K-9 Cruiser Winter Ale

Se acercan las navidades, y con ellas y el invierno, las cervezas especiales para estas fechas. Así que nosotros queremos aprovechar y hablar de una que se nos quedó en el tintero la temporada pasada. Y es esta K-9 Cruiser Winter Ale de los americanos Flying Dog, de Maryland.

Y el año pasado (ya que por lo visto varían ligeramente la receta año tras año) era una cerveza de color marrón rojizo, con poca espuma. El olor era muy agradable, a nueces. Y el sabor dulce y maltoso, tostado y a frutos secos. Una Winter Ale total. Muy recomendable.

En la web, es divertido, porque dicen que combina con: Gorros de lana, Comida que “sepa a Navidad” (aunque sí que lo veo con asados o dulces, no me acabo de imaginar que tal queda con unos langostinos), Chimeneas encendidas (de ser posible con compañía atractiva) y demás cosas navideñas.

Tiene 7,9% ABV y “sólo” 30 IBUs, y esconde ambas cosas bastante bien. Una cerveza que os recomendamos ahora que se acerca el invierno.

“Mi opinión en un Tweet:” En la noche más fría, una buena compañía. Nota: Notable.

Batallitas: Mi primera vez

Hoy, en el blog, vamos a dejar al Barón de la Birra que haga de abuelo cebolleta y nos cuente cómo fue su primera cerveza. No es una gran historia, ni una gran cerveza, pero ha llorado e insistido mucho en que le dejásemos compartirla. Si os gusta, desvelaremos los demás orígenes secretos de todos los autores del blog.

“Niños, corría la primavera de 1993, y yo había salido con un amigo de toda la vida de Valladolid a celebrar los carnavales. Íbamos disfrazados con el sencillo método de rasgar una camiseta y mancharla con mercromina (disfraz de zombie antes de la moda de los zombies y apto para niños de EGB). Como era un día que los padres te dan un poco de manga ancha a la hora de volver a casa, decidimos que sería buena idea comprar y beber una cerveza. Pero claro, éramos dos chavalines de metro y medio escaso. Nadie nos iba a servir una caña ni venderla en un supermercado.

Así que aprovechamos que aún había máquinas expendedoras de cerveza (y refrescos) orientadas a la calle, y como ahí nadie te pedía carnet ni nada, compramos una lata. Pero claro. No puedes elegir (ni a esa edad sabes), así que fue una lata de Cruzcampo. Ahora sé por qué no nos la pudimos acabar (la tiramos y escondimos las pruebas entre unos arbustos) y decidiésemos que no nos gustaba la cerveza y nos pasásemos los siguientes años bebiendo calimocho. Por suerte, a partir de los 16 años (o así) descubrí la cerveza de importación, y aquello me volvió a colocar en la buena senda.”

Y hasta aquí, la primera vez del Barón. ¿Y la vuestra? ¿Queréis compartirla con nosotros? ¿Elegisteis bien? ¿Dónde fue? ¿En un banco de un parque? ¿En casa cuando vuestros padres no estaban? ¡Queremos detalles! Contádnoslo en los comentarios.

PD: Tenemos hastag especial en Twitter para compartir esto. Úsalo: #MiPrimeraVez

Libro: La cerveza… Poesía líquida

Hace mucho que no recomendamos un libro. Y para aprender y culturizarse sobre cerveza, tan importante como beber es leer. Así que vamos a subsanar este lapsus recomendando uno de los libros de cabecera para lectores hispanohablantes.

Y es “La cerveza… Poesía líquida” del nacido en Liverpool Steve Huxley. Un libro en el que se repasa (eso sí, de una manera un poco farragosa y sin fotos y con pocas ilustraciones) multitud de aspectos relacionados con la cerveza (ese gran lubricante social).

Habla de historia, estilos, ingredientes, procesos, materiales, etc. Todo ello principalmente orientado hacia la elaboración. Un libro muy completo y práctico y bastante técnico ideal para complementar a esas enciclopedias ilustradas llenas de fotos de botellines de marcas variadas que suelen ser los libros de cerveza.

Lo que no podéis dejar de hacer, obviamente, es seguir leyendo este blog, que combina también a la perfección diversión y aprendizajes a partes iguales.

