Música de anuncio: Tangled Up

No, no os enredéis, no vamos a hablar de la película de Disney ni de nada parecido. Vale, nos encanta verlas, pero aquí hacemos de adultos responsables y bebedores de cerveza, así que las cosas de críos las dejamos para la sección abridores, jejeje.

Hoy os traemos una canción que hizo de banda sonora a un anuncio de cerveza el año pasado (o hace dos, ya no recordamos). Era una versión remix, pero nosotros (como en casi todo) preferimos mantenernos fieles a lo original, y por eso os traemos a Caro Emerald con Tangled Up.

Chouffe Soleil

Una versión previa de esta cerveza pudimos probarla por primera vez hace unos años en nuestra visita a las instalaciones de La Chouffe en las Árdenas, en la provincia belga de Luxemburgo. En aquel entonces sólo existía allí, pero ahora esta se encuentra también en España, en botella y en barril.

Como su soleado nombre indica, es una cerveza pensada para la primavera y el verano, por lo que tiene un poco menos graduación que las habituales de la casa (esta tiene 6% ABV) y resulta más refrescante.

Su color amarillo dorado (muy levemente anaranjado) con turbidez (e incluso floculación) y su cabeza de espuma blanca media, con persistencia media/baja, no son su punto fuerte. Este es su olor y sabor: es como una Blonde con un recuerdo terroso a Saison, cítrico y especiado. El sabor es igual, amargo, especiado (dado por el uso de malta de centeno) y cítrico, con final seco.

En conjunto es una cerveza muy refrescante y que entra bien y que recomendamos beber en vaso de tulipa y ligeramente fresca (que para eso es para el verano y ya se calentará solita) a unos 4 o 6 ºC.

“Mi opinión en un Tweet:” Así da gusto tomar “el soleil” y pasar “el caloret”. Nota: Notable.

Cine y Cerveza: La Comunidad del Anillo

La popular obra de J. R. R. Tolkien El Señor De los Anillos ha sido llevada al cine en un par de ocasiones, una vez en versión animada en 1978 y la archiconocida y premiada saga dirigida por Peter Jackson (Antes de eso conocido por hace películas como Braindead: Tu madre se ha comido a mi perro, Mal Gusto o Criaturas celestiales) que se estrenó a partir de 2001.

Los Hobbits tienen una reputación de disfrutar de la comida y de la bebida y hay numerosas ocasiones en las que se muestran a la altura de su fama. Pero es innegable la influencia de la tradición inglesa en una escena que transcurre en la posada “El Pony Pisador”.

Buscando encontrar a Gandalf y perseguidos por los Nazgul, los habitantes de la comarca recalan en un establecimiento muy “pintoresco” y bullicioso donde conocerán a Trancos, Aragorn (o, para nosotros, Viggo Mortensen) y de paso darán un poco la nota.

Pero lo más destacable de esta escena es la sorpresa de Peregrin Tuk (alias Pippin) al comprobar que la cerveza se sirve en pintas, un formato seguramente mucho más grande que al que están habituados los hobbits. La felicidad por el descubrimiento va paralela a la imprudencia del pequeño bebedor. Pero… ¿a quién no le ha pasado al visitar otros lugares donde la costumbre es beber en formato mucho más grande y nos hemos dejado llevar por la emoción?

Birroturismo: Visita a Brewdog

Si hay una marca que ha influido en el mundo cervecero moderno europeo es la escocesa Brewdog. Con una actitud iconoclasta e irreverente (que nos encanta) ha crecido de manera exponencial desde ser en 2007 un par de colegas con un perro hasta ser hoy en día una compañía participada por miles de personas, con varias ampliaciones de capital, bares por todo el mundo, fábrica en Ohio,EEUU (y en proyecto en Australia en 2020 y hasta en China quieren).

Pero si han llegado a lo que son es porque ganaron un concurso de cerveza de Tesco (una cadena de supermercados que la incluyó en sus lineales), lo que permitió impulsar sus ventas y su empresa. Y crecieron tanto que tuvieron que pasar de su Aberdeen natal a Ellon, donde tienen ahora la fábrica.

Una factoría del tamaño de una gran marca (como la de Fuller’s, por ejemplo), con un brewhouse de 300 hl y hasta 16 fermentadores masivos (de 300.000 pintas cada uno), siendo capaces de producir 28.000 botellas a la hora. Todo ello acompañado de un gran laboratorio (en el que trabajan más de 20 personas) y que les permite comprobar y catar cada lote 6 veces antes de sacarlo al mercado.

Pero no acaba ahí la cosa, también tiene una destilería (bajo la marca Lone Wolf) en el almacén y un edificio aparte que son sus instalaciones Overworks en las que han empezado a trabajar (y por eso nos invitaron a visitarlos) . Allí tienen ahora mismo fermentando en barricas 1.800 hl en un ambiente de temperatura y humedad controlados.

Chanclas Abridor Reef

Vale, vaya la verdad por delante: es verano, estamos asfixiados de calor y hartos del bochorno, no nos apetece nada trabajar y nos hemos bajado con los becarios a su sótano, que hace más fresquito que en El Jardín. Y nos apetece tan poco trabajar, que vamos a permitirnos reciclar una entrada de hace seis años (de la que si no mencionásemos, tampoco os acordarías, pero para que veáis que somos sinceros).

Y la excusa que os pondremos (porque la verdad ya os la acabamos de decir: neuronas fundidas por el calor y ganas de trabajar cero) es que aquella entrada estaba dentro de la sección que la clasifica como un abridor, pero que en este último año hemos creado la sección de “moda cervecera” y ahora enfocamos su uso como prenda de vestir.

Por lo que os recomendamos estas sandalias de color negro, con una tira sintética con acolchado transpirable, suela Eva de goma para mayor durabilidad y agarre, todo ello con el máximo confort, además de cámara de aire 360º. Elegantes y funcionales para el verano, la playa o la piscina.

Vamos, que hoy lo de menos es que incluyen en su suela un abridor…. ¡Ja! Ni de coña os lo habéis creído. Nos encantan sólo porque sirven para abrir cervezas sin cargar con un trasto más. Si las cervezas se pudiesen abrir con unas cangrejeras (aunque sean feas y horrorosas) también las llevaríamos. Pero no hay duda de que con estas vas a ir más elegante

Morlaco Estafeta

Han pasado los San Fermines, se ha entonado el “Pobre de mí”… pero nosotros, que vemos cualquier fiesta sólo como una excusa para beber, nos quedamos de entre todas las cosas de Pamplona relacionadas con los toros con esta cerveza que recibe su nombre de una de las calles más conocidas de los encierros de la capital navarra.

Una Imperial Stout (ideal para beber a principios de julio, claro, jejeje) muy negra, densa y opaca, con abundante espuma color beis, como de café con leche, pegajosa y densa. El olor es intenso a café, mucho café, y a galletas de canela.

En boca es dulce y amarga, con mucho chocolate (bombón) y notas muy maltosas. Le compaña un leve toque ahumado que complementa bien el resto de sabores. Quizá un poco floja de cuerpo para tener 8,5% ABV, pero bastante interesante.

