Maridaje con Cerveza: Conceptos Básicos (3)

Siguiendo con la serie de consejos a la hora de maridar (unir conforme y armoniosamente) la cerveza con comida, hemos de insistir en que es importante definir quién va a ser el protagonista de cada pareja. Si queremos una cerveza que combine con el plato y le potencie, o bien al revés, un acompañamiento que resalte las virtudes de una cerveza. Raramente van a estar ambos igualmente potenciados, así que es importante saber hacia quién queremos hacer que se equilibre la balanza.

Por ejemplo, una cerveza compleja destacará aún más si la acompañamos de un plato sencillo que potencie sus sabores (como hace el queso gouda con una Strong Dark Ale belga), y una cerveza de carácter conciso ayudará con platos de sabores complejos (como las Bock rubias con la comida especiada).

Una ventaja innegable que tiene además la cerveza es que hay tanta variedad que siempre encuentras alguna que marida bien con cualquier cosa. Incluso con alimentos que tradicionalmente con el vino habitualmente han tenido difícil maridaje (como las alcachofas, el chocolate, el picante o el vinagre).

Pero no importa tanto a veces de qué sea el plato (carne, pescado o verdura) sino cómo esté hecho. No es lo mismo un pollo a la plancha que guisado o a la barbacoa. En cada caso combinará mejor con una cerveza distinta. Por ello recomendamos comparar ambas cosas (cerveza y comida) como el resultado de cocinar (la cerveza también se tuesta, se macera, se hierve…) y buscar analogías en los procesos: comidas que han pasado por la parrilla con cervezas que usen maltas más tostadas, por ejemplo.

Weltenburger Kloster Dunkles Radler

Los que nos leáis a menudo sabréis que en esta web es verdadera devoción lo que sentimos por esta marca de cervezas alemanas. ¡Una de las cervecerías más antiguas del mundo! Cervezas clásicas, ajustadas a estilo... y encima, es fácil encontrarlas a un precio decente en una gran cadena de grandes almacenes.

Pero cuando se dice que los experimentos hay que hacerlos con gaseosa… ¡No creemos que se refieran a refresco de limón! Y es lo que han hecho en esta ocasión, mezclando un 50% de su deliciosa Weltenburger Kloster Barock Dunkel con otro tanto de limonada, para hacer esta Radler oscura.

Eso deja un mejunje color marrón rojizo, nada turbio y con espuma poco duradera. El aroma es a grano (y algo cítrico), pero el sabor es difícilmente descriptible. Ni rastro de los lúpulos (Herkules, Perle, Tradition), pero sabe como te imaginarías que sabe una tostada untada en café o caramelo y luego en fanta de limón.

La cosa es que la edad de hacer potingues y brebajes en los cumpleaños mezclando todas las bebidas ya se nos pasó. Y no le vemos mucho sentido a buscar eso en esta cerveza de solo 2,3% ABV. Así que no la podemos recomendar en absoluto.

“Mi opinión en un Tweet:” ¿A quién coño se le ocurrió esto? Nota: Insuficiente.

Elige la Cerveza a Catar (7)

Retomamos de nuevo la sección en la que dejamos a vuestra elección qué cerveza de las que os proponemos os apetece ver comentada cuanto antes en El Jardín del Lúpulo.

Hemos seleccionado esta vez estas tres botellas, y las tenemos listas para que la más votada sea enfriada, degustada, catada y anotada y comentada reseñada aquí tan pronto como nos sea posible. Saltándose la espera de la centena de cervezas que esperan en nuestra alacena.

Las votaciones duran sólo dos días, así que no lo dejéis pasar. Votad a través de la encuesta (y, si no podéis, en los comentarios) y pronto tendréis la cata y la entrada de la elegida. ¡Tú eliges, nosotros bebemos!

The Beer Sun (51)

Dominical de verano con noticas sobre cerveza. Pulsa aquí si no te carga para leer el periódico

Nueva cabecera para estrenar vacaciones de verano, pero igualmente llena de enlaces sobre cerveza

Música de Anuncio: Arthur's Theme

Mientras la sequía agosta las cosechas de cebada (esperemos que no suba el precio hasta los niveles del lúpulo) y vacía los embalses de agua (otro ingrediente esencial para la cerveza), la sequía de anuncios de cerveza molones continúa.

Por ello, nos vemos obligados a hacer transvases de décadas anteriores para poder seguir alimentando esta sección que recopila canciones provenientes de anuncios de cerveza de la televisión. Y la canción que ilustraba hace años un anuncio era Arthur's Theme (Best That You Can Do), de Christopher Cross (compuesto para la película ‘Arthur, el soltero de oro’).


Brooklyn Sorachi Ace

Desde el barrio homónimo de New York, nos llega esta cerveza de estilo Saison de la marca de la B grande. Lo de homónimo va por Brooklyn, ya que Sorachi Ace es el lúpulo de origen japonés que usa esta cerveza (es monovarietal) en su elaboración.

De color dorada, limpia y brillante, por el uso de malta tipo Pilsen, se corona con una cabeza de espuma blanca, pero ni muy abundante ni duradera. Para ser sin filtrar no tiene mucha turbidez, lo cual se agradece ya que visualmente es atractiva.

El aroma es intenso: lúpulo cítrico y carácter terroso, áspero y especiado. Un toque afrutado proviene probablemente del uso de levaduras belgas y de champagne. En boca es seca, amarga y llena de matices. Bastante frutal de nuevo al final, sin embargo.

Como casi todas las Saison, es algo a la vez raro e interesante, pero esta destaca por su amabilidad y por lo bien que esconde el alcohol (7,2% ABV), del que sólo asoma una leve calidez. Ideal para acompañar platos de pescado o especiados.

“Mi opinión en un Tweet:” Esta Saison esconde un As en la manga, ojo. Nota: Notable.

Lúpulo: Azacca

Otro lúpulo moderno de nombre difícilmente pronunciable: Azacca. Este lúpulo, descendiente de otros como Toyomidori (y dale con los nombrecitos), Summit y Northern Brewer, recibe su nombre del dios del vudú haitiano de la agricultura y los granjeros. Fue lanzado al mercado en EEUU (siempre con ® y TM de la American Dwarf Hop Association) en 2013.

Como sus sabores y aromas son agradables y modernos (da notas de frutas tropicales, mango sobre todo, y cítricos, además de un poco de resina y especias) se utiliza como lúpulo de doble propósito pese a su elevada capacidad de impartir amargor.

Y es que tiene una nada desdeñable cantidad de alfa-ácidos, rondando el 14-16%. Algo parecido le pasaba al lúpulo que comentamos el otro día, el Vic Secret. Son lúpulos por tanto ideales para cervezas de estilo IPA, sobre todo si llevan el prefijo “American”, y tanto en las fases iniciales como en las finales y el dry-hopping.

Como son modernos y a la moda, seguro que los podréis encontrar en muchas cervezas de esta línea que actualmente estén en el mercado. Por ejemplo en la Stone IPA, que además os podéis llevar en lata para investigar sobre lúpulos allá donde vayáis en verano.