Black Damnation IV Coffee Club

La serie Black Damnation es una idea de los cerveceros de De Struise, y consiste en coger su cerveza “Black Albert”, una Imperial Stout, y hacerla perrerías varias para lograr hacer doce cervezas diferentes, a cual más negra, más aromática y más fuerte.

Esta, la cuatro, es 100% Black Albert, pero envejecida en barricas de ron. Y, como ellos dicen, es negra como el infierno (cuando además está a oscuras). La espuma es compacta y marrón. De las más oscuras que hemos visto.

El olor es a café y tabaco, pero no a tabaco fumado, a quemado o a humo, sino a tabaco, en la bolsa de picadura. El sabor es amargo y fuerte, con un regusto brutal a regaliz Zara. Demasiado intensa, para nuestro gusto.

Y con esto ponemos fin a las cervezas abiertas con ocasión del segundo #FFdA . Esta tiene “sólo” 13% ABV, pero se hace más pesada y larga que la anterior. No está mala, pero no repetiría, ni justo después, ni en bastante tiempo.

“Mi opinión en un Tweet:” Fuerte, intensa, machacadora. Nota: Bien bajo.

Brewdog Tokyo

Este fin de semana, con motivo del segundo #FFdA nos reunimos un par de los del blog para poder sacar cervezas que, en otra ocasión, tal vez no nos atreviésemos a sacar. Y esta es un buen ejemplo de eso.

Una Imperial Stout monstruosa, de 18,2 % ABV, que es algo que por sí solo ya causa impresión, con jazmín y arándanos, un dry-hop y envejecida con virutas de roble francés. Ahí es nada. Con todo esto por delante, la servimos en el delicado snifter, de poco en poco.

El color es negro, opaco, con espuma marrón, leve y que desaparece rápidamente. El olor es picante y alcohólico, con notas a madera y vainilla. El sabor es fuerte. Y disimula bastante bien el 18,2% de alcohol. Parece que “sólo” tuviese 12 o 13. Me recuerda al Pedro Ximénez, por el final dulce y afrutado que tiene. Pero el comienzo es más duro y amargo.

En conclusión: una cerveza cojonuda que, pese a su elevado precio, estoy seguro de que volverá a ocupar un sitio en mi despensa para ocasiones especiales. Ojo, porque emborracha de verdad. Pero aún así, recomendamos disfrutarla sola, sin empañar su sabor con nada.

“Mi opinión en un Tweet:” Una Imperial Stout pervertida y desviada, para moderar la moderación. Nota: Matrícula de honor.

The Beer Times (19)

Pulsa aquí si no te carga para leer el periódico

Lee el décimo noveno número del suplemento semanal haciendo clic en la imagen o en este enlace.

Música de anuncio: Obertura de Guillermo Tell

Algo extraño pero de agradecer: el uso de música clásica en los anuncios de cerveza. Vale que nos encanta el Rock, y nos gustan las canciones con ritmo y marcha para bailar. Pero los clásicos son los clásicos. Como este. Y, además, no se puede decir que no sea animado. Invita a subirse a la cama y dar botes. ¿Qué mejor manera de empezar el fin de semana?

Con todos ustedes y a toda velocidad: la “Obertura de Guillermo Tell”, de Giachino Antonio Rossini.



PD. Recordamos que existe un “No-premio” (consistente en nuestra más sincera enhorabuena y reconocimiento a su memoria televisiva) para el primero que adivine en los comentarios de cada entrada el anuncio de cerveza en el que se usó la canción que pongamos los sábados. Y es retroactivo, así que a por ellas. Venga. ¿En qué anuncio salía cada canción?

Mikkeller & Revelation Cat: Cream Ale

Por primera vez hablamos de una colaboración entre dos fábricas. Es algo que está de moda, igual que los crossover en los comics. Aumenta las ventas de las dos franquicias y proporciona nuevos clientes. Está muy bien, siempre y cuando el producto sea bueno y no se abuse del método.

Si se hace sin más como estrategia de marketing es posible que al final, no aporte nada nuevo y se quede en una mera anécdota. Veamos si es el caso de esta cerveza, elaborada en Bélgica, en De Proefbrouwerij, por Mikkeller (Dinamarca) y Revelation Cat (Italia)

El color de esta cream ale es arena oscuro. La espuma es blanca, escasa y poco duradera. Hasta aquí es poco atractiva. Pero el olor es dulce, caramelo, y con notas de levadura. En boca es cremosa y cálida, con un final seco pero agradable.