Para beber en copa o en snifter a una temperatura de unos 10-12 ºC (que pueden ser 6-8 ºC si el calor aprieta en julio, ya se calentará sola rápido) y acompañar de postres de chocolate o pastas de té. Como curiosidad, decir que para ser una de las más veteranas de la marca (la bebimos por primera vez en 2014) le conocemos ya 3 etiquetas diferentes…. ¡eso es vestuario y no el de San Fermín!

“Mi opinión en un Tweet:” Ten cuidado con el morlaco este que da cornadas. Nota: Bien alto.

The Beer Sun (60)

Dominical de verano con noticias sobre cerveza. Pulsa aquí si no te carga para leer el periódico

No vamos a cerrar por vacaciones el suplemento dominical veraniego que os trae todos estos enlaces sobre cerveza.

Sábado Cervecero Animado (42)

La cerveza es ideal para combatir el calor. Fresca, amarga, con un contenido no muy alto en alcohol… Si eliges sabiamente puedes encontrar una compañera ideal en ella para sobrevivir al verano. ¡Te la recomendamos, obviamente!

Peor te vamos a dar dos consejos: El primero, claro, que bebas con moderación. Es la única manera de que se disfrute al 100%. Y el segundo… pues que intentes que el líquido entre dentro. Si quieres ducharte o bañarte, para eso es mejor el agua. ¡No desperdicies cerveza!

The Crafty Brewing Company Irish IPA

Tan sólo una vez al año (lamentablemente no la tienen fija en sus lineales) una cadena de supermercados alemana hace honor a su eslogan de “la calidad no es cara” y nos trae una selección de cervezas británicas a un precio más que competitivo (en general, menos de 2€ la botella de 50cl… ¡Algunas incluso a 1€).

Esta viene de Irlanda y está elaborada por Rye River Brewing Company como marca para el supermercado. Y, claro, a ese precio no íbamos a dejarla sin probar. De color amarillo anaranjado un poco turbia, con espuma blanca, de persistencia media y pegajosa.

No engaña diciendo que es una IPA: huele bastante a lúpulo afrutado (melocotón) y cítrico, y a piña y gominola o chicle. El sabor es entre amargo y dulce, áspero pero frutal, con un toque carameloso quemado al final. Lo que apenas se nota es el alcohol (tiene 6% ABV), entrando como una cerveza perfectamente sesionable.

Sí, no es una IPA pepinazo de lúpulo, no le salen los IBUs por las orejas ni tiene un perfil netamente moderno (aunque usa lúpulo Vic Secret, súper de moda hace un par de años). Pero si te preocupa no gastar mucho a la vez que tener siempre cosas para beber que sean agradables, no puedes dejar de aprovechar esta oferta cuando sale (habitualmente, por mayo; atento el próximo año).

“Mi opinión en un Tweet:” Haters gonna hate. Pero para fondo de nevera funciona genial. Nota: Notable.

Pronunciación de Estilos de Cerveza Belgas

Antes de que te vayas de vacaciones queremos traerte la última entrega de nuestra guía de viajes con la pronunciación fonética de diversos estilos de cerveza. En ediciones anteriores hablamos de los estilos de cerveza de origen británico y germano. Y hoy es el turno de los belgas.

La mayor dificultad que tiene el hablar de los estilos belgas es que es un país con dos idiomas principales: en la parte valona se habla francés y en la flamenca, neerlandés. Así que la pronunciación va a variar sensiblemente en función del origen del estilo.

Esperamos ayudarte con este vocabulario con su pronunciación escrita en su transcripción fonética, y luego adaptado a según suena lo más parecido al leerlo tal y como podemos escribirlo en nuestro idioma, en modo fácil. ¡Así puedes defenderte si viajas a Bruselas!

Abdijbier
/ɑb'dɛibir/
“abdéebir”
Ambrée
/ɑ̃bʀe/
“ombré”
Bière de Garde
/bjɛʀ də ɡaʀd/
“bier de gard”
Blanche
/blɑ̃nch/
“bloinch”
Blond
/blɔnt/
“blond”
Blonde
/blɔ̃d/
“blond”
Bruin
/brœyn/
“bran”
Brune
/bʀyn/
“bruin”
Donker
/ˈdɔŋkər/
“donquer”
Dubbel
/ˈdʏbəl/
“dübel”
Faro
/ˈfaro/
“faro”
Framboise
/fʀɑ̃ˈbwaz/
“frambuás”
Framboos
/frɑmˈbos/
“frambós ”
Gruit
/xrœyt/
“graat”
Gueuze
/gøz/
“gese”
Honingbier
/ˈhonɪŋbir/
“jóninbir ”
Kerstbier
/'kɛrstbir/
“quérstbir”
Kriek
/krik/
“criic”
Kruidenbier
/'krœydəbir/
“crádenbir”
Lambic
/lɑ̃bik/
“lambíc”
Oud Bruin
/ɑut brœyn/
“aud bran”
Patersbier
/'patərsbir/
“pátersbir”
Quadrupel
/k(w)adʀypl/
“cuadrüpel”
Saison
/sɛˈzɔ̃/
“sesón ”
Spéciale Belge
/spesjal bɛlʒ/
“special belch”
Streekbier
/'strekbir/
“strekbir”
Tripel
/ˈtripəl/
“trípel”
Vlaams Roodbruin
/vlams 'rotbrœyn/
“flams rodbran”
Witbier
/'wɪtbir/
“uitbir”

Venga, que es fácil. El francés se habla con la boca pequeña y todas las palabras son agudas, y el flamenco (nada de bailar o ponerse a la pata coja, chistes fáciles hoy no) es como un alemán no enfadado. ¡Y si lo intentas después de beber un par de cervezas es más fácil todavía!

Charles Quint Rouge Rood Vs. Mercadona Roja Ruiva

Hacía mucho que no publicábamos una cata comparativa. Ya sabéis, esa en la que cogemos varias cervezas que creemos tienen puntos en común e intentamos valorar sus similitudes y diferencias. ¡Y con estas quisimos hacerla desde el primer momento!

Porque, comprando en el Mercadona, vimos que habían añadido como cerveza de marca blanca una cerveza “Roja / Ruiva”, elaborada por Brouwerij Haacht (de los que también tienen alguna Tongerlo), con 8,5% ABV. Y, claro, como la Charles Quint / Keizer Karel Rouge / Rood también comparte todas esas mismas características

¡Pues quisimos saber si era la misma, reetiquetada! Y sólo hay una manera de comprobarlo: exponer las dos al comité de cata del Jardín. Una vez adquiridas las dos (la Roja Ruiva en el susodicho supermercado por 1,10 €, y la Rouge Rood por 1,16 en el Hipercor) y enfriadas, llegó el momento de la prueba.

Al servir ambas en cáliz podemos ver que realmente son muy similares. El color es el mismo: un rojo rubí, profundo y limpio. Pero en la espuma podemos apreciar pequeñas diferencias. La Charles Quint tiene mejor espuma (más abundante y densa, de consistencia duradera), mientras que a la del Mercadona le cuesta más hacer giste.