Premios de Primavera 2017

Aunque parezca mentira por la ola de calor que hemos sufrido, NO estamos en pleno verano. Bueno, ya sí es verano, desde hoy por la mañana. Pero ayer no, y la semana pasada, menos. Puede que la única diferencia con agosto sea que los niños iban al cole y tú a trabajar en lugar de a la playa. Pero aún era primavera. Y ahora que ya cambia la estación, nosotros hemos de entregar… ¡Los Premios de Primavera 2017 de El Jardín del Lúpulo!

Cervezas más recomendables:

Botella de Bronce:
Schneider Weisse Tap5 Meine Hopfenweisse

Botella de Plata:
Northern Monk Heathen

Botella de Oro:
Bevog Ond


Medalla al mejor abridor:
Abridor: Botella de Klein

Medalla a la Mejor Entrada Divulgativa:
Maridaje: Conceptos Básicos (1)

Y con esto, seguimos con este verano que lleva un día pero parece que fuese un mes. ¡Y nos quedan otros tres por delante! Al final de este trimestre, que como siga así beberemos muchas cervezas fresquitas, las comentaremos en una nueva entrega de esta sección.

Visita: Monkey Beer

Recuperamos esta sección que teníamos un poco abandonada para hablaros de la primera de unas de las últimas visitas que hemos hecho a microcervecerías de nuestra zona (o sea, de la “gran castilla”). En este caso, de Castilla La Mancha: en Toledo.

Ha pasado unos meses desde que hicimos la visita, y desde entonces han cambiado de ubicación (de Torrijos a Gerindote, dos pueblos bien cercanos) a una nave más grande que les permita crecer más. Pero el concepto es el mismo.

Los hermanos Prieto (Roberto y Rual) tienen un equipo diseñado por ellos mismos. Se basaron en su “Monkey Brew Machine” de homebrewers, como prototipo completamente automatizado, para la fabricación profesional a mayor escala y ahora tienen capacidad de elaborar 1000-1300 litros por lote, con un obrador que funciona mediante intercambio de calor al mosto y con el que logran unas cifras de rendimiento en torno al 90%.

La verdad es que sus números nos dejaron impresionados. Con sus actuales ocho fermentadores (con máquina de frío para las camisas fermentación) y su embotelladora que es isobárica …pero manual… están alcanzando unas producciones de 70.000 litros al años, y que esperan superar con el cambio de local al acabar este año (incluyendo 4 nuevos fermentadores y una línea de llenado automática de 1500 botellas hora).

Budějovický Budvar B:FREE

Si tus circunstancias o tus apetencias en algún momento no pasan por beber alcohol, no significa que tengas que renunciar a la cerveza. A nosotros nos pasa a menudo; por eso bebemos tantas cervezas sin alcohol (y os las comentamos para que elijáis con información).

La que hoy nos ocupa es la versión “free” de la Budweiser checa. Desde la República Checa nos viene esta cerveza elaborada, igual que su hermana (de la que hablamos en este VS), con maltas de Moravia y lúpulo Saaz.

Pero en la sin alcohol, el parecido acaba con el color rubio claro, de carbonatación media y espuma no muy abundante y persistencia media/baja. El aroma tan agradable que tiene la otra lo imita, pero en esta se trunca en “quemado” enseguida.

Y el sabor es más maltoso y menos equilibrado. ¡Una pena, porque pintaba bien al principio! Pero aunque no se parezca del todo a la original, sigue siendo algo digno para el mundo de la cerveza sin alcohol.

“Mi opinión en un Tweet:” De la República Checa vienen cosas mejores, pero con alcohol. Nota: Suficiente Alto.

The Beer Times (216)

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Aunque la ola de calor remita ya, se coge vacaciones las cabecera con más enlaces sobre cervezas.

Kaapse Gozer

Desde los Países Bajos nos llega esta Oatmeal Stout subida de tono (de tono Imperial) y potentota. Y como es un estilo que nos chifa, pues la hemos probado, con sensaciones dispares. El color es bueno, negra, densa y opaca.

Pero la espuma va del muy escaso al nulo, con poca persistencia, dejando sólo adivinar un tono marrón rojizo claro. Eso sí, el olor es intenso y licoroso, con bastante chocolate detrás y algo de frutas pasas.

Pero en cambio en boca se queda floja. Tiene mucha densidad pero poca intensidad en el cuerpo. Deja un boca un gusto avinado y pegajoso por detrás de café y el chocolate que hace que deseases que supiese como huele, mejor.

Como curiosidad: según la legislación española, si una bebida tiene más de 10% de volumen alcohólico ya no necesita poner fecha de consumo preferente (se supone que aguanta por ella misma). Como esta se queda en 9,8% ABV sí que debía, y le han puesto que “caduca” en casi 10 años. ¡Demasiado valientes, nos tememos!

“Mi opinión en un Tweet:” No hace falta hacer las cervezas fuertes, sino buenas. ¡Y más si son caras! Nota: Bien bajo.

Vasos para Cerveza: Copa

El vaso que nos ocupa hoy no es que esté especialmente diseñado para cerveza, pero es obvio que sirve perfectamente. Las copas están para beber, eso está claro, y están tan extendidas entre las demás bebidas (vinos, combinados, espumosos, etc.) que el que sus ventajas se apliquen a la cerveza es obvio.

El pie que tienen permite agarrar la copa sin transferir nuestro calor a la temperatura del líquido, igual que su forma en mayor o menor medida esférica en la parte inferior minimiza la superficie, pero permite sacar más aromas en su ecuador.

Nosotros las recomendamos para cervezas aromáticas (como las IPA) o delicadas (como las Lambic), pero también es cierto que la mal llamada copa de balón (mejor tipo Borgoña o Chardonnay) puede sustituir perfectamente a un cáliz o que el catavinos es ideal (cómo no) para las pequeñas catas o muestras. ¡O las flautas de vino espumoso para beber Pilsner!

Vamos, que nunca está de más tener un buen surtido de copas de diferentes formas y tamaños en nuestro mueble, ya que nos servirán para muchos tipos de cerveza y nos sacarán de un apuro en más de una ocasión (por ejemplo, cuando necesites muchas copas “neutras” e iguales para una cata comparativa).

Maltas: Biscuit

Como ya os avanzamos en la última entrada, empezamos grupo nuevo de maltas: las maltas tostadas de cebada. Se producen tostando maltas base, lo que conlleva la destrucción de su potencial enzimático. Con el calor producen colores que varían de marrón claro a muy oscuro, y se diferencian de las maltas caramelo en que tienden a tener sabores más secos y astringentes. Estas maltas deben ser usadas con moderación, se suelen usar como máximo en un 10% - 15% de la receta.

Empezaremos por hablar de la malta Biscuit (galleta, en inglés). Esta malta se tuesta a temperaturas de hasta 227ºC, lo que le otorga un rango de color de entre 20-30 SRM. Comparte características sensoriales con la malta Vienna, pero en el caso de la Biscuit son mucho más intensas. Además carece del potencial enzimático que en cambio la Vienna si tiene. También es similar a la malta Amber, de la que ya os hablaremos, pero la malta Biscuit tiene un carácter ligeramente más seco.