En conclusión, una cerveza curiosa y fácil de beber (hecho al que su escaso 5% ABV colabora). Sería más recomendable a más bajo precio… pero es lo que hay, aun así es de lo más barato de Mikkeller.

“Mi opinión en un Tweet:” Cream ale cremosa, cálida y rica. Nota: Bien.

Abridor Cadena de Bicicleta

No es la primera vez que recomendamos un abridor para los amantes del cicloturismo aunque vosotros ya sabéis que nosotros somos más de chofer y limusina… o en su defecto de sofá y mando a distancia.

Pero entendemos que a la gente le guste la bicicleta. Sobre todo las modernas, de plato fijo (fixie), sin frenos (brakeless) y con estribos (pegs) y que sirven para hacer el gamba por ahí. Seguro que algún moderno-bebe-IPAs sabe de lo que hablamos ¿no?

Pues entonces este abridor que nos ha enseñado un amigo está hecho para ellos. Un plato y una cadena. Todo moderno y macarra. Justo como tú. Ahora bien, el día que hagan uno con forma de reloj de bolsillo con cadena, ese me lo compro yo.

Eso sí, permitidnos recordaros de nuevo que la bici es un vehículo. Y si encima vais sin frenos, un vehículo peligroso. Así que si bebéis, no conduzcáis. Que no queremos perder lectores por eso.

Adriaen Brouwer Dark Gold

La fábrica Roman nos acerca esta cerveza tipo Belgian Strong Dark Ale, que pedí en un bar sin grandes esperanzas, tan sólo por ser una de las pocas que no había probado, pero que me sorprendió gratamente.

Es de color marrón oscuro, con espuma compacta, de tamaño medio, y color beis. El olor es dulce y con notas de frutos secos. El sabor también es dulce y muy agradable.

Tan dulce y agradable que esconde su 8,5% ABV muy bien, lo cual la hace recomendable y peligrosa. Nos gustan las cervezas así, que tienen alcohol pero lo disimulan. De trago largo y fácil De esas que luego, cuando te levantas para ir al baño, te das cuenta de que estás más contento de lo que te creías.

Así que, para compensarlo, tómala a temperatura un poco más alta (10º C), sírvela en cáliz para que respire y acompáñala de carnes grasientas o cosas así, porque si no, la noche va a acabar muy pronto.

“Mi opinión en un Tweet:” Rica y peligrosa por su alcohol escondido. Nota: Notable alto.

El Debate del Estado de las Ferias

Viendo la buena acogida que tuvo el debate anterior, con aportaciones variadas, argumentos y contra-argumentos y la presencia de un solo Troll de las cavernas, hemos decidido repetir la experiencia.

Si os parece bien, hasta podríamos inaugurar una sección en la que, una vez a la semana, se debatiesen los temas más candentes, de moda o los que vosotros propusieseis. Pero de momento vamos a tratar un tema que empezaba en el hilo anterior, pero que en nuestra opinión, da para más y al final de tantos comentarios sobre lo otro, quedaba un poco perdido.

Así que hoy toca hablar sobre las Ferias, ya que varios lo pedisteis. ¿Hay demasiadas? ¿Cuál es su función: vender o promocionar? ¿Qué modelo de feria consideráis que es más sostenible? ¿Qué os gusta/qué os disgusta en las ferias?

Podéis opinar tanto como consumidores, como clientes, como visitantes, como productores o como vendedores. Lo único que os pedimos, ya sabéis, es argumentar, ser educados, no caer en el insulto o la descalificación y expresar con buenas formas vuestra opinión, que es lo que queremos que compartáis.

Corsendonk Agnus Tripel

Estamos ante una cerveza de abadía, rubia y fuerte, de estilo Tripel, que se elabora en las instalaciones de la Brasserie Du Bocq, en Bélgica. Aunque parezca mentira, esto de coger el nombre de una abadía o monasterio y hacer en segundas empresas la cerveza con ese sello… es bastante habitual.

