Birroturismo en Londres: Pubs Históricos y Clásicos

Si vas a Londres y paseas por el centro no dejarás de ver pubs y más pubs, muchos de ellos con un aspecto clásico y de corte inglés (perdón por el juego de palabras) en los que seguro te apetece calmar la sed. ¡Pero no todos los que parecen clásicos lo son! Por ello te vamos a reseñar algunos de los que visitamos, por si quieres seguir nuestros consejos.

Y empezamos por uno de los que más nos gustaron: Ye Olde Cheshire Cheese (145 Fleet St, EC4A), un pub que se mantiene en pie desde que fue reconstruido en 1667 tras el gran incendio de Londres. Oscuro, con chimenea, muchos grifos y algún cask (todo además de una de nuestras marcas fetiche: Samuel Smith).

Como anécdotas destacar que este bar tiene un loro disecado (era tan malhablado que se hizo famoso y quisieron de esta manera mantenerlo en el local) y que, por lo visto, era lugar habitual de beber de ilustres escritores como G.K. Chesterton, Mark Twain, Sir Arthur Conan Doyle o Charles Dickens.

También visitamos y nos gustó (aunque no en tan grado sumo) el Lamb & Flag (33 Rose St, Covent Garden, WC2E), un pub también muy clásico (este data de 1772) y que ahora está gestionado bajo la línea de pubs de Fuller’s. Como anécdotas, se ve que en él se hacían peleas hace un par de siglos, en plan “El club de la lucha” y que era uno de los sitios habituales de beber de Charles Dickens.

Medicamentos y Cerveza: Efectos de las Medicinas potenciados

Como prometimos al introducir esta nueva sección, vamos a informaros un poco más sobre como interactúa la cerveza con ciertos medicamentos en nuestro cuerpo. El alcohol al ser ingerido, pasa al torrente sanguíneo y es transportado al hígado, en el cual se lleva a cabo el metabolismo hepático del alcohol. En ese proceso, diferentes enzimas, se encargan de metabolizarlo y eliminar finalmente su toxicidad.

Algunas de estas enzimas, también se encargan de metabolizar ciertos medicamentos. Esto produce una batalla entre alcohol y medicamento que unas veces gana el alcohol y otras el medicamento. Pero en ambos casos perdemos nosotros. Que se imponga el uno sobre el otro depende del tipo de medicamento.

En el caso de la ciclosporina y medicamentos depresores del sistema nervioso central, tipo ansiolíticos, hipnóticos, opiodes, antihistamínicos, barbitúricos… El que gana es el alcohol. Produce una inhibición de enzimas hepáticas y esto conlleva que el medicamento no se metabolice y se acumule, aumentando así su toxicidad.

Debido a esto, los efectos adversos del medicamento se ven potenciados. Y además, en el caso de los medicamentos que suprimen el sistema nervioso central, nos puede entrar desde un sueñecito a destiempo, hasta sueños más profundos que ya no dan tan buen rollo. Así que en este caso, si os veis en la necesidad de tomar alguno de estos medicamentos, mejor evitar el alcohol. Visto lo visto, sabemos que la idea de beber una cerveza 0’0 os empieza a resultar tentadora.

Maldita Robust Porter

Vamos a comentar hoy una cerveza del país vecino, una negra lusa, o lo que es lo mismo, una Porter portuguesa. Bueno, una Robust Porter (o sea, lo que viene siendo una porter, pero más fuerte, aunque sin llegar al adjetivo “Imperial”). ¡Y es la primera cerveza de Portugal que comentamos, esta de Faustino Microcervejeira!

Una cerveza que, como hemos adelantado, es negra; pero no opaca del todo, ya que deja pasar la luz creando brillos rojizos en su oscuridad. La espuma es de color beis claro, muy abundante. Tiene además buena persistencia y es compacta y pegajosa.

En nariz destaca el aroma a café y cacao (en las versiones que más perfil de acidez tienen), con mucha presencia de las maltas tostadas. En boca es fuerte e intensa, predominantemente maltosa pero con el equilibrio tendiendo más a lo amargo. Se repite lo mismo que en nariz, pero con más regaliz.

Una cerveza interesante (con 6,5% ABV) y sabrosa, que da exactamente lo que promete. Ideal para acompañar el postre y beber en pinta a una temperatura recomendada de unos 10 ºC. Pero si la vas a beber despacio, como pide, puedes servirla un poco más fresca, claro.

“Mi opinión en un Tweet:” Estará “maldita”, pero entra como una bendita. Nota: Bien alto.

Libro: Les Peintres et La Bière / Painters and Beer

Este libro cervecero ha sido una de nuestras últimas adquisiciones y por eso lo reseñamos hoy, celebrando con todos vosotros el Día Internacional del Libro. Se debe leer todos los días, pero tener uno señalado para hacer apología de ello nos parece genial. ¡Y por eso nunca falta esta sección a la cita!

Hoy, con este libro que nos regalaron al poco de empezar la sección de Arte y Cerveza, que recopila obras que juntan dos de nuestras aficiones. ¡Lo mismo que hace este libro! Los autores, Serge Lemoine y Bernard Marchand, se dedican a recoger cuadros que a su vez recogen la cerveza en ellos.

Y es una gran selección, con casi dos centenares de ilustraciones, explicadas, y agrupadas por categorías temáticas (los ingredientes, las cerveceras, las fiestas, los bares…), recorriendo los últimos siglos de arte europeo, principalmente.

Un libro para ver y leer (está escrito todo tanto en inglés como en francés) tranquilamente, una tarde tranquila y silenciosa (como un museo) y aprovechar para tomar nota de que cuadros visitar cuando hagas Birroturismo, como hicimos nosotros en Londres en la National Gallery.

