Flying Dog Bloodline

Los norteamericanos de Maryland empezaron a hacer esta cerveza llamada Flying Dog Bloodline como lotes pequeños en 2003. Desde entonces la han ido fabricando repitiendo esta cerveza tipo IPA americana que lleva centeno y naranja sanguina (tanto en puré como la piel).

No sé si es que el nombre influye, pero esperábamos algo más rojo. Y es de color ámbar, que no pasa del dorado-anaranjado. Coronada, eso sí, por una espuma de color blanco hueso, abundante y pegajosa, rocosa en su consistencia.

El aroma es afrutado, con mucha presencia del lúpulo (lleva Northern Brewer, Citra y Galaxy) y de toques cítricos. Ojo cuando la cojas, porque si no está fresca, los lúpulos pueden ya no oler ni tanto ni tan bien. Aunque seguirá estando rica y equilibrada, no muy amarga, con buen cuerpo de malta detrás.

Y es que tiene 7% ABV y tan solamente 40 IBUs. Y no es turbia. Por ello no hará el cupo de moda actual en ninguno de los campos (más que en el de usar fruta para darles sabores, aunque ni en ese tiene demasiada presencia la naranja).

“Mi opinión en un Tweet:” Las líneas de sangre dan menos yuyu que las “deadline” con las entregas. Nota: Bien alto.

Ampliación de Glosario (12)

La verdad es que el glosario que tenemos en el blog es una de las secciones más consultadas por los lectores primerizos… y a veces nos volvemos tan frikis que nos olvidamos de la importancia de definir con pocas y sencillas palabras las cosas que más se utilizan. ¡Sobre todo si vienen con siglas, como estas!

APA: Las APA (American Pale Ale) son la versión que inventaron los estadounidenses de las Pale Ale británicas, usando los lúpulos del nuevo continente y dándoles un perfil más amargo y con menor presencia de la malta (aunque debe estar equilibrada, aun así).

NEIPA: En la zona de Nueva Inglaterra, New England (NE), al noreste (NE) de Estados Unidos se empezaron a hacer un estilo de IPAs más turbias, con más proteína en suspensión, y con mayor presencia de lúpulos cítricos y tropicales en aroma. Este estilo recibió el nombre de NEIPA.

DDH: Para conseguir mayor presencia de aromas provenientes del lúpulo en la cerveza, el lúpulo se puede añadir con la técnica del Dry Hopping. Si, como se realiza cada vez más en las cervezas modernas, se hacen dos, la cerveza tiene un Doble Dry Hopping y estas son sus siglas.

Lúpulo: Spalt

El lúpulo de origen alemán Spalt, que recibe su nombre por una zona de Baviera, es uno de los considerados “Lúpulos Nobles”. No son los lúpulos más a la moda, ni los más modernos… ¡Más bien son de los clásicos!

A esta variedad en concreto se la puede encontrar también como Spalter, que es el gentilicio de los nacidos allí. Y es un lúpulo de los que se consideran “de aroma”, sobre todo por su bajo contenido en alfa ácidos, que suele estar entre el 3 y el 5,5%.

Aun así, es rico en aceites y compuestos aromáticos, que imparten en la cerveza aromas terrosos y especiados. Por ellos se suele utilizar en cervezas que busquen estos perfiles, como las lager alemanas, las bock un poco más fuertes o alguna belga lupulada (como la Gouden Carolus Hopsinjoor).

Su producción es muy limitada y es delicado, por lo que no es el lúpulo noble más fácil de encontrar. Si no os hacéis con él para vuestras recetas o pruebas, se puede sustituir por Saaz o Tettnanger, no por el Spalt Select, que es un descendiente diferente y más amargo y especiado.

Resumen de la II Jornada de Bloggers Cerveceros

Seguro que en estos días nos has leído mucho avanzando lo que iba a ser la II Jornada de Bloggers Cerveceros… un encuentro de creadores de contenido cervecero en internet que estaba programado dentro del BeerMad, una feria de cerveza artesana en Madrid. Pues bien, ya ha tenido lugar y estamos (como parte de la organización, junto con David Varela de La Barra de Birra) muy contentos con el resultado.

Dentro de la programación de la jornada, en una primera sección, contamos con la presentación de cervezas por parte de algunos productores presentes en la feria: Bebimos de Tyris su nueva Märzen, una cerveza maltosita pero fácil de beber; Brewdog nos presentó en primicia en España la Clockwork Tangerine, una sesión IPA con mucho sabor y olor a mandarina; 15&30, especializados en embarrilar en botas de Jerez sus cervezas, la BarleyWine Sherry Cask, en barrica de oloroso, lo que le da un punto fuertemente alcohólico y levemente ácido; y por último Sevebrau nos trajo su colaboración con Piporra, la Hoppy Five, una lager lupulada con 5 cereales, muy fresca y agradable.