Pero no nos importa mientras el producto sea bueno, claro. Y en este caso lo es. Es una rubia, poco turbia, con espuma blanca, abundante y consistente. La burbuja es fina y moderada. Muy agradable a la vista.

El aroma es dulce y afrutado, y el sabor es maltoso, a pan, y muy fresco. El alcohol y las levaduras belgas hacen solo una pequeña presencia.

En conclusión, es una de las belgas Tripel que más nos ha gustado por ser de las menos secas y amargas que hay. Eso sí, tiene, como es normal para su estilo, 7,5% ABV así que conviene acompañarla de quesos o tostas cuando la consumas en su vaso tulipa o cáliz.

“Mi opinión en un Tweet:” Tripel muy rica y recomendable. Nota: Notable.

The Beer Times (18)

Pulsa aquí si no te carga para leer el periódico

Lee el décimo octavo número de este dominical cervecero haciendo clic en la imagen o en este enlace.

Música de anuncio: U Can't Touch This

Dadle caña ahí este fin de semana con canciones llenas de ritmo como esta. Es imposible oírla y estar quieto. Lo puedes bailar, lo puedes cantar, lo puedes saltar… pero no lo puedes tocar. Tampoco te aconsejamos vestir como en el videoclip ni beber la cerveza que anunciaba.

Así que os dejamos con MC Hammer y su pedazo “U can't touch this”. ¡Ritmo!

Sierra Nevada: Stout vs. Porter

Otra vez retomamos la sección Vs. para enfrentar entre sí a dos cervezas de características similares. En esta ocasión, las dos “negras” de la marca Sierra Nevada, de California, EEUU. Ambas muy ricas, ambas muy buenas… pero… ¿cuál ganará?

En una esquina del ring está la Porter, con su etiqueta verde oscura y sus 5,6% ABV. En la otra, la Stout, con su etiqueta roja y su 5,8% ABV. Parece que está todo muy igualado. Incluso al servirlas la primera impresión es similar, pero si prestamos atención podemos ver que la Stout es más oscura y opaca que la Porter, que es más traslúcida y rojiza. Además, la primera tiene más espuma y más duradera.

El olor de la Stout es más amargo y a lúpulos. El de la Porter más afrutado. Los sabores son a café solo y margo la primera, muy rica y compleja, con notas de lúpulo terrosas, y más dulce y achocolatada la segunda. La Stout tiene más cuerpo y más densidad en boca que la Porter.

En conclusión, las dos cervezas son dignas competidoras y ninguna sucumbe por K.O., pero nos decantamos por declarar ganadora a los puntos y nuestra favorita a la Stout, por intensidad y complejidad.

Asistimos al Tour de Brooklyn Brewery

El otro día fuimos a cubrir la cata/presentación de Brooklyn Brewery. El evento corrió a cargo de Eduard Bröll de Crusat y Erik Coene de Cervebel en la cervecería L'Europe, allí por la zona de Bilbao en el centro de Madrid (para aquellos que no sean de la capital, recomendar MUCHO esta zona ya que tiene las mejores cervecerías de la ciudad).

Lo primero que hicimos nada más llegar fue que pedir disculpas a Erik Coene por la caña que se le metió en esta entrada de aquí, que es que sois de lo que no hay, queridos lectores. Pero bueno, se lo tomó a bien, ni juró ni nada. Lo segundo fue saludar a todos los blogueros que se habían pasado por allí, y que fueron bastantes (EL TIPO QUE ESCRIBE EN MAYÚSCULAS, Observatorio Cervecero, Humulus Lúpulus,etc.) Lo tercero fue picotear un poco de los piscolabis que puso Nicolás mientras todo el mundo tomaba asiento. Lo cuarto fue hablar un poco sobre las cosas que nos interesan con los compañeros de mesa (básicamente cervezas, coches y anuncios de Michael Bay para Victoria's Secret).

Lo quinto fue escuchar una charla sobre la historia de Brooklyn Brewery. Sobre su filosofía de producción, el Líbano, magnicidios, la mafia y cosas así (es posible que sólo me quedase con las partes que me interesaron). Estos minutos se hicieron un poquillo tediosos, pero bueno, también es verdad que estamos hablando de un evento promocional, así que es normal que intenten vendernos el producto. Y finalmente, lo sexto, ya, POR FIN, fue la cata propiamente dicha. Se sirvieron Brooklyn Lager, East India Pale Ale y Brown Ale. Y ya. Nos vemos en el próximo post, gracias por sintonizar el dial de El Jardín del Lúpulo.