Aporta notas a corteza de pan, nueces y galleta a la cerveza y en cuanto al color nos brinda un tono ámbar profundo. Aunque es una malta tostada, es de las más suaves, lo cual nos da mucho juego.

Podemos usarla por tanto en gran cantidad de estilos. Es una malta muy golosa perfecta para añadir esos toques de panadería a nuestras cervezas más oscuras o para darle un carácter diferente a nuestra IPA, entre otras muchísimas opciones. El límite solo lo ponéis vosotros y vuestra imaginación. Como siempre, os recomendamos jugar, jardineros.

Arriaca Session IPA

Una de las novedades que ha sacado al mercado este 2017 la cervecera alcarreña es esta Session IPA, y de nuevo ha sido en el formato que cada vez está penetrando más en el mundo cervecero para estilos lupulados, la lata. Una lata de diseño limpio y simple a la par que elegante, que permite llevarla a cualquier lado (incluso a las grandes superficies, en pleno debate sobre la presencia de cerveza en los hipermercados).

Se trata de una cerveza de color dorado anaranjado y bastante transparente debido al filtrado que Arriaca aplica a todas sus cervezas, pero que no resta ningún tipo de propiedad. Es una tecnología novedosa y muy interesante este filtrado tangencial. De hecho, al servirla vemos como brota una espuma blanca, de burbuja fina y de retención media-baja.

Al acercar la nariz percibiremos aromas muy específicos a mango y algunos recuerdos tropicales. Notas que se mantienen en boca cuando das el primer trago, y además te das cuenta que al contrario que muchas Session IPA, aunque tenga un cuerpo ligero no te pega un pelotazo el amargor del lúpulo, que está muy bien equilibrado.

Si no la has probado aun, te recomendamos hacerlo. Además solo tiene un 3,6% ABV, con lo cual podrás repetir si te gusta, ya que ese concepto de ser muy bebible y tener bajo alcohol es el espíritu de las cervezas de sesión. Es ideal para tomar más de una en el aperitivo y no fracasar en el intento.

“Mi opinión en un Tweet:” Cambia las latas “verdes” de tu nevera por estas naranjas y hasta tu cuñado te lo agradecerá. Nota: Notable alto.

¿Sabe la cerveza caliente a meado de gato?

Hace no mucho, en los comentarios del vídeo de “¿Cómo servir la Caña Perfecta?” en el que colaboramos con El Comidista en su blog, había un sector de los cerveceros más “críticos” que afirmaban que beber una cerveza entre 4 y 8 ºC era demasiado caliente, que la cerveza en España se bebe HELADA, así con mayúsculas; y que lo contrario era de pijos.

Bueno, se puede argumentar que para combatir el calor se recomienda tanto duchas templadas como bebidas frescas, no heladas. Pero sobre todo que el frío disminuye la capacidad que nuestros sentidos tienen para apreciar lo que bebemos. ¡Y este es uno de los puntos más polémicos! Ellos argumentan precisamente que si no la bebes muy fría (sobre 0ºC, parece), cuando coge más temperatura la cerveza sabe a “meao de gato” (o de burro).

No sabemos qué tipo de catas previas han hecho para aprender ese descriptor, pero les vamos a dar un consejo (que hacemos público para todo el que deba aplicárselo): Si tu cerveza a 8 ºC sabe a meado de animal, el problema no es la temperatura, el problema es la cerveza.

Vale que si bebes una rubia con el objetivo de refrescarte está bien que esté fría, pero no es necesario que esté más fría que la temperatura normal del frigorífico de casa (unos 4 ºC), porque si no, no va a saberte a nada. Y si la cerveza está bien y es buena, puede coger temperatura sin que por ello sepa mal (aunque es verdad que una Imperial Stout a 12 ºC te refrescará menos en verano). ¡Así que ya sabes, elige bien la cerveza y no te preocupes tanto por la temperatura! Y como último consejo de hoy: en copa pequeña de cristal fino la temperatura se mantiene mejor del primer al último trago.

The Beer Times (215)

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Con la ola de calor viene el olor a verano y recuerda que pronto cambiará la cabecera del suplemento con más enlaces sobre cervezas.

Música de Anuncio: (Don't Fight It) Feel It

Por suerte, aunque la sección de música de anuncio de cerveza de la televisión pasa por una racha en dique seco (no por nuestra culpa, sino por la de los creativos, que no hacen nada interesante), hay un anuncio veraniego que no falla.

Ya sabes, el del chiste: va un chico, una chica y un enano a un bar y piden una cerveza mediterranea. ¿De naranja o de limón? Y creo que estamos liados y mezclando conceptos. A lo que vamos, que os dejamos con la canción de Sam Cooke titulada (Don't Fight It) Feel It.


Kazematten Grotten Santé

Hace varios años os comentamos una cerveza llamada Grottenbier que se elaboraba en Bélgica en la fábrica de St. Bernardus (de la que también os hemos hablado). Era una cerveza que nos gustaba mucho. Y además su receta estaba diseñada por el gran Piere Cellis (hoy nos apetece recordar viejas entradas, parece).

La cosa es que hace relativamente poco ha pasado a fabricarla en la Brouwerij Kazematten, fundada por el cervecero de St. Bernardus, Hans Depypere, y su amigo Rudy Ghekiere, gerente de Rodenbach, y dirigida por sus respectivos descendientes: Julie y Maarten , que están casados. Vamos, que todo ha quedado en familia.

Y la cerveza en sí, por tanto, parece que no ha cambiado la receta. Sigue siendo una sabrosa cerveza tostada, especiada y compleja, madurada en frío. Puede que aún sea de las más complejas cervezas oscuras que vienen de Bélgica y que tengan menos de 6,5% ABV.

Pero a nosotros nos parece que ha perdido cuerpo e intensidad con respecto a cómo recordamos la Grottenbier “original” y por eso hemos de bajarle un poco la nota. Es imposible saberlo a ciencia cierta, ya que es una cerveza que evoluciona (mejora al principio mucho con el tiempo, aunque luego decae un poco) así que una cata comparativa no tiene sentido. Pero la verdad es que en nuestra memoria nos gustaba más la anterior.

“Mi opinión en un Tweet:” Los santos no bajan a las cuevas ni aunque les maten. Nota: Notable bajo.

Abridor: Botella de Klein

Este abridor que os traemos hoy es la representación física de una estructura matemática. La Botella de Klein: una superficie sin bordes, compacta y conexa con un solo lado y que por lo tanto no tiene interior ni exterior. Es gracioso y complejo de imaginar, pero…

Si no tiene ni dentro ni fuera, ¿Dónde guardas la cerveza? Además, al representarla tridimensionalmente, la superficie se corta a sí misma, rompiendo la realidad de que se podría recorrer completamente de forma continua, sin salto alguno (como las bandas de Moebius).