Nuestro Reto de Julio #12meses12birras

Este mes, para los que seguís el reto anual #12meses12birras, hay que tomar una cerveza valorada con un sobresaliente -o más- en su reseña publicada en El Jardín del Lúpulo. ¡Queremos que bebáis cosas buenas y así nos aseguramos de no fallar!

Nosotros hemos ido a lo seguro, y no nos basta con que nosotros le hayamos puesto un sobresaliente, sino que esta cerveza cuenta además con la aprobación del jurado del Concurso Homebrewer, ya que fue la ganadora hace dos ediciones. Y es que hemos elegido la MatMor Elephant’s Choice.

Hemos visto que muchos habéis elegido la ganadora de la edición posterior, la EnBabia Cuádruple Salto Mortal y Medio. Pero nosotros esa la tenemos elegida y guardada para el reto de diciembre, así que nos parecía vicio repetir. ¡Y hay tantas con una buena nota en el Jardín!

¿Cuál habéis elegido al final? Recordad enviar el formulario cuando la subáis. Y si tenéis problemas para encontrar las reseñas mejor valoradas, recordad que podéis consultar las menciones trimestrales a lo mejor de las reseñas o utilizar el buscador de la web con palabras clave como “matrícula de honor”. ¡Son pistas, pero lo suyo es cotillear por estilos!

Spencer Trapist Ale

Nos hemos dado cuenta de que tenemos que ponernos al día con las nuevas cervezas trapenses. Se avecina una nueva incorporación (de los monjes de Mount Saint Bernard Abbey, en Leicestershire, UK) y aún no hemos comentado muchas de la hornada anterior. ¡Así que nos ponemos a ello!

Y hoy hablamos de la primera de las que elaboraron los también angloparlantes monjes de St. Joseph's Abbey (Spencer, Massachusetts). Una Ale basada en el estilo patersbier, o sea, la gama suave y para beber en cantidad. Pero con 6,5% ABV, así que ojo con la cantidad.

Es de color rubio-ámbar, levemente opalina pero brillante. La espuma blanca es aceptable aunque un poco escasa, y se pierde rápidamente. El aroma es maltoso y frutal, y el sabor resulta dulce y cálido, con un final más seco. No es muy intensa pero tampoco para matar la sed.

Es una cerveza con un carácter muy belga y se parece a otras muchas cervezas de abadía belga… ¡Comerciales! Bien podría competir con cervezas laicas mucho más prosaicas. Si una trapense tiene que hacer un peregrinaje de más de cinco mil kilómetros para llegar… Esperamos que esté a la altura excelsa de sus hermanas.

“Mi opinión en un Tweet:” Para esto no hacen falta santos de tan lejos. Nota: Suficiente alto.

The Beer Sun (59)

Dominical de verano con noticias sobre cerveza. Pulsa aquí si no te carga para leer el periódico

Los campos de cebada empiezan a segarse para tener una nueva vida y salir en estos enlaces sobre cerveza.

De Molen Mooi & Meedogenloos

Los nombres de las cervezas de la marca De Molen siempre son en la combinación nosequé & nosecuál. En este caso, Mooi & Meedogenloos podría traducirse como “La bella y el valiente” o “Hermosa e implacable”. Y el estilo en este caso es también una combinación, de Quadrupel belga y de Imperial Stout inglesa.

Por lo tanto su color es marrón oscuro casi negro, opaco y turbio, con mucha carbonatación y una abundante cabeza de espuma beis, esponjosa y duradera. El aroma es como de cerveza inglesa pero con levadura belga. Maltas oscuras y esteres afrutados, cero por ciento lúpulo.

El sabor es amargo (tiene 78 IBUs) y torrefacto, pero también tiene algo de chocolate y fruta pasa. La verdad es que es una combinación muy interesante la de esta cerveza de 10,2% ABV que entra dentro además de la gama barata de las De Molen, lo que la hace muy recomendable.

Eso sí, como curiosidad: la fecha de consumo preferente es de 5 años. Y la parte inglesa no los aguanta. Si apuráis hasta el final, queda una cerveza más dulzona y acartonada, perdiendo toda la chispa. ¡No la dejéis envejecer más de uno o dos años, es nuestro consejo.

“Mi opinión en un Tweet:” Hermoso e implacable, como nuestro Jardín. ¡Viva la malta! Nota: Notable.

El Abridor más Pequeño del Mundo

Sí señores, hoy os traemos el abridor más pequeño del mundo. Pasen y vean. Un abridor de tamaño normal en las manos de un gnomo, pero menor que una uña en sus manos (de adulto, los menores de 18 años no deberían estar leyendo esta web).

Fabricado con Titanio de Grado 5, (con un 6 por ciento de aluminio, 4 por ciento de vanadio, 0,25 por ciento de hierro y 0,2 por ciento de oxígeno), se utiliza en aviones militares, algunos implantes quirúrgicos, carcasas de motores de cohetes y turbinas.

Todo ello hacen que esta diminutez sea capaz de abrir chapas sin problemas, al engancharse y, eso sí, usar tu propia fuerza para tirar del llavero. Pero vamos, ¡seguro que tú eres más fuerte que el titanio ese! ¡Estás hecho de un 99% de cerveza!

Otras ventajas que tiene llevar el abridor más pequeño del mundo es que puedes tenerlo siempre a mano con tus llaves, apenas pesa, apenas ocupa y es muy discreto (y apenas reconocible), por lo que nadie pensará que eres un borrachuzo siempre dispuesto a tomarse una cerveza (como realmente somos).

La Cerveza en el Arte: Pablo Picasso (1)


Pablo Picasso es, sin lugar a dudas, uno de los primeros autores que nos vienen a la cabeza cuando hablamos de cubismo (no, beber cubos de cerveza no es cubismo). Pero antes de hacer esos dibujos con los dos ojos al mismo lado de la cara, pasó por varias etapas.

Una de las más conocidas es la etapa “Azul”, donde este color (y cierta sensación general de tristeza) predomina en todas las obras. Como en este retrato de su amigo escultor y poeta, que luego llegaría a ser su secretario y administrador personal.

Le bock (Portrait de Jaime Sabartes) es una obra de 1901, más cercana al impresionismo. Es un óleo sobre lienzo de 82 x 66 cm, que puede encontrarse en el Pushkin State Museum of Fine Arts, de Moscú. En él aparece el citado caballero bebiendo una bock en París.

Y, por el tamaño de la jarra, podemos deducir que Jaime Sabartes era de los nuestros. Y viendo que Picasso repetirá en más ocasiones en esta sección, casi seguro que a él también le gustaba una buena cerveza. ¡A cubos!

Brew Town

Brew Town es una app en la que juegas a montar tu propia cervecera. Un juego sencillo (tienes que estar pendiente de producción, embotellado y venta) pero adictivo (sobre todo por la creación y diseño de nuevos productos).

Es completamente gratuito (pero si pagas obtienes ventajas, claro está, aunque en nuestra opinión es completamente absurdo porque no son tan determinantes) y bastante bien diseñado gráficamente. Fácil de entender y de avanzar en él.