Vale, no lo dejamos así, pero es que habíamos puesto muchas expectativas en probar alguna de las nuevas especialidades de Brooklyn o algún estilo menos comercial (como las Local, o la Black Chocolate Stout o las dos nuevas que importan), ya que, para los que no lo sepan, estos señores trabajan con unas cincuenta variedades de birras. Que entendemos que se trata de hacer imagen de marca, vale, correcto, pero qué menos que enseñar cosas diferentes al público. Bueno, tampoco vamos a insistir en esto, que ya sabéis que eso lo dejamos para los comentarios. De todos modos, sí que sacamos algo en claro de los estilos que llevaron, y es que si algún día os encontráis en la tesitura de acudir a una barbacoa en el jardín de vuestro vecino americano, podéis llevar cualquiera de las cervezas mencionadas. Van bien con la carne y las brasas, pero por encima de todo, maridan espectacularmente con las barras, estrellas y los bates de baseball.

El Debate del Estado del Panorama Cervecero Nacional.

Tras las diferentes conversaciones sostenidas en facebook y en la entrada sobre la sobrevaloración de tres cervezas, ha quedado claro que es necesario poder debatir sobre estos temas cerveceros, con libertad, en un espacio en el que se puedan oír todas estas voces.

Nosotros no podemos representar a todo el mundo ni todas las opiniones, pero sí que podemos dar ese lugar en el que todo el mundo pueda opinar. Así que, a partir de ahora, los comentarios de esta entrada servirán para que vosotros, nuestros lectores, expreséis libremente la opinión que tengáis sobre todos los aspectos del movimiento cervecero (micro o artesanal) de aquí que queráis. Seáis quienes seas. Como consumidores, como vendedores, como productores, o simplemente como espectadores.

Lo único que os pedimos es que moderéis las formas, seáis educados, razonéis y demostréis vuestras aseveraciones, no caigáis en el insulto o la descalificación innecesaria. Nos reservamos el derecho de suprimir cualquier comentario que no cumpla estas normas. Lo cual no significa que vayamos a censurar lo que sea diferente a nuestros pareceres. No. Sin más intentaremos que sea un debate y una discusión coherente y respetuosa.

También queremos dejar claro que no tenemos porqué estar de acuerdo con las opiniones que aquí se viertan, ni nos responsabilizamos de lo que la gente pueda decir. Os invitamos a tratar todos los temas con ecuanimidad y respeto.

Y, a partir de ahora, el debate es todo vuestro. Espero con ganas las primeras aportaciones sobre los temas que queráis tratar. Sin miedo de debatir. Y para comenzar yo creo que debería tratarse el tema que proponíais. ¿Cuáles son las tres cervezas más sobrevaloradas del panorama cervecero en España? (con argumentación, claro). ¡Adelante!

Göller Kellerbier Natrutrüb

Esta cerveza es de un estilo poco habitual, las Kellerbier. Son cervezas lager sin filtrar. En el caso de esta, es, concretamente, una Zwickelbier, un sub-estilo más concreto aún y más ligero (sobre todo, menos amargo) que las Kellerbier básicas.

Obviamente es turbia, de color teja claro. Con una espuma compacta, densa y pegajosa, que disminuye rápidamente pero al final se mantiene una capa estable.

El olor es escaso y predominan las maltas. El sabor es fuerte (o relativamente fuerte si lo comparamos con otras lagers alemanas) y logra un agradable equilibrio entre las notas dulces de la malta alemana y el amargor del lúpulo.

Un cerveza de solo 4,9% ABV, hecha para beber en jarra, fresquita y en grandes cantidades, acompañada de un buen codillo, por ejemplo.

“Mi opinión en un Tweet:” Un estilo de Lager muy recomendable. Nota: Bien alto.

The Beer Times (17)

Pulsa aquí si no te carga para leer el periódico

Lee el decimoséptimo número de este esdrújulo periódico haciendo clic en la imagen o en este enlace.

