Poperings Hommelbier

Desde el maravillosamente cervecero pueblecito de Watou, en la provincia belga de West-Vlaanderen (Flandes occidental), nos llega esta cerveza clásica de la marca Van Eecke -ahora Leroy-, que pone el acento en los lúpulos de la zona de Poperinge (de ahí su nombre -aunque también significa abejorro-).

Y es que en su dialecto, lúpulo se dice Hommel. Y lleva cuatro diferentes, superando los 40 IBUs. Puede parecernos poco en el mundo moderno, pero en los 90, era una de las cervezas más lúpuladas que nos llegaban: una Belgian IPA antes de que se inventase llamarlas así.

Porque es una cerveza rubia, dorada ambarina, con una cabeza de espuma blanca abundante, medianamente persistente. El aroma es a lúpulo y levadura, herbal y terroso, con un punto frutal y de miel. En boca es amarga, frutal y especiada. Más maltosa de lo que esperas.

Y es que en estas cervezas primaba (pese a ser de las “extremas” de antaño) el equilibrio. Por ello no parece ahora tan amarga, ni tan alcohólica (7,5% ABV) ni tan nada. Parece que no tienen nada que hacer en el siglo XXI, pero siempre es bueno recordarlas.

“Mi opinión en un Tweet:” El lúpulo de antes sabía a otras cosas. Nota: Notable bajo.

The Beer Times (258)

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Que el Mundial y el beber no te distraigan de que te traemos para leer estos enlaces sobre cervezas.

Música de anuncio: You can't say no forever

Ya está aquí el verano. Se sabe no por las temperaturas, sino porque en la tele sale gente que le ha picado medusas, mosquitos tigre y una fiebre rara de salir a las islas y playas botellín en mano a cantar mogollón de temas de la última década (esto, bueno, sólo pasa en los anuncios de cerveza, claro).

Pero los temas que han elegido cantar este año son casi todos viejos. Han ido poniendo muchos de los que ya hemos comentado. ¡Por suerte nos ha servido para repasar la lista y ver que nos faltaba de traer a esta sección el tema de Lacrosse titulado You can't say no forever.

Dunkler Hirsch Allgäuer Weizen

Hemos de reconocer que esta marca alemana del ciervo (Höss der Hirschbräu) no está dentro de nuestros fetiches. Pero como se suele encontrar (y a un precio bastante interesante) en unos grandes almacenes, pues solemos beber todas las que pasan por nuestro lado. Y su Dunkel Weizen no iba a ser menos.

Como su nombre y su etiqueta indican, este ciervo es pardo. O sea, es una cerveza de trigo oscura. Y por lo tanto al servirla en el vaso alto que caracteriza las elaboraciones germanas con este cereal, podemos ver su color caoba oscuro, turbio. La espuma es de color hueso, en cantidad media. La pega es que es poco persistente.

El aroma es maltoso, pero con un perfil refrescante. Trigo, caramelo y plátano se ve complementado por un toque ácido en raíz. El sabor se repite: dulzor de las maltas y cierta acidez fresca. Nada muy destacable ni para bien ni para mal. Bastante predecible.

Y es esa previsibilidad lo que le quita la gracia a esta cerveza de trigo que tiene 5,2% ABV. Da exactamente lo que te esperas encontrar, siendo generoso. Porque está en la parte floja del asunto. ¡Por no tener no tiene (al menos en la que hemos bebido nosotros) ni la botella de tapón mecánico que sí tienen otras de la marca!

“Mi opinión en un Tweet:” De noche todos los trigos son pardos… ¡pero no todos son buenos! Nota: Insuficiente alto.

CAMRA (Campaign for Real Ale)

Antes de seguir hablando sobre el turismo cervecero en el Reino Unido, creemos que conviene parar un momento y hablar sobre una asociación que creemos que precisamente es uno de los pilares de que ese país mantenga una riqueza cervecera tan amplia: la CAMRA (Campaign for Real Ale).

Esta organización se creó a principio de los años 70 del pasado siglo para luchar contra la homogeneización del mundo cervecero (las lager iban devorando el hueco de las cervezas tradicionales británicas) y para defender los estilos y métodos tradicionales de hacer "Real Ale".

Y ese ha sido uno de sus puntos fuertes: gracias a un creciente apoyo de sus bases (que superan actualmente los 150.000 socios) el cask, las cervezas acondicionadas en botella (lo que llamamos segunda fermentación) y los estilos más clásicos ingleses, escoceses o irlandeses han llegado a nuestras fechas, inspirando en gran medida el crecimiento del boom cervecero moderno.

Pero, por otro lado, su tradicionalismo es uno de sus puntos débiles: están tan enfocados en los procesos y métodos de envasado que rechazan dar su apoyo a gran parte del sector craft. Si se sirve en “keg” no es Real Ale. Y si no es Real Ale, no es su asunto. ¡Lo cual deja fuera de su paraguas muy buenas cervezas!

