The Beer Times (121)

Dominical de noticas sobre cerveza. Pulsa aquí si no te carga para leer el periódico

¡Por fin la primavera de verdad! Y ahora, a la terraza a leer estos enlaces sobre cervezas.

Congreso ACCE 2015: Valencia

Hace tiempo nos pasaron la información sobre el congreso anual de la Asociación de Cerveceros Caseros Españoles. Tras celebrarse años anteriores en Sevilla y Barcelona, este año tocaba en la Comunidad Valenciana, donde tantos (y tan buenos) participantes tiene nuestro Concurso Homebrewer.

Asi que no dudamos de su capacidad para, además de hacer buenas birras, organizar bien el congreso. Y nos da pena no poder ir, pero hemos estado muy liados y con varios viajes (excusa que usamos también para justificar haber dejado comentároslo a vosotros, lectores, hasta el último momento).

Pero aún estáis a tiempo. Hoy y mañana todavía estarán todos por allí. Hoy tienen muchas actividades (incluyendo el concurso anual, y la presentación del estilo para el del año que viene: Märzen), y mañana aún les puedes pillar visitando una fábrica.

A ver si hacen alguno donde podamos acercarnos, que muchas de las ponencias parecen muy interesantes. Proponemos Valladolid, claro. Que hay muchos cerveceros caseros, pero pocos agremiados. ¡Muy mal! ¡Hay que asociarse!

Vídeo-cata: Quique Macías y la Dead Pony Club

Aquí tenemos de nuevo al celebérrimo Quique Macías, encantado de que le demos de beber (a pesar de que sabe que ello implica que ha de grabar un vídeo). Eso sí, hace muchas tomas de cada cata, para tener una excusa para beber más.



Como podéis ver, le gustan las cervezas de estos punkis. Tanto, que nos da pena y no le hemos dicho aún que Josie no trabaja ya ahí, no vaya a ser que le dé un algo. Le seguiremos dando cerveza y mentiras piadosas. ¿Qué nos recomendáis para la siguiente vídeo-cata?

BBF15: Conclusiones (2)

Tras las conclusiones generales expuestas esta mañana, vamos a centrarnos más en la parte de las cervezas. Empezando por su selección. Dado que hay que responder a la doble vertiente (frikis y legos), es necesario tener birrotes punteros que hagan que los beer-hunters nos meemos en los pantalones cuando se pinchan (y de esos este año no hubo tantos… y casi todos llegaron el domingo); pero también hay que tener cervezas “para no iniciados”.

Y en este punto, aunque a primera vista podría pensarse que se ha cumplido, hemos visto fallos. Creemos que los grifos deberían estar todavía más agrupados por categorías (para facilitar el encontrar las cervezas) y tener estilos clave (trigo, blonde belga, pilsner… cosas así) pinchados al menos por duplicado todo el festival, para poder hacer frente a la gran demanda que tienen por parte del que sólo conoce cuatro términos cerveceros (y uno es “doblemalta”).

De nuevo, en esta línea, felicitar por continuar con los beer informers, pero creemos que debería potenciarse aún más. Aumentar su número mucho (había ratos que sólo hubo dos), distribuirles entre la gente, etc. Es una iniciativa loable, que debe además recompensarse mejor.

Otro punto del staff que ha de revisarse es el servicio en la barra. De todas las cervezas que pedimos, pocas estaban realmente bien servidas y con buena presencia. Este producto merece un mejor trato. Y es responsabilidad de los camareros el dárselo.

Y ya vamos con la pizarra… Que sí, que es muy bonita y vintage y “moderna” (cof, cof) y lo que sea. Pero es bastante inútil. Ni se ve bien, ni se actualiza a un ritmo suficiente, ni tiene la información necesaria para hacer una elección correcta. ¡Estamos en el siglo XXI y toca digitalizarse! Paneles LED, una App, lo que sea. Pero lo suyo es tener información clara, completa y en tiempo real. Además podría usarse como sustituto de la megafonía. El año pasado funcionó mal, es cierto… ¡pero quitarla es peor! Una buena pantalla permitiría anunciar actividades o cerveceros en el “Meet” más fácilmente (y meter publicidad de patrocinadores para sufragarla).

Y por último, cómo no, insistir en lo de los precios por ficha: Bajar el coste de la ficha permitiría un mejor ajuste económico (saltar de euro en euro es demasiado). Y además, ayudaría a poder poner el formato “Medio Vaso”, que tanto se agradece cuando quieres probar muchas cervezas.

