Medicamentos y Cerveza: La tiramina

Siguiendo con esta sección, vamos a dejar de lado el alcohol para hablaros de la interacción entre un tipo de medicamentos y un compuesto que está presente en cerveza y vino. Nos referimos a la interacción entre la tiramina, una sustancia derivada de los aminoácidos, y los inhibidores de la monoamino oxidasa, que son un tipo de antidepresivos. La tiramina se encuentra en cantidades importantes en algunos alimentos como los quesos curados o las carnes procesadas, entre otros, y para nuestra desgracia, también en la cerveza.

Este compuesto se sintetiza mediante una enzima llamada monoamino oxidasa. Por lo que ya os imaginareis que si tomamos un grupo de medicamentos que la inhiben, la tiramina no se sintetizará y comenzará a acumularse en nuestro organismo. Lo que da lugar a un aumento muy brusco de la presión arterial.Los efectos de esta subida de tensión van desde dolor de cabeza, sudoración o taquicardia, hasta cambios en la visión, dificultad para respirar o algo tan grave como es una hemorragia cerebral.

Por eso mismo, no es algo que tomarse a broma, ya que aunque actualmente contamos con antidepresivos modernos que conllevan riesgos menores, estos siguen empleándose en personas a las que el uso de otros antidepresivos no ha dado resultado.

Así que ya sabéis, después de todo lo que os hemos contado: cuando os toque tomar cualquier medicamento, lo primero es leer el prospecto. Y si este nos desaconseja tomar cerveza durante el tratamiento, mejor hacer caso. Que si ya es malo necesitar un medicamento, peor es agravar sus efectos innecesariamente, y la cerveza está hecha para disfrutar con ella.

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