Sea como sea, aun así siguen haciendo muchas cosas que aplaudir: la organización de decenas de ferias y festivales (destacando el conocido Great British Beer Festival, pero hay otras muchas), la publicación de la “Good Beer Guide” anual y otros textos periódicos, y la defensa de los intereses de los consumidores, fabricantes y pubs tradicionales. Y por ello nos parece importante defender y destacar a su vez su existencia y su labor.

Cine y Cerveza: Cadena Perpetua:

Comenzamos una nueva sección que junta otras dos de nuestras aficiones (cine y cerveza) con esta película, Cadena Perpetua, dirigida en 1994 por Frank Darabont (La Milla Verde, La Niebla) y basado en un relato de Stephen King titulado Rita Hayworth y la redención de Shawshank. La película está protagonizada por Tim Robins y Morgan Freeman. Recaudó en EEUU poco más de lo que había costado y en los Oscars tuvo que competir con títulos como Forrest Gump o Pulp Fiction por lo que en su momento no tuvo un éxito especialmente notable.

El film cuenta la historia de un banquero acusado de haber asesinado a su esposa y al amante de esta. Su estancia en prisión pasa por los lugares comunes habituales del cine carcelario: prisión injusta, abusos por parte de los otros presos, guardias sádicos, amistades improbables…, si bien como aporte original están los chanchullos fiscales.

La escena escogida (obviamente por su relación con la cerveza, que es lo que da calidad a la película y por lo que hemos creado esta sección) es la que tiene lugar en el tejado de la prisión, donde los guardias conceden a los encarcelados por mediación de Andy Dufresne y a cambio del esfuerzo al que son sometidos, un trato privilegiado: tres cervezas tipo Pilsen (“bohemian style beer” si atiendes a la versión original) a cada uno de ellos. La cerveza sabe a libertad.



Y es que hay ocasiones en que los matices de la cerveza van más allá del grano que se haya empleado o de la selección del lúpulo, hay veces en que ese trago va directo al hipotálamo y dispara reacciones primitivas. ¡O sirve de improbable recompensa al esfuerzo!

Nuestro Reto de Junio #12meses12birras

En este mes de nuestro reto anual cervecero, apostamos fuerte por el producto local. El requisito de la cerveza de junio es, precisamente, elegir una cerveza de la fábrica cervecera más cercana a tu casa (o al menos, de una marca que sea de tu provincia).

Como ahora los escritores y escritoras del blog estamos cada uno diseminados por toda la geografía peninsular, y aprovechando el exilio de Rodrigo, hemos elegido esta marca que se fabrica en la propia ciudad de Soria, siendo una de las pioneras de Castilla y León (aunque apenas se encuentre fuera de su zona). ¡Más cerca imposible, un par de kilómetros!

Ya sabes que si estás cumpliendo el reto, no debes olvidar enviar tu participación al formulario. ¡De momento sois medio centenar los que optáis a los diplomas! Y nos encanta seguiros mes a mes, con curiosidad por lo que elegís beber.

Ah, y como muchos nos estáis preguntando ya por el reto del mes que viene (una cerveza valorada con un sobresaliente (o más) en su reseña publicada en El Jardín del Lúpulo) os vamos a dar un par de pistas: la primera, consultar las menciones trimestrales a lo mejor de las reseñas. Y la segunda, utilizar el buscador de la web con palabras clave como “matrícula de honor”. ¡Pero lo que queremos es que rebusquéis y cotilleéis, claro! ¡Así que a ello!

Montseny Aniversari IPA

Los que nos leéis a menudo o habéis preguntado sabéis que damos prioridad a las reseñas de cervezas “estables”, con permanencia en el mercado. ¡Y creemos que esta se ha ganado un buen puesto en esa lista! Creada hace más de cinco años para celebrar a su vez el quinto aniversario de la marca Companyia Cervesera del Montseny, hoy sigue encontrándose en muchos puntos de venta, tanto en botella como en lata.

De color ámbar, levemente turbia (algo que está ahora de moda, pero que en una IPA “normal” preferimos que se evite). La espuma es abundante, de color hueso y con buena persistencia. La presencia no es mala, aunque no es su punto fuerte.

Este es el aroma. Mucho lúpulo (lleva Nugget, Target, Summit, Cascade y Celeia) que le da toques frutales y resinosos. Pero también con presencia de malta y notas de caramelo y miel. En boca es principalmente amarga (como se espera de una IPA), pero bien equilibrados por el dulzor (un poco básico) de la malta.

Una buena cerveza para llevar o para disfrutar en cualquier ocasión, pero con la leve pega de que su contenido alcohólico es un poco alto (6,4% ABV) para usarse en los días más calurosos para combatir la sed mediante la abundancia. ¡Pero con moderación, genial!

“Mi opinión en un Tweet:” Aunque no sea hoy tu aniversario, Feliz, feliz no cumpleaños a tu, a yo. Nota: Bien alto.

The Beer Times (257)

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No te preocupes, parece que paran las lluvias y traen días más soleados. Nosotros traemos todos estos enlaces sobre cervezas.