Quizá incluso demasiado fácil, por lo que si os van los retos el enganche os va durar poco (salvo que seáis completistas u optéis por el modo “difícil” y os lo queráis pasar sin avanzar en multiplicadores). Sí queréis ir a por el final, saltad con los multiplicadores cuanto antes, ya que se "resetea" todo menos la marca y las recetas. Si no, paciencia y planificad bien las inversiones (sobre todo usando los upgrades normales y premium, donde una pequeña inversión puede ser un gran ahorro).

La verdad es que el punto más adictivo del juego (y lo que fomentan en sus redes y el único pequeño punto interactivo con los demás jugadores) es el diseño de etiquetas. La herramienta de diseño es muy básica, con plantillas y pegatinas…

¡Pero precisamente el intentar hacer cosas complejas y llamativas con dichas herramientas es lo que le da más interés y mérito! Nosotros estamos orgullosos de nuestros diseños. ¡Y estaremos encantados de que si os lo instaláis y jugáis nos mandéis los nuestros! Podemos publicar los más bonitos e incluso organizar algún concurso si sois varios los que os animáis. ¿Qué os parece uno de temática de portadas de discos? ¡Venga, a darle!


Adnams Ghost Ship

En barco fantasma nos llega desde Suffolk, Inglaterra, esta cerveza Pale Ale. Bueno, imaginamos que venga en un transporte más convencional, porque no veo a un barco como el de las aventuras de piratas zombies llevando un cargamento de latas, botellas o cask.

Tampoco LeChuck ha sido quien nos la ha venido, así que podemos fiarnos. Y beber esta cerveza de color rubio con una bonita cabeza de espuma blanca. La pega: la lata es de 44 cl (¡nos deben un par de tragos!), así que hay que hacer mucha espuma para llenar la pinta.

Huele a lúpulo bastante agradable y con un toque moderno, entre cítrico y floral (lleva Citra, entre otros lúpulos americanos, por lo que no es una Pale Ale de corte clásico) con toques herbales. En boca es amarga pero con mucha malta detrás, por lo que no es nada desequilibrada, sino fácil y frutal.

Una cerveza que sin ser clásica tampoco está en la cresta de la ola, sino un poco a caballo de los dos mundos cerveceros, pero que permanece en equilibrio tanto en su sabor como en su graduación (4,5% ABV), por lo que la recomendamos como cerveza fácil e interesante para los días de calor.

“Mi opinión en un Tweet:” Date un chapuzón desde el barco fantasma, los tiburones no muerden. Nota: Notable bajo.

The Beer Sun (58)

Dominical de verano con noticias sobre cerveza. Pulsa aquí si no te carga para leer el periódico

Con la operación salida cambiamos la cabecera del dominical, pero sigue igual de lleno de enlaces sobre cerveza.

Noticias de la Prensa Generalista (22)

En verano la prensa generalista habla mucho más sobre cerveza. Es un tema ligero y fresco, como se supone que han de ser las noticias en estas épocas. Y un pelín sensacionalistas. Por ejemplo, ¿qué pensáis si os decimos… ¡¿Podríamos quedarnos sin cerveza este verano?!?

Pues con este titular comentaban que la escasez de CO2 puede afectar a la venta de keg en los bares, cosa que ya ha debido de empezar a pasar en el Reino Unido. Bueno, siempre nos quedarán los cask y las cervezas en botella, así que no os preocupéis, que sed no pasaremos.

También nos cuentan que hay gente que se preocupa de desmontar los mitos falsos y los tópicos acerca de la cerveza. Así ahora sabemos que la cerveza no provoca gases, ni reflujos, ni malestar digestivo. ¡Pero la resaca sí, así que mantened la moderación!

Y esto es una buena noticia ya que la cerveza no es sólo un motor interno para gente como tú o como nosotros. ¡También es un motor de la economía! Y por ello no sólo te gusta a ti o a nosotros, también a Hacienda, que somos todos (o al menos, todos los que no nos escaqueamos, claro).

Baltika (Балтика) 9 Strong

El Mundial de fútbol 2018 se juega en Rusia. Como para nosotros el ver fútbol va inherentemente asociado a beber cerveza, no nos extraña que vosotros hayáis pensado lo mismo e incluso hayáis intentado buscar una cerveza rusa que beber mientras veis algún partido (para sentiros como si estuvieseis allí). Pues bien… venimos a preveniros.

Porque una de las que son más fáciles de encontrar son las Baltika (Балтика, en cirílico), que pertenecen al grupo Carlsberg. Y en concreto esta strong lager de 8% ABV en botella de medio litro o formato yonkilata está en muchos supermercados y tiendas.

Es una rubia, de burbuja fina y abundante, con espuma blanca poco persistente, muy leve. Huele a malta y galleta, caramelo y pelotazo. El sabor es empalagoso, dulzón y metálico. Con bastante presencia del alcohol y de aromas a resaca.

Vamos, que como cerveza para degustar, es una puta mierda. Como cerveza para emborracharse en el metro de San Petersburgo camino al estadio (y más si hace frío), puede tener un pase, pero nosotros pasamos. ¡Y os recomendamos pasar también!

“Mi opinión en un Tweet:” Podría pasar por pis pesado, promete pedo peligroso. Nota: Muy deficiente.

Puertas Abiertas: ¿Vendemos o despachamos?

Hoy recuperamos la sección “Puertas Abiertas” que tuvimos hace unos años para publicar un texto de nuestro amigo y lector Ariel Caballero (Profesional de turismo y juez certificado BJCP, además de aficionado a la cultura cervecera, claro está), que nos ha hecho llegar y creemos que merece ver la luz. Por ello, la reflexión de hoy queda en sus manos:

Hace unos meses, una calurosa tarde conversaba con un amigo que regenta una tienda de cervezas artesanas cuando dijo algo que se me quedó grabado en la memoria y que me apenó mucho: “Ariel, eres de los pocos clientes que tengo que me repiten cerveza”.

Esta afirmación me llevó a ir meditando profundamente durante los siguientes días para intentar desarrollar todos los sentimientos y las ideas que llevaba bullendo en mi mente. No digo que me apene por la relación con mi amigo, que es excelente, sino por las implicaciones en el concepto de cerveza artesana que tiene. ¿Acaso carecen de suficiente calidad las cervezas artesanas como para llegar al extremo de no querer repetirlas? ¿Acaso es que la elección que estilos que hacemos no consiguen cautivar al público?