Floreffe Dubbel

Tras probar la Floreffe Prima Melior de esta misma marca (Brasserie Lefèbvre, que también fabrican la Barbar y la Hopus, por ejemplo) y ver lo intensa (demasiado intensa) que resultó, no sabía que esperarme de esta.

Y la verdad es que, al servirla, ya sorprende lo oscura que es. Una de las cervezas belgas de abadía estilo Dubbel más oscuras que he visto, casi negra. La espuma es normal, pegajosa, pero no muy abundante.

Los aromas que desprenden son dulces, ricos y agradables, muy frutales. El sabor es también dulce, con un toque cremoso en el paladar y un ligero regusto a licor. Es muy densa y potente. Me gusta. Compensada queda la ligera decepción de su hermana mayor.

Para degustarla se recomienda copa de cáliz, una temperatura de servicio de 10 a 12 ºC y acompañar de carnes y guisos si la abres a la hora de la comida. Y si te gustan las Dubbel, puedes disfrutarla sin miedo ya que, incluso pese a su segunda fermentación en botella, sólo tiene 6,3% ABV.

“Mi opinión en un Tweet:” Una Dubbel muy buena, rica y bebible. Nota: Notable alto.

Ferdinand Výcepní Pivo Svêtlé 10

Una de las cervezas checas más suaves que he encontrado por aquí (como indica su baja densidad original) es esta. Un claro ejemplo de cómo son las pilsner lagers del país que las vio nacer.

Su color es rubia un poco ambarina, muy agradable, con abundante espuma blanca, bien pegajosa y que deja un bonito encaje de Bruselas en las paredes del vaso.

El olor es fragante y dulce. En boca es predominantemente maltosa, pero con un correcto contrapunto amargo. El día que me la tomé estaba deseando beber algo rico y fácil, una buena pilsner de medio litro, y no me decepcionó.

Tiene sólo un 4% ABV (se considera la “light” de la marca), así que se puede beber en grandes cantidades y permite disfrutar largo tiempo de su compañía y de la de los amigos. Un placer para acompañar con salados y degustar fresquita.

“Mi opinión en un Tweet:” Sencilla y agradable. Ideal para beber, sin más pretensiones. Nota: Bien.

10 Cervezas: Steve Huxley

Y para acabar con la sección de las 10 cervezas que daba respuesta a esta pregunta, contamos con uno de los grandes de la cerveza artesana en España. Es Steve Huxley: profesor, autor, barbudo risueño, razonablemente excéntrico, soñador. Puede ser pletórico en buena compañía y la presencia de buena cerveza. Sereno, tiende a ser monográfico, irreverente y proselitista. Fundó la Barcelona Brewing Company (1993, es miembro fundador de Humulus Lupulus (1997), escribió “La Cerveza… poesía líquida - un manual para cervesiáfilos” (publicado en 2006, Ediciones Trea, Gijón) y trabajó en la Cerveteca (2008- 2010). Actualmente es miembro fundador de Steve's Beer y elabora Steve's Best Bitter y da clases en la Steve's Beer Academy.Y esta es su completa, elaborada y explicada y extensa lista:

“Si consideramos que en la última Beer World Cup había casi 4.000 cervezas compitiendo en 95 categorías se ve que me lo habéis dejado muy difícil escoger solo diez. Me habéis dicho a mi criterio así que haré eso literalmente.

1. La cerveza ancestral se fermentaba espontáneamente así por respeto a nuestras antepasados la primera tiene que ser una lámbica. Durante mucho tiempo encontré este tipo de cerveza interesante pero difícil. La entendía pero no puedo decir que la buscaba en mi vida privada. Todo esto cambió durante mi estancia en La Cerveteca y tengo que agradecer a Guillem Laporta y Robert Merryman que me infectaron con sus conocimientos y entusiasmo. Una vez que cojas la idea las lámbicas resultan adictivas. Escogeré mi preferida que también es una introducción fácil para los no adeptos: Cantillón Lou Pepe Framboise.

