Hacker-Pschorr Sternweisse

No sabemos a lo que juegan estos chicos de Hacker-Pschorr. Esta cerveza, según su etiqueta, es una Naturtrüb Hefeweißbier (cerveza de trigo sin filtrar, pero literalmente “con turbiedad natural levadura cerveza blanca”). Y si llama Sternweisse (“estrella blanca”). Y sin embargo…

¡Es la cerveza de trigo más oscura que hemos visto sin que ponga Dunkel en la etiqueta! No es marrón, pero casi; algo como arcilla o barro. Eso sí, la espuma es bien blanca. A lo mejor se referían a eso. Y en lo de turbia también tenían razón.

El aroma es afrutado (plátano, claro), pero con mucho pan. Y es que sabe mucho a malta y panadería o bollería (mazapán, por ejemplo). Resulta dulce, pero con un final un pelín especiado y ácido que invita a beber de nuevo.

No es la Weissbier perfecta, pero no le andará muy a la zaga, aunque se hayan equivocado de color. El alcohol lo han clavado, eso sí: 5,5% ABV. Ideal para beber medio litro (en vaso de trigo o en jarra).

“Mi opinión en un Tweet:” Todas las cervezas son oscuras si cierras los ojos, pero no todas están ricas. Nota: Notable alto.

Colaboradores Concurso Homebrewer: Cervebel

Sería imposible llevar tantos años bebiendo cerveza de calidad como llevamos los organizadores del V Concurso Homebrewer sin haber conocido la cultura cervecera de los países con tradición gracias a los importadores.

Y Cervebel es una empresa importadora y distribuidora de cerveza (sobre todo de cervezas foráneas, claro, y más concretamente belgas, de ahí su nombre) que lleva más de veinticinco años trayendo a España cerveza de calidad. Marcas clásicas de todo el mundo, cervezas de abadía o las famosas cervezas trapenses están en su portfolio.

Es por ellos que en Valladolid, por ejemplo, tenemos verdaderos templos cerveceros con muchos años a sus espaldas y que siempre nos han surtido de las mejores cervezas clásicas antes (y modernas ahora).

Queríamos por tanto contar con ellos como patrocinadores del V Concurso Homebrewer, y estamos encantados de que colaboren con nosotros. Será un placer que alguno de sus entendidos forme parte de nuestro jurado.

#LaRonda 2.0 ¿Telón y cierre?

Han pasado cuatro meses desde que se convocase la última Ronda propuesta entre los blogs cerveceros. Cuatro meses en los que sólo hubo dos respuestas (una la nuestra) a esa invitación. Y parece que nadie más ha reclamado por su recuperación o seguimiento.

Nos entristece, ya que cuando en la I Jornada de Bloggers Cerveceros (también nos entristece que ninguna feria o evento nos haya ayudado a darle continuidad) se acordó resucitar las antiguas Rondas para tratar temas comunes los blogs de cerveza, cada uno desde su perspectiva, esperábamos mayor participación a largo plazo.

Bueno, aun así no ha estado mal… 18 rondas invitadas (frente a 26 de su primera andadura), con temas muy interesantes y algunos con muy buena implicación. Pero nos gustaría darles un final (esperemos que sea un punto y seguido) más digno, con una ronda de cierre, que finalice esta segunda etapa.

Por lo que vamos a proponer que todo el que haya participado alguna vez en alguna de estas últimas rondas, haga una entrada a modo de resumen de sus aportaciones. Nosotros nos comprometemos a su vez a resumir y enlazar a todas las entradas-resumen. Así, esta ronda que invitamos, cubrirá todas las aportaciones de todos los blogs participantes en las anteriores.

¿Qué os parece la idea? Sería #LaRonda número 45 (o la 2.19, vamos) y el título bien podría ser “La cuenta de las segundas rondas”, jejeje, o “Ronda resumen”, sin más. ¿Os animáis a participar en esta, al menos? ¿Queda convocada? Confirmad en los comentarios vuestra participación.

Y, en cualquier caso, si en algún momento se deciden continuar (igual, con otro formato, otro hashtag u otra numeración, o como sea) que sepáis que desde El Jardín del Lúpulo lo apoyaremos plenamente y participaremos en todas la ediciones (y en demás patilladas) como hemos hecho hasta ahora. ¡Larga vida a las Rondas!

Affligem Blonde

Vamos a empezar la entrada despotricando contra la cerveza, directamente… ¿300 ml? En qué coño estaba pensando el que fabricaba las botellas. 33 cl es lo normal; cuando son de 355 ml te da una alegría; pero… ¡300 ml! ¡Sentimos que nos han robado el último sorbo sin haber empezado siquiera!

Y, una vez desahogada nuestra frustración sobre los tamaños, vamos a ver la cerveza. Es de color dorado brillante, con reflejos ambarinos. La espuma es blanca y fea: jabonosa y pegajosa, pero al menos es persistente.

En nariz destacan las notas maltosas y especiadas. Un poco como una cerveza de trigo, pero sin esa riqueza afrutada, sustituyéndola por más azúcar o caramelo. En boca es dulce, con el punto especiado picante y un leve regusto afrutado (y quemado).

Bueno, que esta cerveza de abadía belga tiene 6,8% ABV, lo cual no está mal (nosotros somos más de beber más, si la cerveza lo pide). Y aunque de esta tal vez no nos beberíamos una pinta entera, sí que nos acabaríamos los 33cl… ¡Así que nos deben un trago!

“Mi opinión en un Tweet:” Una de las abadías más conocidas. Pero no te aflijas por un trago menos. Nota: Bien bajo.

The Beer Times (199)

Dominical de noticias sobre cerveza. Pulsa aquí si no te carga para leer el periódico

La tradición dominical del suplemento festivo se mantiene, trayendo cada domingo estos enlaces sobre cervezas.