Cuando hablamos con la gente del mundo de la cerveza artesana siempre salen con el pabellón bien alto sobre la calidad de la materia prima que utilizan, en detrimento de las industriales que utilizan grandes cantidades de adjuntos (y no entraremos en la estéril discusión sobre si la cerveza debe filtrarse o no). Si tan cierto es que tienen una calidad de materia prima superior, no debería ser difícil conseguir fidelizar al cliente. Pero aquí me permito recordar la excelente charla que dio Kjetil Jikium (fundador de Nogne, actualmente en Solobeer) en el marco de la 3ª Festa del Llupol (septiembre 2017) donde explicaba claramente que la diferencia entre cerveza artesana y cerveza industrial no se refiere a la calidad de las materias primas, ya que tenemos en ambos bandos cervezas realizadas con materia prima de primera y de segunda calidad. Tampoco marca la diferencia la maquinaria (que también tenemos ejemplos en los dos casos, aunque sea a distinta escala, tecnología de diseño antiguo y de último modelo) y así sucesivamente. Lo que realmente marca la diferencia entre una cerveza industrial y una artesana es el mensaje que se quiere transmitir. Y una cerveza artesana debe centrarse en transmitir su mensaje a su público de forma clara y concreta.


Medicamentos y Cerveza: Antibióticos

Estamos seguros de que todos, en alguna o varias ocasiones, nos hemos visto obligados a tomar algún antibiótico, y que el médico o el prospecto nos han desaconsejado tomar alcohol. También sabemos que si en ese periodo quedas en el bar con los colegas, hay ciertas frases que vas a oír: “Pídete una cerveza, si sólo te va a subir antes el alcohol, encima te sale barato emborracharte hoy”, “Por una cerveza tampoco te va a pasar nada, como mucho te hace menos efecto la pastilla”.

¿Dónde está el mito y donde la verdad? ¿Quién tiene razón? ¿El médico que te dice que no tomes alcohol? ¿El colega que te dice que solo reduce el efecto del antibiótico? ¿El que te dice que solo te va a afectar más el alcohol? Para responder a estas preguntas debemos darnos cuenta para empezar, que hablar de antibióticos es algo muy genérico. No todos son iguales, ni sirven para lo mismo, ni reaccionan igual ante el alcohol. El consejo de tu médico es el más acertado, mejor evitar el consumo de alcohol, ya que reacciona con la mayoría de antibióticos. Pero en el caso de la amoxicilina, el ácido clavulánico, la eritromicina y la azitromicina podemos consumir alcohol de manera moderada (y siendo realmente moderados, que nos conocemos…) sin mayor problema. Remarcamos: con moderación, porque si os pasáis pueden aparecer nauseas, vómitos y diarreas porque tanto el alcohol como el antibiótico afectan a la flora gastrointestinal, irritan la mucosa gástrica… y pueden hasta potenciar una gastritis aguda.

El colega que te dice que hoy te va a pegar el pelotazo, también puede tener razón, pero no va a ser el pelotazo que tú estás esperando. Como ya os explicamos, los antibióticos como el metronidazol y la cloromitecina reaccionan con el alcohol aumentando su toxicidad y produciendo el temido efecto antabus. Y por último, eso de que el alcohol va a reducir o eliminar el efecto del antibiótico también puede ser verdad. Esto ocurre con antibióticos como las cefalosporinas y la doxiciclina. En el caso de las cefalosporinas se reduce la eficacia debido a una acumulación del antibiótico en el cuerpo al no ser metabolizado por el hígado (que le tendríamos ocupado trabajando el alcohol), este supera su espectro de acción y deja de ser efectivo. En cambio, en el caso de la doxiciclina, pierde efectividad ya que se elimina con mayor rapidez.

En conclusión, no podemos meter todos los antibióticos en el mismo saco, en función de qué tipo de antibiótico estemos tomando, podremos o no beber y nos afectará de una manera u otra. El conocimiento es poder, así que esperamos que a partir de ahora os fijéis en que antibiótico estáis tomando y sepáis como actuar y a quien debéis escuchar, aunque os aconsejamos seguir las indicaciones de vuestro médico o farmacéutico, que son los expertos en la materia.

Birroturismo: Visita a Pilsner Urquell

El término “lager”, genéricamente, lleva unos cuantos años asociado a cervezas básicas en el sentido más peyorativo del término. Diciendo básicas, nos referimos a su uso de materias primas económicas, maximización del rendimiento y el beneficio, y la vulgarización/estandarización del producto. Pero la baja fermentación  tiene muchísimo más que ofrecernos, si sabemos disfrutar de cervezas sin tener en cuenta grandes densidades, volumen de alcohol ingente o envejecimientos en madera (y a veces también teniéndolo en cuenta). Por eso nos acercamos a Pilsen, a unos 70 km. de Praga.

Allí, en 1842, Josef Groll trajo de Alemania una nueva cepa de levadura que, tras siglos evolucionando en base a fermentaciones en cuevas a baja temperatura, había desarrollado una serie de características que la hacían especialmente limpia y estable: la levadura lager. A eso, añadió la técnica del malteado que se llevaba a cabo en Inglaterra para crear granos pálidos desde hacía pocos años, y lo remató con las aguas blandas de la ciudad, lúpulo bohemio de Saaz y una triple decocción. El resultado: Pilsner Urquell, una cerveza rubia, sutilmente caramelizada, limpia y aromática que cambió los estándares de la cerveza en el mundo. Había nacido la cerveza pilsener (o pilsner o pils).

Este año (y van tres), hemos ido a pasear por tierras bohemias, y no hemos podido evitar la clásica y necesaria visita de Birroturismo a la fábrica de Pilsner Urquell. Un lugar precioso y acogedor, más allá de las temperaturas tórridas o glaciales que puede haber dependiendo de la época del año. Tras la visita, no podemos hacer más que recomendarla, y os decimos por qué.

La visita dura 100 minutos, y consta de un recorrido estipulado con un o una guía que se puede elegir en inglés, checo, alemán o ruso. Nosotros elegimos el inglés por motivos obvios, aunque el becario había podido practicar lenguas al ir a visitar Pivovar Únětice, lugar en el que el idioma británico no era una opción y se comió estoicamente una hora de charla en checo (haciendo que sí con la cabeza todo el rato, así que no esperéis entrada sobre ella).

Fuller’s London Pride

Cuando publicamos la entrada sobre la visita de birroturismo a la fábrica de Griffin Brewery, en Chiswick, nos dimos cuenta de que no teníamos reseñada en El Jardín la cerveza cabecera de la marca Fuller’s, su orgullo y el de todo Londres. Por lo que hubo que rebuscar en las libretas de notas para encontrar su cata… ¡Y allí estaba, apuntada y jamás publicada desde hace 6 años! Como veis, bebemos mucho más de lo que publicamos…

¡Pero hoy lo vamos a solucionar! Por lo que la hemos vuelto a beber para tenerla fresca en la memoria y poder describirla mejor. El color es ámbar rojizo, profundo. Limpia, sin nada de turbidez y con poca burbuja por su baja carbonatación.

El aroma es muy carameloso y con un punto especiado (y algo de toffee). En boca tiene un equilibrio muy conseguido entre el dulzor y el amargor. Empieza siendo maltosa y cremosa, luego más amarga y acaba levemente seca, frutal y floral.

Su cuerpo y su textura son típicamente inglesas, lo que con su baja graduación (4,7% ABV) la hacen una cerveza ideal para beber en cantidad, acompañar comida (como pollo asado, por ejemplo), regar charlas, rugby o lo que haga falta. Pero ojo si eres vegano: en cask siguen usando isinglass (vejiga de pescado), así que mejor lata o botella.