2. La primera cerveza que la mayoría de la gente en España probó por primera vez probablemente ponía pilsen o pils en la etiqueta pero poco tendría que ver con una Pilsener o Pilsner auténtica. Me encantaría incluir una Pilsener de la República Checa pero las mejores se pasteurizan para la exportación y así no valen nada. He probado muchísimas Pilsners fantásticas producidas en Alemania y hay muchas más para probar. Siendo un estilo muy sencillo (en aroma y sabor, que no en su elaboración) y los alemanes tan expertos, sería tan difícil escoger una encima de las otras que voy a elegir una de EEUU, que marca todas las casillas de la BJCP: (http://www.bjcp.org/stylecenter.php), Brooklyn Pilsen y así me da la excusa a mencionar Garrett Oliver, que me dio la oportunidad de contribuir con dos entradas a The Oxford Companion to Beer. Además muestra que hoy en día se puede hacer interpretaciones fieles de cualquier estilo en cualquier parte del mundo.

Cata de Cervezas Inglesas en L’Europe

Sé que suena raro, pero el otro día mandamos al becario a que cubriera una cata de cervezas inglesas en el L'Europe, a cargo de Tim Carr de “The Food Hall”. Ya, ya lo sabemos, no deberíamos haberlo hecho, pero alguien metió la pata al enviar el email, y lo recibió la persona (o subhumano) equivocado. Para la siguiente vez, agradeceríamos a los presentes (en esta ocasión el Observatorio Cervecero o Humulus Lupulus entre otros) que, por favor, si le ven suelto, le aten y avisen al Jardín. Pero bueno, lo hecho hecho está, y lo único que hemos podido hacer es castigar al becario de la única forma que se nos ha ocurrido. Dándole palos con una barra de pan congelada (sí, cada vez estamos menos imaginativos).

En fin, que pese a todo tenemos nuestro informe, y es que, por lo que parece, la cata se realizó sobre tres cerveceras inglesas, la conocida St. Peter's, y las emergentes en España Badger, de Sommerset y St. Austell de Cornwall. En total, había más de 10 cervezas para probar. Lo más destacado fue el barril de Proper Job IPA de St Austell, una suculenta y refrescante birra lupulizada al estilo inglés. También fue muy sorprendente el aroma de albaricoques de la Golden Glory de Badger, que es como meter la nariz en un cesto de fruta, aunque el sabor no sea tan potente. Y destacable también la suavidad de la Golden Champion, también de Badger.

Espacio aparte para la afamada St. Peter's, de la que se pudo saborear la ligera amargura de la campiña en la Ruby Red, o la densidad de la Cream Stout y la Old Style Porter (que, a juzgar por cómo salivaba el becario, debieron de estar deliciosas junto con el postre de chocolate).

Algo muy acertado fue el tema del maridaje, ya que los caballeros del The Food Hall se trajeron unas estupendas salchichas de la campiña con rica salsa que se aliaron muy bien con los lúpulos ingleses. Por parte del L'Europe, Nicolás retomó un menú temático cocinado con salsa de cerveza así como otros manjares, y un queso que impulsó (mucho) el sabor de la Golden Ale de St Peter.

Finalmente, nuestra impresión es que estas cerveceras trabajan con bastante pasión el estilo tradicional inglés de cerveza fresca y ligeramente amarga. También comentar que catas como esta ayudan a dar a conocer ese sabor tan característico y polivalente que permite maridar las ales con gran variedad de alimentos y que gracias a su baja graduación (ninguna de las claras llegaba a los 5,8 grados) aceptan beberse a grandes tragos. En nuestra opinión, fue un despropósito que fuera el becario, pero para el resto, estas cervezas pueden representar un acercamiento a un estilo (el Ale inglés), que sin estar tan de moda como su hermano el IPA, o sin ser tan intenso como el belga, es capaz de encontrar un hueco frecuente en la nevera.

Ah, la lista completa de la cata fue: St. Peter: Golden Ale, Best Bitter, Ruby Red, Cream Stout, Old Style Porter. Badger: Gloden Glory Peachy, Tanglefoot, Fursty Ferret, Golden Champion. St Austell: Proper Job IPA, Tribute.

St. Peter’s Cream Stout

La casa que fabrica estas cervezas embotelladas tan bonitas no deja de sorprendernos. Después de grandes cervezas como la Winter Ale o la Ruby Red y de grandes decepciones como la The Saints Whisky Beer o la Suffolk Smokey (que no tenemos ni ganas de pensar en ella para criticarla después de haberla probado), uno ya no sabe qué esperarse.