Dicen que para entenderla hay que pensar en cuatro dimensiones. Pero la cuarta dimensión siempre acaba con nuestras botellas de cervezas vacías (aunque antes estuviesen llenas). Así que si no la podemos llenar y encima se va a vaciar… ¿Para qué sirve una Botella de Klein?

Pues, en este caso, de abridor. Y sirve para abrir verdaderas botellas tridimensionales y reales, llenas de rica y fresca cerveza. ¡Y eso nos encanta! Por lo que esta Botella de Klein nos encanta. QED

Lúpulo: Vic Secret

Este lúpulo con nombre de marca de ropa interior femenina es uno de estos lúpulos de última generación, creados como quien dice “antes de ayer” y provenientes de las antípodas del mundo: en este caso, Victoria, Australia.

Se empezó a comercializar en 2013 y es como el hermano mayor del Topaz, aunque sin llegar a la potencia del Galaxy. Es un lúpulo curioso, porque pese a tener un buen puñado de alfa-ácidos (14–17%) se considera un lúpulo de sabor y aroma, no de amargor.

Cuando se usa tras el hervido (whirlpool y dry hopping), da sabores y aromas a fruta tropical (bastante a piña) y algo resinosos. Pero cuando se utiliza en las fases finales del hervido (late kettle additions ) da sabores más terrosos y menos afrutados.

Con estas características es ideal para la receta de cualquier cerveza que quieras que huela y sepa a batido de frutas, como tantas IPAs y similares modernas. Pero puedes dar un toque sorprendente a otros estilos que admitan bien el lúpulo.

Birroturismo en Lovaina (Leuven), Bélgica

Como comentamos en la entrada del Toer de Geuze, el fin de semana del 5 al 7 de mayo nos pasamos por los aledaños de Bruselas, invitados por Visit Flanders y la oficina de turismo de Bélgica. Una de las paradas que realizamos fue en la autodenominada "Capital de la Cerveza". Nos referimos a la ciudad de Lovaina (Leuven).

Con 90.000 habitantes y situada a unos 20 km al este de la capital belga, es especialmente conocida por su "Beer Month", o mes cervecero. Este periodo lleno de actividades focalizadas en la cerveza tiene un claro inicio y un claro final. Empieza con el Zythos Beer Festival, un gran evento de cariz regional en el que se pueden probar unas 500 cervezas belgas, y termina con el Innovation Beer Festival, una fiesta con un enfoque más internacional, dirigido hacia las nuevas tendencias cerveceras y la innovación, tal como indica el nombre.

Dicho sea de paso, el Innovation ha tenido lugar este pasado fin de semana, con gran éxito de asistentes como es costumbre. Y se ha celebrado en las antiguas instalaciones de Stella Artois. ¿Os imagináis un festival de cerveza artesana en la antigua fábrica de Estrella Damm en Barcelona? Nosotros tampoco, y esta es una clara muestra de que en madurez nos llevan mucha ventaja todavía.

Además de estos dos festivales de reconocido prestigio mundial, Lovaina tiene abundante ocio nocturno. Su Oude Markt (Viejo mercado/plaza) es considerado por muchos "el mayor bar del mundo", debido a la gran cantidad de terrazas que hay, que unidas parecen un macro local hostelero. Pudimos tomar algo por allí y el ambiente nos pareció fiestero hasta el exceso, y es que Lovaina también tiene muchísima vida universitaria y se nota. Igual que también se nota que nosotros cada vez nos alejamos más de esta maravillosa y etílica etapa vital.

En bares cerveceros, nos recomendó nuestro buen amigo Pablo, visitante asiduo de la ciudad, acercarnos al Metafoor (Parijsstraat, 34), una cervecería también céntrica y de corte local, pero más tranquila que las de la plaza. También está muy cerca The Capital (Grote Markt, 14) pero ese cae en lo turístico del Oude Markt, siendo por tanto más caro y menos recomendable (pese a su inmensa variedad de cervezas).

Para sentirnos bien con nosotros mismos y no vernos como meros borrachos, nos dedicamos a hacer también turismo por la ciudad. Tiene un centro histórico muy bonito, que recuerda mucho a una versión reducida de Bruselas. Su ayuntamiento es de estilo gótico brabantino, igual que muchos otros centroeuropeos (recordemos por ejemplo el Ayuntamiento de Viena, de Múnich o de la ya comentada Bruselas). También dispone de un gran parque, una preciosa biblioteca, muchos restaurantes y varias universidades, así como algunas iglesias (una de las cuales, San Pedro, proyectada para ser la más alta del mundo, no tiene desperdicio conocer un poco su historia).

En definitiva, recomendamos Lovaina como destino cervecero para todo amante de lo belga, y también para el que quiera visitar una bonita ciudad cerca de la "capital de Europa". Si habláis con asistentes al Zythos o al Innovation bien seguramente os terminarán de convencer con sus aspavientos y vehementes halagos.

Kees Mosaic Hop Explosion

Desde Middelburg, Holanda, nos llega hoy esta colorida (o al menos la botella) IPA de la cervecera Kees, una marca que ya es bien conocida en el mundo cervecero. Al servirla en vaso se presenta con un color dorado oscuro y de transparencia media prácticamente velada, se corona con una espuma blanca de retención no muy alta y burbuja fina. Ten cuidado al servirla si no quieres tener posos en suspensión... Nosotros lo hemos tenido y aun así es difícil que no se cuele alguno.

No es necesario acercarse mucho para percibir los intensos aromas cítricos y tropicales propios del lúpulo que contiene, en este caso es único, el Mosaic, una variedad muy popular en las IPAs hoy en día. Pero cuidado, su olor es tan penetrante que podría resultar adictivo.

En boca de nuevo aparecen las notas cítricas y tropicales, que son bastante permanentes incluso habiendo finalizado el trago unos segundos antes. La sensación de amargor no es lo que más destaca, pero sí que podría resultarlo en los primeros tragos. En concreto tiene 65 IBUs.

La graduación es de 5,5% ABV, lo que la hace muy bebible (y repetible), aunque si no te gusta mucho el sabor a fruta tropical podría resultar empalagosa.

“Mi opinión en un Tweet:” Mucho color, mucho olor, mucho sabor... Es la oportunidad que tienes de hacerte Mosaic-adicto si es que no lo eras ya. Nota: Notable alto.

The Beer Times (214)

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Tan puntual como las ofertas del supermercado llega el dominical de los enlaces sobre cervezas.

Sábado Cervecero Animado (31)

La animación vuelve a nuestros Sábados Cerveceros Animados, esta vez en forma de Anime (o sea, Manga, pero en la tele, en imagen animada, no en cómic). Con cuatro GIF que tienen en común la cerveza, claro (que se ve que a los japoneses también les gusta.

Y a nosotros, que somos unos frikis, pues estos batiburrillos culturales tan eclécticos y sincréticos nos vuelven loquitos, así que esperad otra ración en breve… ¡Y podéis mandarnos aportaciones si también os gusta!