“Mi opinión en un Tweet:” Para sentirse orgulloso de ser londinense (o de visitarlo como turista). Nota: Sobresaliente bajo.

The Beer Times (259)

Dominical de noticias sobre cerveza. Pulsa aquí si no te carga para leer el periódico

Ya ha llegado el verano, con el solsticio, el calor, y todos estos enlaces sobre cervezas.

Sábado Cervecero Animado (41)

Estamos en plenos Mundiales de Fútbol, y es una excusa perfecta cada cuatro años para ir a beber cerveza (como que nosotros necesitásemos excusas para eso). Además, hay una cervecera alemana que siempre hace vasos conmemorativos… ¡Y el de este año nos ha encantado!

Es, ni más ni menos, el típico vaso con forma de bota de las cerveceras germanas, pero con bota de tacos de fútbol, claro. ¡Estamos deseando pillarlo y estrenarlo! Pero hasta entonces os animamos a hacerlo vosotros, con estos gifs en los que podréis ver eclécticos resultados sobre el tema “das boot”.






Mala Gissona Höfn

De esta marca guipuzcoana no habíamos hablado en El Jardín hasta el momento, pero creemos que ha llegado el momento de hacerlo tras haber coincidido ya con ellos en varias ferias durante estos años y que nos haya gustado todo lo que hemos probado. Pero la que más hemos repetido es esta.

Una Porter con nombre de puerto (es lo que significa en islandés) y que tiene, además de una relativamente baja graduación (5,1% ABV) y mucha información en la etiqueta, que son cosas que agradecemos, un carácter sabroso y bien fuerte.

De color negro, como se espera al estilo e incluso un poco más, y espuma de color beis o hueso, compacta y de persistencia media-baja. Aromas a chocolate y malta (lleva pale, chocolate, cristal y roasted, además de copos de avena) y sabor dulce y sabroso, pero equilibrado por el amargor final. También con cacao y chocolate en boca y un poco de café.

No es una cerveza que esté diseñada para romper esquemas ni moldes. No es extrema ni usa ingredientes raros. Pero es una buena cerveza negra para beber a menudo, y esas no son mayoría entre las elaboradas en España, así que es bienvenida en nuestras neveras todo el año.

“Mi opinión en un Tweet:” ¿Mala? ¡Buena Gissona! Y buena porter, claro. Nota: Notable.

Premios de Primavera 2018

Hoy, con el solsticio, llega el verano, un poco atrasado (sobre todo en lo que al calor se refiere). Pero cuando llega el afelio, poco después nos cae encima esta estación. Por lo que nos toca entregar los galardones a lo mejor del Jardín de estos últimos tres meses, o sea… ¡Los Premios de Primavera 2018 de El Jardín del Lúpulo!

Cervezas más recomendables:

Botella de Bronce:
Vicaris Generaal

Botella de Plata:
Trappistes Rochefort 6

Botella de Oro:
Magic Rock Dark Arts


Medalla a la Mejor Entrada de Entretenimiento:
Geocaching y Cerveza

Medalla a la Mejor Entrada Divulgativa:
¿Sabías cómo se hace la Cerveza sin Alcohol?

Se nota que el tiempo de esta primavera no ha acompañado tanto y que nos ha dado más por amar las cervezas oscuras. A ver si ahora en verano somos capaces de seguir así (el reto 2018 nos obliga a beber Imperial Stout, así que…) Pero lo veremos... ¡Dentro de tres meses en El Jardín del Lúpulo!

Ferias Cerveceras que hemos "Bebido"

Llega junio y con él el calor, las notas, las vacaciones escolares (¡bien por los profes!), el último día para presentar la renta (recordatorio) y cómo no, los festivales cerveceros. El Jardín del Lúpulo, sacrificándonos por nuestros lectores, ha intentado estar en todos y cada uno, por lo menos las últimas semanas. Y os vamos a contar un poco de estos tres: la Feria de la Cerveza Artesanal de San Sebastián de los Reyes, el Beermad de Madrid y el Granada Beer Festival, centrándonos en los eventos más que en las cervezas, porque son de esas veces que importa más que el qué bebes, el dónde y el con quién.

Comenzamos con la II Feria de la Cerveza Artesanal de San Sebastián de los Reyes, solapándose con el festival organizado por Founders en Conde Duque. La feria contó con 25 cerveceras de buen nivel del panorama nacional y con la intención de acoger a un amplio número de personas, ya que incluyó zona infantil, zona de catas, food trucks y una amplia carpa con numerosas mesas corridas que fue lo más práctico de la feria ya que el tiempo no perdonó la lluvia, sobre todo durante la tarde del sábado, teniendo que cancelar los conciertos programados. Los talleres de elaboración de cerveza estuvieron a cargo de miembros de la Asociación de Cerveceros Caseros Españoles, había catas llevadas a cabo por Rodrigo Valdezate, de nuestro Jardín, y también pudimos contar con la presentación de Pink Boots Society. Hay que destacar la buena organización del evento, la accesibilidad y contar con una gran parking. El inconveniente quizás la disposición de los puestos fuera de la carpa, que a la hora de la lluvia hizo que la gente se remangara los pantalones para pegarse una carrera a por bebida o comida, ya que estaban mezclados.

Sin haber casi descansado de la feria de “Sanse” nos metimos de lleno en la 3ª edición del Beermad. En la presentación a la prensa nos explicaron las mejoras de este año: la ampliación de aforo, de horario hasta la 1 de la madrugada, los distintos tipos de entradas y la inclusión en una barra a distintas cerveceras extranjeras y madrileñas que se habían quedado fuera. Igual que en las ediciones anteriores los puestos de comida y de cerveceras estaban mezclados. Lo de siempre: muchas veces el olor a croquetas, calamares, queso o hamburguesa no permitía la disfrutar de la cerveza, sacar aromas, sabores, etc. No se puede tener todo. El contacto de los cerveceros con el público fue inmejorable, muy cercanos y con ganas de hablar y presentar nuevos productos. Hemos contado también con una presentación el primer día de Pink Boots Society Spain, presentando las dos cervezas colaborativas del Brew Colaboration Day, la Red IPA Alewife y la Session IPA High Gravity. Grandes profesionales y un buen rato que pasamos charlando sobre futuros planes y conociendo más de su trabajo diario. ¡Fue más que un placer, ladies!

Y sin descanso nos vamos al sur, al Granada Beer Festival. Buen ambiente, buen rollo, divertida, buena organización. Probablemente no la más grande de las ferias, pero sí una de las de mejor ambiente, a pesar que la afluencia de público ha estado este año muy floja. La feria está situada en un recinto cerrado bien comunicado tanto en coche como en transporte público, con aire acondicionado para poder soportar los calores de este pasado fin de semana en Granada, con una zona exterior donde se hallaba la zona infantil, los puestos de comida de todo tipo, y uno de los escenarios grandes donde se llevaron a cabo varios conciertos y actuaciones. Probablemente esto hizo que la zona interior donde se situaron los puestos de cerveza, unos 36 casi todas nacionales, quedara bastante desalojada, ya que la gente se salía a fumar y a comer fuera. También hubo lugar para las catas, maridajes y conferencias. Y muchas cervezas tanto de la zona como del resto del país.

