Weihenstephaner & Sierra Nevada Braupakt

Esta es una cerveza que esperábamos con muchas ganas desde que oímos acerca de su elaboración. Una colaboración entre Sierra Nevada (una marca puntera en el uso del lúpulo en la costa oeste de los Estados Unidos) y Weihenstephaner, (la cervecería más antigua del mundo, desde 1040 en Alemania).

Es una cerveza de trigo con levadura en suspensión (Hefeweizen) que además lleva un buen puñado de lúpulos (Hallertauer Tradition, Chinook y Amarillo) que le dan un perfil moderno y refrescante. Es de color ámbar anaranjado, y muy turbia y densa en su aspecto. La espuma es muy abundante y esponjosa, con buena persistencia y bastante pegajosa. El aroma es el propio de las cervezas de trigo alemanas, con muchos esteres afrutados y recuerdos de plátano y clavo, pero acompañado de un cierto toque frutal, cítrico y moderno, de los lúpulos aromáticos.

En boca el lúpulo tiene mayor presencia, resultando una Weissbier amarga (35 IBU), con un toque herbal y floral (además del grano de trigo y la fruta tropical) que la hacen interesante y refrescante. Tanto que entra bastante sola. Como curiosidad, decir que en barril tiene un perfil más marcado del lúpulo y mayor amargor aparente que lo que hemos descrito en botella. Y 6% ABV en ambas, eso sí.

Para acompañarla al servirla en copa a unos 7 - 11 ºC, los platos de comida tradicional alemanas pueden ir bien, pero el extra de amargor quizá haga que se le queden pequeños. Entonces siempre está bien pasar a hamburguesas americanas bien condimentadas y con todos los extras. Sólo nos queda añadir que aprovechad este verano para beberla por si no se vuelve a ver, pero que nos encantaría que se transformase en una fija en la gama, igual que paso con la Tap 5, que comenzó siendo una colaboración de Schneider Weisse con la cervecera Brooklyn y Garrett Oliver (y de la que esta podría considerarse como una hermana pequeña).

“Mi opinión en un Tweet:” El oso viene con el pack completo. ¡Nosotros nos apuntamos a su rollo! Nota: Notable alto.

Birroturismo en Londres: Visita a Fuller’s

Si vais a Londres como hemos ido nosotros y tenéis en mente hacer birroturismo del bueno, recordad que no todo es ir a bares a beber. Que también hay que ir a los museos. ¡Y la fábrica de Fuller’s en Chiswick es como un museo de la cerveza, que incluye el beber.

Nosotros nos apuntamos de cabeza a uno de los Tours organizados (que nos recomendaron otros visitantes anteriores), así que un buen día, temprano, nos acercamos en transporte público hasta este barrio del oeste de Londres donde llevan fabricando cerveza desde hace más de 350 años.

La visita comienza en el pub Mawson Arms (que también se llama Fox and Hounds, por si venís por el otro lado y os lo pasáis, como nos ocurrió a nosotros… ¡y eso que aún no habíamos bebido!) donde recogen al grupo.

De allí te llevan a un sótano que era un almacén, parece un bunker -y como tal se usó durante la guerra- y que hace las veces de museo de antiguas cosas de la marca. Desde allí pasas a ver la antigua cervecería.

Medicamentos y Cerveza: Efecto Antabus

A pesar de todo lo que os hemos contado hasta ahora, hay una interacción con el alcohol y algunos medicamentos que se emplea para uso terapéutico. Este es el conocido como efecto Antabus. El alcohol, cuando es metabolizado, primero pasa de alcohol a acetaldehído mediante la acción de la enzima alcohol-deshidrogenasa, y después este acetaldehído se transforma en acetato mediante la acción de la enzima acetaldehído-deshidrogenasa. El acetato ya no es tóxico para el cuerpo y se elimina. En cambio el acetaldehído sigue siendo tóxico para nuestro organismo.

