Casimiro Mahou Cerveza de Trigo

De entre las últimas tres cervezas propuestas para que eligieseis cuál comentar, la ganadora fue esta. La anteriormente llamada “Marcenado”, ahora sin más “Cerveza de Trigo” de la marca crafty de Mahou. Y como vuestros deseos son órdenes para los Jardineros (sobre todo si incluyen beber cerveza) pues aquí traemos la reseña, bien reciente.

De color amarillo anaranjado y cierta turbiedad (propia del estilo Hefeweizen al que pertenece), tiene una espuma blanca abundante y muy compacta, con buena persistencia. El aroma es a plátano (tirando a madurito), intenso. Es la nota dominante. Aunque también aparece algo especiado (clavo, probablemente).

El sabor es dulce. En boca resulta ligera, como con poco cuerpo, pero a la vez sedosa. Y al final deja cierta acidez. Vamos, que es una cerveza de trigo, con su 4,9% ABV, bastante correcta. La pega es que las comparaciones son odiosas…

Y en cualquier supermercado encontramos varias cervezas tipo Hefeweizen que son originarias e importadas del país inventor del estilo y que aun así, tienen una relación calidad/precio mucho mejor que esta. ¡Y encima vienen en 50 cl, que ésta sólo en 37,5 cl (que sigue siendo mejor que en tercio, claro)! Por lo que, aunque esta está bien, os recomendaríamos antes una weissbier germana de verdad.

“Mi opinión en un Tweet:” La prueba de que Mahou puede hacer otros estilos. Pero les animamos a seguir buscando. Nota: Bien.

Día de la Toalla (de bar)

Hoy, que los fans de Douglas Adams y su “Guía del autoestopista galáctico” celebramos el Día de la Toalla (y si ya eres más friki pues también el Día del Orgullo Friki en general), es un buen momento para hablar de un objeto de coleccionismo que nos encanta: las Toallas de Bar.

Son unos pequeños rectángulos de tejido absorbente (lo que viene siendo una toalla, vamos) que se usaban en los bares para poner encima las cervezas recién servidas y dejarlas reposar. Una imagen muy de pub británico que en los tiempos modernos se sustituye por antideslizantes de plástico lleno de puntitos, quizá más útiles, pero con menos encanto.

Y es que estas toallas solían estar decoradas con el logotipo de la marca, su slogan, algún dibujito, etc., para hacer publicidad de la casa. Siendo algunas verdaderas obras de arte (además de útiles como trapo, toalla de manos o lo que sea) y por tanto ansiadas por los coleccionistas de breweriana.

También recordamos cuando éramos jóvenes que estaba de moda entre ciertas sub-culturas urbanas llevar una toalla de estas (por ser tu marca favorita o por lo que ella representase) cosida en la espaldera de la cazadora. ¡Cualquier día de estos nos cosemos alguna nosotros! ¡Feliz día de la toalla (de bar)!

Maridaje: Conceptos Básicos (2)

Tras hablar en la primera entrega de esta sección de los tipos de maridaje que podíamos encontrar entre comida y cerveza, hoy nos toca explicar otros conceptos importantes cuando vamos a unir estos dos aspectos de la gastronomía (comer y beber) que tanto nos gustan. Y uno de los conceptos más importantes es el de cuidar el orden en la selección tanto de platos como de cervezas.

Debemos elegir con cuidado las cervezas que acompañen a cada vianda (o viceversa) buscando que su intensidad y peso sean equilibrados. Dicho en sencillo: cervezas suaves para platos suaves, y las cosas fuertes con otras cosas fuertes. De manera que ninguna de las dos domine excesivamente la unión, ni absorban a la otra.

Igualmente, estas características deben ir en una curva creciente si hablamos de maridar un menú o una sucesión de cervezas o platos. No podemos empezar con las cervezas más intensas o pesadas y luego ir a las más suaves, porque nuestro paladar se resentirá, igual que ocurre y debemos graduarlo con la comida. Por lo que, resumiendo: Intensidad y peso creciente, y siempre en equilibrio.

Para lograrlo, obviamente, lo mejor es conocer en profundidad ambos factores (comida y bebida). O al menos imaginarlos. Con la cerveza es fácil si tienes una buena base bibliográfica que te permita conocer los diferentes estilos. Pero también ayuda tener memoria gustativa y una buena biblioteca de aromas y sabores en la mente. Esto te permitirá prever qué tipo de maridaje será el más adecuado o cuál puede funcionar mejor. Y esa “cultura” sólo hay una manera de lograrla: comiendo y bebiendo. Por lo que ese es nuestro consejo de hoy, jejeje.

BOM Triporteur From Heaven

Como si cada vez que hablamos de esta marca volvemos a contar todo lo de sus maltas especiales BOM y lo de que por tanto no adjudican estilos a sus cervezas… pues sería un rollo. Por lo que podéis ver que ya hablamos de ello en los enlaces.

Y así nos vamos directamente hoy a la cerveza que se supone nos llega del mismísimo cielo. Una rubia dorada de brillos cobrizos, con abundante espuma blanca de persistencia media, pegajosa y rocosa. Buena presencia para una cerveza belga, sobre todo en copa tulipa.

El aroma es a lúpulo (destacan Cascade y Styrian Golding) con notas cítricas y especiadas, y también presencia de la levadura. En boca la malta es pan levemente tostado, mucha fruta y recuerdo a pomelo. La única pega es su elevada carbonatación en boca: resulta refrescante, pero intensa para el sabor.