Esta claro que hay muchos modelos de ferias y festivales cerveceros y que el nivel va mejorando (sólo hay que ver que la mayoría van corrigiendo los fallos anteriores rápidamente). Y que las cervezas y la propia organización tienden al aperturismo y a ser más inclusivas (ofreciendo más productos para todos los públicos y no tan “frikis”). Aún queda mucho por delante, pero nosotros estaremos ahí para verlo (y beberlo).

Valoraciones de Untappd

Amantes como somos de las estadísticas (y la cerveza), de las gráficas (y de la cerveza) y de las apps (y de la cerveza), estamos encantados de que una de las aplicaciones para móvil que más usamos, Untappd, haya incorporado en el perfil de cada usuario un gráfico con sus votaciones.

Para ilustrar la entrada hemos elegido unos pocos ejemplos de entre nuestros amigos cerveceros. Como podéis ver son bastante variados (ya que cada usuario tiene su propia y personal manera de puntuar), pero podemos sacar algunas conclusiones generales bastante acertadas.

Sobre las medidas de tendencia central, está claro que sufren una asimetría positiva: la media aritmética se sitúa sobre los 3 puntos y pico, y la moda sobre los 4. Bueno, esto tiene dos explicaciones: en primer lugar, parece obvio que bebemos lo que nos gusta, y por lo tanto las puntuaciones tienden a ser más buenas que malas; y por otro lado, el propio Untappd nos “engaña” al falsear las notas, ya que todas las cervezas parten de 3,5 estrellas, y suben o bajan a partir de ahí con las votaciones.

Sobre la dispersión, como podéis ver, cada usuario es un mundo: unos puntúan todo entre 2 y 4, otros entre 3 y 5 y otros (los menos) abarcan todo el espectro de puntuaciones. Pero parece asumido que poner menos de 3 puntos (recordemos, 6 sobre 10) a una cerveza es condenarla al infierno.

Y ya como colofón a estos breves comentarios que nos inspira el vistazo echado a las estadísticas de nuestro amigos, fijarnos en que los usuarios más “viejunos” tienen cierta irregularidad en la forma de campana de las estadísticas, ya que al principio sólo se podía votar con menos precisión, y la mayoría de sus votos se concentran en los números más redondos.

¿Y esto sirve para algo? Pues si os lo estabais preguntando, contestamos rotundamente que sí, si sois de los que miráis las puntuaciones de los demás. No es lo mismo la nota del que vota todo del 4 para arriba (donde un 4 por lo tanto sería una de sus notas más bajas) que la del que vota entre el 1 y el 4, donde ese mismo 4 sería que es una de las cervezas que más le ha gustado. ¿Tú qué tipo de usuario-votador eres?

Poperings Hommelbier

Desde el maravillosamente cervecero pueblecito de Watou, en la provincia belga de West-Vlaanderen (Flandes occidental), nos llega esta cerveza clásica de la marca Van Eecke -ahora Leroy-, que pone el acento en los lúpulos de la zona de Poperinge (de ahí su nombre -aunque también significa abejorro-).

Y es que en su dialecto, lúpulo se dice Hommel. Y lleva cuatro diferentes, superando los 40 IBUs. Puede parecernos poco en el mundo moderno, pero en los 90, era una de las cervezas más lúpuladas que nos llegaban: una Belgian IPA antes de que se inventase llamarlas así.

Porque es una cerveza rubia, dorada ambarina, con una cabeza de espuma blanca abundante, medianamente persistente. El aroma es a lúpulo y levadura, herbal y terroso, con un punto frutal y de miel. En boca es amarga, frutal y especiada. Más maltosa de lo que esperas.

Y es que en estas cervezas primaba (pese a ser de las “extremas” de antaño) el equilibrio. Por ello no parece ahora tan amarga, ni tan alcohólica (7,5% ABV) ni tan nada. Parece que no tienen nada que hacer en el siglo XXI, pero siempre es bueno recordarlas.

“Mi opinión en un Tweet:” El lúpulo de antes sabía a otras cosas. Nota: Notable bajo.

The Beer Times (258)

Dominical de noticias sobre cerveza. Pulsa aquí si no te carga para leer el periódico

Que el Mundial y el beber no te distraigan de que te traemos para leer estos enlaces sobre cervezas.

Música de anuncio: You can't say no forever

Ya está aquí el verano. Se sabe no por las temperaturas, sino porque en la tele sale gente que le ha picado medusas, mosquitos tigre y una fiebre rara de salir a las islas y playas botellín en mano a cantar mogollón de temas de la última década (esto, bueno, sólo pasa en los anuncios de cerveza, claro).

Pero los temas que han elegido cantar este año son casi todos viejos. Han ido poniendo muchos de los que ya hemos comentado. ¡Por suerte nos ha servido para repasar la lista y ver que nos faltaba de traer a esta sección el tema de Lacrosse titulado You can't say no forever.

Dunkler Hirsch Allgäuer Weizen

Hemos de reconocer que esta marca alemana del ciervo (Höss der Hirschbräu) no está dentro de nuestros fetiches. Pero como se suele encontrar (y a un precio bastante interesante) en unos grandes almacenes, pues solemos beber todas las que pasan por nuestro lado. Y su Dunkel Weizen no iba a ser menos.

Como su nombre y su etiqueta indican, este ciervo es pardo. O sea, es una cerveza de trigo oscura. Y por lo tanto al servirla en el vaso alto que caracteriza las elaboraciones germanas con este cereal, podemos ver su color caoba oscuro, turbio. La espuma es de color hueso, en cantidad media. La pega es que es poco persistente.

El aroma es maltoso, pero con un perfil refrescante. Trigo, caramelo y plátano se ve complementado por un toque ácido en raíz. El sabor se repite: dulzor de las maltas y cierta acidez fresca. Nada muy destacable ni para bien ni para mal. Bastante predecible.

Y es esa previsibilidad lo que le quita la gracia a esta cerveza de trigo que tiene 5,2% ABV. Da exactamente lo que te esperas encontrar, siendo generoso. Porque está en la parte floja del asunto. ¡Por no tener no tiene (al menos en la que hemos bebido nosotros) ni la botella de tapón mecánico que sí tienen otras de la marca!

“Mi opinión en un Tweet:” De noche todos los trigos son pardos… ¡pero no todos son buenos! Nota: Insuficiente alto.

CAMRA (Campaign for Real Ale)

Antes de seguir hablando sobre el turismo cervecero en el Reino Unido, creemos que conviene parar un momento y hablar sobre una asociación que creemos que precisamente es uno de los pilares de que ese país mantenga una riqueza cervecera tan amplia: la CAMRA (Campaign for Real Ale).

Esta organización se creó a principio de los años 70 del pasado siglo para luchar contra la homogeneización del mundo cervecero (las lager iban devorando el hueco de las cervezas tradicionales británicas) y para defender los estilos y métodos tradicionales de hacer "Real Ale".