El efecto Antabus es el resultado de la acumulación de acetaldehído, debido a la inhibición de la enzima acetaldehído-deshidrogenasa por un medicamento. Esto provoca enrojecimiento de la cara, dolor de cabeza, mucha sudoración, taquicardias, vómitos, mareos… lo cual no es nada agradable. Se emplea terapéuticamente para tratar el alcoholismo. El medicamento empleado para ocasionar este efecto es el disulfiram. Se administra a los alcohólicos para que si beben después de tomarlo, sientan todos estos efectos y empiecen a asociar la ingesta de alcohol con algo muy desagradable. Algo en plan “La Naranja Mecánica”, para que nos entendamos.

Ya sabéis que a nosotros nos encanta beber, pero siempre, como todo en esta vida, con moderación. Por lo que esperamos que ninguno tenga que usar disulfiram nunca para deshabituarse. Pero os hablamos de ello no solo por su uso terapéutico, sino porque hay otros medicamentos que sí que os puede tocar tomar y que generan el mismo efecto Antabus.

Entre esos medicamentos encontramos algunos antibióticos (metronidazol, cloromitecina), el ketoconazol que se usa para el tratamiento de los hongos o la nitrofurantoína que se usa para la cistitis. Y además existen dos hongos comestibles, el Boletus lividus y el Coprinus atramentarius, que al combinarlos con el alcohol nos ofrecen el mismo resultado. Así que ya sabéis: cuando leáis en el prospecto efecto Antabus, huid de la cerveza si no queréis terminar asociándola a lo peor. Que ya sería gracioso que por no perdonar la cervecita de por la tarde, acabásemos odiando algo que nos apasiona tanto.

Tempest Red Eye Flight

Desde Escocia, con los ojos aún rojos por haber viajado con resaca y madrugón (ah, no, que esos fuimos nosotros a la vuelta del viaje hasta allí), nos llega esta cerveza de la marca Tempest Brewing Co. Una Mocha Porter.

Vale, lo de “mocha” ha de hacer sospechar algo… pero cuando miras la lista de ingredientes grande de la etiqueta y no ves que ponga café (en su etiqueta antigua al menos)… pues te crees que será sólo por las maltas… ¡Y no! Esta cerveza muestra mogollón de café de verdad ya en su aroma.

Pero vamos por partes: es negra casi negra, aunque no opaca. La espuma beis es escasa, poco persistente; se queda en una fina capa. El aroma es algo carameloso y muy (pero que muy) cafetoso. Entonces es cuando entras en su web y ves que lleva cacao, azúcar moreno y granos de café. Cosa que queda confirmada en cuanto la pruebas y sabe amarga y a café. ¡El café lo domina todo! ¡Es demasiado café!

Por ello, si has tenido un viaje nocturno o duro, es la cerveza ideal para despertarse. Aunque con su 7,4% ABV puede hacer que caigas redondo por otro motivos. ¡Pero tal vez lo puedas solucionar tomándote otra antes!

“Mi opinión en un Tweet:” ¿Quieres un café? ¡Pues toma dos tazas! Nota: Bien alto.

Debate: Exigencias del mercado

Este es un tema que hemos tratado desde hace tiempo en comentarios, redes y bares. Que las IPAs y las latas están de moda es un hecho completamente claro. ¡Hay gente que parece que sólo bebe latas de IPA (generalmente turbia) y puede hasta no repetir jamás!

Por si acaso hay alguien que no se lo cree, comparemos lo que producían algunas marcas con lo que sacan ahora: Naparbier ha sacado 12 IPAs diferentes en el último medio año. ¡Dos al mes! Eso significa que hemos podido encontrar en 2018 casi una veintena de referencias de diversas variedades de India Pale Ale navarras, cuando de sus 12 primeras producciones sólo 3 eran estilos IPA. DouGall's, en sus tres primeros años de vida sacaron 8 cervezas diferentes, de la cual sólo una era una IPA. Ahora mismo tiene 8 IPAs en el mercado recién sacadas o muy recientes. Pero hay casos más extremos, como el de The Flying Inn, que en poco más de un año de existencia ha sacado 14 IPAs diferentes, suponiendo casi un 80% de su catálogo.

Está claro que hay una exagerada sobreproducción de IPAs con respecto al pasado. ¿Es voluntad propia de los productores? ¿O es una exigencia del mercado? Algunos productores con los que hemos hablado nos reconocen que, si no sacan una IPA, los bares no se lo compran, o al menos se vende mucho menos y más lento. Y también nos admiten que, en cambio, enlatar algo es sinónimo de venderlo pronto y rápido. ¡Aunque sea una referencia anterior, ya en el mercado, en lata se vende mejor!