También hubo alguna marca que nos dejó cerveza para probar en casa, por falta de tiempo en la presentación para degustarlas todas: Villa de Madrid nos dejó su Ziva #7.0, una NEIPA con mango; 3 Monos la versión de su American Psychopie que es una American Fruit Hoppy Sour con frambuesa; y Domus su Ninfa, una Stout triple.

Después, en una mesa redonda con participantes del sector cervecero (Rosa Matias, de la asociación PinkBoots y de Cerveza 90 Varas; Julio Cerezo de la academia Sabeer de cerveza y Andrés Bachiller, que lleva la comunicación de AECAI y de Cervezas Arriaca) y de blogs, pudimos hablar de cómo estaba en este momento el mundo de la cerveza artesana.

Clausthaler Unfiltered

Esta cerveza suele estar muy bien situada en los top de cerveza sin alcohol. En el nuestro, sin ir más lejos, está la segunda. No es habitual encontrar cervezas tipo Lager que sin alcohol sean realmente disfrutables… ¡Y esta lo es!

De color dorado ambarino, es turbia, con levadura en suspensión (como su nombre indica, no está filtrada). La burbuja es escasa y fina… por lo que genera una espuma igual, no muy abundante y de consistencia irregular.

Huele un poco, como casi todas las sin alcoholes, a malta, a mosto sin fermentar. Pero también a lúpulo, y eso no es tan habitual. Y es que lleva un dry-hopping con lúpulo Cascade, lo que le da un toque fresco y amargo, floral y cítrico. De primeras destaca más la malta, pero al final sabe a herbal.

Sin ser exagerada la presencia del mismo (sigue siendo una cerveza dulce y con un contenido alcohólico inferior al 0,49% ABV) hace que esta cerveza sea un soplo de aire verdaderamente refrescante en el desierto mundo de las “Sin”.

“Mi opinión en un Tweet:” Dentro de su categoría, en el podio de los tops (o viceversa). Nota: Sobresaliente bajo.

The Beer Times (266)

Dominical de noticias sobre cerveza. Pulsa aquí si no te carga para leer el periódico

Todavía desde el BeerMad, tras la jornada de ayer, os hacemos llegar el dominical de los enlaces sobre cervezas.

Hoy: II Jornada de Bloggers Cerveceros

Hoy, sábado 13 de octubre de 2018, es uno de esos días donde os pedimos disculpas por no escribir una gran entrada en el Jardín. Lo que queremos decir es breve y conciso: estamos en la II Jornada de Bloggers Cerveceros que tiene lugar en la feria BeerMad, en Madrid.

Las actividades dedicadas a los creadores de contenido sobre cerveza en internet acaban a eso de las 20:00 horas. A partir de ahí estaremos bebiendo por la feria. Podéis buscarnos y estar al tanto de lo que pasa en la jornada siguiendo en las diferentes redes sociales el hashtag #Cerveblogger2. ¡No os lo perdáis!

Samuel Smith Organic Strawberry

De una de nuestras marcas fetiches, Samuel Smith, a veces puedes encontrar estas pequeñas rarezas que hacen en la pequeña fábrica de Melbourn Bros’ All Saints Brewery, en Stamford (Lincolnshire). Vamos, que no en su casa de Tadcaster, sino más al sur.

Allí hacen cervezas ecológicas con frutas, como esta de fresa. Una cerveza de color anaranjado rojizo, limpia, con una cabeza de espuma blanca, media y liviana, pero que aguantan constante un tiempo.

El aroma es a fresa dulce. En boca tiene por un lado la parte más dulce de la malta y por otro la ácida de la fruta, pero con un resultado bastante equilibrado y agradable. No esperéis una Lambic porque esto es una Ale.

Y tiene 5,1% ABV, lo que no es mucho. Pero tampoco importa, porque no es una cerveza para beber a litros. Es refrescante y curiosa… ¡Pero nunca nunca nunca JAMÁS será nuestra favorita de la marca!

“Mi opinión en un Tweet:” ¡Estás demente! No, yo soy más de-frese. (Badum chis!) Nota: Suficiente.

Abridor Jugador Futbolín

A ver… ibas al instituto o a la facultad… y no llegabas a pisar las clases. Te ibas a la cafetería a jugar al mus, o al bar de enfrente a echar unas partidas de futbolín. ¡Tú eras de los nuestros! Una caña y un pincho de tortilla a buena mañana… ¡Desayuno de campeones!

Por eso te debe encantar este abridor que os presentamos hoy. Un jugador de futbolín que, cansado de estar todo el rato en el campo, ha abandonado su estadio en miniatura y salido a que le de el aire y beberse unas birras.

O, al menos, ayudarte a bebértelas tú, que tendrás sed tras jugar tanto en los bares, que leches. Pero ponte al tema no vayas a quedar a cero y te toque pasar por debajo de la mesa… ¿O no hacéis eso en tu pueblo?

Claro, en cada sitio tiene sus normas… ¿Pasas por debajo si no marcas? ¿Vale parar en el delantero para tirar a puerta? ¿Admitís ruleta para alguien que no sea un niño? ¡Cuéntanos en los comentarios como se juega en tu casa!