Y ese ha sido uno de sus puntos fuertes: gracias a un creciente apoyo de sus bases (que superan actualmente los 150.000 socios) el cask, las cervezas acondicionadas en botella (lo que llamamos segunda fermentación) y los estilos más clásicos ingleses, escoceses o irlandeses han llegado a nuestras fechas, inspirando en gran medida el crecimiento del boom cervecero moderno.

Pero, por otro lado, su tradicionalismo es uno de sus puntos débiles: están tan enfocados en los procesos y métodos de envasado que rechazan dar su apoyo a gran parte del sector craft. Si se sirve en “keg” no es Real Ale. Y si no es Real Ale, no es su asunto. ¡Lo cual deja fuera de su paraguas muy buenas cervezas!

Sea como sea, aun así siguen haciendo muchas cosas que aplaudir: la organización de decenas de ferias y festivales (destacando el conocido Great British Beer Festival, pero hay otras muchas), la publicación de la “Good Beer Guide” anual y otros textos periódicos, y la defensa de los intereses de los consumidores, fabricantes y pubs tradicionales. Y por ello nos parece importante defender y destacar a su vez su existencia y su labor.

Cine y Cerveza: Cadena Perpetua:

Comenzamos una nueva sección que junta otras dos de nuestras aficiones (cine y cerveza) con esta película, Cadena Perpetua, dirigida en 1994 por Frank Darabont (La Milla Verde, La Niebla) y basado en un relato de Stephen King titulado Rita Hayworth y la redención de Shawshank. La película está protagonizada por Tim Robins y Morgan Freeman. Recaudó en EEUU poco más de lo que había costado y en los Oscars tuvo que competir con títulos como Forrest Gump o Pulp Fiction por lo que en su momento no tuvo un éxito especialmente notable.

El film cuenta la historia de un banquero acusado de haber asesinado a su esposa y al amante de esta. Su estancia en prisión pasa por los lugares comunes habituales del cine carcelario: prisión injusta, abusos por parte de los otros presos, guardias sádicos, amistades improbables…, si bien como aporte original están los chanchullos fiscales.

La escena escogida (obviamente por su relación con la cerveza, que es lo que da calidad a la película y por lo que hemos creado esta sección) es la que tiene lugar en el tejado de la prisión, donde los guardias conceden a los encarcelados por mediación de Andy Dufresne y a cambio del esfuerzo al que son sometidos, un trato privilegiado: tres cervezas tipo Pilsen (“bohemian style beer” si atiendes a la versión original) a cada uno de ellos. La cerveza sabe a libertad.



Y es que hay ocasiones en que los matices de la cerveza van más allá del grano que se haya empleado o de la selección del lúpulo, hay veces en que ese trago va directo al hipotálamo y dispara reacciones primitivas. ¡O sirve de improbable recompensa al esfuerzo!

Nuestro Reto de Junio #12meses12birras

En este mes de nuestro reto anual cervecero, apostamos fuerte por el producto local. El requisito de la cerveza de junio es, precisamente, elegir una cerveza de la fábrica cervecera más cercana a tu casa (o al menos, de una marca que sea de tu provincia).

Como ahora los escritores y escritoras del blog estamos cada uno diseminados por toda la geografía peninsular, y aprovechando el exilio de Rodrigo, hemos elegido esta marca que se fabrica en la propia ciudad de Soria, siendo una de las pioneras de Castilla y León (aunque apenas se encuentre fuera de su zona). ¡Más cerca imposible, un par de kilómetros!

Ya sabes que si estás cumpliendo el reto, no debes olvidar enviar tu participación al formulario. ¡De momento sois medio centenar los que optáis a los diplomas! Y nos encanta seguiros mes a mes, con curiosidad por lo que elegís beber.

Ah, y como muchos nos estáis preguntando ya por el reto del mes que viene (una cerveza valorada con un sobresaliente (o más) en su reseña publicada en El Jardín del Lúpulo) os vamos a dar un par de pistas: la primera, consultar las menciones trimestrales a lo mejor de las reseñas. Y la segunda, utilizar el buscador de la web con palabras clave como “matrícula de honor”. ¡Pero lo que queremos es que rebusquéis y cotilleéis, claro! ¡Así que a ello!

Montseny Aniversari IPA

Los que nos leéis a menudo o habéis preguntado sabéis que damos prioridad a las reseñas de cervezas “estables”, con permanencia en el mercado. ¡Y creemos que esta se ha ganado un buen puesto en esa lista! Creada hace más de cinco años para celebrar a su vez el quinto aniversario de la marca Companyia Cervesera del Montseny, hoy sigue encontrándose en muchos puntos de venta, tanto en botella como en lata.

De color ámbar, levemente turbia (algo que está ahora de moda, pero que en una IPA “normal” preferimos que se evite). La espuma es abundante, de color hueso y con buena persistencia. La presencia no es mala, aunque no es su punto fuerte.

Este es el aroma. Mucho lúpulo (lleva Nugget, Target, Summit, Cascade y Celeia) que le da toques frutales y resinosos. Pero también con presencia de malta y notas de caramelo y miel. En boca es principalmente amarga (como se espera de una IPA), pero bien equilibrados por el dulzor (un poco básico) de la malta.

Una buena cerveza para llevar o para disfrutar en cualquier ocasión, pero con la leve pega de que su contenido alcohólico es un poco alto (6,4% ABV) para usarse en los días más calurosos para combatir la sed mediante la abundancia. ¡Pero con moderación, genial!

“Mi opinión en un Tweet:” Aunque no sea hoy tu aniversario, Feliz, feliz no cumpleaños a tu, a yo. Nota: Bien alto.

The Beer Times (257)

Dominical de noticias sobre cerveza. Pulsa aquí si no te carga para leer el periódico

No te preocupes, parece que paran las lluvias y traen días más soleados. Nosotros traemos todos estos enlaces sobre cervezas.

Hoy y mañana, BeerMad

Hoy estaremos en Madrid (igual que estuvimos la semana pasada de eventos cerveceros) de nuevo bebiendo y saludando a muchos cerveceros conocidos. ¡Y es que estos fines de semana están siendo un no parar de eventos y ferias y festivales.

La de este fin de semana es la tercera edición del BeerMad, que de nuevo tiene lugar en La Caja Mágica de Madrid. No nos perdimos las dos anteriores y no vamos a perdernos esta. ¡Así que si quieres encontrarnos, ya sabes dónde puedes buscarnos!

Seguro que nos encontrarás con un vaso en la mano. ¡Serás bienvenido si traes una cerveza y brindamos! Podemos charlar de lo humano y lo divino, porque la cerveza es ambas cosas… (No nos tachéis de blasfemos, lo nuestro es verdadera devoción).

Bueno, pues eso, que no nos enrollamos más que si no llegamos tarde, y el madrugador se lleva el mejor premio. ¿Nos vemos allí? ¡Saludad si nos veis! ¡Queremos hacer una buena colección de selfies cerveceros!