Schneider Weisse Tap5 Meine Hopfenweisse

La cervecera alemana Schneider Weisse se nos presenta hoy con uno de sus clásicos, la Tap 5. Como estilo habitual se catalogaría dentro de las Weizenbock (cerveza fuerte de trigo), pero esta cerveza se podría decir que tiene un estilo propio, Hopfenweisse, que viene a decir algo así como cerveza de trigo lupulada, y su origen fue fruto de la colaboración con la cervecera Brooklyn y Garrett Oliver.

Es de un color dorado oscuro, casi opaco por las levaduras en suspensión, y al servirla en su correspondiente vaso tipo Weizen si quieres ser clásico o en copa (para potenciar los aromas a lúpulo), brotará una gran espuma blanca y cremosa que se mantendrá hasta casi el final. Si acercas el vaso a la nariz podrás percibir ese lúpulo tan esperado en forma de notas herbales y florales típicas de las variedades europeas (Hallertauer), que enmascaran casi completamente al trigo.

En boca, la presencia del lúpulo no es tanta en amargor, que también hace notar sus 40 IBUs, como en sabores frescos y florales; aparte de la esencia del cereal malteado que también tiene presencia, aportando cuerpo, y una textura suave a la par que agradable.

Desde luego es una cerveza que si no has probado no deberías dudar en hacerlo ya mismo. Puede que te eche para atrás su 8,2% ABV y que venga en botella de medio litro, pero la verdad es que el alcohol está tan bien integrado que no te darás apenas cuenta.

“Mi opinión en un Tweet:” ¿He oído que hay grifo de la Tap 5? Póngame dos pintas, y otra para llevar... Con eso lo digo todo. Nota: Notable muy alto.

Juego de Mesa: Brew Crafters

Hoy os hablamos (porque para pedir a Papá Noel aún queda mucho) de un juego de mesa (de los de muchas fichitas y de gestión de recursos) del que estamos terriblemente antojados: uno que te permite en partidas de hasta cinco jugadores pelear por ver quien construye y gestiona la mejor microcerveceria artesana: Brew Crafters.

Para ello, cada uno tiene un tablero de fábrica (con tu nave y obrador a desarrollar) y un tablero de investigación (donde pones lo que vas alcanzando en materia cervecera). El tiempo viene dado por un tablero que hace que dure el juego “tres años” enteros, divididos en cuatro estaciones, en las que compras, vendes, elaboras, cosechas y pagas.

Luego además tiene posibles acciones en el mercado donde conseguir ingredientes o componentes que necesites, acciones dentro de la fábrica para mejorarla, cartas de trabajadores que contratar, cartas de cooperativas, recetas de cervezas para el juego (Tipo Ale, Porter y Stout), y un largo etcétera.

Si lo haces bien, ganas reputación año tras año (de ganar dinero con ello no habla, se nota que es un juego realista) y por tanto la partida. ¡Está claro que es un juego hecho por y para frikis como nosotros! Así que, si nos queréis, id preparando esto como regalo para nuestro siguiente aniversario, que nos lo merecemos.

Maltas: Special B

Queridos Jardineros, hoy finalizamos el segundo grupo de maltas que hemos estado viendo: las maltas caramelo, con la malta Special B. A pesar de estar dentro del grupo de las maltas caramelo, podríamos considerarla una malta de transición entre estas y las maltas tostadas, grupo del que hablaremos en las próximas entradas. Algo así como una malta híbrida, que reúne cualidades de ambos tipos de malta.

El proceso de elaboración consiste en una caramelización de la malta verde y un posterior tostado bastante intenso. Esto le da un rango de color en torno a los 100 -150 SRM. Por esto se considera aparte de las maltas Crystal, ya que es mucho más oscura y da unas características muy particulares.

Aporta a la cerveza final un color oscuro y profundo. En cuanto a los aromas, podemos encontrar notas a frutos secos y uvas y ciruelas pasas. Es una malta muy empleada en los estilos belgas más oscuros, como por ejemplo las Dubbel belgas. Aunque también podemos emplearla en otros estilos oscuros, como las Porter, por dar menor amargor que otras maltas tostadas.

Una malta curiosa, que une dos tipos de elaboración con un resultado muy atractivo. Malta para todos los amantes de los estilos oscuros en general y los belgas en particular. Eso sí, a todos aquellos Jardineros que elaboréis cerveza, recordad que debéis usarla en cantidades de entre el 5-15% de la malta total, dependiendo del objetivo que tengáis. Y luego, como ya sabéis, todo es jugar y experimentar.

8 Wired Mighty Imperial Ale

La cerveza de la que hablamos hoy es una cosa muy especial (de las que no son cervezas para el día a día ni para todos los públicos) pero que si la encontráis –o una parecida- y queréis daros un homenaje, seguro que al menos no os dejará indiferentes.

Para empezar porque es una “Poderosa” Imperial Ale de 11% ABV, con jaggery (azúcar no refinado asiático) y ahumada con Manuke (un árbol de Nueva Zelanda, que es de donde viene la cerveza). Y por si esto fuera poco, envejecida 5 meses con roble americano. Está claro que no es una “cerveza” como tu abuelo entiende que es la “cerveza”.

Y es que es de color marrón oscuro, turbio. La espuma es escasa y de baja persistencia, pero la poquísima que queda es de color beis claro. El aroma es maltoso (tostado y caramelo), de intensidad media, y con mucha presencia de madera. En boca es muy intensa. MUCHO. Y fuerte. Pero rica y sabrosa, densa, alcohólica, algo ahumada e incluso picante, y completa.

Eso sí, es para beber despacito y saborearla, como si fuese una Barley Wine pero subida de tono. En copa tipo coñac o snifter. Y dejando que su calor invada el cuerpo una noche que refresque. Después de la cena, claro, para que tampoco se nos suba mucho a la cabeza.

“Mi opinión en un Tweet:” Ponle alambre de espino alrededor para que no te la roben. Nota: Notable.

Birroturismo: Praga

Hace un año, pasamos por Praga y elaboramos un breve pero conciso decálogo para ir a beber a la capital checa. Este año hemos vuelto, con ganas de llenar el buche de deliciosa lager y de comida típica. Para ello, nos hemos movido por algunos locales que creemos interesantes. Resumimos aquí cinco de ellos, uno para cada ocasión. ¡No os los perdáis si vais por aquellas latitudes!