¿Esto es porque realmente quieren hacer todas esas IPAs nuevas? ¿No sirven con las de las gamas base? ¿Son tan diferentes unas de otras? ¿Y todo en lata sabe mejor? ¿Realmente han comprobado que con su proceso aguantan más? Nosotros creemos que más bien los productores hacen lo que el mercado les obliga… y si quieren vender, ahora toca sacar nuevas IPAs y de ser posible en lata, que de otra manera no encontrarían hueco en el mercado. ¡Y por eso hay tantas! ¿Vosotros qué opináis?

The Beer Times (254)

Dominical de noticias sobre cerveza. Pulsa aquí si no te carga para leer el periódico

Otra semana, justo antes de acabar, os traemos el dominical llenito de enlaces sobre cervezas.

#SiFueraUnaCerveza: Especial “Solo”

Se acerca el estreno de la película “Han Solo: Una Historia de Star Wars”, el spin-off de la saga galáctica que nos va a contar un poco el origen de nuestro contrabandista favorito. Él disparó primero... ¡Y nosotros nos adelantamos! Por ello le vamos a dedicar esta sección…

¡Pero dejando el blaster en vuestras manos! Así que en los comentarios debéis lanzaros al hiperespacio y decir que, si fuera una cerveza, qué cerveza sería Han Solo. ¡Porque a su inseparable copiloto wookiee Chewbacca ya le dedicamos su propia entrada en esta sección!

Entonces… #SiFueraUnaCerveza, ¿qué cerveza sería Han Solo?

Rogue Brutal IPA

Esta cerveza es la elaboración oficial de la Rogue Nation. Sí, como el título de una peli de Misión Imposible. Y aunque su nombre te haga esperar una India Pale Ale brutal, la verdad es que no te va a matar. Pero posiblemente sí a gustar bastante.

Es de color anaranjado, algo turbia, con una espuma de color blanco hueso no muy abundante pero sí bastante compacta y persistente. El aroma es intenso y afrutado, con lúpulos cítricos y algo de caramelo de las maltas.

El sabor es bastante parecido a lo que promete el olor. Caramelo en las maltas y futas cítricas en los lúpulos, con un claro predominio del amargo… pero no tan amarga ni tan fuerte como el nombre te haría esperar, sino con un equilibrio que la hace muy agradable.

Y tampoco tiene mucho alcohol, ya que está en torno al 6,2% ABV. No es por tanto el puñetazo que el logotipo o el nombre promete a tus papilas gustativas,y se convierte en una cerveza muy adecuada para acompañar por ejemplo el picoteo viendo una película o cualquier cena con amigos.

“Mi opinión en un Tweet:” Alza el puño, o mejor aún alza el vaso y bebe. Nota: Notable Alto.

La Cerveza en el Arte: Pieter Claesz (1)


Las naturalezas muertas son las fotos de tu plato antes de comer para subir a Instagram del pasado. Bueno, no sé si antes de comer, a medio comer o lo que no apetece comer. Pero en el siglo XVII estaban súper de moda y eran “fáciles” de hacer porque el modelo no se movía nada.

Y este autor, Pieter Claesz, estaba precisamente especializado en bodegones. Lo que denominaban (según la Wikipedia, ojo, que nosotros sabemos de beber, no de historia del arte) ontbijte (pronunciado [ontbait]), es decir, pequeños desayunos). Y se ve que Pieter era de los nuestros y desayunaba cerveza.

Porque este cuadro, llamado Nature morte avec tabatière et silex, harengs, petit pain, verre de bière et cruche à tête barbue (que al traducir al inglés se queda en “Still life with glass of beer”) tiene, precisamente, un buen vaso de cerveza.

Es un óleo sobre tabla, que mide 59,2 x 83,2 cm, fue firmado y datado en 1644 y puede verse en el Musée d'arts de Nantes, el Museo de Bellas Artes de Nantes. Nosotros tomaremos ideas de composición para nuestras fotos de cerveza para el Untappd…