Y, dado que no ponen estilo, pues habrá que intentarla definir un poco como algo a caballo entre una Blonde belga y una Pale Ale (belga también). Con su 6,2% ABV está bien para acompañar pasta con queso o quesos sin pasta.

“Mi opinión en un Tweet:” No te llevará al séptimo cielo, pero me vale: vivo en un segundo. Nota: Bien alto.

Elige la Cerveza a Catar (6)

Vuelve la sección en la que dejamos en vuestras manos (esperamos que “inocentes” al menos hasta que se demuestre lo contrario) elegir qué cerveza de las que os proponemos os apetece ver comentada en El Jardín del Lúpulo.

Hemos seleccionado estas tres botellas, y las tenemos listas para que la más votada sea enfriada, degustada, catada y anotada y comentada reseñada aquí tan pronto como nos sea posible. Saltándose la espera de la centena de cervezas que esperan en nuestra alacena.

Las votaciones duran sólo dos días, así que no lo dejéis pasar. Votad a través de la encuesta (y, si no podéis, en los comentarios) y pronto tendréis la cata y la entrada de la elegida. ¡Tú eliges, nosotros bebemos!

The Beer Times (212)

Dominical de noticias sobre cerveza. Pulsa aquí si no te carga para leer el periódico

Retomamos la publicación del dominical especializado (y automático) que recopila abundantes enlaces sobre cervezas.

Música de Anuncio: Hold The Line

Venga, ya, coño. ¡Queremos ver un anuncio de cerveza en la televisión que sea nuevo y que tenga buena música! Compañías cerveceras… den de beber cerveza a sus creativos del departamento de marketing, a ver si así son más creativos...

Porque, como siempre últimamente, para no dejar morir esta sección hemos tenido que bucear en la hemeroteca cervecera y rescatar un anuncio en el que modificaban sutilmente la letra de esta canción de Toto, Hold the line.

Schwaben Bräu Das Schwarze

Desde Stuttgart, Alemania, nos llega hoy esta cerveza de Dinekelacker- Schwaben Bräu, cuyo nombre, Das Schwarze, igual te suena haberlo leído en algún supermercado y que significa “La negra”. Se presenta como es habitual en las cervezas germanas en formato de medio litro y con un tapón de tipo gaseosa poco habitual hoy en día que hace las delicias de los cerveceros caseros.

Al servirla en la copa vemos que tiene un color marrón muy oscuro con toques rojizos y que se corona con una capa de espuma beige cremosa de retención media-alta. En nariz encontramos notas a tostada muy tostada y atemperándola un poco, pueden llegar a aparecer notas de café, pero muy sutiles. Se trata de una cerveza de tipo lager bastante simple, que no tiene demasiados aromas.

Al trago notamos un cuerpo más bien ligero y toques a malta tostada (muy tostada) que no llaman mucho la atención. Incluso si eres de paladar fino podrás percibir las sutiles notas a chocolate que aparecen. El lúpulo está más bien ausente y su amargor no es demasiado notable, además de desaparecer muy pronto.

Estamos sin duda ante una cerveza de precio medio-bajo que puedes comprar en supermercado, puede incluso que en pack con vaso incluido. No esperes tampoco emborracharte con el medio litro, pues solo tiene un 4,9% ABV y tampoco invita a beber más de una.

“Mi opinión en un Tweet:” Si te molan las lager oscuras dale una oportunidad, porque no te costará demasiado encontrarla (ni pagarla). Nota: Suficiente.

La Caña de Cerveza Perfecta

Ha salido ya el vídeo en el cual, tras contactar con nosotros, aparecemos charlando con El Comidista sobre cómo servir bien las cañas de cerveza. Rodrigo Valdezate, uno de los Jardineros fundadores, aparece en él elegantemente vestido (como es su tradición) y, gracias a las artes de la edición y el montaje, derrochando locuacidad sobre el tema en dos minutos. Por si no habíais visto dicha aparición, aquí la dejamos:



Pero la verdad es que Rodrigo había hablado durante mucho más rato, por los codos podríamos decir (como también es su tradición) y le habíamos preparado un guion más extenso (del que sabiamente han elegido para el vídeo algunas de las cosas más importantes). Solo que creemos que sería interesante compartir con todos vosotros el texto completo (avisando de que esta entrada es bastante más larga de lo habitual), para que todos podamos aprender a tirar “La caña perfecta”.

Y, lo primero que hay que aclarar, obviamente, es que estemos hablando de una buena cerveza (la calidad es lo principal) y que el que la sirve conozca y mime dicho producto. Eso es lo primordial. A partir de ahí podemos empezar a cuidar otras cosas, como la vajilla cervecera. Porque que es recomendable usar el vaso adecuado, para el estilo y para el servicio: no es lo mismo una caña de rubia, tipo Pilsner que una Stout negra (cada una tiene su vaso típico o tradicional, y sus medidas recomendadas).

El vaso o copa elegido ha de estar en buenas condiciones: limpio y aireado, guardado boca arriba (para que no acumule olores), salvo que esté colgado o con una rejilla debajo. Si tiene polvo o residuos de jabón, lo verás porque se le quedan las burbujas pegadas a la superficie al servirla. Esto queda feo e indica un vaso que no está del todo limpio.