Muchas de estas cosas ya las comentamos el año pasado (ver en esta entrada o esta) y no se han hecho. Otras sí. Esperemos que, al menos, las valoren y tengan en cuenta. ¡Nosotros iremos a comprobarlo! (No a beber como perros, eso es secundario, en verdad vamos a ver si nos hacen caso, jejeje)

BBF15: Conclusiones (1)

Y, tras el repaso a las cervezas, nos ponemos a sacar las conclusiones sobre el festival en sí. Y la primera es que fue muy parecido al del año pasado, claro (debido sobre todo a que es la primera vez en su historia que repite localización), sobre todo a primera vista, aunque tuvo algunas mejoras.

Por ejemplo, el aumento de superficie exterior, que influyó positivamente en el ambiente (y en el calor interior), así como en los baños y en las mesas. Como punto en contra de las mesas, haber retirado todo el biergarten fuera. Unas mesas corridas dentro también se hubiesen agradecido. ¿O qué tal filas de bancos pegados a las paredes?

Asimismo, el aumento de grifos y la incorporación de cask ingleses son dos puntos de mejora. Igual que la ampliación de actividades (incluyendo las jornadas profesionales y resucitar la mesa redonda) y sus contenidos. Insistimos en que es uno de los puntos a crecer aún más, aumentando el número, duplicando localizaciones, publicando resúmenes o conclusiones, etc.

Y, aunque la oferta de comida volvió a recuperarse (de tres a cuatro puestos de nuevo), sigue pecando de cara y poco sustanciosa (otra vez lo mejor la comida asiática, los dumplings a falta de sushi este año, pero las patatas con carne estofada no estaban mal). Ya sabemos que es para fomentar que la gente ha de rotar y salir para dejar entrar… ¡pero queremos comer mientras bebemos! Ah, y por favor, evitad que vengan con freidoras con sus olores correspondientes, nuestras narices finas lo agradecerán.

Vamos, que el ambiente ha logrado ser más agradable que el año pasado… pero podría ser aún mejor. La sensación y rotación de gente fue tranquila, sin aglomeraciones ni muchas colas (las más largas y molestas dentro, las de fichas y la del black & tan, así que lo suyo podría disponerlas en otro lugar y posición y con más personal atendiéndolas).

Pero ahí ya estamos yendo casi al asunto de las cervezas… y ese lo tratamos esta tarde. Asi que en unas horas volved al blog a leernos, y podréis enteraros de más conclusiones sobre el Barcelona Beer Festival 2015.

Califa Rubia

Empieza a notarse la primavera y también empieza a notarse la influencia de nuestra Becaria del sur, que nos provee de cervezas artesanales de la zona. En este caso se trata de la cerveza Califa, elaborada en Córdoba, como cabe suponer con ese nombre. Esta fábrica de cerveza artesanal, de entrada, cuida su imagen, con etiquetas sencillas y con buena presencia.

La cerveza Rubia de Califa es, como su nombre bien indica, muy rubia, con tonos dorados y también algo turbia. Al servirla, hay que tener cuidado al final de no servir los posos, como indica su etiqueta, y genera una espuma muy blanca y esponjosa.

El olor que desprende es suave, como su sabor, con toques ligeramente a levadura. En general se trata de una cerveza muy equilibrada y fácil de beber, sin sobresaltos ni mucha persistencia en el paladar, perfecta para empezar a conocer a esta pequeña fábrica con un estilo de cerveza que suele agradar a la gran mayoría.

Se trata de una Blonde Ale para servir fresquita en copa y disfrutar de su ligero 4,8% de ABV bajo el sol primaveral de Córdoba (o de donde sea), cuando se digne a salir en este invierno tardío, y, a ser posible, acompañada de unas tapas, claro.

“Mi opinión en un Tweet:” Sabor suave y correcto que se queda un poco flojo al final. Nota: Suficiente.

BBF15: Las malas cervezas

La cosa es que, cuando bebes más de 50 cervezas en tres días en un festival… tienes que tener mucha suerte para que ninguna de ellas te desagrade tanto como para que no acabe en el fregadero.

Y un ejemplo claro es la Alphabet-Bexar Hop Damm, una Black IPA de cask con tal cantidad de chiles mejicanos picantes que te hacía arder el esófago (y que, todo el que se la pedía, intentaba compartirla con el mayor número de personas para que así su vaso se acabase antes).

O la Nogne Naked Kiss, una Imperial Porter con grosellas, que se había llevado el ácido y todos los brettas de las grosellas y su piel. Carne de desagüe. Igual que la Põhjala Kreuzberg, una Berliner Weisse con lactobacilus que la hacían saber a yogurt pasado (o Kefir, lo que prefieras). Una cerveza con (y ya sabéis que no lo solemos mirar… pero estábamos comprobando el nombre) una nota de 17/3 en Ratebeer… lo que nos hace pensar si debería estar en un sitio como el BBF.