Si buscáis un bar cerca del centro, -casi- sin turistas: Pivovar U Tří Růží. A escasos doscientos cincuenta metros del Reloj Astronómico y por extensión de la Plaza de la Ciudad Vieja, encontramos esta brewery que elabora de forma regular cuatro cervezas en barril. Por lo general tienen una Světlý Ležák, una Tmavý y una Vienna Red como cervezas fijas, y una estacional. La comida está muy rica, y aunque es sensiblemente más caro que los otros bares de la lista, bien vale la pena. Se come bien, el ambiente es tranquilo y la cerveza deliciosa. Un plato principal y dos jarras de 40 cl. nos costaron cerca de 250 coronas (unos 9,25€)

Si buscáis un lugar donde comer en Malá Strana lejos de la muchedumbre: Baráčnická rychta. A escasos 100 metros de una de las calles más concurridas de Praga. Para llegar a este lugar hay que entrar por un callejón que aparentemente no lleva a ningún lado, pero una vez dentro encontraremos un acogedor comedor con mucha madera, tranquilidad y buena comida. Tienen también muy buena cerveza. Nosotros elegimos un litro de Svijany: medio de rubia y medio de oscura. Junto a una sopa de Gulaš, nos salió todo por unas 200 coronas (unos 7,5€)

Si buscáis el típico bar de las guías turísticas: U Fleku. Situado en el corazón de Nové Mesto, es un lugar medio tranquilo por la mañana, pero pasa a ser una lata de anchoas turistas a partir del mediodía. El servicio es regular tirando a malo y te intentan vender lo que pueden y más (empezando por chupitos "tradicionales"). En su favor hay que decir que tienen una muy buena cerveza (literalmente, tienen una, su clásica cerveza oscura, hecha allí). También se puede decir que llevan, en principio, medio milenio funcionando. En su día fue la cervecería de referencia en Praga y a nivel turístico sigue siéndolo.

Si buscáis cenar de forma tradicional y bien de precio: U Bohouše. Cerca de la frontera entre Vinohrady y Zizkov os recomendamos este pequeño y coqueto restaurante. Lo descubrimos de paseo por esta parte de la ciudad y nos gustó por lo sencillo a la par que acogedor. Ofrece buen producto local a un precio muy bueno. Se puede cenar y beber bien por unos 7€ (sopa, plato principal y un jarra). La factura desciende si tomamos un pica-pica cervecero en lugar de una cena completa (por ejemplo el clásico queso Hermelín, por poco más de 2€). Este restaurante tiene un "bonus": la carta no está en inglés. ¿Os atrevéis a jugar? Nosotros recomendamos su deliciosa Kulajda.

Y si buscáis cervezas checas y no checas modernas: Beer Geek. Siguiendo el modelo de algunas capitales europeas, Praga también dispone de un local con multitud de grifos (30, en este caso) para probar las últimas tendencias. Beer Geek se aleja un poco del tradicionalismo checo y ofrece IPAs, Stouts, Triples, Belgian Ales, y casi cualquier estilo imaginable. Por lo que pudimos comprobar, la pizarra se componía un 40% de producto local y un 60% de importación (Beavertown, Mikkeller o Moor fueron tres de las que vimos, como ejemplo).

Tendríamos muchos locales más por recomendar, pero estos cinco son los que más interesantes nos han parecido, por diversos motivos, de nuestro viaje. Combinando esta entrada con el decálogo, podéis pasear por Praga y poneros finos (o sea, hacer Birroturismo) sin mucha dificultad. ¡Na Zdraví de nuevo!

The Beer Times (213)

Dominical de noticias sobre cerveza. Pulsa aquí si no te carga para leer el periódico

Solo hay un “The Beer Times” original, y es el que te trae cada domingo todos estos enlaces sobre cervezas.

Casimiro Mahou Cerveza de Trigo

De entre las últimas tres cervezas propuestas para que eligieseis cuál comentar, la ganadora fue esta. La anteriormente llamada “Marcenado”, ahora sin más “Cerveza de Trigo” de la marca crafty de Mahou. Y como vuestros deseos son órdenes para los Jardineros (sobre todo si incluyen beber cerveza) pues aquí traemos la reseña, bien reciente.

De color amarillo anaranjado y cierta turbiedad (propia del estilo Hefeweizen al que pertenece), tiene una espuma blanca abundante y muy compacta, con buena persistencia. El aroma es a plátano (tirando a madurito), intenso. Es la nota dominante. Aunque también aparece algo especiado (clavo, probablemente).

El sabor es dulce. En boca resulta ligera, como con poco cuerpo, pero a la vez sedosa. Y al final deja cierta acidez. Vamos, que es una cerveza de trigo, con su 4,9% ABV, bastante correcta. La pega es que las comparaciones son odiosas…

Y en cualquier supermercado encontramos varias cervezas tipo Hefeweizen que son originarias e importadas del país inventor del estilo y que aun así, tienen una relación calidad/precio mucho mejor que esta. ¡Y encima vienen en 50 cl, que ésta sólo en 37,5 cl (que sigue siendo mejor que en tercio, claro)! Por lo que, aunque esta está bien, os recomendaríamos antes una weissbier germana de verdad.

“Mi opinión en un Tweet:” La prueba de que Mahou puede hacer otros estilos. Pero les animamos a seguir buscando. Nota: Bien.

Día de la Toalla (de bar)

Hoy, que los fans de Douglas Adams y su “Guía del autoestopista galáctico” celebramos el Día de la Toalla (y si ya eres más friki pues también el Día del Orgullo Friki en general), es un buen momento para hablar de un objeto de coleccionismo que nos encanta: las Toallas de Bar.

Son unos pequeños rectángulos de tejido absorbente (lo que viene siendo una toalla, vamos) que se usaban en los bares para poner encima las cervezas recién servidas y dejarlas reposar. Una imagen muy de pub británico que en los tiempos modernos se sustituye por antideslizantes de plástico lleno de puntitos, quizá más útiles, pero con menos encanto.

Y es que estas toallas solían estar decoradas con el logotipo de la marca, su slogan, algún dibujito, etc., para hacer publicidad de la casa. Siendo algunas verdaderas obras de arte (además de útiles como trapo, toalla de manos o lo que sea) y por tanto ansiadas por los coleccionistas de breweriana.

También recordamos cuando éramos jóvenes que estaba de moda entre ciertas sub-culturas urbanas llevar una toalla de estas (por ser tu marca favorita o por lo que ella representase) cosida en la espaldera de la cazadora. ¡Cualquier día de estos nos cosemos alguna nosotros! ¡Feliz día de la toalla (de bar)!

Maridaje con Cerveza: Conceptos Básicos (2)

Tras hablar en la primera entrega de esta sección de los tipos de maridaje que podíamos encontrar entre comida y cerveza, hoy nos toca explicar otros conceptos importantes cuando vamos a unir estos dos aspectos de la gastronomía (comer y beber) que tanto nos gustan. Y uno de los conceptos más importantes es el de cuidar el orden en la selección tanto de platos como de cervezas.

Debemos elegir con cuidado las cervezas que acompañen a cada vianda (o viceversa) buscando que su intensidad y peso sean equilibrados. Dicho en sencillo: cervezas suaves para platos suaves, y las cosas fuertes con otras cosas fuertes. De manera que ninguna de las dos domine excesivamente la unión, ni absorban a la otra.

Igualmente, estas características deben ir en una curva creciente si hablamos de maridar un menú o una sucesión de cervezas o platos. No podemos empezar con las cervezas más intensas o pesadas y luego ir a las más suaves, porque nuestro paladar se resentirá, igual que ocurre y debemos graduarlo con la comida. Por lo que, resumiendo: Intensidad y peso creciente, y siempre en equilibrio.

