El
verano (y este buen tiempo que se alarga) son los meses más fuertes en el
consumo de volumen cervecero, y el respetable apuesta por productos más ligeros y refrescantes, con menos alcohol y un
toque más de “refresco” para calmar la sed y poder beber mucho. Nosotros bebemos otras cosas, pero es que de
“respetables” tenemos poco.
Eso las compañías como Mahou lo tienen bien claro, aunque han sido los
últimos en apuntarse al carro de las cervezas ya envasadas con limón. Vale, tenían la Mixta, pero esa apenas tiene alcohol, no cuenta. Cuando pides “una caña con limón” no quieres algo con
sólo 0,9%. Y eso es lo que han intentado hacer con
esta botella con 3,2% ABV.
Y la verdad es que
sabe a caña con limón. Como si coges una caña de Mahou con un
chorro de fanta de limón. El amarillo se intensifica y enturbia, la espuma es más jabonosa, y le añades sabores
dulces y cítricos a la base de la cerveza, además de rebajar un poco su graduación. La
caña con limón de toda la vida, pero para llevar.
Por cierto, observad que hemos dicho “caña con limón”, porque es como se pide
en nuestra tierra, aunque ellos lo llamen
clara (nosotros reservamos eso para las que son con gaseosa), en otros sitios ¡
champú! (que se te quitan las ganas de beberlo) o
pika, y cada vez se vea más el término alemán de “
radler”. Pero vamos, que todo es
cerveza + limón. Y sirve para
refrescar y poco más.
“Mi opinión en un Tweet:” En verano lo bebemos incluso en porrón, pero preferimos mezclarla nosotros al gusto, gracias. Nota: Suficiente bajo.