¿Sabías qué...? La Lata

La lata, ¡ese gran desconocido! O al menos en España hasta el momento... No lo es tanto en Estados Unidos, donde llevan utilizando este formato de envasado para cervezas desde hace unos cuantos años. En concreto la tendencia surge en California, meca de la craft beer, donde se han posicionado claramente en el debate botella o lata.

Igual que los móviles de hoy en día ya no son del tamaño de un ladrillo, la tecnología también ha dejado huella en la industria del envasado con aluminio. Nos queda la herencia de aquel metal que podía transferir sus propiedades a la cerveza que contenía, pero hoy en día eso está muy lejos de la realidad. El aluminio actual utilizado en las latas está dotado de un revestimiento con resina que impide cualquier tipo de transferencia de sabor.

Y es que las ventajas de utilizar este tipo de envase con respecto a la botella de cristal tradicional son muchas, empezando por su ligereza y su relativa resistencia (aunque ojo, son delicadas también), que puede evitar que derrames tu bebida si accidentalmente se te escurre de las manos, y además permitirá que puedas introducir tu bien más preciado a recintos donde está prohibido el cristal.

Respecto a la conservación, además de evitar la incidencia directa de la luz sobre la cerveza, una lata se encuentra perfectamente sellada y el oxígeno no podrá causar ningún tipo de estrago. Podemos seguir con las ventajas (e inconvenientes) diciendo que, dado que el metal es mejor conductor del calor podrás enfriar más rápido tu cerveza si viene en este tipo de envase, desgraciadamente también se calentará antes.

Otra pega que tiene es que no es el recipiente ideal para cervezas que tengan una segunda fermentación en su envase, así que muchos estilos belgas (o las Real Ale inglesas), así como cervezas pensadas para madurar o envejecer, seguirá siendo preferible envasarlos en botella. Bueno, esa pega... ¡Y que no puedes ver desde fuera lo que te espera dentro!

Pero eso sí, una lata es un 96% reciclable tardando solo 60 días en volver a aparecer en tu tienda, y un poquito más respetuosa con el medio ambiente. Los datos lo confirman: el vidrio reciclado requiere 26% menos de energía que su fabricación desde cero y reduce en un 20% las emisiones a la atmósfera de la fabricación. Mientras que la producción de una lata a partir de aluminio reciclado requiere un 95% menos de energía de la que sería necesaria para hacerla desde materiales vírgenes. Ahora que sabes todo esto, es tu decisión elegirla o no, pero eso sí, ¡procura servirla en un vaso siempre que puedas!

4 comentarios:

  1. El mayor problema de las latas es el propio envasado: al ser mas anchas, mayor cantidad de oxigeno entra en la lata y al ser tan anchas ese oxígeno se disuelve en la cerveza en poco tiempo. Por este motivo las latas comienzan con un ligero handicap, y aunque a la larga son superiores a las botellas, si hablamos de productos recien envasados las botellas son ligeramente superiores desde mi punto de vista.

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  2. Thornbridge publicó un artículo en su blog hace mas de un año explicando porque no enlataban. Basicamente, explicaban que las enlatadoras baratas tenian esos problemas de oxidación y que una enlatadora decente, que no tuviese esos problemas era una inversión demasiado grande para ellos. el problema de oxidación de las latas, por lo tanto no es de la lata en sí, si no de la linea de enlatado

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  3. Pero algo parecido pasa con las botellas: la diferencia de oxidación entre una buena linea de llenado y una mala... ¡Es brutal!

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    1. No tanto, unicamente por lo estrecho que es el cuello de la botella: captura mejor el co2 y proporciona menos area tanto para que el co2 se mezcle con el aire como para que el oxigeno se disuelva en la birra. Parte de ese oxigeno luego es "consumido" durante el acondicionado en botella, a dia de hoy mas frecuente que el acondicionado en lata.

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