Para lograrlo, obviamente, lo mejor es conocer en profundidad ambos factores (comida y bebida). O al menos imaginarlos. Con la cerveza es fácil si tienes una buena base bibliográfica que te permita conocer los diferentes estilos. Pero también ayuda tener memoria gustativa y una buena biblioteca de aromas y sabores en la mente. Esto te permitirá prever qué tipo de maridaje será el más adecuado o cuál puede funcionar mejor. Y esa “cultura” sólo hay una manera de lograrla: comiendo y bebiendo. Por lo que ese es nuestro consejo de hoy, jejeje.

BOM Triporteur From Heaven

Como si cada vez que hablamos de esta marca volvemos a contar todo lo de sus maltas especiales BOM y lo de que por tanto no adjudican estilos a sus cervezas… pues sería un rollo. Por lo que podéis ver que ya hablamos de ello en los enlaces.

Y así nos vamos directamente hoy a la cerveza que se supone nos llega del mismísimo cielo. Una rubia dorada de brillos cobrizos, con abundante espuma blanca de persistencia media, pegajosa y rocosa. Buena presencia para una cerveza belga, sobre todo en copa tulipa.

El aroma es a lúpulo (destacan Cascade y Styrian Golding) con notas cítricas y especiadas, y también presencia de la levadura. En boca la malta es pan levemente tostado, mucha fruta y recuerdo a pomelo. La única pega es su elevada carbonatación en boca: resulta refrescante, pero intensa para el sabor.

Y, dado que no ponen estilo, pues habrá que intentarla definir un poco como algo a caballo entre una Blonde belga y una Pale Ale (belga también). Con su 6,2% ABV está bien para acompañar pasta con queso o quesos sin pasta.

“Mi opinión en un Tweet:” No te llevará al séptimo cielo, pero me vale: vivo en un segundo. Nota: Bien alto.

Elige la Cerveza a Catar (6)

Vuelve la sección en la que dejamos en vuestras manos (esperamos que “inocentes” al menos hasta que se demuestre lo contrario) elegir qué cerveza de las que os proponemos os apetece ver comentada en El Jardín del Lúpulo.

Hemos seleccionado estas tres botellas, y las tenemos listas para que la más votada sea enfriada, degustada, catada y anotada y comentada reseñada aquí tan pronto como nos sea posible. Saltándose la espera de la centena de cervezas que esperan en nuestra alacena.

Las votaciones duran sólo dos días, así que no lo dejéis pasar. Votad a través de la encuesta (y, si no podéis, en los comentarios) y pronto tendréis la cata y la entrada de la elegida. ¡Tú eliges, nosotros bebemos!

The Beer Times (212)

Dominical de noticias sobre cerveza. Pulsa aquí si no te carga para leer el periódico

Retomamos la publicación del dominical especializado (y automático) que recopila abundantes enlaces sobre cervezas.

Música de Anuncio: Hold The Line

Venga, ya, coño. ¡Queremos ver un anuncio de cerveza en la televisión que sea nuevo y que tenga buena música! Compañías cerveceras… den de beber cerveza a sus creativos del departamento de marketing, a ver si así son más creativos...

Porque, como siempre últimamente, para no dejar morir esta sección hemos tenido que bucear en la hemeroteca cervecera y rescatar un anuncio en el que modificaban sutilmente la letra de esta canción de Toto, Hold the line.

Schwaben Bräu Das Schwarze

Desde Stuttgart, Alemania, nos llega hoy esta cerveza de Dinekelacker- Schwaben Bräu, cuyo nombre, Das Schwarze, igual te suena haberlo leído en algún supermercado y que significa “La negra”. Se presenta como es habitual en las cervezas germanas en formato de medio litro y con un tapón de tipo gaseosa poco habitual hoy en día que hace las delicias de los cerveceros caseros.

Al servirla en la copa vemos que tiene un color marrón muy oscuro con toques rojizos y que se corona con una capa de espuma beige cremosa de retención media-alta. En nariz encontramos notas a tostada muy tostada y atemperándola un poco, pueden llegar a aparecer notas de café, pero muy sutiles. Se trata de una cerveza de tipo lager bastante simple, que no tiene demasiados aromas.

Al trago notamos un cuerpo más bien ligero y toques a malta tostada (muy tostada) que no llaman mucho la atención. Incluso si eres de paladar fino podrás percibir las sutiles notas a chocolate que aparecen. El lúpulo está más bien ausente y su amargor no es demasiado notable, además de desaparecer muy pronto.

Estamos sin duda ante una cerveza de precio medio-bajo que puedes comprar en supermercado, puede incluso que en pack con vaso incluido. No esperes tampoco emborracharte con el medio litro, pues solo tiene un 4,9% ABV y tampoco invita a beber más de una.

“Mi opinión en un Tweet:” Si te molan las lager oscuras dale una oportunidad, porque no te costará demasiado encontrarla (ni pagarla). Nota: Suficiente.

La Caña de Cerveza Perfecta

Ha salido ya el vídeo en el cual, tras contactar con nosotros, aparecemos charlando con El Comidista sobre cómo servir bien las cañas de cerveza. Rodrigo Valdezate, uno de los Jardineros fundadores, aparece en él elegantemente vestido (como es su tradición) y, gracias a las artes de la edición y el montaje, derrochando locuacidad sobre el tema en dos minutos. Por si no habíais visto dicha aparición, aquí la dejamos:



Pero la verdad es que Rodrigo había hablado durante mucho más rato, por los codos podríamos decir (como también es su tradición) y le habíamos preparado un guion más extenso (del que sabiamente han elegido para el vídeo algunas de las cosas más importantes). Solo que creemos que sería interesante compartir con todos vosotros el texto completo (avisando de que esta entrada es bastante más larga de lo habitual), para que todos podamos aprender a tirar “La caña perfecta”.

Y, lo primero que hay que aclarar, obviamente, es que estemos hablando de una buena cerveza (la calidad es lo principal) y que el que la sirve conozca y mime dicho producto. Eso es lo primordial. A partir de ahí podemos empezar a cuidar otras cosas, como la vajilla cervecera. Porque que es recomendable usar el vaso adecuado, para el estilo y para el servicio: no es lo mismo una caña de rubia, tipo Pilsner que una Stout negra (cada una tiene su vaso típico o tradicional, y sus medidas recomendadas).

El vaso o copa elegido ha de estar en buenas condiciones: limpio y aireado, guardado boca arriba (para que no acumule olores), salvo que esté colgado o con una rejilla debajo. Si tiene polvo o residuos de jabón, lo verás porque se le quedan las burbujas pegadas a la superficie al servirla. Esto queda feo e indica un vaso que no está del todo limpio.

La Justicia y la Cerveza (Parte 2)

Tras una primera parte de demandas, juicios y batallas legales relacionadas con la cerveza continuamos relatando algunas de las más importantes o llamativas, ya que se nos quedaron muchas en el tintero. Y es que, siendo la cerveza una de las bebidas más consumidas en el mundo, es lógico que la rodeen muchos litigios.