Otra que, por querer arriesgar entra en esta lista, es La Verte du Mont Blanc Brasserie, de color verde y con flores alpinas de Genepi. Y sabor a rayos (como mezclar sidra Magners con Kronenburg y sifón). O la decepción que supuso pedir la Sierra Nevada Pale Ale “normal”, pensando que era la que se pinchó más tarde de la Brewers Asociation. ¿Para qué traer las dos?

Y si creíais que no íbamos a criticar ninguna española por ser políticamente correctos que sepáis que no, que somos sinceros. Y si bien no bebimos muchas, una de las que más ganas teníamos por ser difícil (si no imposible) de encontrar en la península fue la Tacoa Canary Honey Bock. Y precisamente fue la mayor decepción, ya que se hizo difícil de acabar. Quizá fuese por el viaje y por eso no suele llegar.

Y con esto, las cervezas que queríamos destacar por el lado negativo. Obviamente, lo positivo siempre pesa más, y por eso año tras año volvemos y nos lo pasamos como hobbits. Así que que sepan que en el Barcelona Beer Festival 2016 allí estaremos… Y con un poco de suerte, esta lista algún año acabará en blanco.

BBF15: Las buenas cervezas (3)

Y, tras el repaso a las cervezas rubias y a las cervezas negras que más nos gustaron en el Barcelona Beer Festival, toca hablar de “otras birras”. Las que no entran tan claramente en ninguna de esas categorías, llevan elementos extraños o son, directamente, peculiares.

Como la Hitachino Nest Real Ginger Ale, de 8% ABV y con raíz de jengibre, que le daba un toque bien interesante. O la Mikkeller Nelson Sauvignon (la de verdad, que el primer barril fue confundido) que hicimos beber (y pagar las 4 fichas) a los becarios. Con 9% ABV y levadura de champán, brettanomyces y cosas, que luego van en barriles de vino blanco.

Otra que se ha paseado por barricas para acabar en las tripas de los becarios fue la Alvinne Cuvée de Mortagne, de 14%, potente, espesa de cojones, afrutada y con carácter de roble. Si es que beben las cosas más raras que encuentran, como la Brasserie Dupont Biere Miel Bio, una Saison de 8% ABV bien equilibrada, dulce y sabrosa.

También queremos destacar como descubrimiento sorprendente la Ninkasi Avena (una Oatmeal Stout de 5,8% ABV) que tenía todas las pintas de estar oxidada, pero deliciosa precisamente por eso, con matices ajerezados impropios, pero ricos.

Y, claro, la presencia de cervezas sin gluten (aunque no pudimos probar la de Or i Plata, lamentablemente) y de la Aktien Alkoholfreies Iso Weizen (de trigo sin alcohol) pese a los problemas que hubo con el servicio, pero que nos supo más rica que el año pasado.

Y con esta selección, creo que hemos destacado todas las cervezas que en esta cuarta edición del Barcelona Beer Festival nos han sorprendido… para bien. ¡Esta tarde mencionamos algunas de las que fueron para mal!

Debate: La Opinión en un Tweet.

Generalmente, cuando una reseña de cerveza publicada en este blog causa algún debate o polémica, no suele ser por las más de 200 palabras de descripción (física, histórica, de servicio u organoléptica), si no por los menos de 140 caracteres de “La opinión en un Tweet” y su nota.

Obviamente, esa parte de la reseña es una opinión personal (como lo son las opiniones, por definición), que incluimos desde los pocos meses de iniciar el blog, dando respuesta a las peticiones de los lectores que querían saber si una cerveza nos había gustado o no (y que, tras las encuestas, decidieron que querían saberlo de manera cualitativa y cuantitativa). No es una opinión que tenga que compartirse (es más, a veces, entre los mismos autores diferimos), si no que representa lo que esa cerveza inspira al que ha redactado la reseña.

Entonces… ¿Si no le gusta, puede suspenderla? Creemos que sí, que no sólo puede, si no que debe. Eso no significa que sea una mala cerveza; sólo, que al catador no le ha gustado. ¿Se corresponde con una puntuación de ratebeer? Para nada; allí se aplica la “dictadura de la mayoría”, y aquí somos más de vieja escuela (con que dicte uno, nos basta). ¿Con la nota BJCP? Pues tampoco. Esa es sobre 50, y el aspecto vale sólo 3. No nos gusta para el día a día (y podemos discutir que si para los concursos).

Así que representa tan sólo la idea y las sensaciones del que escribe. Pero claro, también queremos que signifique algo para vosotros, lectores. Por eso hemos hecho debates como el de que qué hace buena una cerveza, o el de definir qué es importante cuando hablamos de un estilo. Pero hoy queremos centrarlo en “La opinión en un Tweet”. Decidnos: ¿Cómo queréis que la expresemos y en qué nos centremos?