.

      Eliminar