Por ejemplo, con otras bebidas, como el Champán francés, a cuyos representantes no les gustó que un cervecero inglés llamase a su cerveza ChampAle, ya que se parecía demasiado a Champagne. Pero el cervecero (pese a afirmar en su web que usa métodos de producción similares a los del vino espumoso) dijo que Champ era de “Champion” y ganó, el muy campeón.

Sin embargo, a veces es la cervecera la que tiene que cambiar su nombre. En España durante años llamamos Coronita a la cerveza que el resto del mundo llamaba Corona. No por cosas de la monarquía, como algunos creen, sino porque ya existía un vino con ese denominativo.

Claro que las cervezas también pelean por nombres en España contra otras cervezas. Por ejemplo, Cervezas La Sagra, de Toledo, tuvo que añadir el “La” para diferenciarse de Sagres, de Portugal, que recurrió el parecido de las marcas (y la sentencia -aún no firme- da la razón a los lusos sin atender a que ambas reciben sus nombres de sus respectivas regiones). Por contrapartida, Sagres tuvo que retirar en España su variedad Bohemia, por su gran parecido con la cerveza Bohio de La Sagra. ¡Donde las dan las toman!

Young's Bitter

Esta cerveza es la Bitter (estilo que recibe su nombre de su principal sabor asociado, el amargo) más básica y conocida de la casa de Charles Wells & Young's. Una cerveza sencilla diseñada para sentirte como en un pub inglés.

El color es oscuro para poder ser una “pale”, más ámbar apagado (aunque claro). La espuma es blanca y compacta, no muy abundante ya que la cerveza en sí tiene poca carbonatación. Pero la presencia es buena, en su vaso de pinta inglesa, “of course”.

El aroma es fresco, a lúpulo (de las variedades Fuggle y Golding) con notas frutales y herbales y a cereal (malta tipo Pale de la cebada Maris Otter y malta cristal) que le da un toque acaramelado. El sabor es amargo, como su nombre indica, pero equilibrado.

Es una de esas cervezas inglesas que gracias a su baja graduación (4,5% ABV), su acondicionamiento en botella y su carbonatación moderada, se beben casi solas. Quizá le falte un poco de interés a esta en concreto, pero no dejarás una gota en el vaso.

“Mi opinión en un Tweet:” De beber y beber cual hooligan. Nota: Bien.

Birroturismo: Tour de Geuze

Pocos estilos hay tan especiales como los de fermentación espontánea. Y dentro de estos, pocas cervezas hay que generen más partidarios o detractores que la familia de las Lambic. Desde las Lambic sin mezclar hasta las Gueuze, pasando por las cervezas con fruta y por las más comerciales Faro, todas ellas son definidas con calificativos que abarcan desde "cerveza podrida insalubre" hasta "maravilla gastronómica de primer orden". En la entrada que hoy nos ocupa hablaremos de una concentración de fanáticos de la cerveza ácida que se celebra de forma bianual desde hace 20 años: el Tour de Geuze. Tuvo lugar el fin de semana del 6 y 7 de mayo en el valle del río Senne, al sur de Bruselas, y pudimos asistir gracias a un viaje de prensa invitados por Visit Flanders y la oficina de Turismo de Bélgica: Flandes y Bruselas. .

Para entender bien el fenómeno Toer de Geuze, primero debemos hacer una pequeña retrospectiva. Hace 20 años, las cervezas de fermentación espontánea estaban al borde de la extinción. Eran elaboradas, literalmente, por seis chalados que vivían como podían. Estos seis chalados (los brewers y blenders de Boon, de Cam, de Troch, 3 Fonteinen, Timmermans y Lindemans) decidieron abrir un día (en octubre de 1997) sus puertas a los visitantes. Visitantes que eran escasos y mayormente belgas (por no decir totalmente belgas).

Decidieron repetir este evento cada dos años, dando así nacimiento a un Toer de Geuze que estuvo varias ediciones sobreviviendo en la penumbra cervecera. Como anécdota, Karel Goddeau de de Cam nos comentó que el año 2000 se pagaban 3€ por una botella de una de las mejores Geuze jamás creadas, la Millennium Geuze que elaboró junto a Armand Gaston de 3 Fonteinen. Pero como hemos podido ir apreciando desde hace unos diez años, con el boom del fenómeno craft, el mundo del Lambic ha crecido exponencialmente, y en 2015 el Toer de Geuze atrajo a 10.000 visitantes, obligando en cierta manera a los organizadores a alargar de uno a tres días la apertura de puertas este 2017.

Actualmente, participan en estas jornadas Boon, de Cam, de Troch, Hanssens, Lindemans, Mort Subite, Oud Beersel, Tilquin y Timmermans. Nuestra visita fue en autobús, organizada por HORAL (los mismos organizadores del Toer), y nos permitió visitar cuatro de estos lugares. Fue un día intenso, en el que durante siete horas y media bajamos el pH de nuestro organismo a base de cerveza ácida.

Entrada Nº 2.000 de El Jardín del Lúpulo

Parece mentira que fuese ya hace casi seis años, allá en 2011, cuando los tres primeros Jardineros nos propusimos empezar a escribir en internet sobre cerveza. Y empezamos un blog que, poco a poco y con regularidad, ha ido creciendo hasta ser un gran Jardín, como es ahora.

Y, a base de publicar una entrada al día (llueva o nieve o estemos de resaca, casi sin fallar), hemos alcanzado la cifra de 2.000 publicaciones ya. Superando por el camino el millón de páginas vistas acumuladas y habiendo sido visitados por más de 300.000 usuarios únicos.

Más de 500 cervezas reseñadas, concursos, sorteos, un centenar largo de debates, decenas y decenas de ferias pisadas, eventos y catas por toda la península… ¡La verdad es que no podemos quejarnos! Pero aunque los Jardineros originales, los nuevos y los Becarios estamos muy orgullosos de nuestro trabajo y de lo que hemos logrado…

Todo esto no sería posible sin vosotros, los que nos leéis. Los 8.800 que nos seguís en Twitter, los 7.600 de Facebook, y los que andáis por otros lados (como los 500 de Feedly, que son más difíciles de controlar). A todos vosotros queremos daros las gracias y dedicaros estas 2.000 entradas. ¡Nos leemos por mil más, al menos!


Sábado Cervecero Animado (30)

Estamos de fiesta hoy. Bueno, o preparando una fiesta. La verdad es que es mañana mismo y nos ha pillado un poco de sorpresa (y muy atareados de trabajo, como todo este año) así que no nos ha dado tiempo a preparar un evento como la que hicimos con la entrada nº 1000 de El Jardín del Lúpulo.

Pero vamos, hoy es la 1999 (con unas de nuestras secciones favoritas) y mañana… ¡Nosotros lo celebraremos! Con vosotros brindaremos en la distancia… aunque prometemos que en verano nos intentaremos animar a hacer algo y volver a invitaros a cerveza y regalos a todos los que os acerquéis cuando hagamos la fiesta de la entrada nº 2000. ¿Os animáis?