Sábado Cervecero Animado (28.1)

Una de las cosas que siempre mencionamos cuando comparamos la vida en los Estados Unidos (al menos, la que vemos en las películas) con la de en España es que, nuestra adolescencia habría sido más interesante y animada si hubiese aquí algunas cosas allí habituales.

Las hermandades universitarias (εχδλ, Epsilon Ji Delta Lambda, adelante!), las cheerleaders, las ligas de debate (ese es uno de nuestros jardines favoritos) y, por supuesto, el Beer Pong. Llenad unos vasos y podéis practicarlo como borrachuzos, caballeros o freestyle.

Colaboradores Concurso Homebrewer: La Sagra

Seguimos dedicando entradas a las empresas cerveceras que colaboran con La Tienda de la Cerveza y con El Jardín del Lúpulo en la quinta edición del Concurso Homebrewer, y no nos movemos de Toledo para ello.

Porque en Numancia de la Sagra, en la provincia de Toledo, está La Sagra, una marca de cervezas artesanas, que toma su nombre de la zona. Su logotipo está además inspirado en el Quijote (la bacía y un molino). Este espíritu invade también otras de sus elaboraciones y marcas, todas ellas con un fuerte matiz castellano.

Hace poco fue noticia porque el grupo cervecero norteamericano Molson Coors entró en su accionariado, para permitirles crecer y además concederles la distribución de la marca Blue Moon Belgian White. Esto nos mola porque, aunque sea indirectamente… ¡podemos decir que Molson Coors patrocina nuestro Concurso Homebrewer!

Está claro que gracias al apoyo que recibimos de estas pequeñas y medianas empresas, todas amantes de la cerveza como nosotros y los homebrewers, es por lo que es posible este concurso año tras año.

Jopen Hoppenbier

Desde Haarlem (no el de Nueva York, el de los Países Bajos) nos llega esta Streekbier (cerveza de la zona, en libre traducción), elaborada con tres cereales (cebada, trigo y avena) y una doble ración de lúpulo (Hallertau), para llegar hasta los 40 IBUs.

De color amarillo, ligeramente anaranjado, turbio, con mucha burbuja y mucha levadura en suspensión (o en el sedimento de la botella). La espuma es abundante y con persistencia media, blanca y pegajosa.

En el aroma se nota un perfil de lúpulo cítrico junto con el tono levaduroso, especiado y afrutado, típico de la cerveza de la zona de influencia belga. En boca es amarga, con presencia del lúpulo y notas de laurel y clavo. La malta lo sujeta levemente, pero podría recordar más a una Saison (aunque menos terrosa y seca).

Con su alcohol en el 6,8% ABV, resulta un pelín fuerte para usarla como cerveza de beber en grandes cantidades, pero podría combinar muy bien con postres basados en frutas cítricas, ensaladas o mariscos.

“Mi opinión en un Tweet:” Jo, jopé con la Jopen “Jopenbier”, jojojo. Nota: Bien.

¿Sabías que...? Escala BU:GU

Continuando con el tema del amargor en la cerveza, hoy queremos explicar la proporción BU:GU. Como decíamos en la entrada anterior, el primero en introducir esta escala fue Ray Daniels en su libro Designing Great Beers. La explicación más sencilla es que hace un balance entre el amargor proveniente del lúpulo y el dulzor que aporta la malta. Para ello se hace uso de una fórmula matemática que consiste en dividir los IBUs que tenga la cerveza a analizar, entre su densidad inicial (bueno, por sus últimas cifras, quitando el mil).

La escala de los IBUs, como veníamos diciendo, es la forma más extendida hoy en día de medir el amargor y, de hecho muchas cerveceras modernas incluyen el valor correspondiente en las etiquetas de sus cervezas. No obstante, si recordamos la definición de IBU, salta a la vista que no es una escala muy fiable por si sola.

Decimos entonces que hay que dividir los IBUs entre la densidad inicial, pero, ¿qué significa esto? Siendo poco rigurosos aunque más didácticos, diremos que esta densidad se refiere a la cantidad de azúcares que se encuentran disueltos en la cerveza. El valor de la densidad cambia a lo largo de la fermentación, pero para medir la proporción BU:GU utilizaremos el valor inicial, después de haber hervido y enfriado el mosto.

Esta cantidad de azúcares viene de las maltas que se hayan empleado para hacer la cerveza, y sirve en gran medida para categorizar los distintos estilos. Tanto por cuerpo como por alcohol, ya que las levaduras se encargan de convertir esos azúcares en alcohol, y así, el valor final de la densidad disminuye y el de alcohol aumenta.

Finalmente, después de esta pequeña explicación puede que te preguntes, ¿entonces, esta proporción es más exacta que la escala de los IBUs? Juzga tú mismo, pero te decimos que con esta medida (que suele comprenderse entre 0 y 1, subiendo en amargor) estás teniendo en cuenta dos factores, cuando con la otra escala solo considerabas uno. Ahora el amargor ya no se esconderá tras el abrigo dulce de la malta y tendrás una sensación mucho más real a nivel organoléptico.

Nota: Nos hemos permitido la licencia de actualizar un poco la tabla al traducirla al castellano. Desde que Ray Daniels escribiese su libro hace más de veinte años, el nivel de uso del lúpulo ha crecido exponencialmente, y su categorización del indice BU:GU ha quedado en nuestra opinión un poco obsoleta. Comprobadlo: opinad sobre una cerveza de 45 IBUs y 1070 de densidad inicial... que en aquella época era algo que se consideraba extra-lupulada (0,64 de ratio BU:GU). ¿Qué os parece ahora, tras la moda de las Hoppy Lager?