Y de repente, te encuentras con un cervezón como este. Negra, cremosa (como indica su nombre) y densa. Muy negra. Tan negra que sorprende que la espuma sea tan clarita (y leve, pero eso no es tan sorprendente siendo una verdadera cerveza inglesa).

El aroma es leve y recuerda un poco al café. En el sabor es claramente dulce, pero muy equilibrado y redondo. Con una textura muy agradable fruto del uso de cuatro maltas diferentes (todas locales) y un amargor sutil debido a los lúpulos Fuggles y Challenger.

Vamos, que es una cerveza muy recomendable, ideal para días frescos gracias a su 6,5% ABV y a que puede beberse a unos 12º C sin problemas. Y va genial para acompañar postres, copas o puros. Para servirla, pinta (o superior, que es grande y si no, no cabe bien).

“Mi opinión en un Tweet:” Una sweet stout redonda como la copa de un pino. Nota: Sobresaliente.

The Beer Times (16)

Pulsa aquí si no te carga para leer el periódico

Lee el décimo sexto dominical semanal fenomenal y artesanal haciendo clic en la imagen o en este enlace.

Música de anuncio: I Wish That I Could See You Soon

Y claro, para esta sección tenemos mucho material de esa cervecera que nos quiere hacer creer que con sus birras el verano va a ser perfecto y vas a ligar mogollón en la playa. Todos los años. Pese a que, obviamente, la experienza del año pasado te debería haber demostrado ya, que con esa barriguita cervecera que gastamos, en la playa no vas a ligar mucho.

Mejor ponte a trabajar de becario en un restaurante, que al menos con el delantal se te va a notar menos, jejeje. Y todo eso al ritmo de "I Wish That I Could See You Soon", de Herman Düne.

La votación de Colmenar Viejo - Resultados

Como tras todos los festivales cerveceros, nosotros propusimos una votación para elegir las cervezas con mayor aceptación. Y tras esperar un tiempo prudente (en este caso menor, dada la menor llegada de votos), damos los resultados.

Entre las cervezas bebidas por nuestros lectores en la feria de Colmenar Viejo, la ganadora es, con 19 puntos y 8 votos, la 9 Maltas, la Porter de Medina. Para ella la Botella de Oro. En segundo lugar ha quedado la Dougall’s 942, una Pale Ale muy aromática, con 17 puntos y 9 votos. Botella de Plata. Y la Botella de Bronce es para la McCui, Scotch de Guinea Pigs, con 16 puntos y 7 votos.

Las tres han ido en cabeza desde el principio, y como podéis ver ha sido muy reñido y concentrado. Habitualmente concedemos menciones de honor a las competidoras más directas por el podio. Pero en esta ocasión, la cerveza más cercana ha sido la Menduiña Duir, una ESB con 8 puntos y 3 votos, y todas las demás, aún más lejos. Así que diploma para ella.

No queremos dejar pasar la ocasión de comentar que, para variar, y no como empezabamos a acostumbrarnos últimamente, las cervezas premiadas no son de la comunidad autónoma en la que se organiza el evento. Y con esta reflexión, nos despedimos de la sección hasta la próxima feria.

Tongerlo Bruin

Las viejas y buenas tradiciones nunca desaparecen. Y las cervezas de abadía son un buen ejemplo de ello. Esta es una tostada belga estilo Dubbel hecha por la cervecera Haacht , en Boortmeerbeek , bajo acuerdo con la Abadía de Tongerlo.

Como cabe esperar de una Dubbel, es marrón rojiza, y la espuma es beis y compacta. Conviene servirla entera removiendo al final la botella para incluir en la copa la levadura de la segunda fermentación en botella.

El olor es escaso, dulce. El sabor es dulce también, con notas a vainilla y un ligero regusto metálico (típico en muchas belgas) pero no por ello demasiado agradable.

Se recomienda servir en copa cáliz, a unos 10º C, y acompañar de carnes rojas asadas, guisadas o a la barbacoa. Ah, y “solo” (para los estándares de las Dubbel) tiene 6,7% ABV, así que es relativamente suave.

“Mi opinión en un Tweet:” Una abadía que probar, pero no sé si repetiría a menudo. Nota: Bien bajo.