The Beer Times (250)

Dominical de noticias sobre cerveza. Pulsa aquí si no te carga para leer el periódico

Ya llevamos 250 semanas trayendo puntualmente el dominical con más enlaces sobre cervezas.

Música de Anuncio: Always Look on the Bright Side of Life

Siempre hay que mirar el lado bueno de la vida. La cerveza es una de las bebidas más consumidas en España y por tanto tendrá que estar entre las más anunciadas. Así que antes o después pondrán en un anuncio una canción que mole compartir en esta sección.

Hasta entonces tendremos que seguir viajando al pasado, cuando hasta se parodiaban y cambiaban las letras de canciones tan míticas como esta de los Monty Python en la película “La vida de Brian”, titulada, como su estribillo, Always Look on the Bright Side of Life. ¡Silbemos todos juntos!



“Mi opinión en un Tweet:” #SiFueraUnaCerveza,

Dougall’s Happy Otter

Desde casi el principio de este Jardín nos han gustado mucho las cervezas de la marca cántabra Dougall’s. Fue una de las primeras visitas a micro-cervecerías que hicimos y comentamos aquí, y no solemos dejar pasar la oportunidad de probar las cervezas que van sacando. Otra cosa es que las reseñemos (ya que a veces no se mantienen las cervezas en el mercado o cambian o sin más hay tanto de lo que hablar…)

Pero esta cerveza, que elaboraron en un inicio para celebrar el 50 aniversario de la variedad de cebada Maris Otter (que se utiliza para hacer malta pale de gran calidad en el mundo homebrewer y craft) al final, casi tres años después, parece haberse estabilizado en su catálogo por méritos propios.

De color rubio profundo, bastante limpia (con cierta opalinidad) y encabezada por una espuma blanca y compacta, pegajosa. No muy abundante, pero duradera. El aroma es a lúpulo herbal y frutal y a pan. En boca es amarga, con buena presencia de lúpulo (y sabor a melocotón y cítrico), y algo de malta con sabor a galleta. Pero no mucho, porque aunque es equilibrada, nos gustaría más presencia de la malta homenajeada.

Pero la moda está en el lúpulo, amigos. Y eso también nos gusta. Por eso nos alegramos de que esta cerveza de estilo American Pale Ale (con Citra, Mosaic, Chinook y Equinox) de 5,6% ABV se siga encontrando para poderla beber fácilmente. ¡Y más ahora que empieza el buen tiempo!

“Mi opinión en un Tweet:” Más feliz que una nutria bañándose en cerveza. Nota: Notable

Birroturismo en Londres: Bermondsey Beer Mile

En algo más de una milla y media (más de kilómetro y medio cada una) siguiendo las vías del tren en el barrio londinense de Bermondsey, al sur del Támesis, se ha producido una curiosa concentración de cerveceras y cervecerías. Y, a raíz de dicha concentración, los sábados abren sus puertas al público tanto las cerveceras como las tiendas y bares, pudiendo recorrerse entera (si se aplican criterios de moderación en cada parada).

Nosotros, por llevar la contraria, nos citamos con algunos cerveceros el viernes y acudimos el día antes (con el típico clima londinense, o sea, lloviendo) a visitar con calma las instalaciones de las cerveceras que se ofrecieron a mostrárnoslas. Y por ello vamos a centrarnos un poco en ellas:

Empezando por Brew By Numbers (79 Enid St, SE16), una cervecera de tamaño pequeño, con una capacidad de obrador de 20 hl y una producción anual de 3.000 hl. Se ven limitados sobre todo por lo pequeño de sus instalaciones (así que no desesperéis si cuesta que lleguen a España) por lo que muchas veces emplean la técnica del HGB, pudiendo así elaborar más cerveza a partir de mostos más densos. Además, destacan por sus cervezas Saison o con un toque “funk” belga (además de sus IPAs), elaborando unas 30 diferentes al año.

Otra visita que hicimos, más al sureste en la calle, fue a Partizan Brewing (34 Raymouth Rd, SE16). Una fábrica en sí más pequeña, pero que tiene en el mismo local el bar. Antes sus cervezas se veían más por España, pero ahora, en las propias palabras de Andy, están centrándose principalmente en el mercado local. Su obrador de 20 hl y sus pocos fermentadores les limita bastante la producción, pero su objetivo es crecer a partir de este verano.

Nuestro Reto de Abril #12meses12birras

Si proponemos un reto de carácter anual (ya veis las cosas que se nos ocurren…) pues no nos queda más remedio que participar, está claro. Y como este tiene una cita mensual, pues la sección que recoge nuestra participación tiene esa cadencia.

En abril, el reto consiste en darle otra oportunidad a un estilo de cerveza que no te guste (o que sea de los que menos te gustan). La idea es elegir un buen representante, reconocido, de dicho estilo y volverlo a intentar

Y nosotros apostamos por volver a beber la Rodenbach Classic, cuyo estilo viene definido como Sour Flanders Red Ale. Pero que un bebedor primerizo de cerveza definirá como “esto sabe un poco como a vino picado o sidra”. ¿Entendéis por qué no acaba de ser de nuestros favoritos?

Y, bien, una vez dada esta segunda oportunidad, sigue sin serlo. Hay cervezas de fermentación mixta o incluso espontánea que hasta siendo más ácidas nos gustan más. ¿Y vosotros? ¿Qué estilo habéis elegido? ¿Habéis cambiado de opinión o sigue sin gustaros? Recordad que debéis contárnoslo en el formulario del reto que hay que rellenar cada mes.